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lunes, 31 de agosto de 2020

Vicent Marzà: "La Comunidad de Madrid no ha hecho los deberes; nosotros, sí" (Adolf Beltrán para ELDIARIO.ES)

Reproducimos esta entrevista al Conseller de Educación del Gobierno valenciano publicada en ELDIARIO.ES




El confinamiento que mantuvo a los alumnos en casa por la pandemia de la COVID-19 a partir del mes de marzo llevó a la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte de la Generalitat Valenciana a activar un conjunto de plataformas on line organizadas según niveles educativos y a repartir 14.000 tabletas con conexión a internet para estudiantes sin recursos.


Aquella apuesta de primavera para paliar el cierre escolar con medios telemáticos que permitieran el acceso a la docencia se mantuvo hasta final de curso, pero no fue obstáculo para que a finales de julio el departamento que dirige Vicent Marzà tuviera ya cerrado, con la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública, los representantes del profesorado, los directores de centros, las asociaciones de padres y madres y los representantes de los colegios concertados, un plan de inicio del curso 2020-2021 que apuesta por la vuelta a las aulas y la máxima presencialidad.

Tras unas semanas de ruido mediático y político sobre la organización de este curso tan atípico, el Gobierno de España y las comunidades autónomas han acordado esta semana unas reglas de la vuelta al colegio que van en ese mismo sentido. Marzà, un joven político de Compromís (tiene 37 años) que procede del mundo de la enseñanza, está convencido de que la polémica sobre la vuelta a clase se ha alimentado porque, a diferencia de la Generalitat Valenciana, algunos gobiernos autonómicos como el de la Comunidad de Madrid no habían hecho los deberes.

Da la impresión de que la mayoría de las medidas acordadas por el Ministerio y las autonomías ya estaban previstas y pactadas hace un mes en la Comunidad Valenciana…

Sí. Presentamos el protocolo a finales de julio y lo acordamos con los sindicatos de la mesa de la educación pública y todos los sindicatos y las patronales de la enseñanza concertada. Trabajamos en una organización de los centros educativos que pudiera dar respuesta a todos los escenarios posibles de la pandemia, una organización que ya preveía lo que esta semana hemos podido concretar con el Ministerio y el resto de comunidades.

Partimos de una reducción de ratios, es decir, de organizar los cursos con menos alumnos por aula, lo que implica contratar a más profesores. Y no en un futuro. Están ya contratados. La primera semana de agosto contratamos a todo el profesorado extraordinario, que son casi 5.000 maestros y profesores más, para atender a esa diversidad de grupos. Hemos ejecutado una movilización de 207 millones de euros más que, aparte de la contratación del profesorado, financian la contratación de 3.000 monitores de comedor, porque los comedores han de ser espacios seguros, así como una apuesta por la digitalización. En caso de que haya que aislar algunas aulas porque se detecte un contagio, y eso es algo que pasará, los alumnos tienen que poder hacer telemáticamente los horarios que harían en clase.

Podemos hablar de tres niveles en los planes para organizar el inicio de curso: las medidas sanitarias, los refuerzos en recursos y profesorado y la forma de trasladar los dos aspectos anteriores a los centros. ¿Cómo lo han previsto ustedes?

Lo primero es que las aulas sean espacios seguros y saludables. Por tanto, seguimos todos los criterios que han marcado los expertos de salud pública para que los centros educativos sean más seguros que otros espacios de socialización de los niños y niñas en los que han estado a lo largo del verano.

La segunda cuestión es la organización pedagógica para que, en base a esos criterios, la educación siga siendo un motor de equidad y de cohesión, que no volvamos a tener una situación como la del confinamiento, en la que los niños y niñas con más dificultades en casa se quedaron atrás. Han de tener acceso a una educación que les ayude a tener las mismas oportunidades, una educación de calidad. Entre esas medidas pedagógicas encajan la contratación de más profesorado, la atención más individualizada o iniciativas concretas, como hemos previsto en la Secundaria, de estudio por ámbitos, con menos asignaturas, para que puedan estudiar de una forma más adaptada a la realidad. Es decir, que el profesor sea referente y pueda estar más tiempo con el alumnado para acompañarlo. Hemos previsto también formas de acompañar psicológica y emocionalmente a los alumnos, algo importantísimo.

Y la tercera parte es que cada centro tiene que adaptar las indicaciones generales a su situación. Hemos creado unos marcos generales y hemos ido centro por centro escuchando cuáles eran sus necesidades. Esa ha sido la gran tarea que hemos estado haciendo. Cada centro nos ha explicado sus necesidades en función de su realidad. Los hay más grandes, más pequeños, con población escolar de unas tipologías o de otras. Cada centro nos ha planteado sus necesidades y hemos respondido de acuerdo con su especificidad. Por eso, hemos estado reuniéndonos con directores de centros y escuchando a la comunidad educativa.


Sobre las especificidades de los centros, le oí el otro día en una conferencia de prensa poner el ejemplo de que hay colegios que tienen una puerta y otros que tienen dos o tres accesos. ¿Eso tiene importancia a la hora de planificar horarios de entrada y salida?

Implica que la incorporación a las aulas sea escalonada. A partir del día 7 de septiembre, durante la primera semana cada centro determinará de forma progresiva cómo hace la llamada a sus alumnos para que vayan aprendiendo las nuevas medidas de higiene y protección. Por tanto, será un retorno progresivo que servirá para hacer pedagogía con los alumnos y que puedan practicar las medidas en su día a día. Cada centro ha determinado en su plan de contingencia, que hemos acompañado con los recursos necesarios, cómo serán las entradas y las salidas, los movimientos en las instalaciones, las bajadas al patio… Es diferente en cada centro porque depende de la tipología de los edificios y la cantidad de alumnos.

¿Qué elementos son los más destacables de todo ese protocolo? ¿La reducción de ratios a 20 alumnos por aula?

En infantil y primaria habrá un máximo de 20 alumnos por aula. Son ratios inferiores a las que teníamos hasta ahora. Eso ha servido para crear más de 3.000 grupos nuevos más allá de los que teníamos. Se han desdoblado muchos grupos y por eso hemos contratado a esos cerca de 5.000 nuevos maestros. En las etapas más altas de Primaria, quinto y sexto, y en toda la ESO y el Bachillerato la distancia entre mesa y mesa, entre niño y niña, es de un metro y medio. Eso obliga a utilizar nuevos espacios en los centros y parte de la idea de que mantengan la distancia de seguridad los que ya pueden hacerlo. En el caso de los más pequeños de infantil y primaria, como no puede ser, hemos creado grupos estables de convivencia para que exista toda la trazabilidad y la seguridad con la finalidad de que, en el caso de un positivo, los servicios de salud pública puedan hacer una detección inmediata y acotar el brote sin que se impida que el resto de grupos puedan continuar con su funcionamiento.

Se ha generado una gran preocupación, incluso una cierta histeria, sobre la vuelta al cole. ¿A qué lo atribuye?

Hay un doble factor. Uno es natural, la incertidumbre. Vivimos una situación en la que no hay certidumbres absolutas y tenemos que adaptarnos al cambio. Es una sensación que ha venido para quedarse y hemos de aprender a gestionar la necesidad de la población de ir generando certidumbres en el día a día y que, aunque los escenarios puedan ser cambiantes, estén previstos. Es lo que hemos hecho desde la conselleria. Pero, sobre todo, hay un segundo factor. En el ámbito informativo lo que marca es lo que ocurre en la Comunidad de Madrid. Y la Comunidad de Madrid no ha hecho los deberes. Nosotros sí. Es evidente que no tiene al profesorado contratado, no ha reducido las ratios de forma efectiva, hasta ahora no había utilizado recursos para invertir en la educación pública… Hay un modelo detrás de destrucción de lo público. Ha marcado mucho la agenda el hecho de que no se ha hecho el trabajo en comunidades con gobiernos de derechas que, como el de Madrid, marcan mediáticamente el pensamiento colectivo. Nosotros hemos hecho los deberes. Lo tenemos todo preparado. Eso no quiere decir que no encontremos dificultades, que no surjan dudas o incertidumbres. Las habrá. Pero hemos invertido para que la educación sea una parte de la solución y una forma de estar más seguros y tener más equidad como sociedad.

En el confinamiento, se envió a los niños a casa y se aplicaron medios telemáticos, pero son muchas las instancias desde las que se plantea que volver a las aulas es prioritario. ¿Cuál es el argumento de fondo para defender la presencialidad?

