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jueves, 22 de julio de 2021

¡VICTORIA! Luchar por un barrio mejor tiene recompensa (Greenpeace)

Reproducimos esta información de GREENPEACE.ORG


Un pequeño colegio frente a la gran multinacional Iberdrola y al Ayuntamiento de Madrid, y un barrio entero contra los macroparkings del mismo Ayuntamiento. Dos historias diferentes que tienen mucho en común, además de lo mejor: ¡que han ganado!

Estamos hartas de ver en nuestras ciudades cosas que no nos gustan: aceras estrechas, calles pensadas solo para los coches, falta de verde urbano o, como en estos casos, espacios vacíos que podrían usarse para mejorar la sostenibilidad y los servicios públicos pero que iban ser destinados para otro fin: coches, coches, coches.

CASO 1: EL COLEGIO JUAN ZARAGÜETA

El Colegio Público Juan Zaragüeta, ubicado en el distrito de Hortaleza, ha visto en sus cincuenta años de existencia cómo se iba rodeando de autopistas, un parque empresarial y hasta una cementera, cuyas hormigoneras no dejan de pasar esparciendo polvo y humo alrededor del colegio. Únicamente les quedaba una parcela libre junto al patio calificada de uso deportivo.

Siempre soñaron que algún día esa parcela podría acondicionarse para ser utilizada por el cole. Pero hace casi un año comprobaron con gran disgusto que las obras que se iniciaron en ella no eran para ampliar el patio o para hacer una zona deportiva, sino para convertirla en un aparcamiento privado para parte de los empleados de la cercana sede de Iberdrola. El Ayuntamiento había pactado con Iberdrola la cesión de un terreno público para este fin por cuatro años.

Así empezó la lucha de este AMPA para recuperar el espacio que tanto necesitaban. En plena pandemia, mientras en los recreos los niños y niñas se hacinaban en pequeñas parcelas delimitadas en el patio, más de 200 vehículos aparcaban día a día en la parcela que les habían prometido. Tras once meses de lucha, el 15 de Julio el Ayuntamiento ha clausurado el aparcamiento y ha recuperado el terreno, asegurándoles que en breve comenzarán las obras para revertir la situación. Aunque Iberdrola se ha agarrado a ese espacio con uñas y dientes, al final han logrado el cierre del parking con apoyo del barrio y una multitud de asociaciones, como Greenpeace.

Fotos del espacio que corresponden al colegio Juan Zaragüeta, pero que se ha estado utilizando como parking desde 2020.

Fotos del espacio que corresponden al colegio Juan Zaragüeta, pero que se ha estado utilizando como parking desde 2020.

CASO 2: EL VECINDARIO CONTRA EL MACROPARKING DE MAR DE CRISTAL

A poca distancia, en el mismo distrito de Hortaleza de Madrid, la Plataforma contra el Parking de Mar de Cristal se oponía a un modelo de ciudad insostenible donde el espacio sea acaparado por los coches. El objetivo de esta plataforma, formada por una veintena de asociaciones vecinales, culturales, deportivas, juveniles y Ampas del distrito, era frenar la construcción de un macroparking en una de las pocas parcelas vacías del barrio, un espacio que querían que se convirtiese en una biblioteca.

Bajo la propaganda del Plan Madrid 360 (un plan todavía sin aprobar y que no cuenta con el visto bueno de la Unión Europea) el Ayuntamiento de Madrid planteaba construir hasta 8 aparcamientos disuasorios en los barrios de la periferia. La primera impresión es que estos aparcamientos sirven para reducir el tráfico. Pero al estar tan metidos en la ciudad, solo consiguen animar a más personas para que se desplacen en coche a Madrid, aumentando la contaminación en unos barrios periféricos donde ya vive gente. Una gente que verá cómo sus calles se llenan con coches de fuera en lugar de dedicar ese espacio a equipamientos para el barrio, como más espacios verdes o más servicios públicos.

La oposición al macroparking de Mar de Cristal se replicaba en cada barrio con un proyecto similar, como Tres Olivos, Aravaca o Avenida de la Aviación. Lugares que estaban viendo como el Ayuntamiento pasaba por alto las necesidades del barrio para poner más asfalto en unas zonas que necesitan todo lo contrario.

