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jueves, 20 de mayo de 2021

Presentismo duro (Manuel Menor)

El presentismo actual propicia la destemplanza  y la discordia 

Mientras nos infantilizamos, los supuestos principios que decimos nos deben regir no dirigen realmente nuestra convivencia. 

Es muy paradigmático lo que está pasando, a golpe de telediario, en el cercano patio palestino entre israelíes y palestinos, donde los clamores del poeta Darwix siguen tan vivos como en 1947, mientras los cautelosos europeos, simulan plañir ante una situación que les sigue siendo tan “compleja” como entonces lo fue, y el sionismo, sintiéndose heredero de la furia veterotestamentaria, tiene permiso para la desproporción. Este domingo pasado, las cámaras televisivas han añadido  otro fenómeno a todas luces “más complejo” todavía a nuestros ojos, el del ensueño atropellado de una población africana añorante de una Europa que, entretanto, verbaliza en torno a poner alambradas a un viento que no cesará de soplar mientras siga todo como hasta ahora. En ambas situaciones, el soplo de nuestros tan alardeados Derechos Humanos se queda básicamente para un relato de imposibles utopías, a merced de quienes –por unas u otras razones- tienen nuestra delegación para tranquilizar nuestras conciencias, como sea, en el siguiente noticiario a la hora de comer. 

Padre padrone 

Más cerca todavía, en el patio de nuestra corrala, crecen los gritos entre ruidos de todo tipo, mentiras interesadas y falsas promesas de confort; nuestros supuestos representantes tratan, en la sesión de los miércoles del Congreso de Diputados, de contentar nuestros gustos particulares como pueden, en parte por miedo a perder su propio estatus mediático, y en parte por la convicción de comerciantes que estuvieran vendiendo un producto en que no creen. Adela Cortina señalaba hace unos días que debieran regirse, al menos, por las mismas leyes de la publicidad, de modo que supiéramos por qué regirnos y, en caso de fraude patente, poder reclamarles el fraude. Es posible que no se arreglara mucho, pues ha avanzado mucho la técnica de la publicidad y, sobre todo, los modos y maneras de captar con facilidad a los más propensos a dejarse embaucar con cualquier mensaje. 

Los problemas que denota la situación actual tienen un recorrido largo, que no se circunscribe al estricto presente. Los dos que tanto espacio ocupan estos días en las noticias añaden más muertos y damnificados a una larga historia de colonizadores y colonizados, en que los principios de actuación siguen siendo los de siempre entre dominadores y dominados, modulados adecuadamente para no dar demasiado el cante; en cada momento concreto siempre un mal mayor tiene hegemonía para prolongar el malestar o la injusticia de modo más o menos subrepticio con un mal menor que sigue imperando, en manos de un supuesto amo superior –el primo de marras o el padre padrone de los Hermanos Taviani- que impone su ley; miren detrás de Israel, de Marruecos o de la Unión Europea quien lleva la rienda de los hilos y se verá mejor lo que está sucediendo. 

En campaña 

En nuestro espacio público es lamentable la apariencia de que, entre tantas voces controvertidas como grupos parlamentarios, sea mayor la furia que les conmueve a cada uno que las palabras capaces de orientar a la ciudadanía. No parece sino que lo relevante fuera ver qué provecho saca cada cual de la discordia, y qué ventaja posicional adquiere para una eventual situación electoral. Los supuestos principios parecen estar fuera de la escena, casi exclusivamente como un recurso de tramoya, pero no como algo que deba regir internamente el discurso, las propuestas, acuerdos y demandas. La duda que asalta al oyente es si estos portavoces partidistas serán capaces de aguantar la interminable pelea preelectoral en que están, acuciados por los comentarios más o menos concordes de las muchas tertulias y cotilleos con que cadenas de radio y televisión acompañan esta fiesta ruidosa en que dicen querer “informar”; no menos urgidos están por las condicionadas encuestas de opinión, continuas y providenciales. 

¿Qué importa? 

En esta dinámica del corto y cortísimo plazo, lo que como gota malaya va formando opinión en el común de los ciudadanos es que esto es lo que importa, más o menos lo mismo que hemos visto este fin de semana pasado, como si de un interminable botellón celebratorio del final del año de la peste se tratara, en honor de no se sabe bien qué libertad individual omnímoda, ajena a toda libertad comunitaria. A este ritmo va a ser más difícil cada día construir una casa de verdad colectiva, capaz de aguantar las durezas que depare un futuro que ya se está construyendo. 

Benedetti, desconsolado de los entresijos de estas tentaciones en el exilio, al iniciar en 1976 su libro de poemas La casa y el ladrillo, citaba a  Brecht: “Me parezco al que llevaba el ladrillo para mostrar al mundo cómo era su casa”. De los muchos desconciertos que esté generando esta pandemia –todavía no acabada, por mucho que se desee- la desconexión de principios comunitarios por que regirnos puede acabar siendo uno de los más graves. Si no importan, si en la escuela no hay que cuidarlos,  y si lo que tiene que imperar es la ley del más fuerte, el recorrido vital de la gran mayoría no va a merecer mucho la pena. Cuídense. 

Manuel Menor Currás

Madrid, 19.05.2021.

viernes, 15 de mayo de 2020

Las impactantes imágenes del regreso a la escuela que llegan de Francia (El Diario de la Educación)

Artículo publicado el 14/05/2020 por la Redacción de El Diario de la Educación
  • Los alumnos de infantil y primaria franceses han comenzado a volver a la escuela esta semana, de forma voluntaria, y están dejando una galería fotográfica dantesca y una lluvia de críticas y memes dirigidas a las autoridades políticas y, en especial, al ministro de Educación.
En Francia, el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, ha decidido que las escuelas vuelvan a abrir después de dos meses de confinamiento, de una forma «suave y progresiva», y que los padres puedan llevar a sus hijos de forma voluntaria. Esta semana están empezando a ir los de infantil y primaria (hasta los 11 años), y la próxima lo harán los de la secundaria intermedia (11-14), si bien sólo lo están haciendo en aquellas regiones menos afectadas por la pandemia (en París y otros lugares de momento sólo los maestros están accediendo a los centros).

