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viernes, 18 de junio de 2021

Tutor de empresa, flexibilidad y másteres: las claves de la nueva regulación de la FP (Daniel Sánchez Caballero para ELDIARIO.ES)

 ELDIARIO.ES publica este artículo

Más prácticas, más empresa, más flexible, más amplia y más sencilla. El Gobierno ya ha definido cómo quiere que sea la Formación Profesional del siglo XXI, una de las grandes apuestas del Ministerio de Educación para mejorar la formación –inicial y continua– de jóvenes y adultos y adaptar el parque de trabajadores del país a lo que se considera que serán las necesidades de futuro de la economía española: más técnicos medios y superiores. La reforma de la FP llega con 5.000 millones de euros debajo del brazo (unos 2.000 procedentes de los fondos COVID europeos) y entre sus puntos fuertes (o a eso aspira el ministerio al menos) está la acreditación de competencias de tres millones de trabajadores.

El 25% de la población adulta española tiene actualmente una cualificación intermedia y otro 35% una de nivel bajo. Son cifras que no concuerdan con lo que exige el mercado laboral. Las previsiones dicen que, en cuatro años, España necesitará tener un 49% de sus puestos de trabajo cubiertos por empleados con una cualificación intermedia y solo un 16% con baja cualificación.

El departamento que dirige Isabel Celaá presentará este martes en el Consejo de Ministro el Anteproyecto de Ley de Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional, adelantado por El País y que de esta manera arranca su trámite. A partir de ahí, el texto pasará a los sectores interesados y se abre a recibir aportaciones. Entre las principales novedades de la nueva ley está un mayor protagonismo de las empresas en la definición de la formación del alumnado, con la creación de un tutor en la empresa que evaluará parcialmente la adquisición de conocimientos por parte del alumno, la integración de todas las modalidades de la FP bajo un mismo paraguas para darle coherencia, la posibilidad de realizar cursos más breves que los actuales o la introducción de algo parecido a unos másteres de especialización.

La oferta formativa: módulos, ciclos y másteres

La nueva FP apuesta por la flexibilidad en su oferta formativa, que se organizará por niveles que van desde la A hasta la E, según recoge el documento. Esta es una de las novedades de la reforma: se permitirá realizar cursos breves, de mayor o menor duración, destinados a obtener una competencia específica para mejorar la empleabilidad. La idea de Educación, explican fuentes del Ministerio, es ofrecer alternativas a quien no puede realizar un ciclo de 2.000 horas, pero sí tiene 50 para algo específico.

Los cursos de nivel A son los más básicos, corresponden a "la oferta base" y conducen a "la obtención de una acreditación parcial de competencia". Los B se corresponden con la realización de un módulo entero, y podrán obtenerse bien superando esa formación, bien acumulando cursos del nivel A, y tendrán la duración estipulada para superar el módulo en cuestión. El nivel C corresponde a "varios módulos profesionales" que conducen a la obtención de un Certificado Profesional y podrán exigir prácticas en empresas.

El grado D se corresponde con los actuales Ciclos Formativos en cualquiera de sus versiones: la FP Básica (para alumnado a partir de 15 años), la de Grado Medio (equivalente al Bachillerato) y la Superior (Universidad). En los dos primeros casos se mantienen los dos años de duración (2.000 horas), mientras en la Superior pueden llegar hasta tres cursos. En los tres casos la nueva ley apuesta por el paso a la FP Dual, que exige un mínimo de prácticas en la empresa del 25% del tiempo total del ciclo.

En cuanto al currículo, los ciclos formativos incluirán la realización de un proyecto intermodular que aspira a tener "un carácter integrador de los conocimientos" y que en la FPB se hará una vez en todo el ciclo y en los de grado medio y superior uno al año con una duración de 25 horas. La oferta de estudios también deberá incluir, además de los módulos profesionales del catálogo, una parte optativa "integrada por módulos que doten de mayor flexibilidad a la configuración y capacidad de adaptación de la oferta, para atender la diversidad de la realidad productiva del territorio correspondiente y los intereses y motivaciones personales" del alumnado, un poco en línea con la configuración de los grados universitarios.

Por último, y esta es otra de las grandes apuestas del Gobierno, el nivel E corresponde a cursos de especialización que otorgarán un título de Máster Profesional, que podrán ofrecerse tanto en la educación secundaria de segundo grado (ciclos formativos de grado medio) o la superior (ciclos superiores). Estos másteres tendrán carácter modular y una duración de entre 300 y 800 horas (los universitarios tienen entre 600 y 1.200 horas). La forma de acceso a estos másteres queda pendiente de un posterior desarrollo normativo.

Una de las novedades es que la formación profesional de los grados C, D y E podrá ofertarse por módulos (como mínimo uno entero) "para su adaptación a las necesidades y circunstancias personales y laborales, así como al ritmo de aprendizaje". Esta formación a la carta está reservada para mayores de 18 años y, con carácter excepcional, a "personas adultas con experiencia laboral que no tengan las condiciones establecidas para el acceso a la formación".

El Anteproyecto de ley dedica también un apartado a lo que denomina la "relación entre las enseñanzas de FP y enseñanzas universitarias". Pretende Educación, según se lee en este epígrafe, tender puentes entre ambas etapas para "facilitar el establecimiento de itinerarios formativos que reconozcan la formación previamente adquirida en ambos sentidos", esto es, que estudiantes de ambas vías se pasen a la otra para complementar su formación.

Más presencia (y decisión) de las empresas

Las empresas ganarán presencia en la nueva FP y capacidad de decisión respecto a los planes formativos. Toda la oferta a partir del nivel C tendrá carácter dual, explica el Ministerio, lo que implica aumentar la carga de horas de prácticas profesionales en las empresas y en paralelo el rol de estas en el diseño de la formación y la evaluación del alumnado. "Las ofertas de formación profesional se diseñarán de manera que la formación teórico-práctica se reciba en el centro educativo y en el centro de trabajo, siendo ambos centros corresponsables, aunque actuando sobre la base de un reparto entre ellos del contenido curricular", reza el anteproyecto.

De esta manera, se escuchará la opinión de empresas para tratar de ajustar la formación a lo que demandan. Así, las compañías tendrán voz a la hora de adaptar los programas "a las características propias de cada centro y de las empresas correspondientes" y "la organización de la fase práctica dual atenderá las especificidades de los sectores productivos o empresas que demanden un diseño diferenciado por (...) la tipología de actividades a realizar". También participarán a la hora de definir, junto a los centros, "el reparto de contenidos curriculares".

En este sentido, el texto del anteproyecto regula la figura del tutor dual de empresa, una figura que será obligatoria en cada empresa que acoja estudiantes (o uno para varias, si son pequeñas) y que actuará de enlace entre la compañía y el centro formativo. Este tutor o tutora coordinará junto al docente encargado del centro el plan formativo del alumno, participará en la selección de los estudiantes aprendices y también tendrá que "evaluar la adquisición de los resultados de aprendizaje". Fuentes de Educación aclaran que esto no quiere decir que los tutores de empresa vayan a poner la nota al alumno; harán un informe sobre las prácticas. "La evaluación final será responsabilidad del centro educativo, teniendo en cuenta la evaluación de lo aprendido en el centro de trabajo efectuada por el tutor o tutora dual de la empresa u organismo equiparado", que podrá estar presente en la sesión de evaluación, dice el anteproyecto. Esta figura del tutor de empresa existe actualmente en muchas compañías, pero no en todas, aclara Educación, que lo que hace en la nueva ley es regular su existencia y funciones.

Para el equipo docente de cada centro sigue quedando "realizar la concreción del currículo", "validar los planes de formación" y "asistir al estudiante durante la preparación y el desarrollo de la fase en empresa", entre otras cuestiones.

Movimientos en el profesorado

Otra de las novedades que plantea el anteproyecto de ley atañe a los docentes. La principal novedad en este apartado quizá sea que se contempla la posibilidad de recurrir a algo parecido a los profesores asociados de la Universidad, profesionales que acuden a centros formativos a ofrecer una formación muy concreta vinculada a su área de trabajo. "Con carácter excepcional y cuando así se requiera para cubrir las necesidades docentes, las Administraciones competentes en la materia podrán autorizar a profesionales del sector productivo asociado para impartir ofertas de formación profesional en cualquiera de los centros del sistema de formación profesional", se lee en el texto respecto a lo que llama "especialistas", cuyo acceso y condiciones tendrán que ser reguladas más adelante.

El otro movimiento de más impacto, aunque ya se conocía desde que se aprobó la Lomloe, es que el cuerpo de profesores técnicos, un vestigio de cuando la FP estaba más compartimentada en cuanto a formación académica o práctica y que está encuadrado en el grupo A2 de la administración (los de Secundaria y FP son A1, pese a que realizan la misma función), está condenado a desaparecer como tal.