Tras más de un año de protestas, reuniones y hasta una petición al Parlamento Europeo, el Ayuntamiento ha paralizado todos los proyectos pendientes para evaluar de nuevo su eficacia.

Manifestación de los vecinos del barrio de Hortaleza, en Madrid, para reclamar la apertura de una biblioteca en lugar de un macroparking

Manifestación de los vecinos del barrio de Hortaleza, en Madrid, para reclamar la apertura de una biblioteca en lugar de un macroparking

¿Tú también quieres un barrio mejor? No esperes más y ¡únete a los movimientos de tu barrio!
Ante el pasotismo, la lentitud, o la inacción de los responsables políticos de tu ciudad, ¿a qué esperas para denunciar y exigir los cambios necesarios para transformar tu distrito, tu ciudad o tu pueblo? Únete a los movimientos sociales y asociaciones vecinales para reclamar más y mejores espacios públicos. Así, tu barrio mejorará su sostenibilidad y su calidad de vida, ¡tu calidad de vida!

Aquí te dejamos una serie de demandas que pueden ayudarte a pedirle a tu alcalde o a tu alcaldesa que #REinvente tu ciudad, tu barrio, tu pueblo, y di NO a los macroparkings.

 

Alba García Rodríguez
Adrián Fernández
Grupo de voluntariado de Greenpeace Madrid
AMPA del Colegio Juan Zaragüeta

miércoles, 12 de mayo de 2021

Movilización popular contra la instalación de unas cocinas fantasma junto al colegio Miguel de Unamuno (Pablo 'Pampa' Sainz para elsaltodiario.com)

 Artículo de Pablo 'Pampa' Sainz para elsaltodiario.com

Familias del alumnado, vecinos y entidades del barrio denuncian abandono por parte del Ayuntamiento de Madrid y temen, a la luz de lo que ya está sucediendo con instalaciones comerciales similares en otros barrios de la capital, “un impacto inmenso y muy nocivo para la salud y el bienestar”.
9-5-2021

Decenas de familias y el alumnado del CEIP Miguel de Unamuno, junto a vecinas y vecinos que viven en el entorno del colegio, han salido a la calle para reivindicar el cierre de las cocinas fantasma o dark kitchen, cuya instalación en la calle Alejandro Ferrant (Arganzuela) ha autorizado el Ayuntamiento de Madrid en un local pared de por medio con el patio de juegos y actividades físicas de la institución educativa.

En un comunicado, las entidades denuncian que el nuevo emprendimiento comercial tendrá “un impacto inmediato y directo en el entorno del colegio, que será inmenso y muy nocivo para la salud y el bienestar de nuestros hijos e hijas, y para todos los vecinos y vecinas del barrio”. Como prueba, otros ejemplos de público conocimiento en Madrid, como la situación que se está viviendo en el entorno de la calle José Calvo, en el barrio de Tetuán.

Las familias denuncian la “negativa del Ayuntamiento de Madrid a ayudar a las niñas y niños del colegio”

“Reclamamos entornos escolares saludables, seguros y pacificados y pedimos al Ayuntamiento que se paralice el otorgamiento de la licencia hasta que haya una regulación en profundidad de la materia y se apruebe una regulación en que, entre otras muchas cosas, este tipo de actividad industrial no pueda instalarse en un barrio residencial, ni al lado de un colegio”, exigen las familias, que denuncian además una “negativa del Ayuntamiento de Madrid a ayudar a las niñas y niños del Colegio”.

El negocio, que se prevé comience a funcionar próximamente, contará con 12 cocinas industriales, cada una de ellas equipada con una cocina a gas de cuatro fuegos, parrilla a gas, horno a gas, varias freidoras, mantenedor de fritos, cocedor de pasta, baño maría industrial, mesa fría y electrodomésticos como el frigorífico, el congelador, el lavaplatos y el termo eléctrico. Estarán funcionando desde las 10h hasta las 23.30h, ininterrumpidamente, describen las familias, que han consultado la documentación existente referentes a los permisos tramitados.

