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domingo, 7 de marzo de 2021

Ayuso rectifica y apoya ahora el veto parental que pide Vox: "Habrá padres que no quieran que sus hijos estén en talleres sobre LGTBI" (Fátima Caballero para eldiario.es)

 Artículo de Fátima Caballero para eldiario.es

  • Ciudadanos responde a la cesión de la presidenta madrileña ante el veto parental de Vox anunciando por sorpresa una ley de Igualdad
4 de marzo de 2021

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, da un giro de 180 grados para defender ahora el veto parental que exige Vox a cambio de apoyar los presupuestos regionales de 2021. Ayuso ha asegurado este jueves durante el Pleno regional que entiende que "haya padres que no quieran que sus hijos estén en talleres sobre LGTBI", en referencia a las actividades extraescolares. La presidenta madrileña ha insistido sobre esta cuestión en que dará más información a los padres para que puedan elegir.

La dirigente del PP ha hecho así un guiño al partido de extrema derecha del que depende para sacar las cuentas. La sintonía se ha materializado después con un desayuno en la cafetería de la Asamblea de Madrid entre la presidenta madrileña y la portavoz de Vox en el parlamento madrileño, Rocío Monasterio. Ayuso ha asegurado que los Presupuestos regionales para 2021 estarán listos "pronto".

"Entiendo que las familias se preocupen y no pienso criticar a Vox como hacen ustedes", respondía sobre el veto parental a la intervención del portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà. "Opino que hay una serie de asignaturas que no se pueden modificar pero sí se puede dar más información a los padres para que decidan si quieren que estén en ese colegio o no", ha señalado.

Ayuso iba un paso más allá en cuanto a las actividades extraescolares, y se ha mostrado partidaria de que los padres puedan vetarlas: "Si hay padres que quieren llevar a sus hijos a talleres donde se hable de conceptos LGTBI y contra el acoso me parece oportuno, pero habrá otros que decidan que no es así", ha asegurado, asumiendo los postulados de la extrema derecha.

Hace tan solo dos días, Ayuso aseguró que en las aulas de la región "no hay adoctrinamiento" y que "ninguna familia había presentado una sola queja" relacionada con este tema. De hecho, la presidenta madrileña ha insistido este jueves durante el Pleno regional en que no hay quejas de los padres, aunque ha reculado y ha defendido que entiende "que las familias se preocupen" y no piensa "criticar a Vox".

El cambio de giro de la presidenta choca con los posicionamientos del otro socio de Gobierno: Ciudadanos. El vicepresidente regional, Ignacio Aguado, aseguró este lunes que "mientras sea vicepresidente no va a haber en Madrid pin parental, ni tampoco recortes que tengan que ver con la lucha contra la violencia de género ni que afecten al colectivo LGTB".

De hecho, Ciudadanos ha respondido a la cesión de Ayuso ante el veto parental de Vox anunciaba por sorpresa una ley de Igualdad. El consejero de Políticas Sociales, Javier Luengo, informaba de la ley durante el Pleno. Fuentes cercanas a la presidenta madrileña aseguran que el PP lo desconocía y no se pronuncian sobre si la apoyarán hasta que no la estudien.

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sábado, 19 de septiembre de 2020

Cinco comunidades sin ley: la protección “desigual” de los niños trans en las aulas españolas (CUARTOPODER.ES)

CUARTOPODER.ES publica esta información

Con motivo de la vuelta al cole, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) ha presentado este lunes un informe en el que compara las distintas legislaciones entre las distintas comunidades autónomas que protegen derechos de infancia y juventud trans. Mientras Navarra o Aragón son de las regiones más avanzadas, aún hay cinco comunidades autónomas que no disponen de legislación específica vigente para las personas LGTBI: Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, La Rioja y Principado de Asturias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
En las conclusiones adelantadas del informe, titulado Realidad del alumnado trans en el sistema educativo, llama la atención sobre las desigualdades en el reconocimiento legislativo de derechos entre el alumnado trans español de distintas regiones. Aún así, solo analiza la existencia de las legislaciones, pero no su grado de cumplimiento. "Queríamos poner de manifiesto la necesidad de una ley estatal que proteja a todo el colectivo y también conocer las buenas prácticas", explica el coordinador de Educación de la FELGTB, José Luis Ferrándiz
En el informe ejecutivo, se concluye que "el alumnado trans, o disconforme con las normativas de género, vive una problemática compleja en el entorno educativo a la que, hoy por hoy, no se está dando una respuesta plena y satisfactoria", es decir, que no se garantizan aún de manera plena los derechos fundamentales. El documento considera que, pese a que, "España ya dispone de un cuerpo legal abundante que va a creciendo año a año", las normativas autonómicas son "desiguales, generan diferencias entre comunidades, no están implementadas (faltan reglamentos, protocolos, organismos de participación, etc.), son muy desconocidas y no son completas".
Además, el documento incide en una "buena noticia": el cambio social ya está en marcha, aunque algunos territorios vayan rezagados en materia legislativa: "La visibilidad que hoy tienen las personas trans en la infancia y la adolescencia permite que todos los cambios que se están produciendo se hagan con el apoyo y la comprensión de la mayor parte de la sociedad, especialmente de la juventud", asegura el documento.
El responsable de Educación pone el acento en la necesidad de que haya una ley estatal que no deje desamparado a ningún niño, ni los desiguale por territorios: "Estamos hablando de personas que viven una experiencia compleja y multidimensional que requiere protección legal", asegura Ferrándiz.
Aunque el documento asegura que en la gran mayoría de Comunidades Autónomas se reconoce el "derecho a la libre autodeterminación de género sin necesidad de aportar informe médico o psicológico
alguno que acredite su circunstancia", en Canarias y Galicia aún no lo contemplan. Si hablamos de la falta de un régimen sancionador que haga cumplir la ley, a estas dos comunidades hay que sumarle el País Vasco. "Es importante que la ley obligue y que quien la contravenga tenga consecuencias", explica Ferrándiz sobre el peligro de que las normas queden en papel mojado.

