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domingo, 2 de enero de 2022

Sanidad dejará de establecer cuarentenas ante casos esporádicos de COVID-19 en centros educativos (Comunidad de Madrid. 31-12-2021)

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha actualizado la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de COVID-19 de la región y ha establecido que, ante la aparición de casos esporádicos, no habrá cuarentenas en los centros educativos, si bien la Dirección General de Salud Pública indicará las actuaciones a seguir ante la aparición de brotes.

31 diciembre 2021

La Consejería ha adaptado su Estrategia para dar prioridad a las actuaciones de prevención y control de la transmisión en el escenario actual, marcado por la variante predominante Ómicron, más infectiva, pero con síntomas más leves y con mejor pronóstico clínico, y habiendo alcanzado en la región una cobertura de vacunación de casi el 92% con pauta completa en la población diana de más de 12 años.

Uno de los principales cambios que se va a introducir a partir de ahora es en los centros educativos en sus distintos niveles. De forma general, y ante casos esporádicos, no se realizarán cuarentenas y ante la aparición de brotes Salud Pública indicará las actuaciones a seguir.

Contactos estrechos

En términos generales, en el estudio y manejo de contactos no se realizará la identificación de todos los contactos estrechos, salvo en aquellos ámbitos en los que la exposición se considere de alto riesgo por la presencia de personas con una mayor vulnerabilidad (como centros sanitarios o sociosanitarios) o ante la aparición de brotes.

Además, los contactos estrechos vacunados con pauta completa estarán exentos de cuarentena, mientras que los que no hayan recibido las dosis contra el COVID-19 realizarán cuarentena de siete días, siempre que en los últimos tres días no presenten síntomas.

Pruebas diagnósticas

Los centros sanitarios priorizarán la realización de pruebas diagnósticas de infección activa (PDIA) a contactos estrechos (tanto vacunados como no vacunados) que sean personas vulnerables y a personas que las atienden (cuidadores profesionales o familiares, trabajadores sanitarios y sociosanitarios), además de los residentes de centros sociosanitarios y los pacientes ingresados. Se realizará una única PDIA, preferentemente en los primeros cinco días tras la exposición.

Respecto al manejo de casos, se establece un período de aislamiento de siete días para los casos confirmados asintomáticos o con síntomas leves, siempre que en los últimos tres días no presenten síntomas.

Asimismo, se priorizará la realización de una PDIA para confirmación de casos sospechosos en aquellos con sintomatología más severa, personas con mayor vulnerabilidad y aquellos que pertenezcan a entornos colectivos vulnerables, como centros sanitarios y sociosanitarios.

Además, se priorizará el seguimiento activo de los mayores de 70 años, con patología inmunosupresora, embarazadas y personas no vacunadas. Este seguimiento se realizará en el ámbito de Atención Primaria.

No se realizará seguimiento activo de todos los casos asintomáticos o con síntomas leves diagnosticados en el ámbito de Atención Primaria. En el momento del diagnóstico se facilitarán recomendaciones de aislamiento, la fecha de finalización del mismo e indicación de que en caso de empeoramiento de los síntomas, deben contactar con su centro sanitario, y en caso de una urgencia, con el 112.

Desde la Consejería de Sanidad se insiste en el mensaje de responsabilidad con el mantenimiento de las medidas de prevención en las interacciones sociales: uso de mascarilla, distancia interpersonal y ventilación de espacios interiores.

viernes, 4 de diciembre de 2020

Carta sobre el cambio de las condiciones laborales y la carga de trabajo en los centros (Marea Verde Madrid 4-12-2020)

 


Gracias al trabajo, buen hacer y al esfuerzo de toda la comunidad educativa la vuelta a las aulas no se ha convertido en un auténtico caos. Pese a los protocolos desastrosos, la falta de recursos y la dejación de la Educación Pública por parte del gobierno de la Comunidad de Madrid, seguimos adelante. Y lo hacemos con ganas y con el compromiso de que este curso va a salir lo mejor posible dentro de las circunstancias, ofreciendo siempre a nuestros alumnos y alumnas la educación de calidad que se merecen. No obstante, desde Marea Verde denunciamos al gobierno de Ayuso y Aguado, y al Consejero de Educación y Juventud Ossorio por su mala gestión, el incumplimiento continuado de los acuerdos educativos establecidos y por su irresponsabilidad y abandono de la comunidad educativa de los centros públicos. 

A día de hoy siguen faltando profesoras y profesores y otros perfiles educativos en los centros. Se da incluso la paradoja de alumnos y alumnas que tienen que examinarse de una asignatura que imparte un supuesto profesor que ni siquiera conocen. Los centros se han organizado como han podido, abandonados a su suerte y en manos del trabajo impagable de equipos directivos exhaustos. Además, las bajas de larga duración no se están cubriendo, no hay reposición de las jubilaciones, ni refuerzo de la plantilla de personal no docente. Para colmo, el profesorado contratado para refuerzo COVID será despedido el 22 de diciembre. ¿Se puede saber qué haremos a partir de enero sin ellos? Su ausencia será la negación del derecho a la educación de gran parte del alumnado.  