“Es un nivel de producción industrial no es apto para que linde con el patio de juegos del colegio ni con el gimnasio del mismo, ni que se ubique en una manzana residencial. Nos preocupa enormemente el peligro que una actividad industrial de dicha envergadura, por sí sola, pueda conllevar”, aseguran.

Ayuntamiento y empresarios, de la mano

El pasado 21 de abril la concejal presidente del Distrito de Arganzuela, Cayetana Hernández de la Riva, y el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento, Mariano Fuentes, citaron a dos portavocías de la plataforma de vecinos y familiar del colegio para hablar de la situación. Para su sorpresa, los representantes municipales les esperaban acompañados por los propios impulsores de las cocinas fantasma.

“El delegado de Urbanismo, Mariano Fuentes, ha dicho que no van a ofrecer una solución como la paralización de las licencias de las cocinas fantasma, como sí han hecho en otras ciudades”

“El delegado de Urbanismo ha dicho que no van a ofrecer una solución como la paralización de las licencias de las cocinas fantasma, como sí han hecho en otras ciudades. Mariano Fuentes reconoció durante la reunión que no hay un estudio de impacto medioambiental específico de la actividad de estas cocinas porque aún no están en funcionamiento, y que avanzarse responsablemente a evitar posibles daños a vecinos y menores no está en su competencia”, acusan.

La petición que le han trasladado desde la Plataforma es que “paralicen el otorgamiento de la licencia hasta que haya una regulación en profundidad de la materia y que se aprueba una regulación en que, entre otras muchas cosas, este tipo de actividad industrial no pueda instalarse al lado de un colegio ni en una zona residencial”.

Petición de la FRAVM

la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM) presentó a los responsables municipales días atrás una petición en el mismo sentido. En este caso, con un listado que incluye, además de la calle Alejandro Ferrant 8, instalaciones de cocinas fantasma en la calle Canillas 18 y Mantuano 4 (Chamartín), calle Suero de Quiñones 11 (Prosperidad), San Bernardino 20 (Distrito centro), calle Felipe Fraile (Puente de Vallecas) y Araucaria 19 y José Calvo 10 (Tetuán).

Además de irregularidades en las licencias y en las solicitudes de las mismas, desde la Federación apuntan a otras consecuencias, como el elevado número de viajes diarios, tanto para el suministro como para la distribución, y la emisión de óxidos de nitrógeno, carbono y azufre, y otro tipo de gases y partículas tóxicas. También la contaminación acústica que genera la puesta en marcha de las cocinas.

En el caso del Colegio Unamuno, desde la Plataforma advierten que, según la propia licencia de instalación aprobada por el Ayuntamiento, “se prevé un incremento de 468 vehículos diarios que representarán un gran aumento del tráfico en las calles que rodean el colegio (en la misma calle Alejandro Ferrant supondrá un aumento del 70% de la “Intensidad Media Diaria” de vehículos) y que, debido a la direccionalidad de las calles, los vehículos deberán circular cercando todo el centro escolar, flanqueando los tres accesos por donde ingresan y salen los menores, originando así, una inseguridad vial atemorizadora”.

El reclamo de las familias del Colegio Miguel de Unamuno continuará tanto en futuras protestas como en las salidas quincenales enmarcadas dentro de la iniciativa Revuelta Escolar que llevan adelante cada quince días las Ampas y Afas de establecimientos educativos de todo el Estado, pidiendo entornos saludables para sus centros.

En esta ocasión, la manifestación ha sido respaldada por la propia FRAVM, la Federación de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado Francisco Giner de los Ríos y una decena de asociaciones vecinales, Ampas y Afas de diferentes colegios, y por la Plataforma de Educación Pública de Arganzuela-Lavapiés.

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jueves, 6 de mayo de 2021

7-5-21: Revuelta Escolar en 12 ciudades de España y 28 colegios en Madrid

 Difundimos esta convocatoria

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VIERNES #7mayo #RevueltaEscolar
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ciudades
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8️⃣
coles en #Madrid



8-5-2021: Manifestación “No a las cocinas fantasma al lado de nuestro cole” (11:00 h., desde el CEIP Miguel de Unamuno -C/ Juana Doña- hasta Casa del Reloj)

Nos piden difusión para esta información y convocatoria:

El Ayuntamiento de Madrid ha concedido una licencia para instalar un negocio de multicocinas industriales pared con pared con el C.E.I.P. Miguel de Unamuno, en el distrito de Arganzuela.

