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jueves, 3 de agosto de 2017

HazteOír dobla la apuesta de su mensaje tránsfobo en avioneta: "Van a por tus hijos" (por Raúl Rejón para ELDIARIO.ES)

EL DIARIO publica esta noticia:


HazteOír ha doblado la apuesta. La campaña de mensajes tránsfobos que el grupo ultracatólico va a poner en el aire con vuelos de avioneta dice: "Ley mordaza LGTBI. Van a por tus hijos".  La frase aparece en el ala de uno de los aparatos preparados por la organización.
El auto de la Audiencia Provincial que levantaba la prohibición cautelar de circular al autobús de mensaje tránsfobo de HazteOír ha dado alas a la campaña propagandística del grupo ultracatólico. La decisión se conoció el 21 de julio. Tres días después, la organización avanzaba que enviaría sus mensajes por aire, en una avioneta, por las playas del litoral español durante el verano. Y que otro bus arrancaría en septiembre. 
En esta ocasión, la excusa es la ley de derechos LGTBI presentada por Podemos en el Congreso y que todavía está pendiente de todo el proceso de tramitación.  La polémica que levantó el proyecto respecto a varios aspectos, entre ellos la destrucción de textos ofensivos sin intervención judicial, ha servido a HazteOír para hablar de "dictadura" y " ley mordaza LGTBI". Unidos Podemos retiró de su borrador ese artículo. El presidente de la organización ha asegurado que los vuelos costarán "entre 20.000 y 22.000 euros. Si paramos esta ley nos parecerá barato".
Además, la decisión judicial del mes pasado ha servido también para que el Ministerio del Interior se lave las manos sobre el carácter de utilidad pública que tiene concedido HazteOír. A pesar de que el ministro Juan Ignacio Zoido avisó en marzo que revisaría la campaña tránsfoba del grupo para comprobar si podía ser motivo de revocación de esa conidición (y sus privilegios fiscales asociados), Interior se ha escudado en la resolución de la Audiencia Provincial para dejar las cosas como están:  "D icha campaña no tiene relevancia penal sino que se enmarca dentro del derecho a la libertad de expresión". 
Miembros del PP como Andrea Levy o el portavoz del Gobierno regional de la Comunidad de Madrid (foco de la campaña) habían pedido a Zoido que abriera un expediente de revocación si los ultracatólicos insistían en sus mensajes. El proceso quedó encajonado en el olvido hasta que el auto judicial ha servido como argumento para dejarlo morir sin más. HazteOír mantiene sus exenciones fiscales y puede ofrecer desgravaciones de mecenazgo a sus donantes económicos.

Campaña tránsfoba aérea de HazteOír.

domingo, 7 de mayo de 2017

Cesada la jefa de estudios que apoyó la campaña de ‘HazteOir’ (noticiasparamunicipios.com)

Reproducimos esta noticia publicada en NOTICIASPARAMUNICIPIOS.COM

Alicia Rubio seguirá como profesora en el instituto de Secundaria ‘Arquitecto Peridis’

LEGANÉS / 4 MAYO 2017 / La vicesecretaria de Movilización de VOX, Alicia Rubio, ha sido cesada como jefa de estudios del insituto ‘Arquitecto Peridis’ de Leganés por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid por participar activamente en la campaña de la organización ‘HazteOir.com’ y su polémico autobús sobre la ideología de género.
Recientemente, la jefa de estudios -que seguirá como profesora en el centro- escribió en Twitter: “Curioso. A mi me han cesado por opinar. Si hubiera robado millones estaría tan fresca. Me he equivocado de delito. Viva Orwell”.
Alicia Rubio es autora del libro ‘Cuando nos prohibieron ser mujeres… y os persiguieron por ser hombres’, un texto que le ha supuesto, según alega, una persecución ideológica desde hace meses.
De hecho, el pasado 15 de marzo, en el instituto se convocó una concentración a raíz de que se retirase una bandera LGTB de un aula, algo que derivó en la petición de dimisión de la exjefa de estudios por parte del claustro de profesores y de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA).

domingo, 12 de marzo de 2017

El CEIP Príncipe de España (Huelva) responde a Hazte Oír con el mural "Tenemos corazón, es lo que importa"

El mural creado por los niños del colegio onubense.


ELDIARIO.ES: "Tenemos corazón, es lo que importa", la respuesta de los niños de Huelva al autobús de HazteOir

Un enorme mural en el colegio Príncipes de España con un mensaje integrador contrarresta la campaña que quiere recorrer varias ciudades españolas
Los niños han dibujado un autobús que imita el color y el tipo de letra del que protagoniza la campaña transfóbica
"Los niños tienen corazón, las niñas tienen corazón. Eso es lo que importa". Es la genial respuesta, en forma de mural, que han dado los niños del colegio onubense Príncipes de España a la campaña transfóbica del autobús de HazteOir, en un gigantesco dibujo que decora una de las paredes de su centro educativo.
La imagen fue difundida este viernes mediante las redes sociales del centro educativo, y las reacciones no se han hecho esperar. Entre las personas que la han compartido y apoyado está Rubén López, miembro de la Ejecutiva de Arcópoli (Asociación LGTB+H de la Comunidad de Madrid y de las universidades Complutense y Politécnica), que ha destacado su originalidad, así como las personas que han considerado lo acertado del mensaje.


"Somos diferentes pero iguales en derecho" es la frase que corona el mural del autobús de los alumnos de Huelva, en una idea plasmada con originalidad y rapidez.
La respuesta a 'Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva, que no te engañen' ha sido contundente, sobre todo porque los pequeños han trabajado concienzudamente en un mural que responde incluso a los mismos colores corporativos del autobús de HazteOir. Miles de personas han mostrado ya su apoyo a esta idea de estos niños onubenses.
Y eso que Huelva no es una de las provincias por dónde tiene pensado pasar el polémico vehículo, que sí ha anunciado que se dejará ver en Barcelona, Valencia, Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Bilbao y Vitoria.
En el caso de Sevilla, el Ayuntamiento ha anunciado que le recibirá con la bandera LGTB+H izada en el Ayuntamiento, y con actividades por toda la ciudad para contrarrestar su mensaje homófobo.