Gráfico: leyes que protegen a los alumnos trans en los coles







El informe también aprovecha para insistir en una legislación estatal que permita el cambio de la mención registral del sexo de "una manera sencilla, rápida, sin requisitos abusivos y sin connotaciones patologizantes, es decir, basada en la autodeterminación de género".
En cuanto a las acciones dentro del aula, el informe insiste en que hay que incorporar "diseños integrados de estrategias de intervención y atención que incluyan un enfoque multiprofesional y coordinado". Esto implica contar con toda la comunidad educativa, desde las familias a los equipos del centro, que debe tener "una correcta e imprescindible coordinación con servicios sociales y organizaciones externas".
El informe también pide a las administraciones públicas que hagan un "mayor esfuerzo para la formación a través de las AMPA y espacios de educación no reglada, como de prestarse especial atención al diseño, distribución y accesibilidad de materiales pedagógicos específicos y de apoyo".
Otro de los apartados a mejorar en la parte educativa es, a juicio de los autores del informe, "la ausencia de mecanismos de seguimiento, evaluación y redimensionamiento de los instrumentos de intervención" que garantice que los recursos funcionan bien y que sirven para apoyar a este alumnado.
Las conclusiones del informe también ponen en valor las alianzas entre administraciones y las organizaciones, que aportan su experiencia e información para difundir y sensibilizar en los centros. Además, también piden no "minusvalorar la importancia vital" de los referentes reales, en los que los alumnos y alumnas se vean reflejados y que sirvan de apoyo "en el desarrollo de la personalidad de las personas trans menores".

domingo, 8 de marzo de 2020

Más educación, más feminismo (Manuel Menor)

Manuel Menos nos envía su nuevo artículo

Ambas historias son la misma historia: más democracia es más feminismo y más educación igualitaria en libertad. En este caso, menos es menos.

El próximo día ocho es el día internacional de la mujer desde 1975. La ONU decidió conmemorarlo en honor de las mujeres que habían muerto -entre otras, en 1911- por reclamar unas condiciones laborales más dignas y por la supresión del trabajo infantil. Venían peleando desde 1857 por estas mejoras y, desde entonces, se desarrolló el feminismo, como reivindicación de presencia social, política y cultural de las mujeres: el 52% de la Humanidad.

En España también existe esta historia, con hechos, logros y oposición que aquí acontecieron. Por ejemplo, también fue un 8 de marzo, de 1910 en este caso, que en España se abrió a las mujeres la posibilidad de que entraran a estudiar en la Universidad: una Real Orden dispuso la supresión de otra de 1888 que les exigía que, si solicitaban estudiar había que “consultar a la Superioridad”. Estaba siendo un engorro y no tenía en cuenta que “el sentido general de la legislación de Instrucción pública es no hacer distinción por razón de sexos”. En adelante, “las inscripciones de matrícula en enseñanza oficial o no oficial solicitadas por las mujeres les serían concedidas siempre que se ajusten a las condiciones y reglas establecidas para cada clase y grupo de estudios”.

Se acababa el fingir que se era hombre para asistir a las aulas universitarias las pocas mujeres que estuvieran en disposición de poder hacerlo. Y se les abría el campo de las profesiones liberales, la creatividad artística y literaria. Más difícil sería el de la convivencia política y social, más plagado de arrogancias comparativas retardatarias de la igualdad. Tardarían en no ser excepcionales las historias de mujeres como Concepción Arenal o Emilia Pardo Bazán. María José Lejárraga, cuyas más de 90 obras literarias firmaba su marido Gregorio Martínez Sierra, moriría en 1974 sin ver reconocidos todavía sus derechos de escritora.

Muchas razones coincidieron en que se abriera paso cierta disposición de reconocimiento a los derechos de la mujer. Sobre todo, el cambio económico que estaba expresando el creciente urbanocentrismo con la industrialización y los servicios, mientras quedaba obsoleto lo que, solapadamente, acontecía en el ámbito doméstico burgués. En el mundo rural, hasta los años sesenta este cambio no empezó a ser tan potente, pero en las ciudades todo iba más acelerado, como advirtió Fernando de Castro en aquellas Conferencias dominicales de 1869 y, muy pronto, con la creación de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer en 1870. De aquí saldrían algunas de las primeras secretarias, institutrices, telegrafistas y otros oficios “femeninos”. Es en ese ambiente que algunas de mujeres, como María de Maeztu o María Goyri, empezarían a destacar en otros campos de gestión y actividad educativa. La Residencia de Señoritas, la Junta de Ampliación de Estudios, el Instituto-Escuela, el Lyceum Club Femenino español, fueron otros tantas iniciativas que contribuyeron a hacer un mundo más abierto y más humano. Y llegaría el art. 23 de la Constitución de 1931, la Constitución que reconocía a la mujer “los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes”.

De entonces acá, la Guerra y la postguerra de 40 años dieron marcha atrás a toda aquella historia. Más de la mitad de la población española dejó prácticamente de existir políticamente, mientras un selecto grupo de sublevados secuestró su opinión a la otra mitad, incluso después de 25 años de Victoria, en un referéndum muy peculiar. A las mujeres se las tuvo entretenidas con el Hogar y con la Economía doméstica -como preceptuaba la Reforma de la Enseñanza Primaria de 1945- o con el Servicio social que impusieron desde la sección Femenina. Pilar Primo de Rivera simuló que el trabajo doméstico las liberaba de otras preocupaciones; tendrían tareas sobradas para dar sentido a sus vidas sin necesidad de ocuparse de las cuestiones importantes como los hombres. Hasta la Ley de relaciones laborales del 8 de abril de 1976 (BOE 21.04.1976), a la mujer le estuvieron prohibidos todo tipo de actos jurídicos y económicos si no contaba con la autorización de su marido; un año antes se había reformado el Código Civil y Comercial, que habían desequilibrado totalmente los derechos de los cónyuges. 