Las 900 alumnas y alumnos del colegio y las vecinas y vecinos del barrio se enfrentan a 4 chimeneas extractoras de los humos de una producción industrial que estará en marcha desde las 10 de la mañana hasta las 23:30 de la noche y a un incremento de 500 vehículos diarios circulando por el entorno escolar. Ruidos, contaminación, olores, humos, inseguridad... para más de 4.000 personas.

Os daríamos más detalles sobre la magnitud del problema que se les viene encima, pero los vamos a resumir con una imagen que habla por si sola: las 4 chimeneas a escasos metros del patio del cole y las ventanas de las aulas; estas son las vistas diarias de sus 900 hijas e hijos. Desolador.



Cada vez falta menos para que las cocinas se pongan en marcha, ¡ayudemos a impedirlo! ¡Ya está bien de maltratar a la infancia! Cuidemos a las niñas y niños de nuestra ciudad. Este sábado, 8 de mayo, a las 11:00 h. súmate a la MANIFESTACIÓN convocada por la AFA Unamuno (desde la puerta del colegio, calle Juana Doña con Alejandro Ferrant, hasta la Casa del Reloj)

Porque hoy ha sido al lado de su colegio pero mañana puede ser al lado del colegio de nuestras pequeñas y pequeños.

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jueves, 22 de abril de 2021

Un concejal del PP en Madrid, sobre la Revuelta Escolar: "Lo único que persiguen es agitar y hacer ruido" (Diego Casado para ELDIARIO.ES)

 ELDIARIO.ES publica esta noticia


La Revuelta Escolar se coló ayer en el pleno de la Junta de Chamberí, donde protagonizó tres de los puntos del orden del día. El movimiento de familias que reclaman entornos de colegios más seguros y menos contaminados fue objeto de debate de los grupos políticos, que mostraron sus adhesiones o reticencias hacia esta movilización.

El más vehemente fue el concejal de distrito, Javier Ramírez, en respuesta a una pregunta de Más Madrid en la que solicitaba saber si tenía previsto alguna actuación en el entorno de los colegios participantes en la Revuelta Escolar. "¿Cuál son las demandas de este colectivo, porque yo las desconozco", respondió el edil del PP. "Nunca se han dirigido a esta Junta Municipal hasta la semana pasada, que han solicitado una reunión". Ramírez aseguró también que "lo poco que conozco es lo que aparece en su página web, no aporta ningún tipo de información, ni de propuestas, sino que animan únicamente a cortar el tráfico cada dos viernes a la salida de los centros escolares".

Después, el representante político cargó duramente contra las familias que promueven las reivindicaciones: "Lo único que persiguen es agitar y hacer ruido, no presentan ninguna propuesta y no tienen intención alguna de colaborar con la consecución conjunta de accesos seguros en los centros educativos". El concejal añadió que para el equipo de gobierno es "una prioridad mejorar la seguridad en el acceso a los colegios y anunció que el Ayuntamiento "va a acometer nuevas actuaciones en el espacio público frente a tres colegios en este año".

Las declaraciones de Ramírez llegan dos días después de que el movimiento hiciese públicas todas sus demandas en Madrid a través de un manifiesto firmado por 30 AMPAS y AFAS de colegios de la capital, además de 40 asociaciones. En el texto, disponible en su página web, se reclaman acciones concretas como rebajar a 20 km/h la velocidad de paso de los coches en las cercanías de los centros escolares, convertir sus accesos en “áreas estanciales", restringir el acceso de vehículos motorizados en entradas y salidas, limitar los ruidos o la contaminación, entre otras propuestas.

Seis cortes de calles en Chamberí este viernes

Durante el pleno de la Junta del Chamberí también se discutieron dos propuestas de PSOE y Vox para habilitar cortes de tráfico para las entradas y salidas del alumnado en el caso de los primeros y zonas de subida y bajada que solicitaron los segundos. El partido de Abascal también cuestionó las concentraciones de las familias y preguntó al concejal si cuentan con el permiso pertinente, para lo que Ramírez remitió a la Delegación del Gobierno, responsable de otorgar las autorizaciones.