Blanquer ha defendido esta decisión por motivos pedagógicos y de equidad porque, según dijo, «se hace difícil imaginar un niño de siete años sin escuela durante seis meses, y más si viene de un ambiente desfavorecido». El Consejo Científico recomendaba que la reentrada fuera en septiembre, pero Blanquer, con el apoyo del presidente de la República, Emmanuel Macron, consideró que era necesario hacerlo ahora, eso sí, con unas estrictas medidas de seguridad.

La apuesta, sin duda arriesgada, se está traduciendo en una eclosión de imágenes de alumnos y maestros con guantes y mascarillas, pero sobre todo de niños separados haciendo fila antes de entrar a los centros, separados después en el aula, separados también en el comedor y separados en el patio, el espacio donde esta distancia resulta más artificial. La foto más repetida es la de una escuela infantil de Tourcoing (municipio de 90.000 habitantes en el norte del país) en la que se ve un grupo de niños y niñas en el patio rodeados por un cuadrado del que no pueden salir.

Y, mientras tanto, los periodistas se ponen las botas con los testimonios de maestros y alumnos contentos de reencontrarse pero explicando cómo de duro es no poder tocarse, mientras en las redes llueven las críticas por una decisión que recibe todo tipo de calificativos , el más suave y progresivo de los cuales es que ha sido precipitada.

¿Cuánto tiempo falta para ver imágenes muy similares aquí?

Todas estas imágenes se han encontrado a cuentas de Twitter de personas anónimas. Si alguna tiene derechos de autor la retiraremos inmediatamente.

Puedes ver todas las imágenes en El Diario de la Educación

miércoles, 22 de abril de 2020

El 40% de los estudiantes sin clase por el cierre mundial de colegios no tiene Internet en casa (Icíar Gutiérrez para eldiario.es)

Artículo de Icíar Gutiérrez  para eldiario.es

  • 826 millones de alumnos no tienen acceso a un ordenador en el hogar, según cifras difundidas este martes por la UNESCO, que habla de "alarmantes brechas digitales" en la educación a distancia

21/04/2020

A medida que se extendía el cierre de colegios como medida contra la propagación del coronavirus por el mundo, una pregunta quedaba en el aire y los temores afloraban: ¿qué iba a pasar con aquellos estudiantes, sobre todo los más golpeados por la pobreza, que no cuentan con tecnología ni con una buena conexión para continuar con sus clases a distancia?

Cifras divulgadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) este martes dan cuenta de la magnitud de este obstáculo a escala global. En un momento en que la educación a distancia se ha convertido en la principal alternativa a las clases presenciales para tratar de garantizar la continuidad de la enseñanza en la inmensa mayoría de los países, unos 826 millones de estudiantes no tienen acceso a un ordenador en sus hogares en todo el mundo.

Unos 706 millones de alumnos, además, no tienen Internet en sus casas, de acuerdo con estos mismos datos, recopilados el Equipo de Trabajo sobre Docentes, una alianza internacional coordinada por el organismo de Naciones Unidas, basándose en las estadísticas de la UNESCO y la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

Se trata, respectivamente, de la mitad y del 43% del total de los alumnos que se calcula que no pueden asistir en estos momentos a la escuela por la COVID-19. Según el monitoreo publicado por la UNESCO, más de 1.500 millones de estudiantes se ven afectados por "el trastorno sin precedentes" causado por la pandemia, que ha conllevado el cierre de centros educativos en 191 países. La clausura temporal de colegios ya afecta a la práctica totalidad de la población estudiantil de todo el mundo, alrededor del 90%. En el mapa que desde hace semanas actualiza la organización internacional apenas quedan territorios con las aulas abiertas, ya sea a nivel local o nacional.



Cierre de escuelas a nivel mundial según los datos actualizados de la UNESCO. En rosa, los países que han decretado cierres localizados. En morado, los que han extendido la medida a todo el país. En azul, los que mantienen las aulas abiertas.

El organismo considera que los datos reflejan unas "alarmantes brechas digitales" en el aprendizaje a distancia. Según indican, la desigualdad es especialmente profunda en los países empobrecidos. En África Subsahariana, por ejemplo, el 89% de los alumnos no tiene acceso a ordenadores de uso doméstico y el 82% carece de acceso a Internet, unos 199 millones. En total, unos 242 millones han sufrido el impacto de la COVID-19.

Por regiones, en Asia Pacífico hay un 49% de estudiantes cuyas casas no están conectadas y un 56% que no tiene ordenador. Esta última cifra es del 34% en América, donde hay un 28% de alumnos que no tienen acceso a Internet desde sus hogares, según cifras de la organización a las que ha tenido acceso eldiario.es.

En Europa la brecha es menor, pero también existe: un 22% de los estudiantes no tiene ordenador en su vivienda y un 14% no cuenta con conexión a la red. Son 8,5 y 5,2 millones respectivamente. En la región europea, más de 38 millones se han visto afectados por el cierre de centros educativos, de acuerdo con los mismos calculos.

La UNESCO explica que los alumnos pueden acceder a la información y conectarse con sus profesores y sus compañeros mediante el teléfono móvil. Sin embargo, unos 56 millones de estudiantes residen "en lugares donde no llega la cobertura de las redes móviles". Casi la mitad de ellos, señalan, se encuentran en África Subsahariana.

