Mostrando entradas con la etiqueta Valores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valores. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de noviembre de 2023

Por los Derechos Humanos y la Paz -> 5-11-2023: Manifestación “Vallekas con Palestina. Alto al genocidio (12:00 h., Metro Buenos Aires - Junta Municipal de Puente de Vallecas). Convoca:



La Plataforma de Vallekas por la Escuela Pública nos envía este correo:

La Plataforma de Vallekas por la Escuela Pública se suma a las entidades y personas de nuestros distritos, que preocupados/as y alarmadas/os por la situación en Palestina, Gaza y Cisjordania; creemos que hay que tomar medidas contundentes para evitar el genocidio. 

Se ha constituído la ASAMBLEA VALLEKANA por PALESTINA, y desde aquí se convoca una MANIFESTACIÓN el próximo 5 de noviembre, a las 12h, desde el metro de Buenos Aires hasta la Junta Municipal de Puente de Vallecas.

Os invitamos a participar en ella. Y a trabajar y promover en los centros educativos, la necesidad de resolver los conflictos por el diálogo y la convivencia en paz, y la solidaridad con la población que ha perdido miles de menores de una forma tan cruel.

Saludos

Plataforma por la Escuela Pública de Vallecas 
plataformadevallekasxep@gmail.com
Twiter@EscPublicaVK
Instagram:  @escpublicavk  

 Entradas relacionadas:

miércoles, 21 de julio de 2021

Las competencias, eje vertebrador del modelo curricular de la Lomloe (Juan José Reina para El Diario de la Educación)

Reproducimos este artículo publicado en  ELDIARIODELAEDUCACION.COM 




Desde diversos países (visión internacional comparada) como desde los Organismos Internacionales (visión supranacional) se han elaborado documentos técnicos y recomendaciones, de tenor y contenido educativo, a tener en cuenta por los gobiernos nacionales, destacando entre otros los siguientes:

La Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas. “Transformar nuestro mundo: la agenda 2020- 2030 para el Desarrollo Sostenible”, en relación a la educación, destaca el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4: Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todo el alumnado”.

La Recomendación del 22 de mayo de 2018 relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente que sustituye a la anterior Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo del 18 de diciembre de 2006.

El 30 de septiembre de 2020, la Comisión europea publicó una Comunicación titulada «Hacer realidad un Espacio Europeo de Educación en 2025».

El 18 de febrero de 2021, el Consejo aprobó la Resolución relativa a un marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación con miras al Espacio Europeo de Educación y más allá (2021-2030).

En ambos documentos, se destaca la necesidad de mejorar las capacidades y competencias clave que han de adquirir el alumnado de la UE, con especial mención a las competencias digitales, y las capacidades y competencias transversales, como el emprendimiento, la creatividad y el compromiso cívico.

Estos cuatro documentos pueden considerarse como referentes para un cambio de paradigma en los sistemas educativos, en especial de los países europeos, a fin de conseguir la adquisición y desarrollo de competencias para el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

La LOMLOE, recoge estas recomendaciones haciendo referencia expresa en su articulado al currículo competencial, sostenibilidad, competencia digital-conectividad, inclusividad, pilares básicos del modelo de educación acordado en la Agenda 2020- 2030 para un mundo más sostenible y próspero.
Primero: las competencias clave y sus dimensiones

En la literatura pedagógica internacional (especialmente europea) se produce una evolución desde el concepto de “Enseñanza Básica” hacia el Paradigma de “Competencias Clave»; de la enseñanza por objetivos y contenidos a la educación en Competencias Clave para un Aprendizaje Permanente, por tanto, las Competencias Clave se inscriben en el marco de la Educación Permanente a lo largo de la vida abarcando aspectos tanto de la enseñanza formal como de la no-formal e informal.

Las competencias clave se definen como una combinación dinámica de conocimientos, capacidades y actitudes adecuadas al contexto, que toda persona necesita desarrollar a lo largo de su vida.

En la actualidad, la recomendación del Consejo de 22 de mayo de 2018 (2018/C 189/01) (4) relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente establece las ocho competencias clave siguientes: 1) competencia en lectoescritura, 2) competencia multilingüe, 3) competencia matemática y competencia en ciencia, tecnología e ingeniería, 4) competencia digital, 5) competencia personal, social y de aprender a aprender; 6) competencia ciudadana, 7) competencia emprendedora y 8) competencia en conciencia y expresiones culturales.

Básicamente la competencia se considera como “desempeño” o “conocimiento en acción”. es el resultado por parte del alumnado de integrar “el saber, saber hacer y saber ser-estar”, adquirido en cada enseñanza y etapa educativa, de forma progresiva, a través de su participación activa en prácticas sociales, alineando las tres dimensiones que configuran las competencias, una COGNITIVA (Conocimientos, Ideas, conceptos, hechos, que posibilitan la comprensión de un tema concreto) otra INSTRUMENTAL (Destrezas habilidades, herramientas, procedimientos que ayudan a utilizar los conocimientos para resolver situaciones o problemas) y otra VOLITIVA (Valores, actitudes. Ética, que describen la disposición para actuar o reaccionar ante las ideas, las personas o las situaciones.) Las competencias se producen por combinación de los elementos contemplados en las tres dimensiones: conocimientos, destrezas y actitudes

La integración del saber, saber hacer y saber ser, será utilizada y aplicada por el alumnado en una acción concreta, que pueda ser transferida a una diversidad de contextos tanto en el educativo formal, a través del currículo, como en los no formales e informales, con el fin de resolver de forma eficaz y creativa cuestiones, tareas y problemas de la vida real.

A modo de ejemplo, la definición- desempeño y dimensiones de LA COMPETENCIA CÍVICA
Definición. Desempeño: Participación constructiva en la vida socio institucional; resolución de conflictos ecuánime y pacíficamente, interacción enriquecedora con otros sobre una relación de “igual a igual” en diversos contextos, y comprometidos con la sostenibilidad.
Dimensión cognitiva (Conocimientos) dignidad humana, derechos humanos, sistema político – democracia, códigos normativos y leyes, funcionamiento institucional, pluralidad y diversidad cultural
Dimensión instrumental (Destrezas) Comunicación constructiva, trabajo colaborativo, debate – negociación, búsqueda de consenso, gestión emocional, hábitos de sostenibilidad.
Dimensión actitudinal (Actitudes) Respeto-tolerancia compromiso – interculturalidad autoconfianza – lealtad- empatía-asertividad participación-colaboración conciencia medio ambiental, resiliencia.
Segundo: la estructura, arquitectura y diseño del modelo curricular Lomloe

Aún sin conocer los Reales Decretos de currículo para las distintas etapas educativas por parte del MEFP y, posteriormente los Decretos de las CCAA, a través del análisis de la Ley y la información pública proporcionada por el MEFP, en especial el documento borrador denominado “propuesta de estructura curricular para la elaboración de las enseñanzas mínimas”, es posible realizar una primera aproximación a la cuestión y exponer algunas consideraciones sobre la misma.
La estructura, arquitectura y diseño del currículo LOMLOE

La estructura, arquitectura y diseño del currículo Lomloe, se asienta en una ordenación académica, no rupturista con la anterior, (etapas, áreas, asignaturas) no se avanza en su apertura y flexibilidad que posibilite a los centros educativos una mejor adaptación y concreción del currículo oficial a sus características, a los intereses y necesidades del alumnado.

Cierto es que se abre la vía a una tímida apertura y flexibilidad, en la educación primaria, con la posibilidad de agrupar algunas áreas; en la educación secundaria obligatoria, dejando a las administraciones educativas la competencia para establecer un marco para que los centros, a su vez, puedan organizar dichas materias en ámbitos, haciendo posible, si así los centros lo consideran, organizaciones de contenidos, de saberes, didácticas y metodologías diversas que impliquen impartir conjuntamente diferentes materias de un mismo ámbito, estos ámbitos tendrían un carácter global e integrador, de acuerdo con el proyecto educativo y concreción curricular que el centro realice.
La estructura curricular refuerza la integración de dos de los elementos curriculares: competencias y contenidos

Para ello, es preciso que los contenidos aportados por las áreas, asignaturas y materias se integren en las tres dimensiones de la competencia y hagan referencia a cada una de ellas.