Y hasta 1977 no llegaría a la judicatura ninguna mujer, porque no se les había abierto hasta 1966  la posibilidad de ejercer la abogacía. Todo ese conjunto de estrategias y dispositivos ambientales estuvo permanentemente acompañado de una labor de censura que veía a la mujer como algo que contaminaba la moral y la ortodoxia. Ese trabajo, muy coherente con la literalidad del Génesis, estuvo muy vinculado a la administración del miedo que la Iglesia hizo desde el púlpito, los libros de religión en las escuelas y la censura. Las órdenes del BOE sobre espectáculos, cinematografía y teatro así lo dejan ver, igual que la documentación sobre la Oficina Nacional de Clasificación de Espectáculos, que dependía de la Comisión Episcopal de Ortodoxia y Moralidad. Aquellas fichas de películas que la CONCAPA publicaba en 1940 para “orientar a los padres sobre la valoración moral de las películas” también son de gran interés y, entre unos y otros testimonios, se puede contabilizar cómo, solamente contando entre 1953 y 1959, habían calificado el grado de “peligrosidad” de 2437 películas y 772 obras de teatro.

¿Y qué pasó con las “lecturas buenas y malas”? Otra historia larga de censura, recriminación y discriminación –en gran parte en las mismas manos-, tan mutiladora como la de la escuela, que debía ser segregadora por sexos, igual que los institutos, las escuelas normales, etc.: hasta entrados los años ochenta no se normalizó la convivencia de chicos y chicas en el mismo centro educativo. Y aquí están de nuevo algunos grupos tratando, sobre todo desde 2013, de revertir este largo recorrido, lleno de obstáculos para que las mujeres españolas tengan una real igualdad con los hombres. Proclamando como “derecho parental” lo que no es más que limitación de derechos de los niños y niñas a crecer libres, indican que los prefieren callados y calladas, obedientes y pasivos, sumisos y sumisas al mandato paterno, como menores de edad permanente, acompañados de clérigos reaccionarios a quienes no se sabe quién les da vela en este asunto.

Pero la Historia sigue: aquí están las mujeres reclamando igualdad de trato un año más, mientras muchas de sus compañeras quedan muertas en el camino. Piden ahora que, legalmente, se acabe la discriminación incluso en algo tan básico como la libertad sexual o en lo concerniente a la visibilidad y derechos LGTBI. Y aquí deben acompañarlas igualmente cuantos reclamen una escuela más democrática, con las manos libres para que la libertad de conciencia pueda ser realidad estructural y pedagógica en las aulas. Las cuestiones “naturales” no se han de confundir con las “culturales”, y la educación es el instrumento con que  “la cultura” de hombres y mujeres se hace igualitaria y no segregadora, como ya reclamaba la Lisístrata de Aristófanes en el año 411 a. C. Sin duda: más educación es más feminismo; menos educación es más sumisión y barbarie.

Manuel Menor
Madrid, 07.03.2020

domingo, 2 de febrero de 2020

Cuando el alumnado educa en la diversidad de género (Evaristo González para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

ELDIARIODELAEDUCACION.COM publica este artículo


¿Qué efectos tiene en un centro educativo cuando el alumnado se compromete a educar en el feminismo, contra la violencia de género y a favor de la diversidad dentro de la normalidad?
Hay alumnas (también alumnos) adolescentes muy implicadas en que la realidad de la vida forme parte de la educación en las aulas. Son personas inquietas y concienciadas que promueven actuaciones, cambio de sensibilidades, adaptación a los lenguajes normalizados y, sobre todo, actualización de determinadas mentalidades y formas de ser, tanto entre el profesorado como entre sus compañeros y compañeras.

En este caso, estudian en un centro público que lleva años acogiendo a todo tipo de alumnado (frase que debería ser más evidente de lo que los documentos educativos recogen, no siempre fieles a estos principios, según las explicaciones de algunas personas que han estudiado en otros centros), con una atención especial para el alumnado LGTBIQ. En el día a día de la educación esta apreciación también debería sobrar por obvia pero se remarca aquí porque, después de años de atención prioritaria en el centro, “la antigüedad es un grado” y las realidades educativas son muy diversas.


La normalidad está llena de diferencias, en entornos educativos complejos dentro de una sociedad en la que determinados grupos quieren imponer censuras diversas, se llamen ahora pines parentales, supresión de contenidos o de asignaturas, o imposición de temas concretos para ser tratados de una forma determinada en las aulas, mientras aspectos fundamentales para la convivencia democrática exigen permisos familiares. Suelen ser los mismos que, después, publicitan acusaciones de adoctrinamiento del profesorado, con un fariseísmo que produce miedo.

Análisis

¿Analizamos periódicamente los entornos educativos y aquello que se está haciendo para favorecer cambios en temas de género, lenguajes, normalizaciones diversas y actitudes? De verdad, ¿estamos implicados al máximo? Los curriculums y las normativas necesitan plasmaciones en la vida del día a día. Por otra parte, aún hay muchas carencias en educación afectivo-sexual, en igualdad de género y en diversidad, si bien aumenta el número de profesorado que se forma en estos temas para llevarlos a las aulas.


Hemos de sumar esfuerzos también con el alumnado más comprometido para que, entre todos juntos, se generen líneas educativas y sinergias que refuercen comportamientos correctos. Las lacras de la violencia de género, los clichés machistas y tantas interpretaciones subliminales o esquemas comunicativos contra alguien se han de combatir desde muchos frentes: sociedad en general, medios de comunicación, publicidad, familia. La educación juega un papel fundamental.

Presencia

En septiembre de 2019 un colectivo de alumnas creó un comité feminista en el instituto. La finalidad era, por un lado, consolidar el trabajo y las actuaciones tradicionales del centro en esta formación y, por otro, fomentar actuaciones que ayuden a potenciar una cultura de respeto e integradora, contra la violencia de género y para conseguir una visión feminista.

Además de los tradicionales actos de días señalados: 25 de noviembre (día contra la violencia de género) y 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), tienen como objetivo llevar a cabo actuaciones en el patio y en las aulas, reflexionar con las delegaciones de alumnado de cada clase, mantener reuniones de seguimiento con la dirección del centro e implicarse al máximo en uno de los objetivos concretos de la Programación Anual del Centro para este curso: la utilización de lenguaje no sexista en las clases, en los documentos de centro y en las conversaciones habituales, incluida la interactividad en Internet, redes sociales y de mensajería.

