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viernes, 23 de febrero de 2024

Carta de respuesta de José Antonio Luengo a PADME Pública (22-2-2024)

El Colegio oficial de la Psicología de Madrid nos ha enviado este correo:

Estimados, estimadas,

Hemos podido ver en la página de Marea Verde, la difusión de una carta dirigida a José Antonio Luengo, cuya publicación original se encuentra en la web de la Asociación de Profesionales de Atención a la Diversidad Madrileña de la Educación Pública (PADME PÚBLICA).

El martes, día 20 de febrero, remitimos carta de respuesta (adjunta), a esta Asociación, solicitándoles su publicación. En respuesta a esta solicitud, PADME Pública se ha comprometido a la publicación en su web de esta carta firmada por José Antonio Luengo, según nos indicaron a través de un correo recibido en el día de ayer.

Por todo lo expuesto, solicitamos a Marea Verde que también incluya en su blog la carta que se adjunta.   

Agradeciendo de antemano su atención, y quedando a su disposición para cualquier aclaración, reciban un cordial saludo. 

 

Texto
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Carmela Hernández Matías






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lunes, 31 de agosto de 2020

Volver a la escuela en pandemia: los niños sufren las consecuencias del desborde emocional de la COVID-19 (Elena Couceiro para ELDIARIO.ES)

Reproducimos este artículo que publica ELDIARIO.ES

Cuando por fin se conoce el plan de la vuelta a las aulas, hablamos con expertos sobre el impacto que estas medidas (distancia social, mascarillas, restricción de contacto) pueden tener para una infancia ya tocada por el confinamiento y la angustia de una enfermedad amenazante


Estos seis largos meses sin clases, las familias hemos estado subidas en una montaña rusa emocional que jamás podríamos haber imaginado. La alegría de los niños el 12 de marzo por pensar que estaban de vacaciones, la rabia por no poder airearse en la calle, el agobio de los mayores por teletrabajar a tope mientras los niños reclamaban ayuda para su telecole, el miedo a contagiar a nuestros seres queridos vulnerables, la claustrofobia, la felicidad por poder salir a la calle el 26 de abril, el pánico a quedarse sin trabajo... Ahora se nos presenta un nuevo reto: la vuelta a las aulas.

A dos semanas de la fecha tradicional del inicio de curso, empieza a vislumbrarse, tras muchos rumores, cómo van nuestros hijos e hijas a volver a sus centros escolares. ¿Cómo se encuentra la infancia después de este confinamiento? Marina Criado, psicóloga especializada en el ámbito educativo y social y experta en planes de convivencia escolar, cuenta que "hemos vivido una experiencia colectiva de gran impacto emocional y los niños no son ajenos a ella. Han vivido un abanico emocional variado desde la inseguridad, el desconcierto o miedo, hasta el agrado que para muchos ha sido permanecer en sus hogares con sus familias de un modo continuado".

Rafa Guerrero, psicólogo y profesor de Magisterio, cuenta que "nos hemos encontrado con niños que se han vuelto mucho más miedosos y obsesivos, con situaciones de mucha frustración, niños que han vivido situaciones de mucha tristeza y duelo porque de repente el día que tenían montado de ir al colegio, de salir al parque y de jugar se ha venido abajo y nos hemos visto todos encerrados en casa".

Marisa Moya, directora de la Escuela Infantil Gran Vía y coautora de una Guía de acogida emocional en espacios educativos, considera que "los efectos se podrán ver a largo plazo" y lamenta que "tanto hacia las personas mayores como hacia la infancia ha habido una desconsideración que ha sido abrumadora". Los niños y las niñas "se han encontrado desasistidos, ignorados y ninguneados. Habrá progenitores que hayan podido atender adecuadamente y habrá otros muchísimos que no lo hayan podido hacer sin ninguna otra alternativa", lamenta. "Los niños necesitan de iguales y necesitan calle para poder desarrollarse de una manera adecuada", apunta Moya. Ha habido "mucha información que incluso los adultos no somos capaces de procesar y que no sabemos cómo van a integrar los niños".