Conforme anuncia el MEFP, “los contenidos se formulan integrando los diferentes tipos de saberes –conocimientos, destrezas y actitudes– evitando la forma de listado de hechos o conceptos. En el currículo básico, se presentan en bloques básicos de contenido. En los currículos concretos de cada materia, se desarrollarán dichos bloques en función de las demandas de los criterios de evaluación”.

A mi juicio, la organización de los contenidos de la forma que fuere (áreas, bloques, ciclos, cursos, ámbitos) no constituyen un temario, ni jerarquización para su implementación, los contenidos son un medio para alcanzar la meta del aprendizaje: la adquisición de un gradiente de consecución de las competencias, según la etapa en la que el alumnado se encuentre de su itinerario formativo, que le asegure el éxito escolar en la misma y posibilite la progresión de su formación permanente en otras etapas y en otros momentos de su vida.

Para su implementación en las aulas, como considera el grupo-proyecto de innovación curricular Atlántida, al que pertenezco, es absolutamente necesario, por un lado, se explicite a una nueva síntesis entre contenidos escolares de las áreas y competencias clave que permita al alumnado superar con garantías de éxito los retos y las exigencias propias de los nuevos modos de vida sostenibles.

Por otro, que el profesorado vehicule en su práctica diaria los contendidos a través de los ejercicios entendidos como acción o conjunto de acciones orientadas a la comprobación del dominio adquirido en el manejo de un determinado conocimiento;( Ejemplo, Nombra las clases de alimentos), a través de las actividades orientadas a la adquisición de un conocimiento nuevo o la utilización de algún conocimiento de forma diferente;, (Ejemplo Analiza y relaciona las distintas clases de alimentos) a través de las tareas orientadas a la resolución de una situación-problema, dentro de un contexto definido, por medio de la combinación de todos los saberes disponibles por el alumnado, que le permitan la elaboración de un producto nuevo y relevante que no existía, pasando de ser un mero receptor de contenidos a ser un GENERADOR DE NUEVOS CONTENIDOS-CONOCIMIENTOS-SABERES. (Ejemplo Elabora un menú equilibrad para una semana para tu familia)
Los Perfiles competenciales de etapa y de salida y sus descriptores. Nuevo elemento curricular

En este modelo curricular, el MEFP elaborará dos perfiles competenciales: al término de la Educación Primaria y otro de salida al término de la Educación Básica.

El Perfil de salida del alumnado al término de la Educación Básica, de carácter prescriptivo, identifica las competencias que debe alcanzar todo el alumnado que complete con éxito la etapa de educación obligatoria, en sus diversas vías y modelos (FPB, Diversificación curricular). Este Perfil va asociado a la obtención del Título de Graduado en E.S.O, constituyéndose como referencia de cara a la evaluación interna y externa de los aprendizajes del alumnado.

El Perfil de 6º de Educación Primaria, tiene carácter orientativo para la labor del profesorado, se concibe como la concreción del grado de adquisición del Perfil de salida que se espera que haya conseguido el alumnado al completar la etapa de E.P.
Los descriptores de las competencias clave

Conforme a la recomendación del Consejo de 22 de mayo de 2018 relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente, el MEFP introduce dos pequeñas modificaciones metodológicas: la competencia en lectoescritura pasa a llamarse competencia en comunicación, y la multilingüe pasa a llamarse plurilingüe).

Para estas ocho competencias clave, habría una serie de descriptores competenciales que concretan y contextualizan su adquisición en un contexto escolar. A juicio del MEFP, estos descriptores irán indisolublemente unidos a los descriptores del Perfil de salida, a través de las competencias específicas. Ayudarán al profesorado y a los centros educativos, por un lado, a conectar las competencias clave con las específicas, jugando por tanto un papel fundamental para el diseño de los aprendizajes esenciales y, por otro, a posibilitar una evaluación del alumnado basada en la adquisición de las competencias clave.

A mi juicio, la redacción de estos descriptores en los Reales Decretos de currículo y en los Decretos de las CCAA, para cumplir las intencionalidades del MEFP y, sobre todo, para que sirvan de ayuda y clarificación al profesorado, debe de estar en consonancia y alineamiento con la redacción los criterios de evaluación que deben de explicitar lo siguiente: la capacidad que el alumnado debe adquirir (redactada con infinitivos: buscar, seleccionar, conocer, comprender, aplicar, operar, sintetizar, organizar, clasificar, investigar, evaluar, comunicar, interactuar, colaborar, publicar, crear, compartir). La capacidad es el referente, la intencionalidad última, más el contenido (redactado con sustantivos) es lo que tiene el alumno que aprender, conocer y el profesorado enseñar, lo necesario y suficiente para que el alumnado no tenga dificultades en el paso de curso, ciclo, etapa siguiente y adquiera la capacidad, más el contexto o naturaleza del criterio (redactado con gerundios, con adverbios, con preposiciones y con preposiciones más infinitivo) es la aplicación, implementación, uso de la capacidad y del contenido en situaciones diversas, la situación REAL EN DONDE SE APLICA LA CAPACIDAD Y EL CONTENIDO.

A modo de ejemplo. Educación primaria. Primer curso. ÁREA DE MATEMÁTICAS.

Leer, escribir y ordenar (capacidad) los números naturales hasta el 99 (contenidos), utilizándolos en la interpretación y la resolución de problemas en situaciones de la vida diaria. (contexto o naturaleza del criterio).

A modo de ejemplo. Educación Secundaria. Asignatura. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA Primer curso.

Buscar, seleccionar e interpretar (Capacidad) la información de carácter científico (Contenido) utilizando dicha información para formarse una opinión propia, expresándose con precisión y para argumentar sobre problemas relacionados con el medio natural y la salud. (Contexto o naturaleza del criterio)
Las competencias específicas de cada área o materia. Nuevo elemento curricular

Hasta este momento, muchos centros educativos con la normativa LOMCE habían elaborado documentos internos para hacer explícita la contribución de cada una de las áreas y asignaturas a la consecución de las competencias clave.

El MEFP, al haber optado por una ordenación académica NO RUPTURISTA con la anterior, se planteó alinear de alguna manera las áreas y asignaturas con las competencias clave. La fórmula elegida ha sido incluir en el currículo un nuevo elemento: Las competencias específicas entendidas, según el MEFP, como el segundo nivel de concreción de las competencias claves. “Se formularán de manera que plasme la concreción de los descriptores de las competencias clave que se han recogido en el Perfil de salida para cada área o materia. Cada competencia específica llevará en su redacción una descripción de la misma, su vinculación con otras competencias y con el perfil competencial a adquirir por el alumnado y, por último, orientaciones sobre situaciones de aprendizaje que favorezcan su adquisición”.
Tercero: las competencias clave y su implementación en los centros educativos

Varios son los aspectos que afectarán a la implementación y desarrollo del modelo curricular LOMLOE, a mi juicio, el que más puede afectar es la implementación, adecuación, desarrollo y concreción por la comunidad educativa de los centros, dado que la relevancia e interés de lo que se trabaja y cómo se trabaja en las aulas es un aspecto esencial de la mejora del sistema educativo y un factor crucial no sólo para garantizar la permanencia del alumnado, sino también su preparación para integrarse plenamente dentro de una sociedad del siglo XXI, presente y venidera. en definitiva, para el éxito escolar.

Es en los centros educativos donde se da verdaderamente respuesta al desafío de la calidad y equidad en educación, y se sitúa al alumnado en el centro de la acción y práctica educativas.

Cualquier política educativa para que sea eficiente debe de contar con la estrecha colaboración de la comunidad educativa de los centros para su implementación y desarrollo eficaz

A mi juicio, dos líneas de actuación prioritarias a realizar por los centros educativos:
Una interna, analizando el currículo o a través del estudio, debate, interiorización y adecuación a su contexto, a las características, intereses y necesidades del alumnado y su traslado a la práctica educativa.
Otra externa, creando y gestionando redes de colaboración, intercambio, y aprendizaje con otras organizaciones a fin de emular, implementar, con las adecuaciones pertinentes, las mejores prácticas, que satisfagan las necesidades, intereses y expectativas del alumnado.