Es una cuestión global. Nosotros lo dijimos en aquel momento. La presencialidad es imposible de sustituir pedagógicamente por la telemática. Las interacciones que se producen en los centros educativos entre el propio alumnado, la socialización entre alumnos y profesores de forma mucho más directa, son mucho más significativas desde el punto de vista pedagógico y también desde el punto de vista social. Los niños y las niñas de todo tipo y condición necesitan esa interacción entre personas que impide de forma total la vía telemática. La no presencialidad lo que hace es reproducir las desigualdades, reproducir las condiciones de privilegio y de desigualdad entre alumnos que en su casa no tienen un contexto socioeconómico para poder salir adelante y aquellos que sí lo tienen. Por tanto, destruye la función de ascensor social, de cohesión, que ha de desarrollar un sistema público como el educativo. La presencialidad es clave.

Además, hay cuestiones que hemos detectado. Hemos notado que hay alumnos que tenían dificultad para el desarrollo, en el habla, problemas emocionales que se han disparado con el confinamiento, niños y niñas que tienen miedos que no tenían y les cuesta expresarse, que presentan dificultades para interactuar. Desgraciadamente, se han dado muchos pasos atrás con el confinamiento y necesitamos que los niños y niñas vayan al centro educativo para hacer efectivo su derecho a la educación. La telemática puede suplir un tiempo, puede ser una solución para complementar los aprendizajes, pero no es una solución para el motor clave de igualdad y cohesión que ha de ser la educación.El conseller Vicent Marzà durante la entrevista. JESÚS CÍSCAR

En otros países ya ha empezado el curso. ¿Han analizado esas experiencias?

Sí, estamos en contacto con diferentes responsables de educación por todo el mundo. Lo que nos gusta es ver que la apuesta por la presencialidad ha funcionado. La inmensa mayoría de estudios que nos han hecho llegar desde Salud Pública indica que el índice de prevalencia de contagios en los centros educativos es muy menor respecto a otros espacios de socialización. Los niños y niñas no experimentan grandes índices de contagio siempre y cuando mantengan las medidas de protección. Eso es importantísimo. Medidas de protección siempre. Así es como podremos mantener la presencialidad. Y hacer mucha pedagogía con las familias. En ese sentido estamos trabajando con Salud Pública para que ese contacto estrecho que hemos coordinado entre las direcciones de los centros y las direcciones de Salud Pública se traslade también a una formación del profesorado y de las familias para la detección de la sintomatología y que se actúe para hacer frente a la pandemia.

Ya nos hemos acostumbrado a la crítica permanente, pero desde ciertos ámbitos se ha acusado al Gobierno de España de no haber actuado bien, de haberse relajado o desentendido de la vuelta al colegio. ¿Qué le parece?

Mi opinión es que los competentes en la organización de la educación y del inicio de curso somos las diferentes comunidades y los diferentes gobiernos autónomos. Algunos hemos hecho el trabajo y hemos demostrado que es posible hacer frente a esta situación. Hemos aprovechado los recursos que ha movilizado el Ministerio, que son 2.000 millones de euros para afrontrar esta situación extraordinaria. Lo hemos hecho. Hemos cumplido con nuestra tarea. Además, con el Ministerio de Educación hemos tenido una buena coordinación para aprender entre todos de lo que estamos haciendo. No son las mismas las necesidades de una escuela y otra, ni de unos territorios y otros. Creo que los que hemos ejercido la competencia, apostando claramente por la educación pública que ayude al conjunto de la ciudadanía, hemos cumplido con nuestro deber. Hay otros que no han querido hacerlo para utilizarlo políticamente con la intención de desgastar al Gobierno.

¿Respecto a su plan inicial, la única novedad que se ha incorporado es la obligatoriedad de la mascarilla para alumnos a partir de seis años?

Respecto a lo que teníamos planteado ya en julio, la novedad es el uso de la mascarilla a partir de seis años debido a la actual situación epidemiológica, que no es la misma que entonces. Han aumentado los contagios como consecuencia de la mayor movilidad e interacción social. Por eso desde el Ministerio de Sanidad se ha planteado el uso de la mascarilla por los niños y niñas a partir de seis años. Se reafirma lo que habíamos previsto de la necesidad de ventilación en las aulas o de intensificar las medidas de higiene personal. Hemos comprado 85.000 litros de gel hidroalcohólico que ya están en los centros educativos y tres millones de mascarillas, que también están ya en los centros, por si a algún alumno o profesor se le rompe o no la trae de casa. Tendrán mascarillas en los centros educativos. Además, hemos adquirido 30.000 tabletas para repartir cuando sea necesario aislar aulas o centros. Así, que los alumnos que no tienen en casa capacidad para tenerlo, dispongan de ese material y no se queden atrás.

¿Cómo ve el asunto de la conciliación, la reivindicación de un permiso retribuido para que padres y madres atiendan a los niños que tengan que quedarse en casa?

Es necesario que se arbitren medidas de conciliación que en la situación actual son más necesarias. Nos encontramos ante esa situación y no puede producirse la disyuntiva de los padres y madres entre continuar trabajando o atender a sus hijos o hijas cuando resulta obligado. Las escuelas harán una función social importantísima, que es abrir. Necesitamos que el mundo laboral y las empresas den respuesta a una necesidad de los trabajadores y trabajadoras. Hace falta una normativa específica.

En resumen, ¿cómo vaticina que será este curso?

Será el inicio de curso más complicado de las últimas décadas. Habrá momentos de tensión, de incertidumbre y de dudas. Pero aquí, en el País Valenciano, habremos puesto todos los medios para que las aulas sean espacios seguros, más seguros que otros en los que los niños y niñas socializan fuera de las aulas. Coincido plenamente en la voluntad de la máxima presencialidad posible para que nuestros niños y niñas sigan avanzando. Será lo mejor que podamos ofrecer al conjunto de la comunidad educativa, como servicio público, para superar la pandemia y que ningún alumno pierda oportunidades. Tendremos que hacerlo mediante el diálogo con la comunidad educativa, como no puede ser de otra manera, y colectivamente, agradeciendo el esfuerzo ingente de todo el profesorado. Ha sido espectacular el trabajo, en pleno mes de agosto, de los equipos directivos, que se han dejado la piel, del conjunto del profesorado, de las familias, de las organizaciones sindicales. Tenemos que trabajar juntos para salir adelante.

sábado, 22 de agosto de 2020

Qué dice el primer protocolo aprobado por una autonomía para la vuelta al cole en la era COVID (Lucas Marco para ELDIARIO.ES)

Reproducimos esta noticia publicada en ELDIARIO.ES



Las medidas pactadas con la comunidad educativa de la Comunidad Valenciana prevén un "espacio COVID-19" separado para "posibilitar el aislamiento de cualquier persona que inicie síntomas compatibles" con el coronavirus

A medida que se acerca la vuelta al cole, la comunidad educativa contiene la respiración ante un inicio de curso imprevisible marcado irremediablemente por la pandemia de la COVID-19. El Gobierno central ha convocado para el próximo 27 de agosto una reunión mixta entre los ministros y consejeros autonómicos de Sanidad y Educación para abordar el delicado inicio del curso escolar. A este encuentro, el ejecutivo autonómico valenciano asistirá con el primer protocolo impulsado por una autonomía, firmado el pasado 31 de julio por la consellera de Sanidad Ana Barceló y por el conseller de Educación Vicent Marzà, y que marca las reglas del curso escolar 2020-2021 en colegios e institutos. Marzà anunció la contratación de 4.374 maestros y profesores para el nuevo curso y su departamento ha llegado a acuerdos con sindicatos y con los representantes de la escuela concertada.

El protocolo, el primero establecido en España y que ya han secundado más de una quincena de autonomías, pretende asegurar el cumplimiento de los "objetivos educativos y de sociabilidad" y ofrecer un "entorno seguro" para el alumnado y los trabajadores. "No está demostrado que el cierre de escuelas como medida restrictiva para el control de la epidemia sea más efectiva que otras medidas, como el cierre de empresas o el control de otro tipo de interacciones sociales", señala el documento.