En septiembre la Consejería de Educación aprobó la bajada de ratios a 20 alumnos en Educación Infantil (segundo ciclo) y Primaria para procurar una mayor distancia social en las aulas. No obstante, han olvidado nuevamente al primer ciclo de Educación Infantil, ya que las ratios han continuado exactamente igual que antes de la pandemia: los mismos 20 alumnos por clase. En Formación Profesional las ratios también siguen igual que antes de la pandemia. Y la enseñanza Secundaria no está en mejor situación: en la actualidad contamos con clases de 23 alumn@s con lo que es imposible mantener la distancia de seguridad. Como Marea Verde Madrid, exigimos un máximo de 15 alumn@s por aula en todas las etapas para alcanzar las medidas de seguridad lógicas ante la situación de pandemia que vivimos y para ofrecer una enseñanza pública de calidad para todos y todas. 

Además, en Secundaria y en Formación Profesional nos encontramos con los problemas que conlleva la semipresencialidad. Esto supone, por un lado, una doble jornada laboral de l@s docentes, con la enseñanza presencial de un grupo y la enseñanza online de otro en el mismo día, aumentando alarmantemente la responsabilidad que asumimos y nuestra carga de trabajo. Y por otro lado, la falta de formación, recursos y la desigual capacidad de acceso a internet, así como la dispar implementación de la red 5G y la irregular  forma de reparto de dispositivos electrónicos. Ni el alumnado recibe la atención que merece, ni los profesores y profesoras pueden realizar su trabajo adecuadamente. 

Asimismo, rechazamos el uso de las cámaras en las aulas porque implica una vulneración de los derechos de la propia imagen del profesorado y también del alumnado, y ni se han pensado ni se han decidido alternativas.

Las condiciones laborales del profesorado, por tanto, cada vez son peores. Tenemos horarios que incumplen más de 3 horas de guardia y se disminuyen las horas de coordinación, de preparación y corrección de actividades. Sin duda, es necesario volver a los 18 periodos lectivos, arrebatados en la crisis del 2008, para asegurar unas condiciones dignas y un adecuado rendimiento de los equipos docentes. Asimismo, es de vital importancia regular el teletrabajo para aquellos periodos en los que la pandemia haga imposible la presencialidad en el centro o de cara a realizar las horas de libre disposición de forma no presencial, preservando así las necesarias condiciones de salud pública. 

Una de las realidades más flagrantes es la que sufre uno de los colectivos más vulnerables, l@s docentes de riesgo, a los que no se les ofrece la posibilidad de adaptación de su puesto de trabajo mediante el teletrabajo, alegando que los centros educativos son seguros. Sin embargo, la realidad es otra. Los centros educativos se han convertido en los últimos días en el tercer ámbito en el que más brotes y contagios se producen. Los expertos insisten cada vez más en la extensión del virus por aerosoles y, en los centros, las distancias de seguridad no siempre se mantienen, la temperatura de aulas y pasillos incumple la normativa y faltan medios de protección para las trabajadoras y trabajadores. Los protocolos son caóticos y no parece que quieran revisarlos. 

A esto se le suma el cambio de consideración de contactos estrechos con la COVID19, haciéndose menos PCR y menos confinamientos preventivos, lo cual abre la posibilidad de que un mayor número de personas asintomáticas sigan trabajando o asistiendo a clase. Además, en la mayoría de los centros sigue sin haber personal específico con formación sanitaria para la coordinación COVID.

No solo el colectivo docente de riesgo está siendo maltratado, también le está ocurriendo al alumnado convaleciente o de riesgo por la COVID19. El Servicio de Atención Educativa Domiciliaria (SAED) está saturado, falta profesorado y no se disponen de recursos tecnológicos para atender a los niños y niñas que lo necesitan.

Además, desde el inicio de curso la situación administrativa del profesorado interino es insostenible, parece que la consejería simplemente ha colapsado. Nos encontramos con docentes que todavía no han cobrado su salario desde septiembre, no hay nombramientos ni contratos, ni se puede acceder a las diferentes plataformas para consultar las nóminas.

Otra cuestión preocupante es la falta de espacios adecuados. En un principio, se han ocupado laboratorios, aulas de música, bibliotecas y gimnasios para crear nuevas aulas más espaciosas, pero bajo el criterio de cada centro y según sus posibilidades, acorde a la saturación de alumnado, con las desigualdades que esto implica. Y en lugar de construir las infraestructuras necesarias, la Comunidad de Madrid ha hecho una inversión asombrosamente escandalosa en unos barracones que no sería la primera vez que dejaran en los centros de manera permanente.