Ambas actuaciones deben de ser desde la innovación concebida como proceso extensivo a todos los miembros de la organización. Ello debe suponer una apuesta clara por parte de los centros de afianzar y mejorar su modelo organizativo basado en el paradigma de gestionar, compartir y generar conocimiento, en el que la capacidad de aprendizaje y de innovación sea realmente un componente del centro en su conjunto.

El reto está servido. El éxito en el mismo será el éxito de tod@s, en especial de l@s alumnn@s.

lunes, 26 de octubre de 2020

Los obispos proponen a Educación crear una asignatura de Valores que aúne todas las confesiones para salvar Religión (eldiario.es)

Artículo de Jesús Bastante y Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • El Episcopado, que vetó esta misma propuesta en su día, argumenta que "se respetaría la dignidad de la asignatura y sus contenidos"; el Ministerio de Educación, que le quita valor académico en su reforma educativa, evita valorarla

25 de octubre de 2020 

Los obispos se mueven. Una delegación de prelados ha propuesto al Ministerio de Educación la creación de una asignatura en Valores, que incluya la visión cristiana y de otras confesiones religiosas. Con esta propuesta, similar a la que en su día fue vetada por los obispos españoles, pretende la Iglesia acabar con la polémica sobre la vigencia y dignidad de una materia que va perdiendo alumnos progresivamente, aunque aún son más los que la cursan que los que no.

La propuesta, planteada por los obispos durante una reunión mantenida hace unas semanas con responsables gubernamentales, pasa por que los contenidos de la asignatura de Religión se integren en el ámbito de la educación en valores, donde estos –comunes para todos– puedan ser explicados desde distintas perspectivas, entre ellas, la católica. Y en estas se presenta en el Vaticano el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para hablar con el Papa Francisco este sábado.

"La ley prevé la existencia de ámbitos o áreas, nosotros pensamos en un área en la que se integre la filosofía, una educación cívica y una religiosa porque, si no, la tendencia es hacer de la religión una especie de gueto situado en horarios extremos, donde los alumnos que no van no hagan nada, y que se trate de una especie de favor que hay que hacer porque hay unos acuerdos firmados", ha explicado este viernes el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello.

La propuesta de los obispos "no excluye una asignatura de valores cívicos", tal y como ha precisado el presidente de la Comisión Episcopal para la Educación, Alfonso Carrasco Rouco. "La idea efectivamente es que todos los alumnos tengan en su currículo un área referente a valores morales y creencias", apuntó.

Aunque el Gobierno aún no ha respondido a la propuesta, fuentes consultadas por elDiario.es valoran la iniciativa del Episcopado, que puede servir para "cerrar frentes de batalla" y que podría generar alguna contrapartida para la escuela concertada. Por el momento, ya se ha filtrado que el Gobierno no gravará con el 21% de IVA a la enseñanza concertada, y está por ver si hay algún tipo de tasa a los colegios.

Desde el ministerio se remiten básicamente a la ley tal y como está en estos momentos. La reforma educativa que prepara el Gobierno con la LOMLOE, que se tramita estos días en el Congreso, no toca mucho la materia respecto a su actual estatus. Hay dos cambios principales (si no hay modificaciones durante el debate de enmiendas, y todo apunta que no las habrá por este lado): Religión dejará de contar para la nota media, novedad que había reintroducido la LOMCE de José Ignacio Wert, y se elimina la asignatura alternativa (que viene siendo Valores), lo cual planteará previsiblemente problemas de organización a los centros.

Por lo demás, seguirá siendo de obligada oferta para los centros y voluntaria para los alumnos, como establecen los acuerdos con la Santa Sede de 1979, donde se fija el tratamiento de la Religión y que la nueva ley mantiene como referencia en el primer punto de la disposición adicional segunda. Por el camino parece haber quedado ahora la idea que tenía la ministra, Isabel Celaá, de sacarla fuera del horario escolar: son los centros educativos los que organizan su horario, explica una portavoz del ministerio. Aún así, es probable que acabe pasando finalmente por la fuerza de los hechos. Al no tener prevista asignatura espejo, los alumnos que no cursen Religión tendrán una hora libre en mitad de la jornada, pero la normativa no contempla esta posibilidad, por lo que tendría que situarse al final del día o incluso fuera de el horario lectivo, lo que a su vez plantearía el problema de tener que dejar el centro abierto fuera de sus horas establecidas.

"Se pretende avanzar e introducir otras religiones"

"La [nueva] ley no cambia nada", lamenta Antonio Gómez, presidente de Europa Laica, que tampoco es optimista con las enmiendas. Tan es así que han convocado una concentración frente al Congreso el día 28 de octubre para exigir una solución. De hecho, advierte, la situación empeora. "Lo que se pretende ahora es avanzar e introducir otras religiones, como ha hecho recientemente el Gobierno catalán [en alusión al plan piloto para impartir religión islámica en los colegios]. En vez de avanzar hacia la idea integradora que significa el laicismo, abundan en el confesionalismo escolar sobre la bandera del multiconfesionalismo", valora.

Desde el PSOE, preguntado por la cuestión, se limitan a comentar que no hay novedades. Su socio de Gobierno, Unidas Podemos, explica no han sido capaces de arrancar más de los socialistas. "Creemos que este acuerdo se queda a mitad de camino al hacer que la Religión no sea evaluable pero no salga del currículum", explica Joan Mena, diputado de la formación morada y portavoz en la Comisión de Educación del Congreso. "Ya es un avance importante respecto a la LOMCE, pero no hemos conseguido que saliera del horario escolar", admite, aunque añade que aún queda la negociación de las enmiendas. ¿El problema? El PSOE no parece muy dispuesto y sin ellos no hay cambio posible.

UP, ERC y Bildu sí solicitan que la Religión salga de la escuela como asignatura y así lo piden en el Congreso: "La enseñanza de la religión católica y de otras religiones no formará parte del currículo escolar, como corresponde a una escuela pública y laica, en un Estado constitucionalmente no confesional", se lee en la enmieda de Bildu. El problema, según admite la propia enmienda de los 'abertzales', son los acuerdos con la Santa Sede, que mientras sigan vigentes impiden dar este paso: "Hasta tanto no se denuncien y deroguen los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español de 1979 y los Acuerdos de cooperación celebrados por el Estado español con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, la Federación de Comunidades Israelitas de España y la Comisión Islámica de España, se impartirán fuera del horario lectivo", sostiene el texto.

"Se respetaría la dignidad de la asignatura"

Religión sigue siendo una asignatura mayoritaria entre el alumnado, aunque cada año la cursan menos estudiantes. Según datos de la Conferencia Episcopal, el 61,99% de los alumnos la cursa. Por etapas, el 62,78% del alumnado de Infantil asiste a clase de Religión, porcentaje que aumenta hasta el 65,28% en Primaria pero que desciende hasta el 59,61 % en Secundaria y más aún en Bachillerato, donde este dato baja hasta menos de la mitad, el 47,31%. La asignatura ha perdido 255.283 fieles en los dos últimos dos cursos, según datos de la Iglesia.

Con la propuesta de los obispos, explican fuentes cercanas, "se respetaría la dignidad de la asignatura y sus contenidos, se ofrecería una educación en valores asumible y se daría libertad para enraizar esos valores, por ejemplo, en la identidad cristiana. Se trataría de proponer los conocimientos, capacidades, valores y actitudes que necesitan todas las personas para vivir una vida fructífera, fundamentar sus decisiones y asumir un papel activo para resolver los problemas comunes de todos los ciudadanos".

En concreto, los obispos sugieren la necesidad de un ámbito de "educación moral" en el colegio en el que se estudien "valores necesarios para la convivencia y el bien común", y que, "al estar fundamentados desde las diversas identidades de los alumnos, respetando la voluntad de los padres, pueden ser explicados desde la perspectiva católica".