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lunes, 27 de febrero de 2017

La publicidad de un autobús agrade los derechos de los niños transexuales

20 MINUTOS.ES: Un bus de Hazte Oír circula con el mensaje 'Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva'


La asociación Arcópoli estudia denunciar a Hazte Oír por su campaña contraria a la Ley madrileña de lucha contra la LGTBfobia, que la asociación provida ha llevado a las calles a través de un autobús con vinilos de color naranja en el que se puede leer Los niños tienen pene. Las niñas tienen vagina. Que no te engañen. Así lo ha afirmado en declaraciones a Europa Press el vocal de delitos de Odio de Arcópoli, Rubén López, quien ha pedido a niños y adolescentes LGTBI que no hagan caso "de grupúsculos ultraradicales que no representan a nadie y van en contra de organismos internacionales". "El daño que causa es enorme, sobre todo a los niños transexuales; es un repudio a los menores, porque las personas más maduras, más adultas, tienen la concepción de que hay personas que no los quieren, pero a un menor le pones de repente un muro", ha indicado López. El daño que causa es enorme, sobre todo a los niños transexualesEl autobús ya recorre las calles de Madrid y en unos días acudirá a otras ciudades como Barcelona, Pamplona o Valencia. Con él Hazte Oír quiere promover el conocimiento del libro ¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? para hacer llegar a los padres la "realidad" de las leyes aprobadas en diversas comunidades autónomas. "El tema de la educación afectivo sexual de los menores es delicado, y no se puede imponer por decreto", han afirmado desde Hazte Oír, quienes han apuntado que "respetan" a las personas con diversidad sexual.

La asociación Arcópoli estudia denunciar a Hazte Oír por su campaña contraria a la Ley madrileña de lucha contra la LGTBfobia, que la asociación provida ha llevado a las calles a través de un autobús con vinilos de color naranja en el que se puede leer Los niños tienen pene. Las niñas tienen vagina. Que no te engañen. Así lo ha afirmado en declaraciones a Europa Press el vocal de delitos de Odio de Arcópoli, Rubén López, quien ha pedido a niños y adolescentes LGTBI que no hagan caso "de grupúsculos ultraradicales que no representan a nadie y van en contra de organismos internacionales". "El daño que causa es enorme, sobre todo a los niños transexuales; es un repudio a los menores, porque las personas más maduras, más adultas, tienen la concepción de que hay personas que no los quieren, pero a un menor le pones de repente un muro", ha indicado López. El daño que causa es enorme, sobre todo a los niños transexualesEl autobús ya recorre las calles de Madrid y en unos días acudirá a otras ciudades como Barcelona, Pamplona o Valencia. Con él Hazte Oír quiere promover el conocimiento del libro ¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? para hacer llegar a los padres la "realidad" de las leyes aprobadas en diversas comunidades autónomas. "El tema de la educación afectivo sexual de los menores es delicado, y no se puede imponer por decreto", han afirmado desde Hazte Oír, quienes han apuntado que "respetan" a las personas con diversidad sexual.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2971452/0/arcopoli-estudia-denunciar-hazte-oir-por-su-autobus-contrario-ley-contra-lgtbfobia-comunidad/#xtor=AD-15&xts=467263

domingo, 27 de noviembre de 2016

El grupo ultracatólico Hazte Oír envía folletos homófobos a 16.500 centros educativos (eldiario.es)

Artículo publicado en eldiario.es
  • La plataforma ha enviado a colegios e institutos públicos, privados y concertados folletos contra la leyes autonómicas que protegen a las personas LGTBI
  • Aseguran que estas normas suponen "la vulneración de los derechos fundamentales de la población no LGTB" y que son un conjunto de "derechos a la carta" para este colectivo
  • Son una forma "de adoctrinamiento ideológico" que busca "imponer en la sociedad la ideología de género", afirman
Marta Borraz


"¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio?". Es la frase con la que el grupo ultracatólico Hazte Oír ha titulado los 100.000 folletos que ha entregado a 16.500 centros escolares de toda España (de un total de 27.812 centros que cifra el Ministerio de Educación). La ilustración que aparece en la portada muestra a un niño y a una niña haciendo el saludo fascista ante una bandera arcoiris dibujada en la pared.

"Las leyes de adoctrinamiento sexual", responde HazteOir a su pregunta. Así llama a las normas que diferentes comunidades han aprobado con el objetivo de evitar la discriminación al colectivo LGTBI, promover su protección e introducir la diversidad afectivo sexual en las aulas. La plataforma ya inició una campaña el pasado septiembre contra un anuncio de El Corte Inglés con dos padres.

En esta ocasión ha elaborado un folleto de 41 páginas en el que se dirige a madres, padres y personal educativo y utiliza argumentos homófobos para explicar estas leyes autonómicas. Asegura que su contenido evidencia "su carácter promocional de la homosexualidad" porque "facilita y premia la conversión de individuos en homosexuales" mientras "se niega y castiga la posibilidad en sentido inverso".

Se refiere a la prohibición de las llamadas terapias de conversión, desacreditadas por la comunidad científica porque intentan cambiar mediante técnicas psicológicas la orientación sexual o la identidad de género. Que estas normas utilicen como fuente al Parlamento Europeo también es criticado por el colectivo, que afirma que es una institución "abiertamente favorable a la ideología de género".

Y es que uno de las explicaciones más repetidas en el folleto es que estas leyes son una forma "de adoctrinamiento ideológico", que buscan "imponer en la sociedad la ideología de género con el pretexto de la no discriminación".