La organización de Naciones Unidas reclama el uso de otras herramientas para no incrementar la brecha digital. Audrey Azoulay, su Directora General, considera que "si bien deben multiplicarse los esfuerzos para proporcionar conectividad a todos, ahora sabemos que la continuidad de la enseñanza y el aprendizaje no puede limitarse a los medios online".

"Para reducir las desigualdades existentes, también debemos respaldar otras opciones, como el uso de programas de emisoras de radio y televisión comunitarias, y la creatividad en todas las formas de aprendizaje", apostilla. Para Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación, estas desigualdades "constituyen una verdadera amenaza para la continuidad del aprendizaje en un momento en que se produce un trastorno educativo sin precedentes".

Los docentes también atraviesan dificultades
Se estima que cerca de 63 millones de docentes de enseñanza primaria y secundaria se han visto afectados por el cierre de centros educativos en todo el mundo. La organización mundial especializada también pone el foco en las dificultades que han enfrentado muchos de ellos para pasar de la enseñanza tradicional, en un aula, a la virtual.

"Incluso para los maestros de países que poseen una infraestructura fiable de tecnología de la información y la comunicación (TIC) y conectividad en los hogares, la rápida transición al aprendizaje online ha sido complicada", señalan en un comunicado.

"En el caso de los profesores de las regiones en las que el acceso a las TIC y otras metodologías de aprendizaje a distancia es más reducido, la transición ha sido aún más difícil o hasta imposible", agregan. En este sentido, recuerdan que los maestros también "requieren formación para impartir eficazmente la educación a distancia y online". Pero ese apoyo, dicen, "es particularmente escaso en los países de bajos ingresos".

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jueves, 14 de marzo de 2019

#FridaysForFuture. La plataforma Alianza por el Clima apoya la movilización de estudiantes contra el cambio climático

La plataforma Alianza por el Clima, de la que formamos parte Ecologistas en Acción, apoya la movilización de estudiantes contra el cambio climático.

Desde las organizaciones de la sociedad civil alentamos la llamada de #FridaysForFuture, ponemos a vuestra disposición nuestra estructura asociativa para cualquier necesidad y llamamos a sumarse a título individual al calendario de acciones que la juventud está realizando en todo el planeta.


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domingo, 24 de febrero de 2019

Manifiesto en apoyo a las movilizaciones juveniles frente al cambio Climático: No podemos seguir robándoles el futuro

Las personas del mundo académico, investigador y educativo abajo firmantes nos solidarizamos con las movilizaciones estudiantiles contra el cambio climático y con quienes se pronuncian en favor de las condiciones de vida de las generaciones futuras.

Una Ola de esperanza, en forma de movilizaciones estudiantiles, está sacudiendo Europa de arriba a abajo. Greta Thumberg, la joven estudiante sueca está dando nombre a una generación que, contra todo pronóstico, está saliendo de las aulas para decir con ella: “Se nos está acabando el tiempo y os habéis quedado sin excusas”. Los estudiantes están haciendo huelga y manifestándose exigiendo la declaración del Estado de Emergencia Climática y una campaña para educar a la sociedad sobre la gravedad del Cambio Climático en curso y sobre las medidas urgentes que es preciso emprender.

Es una sacudida a la conciencia de las generaciones adultas, particularmente las que llevan las riendas de los gobiernos, pero también al conjunto de la sociedad que les ha dado la responsabilidad de gobernar sin pedirles que tomen medidas decisivas para frenar la crisis climática y el resto de las crisis socio-ecológicas que amenazan el futuro. Pertenecemos al mundo científico y educativo y nos sentimos igualmente impotentes al comprobar que la llamada Sociedad del Conocimiento se limita a mirar hacia la academia y los centros de enseñanza en busca de saberes instrumentales y útiles para seguir haciendo negocios como siempre, incrementando la competitividad, mientras da la espalda al conocimiento científico que acumula evidencias de que la civilización y la vida se acerca rápidamente hacia el colapso, precisamente por seguir haciendo los negocios como siempre. Desde las universidades estamos elaborando propuestas para avanzar hacia una nueva cultura económica orientada al bien común, una nueva cultura del agua, de la energía, agroalimentaria, de la movilidad, de la salud, de la ordenación del territorio y las ciudades, de la igualdad y de los derechos. Estamos trabajando proponiendo nuevos modelos educativos y comunicativos que nos permitan comprender y actuar con más responsabilidad ante los graves retos del futuro. Hablamos de estos temas en las aulas con nuestros estudiantes y lideramos proyectos de investigación, pero nos damos cuenta de que no es suficiente: el mundo de los grandes negocios y el mundo de la política, nos lleva directos al colapso climático, alimentario, energético, de acceso al agua potable, poblacional y migratorio, a la gran extinción de especies. No paramos de acumular evidencias científicas y no sabemos ya cómo decirlo para que la voz del conocimiento llegue a la sociedad y reaccione antes de que ya sea demasiado tarde.

Desde los centros de investigación, estamos dando respuesta a lo que reclaman los científicos del panel de Cambio Climático de la ONU en el informe que se debía haber aprobado en la Cumbre Mundial del Clima de 2018, en Katowice (Polonia) y que encontró la oposición de los países liderados por Trump:

“Contamos con los recursos y el tiempo suficiente para evitar que el calentamiento global supere 1,5ºC, pero se necesita un esfuerzo sin precedentes. Si no recortamos tajantemente las emisiones industriales y de transporte, la temperatura global ascenderá a 1,5ºC en algún momento entre 2030 y 2052. Se necesitarían cambios de gran alcance y sin precedentes en cuestión de energía, industria, transporte, agricultura, ciudades y edificios. Llegar a reducir alrededor de un 45% las emisiones globales de CO2 de origen humano en 2030, respecto a los niveles de 2010, y lograr el cero neto en 2050”.