Finalmente, queremos destacar la deficitaria atención a la diversidad: este curso, no solo se ha recortado en el profesorado específico (Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje, Profesores Técnicos de Servicios a la Comunidad, orientadores…) sino que el gobierno de Ayuso ha cambiado y  endurecido, en plena pandemia, los criterios para que el alumnado con autismo pueda acceder a los centros ordinarios con aulas preferentes para niños con trastornos graves del desarrollo, donde se asegura su plena atención e inclusión.

Todo esto nos permite afirmar que el presente curso escolar está saliendo adelante gracias al sobre-esfuerzo llevado a cabo por toda la comunidad educativa, familias, alumnado, profesorado y personal no docente, que ha demostrado un grado de responsabilidad e implicación que deja en evidencia la vergonzosa actuación de la Comunidad de Madrid a la hora de establecer unos criterios mínimos de seguridad que permitieran haber sobrellevado el periodo actual de la pandemia con las adecuadas condiciones de salud pública.

Exigimos al gobierno de Ayuso y Aguado, y al Consejero de Educación y Juventud Ossorio que escuchen a la comunidad educativa y garanticen una vuelta segura a las aulas cada día, todos los días.

4-12-2020

Marea Verde Madrid

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sábado, 14 de noviembre de 2020

Contagios 'al salir de clase': los brotes de COVID-19 son el doble en Secundaria que en Primaria, pero se dan fuera de las aulas (Mónica Zas Marcos y Pau Rodríguez para eldiario.es)

 Artículo de Mónica Zas Marcos y Pau Rodríguez para eldiario.es

  • En comunidades como Catalunya los brotes entre los alumnos de la ESO, Bachillerato y FP duplican a los de Primaria –815 afectados contra 400–, pero el Ministerio de Sanidad advierte de que la mayoría se vinculan con las "relaciones sociales que establecen" fuera de los institutos
13 de noviembre de 2020
 
Los centros educativos se han convertido en el tercer escenario de contagios que más preocupa a Sanidad por detrás del social y el familiar. Ahí se concentran el 13% de los brotes de coronavirus originados en la última semana y desde los que se han trazado 1.286 nuevos positivos procedentes de los colegios. Sin embargo, dentro de los mismos hay diferencias, como indicó el viernes pasado Fernando Simón.

"Tenemos información de brotes por ciclos y la mayor parte se detectan en Secundaria", detalló el responsable de Emergencias y Alertas sanitarias, concretamente entre los adolescentes de 15 y 17 años. La incidencia en este rango de edad resulta "coherente" para Simón, pero no por un aumento del riesgo dentro de las aulas, sino precisamente por lo que ocurre fuera de ellas.

Qué casos surgen ajenos a los colegios y se transforman en brote una vez dentro, o viceversa, es algo difícil de medir. Lo que sí es cierto es que la mayoría de la transmisión se produce en el ámbito social (un 26% de los brotes en la última semana) y que afecta a gente de todas las edades. El cruce de ambas estadísticas, unido al pico de contagios entre los 15 y los 24 años, es lo que lleva a Sanidad a señalar a los alumnos de Secundaria (ESO y Bachillerato) y Universidad como "grupos prioritarios" de difusión de la COVID-19.

El cálculo no sorprende a los responsables de la educación secundaria, aunque esta información escasea por parte de las consejerías autonómicas. Según unos datos a los que ha tenido acceso en exclusiva elDiario.es en Catalunya, los brotes en Secundaria y FP actualmente duplican a los de Primaria. Se han registrado en concreto 143 brotes con 815 afectados frente a los 67 con 400 afectados que tiene el primer ciclo. Unas cifras que complementan a las expuestas este miércoles por el sindicato catalán de profesores ASPEPC, y que desvelan que el 52,5% de los centros infectados ahora mismo son de Secundaria y el 27% de Primaria.

Etapa educativaBrotesCasosCasos por broteIA 100.000 alumnos
ESO, Bachillerato y FP
143
815
5,7138,9
Infantil y Primaria
67
400
6,057,1
Otras
18
117
6,5
Universidad
3
29
9,711,2
Escuela infantil
4
14
3,517,9
Educación especial
2
13
6,5208,9

En Catalunya, donde la vida social en locales se cortó de raíz hace un mes con el cierre de bares y restaurantes, los focos de contagio según su Red de Vigilancia Epidemiológica se han trasladado a la familia y a los centros escolares. Por ello, ASPEPC ha urgido a la Generalitat a tomar medidas para garantizar la distancia física de seguridad en las aulas, reducir las ratios y establecer docencia híbrida, así como a mejorar los equipamientos de higiene, ventilación y filtros en los institutos.