La propuesta, además, busca poner de manifiesto "la importancia de este ámbito específico de la educación, reconocido generalmente por otras legislaciones y en los marcos normativos internacionales, permitiendo abordar valores compartidos por todos".

El proyecto planteado por los obispos es una puerta abierta a profesionalizar la clase de Religión, e incluirla dentro de un conjunto de materias que se antojan necesarias para todo alumno, sea o no creyente en una confesión. Además, salvaguardaría la esencia religiosa de la parte confesional de la materia, que seguiría bajo control de los obispos o los representantes de las confesiones con acuerdo con el Estado, tal y como establecen los acuerdos con la Santa Sede.

Crear una asignatura nueva, sin embargo, plantearía un problema para el profesorado de Religión. Estos docentes son propuestos por la Iglesia, pero pagados por el Estado en su conjunto (los 17.000 profesores le cuestan a las arcas públicas unos 800 millones al año, 100 de ellos solo al Ministerio, que paga a una parte). Pero no tienen por qué ser necesariamente profesores, ni cumplen los requisitos que se les exigen al resto de docentes para ejercer, la más evidente pasar una oposición o al menos un proceso selectivo, explican desde los sindicatos. En el momento en el que no dieran una asignatura de Religión podría entenderse que están usurpando una plaza que correspondería a un interino (o a un funcionario).

Desde los sectores más ultraconservadores de la Iglesia ya se comienza a acusar a los obispos de haberse "rendido" al "gobierno social-comunista", y advierten que la medida, de aprobarse, supondrá la desaparición de la Religión de la escuela.

domingo, 2 de febrero de 2020

Cuando el alumnado educa en la diversidad de género (Evaristo González para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

ELDIARIODELAEDUCACION.COM publica este artículo


¿Qué efectos tiene en un centro educativo cuando el alumnado se compromete a educar en el feminismo, contra la violencia de género y a favor de la diversidad dentro de la normalidad?
Hay alumnas (también alumnos) adolescentes muy implicadas en que la realidad de la vida forme parte de la educación en las aulas. Son personas inquietas y concienciadas que promueven actuaciones, cambio de sensibilidades, adaptación a los lenguajes normalizados y, sobre todo, actualización de determinadas mentalidades y formas de ser, tanto entre el profesorado como entre sus compañeros y compañeras.

En este caso, estudian en un centro público que lleva años acogiendo a todo tipo de alumnado (frase que debería ser más evidente de lo que los documentos educativos recogen, no siempre fieles a estos principios, según las explicaciones de algunas personas que han estudiado en otros centros), con una atención especial para el alumnado LGTBIQ. En el día a día de la educación esta apreciación también debería sobrar por obvia pero se remarca aquí porque, después de años de atención prioritaria en el centro, “la antigüedad es un grado” y las realidades educativas son muy diversas.


La normalidad está llena de diferencias, en entornos educativos complejos dentro de una sociedad en la que determinados grupos quieren imponer censuras diversas, se llamen ahora pines parentales, supresión de contenidos o de asignaturas, o imposición de temas concretos para ser tratados de una forma determinada en las aulas, mientras aspectos fundamentales para la convivencia democrática exigen permisos familiares. Suelen ser los mismos que, después, publicitan acusaciones de adoctrinamiento del profesorado, con un fariseísmo que produce miedo.

Análisis

¿Analizamos periódicamente los entornos educativos y aquello que se está haciendo para favorecer cambios en temas de género, lenguajes, normalizaciones diversas y actitudes? De verdad, ¿estamos implicados al máximo? Los curriculums y las normativas necesitan plasmaciones en la vida del día a día. Por otra parte, aún hay muchas carencias en educación afectivo-sexual, en igualdad de género y en diversidad, si bien aumenta el número de profesorado que se forma en estos temas para llevarlos a las aulas.


Hemos de sumar esfuerzos también con el alumnado más comprometido para que, entre todos juntos, se generen líneas educativas y sinergias que refuercen comportamientos correctos. Las lacras de la violencia de género, los clichés machistas y tantas interpretaciones subliminales o esquemas comunicativos contra alguien se han de combatir desde muchos frentes: sociedad en general, medios de comunicación, publicidad, familia. La educación juega un papel fundamental.

Presencia

En septiembre de 2019 un colectivo de alumnas creó un comité feminista en el instituto. La finalidad era, por un lado, consolidar el trabajo y las actuaciones tradicionales del centro en esta formación y, por otro, fomentar actuaciones que ayuden a potenciar una cultura de respeto e integradora, contra la violencia de género y para conseguir una visión feminista.

Además de los tradicionales actos de días señalados: 25 de noviembre (día contra la violencia de género) y 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), tienen como objetivo llevar a cabo actuaciones en el patio y en las aulas, reflexionar con las delegaciones de alumnado de cada clase, mantener reuniones de seguimiento con la dirección del centro e implicarse al máximo en uno de los objetivos concretos de la Programación Anual del Centro para este curso: la utilización de lenguaje no sexista en las clases, en los documentos de centro y en las conversaciones habituales, incluida la interactividad en Internet, redes sociales y de mensajería.

Actuaciones

Después de una conversación en profundidad con el comité feminista y de efectuar una retrospectiva sobre actuaciones que se han llevado a cabo en el instituto, compartimos algunas líneas de trabajo y previsiones de este comité (que apoya las propuestas de la dirección) para conseguir cambios desde la práctica. Su difusión es con la finalidad de que puedan exportarse o adaptarse a otros centros u organizaciones:
  1. Impulso a actuaciones de grupos de alumnos y alumnas, muy concienciados, que participan en colectivos de la ciudad y que quieren incrementar la educación del centro educativo con propuestas importadas de los espacios en que colaboran. A menudo se desconoce el potencial real del alumnado adolescente, tanto en su proceso de aprendizaje no formal como informal. Aprovecharlo es fundamental para incrementar la calidad de la educación.
  2. La transversalidad de objetivos ha de ir acompañada con prácticas concretas y continuas, y con estrategias de vigilancia para conseguir una mayor efectividad. La teoría sin la acción pierde eficacia educativa.
  3. Las inquietudes del alumnado se han de tener en cuenta, y más cuando se comprometen a ser agentes de cambio educativo y social. En cierto modo, estamos ante la personalización del aprendizaje, impulsada también por los alumnos y las alumnas.
  4. En todos los centros educativos hay unos hechos diferenciales, que pueden ser el origen de cambios y que se han de aprovechar: en este caso, los bachilleratos artísticos: la potenciación de las artes plásticas, escénicas y musicales introducen “aire fresco” a las aulas. Otro factor diferencial, el uso intensivo de las TIC desde hace 26 cursos, permite el análisis de determinados discursos en Internet, seguir etiquetas y personas expertas que aportan ideas, fomentar la participación con argumentos de cambio, analizar textos y reflexionar sobre todo aquello que es tóxico para la educación feminista e inclusiva. A la vez, hay que predicar con el ejemplo y difundir mensajes positivos y educadores.
  5. Los grupos creados por el comité feminista en redes sociales con la finalidad de difundir e informar sobre el feminismo incrementan la libertad de expresión, el respeto y la mentalización a la hora de actuar: Whatsapp ha ayudado a centrar temas y a impulsar actuaciones. En este caso, uno es solo para el grupo impulsor y hay otro abierto, con un continuo incremento de personas que se quieren añadir.
  6. Los mensajes tratados por el comité necesitan de reuniones periódicas presenciales con delegaciones de clase y personas encargadas, para trasladar las ideas a las clases.
  7. Todas las personas han de estar en alerta para detectar lo que pueda atentar al respeto común y disponer de herramientas para provocar cambios.
  8. Cuando sea necesario, se pide colaboración de personas expertas, entidades y grupos del exterior para la contextualización y tratamiento de estas temáticas. Hace tres años vino a hablar con el alumnado Joana Biarnés (1935-2018), fotógrafa nacida en Terrassa, la primera mujer que ejerció como reportera gráfica en el Estado. Sus visitas a los campos de fútbol fueron muy hostiles, llenas de comentarios machistas por el hecho de ser mujer. Defendió el papel de la mujer con el ejemplo personal, en momentos históricos difíciles.
  9. El profesorado y el alumnado valoran muy positivamente el proceso de acogida de alumnos en las clases, para favorecer su integración y educación global en la normalidad afectiva y sexual.
  10. El lenguaje machista en conversaciones, clases o redes sociales exige un cambio profundo que ha de trasladarse al día a día, dentro y fuera del centro. Cada persona ha de predicar con el ejemplo para educar a la sociedad. Cuando sea conveniente deberían corregirse, en clase o fuera, lenguajes improcedentes que ya no tocan. Un ejercicio muy útil que se practica es construir un diccionario de palabras sexistas y su equivalente no sexista a lo largo del curso.
  11. El profesorado y el alumnado no pueden permitir en ningún momento comentarios, visualización de símbolos, frases en la ropa, dibujos, grafismos o lemas que inciten a comportamientos contrarios a la inclusión, la igualdad o al respeto de todos.
  12. Debe ser curricular todo contenido que mejore la sociedad, la democracia y el pensamiento crítico. Los temas de actualidad son auténticas asignaturas competenciales que se alimentan cada día, se reproduzcan en medios de comunicación o en redes sociales.