Actuaciones

Después de una conversación en profundidad con el comité feminista y de efectuar una retrospectiva sobre actuaciones que se han llevado a cabo en el instituto, compartimos algunas líneas de trabajo y previsiones de este comité (que apoya las propuestas de la dirección) para conseguir cambios desde la práctica. Su difusión es con la finalidad de que puedan exportarse o adaptarse a otros centros u organizaciones:
  1. Impulso a actuaciones de grupos de alumnos y alumnas, muy concienciados, que participan en colectivos de la ciudad y que quieren incrementar la educación del centro educativo con propuestas importadas de los espacios en que colaboran. A menudo se desconoce el potencial real del alumnado adolescente, tanto en su proceso de aprendizaje no formal como informal. Aprovecharlo es fundamental para incrementar la calidad de la educación.
  2. La transversalidad de objetivos ha de ir acompañada con prácticas concretas y continuas, y con estrategias de vigilancia para conseguir una mayor efectividad. La teoría sin la acción pierde eficacia educativa.
  3. Las inquietudes del alumnado se han de tener en cuenta, y más cuando se comprometen a ser agentes de cambio educativo y social. En cierto modo, estamos ante la personalización del aprendizaje, impulsada también por los alumnos y las alumnas.
  4. En todos los centros educativos hay unos hechos diferenciales, que pueden ser el origen de cambios y que se han de aprovechar: en este caso, los bachilleratos artísticos: la potenciación de las artes plásticas, escénicas y musicales introducen “aire fresco” a las aulas. Otro factor diferencial, el uso intensivo de las TIC desde hace 26 cursos, permite el análisis de determinados discursos en Internet, seguir etiquetas y personas expertas que aportan ideas, fomentar la participación con argumentos de cambio, analizar textos y reflexionar sobre todo aquello que es tóxico para la educación feminista e inclusiva. A la vez, hay que predicar con el ejemplo y difundir mensajes positivos y educadores.
  5. Los grupos creados por el comité feminista en redes sociales con la finalidad de difundir e informar sobre el feminismo incrementan la libertad de expresión, el respeto y la mentalización a la hora de actuar: Whatsapp ha ayudado a centrar temas y a impulsar actuaciones. En este caso, uno es solo para el grupo impulsor y hay otro abierto, con un continuo incremento de personas que se quieren añadir.
  6. Los mensajes tratados por el comité necesitan de reuniones periódicas presenciales con delegaciones de clase y personas encargadas, para trasladar las ideas a las clases.
  7. Todas las personas han de estar en alerta para detectar lo que pueda atentar al respeto común y disponer de herramientas para provocar cambios.
  8. Cuando sea necesario, se pide colaboración de personas expertas, entidades y grupos del exterior para la contextualización y tratamiento de estas temáticas. Hace tres años vino a hablar con el alumnado Joana Biarnés (1935-2018), fotógrafa nacida en Terrassa, la primera mujer que ejerció como reportera gráfica en el Estado. Sus visitas a los campos de fútbol fueron muy hostiles, llenas de comentarios machistas por el hecho de ser mujer. Defendió el papel de la mujer con el ejemplo personal, en momentos históricos difíciles.
  9. El profesorado y el alumnado valoran muy positivamente el proceso de acogida de alumnos en las clases, para favorecer su integración y educación global en la normalidad afectiva y sexual.
  10. El lenguaje machista en conversaciones, clases o redes sociales exige un cambio profundo que ha de trasladarse al día a día, dentro y fuera del centro. Cada persona ha de predicar con el ejemplo para educar a la sociedad. Cuando sea conveniente deberían corregirse, en clase o fuera, lenguajes improcedentes que ya no tocan. Un ejercicio muy útil que se practica es construir un diccionario de palabras sexistas y su equivalente no sexista a lo largo del curso.
  11. El profesorado y el alumnado no pueden permitir en ningún momento comentarios, visualización de símbolos, frases en la ropa, dibujos, grafismos o lemas que inciten a comportamientos contrarios a la inclusión, la igualdad o al respeto de todos.
  12. Debe ser curricular todo contenido que mejore la sociedad, la democracia y el pensamiento crítico. Los temas de actualidad son auténticas asignaturas competenciales que se alimentan cada día, se reproduzcan en medios de comunicación o en redes sociales.

El potencial del alumnado adolescente es un gran aliado en el trabajo pedagógico de los centros educativos. Juegan un gran papel en el diseño de la educación. Ahora que tanto se habla de medidas represivas como el pin parental, es un buen momento para seguir ejerciendo el deber democrático de educar en todo aquello que ayude a consolidar una sociedad más justa, inclusiva e integradora. A pesar de una minoría

viernes, 6 de diciembre de 2019

Familias heterosexuales que reclaman educación LGTBI frente a Vox: "Queremos que nuestros hijos crezcan con libertad" (Marta Borraz para eldiario.es)

Artículo de Marta Borraz para eldiario.es
  • La organización Galehi ha lanzado una campaña en la que familias que no son LGTBI se posicionan a favor de estos contenidos para contrarrestar la ofensiva de la extrema derecha
  • "Lo que proponen es una venda en los ojos e imponer un único camino", explica Iara, que tiene dos hijas de cuatro y dos años junto a su pareja, Quique
  • Vox concentra gran parte de sus ataques en la educación en diversidad y pelea por introducir el llamado pin parental, que en la práctica supone ponerle cortapisas

"Todo lo que sea prohibir o esconder es negativo para el desarrollo de los niños y para la sociedad". Así de tajante se muestra Elena Sánchez, que dice hablar por ella y por Guillermo, su marido, y pensando, sobre todo, en sus dos hijos, de tres y seis años. Se refiere a la educación LGTBI en las aulas, una de las dianas en las que Vox y distintos grupos ultracatólicos como HazteOír están concentrando gran parte de sus ataques. Como respuesta, la organización de familias LGTBI Galehi ha lanzado una campaña en la que varias familias heterosexuales se posicionan a favor de estos contenidos.