Para el sociólogo especialista en género Lucas Platero con ello "tratan de difundir la idea de que mujeres y minorías sexuales no tienen derechos". El colectivo andaluz Arco Iris ha pedido a la Fiscalía especializada de delitos de odio de Málaga y de Córdoba que actúe contra la plataforma.
Un ataque a los heterosexuales

Todo el texto está plagado de referencias, entre líneas, que apuntan a que las leyes LGTB suponen un atentado o ataque contra las personas heterosexuales. Hazte Oír afirma, de hecho, que las normas componen un conjunto de "derechos a la carta para determinados colectivos rompiendo así el principio de igualdad jurídica de las personas".

"¿Por qué no todos podemos gozar de una legislación acorde con nuestros deseos?", se preguntan, y sostienen que la ley aprobada en Madrid con el apoyo de todos los grupos supone "la vulneración de los derechos fundamentales de la población no LGTB". Así, tachan las normas de "amenaza real" porque "promueven modelos de comportamiento lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero e intersexual".

A la plataforma le indigna especialmente que la educación afectivo sexual se introduzca en las aulas porque supone "la normalización de los distintos modelso de familias, como manera de asegurar y reforzar el proceso de adoctrinamiento de los menores". El folleto incluye como ejemplo una serie de libros que fomentan el respeto a la orientación sexual e identidad de género.
"Desorienta a los niños"

Platero ha traducido al castellano tres de esos materiales, entre ellos "Mi Princesito", de Cheryl Kilovadis, que cuenta la historia de un niño al que le gusta ponerse vestidos. "Esto es un cambio cultural que esperemos que no vaya marcha atrás, este tipo de cosas muestran que están perdiendo la hegemonía", apunta el experto.

Para Hazte Oír estos contenidos –que "desorientan a los niños al imponerles la diversidad sexual"– "no dejan indiferentes" a los menores, que "han sido ya educados en la nueva ideología". Acompañan a este texto dos dibujos, supuestamente de una alumna de Primaria, en los que aparecen parejas homosexuales.

También la plataforma critica los contenidos de las normas referidos al reconocimiento de las personas homosexuales y transexuales como víctimas de la represión franquista. Apunta a que "la catalogación de franquismo como enemigo de la homosexualidad" hace que muchos ciudadanos eviten "defender sus principios en público" para "no ser tachados de franquistas".

viernes, 30 de septiembre de 2016

Firma para exigir la retirada del concierto educativo con el Colegio Juan Pablo II (Alcorcón)

Hemos recibido esta información

En Galehi hemos iniciado una recogida de firmas en la plataforma change.org para pedir que la Comunidad de Madrid retire el concierto educativo al colegio Juan Pablo ll de Alcorcón ante la carta de bienvenida al curso escolar 2016/17 del director, en la que expresa su voluntad expresa de desobedecer la Ley 3/2016 contra la LGTBfobia

Retirada del concierto educativo con el colegio Juan Pablo II de Alcorcón


El pasado día 9 de septiembre, en su carta de bienvenida al nuevo curso escolar, dirigida al alumnado y sus familias, el director del colegio concertado Juan Pablo II (Fundación Educatio Servanda) de Alcorcón —un centro sostenido con fondos públicos, que separa a alumnos por sexo en las clases—arremetió contra la recientemente aprobada ley madrileña contra la LGTBfobia, a la que se refirió como “Ley de Ideología de Género”. Incluso llega a afirmar sobre la legislación aprobada por unanimidad de los grupos políticos en la Asamblea de Madrid que “el parecido con el fanatismo terrorista es inquietante”. La misiva iba acompañada de la nota conjunta del pasado mes de agosto de tres obispos madrileños, en la que se calificaba la nueva normativa autonómica de “un ataque a la libertad religiosa y de conciencia” y se hacía un llamamiento a la desobediencia civil a la ley.
Es inadmisible que hoy en día se afirme que educar en igualdad y tratar de eliminar prejuicios homófobos sea tachado como "fanatismo terrorista" y sufragado con fondos públicos de la Comunidad de Madrid.
La discriminación social contra la población LGTBI hunde su raíz en la escuela, donde además nace y crece el autorechazo del niño, niña o adolescente LGTBI, aterrado ante la posibilidad de "ser descubierto" por sus iguales y ser con ello víctima de su rechazo, burla o incluso acoso escolar o bullying.
El suicidio de adolescentes por esta causa desgarra el corazón. Pero aún no llegando a este extremo, todas las personas LGTBI hemos tenido la experiencia de los terribles años de colegio a los que hemos tenido que sobrevivir.
Los que somos personas LGTB que además tenemos hijos e hijas tenemos también miedo a qué se les dice a nuestras niñas y niños sobre sus familias dentro de las aulas y cómo esto les puede hacer sufrir, dañar su autoestima o traducirse también en rechazo, burla o acoso hacia ellos por sus compañeros.
Frente a ello, la Ley 3/2016, de 22 de Julio, de protección integral contra la LGTBIfobia y la discriminación por razón de orientación e identidad sexual en la Comunidad de Madrid plantea actuaciones importantísimas en el ámbito educativo que consideramos vitales en la lucha contra la discriminación de nuestro colectivo, para hacer de los colegios un lugar más seguro para los chicos y chicas LGTBI y para los hijos e hijas de personas LGTBI y para construir una sociedad libre de discriminación hacia nosotras y nosotros. Nos parece un objetivo social de primera magnitud que los poderes públicos tienen la obligación de impulsar.
Que un colegio que recibe financiación pública, con el dinero de todos los contribuyentes, plantée la "desobediencia civil" frente a esta norma, tiene necesariamente que tener consecuencias. Y la consecuencia que nos parece mínima y evidente es que la Comunidad de Madrid le retire el concierto educativo.
Y que no se escuden en la fe cristiana; porque el núcleo mismo del mensaje de Jesús fue la no discriminación, que todos somos hijos e hijas de un mismo padre, su acogida a todos los marginados de su tiempo: prostitutas, recaudadores de impuestos, niños, mujeres... los colectivos que su sociedad marginaba. Desde la perspectiva del Evangelio los planteamientos de este centro educativo son vergonzosos.
Nuestra sociedad no debería permitir que existieran centros donde se eduque a nuestras futuras ciudadanas y ciudadanos con valores de discriminación y donde no se proteja a menores LGTBI. Estos centros deberían estar cerrados, no deberían poder homologarse, no deberían poder impartir educación reglada, ni siquiera siendo centros privados.
Pero lo que parece de todo punto intolerable es que, encima, no se trate ni siquiera de un centro privado, sino que sea un centro concertado, financiado por mi dinero, nuestro dinero.
No quiero que mi dinero financie mi discriminación, no queremos que nuestro dinero financie nuestra discriminación ni la de nadie, no queremos que financie el cultivo de una sociedad discriminatoria y excluyente y no queremos que financie el ataque a la seguridad de los menores LGTBI y de los menores cuya familia es homoparental.
Y por todo ello, ante la voluntad expresa de desobedecer la Ley 3/2016 de la CM manifestada por la dirección del colegio concertado Juan Pablo II de Alcorcón, solicitamos que la Comunidad de Madrid le retire el concierto educativo.
Esta petición será entregada a:

miércoles, 2 de julio de 2014

'10 libros infantiles con mucho orgullo (gay)' (Elasombrario.com)

  nos envía este listado, que han visto en :

EL ASOMBRARIO.COM: 10 libros infantiles con mucho orgullo (gay)

Una de las ilustraciones de Rey y Rey de
Una de las ilustraciones de Rey y Rey de Linda de Haan y Stern Nijland.
Son los 10 libros que Wert, ministro de Educación y Cultura, no querría ver en las estanterías de las escuelas públicas. Sobre todo, después de haber fulminado Educación para la Ciudadanía, que no era una asignatura perfecta, pero estaba y cumplía su función. Así que aquí está ‘El Asombrario’, aprovechando las celebraciones del orgullo gay, recomendando diez títulos para la tolerancia, desde la historia verdadera de dos pingüinos macho que formaron pareja en un zoo de Nueva York y cuidaron con mimo de su huevo, hasta el cuento -real, pero en otro sentido- del Monarca que decidió elegir su ‘príncipe azul’.
La LOE (2006) -Ley Orgánica de Educación-, vigente hasta la llegada de la apisonadora LOMCE (2013), popularmente conocida como Ley Wert, decía en su preámbulo que, entre los fines de la educación, se debe resaltar el pleno desarrollo de la personalidad y de las capacidades afectivas del alumnado, la formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y de la igualdad efectiva de oportunidades entre hombres y mujeres, el reconocimiento de la diversidad afectivo-sexual, así como la valoración crítica de las desigualdades que permita superar los comportamientos sexistas. En la nueva ley educativa, casi todos estos contenidos desaparecen, dando mayor protagonismo a la religión católica y a su particular visión de la sociedad y de la moralidad, que tanto perjudica a las mujeres y al colectivo LGTBI.
Los niños y las niñas necesitan conocer historias que fomenten la igualdad y les ayuden a comprender la diversidad sexual y racial del mundo en el que viven. Por mucho que les pese a algunos estamentos políticos que cierran los ojos ante la sociedad y su diversidad. El hecho es que existen nuevas formas de familias, que comienzan a hacerse visibles cada vez más y que el colectivo LGTBI está y es cada día más presente en la sociedad. Estos dos hechos plantean a los niños y niñas nuevas preguntas y obligan por tanto a padres, madres y maestros a dar nuevas respuestas.
Esa es la intención de presentar hoy estos diez títulos en El Asombrario.
Gran ejemplo el de las editoriales madrileñas Egales y NubeOcho; publican conjuntamente la serie Egalité, que agrupa historias que fomentan la igualdad y ayudan a comprender la diversidad sexual y racial. Por el momento, son tres historias: El lapicero mágico, La princesa Liy Mi papá es un payaso.
“Cuando la serie nació”, nos cuenta Luis Amavisca y Miryam Aguirre, responsables de NubeOcho, “sabíamos que las familias LGTBI necesitaban un referente en la literatura infantil. Existían poquísimos ejemplos, y no siempre desde un buen punto de vista”. Y añaden: “Pero no sólo los integrantes -los hijos y los padres de estas familias- necesitan estos ejemplos, sino quizás más, y sobre todo los miembros de otras familias. Niños que comparten aula con otros que pertenecen a estas familias tienen que convivir con esta realidad desde la perspectiva de la tolerancia. Compartiéndolo desde el principio, lo entenderán como una perspectiva de diversidad”.
Le preguntamos a NubeOcho por la importancia de que estos relatos lleguen a las aulas. “Con estos cuentos intentamos contribuir a la tolerancia. Pero hay otra razón por la que es importante que los más pequeños entiendan esta realidad. En algunos casos habrá niños que, cuando crezcan y ya de adultos o de adolescentes, se den cuenta de que pertenecen a la comunidad LGTBI, no sentirán trauma o dolor si han vivido una realidad que han comprendido desde niños desde una perspectiva de normalidad y tolerancia.”
Y por esta última razón, no podemos dar la espalda a esos adolescente LGTBI, entre un 5% y un 10% de la población escolarizada, según el CIS, que sufren un alto nivel de acoso y violencia, psicológica y/o física, y que, quizá, integrando la enseñanza del respeto a la diversidad sexual en el Sistema Educativo, empezando desde las aulas de infantil, podríamos hacerlo desaparecer.
Esta diez historias tratan el tema LGTBI desde distintas perspectivas y enfoques. En algunos, el asunto ocupa la trama central de la historia; en otros, se aborda desde un punto de vista transversal.
Ilustración de Oliver
Ilustración de ‘Oliver Button es una nena’.
1. ‘Oliver Button es una nena’. Tomie DePaola. Everest
A Oliver Button no le gusta hacer las cosas que supuestamente le gustan a los chicos… Él prefiere coger flores, pasear por el bosque, saltar a la comba, disfrazarse con las cosas viejas del desván, donde canta y baila como si fuera una estrella de cine. Todo esto le causa a Oliver muchos problemas con su padre, pero sobre todo con sus compañeros de colegio, que se burlan de él y le gritan: “¡Oliver Batton es un nena!”.  Estamos ante un historia que nos recuerda mucho a la película Billy Eliot. Ambos niños harán lo imposible para conseguir su sueño; bailar a pesar de todo y de todos. Una historia escrita en 1979 que aguanta bien el paso del tiempo. Un libro que plantea fundamentalmente el tema del acoso escolar hacia el diferente como eje principal.
2. ‘Rey y Rey’. Linda de Haan y Stern Nijland
Llega la hora de casar a un príncipe para que pueda empezar a reinar un país lejano. Su madre, harta de la soltería del príncipe y de su falta de interés en encontrar pareja, decide convocar a todas las candidatas del Reino para que elija. Ninguna será de su agrado. A todas irá descartando; unas por aburridas, otras por demasiado altas… Hasta que por fin llega la última de las candidatas, acompañada de su hermano, el príncipe Azul. Aquí el corazón de nuestro protagonista se acelerará y el flechazo será inmediato. Pero no por la dama, sino por el caballero. Una historia rompedora.
mimami
3. ‘Mi mami ya no tiene frío’. Lorena Mondragón Rocha. Editorial Patlatonalli
