jueves, 28 de julio de 2022

10-9-2022: Manifestación “No al saqueo a la Educación Pública. Dinero público para la Pública” (18:30 h., Neptuno - Consejería de Educación. C/ Alcalá 32)

 

* Pendiente de comunicación a Delegación de Gobierno

Puedes descargar el cartel en este enlace.

Razones para la movilización

  • “No al saqueo a la Educación Pública. Dinero público para la Pública”.
  • Exigimos Bajada real de ratios YA
    • Vídeo de Asamblea Marea Verde Madrid:
    • Vídeo de Yo Estudié en la Pública:

6-9-2022: Asamblea de Marea Verde Madrid (18:00 h., en meet)

 


Entrada relacionada:

miércoles, 27 de julio de 2022

DECRETO 64/2022, de 20 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establecen para la Comunidad de Madrid la ordenación y el currículo del Bachillerato (BOCM 26-7-2022)

DECRETO 64/2022, de 20 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establecen para la Comunidad de Madrid la ordenación y el currículo del Bachillerato (BOCM 26-7-2022)

DECRETO 65/2022, de 20 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establecen para la Comunidad de Madrid la ordenación y el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria (BOCM 26-7-2022)

DECRETO 65/2022, de 20 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se establecen para la Comunidad de Madrid la ordenación y el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria (BOCM 26-7-2022)

A pesar de que el número de alumnos y alumnas aumenta un 1,6%, Ayuso masifica las aulas de los institutos al recortar 1.000 puestos de profesorado (26-7-2022. FE CCOO Madrid)

  • CCOO avisa de los efectos adversos que tendrá este recorte, que se hará sentir sobre todo en las medidas de apoyo y refuerzo, desdobles, y atención a la diversidad en centros educativos
  • El mayor recorte se concentra en la zona Sur y las asignaturas más afectadas son las de Matemáticas, Lengua, Física y Química y Filosofía
Isabel Galvín, secretaria general de la Federación de Enseñanza, reprocha a Ayuso que ahorre en sueldos de profesores de la pública mientras reparte cheques para subvencionar colegios de élite a familias con elevados ingresos

El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha asestado un nuevo golpe a la educación pública madrileña. El próximo curso 2022/2023, los institutos de la región contarán con 1.000 puestos menos de profesorado y eso a pesar de que el número de alumnos y alumnas aumenta en un 1,6%.

“Los datos que hemos extraído centro a centro y de las asignaciones de cupos de profesorado publicadas el jueves 21 de julio nos hacen concluir que el curso 2022/2023 sufriremos nuevos recortes de profesorado, como ya anticipamos y avisamos desde CCOO en nuestro estudio de escolarización”, ha explicado la secretaria general de la Federación de Enseñanza, Isabel Galvín.

Menos profesores para más alumnos

CCOO detalla que según las asignaciones profesionales hay 1.053 vacantes menos a inicio de curso, a las que habría que sumar los recortes en las especialidades pequeñas, “con lo que podríamos estar hablando de unos 1.200 profesores y profesoras menos”. Las asignaturas donde se recorta más profesorado son Matemáticas (262 menos), Lengua (260 menos), Física y Química (163 menos) y Filosofía (115 menos). El mayor recorte se concentra en la zona Sur, seguida de la Dirección de Área Territorial (DAT) Centro y Este. En las DAT Norte y Oeste la situación se mantiene similar al curso pasado.

Esta reducción del cupo de profesorado tiene lugar en el contexto de un crecimiento del alumnado del 1,6%, ya que se pasará de los 294.703 alumnos este curso, a unos 299.418 el curso que viene, según cálculos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Para cubrir las necesidades educativas de estos nuevos más de 5.000 alumnos haría falta la creación de 92 cupos de profesorado, pero desde la Consejería de Educación hacen lo contrario: no contratan, sino que reducen la plantilla y condenan a las aulas madrileñas a la masificación”, critica Galvín. “Prometieron reducir las ratios, pero esta reducción de la plantilla va a masificar aún más las aulas. También hará imposible las medidas de apoyo, refuerzo, atención a la diversidad, desdobles y codocencia que quiere introducir la LOMLOE. El resultado de este recorte es pérdida de empleo público y pérdida de la calidad educativa. Todos salimos perdiendo”.