A la información sobre la COVID-19 y las medidas preventivas se suman la limitación o el control del contacto interpersonal. Sólo estarán exentas de acudir al centro educativo aquellas personas que presenten cualquier sintomatología asociada al coronavirus (no podrán volver hasta que un profesional sanitario confirme la ausencia de riesgo) o que hayan estado en contacto estrecho con una persona afectada. Los trabajadores vulnerables sólo podrán regresar al trabajo cuando su condición clínica esté "controlada y lo permita".

Los grupos de convivencia estables para el alumnado menor de edad es la "opción que mejor puede garantizar la trazabilidad y gestión de los casos de contagios" y la posibilidad de que los pequeños puedan socializar y jugar entre ellos. En educación infantil y en primero y segundo de la educación primaria estos grupos serán de como máximo 20 escolares (en infantil podrán configurarse con alumnos de hasta tres niveles educativos y en los dos primeros cursos de primaria de dos niveles). En educación infantil de primer ciclo, se deberán cambiar diariamente las sábanas y cojines de los colchoncitos que usan los más pequeños para dormir la siesta. Después del cambio de pañales, se desinfectará el cambiador.

En tercero, cuarto, quinto y sexto de primaria también tendrán un máximo de una veintena de alumnos y podrán juntar a dos niveles educativos consecutivos. Así, "las personas miembros de los grupos de convivencia podrán socializar y jugar entre si, sin tener que mantener la distancia interpersonales de manera estricta ni usar mascarilla", reza el protocolo de la Generalitat Valenciana, que también recomienda evitar la interacción entre los diferentes grupos o limitar al máximo los contactos. Los centros de educación especial se deberán organizar por tutorías y crearán "núcleos de convivencia" por etapas (de como máximo 20 alumnos) o según el criterio que establezca la dirección de cada centro.

La mascarilla es obligatoria a partir de la educación secundaria y en el transporte escolar. En infantil no es obligatoria y tampoco en primaria siempre que se trate de un mismo grupo de convivencia estable. Para el profesorado de infantil y primaria, el uso de la mascarilla con el grupo de convivencia estable es voluntario mientras que a partir de la secundaria es obligatorio (además de la distancia interpersonal de 1,5 metros).

El protocolo prevé un "espacio COVID-19" separado para "posibilitar el aislamiento de cualquier persona que inicie síntomas compatibles" con el coronavirus. La sala tendrá buena ventilación y la persona adulta que detecte el caso deberá acompañar al alumno hasta que un familiar o tutor legal lo recoja. "El centro se pondrá a disposición de los servicios asistenciales y de salud pública para facilitar la información que se requiera para organizar la gestión adecuada de posibles casos y el estudio y seguimiento de contactos", señala el documento.

En cuanto a las zonas comunes, el protocolo apuesta por priorizar la utilización de espacios al aire libre y medidas de distanciamiento en el patio como el escalonamiento de los horarios de descanso o el refuerzo de la vigilancia, entre otras. Además, los centros deberán reducir las interacciones con el personal externo. En el caso del alumnado con necesidades específicas, el asistente personal sólo podrá tener contacto con el grupo de alumnos, deberá utilizar mascarilla y mantener la distancia interpersonal de 1,5 metros.

Al entrar y al salir del comedor escolar, los alumnos deberán hacer un "correcto lavado de manos con agua y jabón" y el personal encargado deberá recordar a los críos que no deben compartir alimentos, utensilios o bebidas. El centro debe organizar el espacio del comedor y los horarios "de tal forma que se posibilite el cumplimiento de la distancia interpersonal de 1,5 metros, a excepción de que sea un grupo de convivencia estable. En el suelo se deberá habilitar un circuito, en el que será obligatorio el uso de mascarilla, para señalizar la entrada y salida del recinto y los espacios de espera y el comedor deberá ser limpiado y ventilado con "especial atención a las superficies de contacto más frecuentes", según indica el protocolo. El documento firmado por Educación y Sanitat también prevé el uso de las aulas para comer sólo si se trata de grupo estables.

Los centros deberán fomentar el transporte a pie o pedaleando de sus alumnos y trabajadores y promover, en colaboración con los ayuntamientos, rutas seguras y aparcamientos de bicicletas. Dentro del centro, la dirección deberá reducir al máximo los desplazamientos de los escolares y propiciar, mediante lineas de separación en el suelo, un tránsito y un acceso a las aulas ordenados.

Las actividades extraescolares de este curso "se ajustarán a la evolución de la pandemia". En el transporte escolar será obligatorio el uso de mascarillas para mayores de seis años y recomendado en mayores de tres años, a excepción de causas justificadas como dificultades respiratorias. El protocolo también recomienda al servicio de transporte que, en coordinación con el centro, disponga de mascarillas en el vehículo por si a algún alumno se le olvida o se le cae al suelo. La asignación de asientos se organizará de manera que las interacciones físicas se limiten al máximo. Los usuarios del transporte escolar deberán desinfectarse las manos con gel hidroalcohólico y la empresa contratada se encargará de asegurar la limpieza, la desinfección y la ventilación de los vehículos.

Los centros deberán poner especial atención a la limpieza y a la desinfección de las instalaciones con la ventilación diaria al menos cinco minutos antes de iniciar una actividad o el reforzamiento de la limpieza de los filtros de aire. Al menos una vez al día se limpiarán y desinfectarán las instalaciones, especialmente pomos, mesas de uso común, teléfonos o ratones de ordenador. Además, la ropa específica para actividades del centro (baberos o batas) se recomienda que sea lavada a diario.

Los centros educativos tiene, según indica el protocolo, "un papel fundamental en el desarrollo de la infancia y de la sociedad en general". "El derecho a la educación y el derecho a la protección de la infancia deben ser una prioridad en la recuperación después de una crisis", concluye.

jueves, 6 de agosto de 2020

El Gobierno valenciano se desmarca del resto de autonomías e invertirá 200 millones para aumentar profesorado y reducir la ratio de alumnos por aula (Lucas Marco para ELDIARIO.ES)

Reproducimos esta noticia de ELDIARIO.ES


A diferencia de otras comunidades autónomas, la valenciana prepara el próximo curso 2020-2021 con la vista puesta en la reducción de ratios de alumnos por aula y en el cumplimiento de las medidas de seguridad recomendadas para evitar rebrotes de la COVID-19.

La Conselleria de Educación ha enviado a los centros educativos valencianos el modelo organizativo para garantizar la seguridad y la enseñanza presencial el próximo curso. El departamento que dirige Vicent Marzà estima que necesitará más de 200 millones de euros, que saldrán de la financiación extraordinaria estatal, para contratar al personal necesario, especialmente profesorado y monitores de comedor.

Los centros educativos recibieron el pasado 29 de junio el documento que marca las pautas organizativas y que, en unas semanas, deberán devolver a la conselleria para cuantificar los recursos de financiación estatal extraordinaria necesarios para cada centro.

El secretario autonómico de Educación, Miguel Soler, comunicó a los directores de centros públicos, en una carta del pasado 26 de junio, el modelo organizativo del curso escolar 2020-2021 que regirá a los grupos de educación secundaria obligatoria, bachillerato, ciclos formativos, formación de personas adultas, escuelas oficiales de idiomas, conservatorios y escuelas de música y danza.

Así, la formación para todo el alumnado será presencial. "Es bastante evidente en el conjunto de las etapas educativas que la enseñanza a distancia nunca puede ser equivalente a la enseñanza presencial, especialmente para el alumnado de los primeros cursos de la Educación Secundaria Obligatoria y para el alumnado con más dificultades de aprendizaje", afirma Soler.

El próximo curso 2020-2021 los centros que no puedan garantizar la distancia mínima interpersonales de 1,5 metros deberán propiciar al menos la presencia diaria de todo el alumnado de 1º de ESO, formación profesional básica, programas de aulas compartidas, programas de mejora del aprendizaje y rendimiento y programas de refuerzo de 4º de ESO.

El alumnado de aquellos grupos que superen el número máximo por aula asistirá en días alternos. Además, los centros deberán utilizar las aulas o los espacios más grandes para ubicar a los grupos de 1º de ESO y ajustar el número máximo de alumnos que caben en cada grupo.

Los grupos que asistan en días alternos tendrán un número reducido de alumnos por lo que las horas asignadas para desdoblar grupos y las horas adicionales del Plan de Actuación para la Mejora se utilizarán para la reducción de la ratio en los grupos de 1º de ESO en que sean necesarias y para poder incorporar a otros grupos de alumnado, especialmente de 2º de ESO, a la actividad presencial diaria.