Una de ellas es la de Elena, a la que la idea de participar le pareció "necesaria" desde un principio. Las fotos de los protagonistas han sido difundidas desde el pasado mes de octubre por este colectivo bajo el hashtag #NiUnPasoAtrasEnDiversidad junto a las razones de cada familia. "Para nosotros es muy importante que estos valores se transmitan a nuestros hijos. Son muy pequeños y no sabemos qué orientación sexual van a tener. Por eso queremos que crezcan con total libertad. La orientación sexual negada hace mucho daño", reflexiona mientras celebra que sus pequeños, Bruno y Simón, acudan a un colegio de Madrid "sensible" con estos temas.
Elena califica de "preocupante" la ofensiva de Vox, patente en las declaraciones públicas que suelen hacer sus representantes contra la "ideología de género" o el "adoctrinamiento" de la infancia. Entre ellas, destacan las palabras de Rocío Monasterio hace unos meses comparando los talleres LGTBI con "la zoofilia" o "la parafilia" o las campañas que mantiene el grupo ultracatólico HazteOír, que está haciendo presión contra este asunto y llega a preguntar en su web: "¿Qué haces cuando a tu nieta pequeña, que no ha cumplido aún los cuatro años, la inician en juegos eróticos infantiles?
En realidad, este tipo de contenidos se adaptan a las diferentes etapas educativas y lo que buscan es acabar con la discriminación LGTBI. Sin embargo, el ataque de la extrema derecha ha cristalizado en propuestas concretas, entre las que destaca el intento de implantar el pin parental en comunidades en las que sus votos han servido para formar gobiernos de derechas como Andalucía o Murcia. Como parte de su campaña, Vox ha colgado en su página web un modelo de pin parental y HazteOír hizo un envío masivo a centros educativos hace unas semanas. En la práctica, es un papel que permite a los padres vetar las actividades que cuestionan sus convicciones morales, ideológicas o religiosas.
Fragmento del modelo de pin parental que ha colgado Vox en su página web.
Fragmento del modelo de pin parental que ha colgado Vox en su página web.
Para justificarlo y como mantra que repiten una y otra vez, los sectores conservadores suelen aludir a "la libertad" de los progenitores para elegir la educación de los hijos, pero "¿De qué libertad habla Vox si no están todas las opciones?", se pregunta Iara, que junto a su pareja Quique también ha participado y prestado su imagen para la campaña de Galehi. "Lo que proponen es una venda en los ojos e imponer un único camino. No hay nada más contrario a la libertad que tanto enarbolan que eso", explica la mujer.

"Que nadie tenga que esconderse"

Para Quique, que reconoce estar "muy orgulloso" de formar parte de la iniciativa, lo importante es visibilizar que la lucha contra la homofobia y la transfobia "parece algo de otro tiempo, pero no lo es. Sigue habiendo estereotipos con los que hay que terminar". Según un reciente informe, solo el 40% de las personas están totalmente fuera del armario en el trabajo y un estudio del Consejo de Europa cifra en un 60% el porcentaje de alumnos que confiesa haber presenciado acoso LGTBIfobio en clase. El objetivo, prosigue Quique, "debería ser que nadie tenga que salir del armario porque no hayan tenido que meterse. Que nadie tenga que esconderse". Ese, dice, es el mundo que quiere para sus hijas, de cuatro y dos años.
Desde Galehi califican como "muy importante" que las familias heterosexuales apoyen este tipo de demandas, que habitualmente se presuponen propias del colectivo LGTBI. Por otro lado, la campaña es especialmente significativa teniendo en cuenta que una de las estrategias de Vox y los grupos que batallan contra "la ideología de género" es presentar a las personas heterosexuales como una especie de 'víctimas' del avance de derechos LGTBI. "Hay muchísimas familias que no son LGTBI y que incluso no tienen en su entorno cercano personas que lo sean que apoyan que a sus hijos e hijas se les eduque de una manera inclusiva", cuenta Marta Marquez, presidenta del colectivo.
Otra de ellas es la de José Luis, residente en Granada. Él y su mujer están separados desde hace algo más de un año y se organizan de forma flexible para cuidar de sus dos hijos, de tres y seis. Para él, las ideas defendidas por Vox en este asunto "no tienen fundamento" porque "simplemente se basan en la defensa de la familia tradicional", un argumentario que "no cabe en las aulas". "La sociedad es muy diversa y, si asumimos que la escuela prepara para la vida, yo no quiero que mis hijos salgan de ella amputados", ilustra.

Ya existen mecanismos de control

Todas las familias consultadas para este reportaje coinciden en que también en casa intentan afrontar habitualmente este tipo de cuestiones. "Hablamos de que puede haber dos papás o dos mamás o de que hay niños que solo tienen una mamá, por ejemplo. Ellos preguntan, pero a esas edades hablan con muchísima más naturalidad. De hecho, uno de mis hijos el año pasado decía que se iba a casar con un amigo", recuerda Elena, para la que poner cortapisas a los contenidos de diversidad en las aulas "es construir sociedades peores".
De hecho, y pese a lo que Vox y HazteOír suelen argumentar, los centros educativos ya cuentan con los mecanismos adecuados de supervisión, tal y como explica la Plataforma Estatal por la Educación Pública, que ha mostrado su "rechazo frontal" a iniciativas como el pin parental. Los planes de acción tutorial (PAT) y las programaciones didácticas son accesibles y las familias siempre pueden participar y emitir opiniones a través del AMPA o de los consejos escolares y, ante cualquier problema o conflicto, cuentan con la Inspección Educativa.
Por eso, para Elena lo que hay detrás es "una prohibición y negación de realidades diversas, que tienen las mismas garantías y derechos que el resto". "Necesitamos trabas al racismo, el machismo o la homofobia. Si tenemos que cortar o eliminar algo, que sea eso y no a quién es diverso", concluye José Luis.