Menos a la pública, más a la privada

La responsable sindical se ha referido a una de las actuaciones más polémicas y escandalosas del Gobierno de la Comunidad de Madrid, las ‘becas’ para ricos de Ayuso. “Es evidente que los 40 millones que ya no invierten en sueldos para el profesorado han ido a parar a los 150 millones que están regalando a la privada en forma de cheques”.

“La paradoja”, añade, “es que dicen defender la demanda educativa, pero cada año la demanda de enseñanza pública supera a la oferta, y Ayuso está ignorando a decenas de miles de familias que quieren educación pública. En lugar de crear esas plazas, el Gobierno de Díaz Ayuso usa los recortes a la pública para financiar la educación privada. Usa cheques para influir en la decisión de esas familias y empujarles a la privada donde tendrán que copagar una matrícula altísima. Es una falta de libertad y de equidad que pagamos de nuestro bolsillo todos los madrileños.”

La legislatura de Ayuso: marcada por los recortes

CCOO recuerda que el curso 2021/2022 comenzó con 5.000 docentes menos respecto al curso anterior. La Consejería de Educación decidió volver a las ratios prepandemia y despedir a un profesorado que había hecho posible una mejora generalizada de los resultados escolares y un descenso de la conflictividad en las aulas. “El Gobierno madrileño ha decidido atacar frontalmente el éxito de una fórmula probada, y al hacerlo se ha declarado, una vez más, enemigo de la educación pública”, afirma Galvín.

Igualmente, el pasado mes de abril, antes de que comenzara el proceso de escolarización y de que las familias pudieran elegir qué educación querían para sus hijos, Díaz Ayuso decidió cerrar 233 aulas públicas, lo que supuso la pérdida de 6.200 plazas. Para CCOO, “se trata de un proceso continuado que, año a año, merma la oferta pública y atenta contra la libertad de las familias”.

CCOO considera necesario contratar más plantilla para hacerse cargo del aumento del alumnado este curso y para restituir los recortes de la última década. Además de más plantilla, subrayan, es necesaria una reducción de horas lectivas y una bajada de ratio para que se puedan aplicar las medidas de atención a la diversidad “que tan importantes son para una educación que no deje a nadie atrás”.

Fuente: feccoo-madrid.org

El Sindicato de Enseñanza de Madrid de CGT denuncia los cupos insuficientes para el curso 2022-23 (26-7-2022)

 


martes, 26 de julio de 2022

Ayuso elimina más de 1.000 plazas de profesorado en Secundaria (Sara Plaza Casares para elsaltodiario.com)

 Artículo de Sara Plaza Casares para elsaltodiario.com

El Gobierno de la Comunidad de Madrid ahorrará 40 millones de euros en plazas de profesorado, según las estimaciones de CC OO, mientras gasta 43,5 millones de euros en las ayudas para estudiar Bachillerato en centros privados.
26 JUL 2022

Los alumnos y alumnas que cursarán Secundaria en el curso 2022/2023 en la Comunidad de Madrid pasarán de 294.703, a unos 299.418, según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, el número de profesores descenderá en 1.000 plazas. Esta cifra, sumada al descenso en especialidades menores, puede llegar a las 1.200 plazas menos. Los datos, recopilados centro a centro por CC OO, y extraídos de las asignaciones de cupos de profesorado publicados el jueves 21 de julio, dibujan nuevos recortes en enseñanza Secundaria.