La mochila de meses de preocupación y estrés
Heike Freire, pedagoga y autora de una carta abierta para reclamar una vuelta al cole cálida, cree que "lo que esos niños han vivido tendrá mucho que ver con lo que nosotros hemos vivido, porque son seres emocionalmente abiertos al otro y especialmente a las personas a las que quieren y con las que conviven". Evidentemente, las diferentes circunstancias de las familias han hecho que el confinamiento impacte más o menos en la infancia. "No es lo mismo una familia que vive en un piso de 60 metros que una familia que vive en una casa con jardín", resume Moya.

Según el estudio Infancia Confinada, de Enclave, un 36% de los niños y niñas participantes han experimentado durante el confinamiento con frecuencia preocupación, un 28% tristeza y un 16,2% miedo. Una de las participantes, de 13 años, confiesa: "Yo personalmente no sé por qué he estado un poco triste por las noches". Otra chica, de 14, cuenta: "Apenas duermo por las noches por la falta de moverme y me estreso mucho con los deberes". Otra niña de 10 años responde: "A veces me siento estresada y estoy preocupada porque mi abuelo está solo".

Los expertos coinciden en que lo vivido puede ser traumático para la infancia y es con esta mochila con la que niños y niñas llegarán al colegio en las próximas semanas, una vivencia que, resaltan, puede ser retraumatizante. ¿Qué se puede hacer para que este inicio de curso sea lo más cálido posible para la infancia? Rafa Guerrero lamenta no encontrar sustituto a la necesidad de contacto físico. "Hacer una acogida cálida ahora es imposible. Es como si en determinado planeta no hay oxígeno y nos planteamos cómo hacer para respirar oxígeno. Un niño de 3 años que llega nuevo al cole lo que necesita es que alguien con tranquilidad le abrace, que entienda su emoción y mediante el contacto físico se irá relajando. Si eso no lo podemos hacer estamos dejando al niño metafóricamente sin oxígeno", lamenta, "y no encuentro parches, aunque admiro la creatividad e implicación de maestros y maestras". Eso sí, Guerrero se muestra rotundo: "La parte académica tiene que quedar en un segundo o tercer plano, ahora es más importante el cubrir la parte emocional".
Una vuelta al cole "anti-infancia"
Marisa Moya se muestra muy crítica: "Las medidas que se están tomando para la vuelta al cole son anti infancia. Los niños se desarrollan de manera adecuada en conexión y jugando". Por eso, propone, "tenemos que buscar un equilibrio", para evitar los contagios y cuidar la salud global de los niños y niñas: "Somos seres holísticos. Si los niños sienten estrés, amenaza, tensión y temor esto va a influir en su sistema inmune". Propone, entre otras medidas, "más docentes y ratios más bajas, porque los grupos son excesivamente grandes para la situación que tenemos. Necesitamos también equipos de atención psicológica para los adultos y para los niños en los centros escolares. Todo esto es indispensable este año".

Marina Criado subraya que "en estos momentos al volver a la escuela, no debería ponerse el foco solo en la adquisición de contenidos, sino en atender a los aspectos emocionales. No se puede aprender si las necesidades emocionales no están cubiertas". Criado y Moya animan a docentes y familias a estar muy pendientes de las necesidades y emociones de niños y niñas, "porque no sabemos cómo lo vivido puede influir en los patrones o en las plantillas de vida que están conformando, en la creación de su autoconcepto y autoestima", dice Moya. Por eso, Marina Criado apuesta por "priorizar las necesidades de expresión emocional, mostrar una actitud tranquila, hacer elaboraciones colectivas sobre lo que hemos vivido, realizar asambleas, reorganizar el aula para que el grupo pueda verse las caras e interactuar, aunque sea a distancia...".