domingo, 20 de octubre de 2019

Vox se plantea "dónde termina la educación en diversidad sexual" y "dónde comienza la corrupción de menores" (ELDIARIO.ES)

Reproducimos esta noticia de  ELDIARIO.ES

La diputada regional de Vox en Madrid Alicia Rubio ha lanzado que no quiere que se proteja "a los menores LGTBI" sino que quieren que se les proteja "a todos por igual"
Sobre los colectivos LGTBI que dan charlas en los colegios, se ha preguntado "qué derecho tienen para entrar como elefante en cacharrería en las aulas a intentar adoctrinar la intimidad y la inocencia de los menores"
El Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea de Madrid se ha planteado este jueves "dónde termina la educación en diversidad sexual" y dónde comienza "la corrupción de menores" con los contenidos que se desarrollan en los centros educativos por parte de colectivos LGTBI.
Durante la comparecencia del consejero de Educación, Enrique Ossorio, en el Pleno de este jueves en la Asamblea de Madrid, la diputada de Vox Alicia Rubio ha lanzado que no quiere que se proteja "a los menores LGTBI" sino que quieren que se les proteja "a todos por igual", ya que cree que se trata de una ley que protege "solo a un grupo concreto".
En este punto, la parlamentaria se ha preguntado quiénes son esos colectivos que dan charlas en los colegios y "qué es lo que les avala" para que la Comunidad les permita acudir a los centros educativos a dar estos contenidos.
"Yo creí en esos contenidos de género para evitar la violencia y fomentar la tolerancia, hasta que vi su trayectoria y vi que no tenía nada que ver con la tolerancia. Hasta ese momento no supe dónde terminaba la educación en diversidades sexuales y comenzaba la corrupción de menores", ha lanzado.
Ha explicado que una niña de su colegio, en una tutoría, le dijo que pensaba que el sexo oral "era decir cochinadas por teléfono" hasta que escuchó una de estas clases. "Qué derecho tienen esos grupos para entrar como elefante en cacharrería en las aulas a intentar adoctrinar la intimidad y la inocencia de los menores", ha proseguido.
El parlamentario de Más Madrid Eduardo Fernández Rubiño ha sostenido que este grupo parlamentario se supera "a sí mismo" en cada intervención. "Escuchando a los señores de Vox siempre pregunto lo mismo: ¿a qué tienen ustedes tanto miedo? ¿qué es exactamente lo que les asusta tanto que conozcan sus hijos? ¿sus convicciones son tan débiles como para pensar que sus hijos algún día escuchan algo diferente a las barbaridades y les va a pasar algo? ¿van a ser LGTBI?", ha espetado.
En este punto, ha recordado que las personas LGTBI se criaron "rodeados de personas heterosexuales, rodeados de referentes heterosexuales, escuchando películas heterosexuales" y ni les cambian, ni ha pasado nada. Les ha instado, además, a que no tengan "tanto miedo a la diversidad" ni a que sus hijos conozcan "la realidad de España en el siglo XXI".

Se están equivocando "mucho"

El diputado de Ciudadanos Tomás Marcos ha defendido que todos los alumnos deben encontrar reconocimiento y respeto en las aulas porque "lo habitual es la diversidad, y lo demás un cuento chino". En este sentido, ha criticado que Vox intentando relacionar "el libre ejercicio de la libertad sexual con la pederastia" se está equivocando "mucho".
"No hay que hacer caricaturas de la homosexualidad ni de la bisexualidad. Hay que abordar esto con respeto son vidas dignas que merecen ser vividas", ha manifestado, al tiempo que ha reivindicado que todos son ciudadanos "libres, iguales y diversos".
Por su parte, Ossorio ha asegurado que está convencido de que va poder convencer a Vox de "la bondad de luchar contra el acoso, de velar por la igualdad de las personas LGTBI".
En este sentido, la parlamentaria del PP Lorena Heras ha incidido en que desde su formación creen "en la igualdad y en la libertad" educativa y ha espetado a la parlamentaria de Vox que si ha presenciado una manipulación en las aulas será porque ella como docente "lo ha permitido". "Yo jamás lo he permitido y jamás lo permitiré. Dejen por favor de cuestionar la labor de los profesionales educativos de nuestra comunidad autónoma", ha reclamado.

"Hacen política del odio"

Desde el PSOE, la diputada del PSOE Carla Antonelli ha sostenido que a sus 60 años "hay cosas que parecía imposible imaginar" como lo ha sido "escuchar" en la Cámara autonómica "tanto odio que puede escupir una persona" y se sorprende de que "sus vidas hayan girado en torno al odio hacia otras personas", que han luchado "igual por la democracia y las libertades" en España.
"Hacen apología del odio hacia los LGTBI intentando impedir que los niños sean educados en el respeto, dejen a nuestros niños y niñas en paz, que crezcan en libertad y en respeto a su propia identidad", ha subrayado.
Por su parte, la parlamentaria de Unidas Podemos-IU Beatriz Gimeno ha espetado a la parlamentaria de Vox que verla sentada en la Asamblea le da "cierto gustillo" porque remarcan imagen "de la enormidad" de la victoria del colectivo LGTBI, en lo que se ha avanzado. Lo que dicen, para la diputada, es "ridículo" y demuestra que la historia y la sociedad "les ha pasado por encima".
"Han perdido, están fuera de todo, hasta el PP les dice que son ridículos. Las encuestas demuestran que han perdido por goleada, más del 80 por ciento de la gente de este país esta a favor del matrimonio homosexual", ha detallado.

domingo, 13 de octubre de 2019

Asamblea Marea Verde Madrid defiende una escuela en el respeto, la tolerancia y la convivencia (Comunicado 14-10-2019)



Comunicado (14 octubre 2019)

Asamblea Marea Verde Madrid defiende una escuela en el respeto, la tolerancia y la convivencia y por ello denuncia la campaña contra l@s menores LGTBI en Madrid y apoya a l@s docentes,  expert@s y familias que trabajan en la esfera de la Educación afectivo sexual.