Estas súplicas representan al grueso de docentes de Secundaria españoles, que desde el inicio del curso han visto cómo se hablaba de "niños" o de "colegios" y se dejaba a los adolescentes e institutos fuera de la ecuación de la vuelta a las aulas. "En el sistema educativo no hay solo niños de Primaria, aunque así pareciese oyendo a epidemiólogos y a políticos", opina Esteban Álvarez, presidente de ADIMAD, asociación de directores de instituto de Madrid. "Un estudiante de la ESO y Bachillerato tiene 10 profesores a la semana y otras actividades que obligan a un intercambio de personas constante, así que los grupos burbuja ni se contemplan", afirma.

Las burbujas o grupos estancos han sido la medida estrella para evitar la expansión del virus entre niños de Infantil y Primaria, aunque sindicatos y profesores dudaban de su efectividad. Aún así, es más fácil mantenerlos cuando hay un único docente por aula y los alumnos se relacionan solo con su clase en los descansos, algo imposible entre los estudiantes de Secundaria. Pero no solo dentro de los institutos, también fuera. "Los adolescentes tienen un comportamiento muy distinto al de un niño de 10 años", asevera Álvarez.

"Los de 16 o 17 años funcionan igual que los universitarios, no están en grupos cerrados y, cuanto más avanzamos en la edad, más posibilidades tienen de contagiarse", admite el portavoz. De hecho, la Comunidad de Madrid comenzará a hacer pruebas de antígenos a adolescentes de esas edades para comprobar la incidencia de coronavirus en los ciclos de Secundaria. elDiario.es ha contactado con la Consejería de Sanidad para ampliar los detalles del estudio, pero no han ofrecido más información. "La preocupación por que el virus se cuele desde fuera es lógica, pero gran parte de los alumnos está dando una respuesta ejemplar dentro de las aulas", cree el representante de ADIMAD.

A medida que la incidencia baja en ciertas regiones, de forma directamente proporcional lo hace el número de brotes en las aulas de instituto. Y así ha ocurrido en Madrid. "A principio de curso teníamos 16 contagios a la semana y ahora apenas son dos o tres", explica Marian, directora de un colegio en San Sebastián de los Reyes. Pero, en su opinión, esto también tiene que ver con que "los chavales vienen concienciados de casa". "Se han vuelto muy dóciles, incluso demasiado", bromea la directora sobre el respeto que tienen sus alumnos por las normas sanitarias y su rigor en el uso de las mascarillas. Para ella, señalar a la Secundaria "emite un prejuicio inaceptable hacia los jóvenes".

Esteban Álvarez recoge este testigo y abunda en que la comunicación con ellos es constante. "Nosotros les recordamos que deben ser igual de prudentes en la calle que en el centro, donde reconocemos que están funcionando muy bien", explica el portavoz de los directores de instituto. El temor a exponer a sus familias al virus o a una cuarentena es, según él, lo que ha hecho reaccionar a la mayoría en esta segunda ola de la pandemia. "También te admiten cuando lo hacen mal, no retuercen los argumentos, pero están dolidos por las generalizaciones y son conscientes de que no es algo específico de los jóvenes", recuerda.

Para el Sindicato de Estudiantes de España, esta solo es una forma de escurrir el bulto por parte de las autoridades. "Una vez más culpabilizan a la gente de los contagios apelando a la 'responsabilidad individual' de cada uno y siguen criminalizando especialmente a la juventud de los rebrotes", expresan. Pero el miedo al contagio no es patrimonio único de los mayores y por eso desde la plataforma reclaman medidas de seguridad y denuncian que se les obligue a ir a los centros aunque detecten positivos en sus clases.

Una crítica que recoge el portavoz de los directores madrileños: "La medida que reclamamos en los institutos es que se cumpla lo que se prometió al principio: es decir, test PCR o de antígenos para los compañeros o contactos de un infectado. La única forma de resolver la incertidumbre son las pruebas".

Más pruebas PCR y cuarentenas obligatorias

Los equipos directivos y docentes sienten que les responsabilizan de la subida de casos en los institutos, mientras que los protocolos sanitarios para los contactos se relajan cada vez más. "Tenemos una cierta inseguridad respecto a lo que pasa con nuestros alumnos", reconoce la directora del instituto de San Sebastián de los Reyes. "Nos llaman los padres diciéndonos que su hijo tiene COVID-19 y que ha dado positivo en un test y nos lo tenemos que creer, porque no hay otra forma de hacer rastreo", lamenta.

"La situación es buena, mejor de la que nos esperábamos. Pero se sigue sin hacer pruebas a los que van a clase con un positivo y no se pueden cerrar aulas salvo que haya más de tres casos en un mismo grupo", comenta Álvarez, de ADIMAD. "El porcentaje de asintomáticos es muy elevado, pero desconocemos la incidencia", concluye. Desde CCOO van a pedir expresamente a las consejerías que Salud Pública instaure un protocolo adecuado de pruebas COVID entre los alumnos de instituto y que comunique el resultado del rastreo inmediatamente al centro. "Ahora mismo no se está haciendo y a los responsables COVID, que no son sanitarios, solo les queda fiarse de lo que les dicen por teléfono", critica Isabel Galvín, portavoz del sindicato en Madrid.