"El horario del profesorado se configurará con las mismas características que todos los años, cuidando especialmente las horas de coordinación del equipo docente que imparte clase a un mismo grupo de alumnado", dice el secretario autonómico de Educación, Miguel Soler, en la carta dirigida a la dirección de los centros.

Los alumnos que asistan en días alternos deberán acudir presencialmente a su centro los lunes, miércoles y viernes de una semana y los martes y los jueves de la semana siguiente. "El profesorado de estos grupos deberá planificar su trabajo de modo que se desarrollen presencialmente con el alumnado las tareas que requieren una actividad presencial y le marque las actividades que tiene que realizar el día que no asistirá al centro", añade Soler.

En otra carta dirigida a la dirección de los centros, Educación recuerda que el documento conjunto del Ministerio de Sanidad y de la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública sobre el servicio de comedor escolar autoriza a utilizar las aulas para que los alumnos tomen su comida, siempre que se utilicen carros con bandejas.

Para los grupos del alumnado que usen el comedor, la disposición de las mesas y de las sillas deberá posibilitar el cumplimiento mínimo de la distancia interpersonal de 1,5 metros. La conselleria pide a los centros que detallen sus necesidades de personal para calcular el incremento de monitores de la empresa de comedor necesarios y el aumento de gastos que supone usar aulas como refectorio.

Una vez calculadas las necesidades de personal, Educación comunicará a cada centro la cantidad suplementaria asignada para ajustar los nuevos contratos con las empresas de comedor, que se deben firmar antes del próximo 31 de julio.

domingo, 27 de octubre de 2019

"La cara oculta de las políticas educativas: el caso de la zona única" (José Gimeno Sacristán para EL DIARIO DE LA EDUCACIÓN)

ELDIARIODELAEDUCACION.COM publica este artículo

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II Mapa escolar de Valencia


¿Qué es la zonificación y en qué consiste cuando se refiere a la educación?

Zonificar consiste en delimitar los espacios a los cuales se les puede dar un trato diferenciado en la prestación de servicios, aprovechar la dotación de recursos para el desarrollo de la educación en general o para resolver necesidades más específicas de las políticas educativas. La zonificación facilita diseñar el currículum o cualquier intervención tomando en consideración las necesidades y las propuestas de los grupos que viven en una zona.


Es un punto central de las propuestas conservadoras, las cuales, han buscado arroparse con argumentos que constituyen una narrativa o visión del mundo de la educación que naturaliza el carácter conservador y economicista: es lo que se entiende por libertad de elección en la educación. El éxito del modelo de “Poder decidir” requiere la supresión de la zonificación existente. Esta narrativa ha penetrado en el sentido común de la sociedad y de las fuerzas ideológicas de derecha que quieren convertirlo en un derecho de las familias.

El debate sobre la elección de centro no es nuevo. Fue ideado por el Premio Nobel de Economía, Milton Friedman, en su trabajo El papel del gobierno en la educación (1955), en el que se propone la idea de que la educación se pueda entender como un Mercado en el que las familias tienen que elegir para combatir el tedio en el que están sumidos los sistemas públicos. El Estado como defensor del sistema público es el primer objetivo a batir.


Lo que se pretende con la zona única es reorganizar el sistema de adscripción de los alumnos a los centros, para que las familias tengan la posibilidad de elegir en cuál educar a sus hijos sin que tengan que someterse a las normas vigentes; las cuales utilizan, básicamente, el criterio de cercanía del centro al domicilio familiar.

En las comunidades autónomas donde ha gobernado el Partido Popular, representante del nuevo conservadurismo, se pueden apreciar efectos no muy alentadores. La Comunidad de Madrid (y se anuncia también en la de Andalucía), es “pionera” en experimentar esa aplicación que quieren extenderla para todo el país.

El artículo 27 de la Constitución dice: «Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza» (no de elección de centro).


Estamos ante una propuesta que se justifica por querer salvaguardar lo que consideran un derecho de la familia: la libertad para elegir. Este hipotético derecho conviene a algunas familias, pero puede ser perjudicial para otras, pues no todos puedan elegir en igualdad de condiciones. No creemos que sea conveniente que los sistemas educativos puedan, ni deban, mover los equilibrios existentes en un complejo entramado de normas que regulan la igualdad de oportunidades, la vertebración y cohesión social, la calidad de todo el sistema y a la misma democracia.

Las condiciones culturales y sociales de las familias, las desigualdades territoriales (la lejanía de los centros, mundo rural o urbano), las diferencias económicas (el coste del transporte, comedor escolar, actividades culturales), la sensibilidad de las familias (conocimiento de lo que representa la educación), la inexistencia de centros entre los que elegir…, todo ello hace que la elección no sea un derecho. Al no ser igual para todos, no puede constituirse en un derecho universal. El elegir no es un mecanismo que mejore al sistema educativo sino que busca el beneficio individual, al tiempo que es una inoportuna forma de “desorganizar” el sistema, hasta el punto de hacer imposible la elección misma.


Si cada familia ejerciese el hipotético derecho a elegir centro se produciría el caos. En Andalucía, por ejemplo, existen 1.835 centros de educación primaria, en los cuales están escolarizados 564.088 alumnos. Imaginemos el caos que se provocaría en el sistema educativo si todas las familias quisieran elegir centro. La desregulación que provocaría esa medida la convierte en imposible.

Por otro lado, puede decirse que no es real esa aspiración en las familias. Existen estudios que concluyen que una parte importante de padres y madres se sienten bastante cómodos y a gusto con la educación que reciben sus hijos, tanto en el caso de los centros públicos como en el de los privados. Un 80% de los padres y madres están bastante o muy satisfechos con el centro al que van los menores.


Las políticas conservadoras se pueden valorar con pocas palabras y algunos números. Una anécdota: hemos escuchado con estupor y asombro a una persona responsable de la Consejería de Educación de Madrid, en la pasada campaña electoral, que la solución para los males que sufre nuestro sistema educativo se superarían tomando tres medidas: que cada estudiante tuviese una tableta, una mochila digital y someter a los centros educativos a una evaluación externa rigurosa. Quedé impactado por la “claridad” que mostraba la simplificación que tenia el informador.

La verdad de los hechos es que, en los últimos 20 años de gobierno conservador, se han incrementado las desigualdades en el sistema educativo como consecuencia de la erosión de los valores en los que se fundamenta el sistema público. Nos referimos a la universalidad, la justicia redistributiva, la laicidad, la evaluación formativa que quiere saber y no seleccionar, la solidaridad, la calidad y excelencia para todos, la participación en vez de la elección… Son los valores de la educación pública, que no se ajustan al pragmatismo que exige la sociedad actual.
Si nos ceñimos a los logros concretos y palpables, siguiendo con la política madrileña, nos parece esclarecedor el dominio que ha tomado la iniciativa privada. En la Comunidad de Madrid el 45,7% de los alumnos están escolarizados en centros privados, porcentaje significativamente más alto que la media nacional (33%).


En el sector universitario, incluyendo las universidades de la Iglesia Católica, la Comunidad Madrid cuenta con 11 universidades privadas frente a las 6 públicas. En el periodo de 1997 a 2017 las privadas han pasado de contar con 26.609 alumnos a tener ahora 71.573.

Elegir algo o a alguien sólo es posible si se tienen alternativas entre las que se pueda elegir. Es decir, se precisa diversidad como algo previo y esencial para que la elección sea razonable. ¿Qué rasgos diáfanos tienen los centros que marquen la diferencia y los distingan? ¿Cuáles pueden ser los rasgos de un centro para que funcione como un “objeto del deseo” en algunos padres y madres?

El rasgo más evidente cuando se trata de identificar a un centro educativo es su carácter público o privado. Es un criterio muy visible para todos. El vivir la experiencia de la escolaridad en uno u otro de los dos marca la diferencia entre ambos, quizá no tanto para el alumno como para padres y madres. Ambas modalidades de enseñanza se perfilan por la identificación ideológica, por sus creencias religiosas, por tener un proyecto profesional y de vida más claro, por el peso que tiene el componente racial,… Las familias que reivindican el derecho a la elección de centro, lo que están pidiendo es el poder elegir con quiénes se socializan, se desarrollan y viven sus hijos.