No hay nada mejor para quitar el frío que un buen abrazo y estar bien acompañados. Lorena Mondragón nos narra en este cuento la historia de una niña que vive con su mami en un edificio muy alto llamado Oriente. En esta casa, llena de libros antiguos, hace mucho frío. Pero todo empieza a cambiar cuando asisten a un teatro de títeres y su madre conoce a la mujer dueña de las marionetas. Y aunque al principio a la pequeña no le gusta nada que su madre quede con ella, porque tiene que jugar sola, terminará comprendiendo que su mami es feliz, porque ha dejado de tener frío.
Ilustración de 'La princesa Li'.
Ilustración de ‘La princesa Li’.
4. ‘La princesa Li’. Luis Amavisca y Elene Rendeiro. Editorial Egales y NubeOcho
Nos encontramos probablemente ante la primera historia protagonizada por una princesa lesbiana. Toma nota, Disney. La princesa Li vivía con su padre, el rey Wan, en un hermoso palacio. Todo estaba en orden hasta que llegó la hora de casar a la princesa con un joven de la Corte, pero ella confiesa que vive enamorada de Beatriz. El tradicional cuento de magia, con toques de la lejana China, cambia para presentarnos una fábula de igualdad, y, sobre todo, una historia de amor. Maravillosamente ilustrado y con una fluidez narrativa tan especial que parece un libro atemporal, de los que se cuentan ahora, pero que se podría ligar a los relatos de la tradición oral.
Ilustración de 'El lapicero mágico'.
Ilustración de ‘El lapicero mágico’.
5. ‘El lapicero mágico’. Luis Amavisca y Alicia Gómez Camus. Editorial Egales y NubeOcho
Alicia Gómez acompaña el texto de Luis Amavisca con optimistas collages que nos cuentan la historia de Margarita y sus dos amigos, Daniel y Carlos. Margarita tiene dos mamás y los gemelos Daniel y Carlos dos papás, pero eso es lo de menos en este relato. Lo verdaderamente importante de esta historia de fantasía y amistad es descubrir el poder del lapicero mágico, un artilugio que es capaz de llevar a la realidad todos aquellos sueños e ilusiones de Margarita, Daniel y Carlos. Un viaje para compartir e imaginar, un cuento de amistad e igualdad. Un relato para eliminar prejuicios. Donde el tema LGTBI no es lo principal, sino una característica más de la realidad que vivimos.
Ilustración de 'Mi papá es un payaso'.
Ilustración de ‘Mi papá es un payaso’.
6. ‘Mi papá es un payaso’. José Carlos Andrés y Natalia Hernández. Editorial Egales y NubeOcho
Pocos niños pueden decir con orgullo que su papá es un payaso. Sobre todo cuando en el cole no paran de usar esa palabra para meterse contigo. Pero lo cierto es que nuestro protagonista no entiende que esa palabra sea un insulto y no duda en dar las gracias por el elogio. Y es que uno de sus papás es payaso y el otro médico; “las dos profesiones más necesarias del mundo: una cura el cuerpo y la otra el alma”. Nuestro pequeño se siente muy orgulloso de los trabajos de sus papás, pero de lo que verdaderamente se siente satisfecho es de la familia que tiene. Una entrañable historia donde prima lo cotidiano, la espontaneidad, la frescura. Con unas ilustraciones muy ingeniosas en blanco, negro y rojo de Natalia Hernández.
Ilustración de 'El niño perfecto'.
Ilustración de ‘El niño perfecto’.
7. ‘El niño perfecto’. Álex González y Bernat Cormand. SD Ediciones
Daniel es un niño perfecto a los ojos de todos: responsable, obediente, ordenado… Pero en la vida de Daniel, como en la vida misma, nada es lo que parece y, como todo el mundo, esconde secretos que sólo se descubren al caer la noche. Un sencillo álbum ilustrado por la sutileza de Bernat Cormand que encaja en perfecta armonía con el texto de Álex González. Un libro con mucha polémica detrás, donde incluso la propia editorial se vio forzada a clasificarlo como un libro ilustrado para adultos. Cuando lo lean, se reirán de semejante absurdez. Tranquilos, no voy a contar el final…
8. ‘El monstruo rosa’. Olga de Dios. Ediciones Apilas
Que tire la primera piedra quien no se haya sentido alguna vez un perro verde. En este caso es la historia de un monstruo rosa que no encuentra su lugar. Ediciones Apila nos presenta una historia que nos ayuda a entender la diversidad como elemento enriquecedor de nuestra sociedad. El monstruo rosa es un grito de libertad. Premio Apila Primera Impresión 2013 al mejor proyecto de autor novel, Premio Aurelio Blanco 2013 al mejor proyecto en la Familia de Artes Aplicadas al libro de la Comunidad de Madrid y ganador del Golden Pinwheel Award en la categoría de mejor álbum para niños internacional en la Shanghai Children’s Book Fair 2013. Un imprescindible.
Ilustración de 'Tres con Tango'.
Ilustración de ‘Tres con Tango’.
9. ‘And Tango makes three’ (Tres con Tango). Justin Richardson y Peter Parnell. Ilustrado por Henry Cole. Editorial Simon&Schuster
Esta obra, basada en hechos reales, nos cuenta la historia real de Roy y Silo, dos pingüinos machos barbijos del zoológico de Central Park de Nueva York. Un libro infantil que nos trae los seis años de sus vidas, en los cuales formaron pareja y se les dio un huevo para criar. Ron Gramzay, guarda del zoo, descubrió que estos dos pingüinos machos estaban siempre juntos y eran pareja. En el año 2000, al ver los comportamientos tiernos de Roy y Silo, decidió darles la oportunidad de crear una familia. Así nació Tango, su cría, de un huevo de los pingüinos Betty y Porkey, otra pareja -hembra y macho- pero incapaz de ocuparse de más de un huevo a la vez. Por cierto, se eligió el nombre de Tango para el pingüinito porque se necesitan dos para bailar un tango. Maravillosa historia de la naturaleza que nos logra emocionar. La lástima es que la versión en castellano está descatalogada desde hace años.
vestido
10. ‘El vestido de mamá’. Dani Umpi. Criatura Editora
Al protagonista de esta historia le gusta ponerse el vestido de su mamá. Le gusta mirarse por todos los espejos de la casa, hace muecas e incluso llega a hablar como si fuera otra persona. Para nuestro protagonista, ponerse el vestido de su mamá es algo muy, muy divertido. Desde Uruguay nos llega este libro que nos dice que otros modelos y otras referencias existen para que los niños y las niñas puedan crecer conociendo otras realidades. El autor, Dani Umpi, dijo durante la presentación: “El vestido de mamátrata de un niño fascinado con el vestido de su madre. Son sus aventuras y desventuras, tanto dentro de su casa como fuera, cuando por ejemplo sale a jugar al fútbol con sus amigos. Trata del crecimiento del personaje, de cómo se presenta al mundo con sus gustos, enfrentando rechazos, aprendiendo sobre sí mismo y los demás”.