"Pedimos lo que ha tenido Ayuso: dos pruebas y cuarentena preventiva para el caso sospechoso y para su entorno", compara Galvín con el caso de la presidenta de Madrid, que tuvo contacto con un positivo de COVID-19, le hicieron una PCR y una prueba de anticuerpos, y en cuanto recibió los resultados levantó su confinamiento. Un protocolo que no se sigue para los adolescentes ni para el grueso de la población adulta. "Incluso con los recursos que nos dan actualmente y las medidas insuficientes que se han tomado, los centros de Secundaria están haciendo un esfuerzo enorme y el alumnado está reaccionando en su interior con una actitud ejemplar", resume.

viernes, 30 de octubre de 2020

Los centros educativos, tercer ámbito con más brotes y contagios en las últimas semanas (Pablo Gutiérrez de Álamo para El Diario de la Educación)

 Artículo de para Pablo Gutiérrez de Álamo para eldiariodelaeducacion.com

  • Los centros educativos se han convertido en los últimos días en el tercer ámbito en el que más brotes y contagios se producen, después de la familia y el ocio, con 190 brotes y 1.286 personas contagiadas. A pesar de esto, faltan muchos datos como en qué etapas se producen más casos. De momento, además, no parece que esté en la agenda la posibilidad de revisar los protocolos para educación.
28-10-2020

La situación es tremendamente complicada en torno a los centros educativos. Convertidos, más allá de lo educativo, en la fuente fundamental de la conciliación de las familias para poder acudir a sus puestos de trabajo, comienzan a ver las cifras de brotes y contagios de Covid-19 crecer.

El viernes pasado, el Ministerio de Sanidad publicaba las cifras de brotes y sus contagios asociados por ámbitos (laboral, sanitario, familiar…). Cifras consolidadas correspondientes a la semana del 5 al 11 de octubre y del acumulado desde el mes de marzo.

La situación en los últimos días está empeorando y tras los ámbitos familiar y social, en donde hoy por hoy hay más casos, aparecen los centros educativos: 190 brotes diferentes con un total de 1.286 personas contagiadas. Se trata de un 13,4 % de los brotes y un 12,9 % de los contagios nuevos.

Fuentes conocedoras de la situación en las diferentes comunidades autónomas aseguran que hoy por hoy, según sus cifras, hay un 1,4 % de aulas cerradas en cuarentena. Unos datos que no son del todo fiables porque cada comunidad autónoma está obligada a informar al Ministerio de Sanidad pero a nadie más y, además, cada una transmite esa información en momentos y maneras diferentes.

En el acumulado de los datos, ha habido 733 brotes en centros educativos con 4.369 personas contagiadas. Esto desde el mes de marzo. Son siete meses en los que colegios e insititutos han permanecido cerrados la práctica totalidad del tiempo.

Falta de datos fiables

A estas cifras, claro, habría que sumar el ámbito mixto, es decir, brotes y contagios que se producen fuera de los centros educativos pero que llegan, más tarde o más temprano a ellos y viceversa. Este es un cajón de sastre en el que es imposible desbrozar la información. Como lo es también saber en qué etapas se están produciendo más brotes y casos, puesto que desde el Ministerio de Sanidad no se ofrecen datos desagregados en este sentido. Preguntado Fernando Simón sobre esta cuestión en la rueda de prensa del pasado lunes, sí afirmó que la mayor parte de los casos se están produciendo en los centros de secundaria.

Según la experiencia de María (nombre ficticio), directora de primaria en un centro andaluz, la mayor parte de los casos que se han producido en su centro se han producido durante el fin de semana y están relacionados con contagios que las familias han causado a niñas y niños. Parece que las reuniones sociales, sean o no familiares, están convirtiéndose en la puerta de entrada del virus en colegios e institutos.

Algo parecido comenta Toni Solano, director del IES Bovalar en Castellón. «Hasta ahora los casos que hemos tenido han estado 48 horas sin venir al centro hasta el resultado positivo de la PCR». «Se habían quedado en casa y no ha habido que confinar». En su caso, el protocolo afirma que el alumnado de una misma aula, llevando mascarilla y estando en el aula a metro y medio de distancia no se considera contacto estrecho, de manera que las autoridades sanitarias no confinan aulas.