Nuestra juventud ve truncado su futuro por falta de empleo, precariedad laboral y precio inasequible de la vivienda. Son graves problemas que dieron lugar al movimiento conocido como Juventud Sin Futuro. Nuestros hijos e hijas son migrantes en busca de trabajo y proyecto vital, porque en nuestra tierra las políticas de los adultos gobernantes han preferido sacrificar su futuro para alargar las oportunidades de ganancia de una minoría. Ahora empiezan a darse cuenta de que les estamos robando algo más importante y difícil de afrontar. Su generación no tendrá oportunidad de contener el Cambio Climático dentro de unos límites no catastróficos: es tarea a resolver ahora o nunca.

Como miembros de la comunidad científica y educativa, desde nuestro compromiso social por la justicia social y climática, apoyamos el movimiento emprendido por la gente joven y les decimos que nos tienen a su lado. S
on nuestra esperanza.

15-3-2019: Huelga de estudiantes europeos contra el cambio climático (manifiesto, convocatorias, artículos, información,...)



Carta abierta de los estudiantes que se manifiestan al mundo (Grupo de coordinación internacional del Movimiento por el Clima)

Manifiesto
Convocatorias
Apoyos

sábado, 23 de febrero de 2019

‘Fridays for Future’: la rebelión estudiantil por el clima se propaga por Europa (Enric Bonet en elsaltodiario.com)

Artículo de Enric Bonet publicado en elsaltodiario.com

“En el año 2078, celebraré mi 75 cumpleaños. Si tengo hijos, quizás pasen ese día conmigo. Quizás me pregunten sobre vosotros. Quizás me pregunten por qué no hicimos nada mientras aún había tiempo para actuar” . Greta Thunberg alertó en diciembre con estas palabras sobre la inacción climática durante la última Conferencia del Clima de la ONU. Desde entonces, esta adolescente sueca, de 16 años, se ha convertido en una mediática figura de la lucha contra el cambio climático. Su ejemplo ha inspirado la multiplicación de huelgas estudiantiles en Europa contra el calentamiento global,con la mirada puesta en la jornada mundial del 15 de marzo.

Bélgica, Suecia, Alemania, Suiza, Francia, Australia… Es larga la lista de países cuyos estudiantes se han unido a los “#FridaysforFuture”. Este movimiento internacional llega esta semana en España. Una primera acción está prevista el viernes en Barcelona con una sentada en la plaza Sant Jaume, delante del Ayuntamiento y la Generalitat. En Madrid, los estudiantes se han dado cita el 1 de marzo al mediodía en frente del Congreso de los Diputados. De esta forma, los jóvenes españoles se unen a unas movilizaciones que han cosechado un éxito inesperado en Bélgica, donde se manifestaron más de 35.000 estudiantes el pasado 24 de enero.
“Nunca me hubiera imaginado que los jóvenes belgas se movilizarían tanto por el clima”, reconoce en declaraciones a El Salto Piero Armand, 18 años, cofundador de Génération Climat, un movimiento creado por los huelguistas belgas. Desde principios de enero, cada jueves miles de jóvenes de este país han llenado las calles de Bruselas, Lieja, Amberes o Lovaina. Según un estudio de la Universidad de Gante publicado en enero, la cuestión climática es el tema que más preocupa a los  belgas de entre 18 y 25 años.
GENERACIÓN MARCADA POR LA DESAPARICIÓN DE ANIMALES

“Formamos parte de una generación cuyo futuro puede estar marcado por la escasez de agua y la desaparición de plantas y animales”, asegura Armand, que está cursando su último año de bachillerato. Para hacer entender su voz, los estudiantes belgas apostaron por la huelga. “Desde que somos pequeños nos dicen que tenemos que estudiar para construirnos un futuro. ¿Pero de qué sirve ir a clase si es el futuro del planeta el que está en peligro?”, añade este representante de Génération Clima, partidarios de un ecologismo radical.
Además de las movilizaciones de jóvenes, en Bélgica se han organizado durante los últimos meses varias marchas por el clima con una asistencia más que notable. Más de 70.000 personas protestaron contra el calentamiento global en Bruselas el pasado 27 de enero. “Decidimos hacer huelga porque cuando nos manifestábamos con nuestros padres el fin de semana a los políticos les daba igual”, explica Armand. De hecho, las movilizaciones estudiantiles ya se han consumado su primera víctima. La ministra flamenca de Medio Ambiente, Joke Schauvliege, tuvo que dimitir tras afirmar que los estudiantes “estaban manipulados”.
ÉXITO INESPERADO EN SUIZA O AUSTRALIA

Si las protestas en Bélgica han tenido el mayor eco mediático, las movilizaciones estudiantiles por el cambio climático ya empezaron el año pasado en Australia. El 30 de noviembre, miles de adolescentes de colegios e institutos hicieron huelga en una veintena de ciudades australianas para protestar contra la explotación de una mina de carbón por la empresa local Adani.

Estas convocatorias también lograron un éxito inesperado en otros países, como Suiza. “Que en un país en el que no hay la cultura de manifestarse miles de jóvenes salgan a la calle contra el cambio climático es un hecho prácticamente inédito”, afirma Victor Kristof, presidente del colectivo Swiss Youth for Climate, que participa en la organización de las huelgas. “En diciembre el texto de la Conferencia del Clima de Katowice resultó insuficiente y, sobre todo, hace falta una mayor ambición de los gobiernos nacionales”, explica Kristof. Este militante recuerda que las manifestaciones en Suiza hacen referencia a problemáticas internacionales, pero también nacionales, como el fracaso en diciembre en el parlamento helvético de una ley sobre la reducción de emisiones de CO2.