El debate fue el preludio de una nueva jornada de movilizaciones para la Revuelta Escolar, la cuarta que acoge Madrid. Se celebrará este viernes y en Chamberí participarán los niños y niñas de seis centros escolares, que tomarán las calzadas frente a sus colegios para celebrar juegos y actividades relacionadas con el Día del Libro. Serán los siguientes:

  • Fernando el Católico: Vallehermoso (entre Fernando el Católico y Fernández de los Ríos)
  • Asunción Rincón: Filipinas 5, esquina Jesús Maestro
  • Rufino Blanco: General Álvarez de Castro, 10
  • Claudio Moyano: Vallehermoso (entre Cea Bermúdez y Galería de Vallehermoso)
  • Decroly: Guzmán el Bueno 60
  • San Cristóbal: Bravo Murillo (entre Canal y Donoso Cortés)

Millones de docentes piden a los gobiernos del mundo dar prioridad a la educación climática de calidad (Francisco García, Kathleen Rogers y David Edwards para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

 ELDIARIODELAEDUCACION.COM publica este artículo


Los gobiernos de todo el mundo están subestimando dos de las herramientas más poderosas en la lucha contra el cambio climático y la creación de sociedades justas y sostenibles: el profesorado y el alumnado.

Si la humanidad pretende desde hoy evitar las peores consecuencias del calentamiento global y hacer progresar rápidamente las economías verdes, limpias y sostenibles del mañana, tiene que empezar por la escuela.

Ya en 1992, cuando las naciones se unieron para firmar el primer acuerdo climático de la ONU, los líderes mundiales pusieron de relieve que la educación debía ser parte de la respuesta.

Actualmente demasiadas escuelas en todo el mundo siguen estando casi al margen de ese plan audaz y visionario, a pesar de los esfuerzos de muchos docentes y organizaciones para cubrir las lagunas provocadas por los gobiernos.
Un informe reciente, elaborado por el grupo de jóvenes Teach the Future, reveló que el 70 % de las y los docentes en el Reino Unido, país anfitrión de la próxima conferencia climática de la ONU, sentía que no había recibido la formación adecuada para enseñar sobre el cambio climático.

Se trata de hallazgos que podrían haberse producido en casi cualquier país del mundo: las y los jóvenes explican que, si acaso el cambio climático se aborda, suele ser de manera superficial o aislada en una clase de Ciencia o de Geografía.

Dado que la amenaza climática se ha transformado ahora en una emergencia climática que afecta a todos los aspectos de la vida y que el margen para revertir los daños se acorta rápidamente, la importancia de la educación climática es un tema de urgencia y responsabilidad nacional e internacional.

De hecho, los científicos han concluido recientemente que, sin una educación climática de calidad, las posibilidades de cumplir los límites de seguridad del Acuerdo Climático de París de 2015 seguirán siendo una esperanza lejana en lugar de una realidad certera.

Mientras tanto, la esperanza de crear economías verdes y sostenibles y nuevos empleos con salarios dignos se verá frustrada, puesto que estos dependen de las competencias, del conocimiento y del entusiasmo que fomenta la educación de calidad.

En vísperas de la Cumbre de Líderes sobre el Clima del 22 de abril –Día de la Tierra–, liderada por Joe Biden, presidente de Estados Unidos, la IE ha convocado a más de 32,5 millones de docentes provenientes de 178 países para celebrar su propia Cumbre Mundial de la Educación (Educar por el planeta con el fin de decir ¡ya basta!) y dirigir el cambio hacia el futuro sostenible que todos y todas necesitamos para sobrevivir.

La Internacional de la Educación, FECCOO y EARTHDAY.ORG apoyamos plenamente la idea de que la lucha contra el cambio climático debe tener rostro educativo y voz docente en todos los rincones del planeta.

Las y los docentes de todo el mundo no solo cuentan con el apoyo de los demás educadores, sino también con el de millones de jóvenes que se están movilizando para el cambio. La sociedad también respalda una mayor ambición en la educación climática.