Lo mismo ocurre en la Comunidad de Madrid. Mercedes López es jefa de estudios en un instituto madrileño. El primer caso que tuvieron se dio en uno de los grupos con semipresencialidad. La mitad del grupo está en casa mientras la otra va a las aulas. En este caso, se envió a ese medio grupo a casa para que estuviera en cuarentena. Desde ese caso cambiaron los criterios y ya no se considera a los compañeros de aula como contactos estrechos de manera que, cuando ha habido nuevos casos no se ha cerrado ninguna clase.

La falta de información clara, homologable y transparente está siendo la tónica general en lo relativo a la incidencia de la pandemia en este inicio de curso casi imposible. En el Ministerio de Educación no tienen información todavía sobre esta incidencia puesto que las comunidades autónomas no están obligadas a reportarle dicha información. Es verdad, informan fuentes del Departamento, que en la última Sectorial de finales de septiembre se estableció un sistema de recogida de datos entre las autonomías. Pero todavía no está llegando como debiera. Y desde el Ministerio de Sanidad no ofrecen más información que la publicada el viernes y remiten a sus compañeros de Educación para ampliarla.

Una pescadilla que se muerde la cola y que empeora cuando se multiplica por 17 comunidades autónomas. José María Ruíz, representante de Pública de CCOO asegura que no tienen información más amplia sobre el impacto de la Covid en colegios e institutos. Tampoco han conseguido recabar datos sobre el número de docentes que están de baja ya sea por contagio o porque sus aulas se encuentren en cuarentena por contagios de compañeros o alumnos.

Algo con lo que está de acuerdo María desde Andalucía: «No sabemos ni sabremos los casos reales por la diversidad de criterios y de interpretación de esos criterios». Aunque en su centro la mayor parte de los casos de contagio lo eran por sus familias, han tenido alguno de madres que han de guardar cuarentena durante diez días mientras sus hijos han de acudir al centro educativo sin más. «Lo que vale para el común no se aplica en la escuela así que no sabremos nunca la verdad al 100%».

«Si las criaturas se contagian o no en el centro… ¿quién lo asegura? En nuestro caso, el instituto está en un barrio aislado; es casi un pueblo. Se reúnen en la plaza, en las casas. ¿Cómo vamos a saber dónde se han contagiado?», explica López.

Fernando Trujillo comentaba hace unos días en Twitter: «Mi interpretación es esta: aunque los centros y los docentes están haciendo todo lo posible por hacer de la escuela un espacio seguro, la realidad (instalaciones, ventilación, ratio, etc.) es que esto no se está logrando». A lo que añadía: «Sin embargo, la Administración está minimizando el riesgo y jugando con los datos y la comunicación para no afirmar lo que sus propios datos expresan. El objetivo es evitar el cierre de las escuelas porque éstas son fundamentales para la conciliación familiar y laboral».

Y los protocolos, sin cambio

De momento, no parece que las autoridades se planteen cambios en los protocolos en centros educativos acordados entre Gobierno y comunidades autónomas a pesar del aumento de los casos conocidos. Protocolos sobre apertura de ventanas para la ventilación parecen cada vez más complicados cuando el otoño avanza y el frío del invierno se acerca. La posibilidad de tener ventanas y puertas abiertas convivirá con las calefacciones encendidas en las aulas.

Es, al menos, la realidad que tiene en mente Tonio Solano. En su centro, de 700 alumnos, tienen previsto pasar el invierno con las ventanas abiertas y la calefacción puesta. Una práctica que, dada su ubicación en Castellón y debido al nivel habitual de humedad ambiental, suelen hacer. Tener ventanas cerradas en invierno con la calefacción se hace difícil de soportar. «Es difícil regular la temperatura de los centros».

Sobre el uso de las mascarillas, asegura también que el alumnado y el profesorado están respetando el protocolo. También las distancias entre sí en las aulas, pero admite que en el tiempo de recreo se hace complicado que no se relacionen unos con otros. en el que, según explica, ya han contactado unas cuantas veces con las autoridades sanitarias para comunicar casos positivos de alumnos. Hasta ahora, no se han confinado aulas en su instituto, principalmente porque el protocolo sanitario general no contempla a los compañeros de clase como contactos estrechos a pesar de la cercanía y el tiempo de exposición.

Solano explica que dentro de las aulas pueden, sin demasiado problema, mantener la distancia mínima de metro y medio, pero esto cambia en los tiempos de recreo. «Intentamos que no se quiten la mascarilla» en ese momento del día, comenta, pero también admite la dificultad de que mantengan las distancias entre unos y otros.

Y las autoridades, en general, no dan mucho margen de maniobra. En el caso de Valencia, cuenta Solano, cuando se comunica un caso en el centro, teniendo en cuenta la distancia social y el uso de la mascarilla, siempre se decide que no se confinen las aulas. Es el caso también de María en Andalucía. No se consideran contactos estrechos. «Desde delegación, cero atenciones, riesgos laborales no dice nada, y así», asegura. Y, a pesar de la tan comentada autonomía de los centros, las direcciones, por todo el país, no tienen potestad para decidir si es necesario confinar aulas o no. Se juegan en esta decisión la apertura de expedientes.