Heike Freire manifiesta que "la educación online no es educación" y que "los protocolos que se están vislumbrando se cargan los proyectos educativos y esto es nefasto para los niños y las niñas. Cuando ya se habían juntado las mesas para desarrollar el trabajo cooperativo se vuelve a las hileras, cuando se habían desarrollado todo tipo de metodologías innovadoras se vuelve a la clase magistral". Freire propone que "los epidemiólogos o personas especialistas en salud trabajen conjuntamente con los docentes y también con las familias para revisar los procesos educativos y ver qué tipo de medidas se pueden incluir para educar a la salud y cuidar la salud entendida como dice la OMS en su Constitución como bienestar físico, mental, social y espiritual".

Moya también cree importante "crear pautas, pero no como imposiciones a los niños sino como cocreación. Los niños van aportando en lluvia de ideas aquellas propuestas de pautas, porque tienen que tener este año la sensación de que tenemos recursos, de que no estamos solos y sin nada para salir de esta situación". Es muy importante, subraya, que la escuela sea más que nunca una comunidad. "En comunidad siempre se trabaja mejor", apunta.
¿Qué pueden hacer las familias?
Y en este tiempo de incertidumbre, de escenarios diferentes y de decisiones que vamos conociendo a cuentagotas pocos días antes de volver al cole, ¿qué podemos hacer las familias? Rafa Guerrero opina que "lo principal es la comunicación. Los niños son pequeños, pero no son tontos. Hay que explicarles las cosas como son, los escenarios que se van vislumbrando y las decisiones que se comuniquen independientemente de que las circunstancias que les vayamos a explicar les generen emociones desagradables. Es muy importante que hablemos con ellos, que les animemos a que expresen cómo se sienten".

Marisa Moya considera que "para que las familias acompañen mejor, el foco tiene que estar siempre en uno mismo. Hay muchos progenitores que piensan que para mejorar la situación hay que hacerles muchas cosas a los niños, pero considero que es el adulto el que tiene que revisar cómo se ha acoplado todo lo que hemos vivido, revisar sus emociones para abordarlas e integrarlas de una manera que no nos haga daño". Además, propone poner la lupa en nuestras fortalezas: "En esa situación tan compleja lo que necesitamos no es ponernos el foco que nos merma, necesitamos ponernos el foco que nos hace crecer y superarnos, acompañando nuestro miedo, nuestra rabia y nuestra tristeza. Es muy importante tomar las riendas de la parcela personal y tomar decisiones que nos hagan responsables de nuestra vida. Y es el momento de la cooperación".

Marina Criado recomienda a las familias "transmitir a niños y niñas un mensaje de calma y seguridad, invitándoles a colaborar en esta misión que todos tenemos y haciéndoles sentir importantes en esa tarea. Nos interesa que estén bien y eso va a depender mucho de nuestro apoyo en positivo".

Heike Freire reclama que no perdamos de vista que el centro educativo "debería ser la casa de los niños y las niñas, porque necesitan un espacio aparte de la familia y compartirlo con los iguales". Por eso, concluye, "no se lo podemos robar".

martes, 23 de junio de 2020

Entrevista a Elena Martín: “La escuela es fundamental, sin ella hay determinados aprendizajes que no se van a producir” (Daniel Sánchez Caballero para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

Reproducimos esta entrevista publicada en ELDIARIODELAEDUCACION.COM


Catedrática en Psicología Evolutiva de la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid, Elena Martín ve en el cierre de las escuelas y las lecciones aprendidas durante estos meses una oportunidad para darle una vuelta al modelo educativo. “Esta pandemia nos da la oportunidad de hacer la innovación que ya sabíamos que teníamos que hacer, solo que ahora lo hemos visto más claro”, reflexiona. Martín cree que no hay que dramatizar excesivamente sobre los meses de clases presenciales perdidos (“casi nada es irreversible en Educación”), pero sí aprovechar, todos, para hacer una reflexión, desde el Ministerio hasta las familias, sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje. Una reflexión activa y dirigida, especifica. Si no, no pasará. Hablamos con esta experta sobre cómo ha afectado el confinamiento a los más pequeños y qué lecciones podemos sacar de la situación excepcional que hemos vivido estos meses.