viernes, 14 de marzo de 2014

"Niños y adolescentes discriminados por su orientación sexual en las aulas" (Mario Campano Vega)

Gemma () nos ha tuiteado el enlace a esta noticia publicada en huffingtonpost.es:

Ya no se puede mirar hacia otro lado. Ahora ya tenemos cifras que ponen de manifiesto sin dudar lo que tantas veces hemos denunciado. El 32% del alumnado piensa que se discrimina a los alumnos con orientación sexual diferente a la heterosexual. Así lo demuestra la Investigación Homofobia en las Aulas: ¿educamos en la diversidad afectivo-sexual?, llevada a cabo por el Colectivo de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), a través de encuestas realizadas a más de 5.200 alumnos de entre 12 y 17 años repartidos en 37 centros educativos de la Comunidad de Madrid. Se trata, por tanto, de una muestra lo suficientemente amplia como para que se empiece a abordar esta intolerable situación con la seriedad que merece.
Si bien es cierto que se ha conseguido mucho en los últimos años -matrimonio igualitario (2005), ley de identidad de género (2007), etc.-, lo cierto es que aún queda mucho por hacer para alcanzar la plena igualdad real de las personas homosexuales, transexuales y bisexuales. Esta es la principal conclusión que se deriva del estudio referido. La discriminación por orientación sexual e identidad de género sigue muy presente en nuestra sociedad, y, de manera singular, muchas veces dramática, en los centros educativos.
El estudio presentado en COGAM recientemente analiza siete dimensiones o variables de la homofobia: prejuicios, comportamiento homófobo, rechazo familiar, discriminación en el centro educativo, rechazo por parte de los compañeros, actitud del profesorado y agresiones físicas. Más del 90% del alumnado LGB percibe rechazo hacia la homosexualidad en al menos una de estas dimensiones.
Son muchos, en efecto, los alumnos que consideran que "las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo son reprobables". De igual manera, son numerosos los alumnos que opinan que los homosexuales y bisexuales son "seres inferiores", que no están capacitados para ocupar determinados puestos de trabajo, o que la transexualidad es una enfermedad. Como dato curioso, los varones bisexuales con progenitores de origen extranjero son los más susceptibles de ser víctimas de acoso de carácter homofóbico y, además, son quienes más rechazo experimentan.
Urge hacer frente a esta situación. La sociedad, los progenitores y, especialmente, los poderes públicos tienen que empezar a actuar para mostrar la realidad de esta comunidad, fomentando el respeto y la convivencia entre todas las personas con independencia de cuál sea su orientación sexual o identidad de género.
En el ámbito doméstico, son muchos, a día de hoy, los alumnos que creen que serían rechazados por sus familias. Particularmente, el 78% del alumnado que manifiesta rechazo hacia las personas LGTB piensa que, a su vez, sería rechazado por su familia si fuera homosexual, transexual o bisexual. Este dato demuestra que aún existen muchos núcleos familiares que no educan a sus hijos en la igualdad, mostrándoles, probablemente, que "lo normal" es ser heterosexual y que todo lo que no se ajusta al orden heteronormativo merece ser rechazado. De ahí la necesidad de poner en práctica campañas dirigidas a los progenitores y orientadas a garantizar que los adolescentes puedan desarrollar libremente su sexualidad, sin miedo a ser discriminados o rechazados por sus familias.
En relación con los docentes es alarmante que prácticamente el cincuenta por ciento del alumnado encuestado considere que casi la mitad de los profesionales de la educación tienen una actitud pasiva ante los ataques o agresiones homófobos. Cuanto mayores son los alumnos más críticos se muestran con esa actitud pasiva. El profesorado necesita herramientas para poder actuar con criterio ante situaciones de discriminación por motivo de raza, sexo, religión u orientación sexual o identidad de género. Los docentes son un pilar esencial en la labor educativa de la sociedad; de hecho, es por todos sabido que muchos alumnos toman como referencia a sus profesores, llegando a imitar su actitud y comportamiento.
Casi 90 de cada 100 adolescentes LGB viven en el armario por miedo a ser agredidos física o psíquicamente. Son también clara mayoría los que piensan que dar a conocer una orientación sexual diferente a la heterosexual multiplicaría por tres la posibilidad de sufrir agresiones verbales o físicas en su centro educativo. Además, los alumnos críticos con las agresiones hacia la comunidad LGTB no actúan al respecto por miedo a ser el próximo objetivo de burla. El temor al contagio está muy extendido entre los adolescentes, hasta el punto de que constituye el principal obstáculo a la hora de generar un círculo amistoso entre los compañeros de clase, lo que condena al aislamiento a muchos jóvenes LGTB.
Todo estos datos, junto con muchos otros recogidos en la Investigación Homofobia en las aulas, ofrecen una idea muy aproximada de cómo se sienten, actúan y viven muchos de nuestros alumnos en el seno del sistema educativo. Si esto es lo que ocurre en Madrid, una de las comunidades autónomas con ciudades más populosas, en las que, en principio, se puede vivir con más libertad la propia sexualidad, cabe imaginar que en otras ciudades y pueblos de España los datos, seguramente, son más alarmantes.