Según las cifras recopiladas por este sindicato, los mayores recortes se darán en la asignatura de Matemáticas, que perderá 262 plazas de profesorado, seguida de Lengua (260 menos), Física y Química (163 menos) y Filosofía (115 menos). Por zonas, el área más castigada será la Dirección de Área Territorial (DAT) Sur, por delante de la de Centro y la de Este. Sólo dos DAT permanecerán con las mismas cifras que el curso pasado: la Norte y la Oeste.

La supresión de plazas de profesorado supone un ahorro de 40 millones de euros, mientras que las becas para estudiar en centros privados de Bachillerato cuestan 43 millones a las arcas públicas

Isabel Galvín, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CC OO Madrid, calcula un ahorro de 40 millones de euro para la Consejería de Educación con este movimiento, mientras que las polémicas becas concedidas para estudiar Bachillerato en centros privados suman un total de 43,5 millones de euros. “¿Casualidad o programa? ¿Estamos financiando acaso los cheques regalos para los centros elitistas, donde estudia el 5% de la población madrileña, con los recortes de la enseñanza pública?”, se pregunta Galvín.

Para Galvín esta medida va en contra de la reducción en las ratios prometida por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y supondrá un aumento en la masificación de las aulas. “Esta reducción hará imposible que todo el alumnado tenga toda la atención educativa que necesita porque cada profesor tendrá que atender a mayor número de alumnos”, explica mientras añade que estos recortes suponen despidos de profesorado. Unos despidos que se unen a la eliminación de los 5.000 refuerzos contratados durante la pandemia que ya se perdieron en el curso 2021/2022; año lectivo que arrancaba con ratios prepandémicas.

Las becas de la polémica

De fondo, el aumento de un 100% en las becas otorgadas para estudiar Bachillerato, FP y Educación Infantil en centros privados. Según los cálculos realizados por El Salto, las ayudas para cursar en aulas privadas pasarán de los 64,6 millones a 127 millones durante el curso que viene. Un aumento que responde al incremento de las cuantías, que pasan de los 3.000 a los 3.700 euros en Bachillerato, de 1.770 a 2.212 en FP y de 1.146 a 1.524 en Infantil. Pero, sobre todo, a la polémica flexibilización en las condiciones para acceder a ellas.

Para el próximo curso escolar, el gobierno regional decidía aumentar el margen en los ingresos de las familias que pueden acceder a una ayuda para estudiar en centros privados: de 10.000 euros de renta per cápita al año a 35.913 en el caso de Bachillerato, de 25.000 a 35.913 en el caso de Infantil y de 20.000 a 35.913 en el caso de FP. Así, el curso que viene, familias compuestas por dos progenitores y un hijo que ganen hasta 107.739 euros podrán acceder a este pack de ayudas.

Más información

Un transvase de dinero público hacia la privada que levantaba ampollas y que empujaba a la Comunidad de Madrid a salir en su defensa. Según publicaban el pasado 20 de julio, el 94,2% de sus becas de Bachillerato habrían ido a parar a familias con rentas inferiores a los 20.000 euros y “apenas 100.000 euros han recaído en las ganancias más altas”.

Unos cheques que no suponen el pago total de la matrícula. “Estamos hablando de centros de Bachillerato de excelencia que cuentan con matrículas que pueden alcanzar más de 6.000 euros al año y de ayudas que no cubren ni la mitad de la matrícula”, explicaba Galvín a El Salto.

Mientras tanto, los centros públicos capearán contra un nuevo recorte. Desde CC OO calculan que para cubrir el aumento del 1,6% del alumnado en Secundaria serían necesarios 5.000 plazas nuevas de profesorado. Sin embargo, y según las cifras que han recopilado, la Comunidad de Madrid navega hacia el sentido contrario.


sábado, 23 de julio de 2022

¿Pagamos todos? (Manuel Menor)

¿Pagamos todos? 