La educación de calidad sobre el cambio climático debe incluir conocimientos sobre el clima, educación técnica y profesional, e ir acompañada de un sólido compromiso cívico.

En la Asamblea del Clima de Reino Unido celebrada el año pasado se citaron medidas importantes como gravar los vuelos de corta distancia y el reciclaje, pero la reivindicación general fue intensificar la acción a través de la educación climática y la conciencia pública.

Una encuesta en unos 80 países llevada a cabo en 2015 por el WorldWideViews reveló que la mayoría ciudadana de una diversidad de países sitúa la educación climática como su urgencia número uno a la hora de abordar el cambio climático, seguida de la protección de los bosques tropicales.

Docentes y jóvenes también forman parte de una iniciativa internacional sobre educación climática, encabezada por EARTHDAY.ORG, y que ahora engloba a más de 450 organizaciones de seis continentes.

Es hora de que los gobiernos, desde ya, y con antelación a la conferencia climática de la ONU, que se celebrará en Glasgow en noviembre, cumplan la promesa de 1992.

Es hora de que la educación climática de calidad sea una asignatura básica y obligatoria para todos y todas, y forme parte integral de los planes climáticos nacionales y de los planes de estudios de todo el mundo.

La educación de calidad sobre el cambio climático debe incluir conocimientos sobre el clima, educación técnica y profesional, e ir acompañada de un sólido compromiso cívico.

Esa es la razón por la que las organizaciones firmantes instamos a los gobiernos a que den prioridad a la educación de calidad sobre el cambio climático para todos y todas, entablen un diálogo político con los y las docentes y sus representantes sobre la política de educación climática, y se aseguren de que el personal educativo reciba el apoyo que necesita para impartir esta asignatura esencial.

El cambio climático representa el mayor desafío al que se enfrenta la juventud de hoy. Es hora de respaldar los sistemas educativos y a los y las docentes para que desarrollen su trabajo en un mundo en constante cambio.

Al hacerlo, podemos dotar a los y las jóvenes de todo el mundo de los conocimientos necesarios para prosperar, participar plenamente y convertirse en emprendedores de soluciones climáticas. Y, a su vez, lograr que sus dirigentes asuman responsabilidades para construir un futuro mejor.

jueves, 1 de abril de 2021

Una ‘Revuelta Escolar’ pide calles abiertas y seguras en los colegios (Ciudades Amigas de la Infancia - UNICEF)

 REPRODUCIMOS ESTE TEXTO DE CIUDADES AMIGAS DE LA INFANCIA


  • La iniciativa de las asociaciones de familias de alumnos y alumnas demanda el cierre al tráfico de calles colindantes a los colegios para garantizar entornos escolares seguros
  • La propuesta, que nació en Barcelona y ha recorrido numerosas ciudades, ya ha conseguido su primera victoria en Madrid

 

Las calles que rodean los colegios son como las otras calles; sin embargo a determinadas horas, como las de inicio o final de las clases, sufren tanta o más congestión de tráfico que las demás. Cada vez más estudios demuestran que los niños y niñas son especialmente vulnerables a la contaminación por partículas en el aire y a la acústica, así como a la falta de seguridad vial. Por eso muchas voces piden que estas calles escolares estén cerradas al tráfico para proteger a los alumnos y sus familias de estos peligros y, a la vez, convertir estos espacios en zonas de juego, socialización, conversación, puntos de encuentro, etc.

Ante la falta de medidas ha surgido el movimiento Revuelta Escolar: una iniciativa de protesta por la cual cada 15 días miembros de Asociaciones de Familias de Alumnos (AFA), entidades vecinales, profesorado y los propios niños y niñas están realizando cortes de tráfico a la salida de los colegios para pedir que esos cortes se conviertan en medidas permanentes. Su objetivo es una mayor seguridad en los entornos escolares con la reducción o corte de tráfico y obligar a las autoridades a reflexionar y reaccionar.

 

El origen de la ‘revuelta’

 

Frente a un modelo urbanístico que da absoluta prioridad a los coches, la pandemia ha dejado claro la gran necesidad de ciudades más inclusivas, saludables, verdes, centradas en las personas y que cuenten con espacios públicos al aire libre que los niños y niñas puedan disfrutar. Ejemplos como el de Pontevedra, ciudad de casi 85.000 habitantes y en la que antes de la pandemia el 80% de los niños y niñas iban andando solos al colegio, y la mitad sin que una persona adulta los acompañe, resultan inspiradores y muestran que un modelo que da prioridad al peatón es posible.