Pensamos que la realidad de los centros educativos es, aparentemente, bastante homogénea. La razón por la cual se ha creado una imagen de superioridad del sector privado se fundamenta en la construcción de una visión interesada a favor de estos centros. No se puede evitar la confrontación entre el sector público y el privado concertado, pues éste pretende gozar de un doble estatuto: por un lado quiere mantener el estatus y la autonomía de lo privado, al tiempo que se aprovecha de la seguridad que da la financiación pública, sometiéndose a unas condiciones mínimas. Esto es lo que les da ventajas sobre el sector público. La OCDE insiste en que los resultados ligeramente superiores en la enseñanza privada se deben a las desigualdades socioeconómicas y culturales. Esto explica el interés de un sector de familias por la elección del centro.

domingo, 14 de mayo de 2017

"Nada será igual", un mediometraje contra el acoso escolar




ELDIARIO.ES: Acoso en el instituto, mejor prevenir que curar

Comunidad de Valencia

De la tutoría entre iguales a los decálogos pactados por los estudiantes, los expertos recomiendan detectar el problema de convivencia cuando todavía no se ha convertido en acoso. Después, casi siempre es tarde.
Una película hecha por un director y actores castellonenses se proyecta desde hace medio año en los institutos para tratar de sensibilizar a los jóvenes 

Estamos en un aula de 2º de la ESO de un instituto de Castellón. En la pantalla acaba de proyectarse Nada será igual, una película sobre el acoso escolar grabada en escenarios de la ciudad. En la cinta, una chica transexual ha estado a punto de suicidarse debido a las burlas y el rechazo de sus compañeros. El vídeo termina y a los chavales, de unos 13 años, les toca debatir sobre lo que han visto.
“¿Creéis que hay de verdad gente que viene a clase con miedo?”, se les cuestiona. Sí, responden algunos mientras los demás asienten. “¿Y es cierto que cuando alguien agrede los demás no hacen nada?” Ante esa pregunta, se crea el silencio. El coloquio acaba pronto porque, entre miradas evasivas y medias sonrisas, los chicos se vigilan unos a otros y evitan contar experiencias propias.
La escena ilustra la dificultad para detectar el acoso escolar o bullying en los centros. “Es muy difícil detectar el acoso en clase. Cuando te enteras, lleva mucho tiempo haciéndose”, confirma Miguel Ángel Peñarroya, profesor de Secundaria en otro centro escolar de la ciudad. Óscar Cortijo, psicólogo especialista en la materia y coautor del libro Cómo prevenir el acoso escolar, es de la misma opinión: “Cuando se produce un caso de acoso, hemos llegado tarde”.

"Viven entre nosotros, pero no con nosotros”

Según José Joaquín Bennasar, psicólogo educativo, es un problema silencioso para los adultos por la falta de comunicación entre padres y adolescentes. Bennasar formó parte durante diez años de la Unidad de Atención e Intervención (UAI) de Castellón, entidad dependiente de la Generalitat Valenciana para prevenir la violencia en las aulas, y cree que el abismo intergeneracional se ahonda por la falta de control de los progenitores sobre el uso de las nuevas tecnologías que hacen sus hijos. “Los chicos y chicas viven entre nosotros, pero no con nosotros”, lamenta.
Cuesta detectar el problema. Pero gracias a la monitorización que hacen órganos como las UAI de cada provincia, los datos muestran que existe. Según un informe de la Generalitat Valenciana, en el curso pasado hubo 331 casos de presunto acoso y 238 de ciberbullying. Las categorías no son excluyentes entre sí, de forma que el mismo episodio puede incluir ambos comportamientos.

Las redes sociales empeoran el problema 

Cortijo cree que estamos viviendo una “eclosión” de casos de bullying, como la hubo con la violencia de género. Ahora los datos visibilizan un problema que antes no se percibía como tal. “Se está acabando con la banalización de este tipo de violencia, y también con la impunidad. Ha habido acoso siempre pero no mecanismos para evitar estas conductas”, explica. Ahora, añade el psicólogo, el fenómeno “se incrementa por las redes sociales, que por sí mismas no son malas pero provocan que una persona esté 24 horas perseguida”.  
La solución es prevenir. Y esto pasa por medir constantemente el riesgo, explica Cortijo. El programa AVE, diseñado por él en colaboración con el psicólogo Iñaki Piñuel, es una manera de conseguirlo. Incluye un cuestionario que se pasa semestralmente a los alumnos. Las pruebas que se han hecho muestran que cuando los chavales apuntan un problema de convivencia en esas pruebas escritas, las verificaciones posteriores muestran que efectivamente lo hay.

Evitar el fenómeno del chivo expiatorio

Es entonces el momento de pasar a la intervención temprana. Es fundamental para evitar que un conflicto puntual se convierta, por repetición, en acoso. Si no se actúa con prontitud, llega el “fenómeno de chivo expiatorio, todo el grupo va contra uno”, explica el psicólogo. El programa AVE también propone un decálogo, que todos los alumnos pactan, con las normas de conducta y las correspondientes sanciones si no se cumplen, que pueden ir desde la retirada del móvil hasta la expulsión temporal del centro.
Los insitutos valencianos no son ajenos a la necesidad de prevenir y abordar el acoso, según explica Bennasal. Hay múltiples programas en marcha, como la mediación o la tutoría entre iguales, que consiste en que un alumno de 3º de la ESO se convierta en acompañante de un recién llegado a 1º. Así, el más pequeño se beneficia de su protección, mientras que al mayor “le ayuda a madurar”, asegura el experto.
Además, la ley autonómica establece que cada centro debe tener un plan de convivencia, con protocolos para detectar y tratar los casos de acoso. Existe, además, un Plan de Prevención de la Violencia y Promoción de la Convivencia de la Conselleria de Educación, que se ocupa de monitorizar los niveles de conflictividad en las aulas. Registra todas las incidencias, desde las agresiones al profesorado hasta el consumo de drogas o la violencia sexual. El acoso supone el 9,7% de estas incidencias en el curso pasado.

La historia de Alejandra 


Los expertos consultados señalan que otra de las patas para prevenir el bullying es la sensibilización. El mediometraje Nada será igual se pensó como herramienta para conseguirlo. Lo ideó Víctor Antolí, profesor de la Escuela Municipal de Teatro de Castellón, que lo llevó a la práctica con jóvenes actores castellonenses y con la financiación de la Diputación de Castellón.
Cuenta la historia de Alejandra, una adolescente transexual que intenta suicidarse después de ver un vídeo humillante sobre ella que un compañero había hecho circular por las redes sociales ante la pasividad de sus propios amigos. Miles de estudiantes de secundaria han visto ya la cinta en los institutos de la provincia.
Antolí se inspiró en algunos de sus alumnos, cuya experiencia con el acoso escolar le impactó: “En los ejercicios de improvisación, había quien se derrumbaba. Me contaban que se levantaban con miedo, que a veces no se atrevían a cruzar de acera. Tengo alumnas que tienen profesores en casa para no ir al instituto, y aún así reciben insultos por redes sociales”.
Ahora, está preparando una segunda parte. En la búsqueda de ideas para el guión, su equipo ha pedido a los seguidores a través de su página web que escriban sus vivencias. Asegura que han recibido más de cien correos electrónicos. Sus autores hablan de “su sentimiento de soledad por ser diferentes, por ejemplo por exceso de peso, o porque son introvertidos y se les ve un blanco fácil. Siempre abusan cuando no te respetas”. Otras cartas son de menores “bisexuales u homosexuales” que tienen que soportar insultos.

Hacia una sociedad más libre 

El acoso escolar puede tener consecuencias graves si no se frena a tiempo, explica Cortijo. La víctima puede padecer estrés postraumático o depresión, y en casos extremos intentará suicidarse. También para el menor que agrede es vital que su conducta sea detectada a tiempo. Cortijo cree que a un agresor se le puede reconducir “en edades jóvenes. A los 10 años se puede todavía interiorizar la norma moral. Hay una plasticidad para cambiar una conducta”.
En su opinión, el beneficio de la prevención no solo llega a los niños implicados. Además, beneficia a toda la sociedad. “Lo que estamos demostrando es que si a los niños acosadores no se les detecta y no se les reconduce, tienen mucho riesgo de acabar siendo maltratadores domésticos o en el trabajo. Si maltrata y no hay respuesta, aprende que no hay consecuencias”, advierte. “Si no intervenimos, estamos generando una sociedad menos libre”.

miércoles, 31 de julio de 2013

Wert respalda la música como asignatura troncal ... ¿solo en la C. Valenciana?

levante-emv.comWert respalda la música como asignatura troncal

El ministro se compromete a equiparar el peso de la educación musical en la Comunitat Valenciana al de las matemáticas o el castellano en la Lomce 


El ministro y la consellera de Educación, José Ignacio Wert y Maria José Català, se comprometieron ayer a que la asignatura de música tenga el mismo peso que una troncal en la Comunitat Valenciana por su «singularidad», cuando se aplique la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce). Los responsables de Educación adoptaron esta decisión en una reunión con el presidente de la Federació de Societats Musicals de la Comunitat Valenciana (Fsmcv), Josep Francesc Almería, en Madrid.