Entre los, aproximadamente, 28.000 profesores técnicos hay dos perfiles: los que tienen carrera universitaria y los que no. Los primeros, una mayoría, promocionarán mediante un método de acceso aún por determinar. Ganarán algo de salario y, sobre todo, posible desarrollo profesional. Para el grupo sin licenciaturas universitarias, de cuyo tamaño no hay datos oficiales pero los propios afectados calculan en unas 12.000 personas, en muchas ocasiones sin título porque la disciplina que imparten no tiene ese equivalente, Educación ha decidido crear una categoría propia con diez especialidades (cocina y pastelería; estética; fabricación e instalación de carpintería y mueble; mantenimiento de vehículos; mecanizado y mantenimiento de máquinas; patronaje y confección; peluquería; producción de artes gráficas; servicios de restauración; y soldadura).

El anteproyecto también contempla un tercer grupo, el de los profesores técnicos sin grado universitario pero que no pertenecen a ninguna de estas diez especialidades exentas de título y que se consideran un cuerpo a extinguir. También se abre la posibilidad de un cuarto colectivo, que Educación define como "los que, para la docencia en determinadas especialidades, se determinen reglamentariamente previa consulta a las comunidades autónomas", sin especificar más.

Acreditación de competencias y orientación

Otro de los aspectos que el Gobierno quiere impulsar mucho. La acreditación de lo que los trabajadores saben hacer a base de aprenderlo en sus empresas, aunque nadie se lo haya reconocido oficialmente, no es un elemento nuevo en la Formación Profesional. Sin embargo, nunca llegó a despegar: desde que se puso en marcha en 2009 apenas lo han utilizado 300.000 trabajadores sobre un grupo potencial de 11 millones.

La acreditación vendrá además acompañada de "una propuesta de itinerario formativo que complete la formación conducente a la obtención de un certificado o un título de formación profesional", según se lee en el anteproyecto. Esto es, una vez acreditadas las competencias que correspondan, el trabajador podrá continuar formándose en algunos de los niveles de la FP.

A este respecto, el Título VII del texto define la creación de un sistema de orientación profesional "flexible y gratuita" abierto a personas, empresas, organismos e instituciones durante toda la vida y orientado a "la información y el asesoramiento individualizados sobre las ofertas de formación profesional que, ajustadas al perfil correspondiente y a las oportunidades de empleo, permitan la cualificación y recualificación desde la motivación y la identificación clara de los propios objetivos".

lunes, 19 de abril de 2021

Los cambios en FP y sus amenazas (José Luis Carretero para ELSALTODIARIO.COM)

José Luis Carretero, del Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión, firma este artículo en ELSALTODIARIO.COM


Las enseñanzas de Formación Profesional deben garantizar la cualificación técnica de los alumnos y alumnas pero también promover su acceso a la ciudadanía laboral, es decir, al ejercicio de los derechos que, como trabajadores, tenemos todos los ciudadanos.

Los Fondos Europeos de Reconstrucción, de los que cerca de 140.000 millones, entre subvenciones y préstamos, van a corresponder a España, van a ir destinados, en parte, a la expansión y mejora de la Formación Profesional. Pero el problema esencial de la FP en nuestro país no radica tan sólo la inveterada falta de recursos públicos y de atención legislativa que ha sufrido esta etapa formativa. Las cuestiones que debemos resolver tienen que ver, también, con la elección estratégica del modelo de Formación Profesional que se quiere desplegar y con su adecuación al proceso de modernización y cambio del modelo productivo que nuestro país necesita, como ha puesto de manifiesto la brutal debacle económica en que nos ha sumido la pandemia de covid-19.

Según nos comunica la Asociación Nacional de Profesores de Formación y Orientación Laboral (Anprofol), el Ministerio de Educación está trabajando sobre el borrador de una nueva normativa para la Formación Profesional. Anprofol, de hecho, constituyó un equipo de trabajo del que formamos parte numerosos profesionales docentes de esta etapa educativa, para hacer una batería de alegaciones y propuestas relacionadas sobre los ejes básicos que, parece ser, van a delinear la estructura de la futura Formación Profesional.

La FP ha sido durante mucho tiempo el patito feo del sistema educativo. Los alumnos y alumnas que “no servían para otra cosa” eran derivados a los ciclos formativos, y el conjunto de la sociedad veía la FP como algo destinado a dar una mínima instrucción a quienes no eran capaces de continuar sus estudios.

Sin embargo, en estos momentos, es evidente que la necesidad de un cambio de modelo productivo, acrecentada por los efectos de la pandemia, resalta enormemente la importancia de la tener una base suficiente de capital humano formado y preparado para llevar a cabo, en las posiciones de cuadros medios de las empresas, actividades de mayor valor añadido. La Comisión Europea ha remarcado reiteradamente la importancia de la Formación Profesional para este cometido y ha hecho hincapié en la falta de titulados medios en nuestro país, que profundiza nuestra atonía industrial y nuestro vegetar en el campo de la innovación productiva.

Parece ser que el proyecto sobre el que está trabajando el Ministerio tiene como una de sus líneas estratégicas principales desarrollar plenamente una FP de estructura modular. Esto implica que, realizando pequeños módulos formativos, con plena flexibilidad (ya sea mediante convalidaciones con la práctica profesional, mediante actividades educativas en la FP reglada o realizando distintos cursos en la FP para el empleo y la ocupacional), se podrá llegar a convalidar la totalidad de un ciclo formativo oficial, igual que se hace hoy en día con los certificados de profesionalidad.

Dicho modelo podría tener sus aspectos positivos, si se permitiese, por ejemplo, a los profesores y profesoras del sistema público reglado impartir formación en las empresas o en el sistema de FP para el empleo. Pero también implica cuestiones preocupantes que debemos tener en cuenta. Por ejemplo: la posible pérdida de una visión integral, de conjunto, de la profesión elegida por parte de los alumnos, y la desaparición de los elementos transversales (como las soft skills y los conocimientos básicos sobre los derechos laborales o ciudadanos) que se adquieren preferentemente mediante la convivencia en los centros educativos y gracias a la dimensión holística que incorpora (se quiera o no) la realización completa de un ciclo de formación reglada en la actualidad.

La puesta en marcha de la FP Dual precisaría de una previa delimitación de sus contornos y normativa propia, para evitar que se convierta en una manera de obtener mano de obra barata por parte de las empresas

Además, un sistema modular ultra-flexible podría generar incentivos para la transformación de la FP reglada en lo que actualmente se han transformado, en gran medida, la FP para el empleo o la FP continua: un campo abierto para la impartición de cursos y talleres, de dudosa calidad formativa, por parte de pequeñas empresas y entidades de todo tipo, en un proceso de privatización encubierta.

Por otra parte, el Ministerio quiere profundizar en la implantación del modelo de FP Dual. Un modelo que ha demostrado un deficiente desempeño en nuestro país, al haberse implantado de maneras muy diferenciadas por las distintas Comunidades Autónomas. La puesta en marcha de la FP Dual precisaría de una previa delimitación de sus contornos y normativa propia, para evitar que se convierta en una manera de obtener mano de obra barata por parte de las empresas, en la que estas pueden evitar dar la formación precisa a los alumnos, mientras utilizan su fuerza de trabajo sin apenas limitaciones, soslayando la aplicación de la normativa laboral.

Para adecuar la FP Dual a la situación española se precisaría la homologación pública de los tutores de las empresas (como se hace en el Norte de Europa), el control sindical de los puestos de trabajo ocupados por los estudiantes y de las funciones que realmente llevan a cabo en ellos, la confección de una base de datos de empresas “confiables” por parte de la Administración educativa y, sobre todo, el alargamiento de la duración de los ciclos, para impedir que los alumnos y alumnas pierdan contenidos teóricos y garantizar la polivalencia de sus aprendizajes en el conjunto del sector productivo al que viene referido el título.

La propuesta del Ministerio, también, hace hincapié en el fomento de la interrelación entre los centros de FP y la realidad productiva de su sector, favoreciendo la participación de profesionales senior en las enseñanzas o la impartición de módulos formativos por las empresas en los centros públicos. Se plantea la relación como unidireccional (de la empresa al centro, pero no al revés) y se centra únicamente en los actores empresariales.

Sin embargo, una auténtica generación de sinergias entre el sistema educativo y el aparato productivo precisaría de una cooperación multinivel y sin muchas cortapisas, que generase ecosistemas de aprendizaje diversos y creativos, basados en la idea de la escuela sin muros y totalmente conectada con el entorno. Estamos hablando de Departamentos de Extensión en los centros de FP, que vehiculen su relación con las empresas, pero también con los consumidores, los sindicatos, los grupos de fomento de la igualdad o los derechos humanos, los vecindarios, la universidad, las organizaciones de la sociedad civil (como despensas solidarias u organizaciones de parados), el sistema de formación para el empleo (en el que los profesores del sistema reglado público podrían impartir también formación, al igual que en las empresas y asociaciones vecinales), etc.