Según un recuento hecho por el diario británico The Guardian, cada semana unos 70.000 jóvenes se manifiestan por el cambio climático a nivel mundial. La semana pasada estas protestas se propagaron por el territorio británico y francés. En Francia, “la dimisión de Nicolas Hulot removió las consciencias”, asegura Bruno Goube, miembro de Enseignant.e.s pour la planète. Este colectivo de profesores franceses fue creado a finales de enero para preparar la jornada del 15 de marzo. Se trata de una iniciativa más surgida en el país galo, donde la renuncia de Hulot, un reputado activista, supuso un electrochoque y dio lugar a una mayor toma de consciencia sobre la cuestión climática.

Más de dos millones de personas —un récord en este país— han firmado desde finales de diciembre una petición para llevar el Estado francés ante los tribunales por inacción climática. Este recurso judicial será presentado el 14 de marzo, anunciaron esta semana las cuatro ONG impulsoras de la iniciativa. “Nos encontramos en una situación de urgencia en la que es necesaria cualquier iniciativa que obligue a las autoridades a actuar”, defiende Goube. Según este director de una escuela cerca de Lyon, “es necesario modificar los programas educativos para situar en el centro las cuestiones medioambientales y tratarlas de forma interdisciplinaria”.

FIGURA DEL ECOLOGISMO JUVENIL

Tras las primeras protestas de estudiantes del pasado viernes, esta semana se espera que estas movilizaciones crezcan en Francia. Entre los manifestantes parisinos estará Greta Thunberg, quien participa también este jueves en la manifestación de Bruselas. Esta adolescente sueca se ha convertido prácticamente en una figura pop del ecologismo. Hace seis meses, sin embargo, ella parecía clamar sola en medio del desierto. Dejó de ir a clase cada viernes en septiembre para manifestarse sola delante del Parlamento sueco, pocas semanas antes de las elecciones generales de
su país.

Entonces, su iniciativa tuvo un gran impacto mediático. Lo que motivó que la invitaran a la Confrencia del Clima de la ONU o al Foro de Davos, donde subrayó la hipocresía de los oligarcas mundiales, aparentemente preocupados por el calentamiento global pero que se desplazaron a esta cumbre en Suiza con jet privado, el súmmum de la contaminación. En cambio, Thunberg prefirió desplazarse en tren, haciendo 32 horas de viaje. Su rostro angelical, pero sobre todo sus convicciones férreas y su ejemplaridad personal, resultan una fuente de inspiración para las nuevas generaciones. Una figura mundial que puede favorecer la causa ecologista en las trincheras de las batallas culturales.

“Se trata del símbolo de una generación que teme por su futuro”, afirma Armand, quien se pregunta sobre la conveniencia de que “una chica de 16 años asuma tanta responsabilidad”. De hecho, una joven convertida en un símbolo de la lucha medioambiental no resulta ninguna novedad. La adolescente canadiense Severn Suzuki, de 13 años, ya se hizo mundialmente famosa en la Conferencia del Clima de la ONU en 1992. Quizás su emotivo discurso conmovió a los asistentes de esa cumbre, pero los compromisos adoptados en Río de Janeiro quedaron en papel mojado.

De momento, las movilizaciones de los “Fridays for Future” han tenido una acogida positiva por los medios mainstream, pero también entre diversos gobiernos. “Estoy contenta de vuestra movilización, esto significa que hemos superado una etapa. Detrás de las puertas de este Ministerio solo tenéis a aliados, no somos vuestros adversarios”, declaró la secretaria de Estado francesa del Ministerio de Transición Ecológica, Brune Poirson, durante la concentración del pasado viernes en París delante de este Ministerio. Una reacción casi calcada tuvo la ministra de Energía británica, Claire Perry. “Estoy increíblemente orgullosa de que los jóvenes defiendan con fuerza que debemos pasar a la acción”, afirmó.

“Tenemos la impresión de ser tratados como niños”, lamenta Armand. Los huelguistas belgas lograron ser recibidos por la ministra federal belga de Medio Ambiente y por el responsable de esta misma cartera en el gobierno valón. “Pero se dedicaron solo a darnos lecciones”, añade. Desde su colectivo Génération Climat, apuestan por elaborar unas reivindicaciones más concretas y que el movimiento estudiantil se organice a través de asambleas. Unos desafíos necesarios si esta marea verde no quiere convertirse en un movimiento simpático para limpiar consciencias entre los poderosos. “Existe el riesgo del greenwashing”, reconoce Armand.

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domingo, 17 de febrero de 2019

"Huelga por el clima" (Federico García Charton para EL DIARIO)

ELDIARIO.ES publica este artículo de opinión

Mientras en España seguimos mirando nuestro ombligo, hablando sobre Venezuela, Cataluña, la última salida del tiesto del líder de la oposición o la desunión de la izquierda, en el resto de Europa la sociedad se moviliza por el reto más importante del siglo XXI, el cambio climático. La comparecencia de la joven activista sueca de 16 años Greta Thunberg en el transcurso de la Cumbre por el Clima de Katowice (Polonia) el pasado mes de diciembre, junto a su determinación a la hora de plantarse todos los viernes del año desde el pasado mes de agosto frente al Parlamento sueco para llamar la atención sobre el cambio climático han provocado que miles de jóvenes de toda Europa hayan iniciado una serie de manifestaciones en Bélgica primero, seguida de otras convocatorias en Francia, Suiza, Alemania, Holanda y Reino Unido.


Las manifestaciones multitudinarias en Bruselas, llegando a más de 70.000 jóvenes el pasado día 27 de enero, coordinadas por tres mujeres de entre 17 y 19 años, repitiéndose casi a diario en Bélgica, se han extendido no sólo a Europa, sino a todo el mundo, de París a Sidney, pasando por Bangkok, movilizando a cientos de miles de personas para luchar contra el cambio climático. Sin embargo, en España no se ha extendido este movimiento juvenil, y es necesario preguntarse el porqué.