¿Cómo afecta a los más pequeños estar seis meses sin pisar un colegio?
Creo que debemos ser prudentes y saber que no lo sabemos. No se puede hacer afirmaciones categóricas. Hay estudios interesantes y que dicen algunas cosas, por ejemplo, el de Bonal sobre las desigualdades. Bonal explica cómo se ha puesto de manifiesto la desigualdad, de manera que no podemos afirmar que para todos ha supuesto lo mismo. Para unos ha significado más dificultades que para otros en esta etapa. Una dificultad que tiene que ver con el nivel sociocultural en el acceso a trabajar online. Pero no solo eso, la dificultad de seguir las clases es más obvia. El nivel sociocultural de la familia marca diferencias significativas respecto a las horas que han estado conectados, el tipo de extraescolares o no que han mantenido… Es decir, lo que ya sabíamos: no es solo lo socioeconómico, también lo sociocultural (se medía el nivel de estudios de la madre) es una variable que influye muchísimo en el aprovechamiento educativo de los hijos.

¿Es irreversible lo que se ha perdido estos meses?
Más allá de lo que los estudios, ahora más coyunturales, han puesto de manifiesto, desde la psicología del desarrollo se pueden resolver algunas cuestiones. Lo que sabemos es que la plasticidad del aprendizaje del alumnado apunta siempre a que casi nada es irreversible. No ha pasado nada que un alumno no pueda retomar. Es importante señalar esto, porque hay algunos titulares de “La generación de la Covid-19”, como si fueran a estar negativamente marcados. No hay nada irreversible, pero tenemos que saber que si se han producido algunos desfases en aprendizajes concretos deberemos compensarlo. También sabemos que lo que sí ha pasado es que estas circunstancias han puesto de manifiesto que la escuela es fundamental. Es importante destacarlo porque había voces que decían –con datos detrás– que había otros escenarios educativos que estaban empezando a cobrar importancia. Y es cierto, pero eso no niega que sin escuela hay determinados aprendizajes, determinados aspectos del desarrollo que no se van a producir. Uno aprende a hablar fuera de la escuela, pero no a leer y escribir fuera de ella. Y la alfabetización cambia la mente. Hay partes del desarrollo garantizadas por vivir en sociedad, por la crianza, pero también hay determinados aspectos que solo se aprenden porque hay una instrucción intencional y creo que esto se ha puesto de manifiesto ahora. La escuela tiene una función epistémica. Es decir, la escuela coge la realidad y la trae para hacerla objeto de reflexión. En la escuela no se cocina para comer, se cocina porque al cocinar entendemos la química, las cantidades, que necesitamos el comercio… Esta función epistémica en la que no hacemos cosas para resolver problemas sino para entender el mundo y por qué actuamos como actuamos es absolutamente peculiar y es la función que justifica que tengamos que obligar a los alumnos a ir a la escuela, porque es un derecho. De no hacerlo estamos socavando la igualdad de oportunidades. Y eso convierte en deber para la sociedad ofrecer la escuela con igualdad de oportunidades para todos.


Uno aprende a hablar fuera de la escuela, pero no a leer y escribir fuera de ella. Y la alfabetización cambia la mente

¿Qué hemos aprendido a nivel educativo durante el confinamiento?
Además de que la escuela es imprescindible, también hemos aprendido algunas cosas específicas del alumnado. Lo que tenemos que hacer es utilizarlo para dos grandes metas: en unos casos para compensar, pero en otros para aprovechar lo que hemos visto de distinto. Se está destacando en exceso la idea de que hay alumnos vulnerables que necesitan ser compensados. También hemos descubierto que son capaces de aprender de otra manera, hemos descubierto competencias que desconocíamos de ellos, la importancia de lo emocional… Hemos de aprovechar lo aprendido sobre cómo aprenden nuestros alumnos para no volver a enseñarles igual, sino enseñarles mejor.