El potencial del alumnado adolescente es un gran aliado en el trabajo pedagógico de los centros educativos. Juegan un gran papel en el diseño de la educación. Ahora que tanto se habla de medidas represivas como el pin parental, es un buen momento para seguir ejerciendo el deber democrático de educar en todo aquello que ayude a consolidar una sociedad más justa, inclusiva e integradora. A pesar de una minoría

domingo, 7 de abril de 2019

"Vulnerables" (Manuel Menor Currás)

Manuel Menor nos envía su nuevo artículo de opinión

Pasado borroso y vulnerabilidad en un presente incierto

Si los electores no urgen una ética común, y un sistema educativo construido desde ella, aviados vamos con lo que indican los abusos y desregulaciones latentes del Estado.

Los profesores de Sociales –los de Historia en particular- ya pueden reconsiderar su quehacer docente. A tenor de lo que se oye en los últimos tiempos sobre los neanderthales, la conquista de Granada, los abusos reconquistadores sobre musulmanes residuales después de 1492 o cómo deban arrepentirse los vikingos de sus incursiones en Galicia entre los siglos IX al XIII, no parece que haya servido de mucho este supuesto aprendizaje escolar. Esa fiebre revisionista del pasado, floreciente también en Méjico –y en otras áreas americanas- está poniendo en solfa todo lo investigado hasta el presente y pregona, a un tiempo,  que la ligazón de responsabilidades entre épocas y personas actuales con las de otros tiempos vendría a ser tan primitiva y tribal como en la Prehistoria.

Historias ucrónicas
Si la libertad de prensa está en manos de sus amos, la enseñanza de una Historia coherente con la investigación rigurosa también está en peligro. Entre manipuladores interesados en desviar la atención de muchos asuntos y atrevidos prestos a usar la Wikipedia contra quien se les ponga delante, los referentes históricos se usan como un divertimento aleatorio, de opiniones excitantes para distraer el duro presente. Esa posibilidad aumenta si se advierte que la Historia Contemporánea, y más lo acontecido desde la I GM, es una penitencia para muchos enseñantes que deben tratar cuestiones inmediatas a los años 30. Por miedo a que les tachen de “adoctrinadores” o cosas peores, la ignorancia sobre la “Historia actual” es preocupante. Cuando se cumplen 80 años de nuestra última Guerra Civil, lo que más propagan los medios apenas altera lo que decía la Enciclopedia Álvarez y, como comprobó hace tres años Fernando Hernández, el bagaje con que muchos licenciados llegan a los másteres de profesorado es penoso.

Muy coherente todo ello con lo que en estos años ha trascendido a propósito de tesis, grados y postgrados impartidos en universidades de que se han beneficiado algunos privilegiados, o con el desmantelamiento programado para las públicas. Cuanto hipotéticamente decidan para cualificar la creación y difusión de conocimiento, vendrá lastrado de carencia de autoridad. Es placentero, y socialmente más provechoso, lo que miradas como la de Teófanes Egido han procurado transmitir a su alumnado en una fructífera docencia. (¡Gracias, maestro!).  Pero es nula la utilidad que, para reciclaje ético, pudiera tener una antología de las ocurrencias de que suelen hacer gala conspicuas personalidades. Los chascarrillos que engendran, similares en todas partes, muestran que su  proximidad al poder les seguirá escudando para eximirse de todo “esfuerzo” por saber de qué estén hablando cuando usan la Historia para enfrentamientos sectarios. ¿Recuerdan aquella falsa pelea de Esperanza Aguirre por las Humanidades en 1997?  Desafortunadamente, seguirán en su laberinto,  aunque  sin duda –como ha indicado el senador Olóriz– “necesitamos menos toreros y más científicos” y, con estos, buenos conocedores de los problemas educativos, que se responsabilicen de encontrar alguna solución al fatuo exhibicionismo.

Falsas rigideces
Cuanto más en campaña –y con eslóganes muy discutibles- más lástima da que muchos candidatos no sean ejemplares en el uso serio de los saberes. Pese a los prejuicios que aceptan por tradición, ambiente familiar, clase social o compadreo con poderes más altos que el suyo, dicen ser neutrales y, con tal bagaje, nunca decidirán para todos. Tampoco defenderán –como debiera ser su obligación democrática- una ética laica, como exige la convivencia intercultural. Cuando se sientan presionados por tutorías como las que la jerarquía católica ha tratado siempre de imprimir a la política española, acatarán la obediencia debida. Nos salen caros, pero puede que sea este el sentido primordial de los colegios privados o, en su lugar, de ese 32,7 % de concertados existentes en nuestro sistema educativo en virtud del supuesto pacto escolar de 1977 en el artículo 27CE.

El valor que Durkheim confería a quienes se habían comprometido con los cambios  de la Revolución Francesa, radicaba en que “donde las viejas tradiciones religiosas, políticas y jurídicas, han mantenido su rigidez y autoridad, han frenado cualquier atisbo de cambio y, precisamente por esto, previenen el despertar de la reflexión”. Meritorio era que habían abierto el camino a pensar que las cosas podían ser de modo distinto a como habían sido, a poder preguntarse cómo podrían y deberían ser y, por supuesto, qué se habría de cambiar en una configuración justa de las relaciones sociales, productivas o políticas. Vale para la educación –y la política- en la incertidumbre actual: si no induce a reflexionar sobre los problemas que tenemos, la pasiva aquiescencia dejará que las rutinas prosigan y que se decante un mundo más peligroso. Al ritmo que vamos, con los medios del Estado a disposición de iluminados doctrinarios tramposos, incluso logros como el que hizo que los Derechos Humanos (en 1948) puedan pautar una ética universal para un mundo secularizado volverán a ser vistos como rémora por los violentos que logren, por la fuerza, regir los asuntos comunes.

La España vaciada
La Tierra pasa ya factura por la  irresponsabilidad de los humanos por no considerarla un bien común, al que los demás deben sojuzgarse. Y también en esto políticos y enseñantes habrán de posicionarse. Cuando los partidarios de la “Geografía crítica” –Harvey, Lacoste, o Capel, entre otros- empezaron  a difundir sus hipótesis y  metodologías, se consideró que “adoctrinaban” al alumnado. Se empeñaban en cruzar informaciones políticas y económicas para clarificar cómo el aprovechamiento indiscriminado de recursos naturales generaba “paisajes” que nunca se publicitarían en los paquetes turísticos. Las alertas por las colonizaciones descabelladas, por el alocado turismo o las talas salvajes, los monocultivos industriales y los estabulaciones forzadas,  con los consiguientes desplazamientos de población, miserias y hambrunas provocadas por rupturas radicales con las tradiciones culturales de cada territorio y, a veces, sin tener en cuenta siquiera las mínimas exigencias físicas, eran  para el desarrollismo dominante una ofensa provocadora inspirada en intereses “paletos”. Pocas de aquellas enseñanzas, que esforzados profesores pioneros desarrollaron en sus aulas desde los años setenta, cayeron en terreno propicio para alterar el curso de los acontecimientos y, sin esa masa crítica, los abusos urbanísticos y los planes estratégicos de intercambio y transporte han crecido desintegrando el territorio. La Geografía oficial, en todo caso, ha servido de poco, y Google Maps la acabará  enterrando si solamente va a seguir repitiendo cuanto ordene el poder instituido.