El compromiso de Wert y Català se traduce en que, aunque sobre el papel la música no será una asignatura troncal, para los alumnos valencianos tendrá la misma carga docente que matemáticas o castellano en la práctica. Según un comunicado de la federación de bandas, la consellera aseguró que la música «es una herramienta fundamental para combatir el fracaso escolar y potenciar el rendimiento educativo», mientras que Wert manifestó que no era necesario convencerle sobre la incidencia formativa de la música. 

Además, Català anunció «un proyecto de innovación pedagógica con la Fsmcv para luchar contra el fracaso escolar» que contará con la financiación del Ministerio a cargo del fondo de cooperación territorial. Para dar a conocer esta iniciativa, la titular de Educación aprovechó su presencia en el encuentro con Wert, programado en un principio para finales de junio y con carácter bilateral (entre el ministerio y la federación de bandas), pero, a petición de la conselleria, fue aplazado hasta ayer, a tres bandas.

Almería destacó que el proyecto avanzado por Català «entronca con las reivindicaciones iniciales y supone una gran oportunidad para la red de escuelas de música al ser la vía que abre la colaboración con los centros educativos de enseñanza general». Asimismo, recordó que «los expertos consideran un error pedagógico no contar con la música y las enseñanzas artísticas en el sistema educativo» y remitió a la experiencia en EE UU y Reino Unido y a las recomendaciones de la Unesco «que constatan su efectividad».

Pide una rebaja en el IVA cultural
El presidente de la federación de bandas también instó al ministro a rebajar el IVA cultural para impulsar una industria que se ha resentido gravemente y a que se impulse una ley de mecenazgo que ayude a la sostenibilidad del sector.

viernes, 12 de abril de 2013

Acoso institucional a la Educación Pública: "Nada de lo que hasta hoy conocemos será reconocible en tan solo un año más"

A través de @YoEPublica hemos conocido este magnífico artículo de Antonio Martínez Hernández

DIARIO PROGRESISTA.ES: Acoso a la escuela pública: un plan cuidadosamente trazado


El acoso, que no escrache, puede ser también institucional. Los elementos del mismo, en este caso, están bien definidos: la educación pública como acosada e indefensa; el instrumento, no como una simple protesta pacífica con esporádicos episodios violentos sino el de la ley, más concretamente el decreto-ley, ejercido con toda la violencia ética de que es capaz; y el acosador (que no es la consellera Català; como mucho el dedo acusador) sino la ideología que subyace a este gobierno biempensante.

 Falta el motivo, pero éste también va perfilándose. La reciente resolución aparecida en el Diario Oficial de la Comunidad Valenciana (DOCV) sobre la modificación de plazas escolares supone la desaparición de cerca de 900 puestos de trabajo de docentes para el próximo curso escolar, según la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de alumnos de Valencia (FAPA-València), lo que puede significar el inicio del fin de la escuela pública tal y como hoy la entendemos. Las unidades habilitadas que aún faltan por salir no suplen las que suprimen pues, al margen del maquillaje estadístico, pasan a ser eventuales y por tanto susceptibles de ser “no habilitadas” en breve sin necesidad siquiera del anuncio de su eliminación.

 Esta última supresión no es una más; por su dimensión y formas es la constatación de una realidad. Los hechos concatenados desde las primeras supresiones en menos de un año permiten divisar con temor el panorama que se vislumbra. Primero fueron en torno a 300 plazas que alarmaron a familias como las de Xixona, las cuales decidieron luchar por lo más cercano para evitar el cierre de su colegio más antiguo. No hay que olvidar que a ello le precedió la eliminación de miles de plazas interinas, que detectaban ya la carencia de las necesidades existentes hasta entonces, y que no han hecho sino agravarse sin opción de retroactividad.

 Cada modificación de plantillas docentes posteriores, hasta el día de hoy y de manera selectiva, concluye con un serio recorte que va más allá del anunciado, no negociado y en medio de otras polémicas, como la actual sobre la jornada continua o la promoción de la división sindical acerca de las nuevas condiciones de los interinos y el acceso a plazas mediante oposiciones. Surge además inmersa en unas vacaciones y con muy poco margen de reclamación por parte de los centros para hacer cumplir una ley que debe molestar sobremanera a la consellera, a quien le encantaría eliminar estas absurdas trabas legales. No ha sido la única vez, es una forma de actuar recurrente, poco casual.

 Se pueden tener diferentes visiones, pero es difícilmente justificable que la rápida desaparición de miles de plazas no afecte a la calidad educativa y a la concepción social de la educación.

 Se argumenta en determinados círculos que el PP va a la deriva sin un rumbo fijo, atenazado por las deudas que no le dejan moverse más que para aparentar que se gobierna y ganar tiempo hasta que el Estado dirigido desde su propio partido les de un respiro y deje de ignorarles, de ignorarnos, pero no creo que sea cierto: hay una ruta marcada, un plan establecido claro que pasa por la aceleración de su ejecución ante la confusión social y la generada por el estado actual de la comunidad autónoma antes de que unas elecciones lo puedan interrumpir, pero para entonces habrá dado ya pasos de gigante hacia su instalación definitiva. Lo más grave es que muchas familias, políticos y profesionales de la educación aún no lo perciben. Cuando así sea, tal vez no podamos reaccionar.

 No es difícil imaginar un próximo escenario en el cual la desaparición de plazas docentes conduce a la progresiva, pero rápida, desaparición también de unidades, de líneas completas y posteriormente a toda la escuela, haciendo que éstas sean itinerantes en un principio, para después optimizarlas en base a la rentabilidad económica, y que cientos de alumnos y familias hayan de desplazarse a lugares lejanos para compartir recinto y profesionales. Véase sino lo acontecido en Castilla León para verificar que no hablamos de ciencia ficción. La entrada en vigor del “distrito único” para la elección de centro por parte de los padres, bajo la manida y poco original frase de primar la libertad, actúa en la misma línea derivando alumnos a otras escuelas según oportunidades económicas de la familia y concentrando alumnos con entornos desfavorecidos en una específica, potenciando las desigualdades y abundando en el enorme fracaso escolar que se avecina en determinados lugares y centros, que no será arbitrario sino concebido. Según la teoría de ratificación de hechos de lo que ellos mismos crean, la justificación de recortes está servida pues estos centros no serán merecedores de la excelencia que invocan para decidir si tal escuela o tal otra pueden optar a recursos, que en cualquier caso serán escasos y desiguales.

 Nada de lo que hasta hoy conocemos será reconocible en tan solo un año más, no digamos en un lustro gracias a la batería de medidas tomadas recientemente: ni horarios, ni servicios como los comedores, fisioterapeutas o cuidadores, ni planificación académica, docentes, recursos de todo tipo, especialidades, atención a la diversidad, implantación de las nuevas tecnologías, condiciones laborales, acceso a la escuela o coste de ésta para las familias y por tanto para la sociedad. Esta degradación no ha terminado.

 En la ingenuidad e impotencia en que aún permanecemos podemos optar también por resistir a creer que no se llegará a tanto, que no puede optar una determinada ideología por hacer desaparecer la educación. Y efectivamente no lo hará, pero será muy diferente. Si observamos que hay privilegios hacia la escuela concertada no es porque se crea en el principio bajo el cual fueron concebidas las subvenciones a la escuela privada: para que llegara allí donde no lo hacía por la causa que fuera la escuela pública, sino para revertir la tendencia mayoritaria existente de la pública frente a la privada. De esa forma la educación pasará a manos del empresariado, con criterios de eficiencia económica por encima de los pedagógicos. Los alumnos, elegidos tras diferentes filtros económicos y de recursos, optarán a las mejores oportunidades habiéndose completado un cambio de modelo social. Será nefasto para nosotros, pero no para los que lo planifican, quienes apuestan por ello en voz baja ante los medios, pero gritándolo con los hechos ante todo el que quiera escuchar.