Hemos aprendido –ya lo sabíamos, pero ahora se ha visto de manifiesto– que los alumnos son distintos y hay que atender a la diversidad. Hemos tenido que hacer tutorías diferenciadas para cada uno. Eso, que parecía imposible y que no lo hacíamos porque teníamos todo el grupo delante, hemos podido comprobar que hay que hacerlo de manera diferenciada. La atención a la diversidad no es solo para alumnos con discapacidad. Todo ser humano es diferente de otro y aprende de manera distinta. Está comprobado, y tiene consecuencias para el futuro esenciales. Hay que reforzar la acción tutorial (los centros lo están haciendo ya), quién necesita que reforcemos y quién está al nivel que queríamos para empezar. Esta atención individualizada es fundamental, y hemos aprendido además que las TIC nos pueden ayudar no para grabar clases, justo para lo contrario: para individualizar la enseñanza.

También hemos descubierto la importancia de lo emocional. Todos los profesores hemos comprobado que lo que les estaba pasando a los alumnos estaba influyendo en su aprendizaje, aunque tampoco hacía falta una pandemia para entender que el estado emocional del alumnado siempre influye en su aprendizaje.

Hemos aprendido que un alumno ahora nos parece otro alumno. Hemos descubierto cosas de ellos que el aula tradicional no permitía ver. He oído a muchos docentes sorprenderse por lo bien que se organizaba algún alumno por sí solo. Claro, no se veía porque se le daba todo organizado, pero ahora se ha visto quién podía y quién no. Esta es una idea esencial. Las personas no somos, estamos. Una misma persona puede comportarse de maneras distintas en distintos contextos. Un alumno en una clase de Lengua puede no estar motivado, pero lo ves en un taller de teatro hablar, escribir… Y ahora hemos visto a los alumnos en distintos contextos, que se les ha ocurrido hacer tareas que la escuela nunca plantea, pero que ellos en un contexto más abierto, con su familia o con otros medios de aprendizaje, han aprendido. Necesitamos actividades más abiertas, no tan academicistas, y que alumnos con distintos estilos encuentren espacios para aprender de otras maneras.

También hemos aprendido la importancia de las familias. Un alumno es diverso entre otras cosas por la familia que tiene. No podemos mandarle los mismos deberes. Contaremos con un apoyo que hay que exprimir al máximo y no poner topes al aprendizaje. Hay que saber que el contexto familiar es una fuente de recursos. A veces de ausencia de recursos también, pero tenemos que actuar con cada uno dependiendo de las familias. La familia también nos ha conocido mejor a nosotros, han visto la escuela de manera más descarnada y se han dado cuenta de lo terriblemente aburridas que son algunas de las tareas que se encargan. Puede servir esto para colaborar más con las familias también.


Hemos de aprovechar lo aprendido sobre cómo aprenden nuestros alumnos para no volver a enseñarles igual, sino enseñarles mejor

¿Cómo sacar provecho de estos aprendizajes?
Todas estas cosas no se van a convertir por sí mismas en aprendizajes a no ser que nosotros reflexionemos sobre ellas. Esto tiene una doble función: los docentes deben reflexionar sobre esto para adaptar su enseñanza a una mejor enseñanza. No podemos seguir enseñando igual que antes porque hemos tenido oportunidad de aprender nuevos elementos que siempre han estado en el aprendizaje, aunque no los veíamos. Pero es igualmente importante hacer reflexionar al alumnado sobre lo que ha pasado estos meses con su forma de aprender. Se dice, y yo lo comparto, que la competencia por excelencia que la escuela debe enseñar es “aprender a aprender”. Debemos garantizar que al acabar la etapa obligatoria toda persona va a ser capaz de seguir aprendiendo. Para que alguien pueda aprender a aprender tiene que haber reflexionado sobre qué es aprender y sobre cómo es él o ella como aprendiz. Por eso enseñar a aprender a aprender no es solo que los alumnos aprendan a aprender, también que piensen cómo aprenden. Ahora los alumnos han tenido experiencias reales de aprender de otra manera. La gente dice: “La escuela tiene que hacer aprendizajes con actividades auténticas”. Pues toma autenticidad. Ahora han tenido que aprender con actividades en casa, cosas nuevas. Muchos niños han hecho cosas de música en sus balcones o les han escrito a sus abuelos. Eso es autenticidad. Pero tienen que darse cuenta de que al hacer eso igual han aprendido mejor. Han visto que servía para algo, que los demás les felicitaban… Se han sentido competentes para hacer cosas que antes no hacían. Yo he hablado con padres que me decían que sus hijos no se consideraban grandes estudiantes en la escuela, pero se han leído no sé cuantos libros durante la pandemia o han escrito cosas para sus amigas. La oportunidad ahora es hacer actividades que les lleven a ellos a tomar conciencia de cómo han aprendido, cómo se han sentido al aprender así, cómo se han sentido al ver que lo que en la escuela no les motiva pero en su casa, de otra manera, sí. Esta reflexión es esencial para aprender a aprender. Esto se tiene que programar –los docentes proponemos momentos en septiembre que les permitan, planificada e intencionalmente, reflexionar– .