En definitiva, no debemos perder de vista que las enseñanzas de Formación Profesional, como germen de un futuro sistema de aprendizaje integral sobre, y desde, el mundo del trabajo, no sólo deben garantizar la cualificación técnica de los alumnos y alumnas, sino también promover su acceso a la ciudadanía laboral, es decir, al ejercicio de los derechos que, como trabajadores, tenemos todos los ciudadanos.

Hemos de apostar por una Formación Profesional que hable de derechos, de conexión con la sociedad, de bienes comunes y cuidados, de tecnologías sostenibles, de apertura e innovación y de gestión pública participativa

La ciudadanía laboral y el conocimiento en detalle de los derechos fundamentales y de la forma de hacerlos efectivos, tanto dentro como fuera del lugar de trabajo, tienen que ser un elemento esencial de una Formación Profesional democrática e integral. Cualquier reforma que desconozca o minusvalore esta cuestión, no sólo consistirá en una nueva vuelta de tuerca en la deriva neoliberal que ha acompañado las reformas educativas de las últimas décadas, sino que, además, constituirá un nuevo obstáculo a cualquier proyecto de cambio de modelo productivo que pretenda sacarnos del círculo vicioso de trabajo precario, hiper-explotación, falta de cualificación y baja productividad, en el que nuestro país está sumido.

Desde un paradigma basado en su conversión en un ecosistema abierto y plural, creativo y basado en el conocimiento, la Formación Profesional puede ser un pilar fundamental para una amplia movilización social, productiva y cultural que genere en nuestro país las bases materiales imprescindibles para un proceso de desarrollo económico sostenible y para el inicio de una dinámica de avance de la ciudadanía sobre la producción.

Desde las propuestas del sindicalismo combativo, la economía social y solidaria, el emprendimiento colectivo y la defensa de la participación de los trabajadores en la gestión real de la vida económica, hemos de apostar por una Formación Profesional que hable de derechos, de conexión con la sociedad, de bienes comunes y cuidados, de tecnologías sostenibles, de apertura e innovación y de gestión pública participativa. Los docentes, además, tenemos que contribuir a imaginar y nombrar la FP que queremos y que nuestra sociedad se merece, para que la educación pública no se convierta en pasto de tiburones financieros y burocracias inmovilistas. Estamos en ello.

martes, 3 de noviembre de 2020

El Gobierno corregirá las limitaciones que Wert impuso a la FP Básica y dará a sus alumnos directamente el título de la ESO (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

 Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es

  • Educación va a remodelar la FP y dará el título de la ESO a quién acabe la Formación Profesional Básica, flexibilizará las enseñanzas para que no todas tengan por qué durar lo mismo y creará una especie de másteres de la FP; además, casi 30.000 profesores técnicos 'ascenderán' al cuerpo de Secundaria
2 de noviembre de 2020

El Gobierno va a darle la vuelta a la Formación Profesional (FP). Como han hecho prácticamente todos los Ejecutivos –aunque con un una dotación económica prevista récord, si se cumple–, el Ministerio de Educación quiere darle importancia y prestigio a esta vía formativa, que no tiene mucho prestigio en España a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de los países europeos de nuestro entorno. "Es una de las grandes prioridades del Gobierno y va a salir muy potenciada", asegura Mari Luz Martínez Seijo, portavoz de Educación del PSOE en el Congreso.

Para ello se incluirán varias medidas en la LOMLOE, que tramita estos días el Congreso, y se creará a posteriori una ley específica para la FP, según ha podido saber este periódico. Entre las principales novedades que pretende introducir el Gobierno está que el alumno que se gradúe en la Formación Profesional Básica (FPB) obtenga directamente el título de la ESO (hasta ahora no lo hacía) y crear una especie de másteres de especialización para la FP media y superior. Además se flexibilizarán los estudios, de manera que no todos duren necesariamente dos años como ahora y habrá más tiempo para completarlos; los profesores técnicos de FP ascenderán al cuerpo de profesores y catedráticos de Secundaria, una medida reclamada por este colectivo y que afectará a unos 30.000 profesionales; y se agilizará "la detección de las necesidades de formación en cada sector productivo" para crear títulos adaptados a lo que pide el mercado con mayor celeridad.

La motivación detrás de esta reforma, que dará toda la gestión de la FP al Ministerio de Educación (actualmente tiene una parte, orientada al empleo, que gestiona Trabajo) es que España tiene demasiados trabajadores no cualificados y pocos con cualificación intermedia, según explicó el presidente, Pedro Sánchez, durante la presentación de las líneas gruesas del plan hace unos meses. La composición del colectivo de trabajadores del país no responde a las necesidades de empleados que va a tener en los próximos años, según los cálculos del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional.

Actualmente, casi la mitad de los 23 millones de personas que componen la población activa (un 48%, en concreto) tiene un nivel de formación que no les capacita profesionalmente, según datos del Gobierno. Frente a esta realidad, el país necesitará en 2025 que la mitad de sus trabajadores tengan una cualificación intermedia y un 14% de empleados con baja cualificación. Pero la foto fija muestra otra realidad: actualmente España no llega al 26% de personas con cualificación intermedia, pero supera el 35% con baja cualificación. La solución está en la FP, cree el Gobierno.

De la FPB al Bachillerato

Una de las principales novedades que va a presentar la nueva ley educativa es que la Formación Profesional Básica (FPB) –una etapa que se inventó el exministro del Gobierno José Ignacio Wert para aparcar a los alumnos de 15 años con problemas de rendimiento escolar, según denunció en su momento la comunidad educativa– dará directamente cuando se concluya el título de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), lo que permitirá a los alumnos seguir progresando por el sistema educativo: a elegir entre el Bachillerato o la Formación Profesional de grado medio. Hasta ahora –después de pelearlo mucho, porque la FPB era en origen una vía muerta–, un graduado en FPB no tenía opciones: o más FP, de grado medio, o a trabajar. Excepcionalmente, si los profesores decidían que cumplía los objetivos, podía titular en Secundaria. La conclusión de la FPB también otorgará un título de Técnico Básico, que tendrá validez profesional.

El Gobierno también cambiará la estructura de los ciclos formativos. La idea, explican desde el ministerio, es avanzar hacia una "organización modular de las enseñanzas", un poco al estilo de la Universidad, pero además con una "duración variable" en función de las necesidades de cada perfil profesional. Se acabó la uniformidad de que todos los ciclos se extiendan por dos años sin excepciones. Otra novedad que se introduce es que "todos los ciclos formativos incluirán una fase práctica dual", al estilo de la FP Dual, una modalidad que está demostrando una gran empleabilidad aunque sigue siendo muy minoritaria. Los cambios más académicos se complementarán con la creación de unos cursos de especialización posteriores para graduados, una especie de másteres como los de la Universidad.

Martínez Seijo destaca también el desembarco de la inclusión que habrá en la FP. "Hasta ahora, la inclusión se trabajaba solo en las etapas obligatorias [de Infantil a la ESO]", explica. "Ahora se contempla también para el Bachillerato y la FP", añade. Además de introducir las adaptaciones metodológicas que ya se realizan en esas otras etapas y de provisionar una oferta específica de plazas si fuera necesario, los alumnos con necesidades educativas especiales podrán estudiar hasta los 21 años como medida para evitar el abandono.

Novedades para los profesores

La reforma de la FP también trae novedades para los profesores. Los profesores técnicos de FP sufrirán un 'ascenso'. Este colectivo de docentes está actualmente en una especie de limbo y en una situación de agravio comparativo, denuncian, respecto a los de Secundaria. A estos técnicos se les exige un grado y el máster de formación del profesorado que deben tener sus compañeros de la ESO y Bachillerato, pero están en un cuerpo docente inferior. El Ejecutivo dará respuesta a sus demandas por la vía de incluirlos dentro del cuerpo de profesores y catedráticos de Secundaria, de manera que se asimilen a sus compañeros.

"El Gobierno, de acuerdo con las Administraciones educativas, establecerá el procedimiento para el ingreso en este cuerpo, así como para el acceso al mismo del profesorado técnico de formación profesional que estuvieran en posesión en la fecha de entrada en vigor de esta Ley Orgánica de la titulación de grado universitario, o equivalente a efectos de acceso a la función pública, en las condiciones que se determinen", dice la LOMLOE. La medida afectará a 28.359 profesores, según calcula el PSOE.