Algo parecido les ocurre en el centro de López en Madrid. «Ha habido casos de criaturas que han venido, a pesar de encontrarse fatal desde el día previo, con un antipirético, explica. O de madres que, cuando las avisas te dicen que no pueden ir. Y entonces, no sabemos qué hacer, más que esperar».

María también pone el punto de mira en los servicios de comedor. Aunque han bajado mucho en este curso «siguen por encima del aforo». Ella ha tenido que montar dos turnos de comida y asegura que hay centros que tienen tres. «Deberían prohibir los comedores o dotarlos de lo necesario, ningún adulto soportaría comer en esas condiciones».

En cuanto a dotación, comenta Solano, su problema principal es la semipresencialidad a la que se aboca a los cursos más altos de secundaria. Los centros y los alumnos no tienen la dotación necesaria para seguir las clases desde sus casas. Y «No puedes tener al profesor trabajando por la mañana para unos y por la tarde para otros».

Y, a pesar de todo, asegura al menos Solano, «no estamos teniendo tanta incidencia como yo pensaba». «Parece que es un poco una lotería. Confiamos en que siga bien. Pero creo que se deberían minimizar riesgos y hacerlo ahora es muy difícil».

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domingo, 4 de octubre de 2020

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Los directores de instituto de Madrid denuncian que cada centro tiene cuatro profesores de baja por COVID a diario que no se cubren ( Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

 Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es

  • "Estamos solos", describe el presidente de la asociación de directivos la gestión educativa de la Comunidad, que lamenta que se impongan medidas sin consultar y que no hayan llegado los 70.000 ordenadores prometidos
30 de septiembre de 2020

"Estamos solos". Esteban Álvarez, presidente de Adimad, la asociación de directores de instituto de Madrid, ha cargado duramente este miércoles contra la gestión educativa de la Comunidad de Madrid durante la pandemia y ha dibujado un panorama preocupante –según su descripción– en los centros, que se sienten abandonados por una Consejería que nunca les ha consultado para tomar medidas sino que las ha impuesto, que no está al otro lado del teléfono cuando hace falta, donde los protocolos cambian y no responden a las necesidades de los centros y no llegan los medios tecnológicos ni sanitarios prometidos ni se sustituyen las bajas de profesores, según ha denunciado.

Álvarez ha desglosado una serie de problemas acuciantes que sufren a diario para los que no encuentran solución. El quizá más grave, ha explicado, es que cada instituto está teniendo de media 4-5 profesores de baja por COVID cada día que no se sustituyen (sean positivos o sospechosos de serlo, mientras esperan el resultado de las PCR), a los que hay que sumar las bajas habituales por otras razones, que en otoño suelen ser relativamente altas. "Esto iba a requerir una agilidad en las sustituciones tremenda, había que tenerlo muy preparado. No es fácil conseguir profesores para tantos centros", admite Álvarez. "Había que priorizar para que no se pierdan más horas lectivas". No se hizo.

A estas bajas y los problemas académicos que conlleva la falta de docentes se suman las de los alumnos, otras tres o cuatro al día, que conforman un problema sanitario en los centros. "Esto implica un número de casos al día que obliga a ese miembro del equipo directivo nombrado como responsable COVID a estar todo el día no haciendo su función principal, sino a ejercer prácticamente de rastreador", explica Esteban. Sin embargo, estas bajas no se traducen en cierres de aulas porque el protocolo no lo contempla así: como en Secundaria no hay "grupos estables de convivencia" y los alumnos tienen que llevar mascarilla, no se consideran contacto estrecho de un posible caso positivo.

El problema se agrava, ha explicado Álvarez, con una Consejería de Educación ausente. "Queremos que el contacto con la Dirección General de Salud Pública funcione", ha pedido en alusión a esa línea telefónica a la que deben llamar los colegios pero que comunica sin parar porque cuenta con tres profesionales para atender a más de 4.000 centros. "Necesitamos una respuesta en tiempo y forma a los problemas de los centros, que son muchos. Y no nos vale personal administrativo, necesitamos personal sanitario", ha añadido.

La contratación de este personal sanitario para los centros (solo han llegado 30 de las 300 enfermeras previstas) y que les permitan utilizar las plataformas tecnológicas que consideren (la Comunidad de Madrid ha vetado el uso de las herramientas de Google en los centros públicos) son otras de las reivindicaciones de Adimad. "Tenemos la sensación, con casos como estos, de que no nos están dejando trabajar", lamenta Álvarez.