Lo que en política hacen  algunos mayordomos del poder económico es ayudar a sus dueños a que sigan acumulando más riqueza 

En las rondas de las peñas de amigos pagan todos, aunque  algunos traten de escaquearse compensándose a cuenta de los demás. Los más gorrones aprovechan, incluso, para consumir cosas caras y exclusivas, que los acompañantes, por razones de pudor, vergüenza u honestidad,  no se atreven a pedir. En celebraciones colectivas de colegas de trabajo, antiguos alumnos y similares, hay anécdotas suficientes para confirmar esta teoría de los gustos aristocráticos a cuenta de los demás. Casi siempre suelen ser maneras medio a escondidas, con abundantes excusas cuando se ven pillados en despiste y si cuela cuela.  Suelen ser las suyas, salvo casos de mucha cara, las argucias del zorro por ver si saca provecho. 

Acumulaciones de riqueza 

Este presente, en todo caso, es pródigo en demostraciones calculadas, adobadas de loas muy publicitadas de benefactores del bien de todos; ningún político alardeará de haber decidido algo  si no es con esta excusa, y más cuando con urgencia dice atender a los más agraviados. Ahora mismo, la presidenta de la Comunidad de Madrid está en este brete y dice pensar mucho en la sufrida clase media “que siempre paga y no recibe nada”. Por eso, ha diseñado un plan de becas de dinero público para el curso escolar entrante, a las que puede optar una gama de familias que alcancen entre 107. 739 euros (si tienen un hijo) y 179.765 (si tienen tres o más) de renta anual. Estos sustantivos “cheques escolares” a cuantos quieran acceder a centros privados de Bachillerato, Educación Infantil o FP, serán de imposibles a la gran mayoría de madrileños que lo deseen, dadas las cuantías y condiciones de las matrículas, pero no importa, pues son un regalo que pagamos todos. Para allanarle el mercado a estos centros privados, ha suprimido cerca de 6.000 plazas escolares en centros públicos, ha seguido ralentizando la construcción  de otros y, entre otras estrategias favorables a este monopolio, su Consejería de Educación opta por ser la que menos gaste por alumno -4.443 euros anuales- frente a los 6.230 de media estatal. Es evidente que esta mujer, supuestamente dedicada a la administración de los bienes comunes de los ciudadanos madrileños,  hace, al menos, una selectiva interpretación literal de una máxima del Evangelio de Lucas, 19, 26 en que “al que no tenga, aun lo que tiene se le quitará”. 

Con todo, su pedagogía de dar un poco más, en un momento tan volátil como el actual, a los que ya tienen, tiene el agravante antidemocrático de ampliar la acumulación de recursos públicos en las personas de rentas más altas. Lo que no obsta para que, según difundió Europapress, estas becas “incrementarán sus cuantías y habrá más facilidades para familias con menores ingresos o para los hijos de víctimas de violencia de género”. Las clases pobres, trabajadoras, o asalariadas -con niveles diferenciados de ingresos- no existen en esta noticia;  solo se entiende si se consideran “clase media” las familias con ese nivel de renta y si el lector no se hace problema  por que, en caso de que resultaran beneficiadas, se subvierta el concepto de beca tal como, en lealtad con la semántica, se ha entendido hasta ahora, en beneficio de quienes más las necesitan a causa de sus niveles bajos de ingresos. 

Este detalle no parece haberles importado a los creadores del invento; menos les ha molestado la profunda desigualdad que en esa Comunidad existe  entre quienes rondan ese nivel de ingresos y quienes han de subsistir con siete u ocho veces menos y, por tanto, con gran diferencia de recursos para ellos y sus hijos. El Consejero correspondiente, que no hace mucho dijo que no había visto los pobres que le ponía delante FOESSA (Cáritas),  tampoco parece haberse enterado de que uno de cada tres críos esté en riesgo de exclusión severa. Y tampoco consta en su currículum que se haya preocupado por enmendar el gran abandono que su Consejería ha ejercitado sistemáticamente, desde 2003 –el año del Tamayazo-, con la red pública. Cabe decir, pues, sin farsa, que esta desvergonzada decisión es una de las variadas maneras en que ayudan a sus votantes más ricos -sus patronos principales- a seguir acumulando riqueza. Glosando a Chuck Collins –Cómo los milmillonarios pagan millones para ocultar billones (Alianza: 2022)-, son “cortinas de humo” de algunos “mayordomos” ante el vecindario para ampliar, especular y ocultar la riqueza de unos pocos, toda una especialidad “industrial”. 