Respecto al profesorado, la ley contempla también la posibilidad de contratar, en régimen laboral, a "profesores especialistas", profesionales del sector productivo asociado al título correspondiente, una figura similar a la de los profesores asociados en la Universidad, profesionales de prestigio en su rama que imparten docencia concreta en su especialidad. "Esta cuestión constituye un salto enorme en la aproximación a la realidad de la empresa y al ámbito laboral de la formación, facilitando la interacción de los profesionales del sector en los centros de Formación Profesional", explican desde el ministerio.

lunes, 27 de abril de 2020

La FP ve imposible dar clases prácticas a distancia: "No se puede aprender a conducir sin tocar el volante" (Pau Rodríguez para eldiario.es)

Artículo de Pau Rodríguez para eldiario.es
  • La Administración cambia las prácticas en empresa por proyectos, pero los profesores advierten que muchas enseñanzas no se pueden dar a distancia
26/04/2020

El sistema educativo en España se ha aferrado a las clases a distancia para no dar el curso por perdido. En Primaria y Secundaria, los profesores hacen propuestas didácticas a sus alumnos a la espera de cerrar un curso en el que, salvo excepciones, nadie va a repetir; en la universidad, el debate se centra sobre todo en los modelos de evaluación a distancia. Pero, ¿y la Formación Profesional? Su naturaleza más práctica hace casi imposible buena parte de la docencia en estos momentos, lo que aumenta la inquietud entre alumnos y profesores. El Ministerio de Educación ha suspendido las prácticas en empresas, que se sustituirán por un proyecto sin que cuente para la nota final, pero el resto queda en manos de las comunidades autónomas.

Miguel Otero es uno de los 838.764 estudiantes españoles de Formación Profesional. En su caso cursa un Grado Medio en Operaciones Subacuáticas e Hiperbáricas en A Illa de Arousa, en Galicia. "Un tercio del contenido que damos a la semana son horas de estar en el agua... No hay mucha alternativa", se lamenta. Desde que se suspendieron las clases, el pasado 13 de marzo, desconoce cómo se les va a evaluar si no pueden volver al instituto y enfundarse de nuevo el neopreno. "Hay profesores que a título personal nos han mandado trabajos, pero de una asignatura no hemos tenido noticia", comenta este joven.

Casi todos los grados de Formación Profesional tienen un elevado componente presencial. La docencia se imparte en clases, pero también en cocinas, obradores y talleres de todo tipo. Como el de Enric Farré, profesor de Mecanización y Mantenimiento de Maquinaria en el instituto Alfons Costafreda de Tàrrega (Lleida). "Yo me dedico a aplicar la teoría en el taller con los alumnos, no tiene más. Usamos tornos, fresadoras, cizallas, soldadura... Ahora les busco vídeos de Youtube para que vayan fabricando piezas, pero para nada es lo mismo", sostiene.

Proyectos en lugar de prácticas de empresa
Los estudios de FP constan de unas 2.000 horas de clase, entre primero y segundo, de las cuales entre 300 y 400 son prácticas de empresa. La llamada Formación en Centros de Trabajo (FCT) se lleva a cabo casi siempre en el tercer trimestre del último curso, es decir, ahora. En un decreto para flexibilizar las enseñanzas y facilitar así la titulación de los estudiantes pese a la epidemia, el Ministerio permite sustituir la estancia en las empresas por "una propuesta de actividades asociadas al entorno laboral".

La evaluación del módulo correspondiente a esta parte de la formación, establece el texto, no requiere la participación del tutor de la empresa ni se tendrá en cuenta para calcular la nota media del expediente académico. Solamente se recogerá como apto o no apto. De esta forma, si no se pueden retomar finalmente las clases, el alumnado de segundo de FP podrá obtener el título igualmente.

Esta alternativa genera sin embargo algunas dudas entre el profesorado, que considera que las prácticas en centros de trabajo son indispensables sobre todo para aquellos alumnos que quieren saltar directamente al mundo laboral (no tanto para los que quieren seguir estudiando). "Entendemos la situación y no nos parece mal el proyecto compensatorio, pero esto no debe impedir que los estudiantes que quieran puedan realizar las prácticas en el futuro", expone José Reina, presidente de la Asociación de Profesores de Formación Profesional.

Este docente plantea que, aunque se le apruebe en junio, el alumnado que lo desee debe tener la oportunidad de realizar las prácticas en septiembre, con todas las garantías legales y de seguridad. En buena medida también porque en la FP se adquieren competencias profesionales concretas y reconocidas administrativamente sin las cuales puede ser complicado desempeñar según qué tareas. "Es como aprender a conducir solo con teoría, sin tocar el volante no se puede", resume David Vallverdú, profesor de Instalaciones Eléctricas y Sistemas Automáticos en un instituto de Valls (Tarragona).
¿Si no hay clases en julio... en septiembre?
Con la puerta cerrada a alargar el curso a julio, en principio también para los estudios de FP, las comunidades autónomas se plantean cómo solucionar también la situación de aquellos estudiantes que deben pasar de primero a segundo sin haber aprendido todo lo necesario este trimestre.

Un ejemplo muy evidente es el de Miguel, que está ahora en primero, y que cuenta cómo todas las inmersiones subacuáticas que se va a perder estas semanas le van a suponer un problema. "En segundo ya se trabajan soldaduras debajo del agua y reflotamientos, y deberíamos llegar a ello con unas tablas que no tendremos", se lamenta este joven, indignado porque nadie se haya planteado alargar las clases en verano como medida excepcional este año. "Nos negamos a asumir que ser la promoción del coronavirus implique ser la más inepta que ha salido del centro", protesta.

En Catalunya, el Departamento de Educación ha enviado una instrucción sobre evaluaciones en la que asume que habrá una parte de aprendizajes de FP que no se podrán lograr este trimestre. Estos contenidos, resume el documento, "tendrán que tenerse en consideración en la planificación del curso siguiente". "El equipo docente podrá incorporarlos, si es necesario, en los módulos profesionales del siguiente curso", incide el texto firmado por el conseller Josep Bargalló.
La FP Dual, congelada en la práctica
Si la FP ya suelen ser muy práctica, todavía lo son más los estudios que se llevan a cabo en la modalidad Dual, lo que significa que los estudiantes alternan toda la formación entre el instituto y una empresa. En estos casos, el Ministerio permite a las administraciones autonómicas extinguir los convenios y "realizar los cambios oportunos" en matrículas y evaluaciones, sin dar más detalle.

En Catalunya, una de las comunidades con más presencia de este tipo de formación junto con el País Vasco, se ha ordenado que las juntas de evaluación de los centros puedan reducir las horas de estada en la empresa hasta un mínimo de 660, que supone un tercio de las habituales. Para los que vayan a acabar el curso con incluso menos horas realizadas, Educación plantea que se puedan convalidar por las prácticas de una FP ordinaria y pasarse a esta modalidad.

domingo, 9 de diciembre de 2018

El Gobierno aprueba más de 200 millones de euros en programas de cooperación territorial educativos con las comunidades autónomas (Ministerio de Educación y Formación Profesional)

Publicado el 07/12/2018 en educacionyfp.gob.es

Los programas comprenden orientación educativa, financiación de libros de texto, impulso a la FP Dual, movilidad de profesorado, acciones de calidad de la FP, acreditación de competencias profesionales y actividades de asociaciones de padres y madres de alumnos

Estos acuerdos, impulsados por el Ministerio de Educación y FP, fueron aprobados por la Comisión General de la Conferencia Sectorial de Educación el pasado 29 de noviembre


El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un total de 208.695.658 de euros en diferentes programas de cooperación territorial educativos con las comunidades autónomas. Estos acuerdos, promovidos por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, fueron aprobados el pasado 29 de noviembre por la Comisión General de la Conferencia Sectorial de Educación.

Los programas de cooperación territorial son un mecanismo de coordinación del Gobierno y las comunidades autónomas para la actuación conjunta en áreas de especial relevancia como el refuerzo a los estudiantes con riesgo de abandono, el impulso a la Formación Profesional, el apoyo a la participación de padres y madres o la gratuidad de los libros de texto, entre otras cuestiones.

De esta forma, para el programa Orientación y Refuerzo para el Avance y Apoyo en la Educación (anterior PROEDUCAR), el Consejo de Ministros ha aprobado 81.208.638 euros. El criterio de distribución entre comunidades autónomas es el resultado del producto de las siguientes variables: número de alumnos escolarizados en Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria (ponderación 50%), porcentaje de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (ponderación 20%), tasa de idoneidad a los 15 años (ponderación 20%) y dispersión de la población (ponderación 10%).

El Consejo de Ministros también ha aprobado un total de 48.559.610 euros para el programa Financiación de Libros de Texto y Materiales Didácticos. El criterio de distribución entre comunidades es el resultado del producto de dos variables: la tasa del riesgo de pobreza por comunidad autónoma extraída de la Encuesta de Condiciones de Vida 2017 y el número de alumnos matriculados en Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria en cada comunidad autónoma.

El programa Impulso a la Formación Profesional Dual ha recibido un importe de 46 millones de euros, con la cofinanciación del Fondo Social Europeo. Los criterios de distribución han sido: territorios especiales, insularidad, ultraperiféricos; número de alumnos en FP Básica y de Grado Medio; número de centros que imparten FP Básica y de Grado Medio; número de empresas tecnológicas e industriales; número de empresas participantes en FP Dual; número de centros que ofertaron FP Dual; tasa de abandono educativo temprano, y brecha de género en títulos de familias tecnológicas e industriales.