Ante las informaciones de que la Agencia de Protección de Datos está investigando a una web que señala a centros educativos  por dar charlas LGTBI, queremos expresar que Asamblea Marea Verde se manifiesta como defensora de la diversidad en todos sus aspectos y de la Educación en la tolerancia y la convivencia. En consecuencia, Asamblea Marea Verde denuncia el intento de coacción sobre los centros, el profesorado, las familias y el alumnado y la vulneración del Derecho de los menores a su máximo desarrollo.




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17-10-2019 Intercambio de experiencias con alumnado (19:00 h, C/San Felipe Neri 4). Docentes LGTBI+


viernes, 4 de octubre de 2019

CCOO denuncia a HazteOír ante la Fiscalía por un delito de discurso de odio (Pablo Gutiérrez del Álamo para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

ELDIARIODELAEDUCACION.COM publica esta noticia

Hace unos días, la organización ultraconservadora HazteOír volvía a conseguir notoriedad pública después de que asegurase que había enviado cartas y otro material impreso a 23.000 centros educativos de comunidades autónomas gobernadas por el PP con los apoyos de Ciudadanos y Vox. También han enviado miles de comunicaciones más a asociaciones de padres y madres.

El objetivo de la organización es presionar a las comunidades de Madrid, Andalucía, Murcia y a Castilla y León a que impongan el PIN parental que defendiera Vox en su programa electoral como una de las medidas necesarias para el sistema educativo. Ya en Murcia, según diferentes fuentes en organizaciones sociales, HazteOír consiguió el curso pasado algunos éxitos y en este, han llegado a implementarlo.

Ante esta situación, la Federación de Enseñanza de CCOO ha dicidido presentar una denuncia a la asociación ante la Fiscalía General del Estado por un delito de discurso de odio. Según el sindicato «violan el Memorándum de la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia».

Tanto Francisco García, secretario general de la Federación de Enseñanza, como Carmen Perona, responsable del gabinete jurídico, han declarado a la prensa minutos antes de entrar en la Fiscalía, que lo que ha hecho HazteOír contraviene la normativa educativa vigente, tanto la LOE, como otras normas autonómicas en materia de defensa de los derechos de las personas del colectivo LGTBI.

«La campaña (de HazteOír) en nuestra opinión, comentaba García, fomenta el discurso del odio y pone en riesgo todos los avances en temas de igualdad y respeto a las diversidades en los centros educativos». «Se sitúa fuera de la legalidad; la ley educativa vigente no solo permite sino que incentiva y regula que este tipo de contenidos estén recogidos en los currículos y también en una batería de actividades complementarias que desarrollan los centros».

Unas actividades, ha dicho, que «se desarrollan al amparo de la legislación vigente y sestán recogidas en la programación general anual del centro que cada años aprueba el claustro y es conocida por el consejo escolar del centro y revisada y visada por la administración educativa».

Perona ha explicado que el escrito presentado ante la Fiscalía General del Estado se fundamenta en el artículo 510 del Código Penal que hace referencia a los delitos de odio, aunque reconoce que estos casos están más relacionados con delitos de terrorismo. Desde su punto de vista, eso sí, a doctrina y la jurisprudencia del Tribunal de Derechos Humanos de la UE y de la propia Unión Europea, hablan de delitos de discurso de odio. Es esta la razón por la que CCOO también apelarán a la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia para que dé un toque de atención al Gobierno central y que no permita «que estos materiales (los de HazteOír) sean distribuidos en los centros educativos».

Además de estas dos actuaciones, el sindicato quiere que el Ministerio de Educación inste a las comunidades autónomas, en el marco de la Conferencia Sectorial, «a no facilitar o permitir la divulgación» de los materiales de la asociación ultraconservadora.

Si la reclamación de actuaciones ante la Fiscalía General del Estado prosperase, estas acabarían siendo dirimidas en la Audiencia Nacional.

Desde el sindicato también quieren dar protección a las direcciones escolares ante las presiones que puedan recibir por parte de HazteOír. En palabras de Francisco García: «Queremos decir a los docentes y los equipos directivos a los que se les presiona con el PIN parental que no se dejen intimidar y que si tuvieran dificultad, los gabinetes jurídicos de CCOO estrían a su servicio para cualquier incidente».

sábado, 27 de julio de 2019

Docentes en el punto de mira (Pablo Gutiérrez del Álamo para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

Reproducimos este artículo publicado hace unos días en EL DIARIO DE LA EDUCACIÓN


El señalamiento del colectivo docente está volviéndose una práctica relativamente habitual en los últimos años. Ya empezó en Madrid en los años de Esperanza Aguirre, pero tras lo ocurrido en Cataluña tras el 1-O y con la aparición en escena de VOX, los señalamientos han ido en aumento.