2018 ha sido el cuarto año más cálido desde 1880, según el Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS) de la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), sólo por detrás de 2016, 2017 y 2015, y los datos prevén que, debido al fenómeno de El Niño, los efectos del cambio climático se acentúen, pudiendo ser el presente año 2019 el más caliente de la serie histórica, según un estudio reciente publicado en la revista Geophysical Research Letters.
En las agendas de las principales organizaciones sindicales y en los medios de comunicación españoles no se habla prácticamente nada de este movimiento capitaneado por la juventud europea. Pareciera que no nos incumbe, que lo del cambio climático sigue siendo una quimera para muchos, un tema secundario que aparece en las secciones de ciencia de la prensa escrita y digital, sin apenas repercusión en nuestras vidas.
Pero la juventud europea nos está dando una lección. Para el próximo 15 de marzo hay prevista una huelga mundial por el clima, organizada por jóvenes cansados de que los adultos sólo hablemos pero no actuemos para cambiar la situación. El manifiesto que acompaña a la convocatoria de huelga advierte que “los dirigentes del mundo deber demostrar su compromiso por una transición ecológica equitativa entre ricos y pobres”, y dan de plazo hasta el 15 de marzo para que “se presente un plan a la altura de las exigencias del IPCC” (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático), invitando “a todos y todas a abandonar las aulas para ir a su encuentro y comprobar si los adultos han hecho los deberes”.
Los organizadores del evento exhortan a la juventud a “tomar a los adultos de la mano y decirles de ir con vosotros, decirles que os necesitamos para tener simplemente la oportunidad de sobrevivír al futuro”.
Como decía la joven activista sueca, los políticos “les han ignorado en el pasado y les volverán a ignorar. Nos hemos quedado sin excusas y nos estamos quedando sin tiempo. Hemos venido aquí para hacerles saber que el cambio está llegando, les guste o no. El verdadero poder pertenece a la gente”.
Ojalá que ese empuje de la juventud europea impregne a la española.

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Estudiantes franceses se unen a la huelga escolar por el clima

Marian nos envía esta información publicada en RFI

Por RFI Publicado el 15-02-2019 Modificado el 15-02-2019 en 11:57





















'Construir de otro modo' Facebook/YouthForClimate

Este viernes, jóvenes franceses se unen al movimiento mundial “Fridays For Future” (viernes por el futuro), una huelga escolar por el clima.

En agosto pasado, la sueca de 16 años Greta Thunberg lanzó un movimiento de “huelga escolar por el clima” que pone en práctica cada viernes, y que desde entonces ganó muchos adeptos en el mundo. Greta se ha vuelto una ecologista muy conocida y seguida por los adolescentes.

Ver imagen en Twitter




Greta Thunberg✔@GretaThunberg

School strike week 26.
26 weeks is half a year!#climatestrike #fridaysforfuture #schoolstrike4climate
13,1 mil
7:35 - 15 feb. 20193.107 personas están hablando de esto
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En países como Italia, Alemania, Holanda, Australia o Canadá, miles de estudiantes faltan a clase cada viernes para reclamar a sus gobiernos acciones concretas por el clima. En Bélgica, la movilización no para de extenderse desde el mes de diciembre: a fines de enero, contabilizaba unos 70.000 participantes.

El movimiento, bautizado FFF por “Fridays For Future”, recién empieza en Francia. En París, un colectivo dio cita este viernes a los estudiantes a las 14 horas delante del Ministerio de la Transición Ecológica.

Está previsto que se reúnan cada semana para “dar deberes al Estado” y alertar al Gobierno sobre la urgencia de actuar por el medio ambiente. Su primera reivindicación: “La declaración de un estado de emergencia climático y social y la reducción en un 4% de las emisiones de gas de efecto invernadero según el Acuerdo de París”.

“Cada sábado, publicaremos reivindicaciones sobre el tema de los transportes, del consumo, de la energía o la alimentación. Si el viernes siguiente seguimos sin reacción del Gobierno, organizaremos una acción de desobediencia civil no violenta, y esto cada semana hasta el 15 de marzo”, explica a la prensa Pimprenelle Pouillot-Chevara, estudiante y miembro de Youth For Climate France.

El próximo 15 de marzo, estudiantes de toda Francia participarán en una huelga nacional e internacional, respondiendo al llamado de la sueca Greta Thunberg. “La juventud lanzó un llamado a una huelga internacional por el clima el viernes 15 de marzo. Tenemos que responder a este llamado, porque nadie quiere estudiar o trabajar por un futuro que no existirá”, explica un comunicado de Youth For Climate France.

#FRIDAYSFORFUTURE: EN HUELGA POR EL CAMBIO CLIMÁTICO (Eva Saldaña para Greenpeace)

¿Pensábamos que no iba a pasar nunca? Año tras año, cumbre tras cumbre, con todas las evidencias de que el cambio climático ya estaba aquí y sus consecuencias también, las soluciones propuestas y… ¡NADA! Solo acuerdos bloqueados y negociaciones frustradas. Imposible cambiar un sistema corrupto, con unas reglas que siguen favoreciendo a unos pocos. Solo algunos avances insuficientes y muy lentos pero …

¿De verdad creíamos que la juventud no nos iba a decir nada? Personas que cada día estudian en las aulas toda la información científica de la que disponemos, que se preguntan para qué estudiar para un futuro que no va a existir, para qué sirve la educación si los políticos no escuchan a la gente con más conocimiento, personas cuya vida entera va a depender de lo que hagamos o dejemos de hacer hoy, a las que nadie pregunta y por las que decidimos. Pues nos equivocamos…

El pasado agosto, Greta Thunberg, una adolescente sueca de 16 años, cansada de la inacción de los gobiernos, comenzó su propia huelga escolar en las puertas del Parlamento sueco pidiendo a los partidos políticos que actuaran con urgencia para frenar el cambio climático. Después, en la 24ª conferencia sobre cambio climático organizada por la ONU en Katowice (Polonia), agitó con sus contundentes palabras las mentes adultas y propagó un movimiento increíblemente inspirador que se ha multiplicado por todo el mundo. “En el 2078 celebraré mi 75 cumpleaños. Para entonces, si tengo hijas o nietos, quizás me pregunten por qué (vuestra generación) no hizo nada cuando aún había tiempo para actuar”, decía Greta en Polonia.