Con la cofinanciación también del Fondo Social Europeo, el Consejo de Ministros ha aprobado un total de 19.600.000 euros al programa Acciones de Formación, Perfeccionamiento y Movilidad del Profesorado. Los criterios de distribución por comunidad autónoma han sido el número de profesores de Enseñanzas de Régimen General y el número de centros de ESO y/o Bachillerato y/o FP.

Para el programa Acciones de Calidad en Formación Profesional del Sistema Educativo Español (CALIDAD), cofinanciado también por el Fondo Social Europeo, el Consejo de Ministros ha aprobado 8.642.960 euros. La cuantía asignada a cada comunidad se calculó siguiendo factores de proporcionalidad de los siguientes criterios: número de alumnos matriculados en FP, número de profesores que imparten enseñanzas de FP, tasa de riesgo de pobreza, número de centros que imparten enseñanzas de FP y dispersión territorial de las administraciones públicas educativas.

El Fondo Social Europeo también cofinancia el programa Actividades para la Evaluación y Acreditación de las Competencias Profesionales (ACREDITA), para el que el Consejo de Ministros ha aprobado 4.481.170 euros. La cuantía asignada a cada comunidad autónoma se calculó siguiendo factores de proporcionalidad de los siguientes criterios: número de personas en búsqueda de empleo sin estudios profesionalizantes, número de personas en búsqueda de empleo de entre 30 y 64 años, dispersión geográfica de las administraciones públicas y dispersión de la población activa.

Por último, el Consejo de Ministros ha aprobado destinar 203.280 euros al programa Actividades de las Confederaciones y Federaciones de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (AMPAS). La Comisión General de Educación aprobó que el 80% del crédito se distribuyera en la misma proporción que acordó la Comisión General de Educación celebrada el año anterior para 2017, y el 20% restante se distribuye en función del número de alumnos de cada comunidad autónoma.

lunes, 8 de octubre de 2018

Privatización de la FP: un buen negocio y una mala política educativa (Sarah Babiker en elsaltodiario.com)

Artículo de Sarah Babiker publicado en elsaltodiario.com

El 10 de septiembre la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, convocó a sindicatos y patronal para abordar el Plan Estratégico de Formación Profesional que el Gobierno quiere tener listo para finales de 2018. En el encuentro, los secretarios generales de CC OO y UGT subrayaron la urgencia de “prestigiar” la FP. Los retos, según los sindicatos mayoritarios, pasan por una financiación de la FP pública y una mejora en el control y las condiciones de la FP dual.

En épocas de crisis, y ante las alarmantes tasas de desempleo juvenil características del mercado laboral español, la Formación Profesional ha sido objeto de entusiasmo y múltiples reformas en los últimos años. Buscando modelos en el norte, los responsables de las políticas educativas alabaron y se esforzaron por importar el modelo de Formación Profesional Dual en el que la formación en empresas adquirió protagonismo. A este proceso le acompañaron los recortes y privatizaciones en la Educación que marcaron los gobiernos de Rajoy. Lo que pasó en la Comunidad de Madrid fue un claro reflejo de cómo interseccionaron ambos procesos.

“Desde la FAPA seguimos denunciando cómo año tras año se repiten los mismos problemas de falta de oferta de plazas públicas en la Formación Profesional”, repetían el pasado verano desde la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos Francisco Giner de los Ríos cargando contra “un sistema que se decanta por la enseñanza privada, a la que muchas familias no pueden acceder por cuestiones económicas y que en la ciudad de Madrid cuenta con 42 centros públicos de Grado Medio y 85 privados y 42 centros públicos con ciclos formativos de Grado Superior frente a 116 centros privados”.

Isabel Blanco, del Sector de Enseñanza FeSP UGT de Madrid señala que, según los informes del Consejo Escolar de Madrid, las empresas privadas de educación han ido obteniendo beneficios incluso durante toda la crisis. “Es lógico porque es el modelo del PP, todo aquello que pueda producir beneficios lo privatiza. ¿A costa de qué? pues a costa de aumentar las desigualdades”. El fin de la gratuidad de esta etapa expulsó a muchos alumnos del sistema educativo, el cierre de centros motivó que otros tantos tuvieran que pasarse al sistema privado “al final pasa lo de siempre, el que tiene dinero tiene más oportunidades que el que no lo tiene,” añade Camilo Jené, presidente de la FAPA Giner de los Ríos. 

Madrid es la comunidad autónoma donde más privatizada está la enseñanza de todo el estado con mucha diferencia, según UGT

Docente de Formación para la Orientación Laboral (FOL) en la FP, José Luis Carretero pertenece al colectivo #FOLinvestigAcción. En su opinión, la política de formación profesional del PP “es una política caótica destinada a favorecer los intereses privados de las grandes empresas y, fundamentalmente, a generalizar la precariedad dentro del alumnado y el profesorado”. De hecho, constata Isabel Blanco, “Madrid es la comunidad autónoma donde más privatizada está la enseñanza de todo el estado. Con mucha diferencia”. También —señala— porque centros privados y concertados se cuidan de ubicarse allá donde puedan extraer el máximo de beneficios, y eso ocurre fundamentalmente en las grandes ciudades y sus barrios más pudientes.

DINERO PÚBLICO A CENTROS PRIVADOS

Ni el tiempo pasado desde el inicio de la crisis, ni las múltiples protestas contra la forma en la que el gobierno de la Comunidad de Madrid gestiona la Formación Profesional han servido para conquistar mejoras. De hecho, se ha generado un panorama difícil de revertir. “Es muy sencillo, tú quitas de un lado y lo pones en otro. Cuando decides poner en marcha el cheque escolar para FP se abre la puerta a la financiación indirecta de los centros privados. ¿Qué sucede a partir de ese momento?”, explica Blanco. Lo que sucedió lo revela un estudio de UGT: en el periodo comprendido entre el curso 2008-2009 y 2016-2017 se perdieron 17 centros de grado superior en la pública mientras que en la privada se sumaron 50. Algo similar pasó en el grado medio, con un descenso de 7 centros en la pública y un incremento de 22 en la concertada y 21 en la privada.

“El cheque no es una beca a las familias, es una financiación indirecta al centro educativo, que además los estudiantes no tienen que devolver si suspenden, cosa que sí tienen que hacer los alumnos que obtienen una beca ordinaria del sistema general”, recuerda Blanco. Los cheques no son el único instrumento de financiación indirecta de la FP privada, ahora se le suman las becas de segunda oportunidad, financiadas con recursos del Fondo Social Europeo.

“La convocatoria de estas becas es paradójica, los requisitos que te piden es que estés inscrito en Garantía Juvenil y un documento que certifique que estás matriculado en un centro y cuánto te cuestan tus estudios. Pero ¿cuales son los requisitos de garantía juvenil? No estar trabajando ni estar estudiando”. Quien narra esta situación es una informadora juvenil de un municipio de la comunidad que no ha querido dar su nombre. Afirma estar agotada por culpa de estas becas de las que no acaba de entender el funcionamiento. “Comprueban que no estés trabajando pero no parece que comprueben si estás estudiando”. Los Centros de Información Juvenil son una de las vías, junto al SEPE y la Cámara de Comercio por las cuales los jóvenes se pueden inscribir presencialmente a este programa, en principio pensado para ofrecer opciones formativas y laborales a quienes están fuera del mercado de trabajo y el sistema educativo.
La falta de transparencia en los procesos genera agravios comparativos entre la gente que estudia y la que trabaja

Blanco explica que como estas becas de segunda oportunidad solo cubren el coste de la plaza escolar, no les conviene pedirlas a quienes estudian en centros públicos el grado medio, cuyas plazas son gratuitas, ni a quienes esperan entrar en un grado superior, pues preferirán pedir las becas de régimen general, de mayor cobertura. “Quién va a pedir esa beca? Aquella persona que esté matriculada en un centro privado y que tenga que asumir unas cuotas mensuales de 500 o 600, porque al resto no le merece la pena”, deduce.

La informadora juvenil ha estado saturada orientando a mucha gente que, o se había quedado sin plaza, o que ya sabe cómo funciona el sistema y va directamente a los centros privados. “ Es allí donde se enteran de que la comunidad de Madrid está ofreciendo las becas de segunda oportunidad”. Procesos cuya falta de transparencia, en opinión de esta técnica de juventud, generan agravios comparativos entre la gente que estudia y la que trabaja, o entre quienes se apuntan de manera presencial a Garantía Juvenil y son rechazados por decir que están matriculados en una institución educativa, y quienes no facilitan esa información. Según Camilo Jené el proceso para optar a estas becas es tan confuso que muchos estudiantes no llegan a completar su solicitud.