Adimad sostiene que la Comunidad tampoco ha distribuido los medios que había prometido, a excepción del profesorado (aunque este llegara a última hora). "A nivel académico se ha establecido la semipresencialidad a partir de 3º de la ESO, lo que requiere una serie de medios que no disponen los centros. Se habló de 70.000 dispositivos y 6.000 cámaras. No han llegado ni uno. Se habló de la mejora de las redes de los centros. No se ha producido. Estamos compitiendo entre nosotros por los geles, las alfombrillas sanitarias, teniendo que ir a polígonos a comprarlas", ha descrito.

La falta de medios informáticos está afectando a la docencia, que se estableció semipresencial a partir de 3º de Secundaria. "Estamos teniendo los mismos problemas que en junio, pero con un problema añadido: hay que atender a los alumnos en casa y clase. No hay instalación ni medios para mantener la actividad lectiva con los alumnos en el aula y su casa. No hay redes e infraestructuras. Estamos prestando nuestro material informático [de los centros], pero como tenemos alumnos en el instituto también los necesitamos nosotros", explica el representante de los directores madrileños.

Álvarez ha dibujado un panorama en el que la Consejería va a la suya desde la primavera, sin consultar las medidas con los afectados, como se ha hecho en regiones como la Comunidad Valenciana, y que va cambiando de opinión según van pasando los días. En el que todo llega tarde y mal. Una consejería que en primavera les comunicó (no negoció) unos criterios para la vuelta al cole, que el 28 de agosto cambió los escenarios para crear otro nuevo, echando por tierra el trabajo en los centros de todo el verano, y que este cambio de criterio viniera sin aviso ni agradecimiento. "La sorpresa fue –además del cambio en sí– que nos dijeran que no había cambios, que estaba previsto así. Habría sido de agradecer, a la vista del trabajo que hicimos, que reconocieran al menos un cambio de opinión", ha valorado Álvarez.

El presidente de Adimad ha cerrado realizando una llamada a la responsabilidad de cada uno: "Exigimos que todas las medidas se pongan en marcha de forma inmediata y que cada uno asuma la responsabilidad y las consecuencias de las medidas adoptadas, lo que suele ocurrir pocas veces", ha afirmado Álvarez, aunque también ha matizado que no les corresponde a ellos pedir la dimisión de nadie. "Hace unos días el consejero nos envió una carta agradeciéndonos nuestro trabajo y colaboración. Nosotros lamentamos mucho no tener nada que agradecer", ha cerrado.

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domingo, 27 de septiembre de 2020

Protocolo de actuación ante la aparición de casos COVID 19 en centros educativos de la Comunidad de Madrid 25 de septiembre de 2020

Este documento está basado en la “Guía de actuación ante la aparición de casos de COVID-19 en
centros educativos” aprobada por la Ponencia de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta de
fecha 24 de septiembre de 2020.

Este documento está en revisión permanente en función de la evolución y nueva información que se disponga de la infección por el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2).

[...]

Manejo de los contactos estrechos:
Se indicará vigilancia de síntomas y cuarentena en el domicilio durante los 10 días posteriores al último contacto con un caso confirmado, según lo establecido en la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de COVID-19 de la Comunidad de Madrid. Esta es la principal medida de prevención para controlar la transmisión.

Si durante el periodo de cuarentena desarrolla síntomas, se pondrá en contacto telefónico con su centro de salud para su valoración clínica y solicitud de prueba diagnóstica. Si el contacto sigue asintomático al finalizar su periodo de cuarentena podrá reincorporarse a sus actividades habituales sin necesidad de realizar una prueba diagnóstica. Las personas que ya han tenido una infección confirmada por SARS-COV-2 los 3 meses anteriores estarán exentos de hacer cuarentena.

En la situación epidemiológica actual, la realización de una prueba diagnóstica de infección aguda a los contactos estrechos del ámbito escolar, en general, no se indica salvo que desarrollen síntomas. En situaciones de especial riesgo, Salud Pública puede indicar la realización de una prueba diagnóstica y se podrá realizar en el lugar que se determine. En el caso de personas vulnerables [6], la valoración de la indicación de prueba diagnóstica la realizará su médico de familia o pediatra. Si el resultado de la prueba es negativo se continuará la cuarentena hasta el día 10. En cualquier caso, la cuarentena finalizará a los 10 días de la fecha del último contacto.

[6] Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/need-extraprecautions/
[...]
Puedes acceder al documento aquí

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viernes, 11 de septiembre de 2020

Segundo Protocolo de actuación ante la aparición de casos COVID 19 en centros educativos de la Comunidad de Madrid (10 de septiembre de 2020)

Este documento está basado en la “Guía de actuación ante la aparición de casos de COVID-19 en centros educativos” aprobada por la Ponencia de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta de fecha 7 de septiembre de 2020.

Este documento está en revisión permanente en función de la evolución y nueva información que se disponga de la infección por el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2).




Puedes consultar el documento en este enlace.

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