En esa misma línea metodológica, soterrada y cínica a un tiempo, han de entenderse los comentarios de cuantos se han puesto muy dignos ante el reciente viaje de la ministra de Igualdad a EEUU. Destaca en ese coro un nervioso Feijóo que, de repente, ha olvidado fotografías suyas con personas nada honrosas; su prisa por pillar en renuncios sucesivos a la coalición gobernante aprovecha la mala coyuntura económica para ver si la desgasta un poco más y si, como contrapunto de la catástrofe que dibuja, su brillo como salvador de la patria epata a la audiencia. Es lástima que no haga valer un poco más la supuesta imagen gestora con que sus adictos han adobado su imagen; los sufridos gallegos saben que las nieblas de la confluencia del Sil y del Miño lo dotaron de formas más suaves que las de Ayuso, pero tras su paso de estudiante por León pronto le vieron maneras parecidas; han quedado muy marcadas en las privatizaciones descapitalizadoras de Galicia y en cómo ha tratado a la educación, la sanidad o a las residencias de la tercera edad. 

El “inútil” latín de Gabriel 

Cuando Gabriel Plaza, después de sacar la mejor nota en la EvAU de Madrid, declaró a mediados de junio que, para él, estudiar Latín y Griego había sido “un descubrimiento”, y que se especializaría en esa Filología porque quería ser “feliz”, las reacciones que causó a los de su edad fueron decepcionantes, por las sandeces que le dijeron y por lo expresivas que son de los modelos de emprendimiento que les gustan, porque sus criterios de valor reflejan la primacía de su ambición contable. A esta línea prevalente de estima le importa un bledo la desigualdad social y si nuestros políticos pelean o no por que tengamos una sanidad o una educación pública más fuertes para subsanarla; si son  frágiles y quebradizas porque situaciones como la actual aceleran el negocio de su privatización les viene a cuenta. De una ética común no parecen esperar nada y lo que dicen o hacen personajes como Ayuso y Feijóo les mola mucho; no les importa que el modelo de acción social que impulsan sea una muy peculiar versión de los principios en que se inspira el Sistema Educativo Español desarrolle valores tales como “la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar cualquier tipo de discriminación”.  Esto decía el art. 15 del Preámbulo de la LOMCE, la ley que impulsó su partido en 2013 y que tanto añoran. 

TEMAS: Becas de estudios.- Segregación.- Descapitalización de lo público.- Acumulación privada de riqueza.- Valores educativos democráticos públicos. 

MMC (06.07.2022)

¿Por qué lo llaman becas cuando quieren decir privatización? (Enrique García Simón para ctxt.es)

 Artículo de Enrique García Simón para ctxt.es

Aunque la Comunidad de Madrid les llame becas, la realidad es que son cheques limitados a centros privados y a etapas no obligatorias. El límite para recibirlos es de 35.913 euros per cápita. Multipliquen por cuatro en una familia con esos miembros

23/07/2022

El lenguaje es un instrumento de descripción de la realidad, pero también de manipulación. Según el Diccionario del español jurídico de la RAE, “beca” es una “ayuda pública que, para garantizar la igualdad de todas las personas en el ejercicio del derecho a la educación, tienen derecho a recibir los estudiantes con condiciones socioeconómicas desfavorables en la enseñanza obligatoria”. Hablar por tanto de becas, aunque sea de “becas para ricos”, supone aceptar el término beca, dando por buena la necesidad de llevar a cabo esa subvención con dinero público, y desviar la atención hacia los requisitos de las becas y a los valores de renta a los que afecta, que es precisamente el objeto y lo que justifica la propia ayuda. Así ya nos la han colado antes de empezar, a los medios y a los ciudadanos, porque no son becas.