Y más vulnerabilidad
Por eso es sorprendente que la imagen –hiperrealista- de una “España vacía” esté destapando miles de expertos ahora que tan solo un residual 9% de españoles vive en el 77% del territorio. La disponibilidad de recursos naturales -con un cambio climático imparable y potente mutación en los ecosistemas- se acorta, pero no va a ser fácil que reconozcan el oportunismo de muchos arbitrismos simplistas en vísperas electorales. No obstante, esta inusual preocupación por los resistentes que reclaman atención a la riqueza rural y a su propia sostenibilidad -en igualdad con los urbanitas-, podrá ser de interés. ¡Ojalá que en la próxima legislatura esta  áreas de vulnerabilidad sirva, como le gustaba decir al sociólogo crítico Robert Castel, para evaluar la calidad de los representantes políticos en el Parlamento o desde el Gobierno! Estén pendientes sus votantes de si se ocupan de “lo social” de estas reclamaciones o las dejan medio protegidas, poco reguladas o precariamente residuales, a merced de la Naturaleza inclemente y de alguna caridad o beneficencia particular.



Manuel Menor Currás
Madrid, 03.04.2019



domingo, 11 de noviembre de 2018

Desconfianza (Manuel Menor)


Después de la sentencia del TS, ¿cómo queda la Justicia?

La judialización de la política –incluida la educativa- desvirtúa a la política y a las sentencias judiciales. ¿Los intereses creados mandan más?

Igual que “empoderar”, “poner en valor” es expresión reciente que va camino de ser tópicamente reiterativa. Tan en auge está que, en casi todo acto, comentario, evento, opinión más o menos animosa en pro de cualquier causa de cierta, el que opina, expone o exige algún cambio se siente desacertado si no la pronuncia. Va camino, por otra parte, de querer ser propiedad particular de personas y grupos  con pretensión de marca exclusiva cuya misión y objetivo fuera encauzar, dirigir y controlar la resolución de problemas no solo sociales sino también personales.

Recuerden quienes sigan con algún interés los debates de las políticas educativas, cómo la palabra “valores” –y no digamos la  expresión calidad educativa”- siguen siendo objeto de agrias discusiones que en ese afán de absoluto, acaban siendo excluyentes por razones que casi siempre pretenden ser intocables, por más que sean la causa del desencuentro. Esa significatividad excluida que se preserva encierra los elementos relevantes del debate, manteniendo en la oscuridad de lo no dicho el privilegio de seguir existiendo e imponiéndose a cuantos no tienen acceso al poder de decisión o se pretende que no lo tengan.

“Valores” y “Calidad”

Cuando en 2011 se acabó armando en torno a estos dos ejes “valores” y “calidad”, una plataforma reivindicativa como, por ejemplo, “La Marea Verde”, independientemente de la evolución que haya tenido esta asociación de grupos que se sentían más agraviados por las políticas educativas de diversos gobiernos autonómicos que por las del Ministerio de Educación, invocaron un “valor” contrario: “Una escuela de todos para todos”. Lo mismo hicieron muy pronto otras “mareas” como la de Sanidad reivindicando lo público frente a una invasión desequilibradora de las privatizaciones con el pretexto de lo individual exclusivo. Preservar, no perder de vista el valor del bien común, de la justicia distributiva. Esta es la pelea de fondo, igual que cuando en el siglo XVIII, las revoluciones burguesas “pusieron en valor” un conjunto de “valores” que todo ser humano tiene por haber nacido, cuando el Antiguo Régimen primaba  lo que se recibía  por familia, sangre o confesionalidad de cualquier clase, como razones de la diferencia de trato colectivo. Desde entonces, todo intento de marcha atrás en cuanto a no reconocimiento público de esa libertad, igualdad y fraternidad común, suele acarrear peligro para la convivencia democracia.

Por eso, es un mal síntoma lo que puede significar la sentencia del Tribunal Supremo que, esta mañana, acaba de conocerse, en que pretendía clarificar la cuestión del impuesto a las hipotecas bancarias. La gama de desconfianzas en que va a meter a la justicia española es de largo alcance. Esta dubitación profunda en que andaba el TS, a la que ha seguido esta doctrina que ni siquiera es salomónica, si se añade a otros reveses de nuestros altos jurisconsultos ante tribunales europeos, dejará huella en cuantos tengan que acudir a esta instancia supuestamente independiente. La división de opiniones en torno al “valor” o “valores” que protege este último pronunciamiento del TJ será, además, mucho más profunda cuando buena parte de la política española –la más sensible precisamente a esa división de opiniones en torno a lo que debe primar cuando son varios los “valores” o modos de ver qué merezca la pena- está  pendiente de resolución. Y más aguda será cuando salten a la palestra mediática las resoluciones pendientes respecto a la secuencia de casos graves de corrupción, directa o indirectamente protegidas o alentadas por altas instancias y personalidades del mundo político en estos años de hierro.

La “mejora” del sistema educativo

En Educación, son sobradamente conocidos asuntos cruciales que han convertido  al Supremo y al Constitucional en cuarta cámara decisoria, resultando en general, inclinada hacia las posiciones más conservadoras en cuanto a “valores”. Casos hay ya célebres, como el de la variación de doctrina respecto al uso de los recursos públicos para colegios que segregan a su alumnado, entre otros aspectos de la LOMCE. O situaciones como las de los profesores interinos a quienes no se pagaban las vacaciones de verano, y que en Estrasburgo se le enmendó la plana. ¿Y qué decir de sentencias tomadas en Tribunales Superiores Autonómicos respecto a reclamaciones de instancias sociales como algunas AMPAS en pro de la enseñanza pública, que no siendo partido con representación en la respectiva Asamblea se han quedado con su razón en el limbo, sin poder proseguir su llamada de atención sobre  “puestas en valor” en que la discriminación de recursos era relevante?

Parece que pronto, posiblemente antes de Navidad, podremos disponer del texto que enmiende la LOMCE. Y seguramente volveremos a asistir, como si del juego de la oca se tratara, al reinicio de un proceso varias veces reiterado en la secuencia de leyes orgánicas que, desde el artículo 27CE, regulan el sistema educativo y, particularmente, las etapas escolares. Pronto veremos reaparecer las apelaciones a la  distintiva “puesta en valor” de los “valores” en juego –con oscuridad respecto a los “valores de negocio” que se juegan algunos actores particulares-. Probablemente sea dado ver, más pronto que tarde, cómo haya aflojado la virulencia que esta distancia entre unos y otros pueda suscitarse todavía: no está claro cómo haya diluido el tiempo lo acontecido en otras coyunturas. El cansancio y la indiferencia alcanzan a los antiguos rockeros que van de retirada, mientras los nuevos juegan más con la oportunidad mediática que con la consistencia argumental que les daría poder contar con los recursos apropiados  en un Proyecto de Presupuestos Generales sin devaneos. ¿El último tejido de Penélope para la regulación educativa ocultará, solapará o pondrá en primer plano valores exigibles democráticamente en igualdad en una escuela de todos y para todos? ¿Qué van a poner en valor? 