En general falta información, considera la técnica de juventud, que lleva muchos años atendiendo a realidades parecidas. “Un joven con notas mediocres es orientado hacia un grado medio porque no va a poder con bachillerato. Te explican las bondades de que desde el grado medio puedas acceder al superior directamente. Pero nadie te cuenta que el porcentaje de plazas reservado para este acceso es muchísimo menor que el del acceso desde bachillerato. Ni que vas a tener problemas incluso para acceder al grado medio porque no hay plazas”.
LA FP DUAL

UGT considera que la fórmula dual, que divide el grado Superior en dos cursos, uno para los contenidos teóricos y otro para las prácticas en la empresa, dificulta que el alumno complete el estudio de todo el currículo educativo. Blanco afirma que su sindicato no está en contra de la formación profesional en alternancia con las empresas, pero que el modelo no vale para todas las profesiones. Para Carretero este modelo “implica sobre todo la precarización de los alumnos, pues se les han sustituido el módulo de formación en centros de trabajo que implicaba tres meses de prácticas en una empresa, por un periodo de un año en el que a lo mejor están cobrando unos sueldos de unos 300 euros”.

Para el docente de FOL, la manera en la que se está implementando la FP dual está a años luz del modelo nórdico en el que dice inspirarse. Por ejemplo, en Alemania, los tutores de las empresas tienen que cumplir una serie de requisitos para sumarse a un registro público, y los sindicatos velan porque los salarios sean dignos y las actividades se correspondan con la de la formación. Prácticas muy alejadas de las que se dan en la Comunidad de Madrid, que adolece, según Carretero, de un gran descontrol respecto a las actividades de los alumnos en las empresas, pues los tutores que allí se les adjudican y que carecen de la formación para ese rol –no suelen tener comunicación con unos tutores educativos desbordados–.
Es una educación menos polivalente, en los centros de formación aprendes a trabajar en el sector, en la FP dual aprendes a trabajar en la empresa donde haces prácticas

Hay una crítica más de fondo que Blanco resume así: “Si tu estás haciendo una FP en panadería y confitería y te mandan un año a una panadería, no vas a aprender nada de confitería. Lo mismo sucede a la inversa”. Carretero lo plantea de este modo: “es una formación mucho menos polivalente, si tienes a la gente aprendiendo en el centro educativo pues la estas enseñando a trabajar en el sector, si tu tienes a la gente aprendiendo o trabajando en una empresa en concreto, pues están aprendiendo a trabajar en esa empresa y no necesariamente en el resto del sector”, sentencia. “Yo creo que es una imitación del modelo nórdico que coge lo peor pero no lo mejor, las consecuencias se verán a largo plazo en alumnos que tienen una formación menos polivalente y a quienes se ha acostumbrado a una dinámica de precariedad.

Mientras los agentes sociales a nivel estatal organizan un calendario para abordar el mencionado Plan Estratégico de Formación Profesional, Isabel Blanco hace balance de sus propias conversaciones en la Comunidad de Madrid. “El diálogo con el Consejero de Educación no es malo, solo que es profundamente ineficaz: es verdad que nos escuchan, son amables y esas cosas, pero seguimos perdiendo, y ellos siguen ganando, destinando año tras año cada vez más dinero al sector privado. Seguimos teniendo esos déficit de plazas públicas de más de 15.000 alumnos, y seguimos perdiendo centros públicos mientras se siguen creando en la privada”, concluye. Lo que pase a nivel estatal aún está por verse.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Resumen Mesa Técnica FP 17 noviembre 2016 de la Comunidad de Madrid

La FREM CC.OO. nos envía esta información

La reunión celebrada este miércoles 17 noviembre continúa el calendario de reuniones de esta Mesa Técnica para este curso. De hecho, uno de los puntos del día era el calendario de la propia Mesa Técnica. El otro punto tratado han sido las instrucciones de la FP Dual para este curso. Se dejó para la próxima reunión el análisis de las instrucciones que regulen las pruebas de acceso a Ciclos.
Mesa técnica de negociación
Mesa técnica de negociación
Las reuniones de Mesa Técnica de FP se van a realizar con carácter mensual y de forma paralela a las reuniones del Consejo Regional de la FP y las propias cuestiones que se tratan con la Consejería en la Mesa Sectorial de Educación. Los contenidos principales de las Mesa Técnicas de este curso serán:
pruebas y mecanismos de habilitación de profesorado sobre nivel C1 (FP Bilingüe y otras ofertas); FP a Distancia y FP Dual; procesos de matriculación y SAE, regulación e implantación de nuevas titulaciones (se señala especialmente el ámbito de los Ciclos en Enseñanzas Artísticas); FP Básica y Programas Profesionales (UFIL). Asímismo, serán objeto de la Mesa Técnica las Instrucciones de Inicio de curso y la oferta formativa para el curso 2017-18.

Desde CCOO valoramos positivamente que, tras un año que lo venimos demandando, se concreten los contenidos de la Mesa Técnica, y que se incluya entre los mismos lo que la Consejería denomina FP Dual. Pero desde CCOO solicitamos que de manera urgente se traten determinados aspectos de las condiciones de la impartición de la FP y de condiciones de trabajo del profesorado de FP, tanto en lo referente a dotaciones e infraestructuras como en lo referente a horario del profesorado y a cupo de profesorado por centro y desdobles. Al respecto recordamos una vez más a la Consejería que tenemos solicitado que se reúna urgentemente una Mesa Sectorial monográfica sobre FP, lo cual entre otras cuestiones podría servir para buscar soluciones al desastre de gestión de las plantillas al que asistimos un curso más, al ver como se están agotando listas de profesorado de FP y como hay alumnado sin profesorado (en algunos casos desde inicio de curso, como en los Ciclos de la familia profesional de Imagen Personal y la de Textil). De hecho sobre este aspecto volvimos a recordar a la Consejería la gravedad de la situación, puesto que ya desde prácticamente inicio de curso hay 5 especialidades de profesorado técnico y 9 de profesorado de artes plásticas y diseño cuyas listas de profesorado interino están agotadas. Por ello se han convocado unas listas extraordinarias de estas especialidades, pero sigue sin terminar el proceso de selección aunque el periodo de presentación acabó a primeros de octubre, y el alumnado sigue sin profesorado en diversos centros. Es más, a esas especialidades se están uniendo otras de FP y así seguirá durante todo el curso, porque con la mala gestión realizada acerca del requisito del Master Pedagógico para profesorado técnico, sigue sin haber oferta suficiente y adecuada del mismo para todas las especialidades y en universidades públicas madrileñas, así como falta un plan formativo específico en lenguas extranjeras para obtención del B1 (con cursos intensivos impartidos por parte de centros públicos como las EOI). Y todo ello sin olvidar lo que desde CCOO volvimos a trasladar a la Consejería respecto a los problemas específicos de nombramientos de profesorado interino que se están dando en algunas especialidades, como especialmente el caso de “Estética”.