Su generación se ha contagiado de justicia climática. Cada viernes, inspiradoras estudiantes se han ido sumando a lo que llaman las huelgas por el clima o los viernes por el futuro, #FridaysForFuture. Y llevamos tres meses con unas movilizaciones de estudiantes masivas por Europa que ponen los pelos de punta de emoción: 75.000 personas en Bruselas (Bélgica), más de 10.000 en La Haya(Holanda) y 30.000 en Berlín (Alemania), con ecos en otras partes del mundo como Estados Unidos y Australia. Hoy mismo se prevén grandes movilizaciones en Londres y Estocolmo en un viernes más de huelga. Quieren pruebas reales de que los gobiernos y los poderes económicos por fin van a crear un plan de políticas ambiciosas para dar respuesta a la urgencia reclamada por los científicos. ¡Y las quieren YA! Su lema es: “cambiemos el sistema, no el clima”.

Aquí, en España, el movimiento es aún tímido pero palpita por Girona, Barcelona, Madrid…, como los primeros brotes que ahora en febrero asoman en las ramas de los árboles. Comienza una nueva primavera para un movimiento juvenil que ya está colapsando mentalidades adultas. En una sociedad donde se potencia la competitividad y el individualismo, se están conectando, co-creando, actuando cada viernes, generando dinámicas de cooperación y liderazgo colectivo esenciales para la construcción de una nueva realidad e impulsando la próxima cita, el próximo reto: la huelga global de estudiantes contra el cambio climático el 15 de marzo.

Desde organizaciones como Greenpeace, donde llevamos tiempo aportando granitos de arena al cambio, soñábamos con esto. Y lo estáis haciendo. Estamos profundamente admiradas, inspiradas y motivadas a apoyar desde el respeto, escuchando lo que necesitéis, sin figurar. Nuestras puertas están abiertas como adultas responsables de nuestras generaciones futuras para poneros en red, para daros apoyo logístico, difusión… Aquí podéis encontrar un espacio para amplificar vuestras propuestas y que el movimiento que lideráis pueda ser, ojalá, más grande.

Como dice Greta: “El cambio real pertenece a la gente. Ha llegado la hora de actuar y tiene que ser ahora”, ¡¡A por ello jóvenes del mundo. Os acompañamos!!

miércoles, 13 de mayo de 2015

Participación en el encuentro de AYOTZINAPA del 7M


El pasado 7 de mayo participamos como Asamblea Marea Verde Madrid en el encuentro de  AYOTZINAPA que se celebró en la escuela de Relaciones Laborales a las 17.00h. Fue un encuentro muy emotivo, en especial la intervención del padre, una intervención llena de dignidad después de la cual los ojos se nos llenaron de agua y los aplausos no cesaban. Desde la mesa explicaron en qué consistía su movimiento, un movimiento que quiere ser internacional, para que esto, la desaparición de 43 estudiantes en Iguala (México) no vuelva a suceder, saben que son victimas del sistema pero no van de víctimas quieren justicia y dignidad. Participaron diversos colectivos los cuales denunciaron situaciones similares.Intervine mostrando nuestro apoyo, solidaridad y dolor ante esta barbarie y contando muy brevemente que nuestro movimiento defiende la educación pública, laica, gratuita y científica porque sin un cambio real en la educación no vamos a poder mejorar el mundo. El encuentro finalizó a las 19.00h me acerqué a la mesa y les entregué en nombre de Asamblea Marea Verde Madrid un documento de breve historia, tres camisetas verdes y tres chapas. Después nos fuimos para la manifestación, donde tod@s contábamos del 1 al 43 mientras enseñábamos las fotos de los estudiantes desaparecidos. Se hizo una parada en Sol con las victimas del franquismo y después continuamos hasta la embajada mexicana donde la manifestación finalizó entre gritos de ¡ vivos se los llevaron! ¡vivos los queremos!


Sandra Villa (asistente al encuentro como Asamblea Marea Verde Madrid, acuerdo asamblea de 16 de abril)









domingo, 16 de noviembre de 2014

"Ayotzinapa: no quieren flores, quieren justicia" (Agustín Moreno)

Reproducimos este artículo publicado en LA ESPUMA Y LA MAREA, en CUARTO PODER.ES

A mi amigo Javier Soria, también profesor y luchador
por la justicia y por la vida, 
que me descubrió a Luis
Hdez. Navarro con un extraordinario regalo