Manuel Menor Currás
Madrid, 07.11.2018

domingo, 15 de julio de 2018

Valores (Manuel Menor)


Prevenir la intolerancia es salvar el estilo de vida democrático

La UE estimula la cooperación de los centros educativos con las administraciones y los ciudadanos, y que se amplíen las competencias de los docentes

La ministra de Educación ha defendido que habrá que crear una “asignatura obligatoria en valores cívicos y éticos”, lo que no ha parecido gustar a los obispos, que dicen temer “se imponga una ética de Estado”. Este juego contrapuesto entre dos modos de entender la educación sosteniendo los medios para que siga siendo confesional, nos remite a lo que el Vaticano y España empezaron a pactar el 28.07.1976, después de 40 años de intenso control moralizante. Mientras en Francia hace 113 años que decidieron evitar interferencias eclesiásticas, hemos acumulado muchos retrasos en la agenda educativa, entre ellos una inusitada trazabilidad de confesionalidad en el currículo escolar, con su inmediata repercusión en el alumnado por su facilidad para buena nota. Para los promotores de la LOMCE, el privilegio también alcanzó a  los profesores de Religión: en Andalucía, por ejemplo, un 12% ni dan clase, pero siguen ahí a diferencia de los interinos, pendientes de que se reviertan los recortes de 2012.

La aritmética parlamentaria no facilitará a Isabel Celáa que su gestualidad verbal modifique mucho la vida escolar. La estrategia episcopal, en cambio, puede mover a sus más ruidosos fieles hacia nuevas cruzadas. Tal vez por ello, a cambio de que no ponga pegas con lo que vaya acontecer en Cuelgamuros, ya esté apalabrada la manera de hacer casi nada en el ámbito educativo. Lo cierto, sin embargo, es que, no solo a la luz de  nuestro entorno sociopolítico, sino por razón de las sacudidas que recibe la convivencia a escala internacional, europea y española, urgen políticas que ofrezcan un sistema moral compartido, valiosas para potenciar la tolerancia entre todos los ciudadanos. No se cubre esa urgencia con fundamento confesional. Habitualmente excluyente de las reglas de vida de otros, el privilegiado en España desde 1851 acumula –en un menguante panorama de practicantes- grandes parcialidades históricas y morales: curas y obispos ultraconservadores y de aire cismático, clásicas intransigencias en cuestiones de sexo y derechos de las mujeres, y otras actitudes nada ejemplares. 

El Informe RAXEN
La enseñanza pluralista en valores cívicos viene urgida por el inquietante panorama de datos que muestra el Informe sobre evolución de los incidentes relacionados con el odio en España, 2016, del Ministerio del Interior. Las razones de manifestaciones y delitos de odio e intolerancia son variadas: misoginia y sexismo, disfobia y aporofobia (contra los pobres), homofobia y transfobia, negrofobia y afrofobia, antigitanismo y romafobia, islamofobia y otras intolerancias religiosas, antisemitismo y judeofobia, xenofobia y populismo antiinmigrante, ciberodio -más de un millar de Webs y sites en Internet-, violencia futbolera ultra y hasta música racista. Los crímenes, delitos e incidentes detectados por estos capítulos fueron 1328 en 2015 y descendieron a 1272 en 2016, pero han sido especialmente crecientes en razón de racismo o xenofobia (+32,7%), discapacidad (+20,6%), ideología (+20,4%), y  orientación o identidad sexual (+18,1%). El Informe RAXEN, del Movimiento contra la Intolerancia que lidera Esteban Ibarra, añade a las entre 4.000 y 6.500 víctimas de estas agresiones, la luctuosa suma de 80 fallecidos desde la muerte de Lucrecia Pérez en 1992. Si se suman los 30 feminicidios anteriores al nueve de julio –a sumar a los 720 acaecidos desde 2007- crece la urgencia.

Se han de fortalecer, pues, las razones comunes de la convivencia y crear una enseñanza basada en valores cívicos, asentada en los Derechos Humanos compartidos por todos. No será porque la UNESCO no lo haya propugnado reiteradas veces, entre ellas en el consejo ejecutivo de 23.11.2015, alertando sobre lo urgente de que “los educandos sean ciudadanos del mundo creativos y responsables”, para fortalecer la Agenda 2030 de la ONU en pro de un Desarrollo Sostenible. Las recomendaciones del Consejo Europeo y de la UE también caminan en el mismo sentido: promoción de la ciudadanía y los valores comunes de libertad, tolerancia y no discriminación a través de la educación.

Manuel Menor Currás
Madrid, 12.07.2018

miércoles, 11 de julio de 2018

La ministra de Educación propone en el Congreso que Religión deje de computar en las notas (EL DIARIO)

ELDIARIO.ES publica esta noticia

La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha confirmado en su primera comparecencia en la Comisión del Congreso de los Diputados que la asignatura de Religión dejará de computar en la nota, tal y como estableció la Lomce, conocida como Ley Wert, y que se aprobó en solitario por el PP. La ministra ha anunciado también una nueva asignatura obligatoria que se llamará Valores Cívicos y Éticos. El Estado gasta ahora 100 millones al año en maestros de Religión, ya que su salario está sufragado por el Estado.
En una entrevista con eldiario.es ya adelantó estos planes: "Las religiones no deben tener valor académico si es que persisten en el currículo escolar. No deben tener nunca una asignatura alternativa como los valores éticos. Estos valores son universales y, por lo tanto, todos los alumnos y alumnas tienen que acercarse a la materia de los valores éticos".
También ha anunciado que revertirá el decreto de racionalización del gasto público en educación, que provocó recortes en las aulas, y derogará algunos artículos de la Lomce, como el de trayectorias curriculares. Sobre la Lomce, ha recalcado que se reformarán tres artículos (122, 127 y 135) para "recuperar la participación de la comunidad educativa en los consejos escolares de los centros públicos y concertados".  Por ello, cambiará también la elección de los directivos de los centros.
En su comparecencia en el Congreso ha defendido además el modelo igualitario en las escuelas y, por ello, ha afirmado que abrirá "un diálogo" con los centros que segregan por sexo, es decir, separan a las niñas y los niños. H a resaltado que hay algunos centros concertados, "muy pocos", que diferencian a los alumnos por razones de sexo.  Según Celaá, ello va en contra de algunos principios generales de la educación como es la enseñanza inclusiva.
"Abriré un tiempo de diálogo con estos centros que han optado por este modelo", ha subrayado la ministra, que ha enfatizado: "podremos acordar que el modelo más igualitario aporta más valor" para una educación inclusiva.
Asimismo, Celaá ha afirmado que modificará el artículo 109 de la Lomce, que fija que la programación de plazas concertadas es "por demanda social".  La ministra considera que esa frase es "un eufemismo" que propicia en algunos casos que la concertada esté por delante de la pública.  No obstante, Celaá ha defendido que la red centros concertados cubre una función social, con carácter complementario para las necesidades de escolarización.
"La inmensa mayoría" de estos centros "cumple con sus obligaciones y fines sociales, fortaleciendo el sistema", ha recalcado.
También se suprimirán las reválidas contempladas en la Lomce -el anterior ministro, Íñigo Méndez de Vigo, las paralizó- y se recuperarán Programas de Diversificación Curricular para apoyar al alumnado con más dificultades de rendimiento.
Celaá ha manifestado, no obstante, que se recuperarán las evaluaciones diagnósticas, en concreto, en cuarto de Primaria y segundo de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

domingo, 24 de junio de 2018

21, 22 y 23-9-18: XXXVIII Escuela de Verano: La Escuela del Cuidado Mutuo - Escuela Abierta Getafe

La Escuela del cuidado mutuo será el tema central que guiará el próximo septiembre la Escuela de Verano de Escuela abierta.
Tendrá lugar el próximo fin de semana del 21, 22 y 23 de septiembre.Aquí podréis encontrar la programación de todo el fin de semana. Las inscripciones estarán abiertas  hasta el 17 de septiembre.
Aquí podéis descargaros la Programación de la XXXVIII Escuela de Verano
Para hacer la inscripción pincha en el siguiente enlace: Formulario de inscripción



sábado, 2 de junio de 2018

"Convivencia positiva o disciplina" (Pedro Uruñuela para EL DIARIO DE LA EDUCACIÓN / Convivencia y Educación en Valores)

Reproducimos este artículo publicado en el blog CONVIVENCIA Y EDUCACIÓN EN VALORES, dentro de ELDIARIODELAEDUCACION.COM



“Si nos preocupa la convivencia escolar y queremos mejorarla, así como ayudar a que existan los menos problemas posibles, y que los que haya se solucionen de forma pacífica y no violenta, ¿por qué focalizamos nuestra atención sobre todo en las conductas que dificultan la convivencia y en cómo sancionarlas, y apenas nos fijamos en las conductas que la favorecen y en cómo fomentarlas?”. Esta era la pregunta que se hacía el profesor Sebastián Sánchez en el primer número de nuestra revista digital CONVIVES. A mi juicio, plantea un diagnóstico muy acertado de lo que está sucediendo en los centros educativos, señalando uno de sus principales problemas en relación con el trabajo de la convivencia.