En lo referente al otro punto tratado, el referido a lo que la Consejería denomina FP Dual, la Consejería nos trasladó las instrucciones que regulan la evaluación y algunos aspectos organizativos de la FP Dual para el presente curso. Lo primero que llama la atención es que dichas instrucciones ya están publicadas, con lo que en la práctica lo que se hace es comentarnos lo que ya está en vigor (no hay negociación por tanto). Además, estas instrucciones son solo parte de las regulaciones que tienen la FP Dual en Madrid (están las de admisión también), y las mismas son “de facto” una excepción normativa, una desregulación por tanto, de las normas generales que establece para la FP educativa en Madrid la Orden 2694/2009 (actualizada posteriormente) por la que se regula el acceso, la matriculación y el proceso de evaluación y la acreditación académica. Desde CCOO hemos expuesto en varias ocasiones que este proceso desregulador no es adecuado, así como que rechazamos la autodenominada FP Dual impuesta en Madrid, porque daña el proceso de enseñanza-aprendizaje al perderse contenido formativo, porque imposibilita un adecuado seguimiento del periodo en la empresa y porque deteriora condiciones de trabajo del profesorado y causa un “efecto sustitución” del empleo en las plantillas de las empresas. Existen alternativas para ofrecer una formación en alternancia adecuada y más eficaz y eficiente, pero este modelo no lo es. Esperamos que en el marco del Consejo Regional de FP se puedan abordar las mismas, toda vez que la Consejería realice la evaluación de esta experimentación Dual, la cual venimos demandando desde hace años. Aunque los cambios que cada curso va realizando la Consejería con las instrucciones de la Dual, demuestran que efectivamente, tal como desde CCOO venimos manifestando, existen deficiencias significativas y se asiste a cierta improvisación en este “experimento” de la Dual madrileña, por más que la Consejería se niegue a reconocer deficiencias importantes en su programa estrella y no acepte un diálogo social al respecto.
De los contenidos de las citadas Instrucciones sobre la Dual, desde CCOO destacamos lo siguiente:
-- Según las Instrucciones, y tras pedir aclaraciones al respecto, queda claro que la evaluación del alumnado compete en exclusiva al equipo docente. En el Programa Formativo que se acuerde con la empresa se fijarán criterios para tomar en consideración la valoración que las empresas realicen sobre el alumnado, pero esa consideración, así como la evaluación y titulación del alumnado depende exclusivamente de cada centro y cada departamento didáctico, no viene establecido ningún mínimo con carácter general. Esto es importante para que los centros retengan para sí esta potestad y no cedan ante la posibilidad de que las empresas les impongan valoraciones desajustadas al grado real de dominio del alumnado de las realizaciones profesionales (algo que se viene observando). Existirá la posibilidad de una prueba final si desde el centro se considera que hay que verificar las destrezas del alumnado tras su paso por la empresa. De igual manera, desde el centro se podrá decidir no enviar a un alumno/a la empresa si el mismo no reúne las condiciones adecuadas, según el equipo docente.
-- Sigue sin regularse explícitamente la figura y funciones del tutor de empresa en la modalidad Dual, y sabemos de la inadecuación de la práctica de esta figura en muchas empresas de la Dual. El programa formativo establecerá los módulos y realizaciones profesionales de los que se recibirá formación en la empresa, pero al existir una exigencia temporal mínima en la misma (un año), en la práctica no es posible delimitar adecuadamente los objetivos formativos y las realizaciones profesionales que sean adquiridas en la empresa, puesto que en algunos casos habría que reducir el tiempo de estancia y que los mismos fueran cubiertos en el centro educativo.
-- La Consejería establece por primera vez un contacto mensual entre alumnado de FP Dual y centro (en la presencial es quincenal). Pero es imposible realizar un adecuado seguimiento del alumnado de la Dual (en la presencial tampoco) con la reducción de horas imputable al módulo de FCT que se realizó hace unos cursos. Esta reducción hasta 2 horas semanales es del todo insuficiente para el seguimiento exigido por la Orden 2684/2009 para la FCT en Ciclos presenciales, y aún más para estancias de un curso entero en la empresa. Por eso desde CCOOhemos vuelto a exigir que se recuperen al menos las 6 horas semanales para este Módulo, con lo que además se podría cubrir la tutoría del Módulo de Proyecto en GS.
-- Es una mejora que el proceso de selección del alumnado de la Dual ya no se haga por parte de las empresas. Pero consideramos rechazable que sigue estando en manos de las empresas la posibilidad de “expulsar” al alumnado del Ciclo Dual (es como un despido pero a no haber relación laboral no puede hablarse de tal jurídicamente), sin ningún control ni supervisión explícita regulada al respecto, lo que podría incluso constituir una vulneración del derecho a la educación de las personas matriculadas. Esto, así como la regulación adecuada del régimen de estancia del alumnado en las empresas (Seguridad Social y coberturas varias), podría quedar mejor regulado si se exigiera a las empresas que se realizara un contrato de formación y aprendizaje al alumnado de la Dual. Es algo que venimos demandando desde CCOO y que viene establecido por el RD 1529/2012 que regula la Dual, pero que sin embargo no se ha implantado en Madrid porque la Consejería no lo ha querido.

Deficiencias como las descritas son las que explican que tras el cierre de la matriculación ordinaria de la Dual haya 12 centros sin cubrir vacantes ofertadas, así como 2 centros que no han cubierto matrícula en FP Bilingüe.

Por todo ello, desde CCOO seguimos reclamando para la FP:
-- Que no se implante la FP Bilingüe y la paralización de los experimentos de dualización y una evaluación de esta modalidad; analizando toda la implantación, el nivel de superación de estas enseñanzas, el grado en que los alumnos adquieren las competencias profesionales y las dificultades de implantación reales que supone para los centros educativos y para el alumnado.
-- Creación y dotación de profesorado en Departamentos de Orientación en los centros específicos de FP (no existen ni orientadores/as, ni PTSCs, ni PTs o ALs, y sin embargo y por fortuna cada vez llega más alumnado a la FP con necesidades educativas específicas y sociales).
-- Un plan de empleo que dote a la FP pública del profesorado necesario para atender adecuadamente toda la demanda y que mejore el proceso de enseñanza-aprendizaje con desdobles en talleres y módulos formativos que así lo requieran.
-- Un plan urgente de inversiones para mejorar significativamente la dotación en equipamientos e instalaciones de los centros donde se imparte FP.
-- Un plan urgente de formación permanente del profesorado, y específicamente del que imparte en FP.
-- La ampliación de la oferta educativa y su diversificación; con la implantación completa de todas las familias profesionales en los centros públicos, con una adecuada distribución de la oferta en el territorio regional, y con el incremento de oferta en horario de tarde y en la modalidad de “FP a Distancia”. 

domingo, 30 de octubre de 2016

"Continuismo" (Manuel Menor)

Aquí podéis leer el nuevo artículo de Manuel Menor:


Tras una polémica investidura, la LOMCE prolongará la inmovilidad de Rajoy

El resultado de la votación deja a demasiados ciudadanos cada vez más desconfiados de sus representantes políticos. La duración de la Legislatura es incierta y, en Educación, muy controvertida.

Han pasado 315 días desde el 20-D, pero, de atenernos al último discurso de investidura de Rajoy, mal empieza esto: continúa como estaba o, tal vez, peor. No es improbable que dure poco la Legislatura y, si logra cubrir todo el tiempo legal que le corresponde, puede ser un acontecimiento a recordar, y no entre los mejores de la historia española. Ya es premonitorio del desencanto generalizado  que coincida con la huida de más de cinco millones de automovilistas de sus espacios habituales de trabajo,  con el atraso de la hora oficial, y casi con Halloween, una de las últimas importaciones para comercializar sustos de baja intensidad.

Comienzos reconocibles
Este comienzo de Legislatura, además de vergonzante para quienes le han dado el pase al último candidato a presidirla, es vergonzoso por la serie de trolas que el nuevamente proclamado presidente ha tratado de colar –como muchas otras veces- en un monólogo parlamentario que la prensa de pago le ha jaleado. Buena parte  del apego al embrollo falaz pronto ha sido comentada por Ignacio Escolar: no ha contado la verdad ni en empleo, ni en pago de la deuda, ni respecto a cuestiones de fondo político como que gobierne la formación más votada, o lo de que el PP cuente con más apoyos populares que otros grupos,  y que esta era la única forma de evitar nuevas elecciones. Tampoco la ha contado respecto al compromiso con la limpieza de la corrupción demostrada, la apertura al diálogo que pueda estar dispuesto a desarrollar ni, sobre todo, respecto a que su disposición dialogante constituya una oportunidad no solo retórica para consolidar reformas amplias y duraderas.

 El discurso estuvo trufado –como tantas otras veces en los casi cinco años pasados- de triquiñuelas con el lenguaje, de modo que pareciera que con su Gobierno anterior se hubieran consolidado sustantivas mejoras muy positivas después de una época de supuestas herencias desastrosas. Nos encontraríamos, pues, ante una especie de apóstol salvador que, no sólo nos haya librado de una herencia horrible, sino capaz de construirnos un futuro decisivamente mejor. Esta lectura de lo acontecido en este tiempo de sobresaltos coincide con la que, sin moverse del adormilamiento en su triclinio, gusta a Peridis en sus tiras:  simplemente esperando a que pasaran por delante los cadáveres de sus enemigos, ha vuelto a donde estaba. Esta vuelta a la presidencia del Gobierno constituye a todas luces un milagro, como el del San Isidro rezador al que los ángeles le hacían las labores del campo.

Los vigías
En realidad, estamos  ante una continuidad de sí mismo y de los hábitos de cuando disponía de mayoría absoluta.  Tomando como referencia los asuntos educativos, siempre reflejo de lo que sucede en tantas otras decisiones políticas, observen, por ejemplo, que acaba de comprometerse con dar “un impulso a la Formación Profesional, de manera que 100.000 alumnos puedan acceder al sistema de la FP dual que tan buenos resultados ha dado”. En la realidad, sólo un 1% de alumnos estudian esa FP Dual que, si como apuesta por la reducción del paro juvenil es un fracaso, como manera de aparentar que el fracaso escolar se ha reducido lo es más todavía. Nada ha dicho, además, del fraude que supone vender como bueno lo que no pasa de averiada ruta cerrada para la parte más frágil de los alumnos que frecuentan la enseñanza obligatoria, los del fracaso previsible desde antes de que hubieran nacido.

Y al reclamar que se le apoye en la “exitosa” legislación que ha creado en su etapa de Gobierno anterior, el CS´ y el PSOE, por coherencia con su voto de este 29 de octubre, se han atado las manos para ir a remolque so pena de “irresponsables” tantas veces como Rajoy quiera. Ya ha mostrado en varios momentos, y hoy mismo, su tentación de presionarlos en esa dirección. Ambos partidos, por mucho desgarro interior que muestren respecto a sus afiliados, simpatizantes y votantes, han optado oficialmente por tomar como orientación vital la visión de la realidad española que solo el actual ocupante de La Moncloa es capaz de tener. Desde tan privilegiado lugar, Rajoy renueva así su calidad de “lucecita” orientadora de los destinos de España, con monaguillos cuidadosos de que ese pábilo se mantenga encendido, a prueba de españoles que desluzcan labor tan patriótica.