Pues bien, a la vista de estas cifras, la conclusión es clara: resulta imperioso educar en el respeto a la diversidad afectivo-sexual, sobre todo, aunque no solo, a los agentes que más influencia tienen en la educación de nuestros adolescentes y jóvenes. Los poderes públicos deberían dotar de las herramientas necesarias a los docentes para generar un clima de convivencia igualitario en los centros educativos, desmitificando las percepciones erróneas que los más jóvenes tienen ante la comunidad LGTB. De igual modo, sería importante realizar campañas dirigidas a las familias en las que se pusiera de manifiesto que el adolescente o joven con una orientación sexual diferente a la heterosexual necesita el apoyo de los más cercanos para poder desarrollar su sexualidad (parte intrínseca de su personalidad) con total normalidad.
No se puede esperar más. Una sociedad sana y un Gobierno responsable no pueden permitirse que ni uno solo de sus miembros, sobre todo cuando es de corta edad, se plantee salidas drásticas e irreversibles para poner fin al sufrimiento que le acarrea su orientación sexual, como consecuencia de la discriminación que padece. Son miles y miles los adolescentes y jóvenes que están esperando respuestas. Hay que actuar ya.
Mario Campano es miembro del Grupo de Educación de COGAM.

martes, 28 de enero de 2014

"Más que palabras" (Fernando J. López)

Llamar a alguien maricón o bollera es normal. 

Eso es lo que piensa 1 de cada 5 alumnos según el informe Diversidad y convivencia en los centros educativos, elaborado por la FELGTB y el departamento de Antropología Social de la Universidad Complutense. Las razones que aducen los estudiantes para justificar la normalidad del insulto son tan variopointas como siempre ha pasado o se lo merecen. La culpa no es solo suya, desde luego, sino mucho más general, pues tenemos la suerte de vivir en un país que prefiere justificar los usos misóginos y homófobos del lenguaje en vez de hacer una profunda reflexión sobre cómo las palabras modelan y alteran nuestra visión del mundo.
Según el estudio, la mitad de los estudiantes afirman haber presenciado escenas de exclusión y discriminación a otros compañeros por su condición homosexual y, peor aún, la  mayoría de ellos no confía en los docentes para resolver este tipo de situaciones. La pasividad, la indiferencia o la invisibilidad se alzan como fronteras insalvables que condenan a las víctimas a una soledad muda y dolorosa. Tan brutal como para que el porcentaje del intento de suicido entre adolescentes gays y lesbianas haya aumentado peligrosamente en estos últimos años, alcanzando cifras inaceptables y ante las que es necesaria una implicación social inmediata.
Por este motivo, supongo, el contenido de la homofobia ha desaparecido de nuestro currículum escolar gracias a la LOMCE, de modo que, desde las posiciones retrógradas de nuestro actual Gobierno, se incide en el prejuicio y la discriminación, anulando los -ya escasos- espacios donde se intenta trabajar en la línea contraria. Imagino que quienes han considerado que era necesario imponer la religión y, a cambio, suprimir el tratamiento de temas como la realidad LGTB en nuestras aulas no están conformes con las actuales cifras de acoso e intentos de suicidio y prefieren incrementarlas con contundencia.
Entretanto, los docentes podemos seguir mirando hacia otro lado cuando veamos un maricón escrito en la pizarra o fingir que no nos damos cuenta de a qué alumna marginan sus compañeros por ser lesbiana. También podemos permitir que hagan comentarios sexistas creyéndonos que no son más que inocentes chistes. E incluso podemos alentar ese sexismo con nuestras propias actitudes. Podemos, sí, ejercer el acoso desde la pasividad -el silencio ante la agresión es una forma de complicidad- y refugiarnos en nuestra falta de medios, de tiempo, de recursos. Como profesor, soy consciente de todas esas carencias, pero también de nuestra responsabilidad social, pues ante la perversa incompetencia de quienes dirigen los hilos educativos, ha llegado el momento de que seamos nosotros, quienes peleamos a pie de aula, los que cojamos el timón y dirijamos el barco hacia la igualdad y no hacia la segregación. Hacia la tolerancia y no hacia el prejuicio.
Me entristece que nuestros alumnos sigan considerando que la orientación sexual es motivo de insulto. Que continúen juzgando a las chicas por acostarse con uno, cinco, diez o veinte tíos. Que reproduzcan los esquemas de siempre y crean que, como siempre ha pasado, el acoso y la burla son algo natural. Y me entristece aún más que padres y madres, docentes y medios de comunicación no seamos capaces de afrontar de verdad el problema y dar un vuelco a los modelos sociales que construimos y a los que los adolescentes, intentan adaptarse. Mientras les sigamos ofreciendo patrones tan inflexibles y llenos de prejuicios, los límites de esos contornos serán los que ellos y ellas empleen para asfixiar a quien no se ajuste al modelo. A quienes, desde la diferencia, buscan su propio yo.
Artículo de Fernando J. López publicado en elcotidiano.es
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jueves, 11 de julio de 2013