Aunque la Comunidad de Madrid las llame en su normativa becas de Bachilleratobecas de Educación Infantilbecas de FP Grado Superior y becas FP Grado Medio, (con algún desliz de llamarlas cheques guardería y cheque bachillerato), la realidad es que son cheques limitados solo a centros privados y a etapas no obligatorias, como se puede comprobar.

Las declaraciones tanto del consejero de Educación como de la presidenta de la Comunidad y las comunicaciones de la Consejería en redes se centran en el término “becas” y omiten el tipo de centros beneficiarios: no les oímos decir que son centros privados. Y no decirlo expresamente nos lleva a pensar que van destinadas a todos los centros, cuando no es así. Y este es justo el problema.

Son cheques en los que la administración necesita al estudiante beneficiario solo como intermediario en el traspaso de dinero público a entidades privadas; el beneficiario no ve el dinero, recibe un “medio de pago” que presenta en el centro y el importe se abona directamente al mismo, que solo puede ser privado.

La Dirección General que se ocupa en la Comunidad de Madrid de la gestión de este nuevo ejercicio de ingeniería económica lleva el curioso nombre de Dirección General de Educación Concertada, Becas y Ayudas al Estudio, pero echando un vistazo a su presupuesto se puede comprobar que más del 90% de sus partidas presupuestarias van dirigidas a centros privados. Porque, de nuevo, el lenguaje es importante: no existe ningún centro que sea concertado: los centros son públicos o privados, y los privados pueden tener unidades concertadas. Cuando nos hablan de la pública, la concertada y la privada, ya nos la han vuelto a colar, y esto es relevante en el asunto de estas mal llamadas “becas”, porque estos cheques, solo para privados, aplican a privados con o sin concierto.

Los recursos económicos son finitos, por lo que destinar recursos públicos a la educación privada, con o sin concierto, supone que no se destinan a la educación pública: se trata de reducir el servicio público, de privatizarlo. Evidentemente la educación pública presta el servicio educativo con equidad y, según la normativa, los privados con concierto también debieran prestar un servicio público, pero los datos muestran que globalmente segregan.

Se publicitan estos cheques solo para centros privados, alegando la libertad de elección de los padres, pero nadie cuestiona la libertad de elegir centros privados. Lo que se cuestiona, además de que los estudiantes que van a recibir estas ayudas quizás no sean los más desfavorecidos, con el umbral de renta per cápita fijado en 35.913€, es el uso de recursos públicos para centros privados frente al derecho a educación en igualdad sin segregación de los alumnos. No existe el derecho a segregar y de ninguna manera puede una administración ser cómplice o colaboradora necesaria en dicha segregación.

¿Cómo se ha llegado a privatizar así? Follow the money

Aunque el tema de estos cheques haya saltado ahora a la prensa e incluso haya habido alusiones a él en el Debate del estado de la Nación en sede parlamentaria, los cheques madrileños de educación infantil se crearon ya en 2002, los de FP Grado Superior en 2013, los de Bachillerato en 2018 y los de FP Grado Medio en 2022.

Estas cuatro etapas tienen en común ser educación no básica y no gratuita por ley, y por lo tanto no pueden tener conciertos generales, sino conciertos singulares. Es decir, los centros privados en principio no pueden recibir dinero público en esas etapas, a no ser que consigan concertar educación no obligatoria.

Cuando se agotó la vía de obtener dinero público en la educación básica mediante los conciertos, los centros privados se lanzaron a estas otras etapas educativas en las que la previsión de crecimiento del negocio es brutal, como se puede ver en las gráficas.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la web de Estadística de la Enseñanza de la Comunidad de Madrid.