Que no sea lo mismo España y los españoles no ha parecido inquietarles, pues como grumetes que trabajarán para que la nueva Legislatura se atenga al rumbo prefijado, no han reparado en que las leyes estrella de Rajoy no han tenido el éxito que pregonan sus más allegados beneficiarios. Ahí está, por ejemplo, la LOMCE. Son sobrados los estudiantes, padres y profesores -y no menos importantes democráticamente hablando que los más selectos ciudadanos-, que no la ven idónea para el momento actual. Por más que lleve en su acrónimo la idea –sin duda peculiarmente sectaria- de entender que lo legislado es “el” modo de “mejorar” el sistema educativo, la protesta contra las reválidas del pasado día 26 sólo ha sido el comienzo de lo que sus mejoras  producen en la gran mayoría de españoles de España.

Otro ejemplo significativo, por afectar al núcleo del sistema democrático, ha tenido lugar en este mismo día 29 de octubre, en paralelo a la votación favorable a la presidencia de Rajoy. El PP y su Delegada en Madrid –en muy mal ejemplo simbólico- aislaron el Parlamento de la gente que protestaba. Puede que no sea esta la mejor manera de mostrar un descontento agudo por parte de la ciudadanía. Pero, en todo caso, ahí quedará plasmada la distancia creciente de este Gobierno en ciernes y las necesidades urgentes que muchos estiman no estarse atendiendo: como si ni vela se les haya dado en lo que entienden entierro de sus esperanzas para recuperar derechos sociales.

En definitiva, el paisaje que se ha comenzado a dibujar de la nueva Legislatura no deja de ser una continuidad displicente y bastante obscena en cuanto a recortes del bienestar social, dadas las circunstancias en que el PP se ha desenvuelto. El liderazgo ejercido por el nuevo Presidente -en su partido y entre los españoles- durante todo ese tiempo ahora judicializado a causa de la Púnica, tarjetas black y la Gürtel, está al parecer políticamente amortizado en gran medida con los resultados electorales del 26-D. Pero era manifiestamente mejorable desde el punto de vista moral, el más saludable para la convivencia democrática. Que lo era también en el plano legal, lo está haciendo ver lo que se ve y oye en la Audiencia estos días. Y es a todas luces, en todo caso, un mal ejemplo para expectativas fiables de mejora exigible en el tiempo que comienza.

Un renovado costumbrismo

En consecuencia, el resultado de lo votado en el Congreso entre las 20 y 20,30 hs. del 29 de octubre sobre la confianza que merecía la candidatura a la Presidencia del Gobierno presentada por Felipe VI, con 170 votos a favor, 111 en contra y 68 abstenciones, no deja de ser polémico. En el reciente cambalache, han destacado Antonio Hernando desmintiéndose a sí mismo, un Pedro Sánchez casi llorando en su despedida parlamentaria y el resto de los representantes políticos manejando una aritmética que da el Gobierno a un Rajoy muy tocado en cuanto a confianza ciudadana.  Es verdad que tiene la oportunidad de sacar adelante su programática autoprofecía continuista: suspender sí, pero derogar no. Y salvo leves matices, está iniciando su rumbo hacia lo que sobradamente conocemos. Pero el riesgo de lo sucedido en este inquietante día también es el de que este continuismo acabe siendo entendido por los ciudadanos como paisaje folclórico, inalterable en las distancias crecientes respecto a unos dirigentes encerrados en sí mismos. Cabe, incluso, que la LOMCE deje pronto la enseñanza como unos zorros, como solía decir Julián Moreiro. Salvo que profesores y maestros –y otros muchos profesionales en otras áreas sociales comprometidas- sigan mostrando con su trabajo que hay todavía mucha democracia inexplorada para vivir mejor. No será fácil, pero cabe esperarlo….

martes, 30 de agosto de 2016

PP y C´S o el insulto a la inteligencia: "La paralización de la LOMCE acordada por PP y Ciudadanos es imposible" (eldiario.es)

Publicado en eldiario.es
  • La gran renuncia del PP en el pacto de investidura no es tal, ya que se ha acordado frenar la LOMCE donde "no haya entrado en vigor", algo imposible porque todo ha entrado en vigor
  • El decreto que regula las reválidas, la medida más polémica de la ley, está vigente desde el 31 de julio, aunque estas se celebren a final de curso
  • La otra gran pata pendiente, ampliar la LOMCE a 2º y 4º de la ESO y 2º de Bachillerato, también está lista y arranca en diez días

El acuerdo alcanzado entre el PP y Ciudadanos por el que se paralizará el calendario de aplicación de la LOMCE no tendrá efectos prácticos. El texto firmado por ambas formaciones explica que "se congelará el calendario de implementación de la LOMCE en todos aquellos aspectos que no hubiesen entrado en vigor" mientras se intenta alcanzar un pacto educativo.

Con esta línea, el PP parecía recular con su polémica ley educativa. Pero en realidad ni está renunciando a nada ni Ciudadanos le ha arrancado ningún compromiso concreto, más allá de que a ambos les haya servido para vender estos logros.

Esto es así porque la LOMCE, con todos sus aspectos centrales, están ya en vigor. No queda nada por paralizar. Quedan por llegar al aula principalmente dos medidas: las reválidas de la ESO y Bachillerato y que la ley alcance a 2º y 4º de la ESO y 2º de Bachillerato.

Aunque estas medidas no se hayan ejecutado todavía porque no ha llegado su tiempo (será este curso), los decretos que las regulan sí están en vigor, por lo que no se ven afectadas por el acuerdo, tal y como confirman también fuentes del PP.

" Ese punto del texto [pág 27, punto 78] parece claro", explica un portavoz del partido a este diario. "[Afecta a] las medidas que no hubiesen entrado en vigor. Si las reválidas tal y como están han entrado en vigor, se harán", añade.

¿Se considera en vigor una medida que no se ha ejecutado aún? El Real Decreto que las regula es bastante claro: "La disposición final sexta establece la entrada en vigor del real decreto al día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial del Estado". Esto es, están en vigor desde el 31 de julio aunque haya que esperar hasta el final de curso, en junio, para que se celebren.

Para que las reválidas no se lleven a cabo, habría que regularlo específicamente vía decreto. Si nadie hace nada, se harán en junio.

"La redacción está igual que en el pacto que se alcanzó con el PSOE en la anterior legislatura, en diciembre", admite el diputado de Ciudadanos Toni Roldán. "Pero es cierto que entonces se aplicaba para este curso que empieza" (aún había tiempo), y sin embargo ahora "es imposible de parar".

La idea más bien, explica Roldán, "es que haya un deadline (fecha límite) para que se haga un pacto educativo y hasta entonces no se siga avanzando".

Cierto es que este primer año las pruebas no tendrán efectos académicos (en las siguientes convocatorias quien suspenda no obtendrá el título de ESO o Bachillerato) por lo que el Gobierno tendría tiempo para realizar cambios, pero cualquier modificación del sistema sería complicada porque no se pueden derogar sin más.
Derogar el decreto

Aunque el Ejecutivo quisiera, lo cual es poco probable, eliminar las reválidas, no es posible tal y como está establecida la ley. El decreto que las regula ordena al Ministerio de Educación redactar cada curso una orden ministerial para determinar cómo serán las reválidas (el diseño y contenido de las pruebas). "No pueden no hacer la orden sin más, tendrían que derogar el real decreto", explica Montse Ros, responsable de políticas educativas de CCOO.

Y la LOMCE ha suprimido las PAU (la selectividad), por lo que las reválidas se han convertido en la prueba que regula el acceso a la universidad y su supresión generaría un nuevo problema porque hace falta algún tipo de criba para ordenar a los alumnos por las diferentes carreras.

Este diario ha preguntado al respecto también al Ministerio de Educación qué queda por implementar de la LOMCE, pero todavía no ha habido respuesta.

El otro gran aspecto, implantar la LOMCE en los cursos pares de la ESO y el Bachillerato, llega este curso, a partir del 8 de septiembre, y nadie se plantea que no se vaya a realizar. Los cursos están estructurados ya acorde a los nuevos currículos y los colegios organizados, según estas necesidades.

Aparte de estos dos aspectos, la LOMCE está a pleno rendimiento, por lo que no queda nada por paralizar. Las reválidas de 6º de Primaria ya se han realizado este año (con reticencias de algunas comunidades autónomas), la distribución de asignaturas por cursos, los currículos, qué materias cuentan para la nota media, etc., está todo más que asentado.

Si acaso quedarían, apunta Miguel Recio, director de un instituto madrileño, "algunos artículos que hablaban de ampliar la FP Dual". Pero el propio acuerdo entre el PP y C's habla de "aumentar los recursos destinados a los ciclos de grado medio de FP y seguir impulsando la FP Dual", por lo que parece poco probable que se avance por esta vía.