"Pedimos una asignatura que se llame como les dé la gana, pero que hable de otras orientaciones sexuales"

Rubén López es el responsable de relaciones institucionales de la asociación Arcópoli, que trabaja por la equiparación social y legal de LGTB dentro del ámbito universitario. Asegura que "muchos jóvenes no se quieren aceptar porque tienen una homofobia interiorizada enorme".

Rubén López es el responsable de relaciones institucionales de la asociación Arcópoli, que trabaja por la equiparación social y legal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (LGTB). Arcópoli abrió sus puertas en 2004 con el objetivo de que la orientación sexual de miles de alumnos no constituya un motivo de discriminación. Están presentes en la Universidad Politécnica y la Universidad Complutense de Madrid. Aunque su principal ámbito de actuación es la universidad, cualquier persona está invitada a formar parte del proyecto.
2013 es el año de la Diversidad Sexual y de Género en la Juventud, un año que empezó después de que en noviembre de 2012 el Tribunal Constitucional avalase por mayoría la Ley del matrimonio homosexual. Sin duda, supuso un paso crucial hacia la igualdad legal pero queda mucho por hacer para conseguir la igualdad real. En este sentido, los jóvenes constituyen el motor del cambio pero también representan un sector muy golpeado por la homofobia, el acoso y el rechazo.
En estos casi 10 años de trabajo en el ámbito universitario, ¿qué ha cambiado en lo referente a la situación del colectivo de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales en las aulas?
Hay más gente visible de la que había antes, pero sigue habiendo muchos problemas. Aquí  la gente ve una necesidad muy grande. Ahora mismo, estamos recibiendo muchas quejas desde la Facultad de Educación de la Universidad Complutense. Algunos de los docentes universitarios que están formando a los futuros profesores hablan de la homosexualidad como una enfermedad. Nosotros hemos puesto carteles denunciando estos casos y pidiendo a los alumnos que se hagan eco de la situación, pero la gente tiene mucho miedo de señalar al profesor que les va a evaluar mañana y desde la facultad nos han dicho que nuestro acto es inquisitivo porque cada uno puede pensar lo que quiera.
2013 es un año dedicado a los jóvenes y, entre otras cosas, la celebración del Orgullo Gay de esta edición lleva por lema "Jóvenes sin armarios". ¿Son los jóvenes más vulnerables que otros sectores?
Entre los jóvenes hay un problema muy grave que es la comunidad. Ya sea en el colegio, en el instituto o en la universidad, se enfrentan a los demás bajo una presión muy fuerte. Un 43% de jóvenes que sufren homofobia ha pensado en el suicidio y un 17% de ellos llega a prepararlo, por eso creemos que el con el lema ‘Juventud sin armarios' podemos ayudar a muchos jóvenes que no se quieren aceptar porque tienen una homofobia interiorizada enorme. Si ven la manifestación en la tele o fotos en el periódico les puedes crear un interrogante, un sentimiento de querer estar ahí, que les dé fuerza para salir del armario.
 ¿Qué casos son los que más se repiten entre los jóvenes que acuden a la asociación en busca de asesoramiento o ayuda?
Hay mucha gente que viene cuando ha sufrido un caso de homofobia. Cuando de repente surge directamente en las aulas. Entonces acuden a la asociación a ver lo que pueden conocer, lo que pueden hacer para mejorar y lo que se conocen a sí mismos. Agresiones hay, y muy poquita gente se atreve a denunciar. Existen casos de una homofobia espeluznante, como el de un chico al que echaron de su colegio mayor. Lo primero que hay que hacer es conseguir que los afectados sean conscientes de que es un trato que nadie se merece. Mucha gente empieza a ver que no tiene que seguir la norma, sino que tienen que ser ellos mismos y ser felices porque son igual que los demás. Aquí viene gente a partir de 17, 18 años. Es un momento en el que estás experimentando muchas cosas y esa libertad se agradece porque la gente viene con sus miedos y con sus tabús. La soledad de las personas LGTB puede ser abrumadora.
Un estudio del colectivo COGAM ha adelantado que un 81% de alumnos de secundaria que se definen como gays, lesbianas o bisexuales opta por mantener su condición sexual en secreto por miedo al rechazo y el acoso de sus compañeros. ¿Este  porcentaje cambia al llegar a la universidad?
Sí que hay un cambio, en el sentido de que al llegar a la universidad te libras del yugo familiar y la familia ejerce menos control sobre lo que haces en clase. En este aspecto sí hay más libertad. En la universidad somos más visibles. Sigue habiendo homofobia, sigue habiendo bifobia y las personas transexuales apenas vienen a la universidad.
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lne.es: La marea del Orgullo Gay, contra los recortes
La Nueva España
Que nadie se los recorte. ¡La salud no se recorta!". Pero también han mostrado su apoyo a la escuela pública: "¡No a los recortes en las escuelas! ¡Sí a una educación gratuita, pública y libre de lgtbfobia!. ¡Todo nuestro apoyo a la lucha de la marea ...

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