El crecimiento de la FP, y en especial el aumento de los centros privados sin concierto, es claro. En los centros privados con concierto también, aunque entre los años 2013 y 2015 se observa la tendencia contraria. La razón es que en 2013, con la implantación de los cheques solo para FP Grado Superior privado, se suprimieron conciertos existentes. Algunos de esos conciertos perdidos fueron recurridos a la justicia y se recuperaron vía sentencia del TSJM dos años después. 

La privatización en FP es tan vertiginosa como el aumento en alumnado. Las empresas privadas han visto la oportunidad de negocio con los cheques financiados con dinero público que contribuyen al aumento de los clientes/estudiantes con una falsa “demanda social”, inducida por la propia Administración que altera las propias reglas del mercado y la tan cacareada libertad de elección de centro.

En el bachillerato, el aumento de la privada sin concierto también es significativo. Y lo es mucho más si se visualiza que, desde que empezó a funcionar el cheque bachillerato, el bachillerato privado ha crecido cinco veces más que el público. En la implantación inicial, el cheque estaba acotado al bachillerato privado en centros con ESO concertada, vendiendo la idea de dar continuidad a los alumnos en el mismo centro. En febrero de 2020 se puso de manifiesto que se estaban dando cheques a privados sin concierto y Madrid se vio obligada a rectificar su anterior normativa para impedirloEn 2022 la normativa de estos cheques permite explícitamente lo que se impidió en 2020, lo que muestra la apuesta sin pudor por la privatización, impulsada por el pacto de presupuestos con la ultraderecha que contenía esa exigencia. Algunos de los porcentajes de variación están fijados en ese propio acuerdo, como el 25% y 33% de aumento de cuantía, o los 62,5 millones de euros adicionales de presupuesto o el aumento en beneficiarios. Así, por ejemplo, se ha producido un escandaloso aumento del presupuesto en un +383% en cheques bachillerato y un 404% de aumento de beneficiarios en este cheque. Si no hay una intervención externa en el mercado, ¿qué negocio presenta estos valores? 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la web de Estadística de la Enseñanza de la Comunidad de Madrid.

Dar dinero a los centros privados, y en especial al bachillerato por su volumen, ha generado una disputa inesperada que muestra que la lucha es por el dinero público, no por la libertad de elección, entre los centros privados con y sin concierto. Inicialmente los privados sin concierto veían discriminatorio no poder optar al cheque Bachillerato y entendían que los privados con concierto actuaban con una competencia desleal al incumplir la gratuidad, exigiendo el pago de “cuotas voluntarias” a sus estudiantes.

Ahora los privados sin concierto defienden este nuevo cheque Bachillerato, mientras que los privados con concierto protestan porque ven peligrar el dinero público que esperaban recibir a través del concierto de Bachillerato. No hay que perder de vista que ahora todos los centros privados, con o sin concierto, optan a estos cheques. Los privados con concierto quieren amarrar el negocio futuro con la garantía de recibir dinero público durante los años que garantiza el concierto y ven los cheques como “pan para hoy y hambre para mañana”.

La lucha por el negocio de educación financiada con dinero público entre todos los centros privados va a continuar centrada en el debate “¿cheques o conciertos?”, que se puede reformular así: “¿Cómo pueden recibir dinero público los centros privados?”. Y que se salta el debate previo: “¿Servicios públicos o privatización?”. Los conciertos educativos tienen una regulación y un control (teórico, la segregación global muestra que no es efectivo) que no tienen los cheques, que fomentan todavía más la segregación.

El diablo está en los detalles

Los medios han informado sobre estos cheques centrándose en los umbrales de renta para recibirlos, que oscilan entre los 100.000€ y 140.000€, a veces sin aclarar que son valores asociados a familias de tres y cuatro miembros (donde uno puede ser un concebido no nacido). La propia administración ha usado esos importes mezclándolos con otras normas que no aplican tales umbrales.