La situación que se puede vivir en los centros preocupa al profesorado. El incremento de conductas disruptivas, las dificultades para dar clase, sobre todo en determinados cursos de primaria y secundaria, las faltas de respeto y los enfrentamientos con y entre el alumnado, son situaciones que dificultan la tarea docente, causando una gran insatisfacción profesional e incidiendo en los resultados académicos del alumnado. Son las denominadas “conductas violentas de baja intensidad”. Hay acuerdo en la necesidad de evitarlas y hacer que disminuyan lo más posible en su frecuencia.

Muchos profesores y profesoras, alarmados por la incidencia y consecuencias de estas conductas, exigen que se tomen medidas contra ellas, reforzando la autoridad del profesorado y estableciendo normas más duras con sanciones inmediatas y eficaces contra estos comportamientos. De esta forma, se exige y quiere poner en vigor un modelo de respuesta que podemos caracterizar como “modelo reactivo”, ya que ‘reacciona’ ante las conductas del alumnado y propone actuaciones sobre ellas una vez que han tenido lugar. Su objetivo principal es impedir las conductas negativas estableciendo un control del alumnado a través de normas estrictas y sanciones inmediatas para la corrección de los incumplimientos.

En este modelo es muy importante que esté establecido un buen reglamento que concrete las normas que deben seguir todos los alumnos y alumnas, así como las sanciones que se deben aplicar en caso de incumplimiento. Es el planteamiento previsto en el artículo 124 de la LOMCE que, tras sólo enumerar y pasar rápidamente sobre la necesidad de un plan de convivencia, se centra y desarrolla ampliamente las características de las normas, los tipos de conducta contrarias a la convivencia, las sanciones que se deben imponer y el refuerzo del poder del profesorado para ello, disfrazado de refuerzo de la autoridad.

Desde este planteamiento de trabajo se busca, sobre todo, identificar y detectar a los alumnos y alumnas “conflictivos”, que no se adaptan a las normas establecidas, y poner en práctica esas medidas sancionadoras y ejemplarizantes, convencidos de que, de esa forma, cambiarán su forma de comportarse. Desde este modelo suele responsabilizarse a los padres y madres de las conductas de sus hijos en el centro, ya que es en casa donde debían haber aprendido la forma adecuada de comportarse. El centro lo que debe hacer es centrarse en los temas académicos que son de su competencia, olvidando la responsabilidad y oportunidad de entender la escuela en doble dimensión, como centro de aprendizaje y de convivencia.

También, en este planteamiento se suele olvidar al resto del alumnado “no conflictivo”, dando por hecho que, al comportarse como buenos alumnos y alumnas desde el punto de vista académico no tienen necesidad de trabajar la educación emocional y moral ni de adquirir las competencias necesarias para la convivencia, dando por hecho que son aspectos ya adquiridos y desarrollados. No es difícil que, ante situaciones diferentes de la vida, estos alumnos y alumnas muestren claramente sus carencias, al no saber hacer frente a dichas situaciones de una manera adecuada. Y es que no sólo los chicos y chicas disruptivos, todo el alumnado necesita trabajar también su competencia emocional, social y ética.

Con todo, el principal problema que plantea este modelo reactivo radica en su ineficacia para dar respuesta a las conductas disruptivas y otros comportamientos de indisciplina, ya que olvida y deja de lado factores importantes en la aparición de estas conductas. He comparado en numerosas ocasiones este tipo de conductas con la imagen de un iceberg: la parte más pequeña es la parte visible que flota por encima del agua; la parte más importante, la que mantiene y apoya a la visible, es la más voluminosa, la que está hundida y no se ve, pero que es la que realmente mantiene la punta visible del iceberg. Así, las conductas disruptivas son esa punta visible, pero hay que profundizar en la parte oculta, donde se encuentran los factores causantes y sustentadores de dichas conductas.

No se puede olvidar que la violencia surge de las contradicciones existentes en el sistema y que sólo puede hablarse de convivencia pacífica cuando se ha conseguido erradicar y poner fin a esas situaciones basadas en la injusticia. En los centros se manifiesta una contradicción fundamental, el desajuste que existe entre una educación básica y obligatoria para todos el alumnado y los resultados que se obtienen, ya que uno de cada cuatro no consigue adquirir los conocimientos y competencias necesarias para vivir en el siglo XXI y no logran el título correspondiente.

Para dar una respuesta adecuada a estas conductas es preciso analizar y atender todos los factores personales, escolares, familiares y del entorno que están presentes en el aula y en el centro, como son los contenidos de la enseñanza, las metodologías empleadas, la organización de los grupos y del centro o las formas de evaluar al alumnado y los procesos educativos, así como los elementos externos, propios de la familia y el entorno socioeconómico. Sólo desde una perspectiva ecológico-sistémica, que valore y tenga en cuenta todos los factores, puede darse una respuesta adecuada. No sólo es responsabilidad del alumno/a y es éste quien debe cambiar. Son muchos los factores que debemos atender y modificar para conseguir la disminución de las conductas de indisciplina.

Existe una alternativa a este modelo reactivo, el modelo proactivo. Éste busca adelantarse a los problemas trabajando básicamente la prevención y desarrollando en todo el alumnado las competencias, habilidades y valores necesarios para una convivencia positiva. Parte de la necesidad de trabajar por la eliminación de las conductas disruptivas, pero lo hace desde planteamientos muy diferentes.

Desde este modelo proactivo, más allá de enfoques puramente disciplinarios, surgen nuevas preguntas y nuevos enfoques para la convivencia: ¿qué conductas ejemplifican y son muestra de la convivencia positiva? ¿qué competencias, habilidades y valores hacen posible la convivencia? ¿cómo potenciar y reforzar estas conductas? ¿cómo trabajar las competencias, habilidades y valores necesarios para esta convivencia positiva?

La respuesta a estas preguntas cambiará nuestro enfoque y nos centrará en lo que realmente nos importa. Algo que iremos concretando en sucesivos trabajos.

Pedro Mª Uruñuela Nájera. Asociación CONVIVES

jueves, 31 de mayo de 2018

Matricula a tus hijas e hijos menores en Valores Sociales y Cívicos (Primaria) o en Valores Éticos (Secundaria)

LAICISMO.ORG nos envía esta campaña



Ante el próximo inicio de la matriculación escolar, en la que con la ley actual debe elegirse entre clase de religión o Valores Sociales y Cívicos (Primaria), o Valores Éticos (Secundaria), se llama a elegir esta segunda opción.

EDUCAR EN VALORES supone:

- Aprender a pensar sin adoctrinamiento, con el conocimiento racional y crítico aportado por la ciencia.

- Recibir contenidos sobre las personas, la vida, la muerte, el mundo, la sociedad... de acuerdo con los Derechos Humanos y los avances científicos.

- Aprender juntos, sin discriminaciones, crea lo que crea cada cual, los contenidos comunes para la convivencia solidaria en una sociedad plural.

- Ejercitarse en valores cívicos y conocer los avances sociales: la igualdad, la justicia, la libertad, la solidaridad, el papel de la mujer, las identidades sexuales, el respeto, la salud,...

- Contribuir a que las aulas sean el espacio del conocimiento. Las creencia ya tienen los suyos en las parroquias, templos, mezquitas, sinagogas,...

POR UNA ESCUELA PÚBLICA Y LAICA - RELIGIÓN FUERA DE LA ESCUELA