 Mientras, la educación pública continuará luchando por la supervivencia.

jueves, 11 de abril de 2013

Firma para exigir a NN.GG. de Castellón que retiren la campaña de acoso a los docentes "Me quieren adoctrinar"

Víctor Fairén nos escribe para dar a conocer la campaña de recogida de firmas que ha iniciado en Change.org


Retirada de la campaña "Me quieren adoctrinar"



Diversos medios de comunicación reflejan la campaña de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Castellón QueNoTeLien Me quieren adoctrinar. A esta gente les preocupan cosas como: “…que haya adoctrinamiento en las aulas…” o “…el uso indebido de la libertad de cátedra…” Por ello, en aras de una “…educación neutra y de calidad…”, dan la oportunidad a los “…estudiantes que así lo deseen a que les hagan llegar sus quejas de forma totalmente anónima a través del correo electrónico quenotelien@nnggcs.es…” En Twitter aclaran que: “#QueNoTeLien no va en contra de la libertad de cátedra. Al contrario, defiende el uso correcto de la misma y no confundirla con adoctrinar…”. Parece que después las nuevas generaciones tramitan la queja a la “…autoridad competente...

Nuevas Generaciones de la Comunidad Valenciana apoya la campaña del colectivo de Castellón alegando, por ejemplo, su lucha “…Por una Universidad en libertad que deje de estar secuestrada por elementos de la izquierda radical…” El presidente provincial de Nuevas Generaciones de Castellón ha animado a todos los estudiantes a que “no duden en denunciarNo podemos permitir una educación  basada en el menoscabo de un derecho fundamental como es la libertad de expresión…
Ni el derecho a opinar es una prerrogativa de la izquierda radical, ni están la escuela y la universidad secuestradas por ella, o ideologizadas como dicen.
Más temprano que tarde debía de suceder algo así en un país desconcertado y presa de la angustia. La delación, tal como se plantea aquí, es una traición; una violación de la confianza depositada en el delator por el delatado. Mina la confianza y destruye la fábrica que sostiene el tejido social y a los propios individuos que la forman. Rompe sus convicciones y su capacidad crítica, convirtiéndolos en dóciles perritos falderos del poder.
Asistimos impávidos a la renuncia de las elites políticas al rol cívico ligado a su estatus y al poder y a su sustitución por la ética de la traición. En una sociedad humana sana, con un nivel de pudor equilibrado, un grado de obscenidad moderado, un desarrollo moral correcto y un nivel cultural aceptable, el traidor es rechazado y el traicionado recibe la compasión. Si hubo un tiempo en el que la traición era una mancha, ahora los traidores, aplaudidos por sus palmeros, están orgullosos de su traición, presentándola impúdicamente como signo de buen comportamiento. Pero no nos engañemos. Eso se llama manipulación y es la más preciada arma de la opresión.
La delación no está al servicio de la verdad, sino al de la envidia, el odio y el resentimiento. No busca el bien común, sino exclusivamente la humillación y la condena del delatado. Por eso es perversa. Por este camino estamos creando una sociedad malsana, llena de desasosiego, rencor, frustración y revanchismo. Hay derecho a discrepar, pero éste debe defenderse con el debate sano de ideas, porque todos podemos aprender, incluso de los que no piensan como nosotros. No es con la condena al oprobio del otro como conseguiremos volver a levantar al país.
Por ello, pido a los impulsores de esta campaña de incitación a la delación que la retiren, por ser una forma de violencia que, como muestra la historia, ha envilecido a aquellas sociedades que la han practicado.
Para:
Nuevas Generaciones del Partido Popular de Castellón 
Retirada de la campaña QueNoTeLien - Me quieren adoctrinar
Atentamente,
[Tu nombre]

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jueves, 4 de abril de 2013

Carta abierta a las NNGG del PP de un docente valenciano. Enseñando a los "adoctrinados"

Gracias a @jjg_7 hemos visto el enlace a este artículo publicado en su blog jsmutxamel.blogspot.com.es:


"Estimados" conmilitones de las NN.GG. del PP de Castellón.

Me dirijo a vosotros. Soy uno de esos profesores a los que pretendéis cazar en un renuncio, hablando más de la cuenta. De esos a los que despreciáis a muerte, porque, claro está, vosotros siempre habéis sido más de colegio de pago. Concretamente, en vuestro comunicado en la página web, se nota bien poco el colegio de pago, pero sí las faltas de ortografía y gramática.

De todas formas, no es mi intención daros lecciones de nada. Ni las necesitáis ni las merecéis, esas lecciones las reservo para los alumnos que tengan el honor de soportar mis clases de Geografía e Historia. El motivo de mi misiva es otro muy distinto.

En primer lugar, a los que os han dado la orden de iniciar esa campaña –porque a algunos podréis engañar, pero, desde luego, a mí no- deberíais pedirles que no os dejen retratados como unos auténticos analfabetos funcionales. Si consultáis el diccionario de la RAE, doctrina es una enseñanza que se da a una persona sobre una materia determinada, en su definición primera. Palabra que, por cierto, viene de la misma que docente, que significa enseñante. Por lo tanto, si cogemos como acepción dicha palabra, todos los docentes damos doctrina de algo, por tanto, “adoctrinamos”.

Pero si, por el contrario, cogemos su tercer significado, la palabra doctrina revela que se trata de un “conjunto de ideas de una teoría o creencia”. En ese caso, si ustedes se han leído una coma de la legislación educativa española, cosa que dudo, comprenderán que la única doctrina convertida en asignatura del currículo, en virtud de la legislación vigente, es la “Religión Católica”, doctrina impartida como asignatura voluntaria, mal que les pese (y mal que nos pese a otros su existencia en centros escolares).

De todas formas, atendiendo a la legislación vigente, el artículo 23 de la LOE indica claramente que los objetivos de la Educación Secundaria son formar a personas críticas, en valores, con conocimiento crítico y científico, en lugar de borregos.

Art. 23.a. Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en el diálogo afianzando los derechos humanos como valores comunes de una sociedad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática.

Precisamente es eso lo que deberíamos autorreprocharnos como docentes: no haber hecho bien esa tarea durante estos años o no haberla realizado completamente, porque, desde luego, si lo hubiéramos hecho, vosotros y vuestro partido no emitiríais “doctrina” de cómo hacer el trabajo de los profesores. Muy al contrario, estaríais quejándoos de la mala suerte de vuestros líderes por estar en la oposición o en la cárcel, por la ruina y el exterminio económico de Valencia. Si los docentes “medio adoctrinásemos” en la forma que vuestros comunicados indican, vuestros jefes no estarían al frente del Gobierno de España ni del Gobierno de la Generalitat Valenciana ni pisarían un despacho que no fuera el de un juez.

Lo que vosotros hacéis es llenar todo de basura y podredumbre, esa es vuestra bien retribuida labor, cuestionando el trabajo del profesorado de la Escuela Pública. Nos detestáis. Vuestros líderes siempre lo han hecho, por eso han dicho públicamente que éramos gilipollas y que tenían que “rematarnos”, como hacían algunos en 1939 con los maestros de la República, que los remataban en las tapias del cementerio.

Ahora queréis iniciar una “caza de brujas” contra nosotros, porque detestáis la Educación Pública, porque sabéis que, conforme mayor sea el nivel cultural de las personas con las que trabajamos, más difícil os será seguir estafando, mintiendo y engañando a la población. Vosotros preferís un pueblo inculto, un pueblo donde el saber solo se tenga en vuestros colegios de pago, de élite, para que sea un privilegio para unos pocos como vosotros. Aunque hablar de élite y de vosotros sea un oxímoron de libro.

Nos habéis insultado, habéis negado nuestro derecho a opinar y nuestra libertad de cátedra. Esa que sí le concedéis a una profesora, claro está, de la enseñanza privada y de vuestra cuerda, que opina que hay que dejarse violar y no abortar porque es “voluntad de Dios”. Seguramente, de ser vuestras hijas o vuestras madres a las que violaran, no tardaríais en coger cita en una clínica abortista, por mucho que respetéis la libertad de cátedra en ese caso. “Haz lo que yo digo pero no lo que yo haga”, ese siempre ha sido vuestro lema. Por eso pedís neutralidad a los profesores de centros públicos, esa que no tienen los centros concertados que tanto os gustan, donde incluso se omite parte del temario de Filosofía sin que actúe la inspección educativa, donde se inculca con fervor una doctrina religiosa y política, esa que vosotros profesáis.