El detalle esencial es que en Madrid los cheques se conceden solo a centros privados y con un umbral de renta per cápita de 35.913€. Habla por sí sola la comparación con el umbral 3 de renta Real Decreto 154/2022 para la concesión de becas estatales, que para una familia de ocho miembros es de 56.380€. Con la fórmula de Madrid, esa misma familia de ocho miembros con ingresos de 287.304€ (35.913 x 8) obtendría el cheque.

En las bases de estos cheques se explica que la condición de beneficiario podrá obtenerse aunque no se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 13.2 de la Ley 38/2003, de 17 de diciembre, General de Subvenciones. La ley nacional establece que la normativa reguladora debe explicitar los requisitos de acceso a las ayudas, así como los motivos de rechazo, cosa que ha hecho el PP de Madrid: los condenados por sentencia firme por prevaricación o por tener residencia fiscal en un paraíso fiscal pueden ser  beneficiarios.

Quizá alguien quiera argumentar que esas condiciones no aplican a los beneficiarios que son alumnos (aunque en FP Grado Superior el alumnado puede tener cualquier edad), pero estaría bien que argumentase también para qué lo ha añadido explícitamente precisamente el PP. ¿Por qué ha añadido todo el artículo 13.2 y no solo algún caso? ¿Por qué se añadió ya en 2020 en los cheques de FP Grado Superior? ¿Por qué se ha eliminado la prohibición expresa en los cheques de Educación Infantil?

Los cheques de FP ahora permiten educación a distancia (se añade en FP Grado Superior, en FP Grado Medio se permite desde su creación). La educación a distancia tiene menos controles para estos cheques (la normativa de Madrid no controla ni la matriculación ni la asistencia para que el centro reciba el cheque) y una privatización brutal. La gráfica muestra que lo que no es educación pública es educación privada, con o sin concierto.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la web de Estadística de las Enseñanzas no universitarias. Subdirección General de Estadística y Estudios del Ministerio de Educación y Formación Profesional.

Madrid vende un récord en becas y beneficiarios, y llamando “becas” a dar dinero a centros privados, efectivamente, va batiendo el récord cada año. Sin embargo, se puede comprobar que el 60% del dinero público en “becas y ayudas” se destina al 10% de beneficiarios solo en centros privados.

También pueden vender que han aumentado “becas” de segunda oportunidad que teóricamente aplican también a centros públicos, pero con datos se puede comprobar que el 99,7% del dinero público va a centros privados.

Los cheques de Madrid en educación no obligatoria no tienen ningún tipo de requisito de mérito académico más allá de no repetir curso.

Reclamad, malditos

Conocer los detalles de esta privatización y difundirlos para que se conozca la realidad está bien, pero no sirve si no se actúa.

Las bases son ilegales: la propia abogacía de Madrid indicó en informes que los umbrales de renta se deben fijar en las bases, no en la convocatoria, y Madrid lo obvió. Podemos ha planteado un recurso que debería terminar en un contencioso y anular esta convocatoria por ese defecto de forma. El propio Ministerio tuvo la oportunidad de recurrir las bases, pero no lo hizo. En cualquier caso,  lo importante es ir al fondo y conseguir que esta privatización salvaje no sea posible. Podemos ha registrado una proposición de ley y una propuesta de resolución en el Congreso. También ha habido voces que han indicado iniciativas de más calado, como ir al Tribunal Constitucional tal y como ha argumentado Odón Elorza.

Una vez conocida la realidad de la privatización, no debemos solo indignarnos ante medidas como esta que la potencian, debemos movilizarnos y conseguir que se actúe para conseguir que los fondos públicos financien adecuadamente servicios públicos para todos.

Enrique García Simón es docente en la Pública. @FiQuiPedia

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