Las palabras no alcanzan para describir la barbarie. Casi mes y medio después del secuestro de 43 estudiantes de magisterio en Iguala, el procurador general de México desveló que habían sido asesinados en un vertedero, quemados en una gigantesca pira y sus restos arrojados en bolsas al río. Todo un crimen de lesa humanidad. Las familias, en su desesperación, se niegan a aceptar la versión oficial que se apoya en la confesión de varios sicarios participantes.
Los hechos fueron los siguientes. El 26 de septiembre dos autocares de futuros maestros rurales de Ayotzinapa fueron a Iguala a denunciar la contrarreforma educativa y a recaudar fondos para viajar a México DF, a la marcha que se realiza todos los años en conmemoración de la matanza de cientos de estudiantes en Tlatelolco en 1968. En la plaza se iba a celebrar un acto de lanzamiento de campaña de la mujer del alcalde, que pretendía sustituirle en 2015. Para impedir que se acercaran los normalistas a la plaza salió a su encuentro la policía local, guardaespaldas y sicarios, y empezó el tiroteo. El acoso a los estudiantes se prolongó durante horas y se produjeron seis muertos, uno de ellos apareció despellejado y con los ojos arrancados, y 29 heridos. Cuando intentaba salir uno de los autobuses, la policía local detuvo a sus 43 ocupantes y se los entregó a sicarios del grupo Guerreros Unidos, en perfecta connivencia entre política y crimen, para hacerlos desaparecer.
Los antecedentes son múltiples. No es la primera de las matanzas que se producen en México: hace solo unos meses se produjo otra de 23 personas en Tlatlaya ejecutadas por el Ejército. Tampoco es la primera vez que esta Escuela Normal Rural sufría agresiones: la policía asesinó hace tres años a tres estudiantes que bloqueaban la autopista que une México DF y Acapulco para reivindicar diálogo sobre el acceso a las plazas de maestros. La pregunta es ¿por qué esta saña contra los maestros? Estas escuelas rurales de magisterio son públicas, gratuitas, y acogen a hijos de familias campesinas muy humildes. Históricamente estas escuelas han jugado un papel fundamental intentando mejorar el nivel cultural del pueblo, con un modelo de educación popular muy comprometido con las comunidades donde se sitúan y por el cambio social y político. Salvando las distancias, recuerdan el nivel de compromiso de los maestros y maestras de la II República Española. Ahora que la comunión entre política y narco es más estrecha que nunca y que el crimen organizado está aterrizando en las instituciones locales, como se demuestra en Iguala, ellos son un dique que intenta contener la degradación de todo.
Por ello han estado en el punto de mira de las fuerzas más reaccionarias, desde las fuerzas policiales a la burocracia sindical y ahora el narco. El ataque al magisterio democrático no es un hecho aislado. Luis Hernández Navarro cuenta que desde que se fundó la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, en 1979, han sido asesinados o desaparecidos 152 maestros democráticos. En esta guerra sucia participaron la burocracia sindical con la colaboración –por acción u omisión– de las fuerzas del orden, cuerpos de seguridad y diversos estamentos políticos.
Hay una responsabilidad compartida de las autoridades políticas, los grupos paramilitares y el crimen organizado. Nadie da la orden o actúa sin el conocimiento de la otra parte. En todo caso, el Gobierno es cómplice por conocer, tolerar y tener tratos con el narco. Abarca, el presidente municipal de Iguala, había sido acusado de matar personalmente a otras víctimas y no se le detuvo. Los montes que rodean Iguala están socavados de fosas comunes de decenas de personas asesinadas. Aguirre, el dimitido gobernador de Guerrero lo sabía todo y no hizo nada, aunque en su estado eran frecuentes las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones.
México es un estado fallido, para muchos analistas, por la violencia que sufre el pueblo, la corrupción política, la crisis social continuada, la inseguridad jurídica, la ausencia de un estado de derecho, etc. Según diversas fuentes, incluidas las oficiales, se calculan entre 100, 150 mil asesinatos y 26.000 desapariciones las ocurridas en el país en los últimos diez años. Por cierto, dice Human Rights Watch, que en México no hay un solo criminal consignado por el delito dedesaparición forzada de personas. La OMS es citada por Adrián Flores para decir que cuando la tasa de asesinatos es mayor a 10 por cada cien mil personas, se considera epidémica: en México es de 16,7, y en Guerrero, de 61,9 en 2013. La monstruosidad de la violencia en México hace que el país sea una caricatura de democracia. Más parece un narcoestado cuando el crimen es la continuidad de la política por otros medios.
La masacre de Iguala no es algo que se les haya ido de las manos a sus autores y responsables. Se trataba de crear terror y de escarmentar, una vez más, a los que resisten no solo al aterrizaje del narco en las instituciones locales, sino también el proceso de reformas estructurales (energética, laboral, educativa…) neoliberales de Peña Nieto, que están saqueando el país y empobreciendo a su población. La relación entre política y mafia es muy conocida. Las organizaciones criminales más potentes y peligrosas siempre han aspirado a controlar el poder político. Y han logrado influir en los viejos y corruptos partidos (PRI…) y en sectores de la oposición (PRD). En México es sabido que son los poderes fácticos los que deciden la eliminación de los opositores a sus planes, asegurando seguridad a quienes los ejecutan.
Por eso, la fuerte movilización popular que se está produciendo en México responsabiliza al Estado mexicano de los crímenes. Marchas en México DF de hasta 100.000 personas, en Acapulco, manifestaciones en muchas ciudades, huelgas estudiantiles, cortes de carreteras, etc. Ha estallado la indignación popular que acusa a las autoridades de no proteger y respetar a sus ciudadanos, de permitir que se violen derechos humanos. Peña Nieto va a convocar a las fuerzas políticas y sociales para hablar de un pacto nacional contra la violencia. Mientras no se investiguen exhaustivamente los hechos, se localice a las víctimas, se repare el daño, y se castigue a los culpables, muchos sectores exigirán su dimisión y hay posibilidades de que aparezcan formas de violencia. Toda la credibilidad está agotada y explica lo que dicen los padres de los normalistas: “No podemos fiarnos del Estado, aquí es lo mismo que el narco”. Las víctimas no quieren flores, solo quieren justicia y no hay nada más desconsolador que la impunidad reiterada.