El problema es que luego los profesores apenas dan para sacar las clases adelante, igual no les da tiempo a dedicar ratos a reflexionar. ¿Crees que se aprovecharán estas enseñanzas?
Lo urgente no debe comerse lo importante. Es comprensible que ahora las urgencias estén en imaginarse al menos cómo va a ser la vuelta desde el punto de vista de la organización de ratios, espacios, calendario… Pero espero y confío –y creo que la ministra es consciente– en que el Ministerio tenga una responsabilidad de crear una línea de discurso. Esta es la tarea desde el punto de vista educativo. Cuando se da dinero para programas de cooperación territorial se puede marcar la finalidad [algo que finalmente no ha pasado con los 2.000 millones de euros del fondos europeos para la Educación]. El Ministerio tendría la responsabilidad de marcar y aunar el discurso a las comunidades, pero luego estas deben seguirlo. La siguiente pieza son los equipos directivos. Yo estoy trabajando con algunos y noto claramente la diferencia entre quién está solo en “voy a usar el gimnasio” –que hay que estar en esto–, y quien además está pensando en aprovechar la ocasión para empezar a trabajar por ámbitos y no por materias, empezar con la docencia compartida, un plan de acción tutorial… Alguien que ha recuperado parte de este discurso. En los planes que se les pide a los centros para comienzo de curso, además de estas medidas sanitarias, ratios, etc. debe haber un proyecto que haga hincapié en las líneas pedagógicas que van a seguir.

Has mencionado las tutorías antes, la oportunidad para darles una vuelta. ¿Son una herramienta a la que se podría sacar más partido, quizá individualizarlas?

El seguimiento de la acción tutorial tiene por una parte la exigencia de que cuando se esté en clase enseñando se utilicen unas metodología ajustadas (por ejemplo, si están trabajando en grupos voy pasando para ver qué necesita cada uno). Pero, además de este ajuste durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, tenemos horas de acción tutorial. Lo que pasa es que no siempre se utilizan bien. Hay que trabajar esta idea de cómo vamos, cómo aprendemos. Hay centros con tutorías individualizadas, aunque es difícil meterlo en horarios. Además está la idea de montar un PROA en el que luego por la tarde o en los recreos pueda atender de manera más individualizada a alumnos con niveles de aprendizaje distintos… Son espacios de individualización. A veces las familias han venido haciendo este acompañamiento, pero otras no. Hay muchas maneras de individualizar. Estos planes de los que hablamos, desde metodologías más individualizadas a programas más individualizados. La tutoría individual sería maravillosa.

viernes, 10 de abril de 2020

EducamosContigo, un programa de la Universidad Autónoma de Madrid de apoyo y asesoramiento psicoeducativo

La Universidad Autónoma de Madrid ha puesto en marcha un programa para acompañar a familias, estudiantes y docentes durante el confinamiento. 

Participamos en él estudiantes de psicología y psicólogas/os de la educación, con la guía de profesores expertos en diferentes ámbitos. 

Lo que ofrecemos es apoyo y asesoramiento psicoeducativo (desde Educación Infantil hasta FP y Bachillerato), para ayudaros con los problemas que puedan estar surgiendo con las clases online, para organizar rutinas y estar bien en casa, etc. 