Primero vinieron es un conocido poema atribuido a Bertolt Brech que en realidad es de un pastor protestante alemán, –Martin Niemöller. Tata de la persecución nazi de diferentes colectivos tras el ascenso de Hitler al poder en Alemania. Comunistas, judíos, sindicalistas… «Luego vinieron por mí, y no quedaba nadie para hablar por mí». Así termina.
Tal vez sea excesivo para el contexto español actual, comparado con la Europa posterior a la Segunda Guerra Mundial, pero de alguna manera recuerda a lo que se vive desde hace años en España.
Con los gobiernos de Esperanza Aguirre, cuando Lucía Figar era consejera de Educación en la Comunidad de Madrid, durante las protestas de la Marea Verde provocadas por los recortes presupuestarios y de personal en la escuela pública de la región, se hizo campaña desde la propia Administración educativa para desacreditar al profesorado en su conjunto. Un ejemplo  fue el uso de los resultados de algunos de los exámenes de las oposiciones. La idea parecía clara, dejar en mal lugar al colectivo por los errores de algunos.
Tiempo después llegó el 1 de octubre en Cataluña y el referéndum organizado en la Comunidad y que el Gobierno de Rajoy intentó eliminar del mapa a base de Policías Nacionales y Guardias Civiles enviados para neutralizarlo. Tras todo lo ocurrido en dicha jornada vinieron las denuncias contra docentes catalanes por adoctrinamiento en favor de la independencia y contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El pasado viernes 12 se conocía el archivo de la causa contra tres docentes del Institut La Pau, de Sant Andreu de la Barca, por presuntas humillaciones a los hijos de algunos guardias civiles matriculados en el centro. Otros seis profesores del centro ya habían visto la causa contra ellos archivada hace más de un año.
Hace tres semanas, el programa Skolae, de igualdad y educación afectivo-sexual puesto en marcha por el anterior Ejecutivo navarro, había de acudir a los tribunales ante las denuncias de dos asociaciones de familias católicas por lo que entendían que era un contenido ideológico y polémico.
La pasada semana llegó el nuevo foco. Vox, en la Comunidad de Madrid, quiere conocer los datos personales de quienes han impartido talleres y cursos en centros educativos (y en qué centros) sostenidos con fondos públicos desde 2015. Tal vez sea como dice el líder de Cudadanos en la Comunidad, que el partido de extrema derecha tiene derecho a pedir la información que le parezca pertinente. Aunque desde COGAM, la entidad señalada, se entiende que es una medida de presión y amedrentamiento hacia quienes defienden los derechos fundamentales del colectivo LGTBI+ en las aulas.
Todo ello, además, bajo el paraguas de la legislación que la propia Comunidad de Madrid aprobó cuando estaba gobernada por Cristina Cifuentes. Una legislación a la que el partido de extrema derecha quiere dar carpetazo en todo lo referido a la educación.
El adoctrinamiento se ha convertido en los últimos años en el enemigo de, al parecer, los partidos en la derecha parlamentaria. Adoctrinamiento de todo tipo que, por unas cosas u otras, tiende a hablar y tratar sobre los derechos humanos y las libertades de colectivos vulnerables, personas que se ven acosadas de muy diferentes maneras. No hay que olvidar que en los últimos meses y semanas ha habido un importante repunte de la violencia contra las personas gay, lesbianas y transexuales, principalmente.
Y también todo ello mientras el Estado mantiene, entre las asignaturas del currículo, la Religión. O mientras se fomenta todo tipo de proyectos de emprendimiento en el alumnado de secundaria; un emprendimiento que en no pocos casos defiende postulados de un capitalistmo y un individualismo que podrían considerarse también adoctrinamiento. O un sistema educativo al que no le parece extraño que el Banco de España y la CNMV redacten parte del currículo de Economía. O cuanto las Fuerzas Armadas aparecen y tienen cabida en los colegios o en ferias educativas.
El personal docente, principalmente en la pública, se ha convertido en un objetivo más de las campañas políticas de persecución y estigmatización con una falta de responsabilidad importante que está causando problemas en los centros educativos.
Problemas que tienen que ver con enfrentamientos de algunas familias por lo que entienden que no debe hacerse. Hace unos días una docente madrileña contaba de algunos casos que conocía como, por ejemplo, el de un padre muy enfadado con el profesor de Filosofía de su hijo porque le había suspendido. Este progenitor aseguraba que el suspenso se debía a que el docente era de izquierdas. El alumno, al parecer, no había pasado en ningún examen durante el curso de sacar un 2 de nota.
Algo que hemos visto también con la Memoria Histórica. Otro de los caballos de batalla de ciertos grupos. Entre que los temarios son demasiado extensos y que existe miedo o precaución a tratar algunos asuntos en clase, lo ocurrido durante la guerra civiil y la dictadura de Franco queda fuera de lo que la juventud española aprende (lleva quedando fuera décadas): persecución, purga, decenas de miles de ejecuciones sumarias, represión…
En estos últimos días, Twitter se ha convertido en un contenedor de ejemplos, contrarios, que intentan poner negro sobre blando algunas contradicciones y riesgos que se corren si cualquiera puede decidir qué se trata y qué no en las escuelas.
Próximas reuniones de padres:
- Quiero que le enseñen a mi hijo que la tierra es plana.
- Y yo que no es verdad el cambio climático.
- Y yo que no es cierto el holocausto.
- Y yo que los gays son unos enfermos.
- Y yo...

Anote aquí su nueva y aberrante petición. Gracias.
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«Los contenidos de diversidad afectivo-sexual que llevamos a los centros escolares son obligatorios y están establecidos como contenido transversal en la LOMCE», afirmaba el pasado viernes en un comunicado la asociación COGAM, cuyos talleres quiere escrutar VOX.
«Solo podemos entender la petición en el día de ayer, 11 de julio de 2019, de VOX como una persecución política de todo colectivo que no piense como ellos o no les siga el juego», continúa el comunicado, en el que COGAM declara que: «Instamos  a la Fiscalía a actuar ya de oficio ante esta tropelía que se está cometiendo contra nuestro colectivo y no entendemos cómo Ciudadanos y PP pueden sentarse en la misma mesa siendo cómplices de esta actuación lamentable, el incremento de agresiones o delitos de odio hacia las personas de nuestros colectivos será su responsabilidad».
Unas agresiones, además, que tienen un importante lugar de expresión en las aulas y centros educativos, a pesar de la falta de datos oficiales sobre el acoso LGTBIfóbiso (y de acoso en general). Unas aulas «inseguras», como escribía Ana Ojea en este periódico a finales del mes de junio.
El señalamiento de colectivos que trabajan sobre los derechos humanos, así como sobre el personal docente acaba dejando una cierta sensación de que en los centros educativos ocurren cosas que no deberían pasar. Dejan un halo de sospecha que, durante este fin de semana, también en redes sociales, se intentaba combatir con los hastag #YoAdoctrino y #ApuntaMiNombreVox. El primero, rescatado de una campaña precisamente tras el 1 de octubre en Cataluña.
Quien ha adoctrinado en la escuela han sido la Iglesia y los franquistas. Nunca lo he hecho. Si hablamos de enseñar a pensar, acompañar al alumnado en su desarrollo personal, académico y moral, que sean solidarios, críticos y comprometidos en la mejora de su sociedad
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