En diciembre de 2020, unos padres y madres en Barcelona, preocupados por los datos de la polución en su ciudad, comenzaron a ofrecer charlas para sensibilizar sobre ese problema y crearon una web que informaba sobre los niveles de contaminación en los entornos escolares de la ciudad Condal. «Hicimos visible algo que no era visible: la polución. Las familias empezaron a cuestionarse: por qué la escuela está contaminada, cómo afecta a nuestra salud», explica Guille López, padre de dos niños, en un evento online sobre la iniciativa School Rebellion en el que participantes de varios países compartieron sus experiencias.

Así empezaron las protestas los viernes tras el cierre de escuela, hasta que decidieron unificarlas en un mismo día y hora. Una veintena de colegios barceloneses celebraron una protesta el 11 de diciembre a las 4.30h. «Al siguiente viernes el número de escuelas se multiplicó y se expandió a otras ciudades. El sexto viernes hubo 67 cierres de calles», cuenta López. Por medio de una página web se organizan y explican los pasos a dar para unirse a la iniciativa (que incluye un primer paso de notificar a la policía sobre el cierre de las calles), así como pósters y materiales para comunicar la acción. Es importante, añade, hacer sentir a las asociaciones que son parte de un movimiento.

Así, la Revuelta Escolar pasó de Barcelona a otras ciudades: Madrid, Bilbo, Girona, Sabadell, Badalona, Sant Cugat y Melilla. El pasado viernes 26 de febrero, en la sexta jornada consecutiva de protestas, fueron más de 75 centros movilizados en ocho ciudades. En Madrid, la ciudad europea con mayor mortalidad debido a la contaminación por tráfico, un total de quince centros escolares protagonizaron cortes de calles los pasados 25 y 26 de marzo.

 

Revuelta Escolar

Calle cerrada al tráfico junto al colegio Menéndez Pelayo, en Madrid. Diana Moreno

 

Pero no se trata de un movimiento exclusivo de España: en muchas otras ciudades hace años que se llevan a cabo protestas similares, orientadas a pedir la pacificación de los entornos escolares.

Un ejemplo es Bélgica donde, tras la publicación en 2018 de un estudio de Greenpeace sobre el efecto de la polución en los niños, un grupo de madres y padres hizo una reunión espontánea y decidió que había que hacer algo. «Dijimos, vamos a cerrar las calles, mandaremos una carta a todos los políticos para que acudan. No podemos aceptar esto», cuenta Anneka, una de las participantes. Entonces eran apenas 15 personas, pero al día siguiente hubo una manifestación masiva.

Ahora realizan acciones-protesta cada viernes, al terminar el colegio. «Cerramos las calles, servimos café, invitamos a los políticos a un café y a que escuchen lo que queremos. Organizamos todo tipo de actividades con los niños para mostrar qué sucede cuando no hay coches y utilizas el espacio público de otra forma». Cada viernes intentan hacer acciones creativas: transformar una parada de autobús en bar, tocar música, hacer juegos con burbujas de jabón… Participa un total de 278 colegios en diferentes ciudades de Bélgica.

En Londres, Jane Dutton, del colectivo Mums for Lungs, cuenta que ellas comenzaron con las acciones hace ya cuatro años, y que han tenido efecto: han logrado que se implanten medidas en 32 distritos de la capital británica, y un informe recientemente publicado por el Ayuntamiento de Londres ha demostrado que la iniciativa School Streets ha logrado una reducción del 23% del dióxido de nitrógeno durante el periodo escolar. “Creo que el COVID nos ha hecho un gran favor porque los distritos nunca se hubieran comprometido a hacer algo así antes», comenta Dutton.