Es un servicio gratuito y online. La página web es: https://educamoscontigo.org/
Agradeceríamos que lo difundierais en vuestros grupos.
Os mandamos un fuerte abrazo y esperamos que esté todo yendo lo mejor posible.

lunes, 18 de junio de 2018

Un libro de texto asigna "peculiaridades significativas" al comportamiento de los homosexuales (Marta Borraz en eldiario.es)

Artículo de Marta Borraz en eldiario.es
  • El manual de Psicología de Bachillerato de McGrawHill explica que "los homosexuales "conciben la sexualidad como un juego y no como un deber o una obsesión"
  • Estos contenidos "además de estigmatizar, sitúan a los homosexuales como 'los otros, los distintos'", explica la psicóloga Itziar Fernández
  • Dirigido a 2º de Bachillerato, afirma que el travestismo es "la tendencia a utilizar vestidos del otro sexo para conseguir la estimulación sexual" sin hacer referencia en que también es una expresión de la diversidad
Las parejas homosexuales tienen ciertas "peculiaridades significativas". Así lo detalla un libro de Psicología de 2º de Bachillerato de la editorial McGrawHill, que incluye esta explicación en el apartado dedicado a la homosexualidad: Aunque "recientes investigaciones han ayudado a cambiar ciertos estereotipos y prejuicios", comienza el texto, "han encontrado algunas peculiaridades significativas de su comportamiento". Y cita: "los homosexuales dan más valor a lo afectivo que a lo puramente sexual y conciben la sexualidad como un juego y no como un deber o una obsesión".

El libro, diseñado para alumnos y alumnas de 17 y 18 años, incorpora estas interpretaciones en el apartado dedicado a la homosexualidad dentro del tema 12, el correspondiente a la sexualidad humana. En él, dedica una parte a las "formas de expresión sexual", entre las que incluye la "masturbación, heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad y parafilias (conductas sexuales atípicas)". Este medio se ha puesto en contacto con la editorial, pero por el momento no ha obtenido respuesta. 
Después de explicar la masturbación, pasa a la heterosexualidad, de la que tras detallar que es "la conducta más común entre los seres humanos" pasa a explicar que "se asienta y estabiliza durante la juventud". Luego habla de tendencias: que las parejas se casan cada vez más tarde, que el número de divorcios iguala al de matrimonios o que hoy en día "las personas disponen de muchos lugares para establecer nuevas relaciones. Ahora muchas parejas se conocen y enamoran a través de internet". Por último, explica qué sucede "cuando estamos enamorados".
Aunque nombra la bisexualidad, no explica nada referente a esta orientación sexual y pasa a hablar de la homosexualidad, en la que especifica que "no hay problemas de identidad sexual, es decir, sentirse 'hombre' o 'mujer'; simplemente se trata de hombres que sienten atracción por otros hombres y mujeres que se sienten atraídas eróticamente por mujeres". Después, hace un recorrido histórico por cómo la homosexualidad ha sido perseguida: "Hoy para la medicina ya no es sinónimo de enfermedad al igual que la heterosexualidad no es garantía de honradez o salud física". 
Sobre el "origen" de la homosexualidad, prosigue, "no hay acuerdo entre los investigadores aunque señalan que los factores genéticos, hormonales o neurológicos están en la base de esta orientación sexual".
Para la psicóloga Itziar Fernández Cortés, el contenido es un "cúmulo de inexactitudes y errores", que ya empieza "mezclando conceptos y contextualizando mal". Sobre "las peculiaridades" de la homosexualidad, la experta avisa de que este tipo de afirmaciones "además de estigmatizar, sitúan a las parejas homosexuales como 'los otros, distintos, desviados de la norma'". Por otro lado, en referencia al "origen" de la homosexualidad explica cómo depende de cada persona y que la orientación sexual "no es una línea infranqueable o un camino de una sola dirección".
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Lee el artículo completo en eldiario.es