¡No me da la gana ser neutral! Ya mismo podéis denunciarme. No puedo ser neutral y cómplice de vuestras tropelías. No puedo ser neutral cuando el anterior gobierno y vosotros dejábais y dejáis en la calle a miles de familias, tirándolas de sus casas. Cuando condenáis a esos mismos jóvenes, a los que doy conocimientos, a un futuro de mierda, mientras vosotros nos atacáis por orden de vuestros superiores para poder en el futuro vivir de la teta pública y a costa de todos nosotros.

Ni aunque quisiera podría ser neutral. No puedo serlo cuando un alumno dice que no ha hecho los deberes y me entero de que la situación en su casa es de auténtica miseria, cuando están al borde de un desahucio, cuando puedo ver a criaturas a las que tengo que enseñar Ciencias Sociales que seguramente vienen con hambre al centro educativo mientras recortáis las becas. No debo ser neutral. Y pese a ello, me tengo que contener horrores para dar mi materia y no relacionarlo con la basura de país que estáis dejando al mismo tiempo que algunos de vuestros compañeros de militancia son conocidos en el mundo mundial por su afán de vivir a costa del dinero que debería ir destinado a otros fines.

Y menos, cuando tenéis la indecencia de fomentar la existencia de “chivatos y delatores en los centros”, modelo este copiado de regímenes de infausto recuerdo, como el nazi y el fascista. Comportándoos de esa forma como auténticos nazis y fascistas. ¿Qué será lo siguiente? ¿Llamar abiertamente a vuestros amigos de España 2000 o a vuestros militantes para que apaleen a profesores en la puerta de las escuelas públicas?

Desde luego, como docente vocacional, la mejor forma de combatiros es seguir trabajando, si es que vuestros jefes, los que desde la Consellería de Educación - como muchos tememos- os han dado la orden de perseguirnos, nos dejan hacer nuestro trabajo. Seguir trabajando para formar a adolescentes críticos, sean de izquierdas o sean de derechas, eso ya lo decidirán ellos con el paso del tiempo. Pero personas formadas, con cultura, para ser capaces de ver lo que esconden vuestras oscuras intenciones. Que jamás tengan que besar la mano del señorito para tener un buen trabajo o llegar a ser lo que se propongan.

Y este docente, fuera de su horario laboral, ya se ocupará al 120% de combatiros. De pelear contra gente como vosotros, de luchar contra las políticas de hambre y miseria que aplicáis, de denunciar la podredumbre que os ahoga y por la cual vomitáis odio, porque somos cada vez más los que no tragamos con vuestra basura doctrinaria. De parar desahucios, de hacer escrache si es preciso con los compañeros de Stop Desahucios, de participar en las protestas que me dé la gana y de tener las ideas que defiendo. Desde luego mucho más válidas y decentes que las que esconde vuestra “caza de brujas” con rancio sabor a fascismo, ese del que nunca os habéis podido separar, porque forma parte de vuestro ADN y lo demostráis con vuestros actos y declaraciones.

Me despido con unas citas que, seguramente, vienen bien para la ocasión. De esas que no os enseñan en los colegios de pago ni en los mítines cuando actuáis de palmeros de vuestros lideres cósmicos.

“El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el de la tiranía está en mantenerlas ignorantes” Robespierre

"Estudiar sin pensar es tan inútil como pensar sin estudiar". Confucio


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lunes, 1 de abril de 2013

¿Alumnos delatores?

En el diario EL PAÍS de ayer se informa de que la Nuevas Generaciones del PP de Castellón “invitan a denunciar a profesores que adoctrinen”.

El verbo adoctrinar es de los que hay que conjugar con cautela. En mi instituto, por ejemplo, hay dos catequistas (que cobran como los demás profesores, participan y votan en los claustros...): uno de religión católica y otra de religión protestante. ¿Se refieren los jóvenes del PP a ese tipo de profesores? Esos sin duda adoctrinan. Faltaría más, van a eso, a enseñar la “doctrina”. Pero no creo que se refieran a ellos. Sobre todo a los de la modalidad católica. Se refieren, creo, a los demás. A los profesores sensu stricto. En tal caso ¿habrá alumnos encargados de vigilar lo que explica o dice el profesor para, luego, formular la denuncia (esa palabra es la que usan)?, ¿se tratará de individuos llamados a la tarea de forma espontánea o se creará una estructura estable y organizada? Si es así, ¿se le dará un nombre concreto? Cabría, en este último caso, tirar de los usados con éxito en otras épocas y que fueron de eficacia probada: Stasi, PIDE, DINA, Stavka, Gestapo... Pero creo que no hay que ir a buscar fuera lo que ya tuvimos dentro. Se probaron y sirvieron nombres como Tribunal del Santo Oficio, Tribunal para la Represión de la Masonería y el Judaísmo o, ¡cómo no! Brigada Político Social.

¿Se tiene, por cierto, prevista la quema de libros?— Vicente Martín Rodríguez.



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Nuevas Generaciones del PP inicia una campaña para denunciar a profesores que "adoctrinen"



martes, 26 de marzo de 2013

Los sindicatos de enseñanza consideran un "despropósito" la campaña de NN.GG. del PP

20 MINUTOS.ESLos profesores critican la campaña de denuncias anónimas de Nuevas Generaciones

Sindicatos de la enseñanza han criticado la campaña de Nuevas Generaciones del PP en Castellón para que los alumnos denuncien de forma anónima el adoctrinamiento en clase.

Los docentes defienden la libertad de cátedra y creen que ese tipo de denuncias son propias de épocas no democráticas. Francisco García, presidente de FE-CCOO, ha manifestado a que se trata de "un completo despropósito" porque las denuncias anónimas son mecanismos usados en situaciones de falta de democracia y es "muy discutible" determinar qué es adoctrinar.


"Para mí adoctrinar puede ser la clase de religión", ha señalado García, quien ha anunciado que van a estudiar "despacio" este tema que les preocupa porque puede vulnerar la libertad de cátedra y la "libertad mínima" que debe tener un docente a la hora de impartir unas clases aunque éstas, ha destacado, "siempre deben estar regidas por criterios pedagógicos y científicos".
Desde FETE-UGT, su secretario general, Carlos López, ha defendido también la libertad de cátedra de cada profesor y ha señalado que los análisis de la realidad o de una clase "dependen del sentido común y del buen hacer del docente".
Además, ha resaltado que si hay denuncias éstas deben ser "concretas" y no anónimas para "no generar dudas" sobre todo el colectivo del profesorado.

La libertad de cátedra, calidad educativa

El presidente del sector de la enseñanza de CSIF, Adrián Vivas, ha recordado que la libertad de cátedra es "un rasgo fundamental para la calidad educativa" y se ha mostrado en contra de limitar al profesor en sus manifestaciones en el ámbito del sistema educativo a través de alumnos y padres.
Vivas ha dicho que existen servicios de inspección y las propias administraciones para comprobar que los docentes "se adecúan al currículum y a la normativa vigente"; además, ha avisado sobre la "peligrosidad" que supone no discernir entre cuando un alumno se siente que es adoctrinado o simplemente lo cree porque no comparte un pensamiento del profesor.

La campaña, un "grave error"

El secretario de acción sindical de ANPE, Paco Venzalá, ha asegurado que por la coyuntura en la que estamos "hay que tener sentido común y altura de miras" y que una campaña de este tipo es "un grave error" y "un paso más" en el ambiente que hay, según él, contra el funcionariado en general y el profesorado en particular.
Por último, el portavoz de STES, Augusto Serrano, ha comentado que toda acusación anónima es "impresentable" porque ahora mismo en los consejos escolares existen cauces con los alumnos para que "los chicos digan lo que tienen que decir"; "eso de anónimas suena a fascismo o inquisición", ha añadido.
Bajo el lema Me quieren adoctrinar, que no te líen, las vicesecretarías de Acción política y Educación de la organización juvenil del PP en Castellón ha confeccionado una herramienta de denuncia de forma anónima "frente a las imposiciones ideológicas", según informaron fuentes de dicha organización política.

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