 

«No queremos cerrar las calles, sino abrirlas a la gente»

 

Calle cerrada al tráfico junto al colegio Miguel de Unamuno, en Madrid. Diana Moreno

 

En España, entre los centros que se ha sumado a esta iniciativa está el colegio Miguel de Unamuno, en Madrid: un centro al que asisten 900 alumnos y a cuyas puertas se reúnen cada mañana 1.300 personas entre niños, niñas y familiares. Las calles adyacentes tienen dos carriles que acogen cada mañana un volumen excesivo de tráfico: “Aunque las entradas están escalonadas hay mucha gente en aceras muy estrechas”, explican desde el colectivo Revuelta Escolar, con los riesgos que ello implica: hace una semana, cuentan desde la plataforma, una profesora resultó atropellada en un pie con un coche antes de empezar las clases. A eso se le suma, en tiempo de crisis sanitaria, la necesidad de mantener una distancia de seguridad, algo que puede resultar difícil.

Desde la Plataforma Revuelta Escolar han propuesto medidas a largo plazo de calmado de tráfico, de mejora peatonal del entorno escolar, por un entorno escolar más saludable: “Que se reduzca la velocidad, que pueda haber menos aparcamiento y más espacio para las personas… Que se entienda que esto no es una calle cualquiera”, explica Mateus, de Revuelta Escolar y padre de un alumno de ese centro. También solicitaron que transformaran el carril para aparcar en acera para peatones.

“El hecho de que no se pueda acceder en coche hasta la puerta también nos va a ayudar a evitar problemas de disciplina de las propias familias que terminan aparcando en doble fila, algo que genera congestión, problemas de ruido, humo… Se congestiona como si fuera una vía principal, y es una calle local”, añade Mateus.

 

Calle cerrada al tráfico junto al colegio Miguel de Unamuno, en Madrid. Diana Moreno

 

Son medidas que en este centro se comenzaron a reivindicar antes de verano para garantizar una vuelta al cole segura, pero sin obtener respuesta. Cuando la ciudad de Barcelona acogió la primera manifestación de la Revuelta Escolar, decidieron unir fuerzas y recuperar sus demandas. Ahora, están a la espera de que el Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad estudie sus propuestas.

Aunque estas medidas son a largo plazo, de manera urgente han propuesto a la Junta Municipal un corte de tráfico de las dos calles adyacentes al centro durante los 40 minutos previos a las clases y los 40 minutos posteriores, con idea de que se convierta en una medida permanente. Mateus insiste en que no se trata de cerrar la calle: «Al revés, la abrimos: la calle está cerrada a las personas, solo abiertas para el tráfico motorizado. Reivindicamos abrirla para las familias”.

 

Participación de los niños, niñas y familias

 

Revuelta Escolar

Calle cerrada al tráfico junto al colegio Menéndez Pelayo, en Madrid. Diana Moreno

 

La celebración de estos cierres de tráfico quincenales a las puertas de los colegios tiene un aspecto festivo: calles que habitualmente tienen tráfico ahora están cerradas, convertidas en lugar de encuentro con las necesarias medidas de seguridad, repletas de música y de charlas. Y por supuesto de niños y niñas “invadiendo” las calles, llenando el asfalto de dibujos de tiza, jugando al fútbol o a la comba. “Es un paisaje muy distinto a lo que vemos todos los días, que serían filas de coches y los niños y niñas aquí apretados en la acera”, describe Mateus.

Los eslóganes que llenan la calle en forma de pintada de tiza o carteles los han escrito los niños y niñas: “Queremos más zonas verdes”, “más bicis y menos coches”, “queremos jugar en la calle”, “menos contaminación”, etc. Es un hecho que las generaciones más jóvenes son las más afectadas y también las más concienciadas con los problemas medioambientales. Mateus reconoce que se ha tenido en cuenta a los alumnos en las reuniones quincenales, y que la iniciativa sirve además para reforzar las redes comunitarias: «La semana que no abrimos la calle estamos en el parque preparando el material, hacemos las pancartas, vamos hablando con las familias… Así también se va creando comunidad y cultura de barrio, y la gente del colegio se va conociendo”.

En Madrid, las movilizaciones han cosechado su primera victoria: el Ayuntamiento ha accedido a ampliar las aceras frente a uno de los centros escolares participantes, el colegio Asunción Rincón, en Chamberí. Pero la revuelta por unos entornos escolares seguros sigue adelante.