Mostrando entradas con la etiqueta Grado Superior. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grado Superior. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de abril de 2022

Ayuso financiará el Bachillerato y FP privados incluso a familias que ingresan más de 100.000 euros (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

 Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es

Madrid eleva la renta per cápita máxima para solicitar un cheque de 10.000 a 35.913 euros per cápita: pagará los estudios a familias con dos hijos que ingresen hasta 140.000 euros mientras defiende que las ayudas son para personas en “situación socioeconómica desfavorecida”

— El negocio de la educación privada se multiplica en Bachillerato, FP e Infantil


21/04/202

Las ayudas públicas a los centros privados se disparan en Madrid. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha aprobado esta semana dos paquetes de “financiación” de estudios postobligatorios –una destinada a la Formación Profesional de Grado Superior y la otra al Bachillerato– por un valor conjunto de 73 millones de euros para el próximo curso, que irán destinados a que casi 27.000 alumnos en “situación socioeconómica desfavorecida”, según argumenta la Comunidad la necesidad de este programa, puedan acudir a institutos privados.

La Formación Profesional, el nuevo nicho de mercado de la educación privada
SABER MÁS

Sin embargo, pese a que el Gobierno regional vende que las becas son para familias que normalmente no podrían costearse un centro privado, ha subido notablemente la renta máxima para poder acceder a las ayudas: ha pasado de los 10.000 euros anuales per cápita de este curso a los 35.913 que se establecen para el próximo. Dicho de otro modo, una familia de dos progenitores y un hijo tendría que ingresar más de 107.739 euros anuales para no poder optar a las ayudas. Una de cuatro miembros (dos hijos) que gane menos de 143.652 euros al año es “renta baja” para la Comunidad y puede pedir una ayuda. Por no seguir: cuantos más hijos se tienen, más sube la renta máxima familiar con la que se puede pedir una ayuda a la Comunidad.

Según datos de Hacienda, el 70% de las personas que trabajan en la Comunidad declaró haber ganado menos de 30.000 euros anuales en 2019. Todos ellos –y muchos del siguiente tramo, de 30.000 a 60.000 euros anuales, en función de los hijos– podrían pedir estas ayudas.

Estas becas, que ya existían en cursos anteriores pero en este se expanden, se suman a los cheques guardería y a los de nueva creación para la Formación Profesional de Grado Medio, que se estrenan el curso que viene. Otro cheque a la lista.

Lo privado prospera en Madrid. Desde el curso 2018-19, el Bachillerato privado ha crecido cinco veces más que el público en la región, mientras en la FP superior los llamados centros de iniciativa social se multiplicaron hace años: en una década han pasado de tener 3.000 alumnos a sumar 22.000 este curso, una subida del 704%.

A lo público no le va tan bien: ha crecido un 60% en el mismo periodo y no pudo acoger a unas 20.000 personas que quisieron cursar FP el pasado verano. En conjunto, las personas que van a recibir un cheque para gastar en estudios no obligatorios ofrecidos por centros privados van a subir un 68% este curso respecto al anterior. A los algo más de 25.000 beneficiarios actuales se sumarán un mínimo de 18.000 más con la ampliación de los programas ya existentes (Educación Infantil, Bachillerato y FP Superior) y la creación de uno nuevo (FP de Grado Medio).

La dotación de este programa de becas para 2022/23 crecerá un total de 62,5 millones de euros, lo que supondrá un incremento de más del 29%, hasta alcanzar la cifra de 212 millones de euros, según datos de la Comunidad de Madrid.

43 millones el lunes, 30 el martes

“La Comunidad de Madrid viene impulsando una serie de medidas para la mejora y modernización de la educación y de la formación, entre las que se encuentra la política de ayudas y becas al estudio que tienen por objeto promover una formación de calidad que facilite el acceso de los jóvenes a la vida profesional o a estudios de grado superior”, justifica las ayudas la Orden 789/2022, que se publicó este martes en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid para otorgar, calcula, 11.813 becas por valor de 30,5 millones de euros durante el curso 2022-2023. La partida crece un 65% desde el pasado curso.

Su equivalente del lunes, en este caso para alrededor de 15.130 becas para cursar el Bachillerato en centros privados y dotada con 43 millones de euros, añadía al anterior argumento que “el cumplimiento del deber constitucional de garantizar que el derecho a la educación se extiende a la enseñanza postobligatoria requiere que las actuaciones de los poderes públicos vayan encaminadas a tratar de evitar que las desventajas socioeconómicas u otras circunstancias especiales puedan impedir o dificultar este derecho a las familias”. Los 15.130 agraciados suponen un 40% del total de estudiantes de Bachillerato en centros privados en toda la comunidad.

Estas explicaciones obvian –o incluso confrontan– la idea de que “el acceso de los jóvenes a la vida profesional o estudios de grado superior” mediante “una formación de calidad” pueda darse en el sistema público, más allá de que, cuentan las órdenes, “desde el Gobierno se viene apoyando la libertad de elección de centro escolar por las familias entre una pluralidad de centros y proyectos educativos de calidad”. Según este razonamiento, esta libertad de elección “podría verse limitada si los alumnos no pueden completar sus estudios postobligatorios en el centro donde han venido realizando la enseñanza obligatoria, debido a razones socioeconómicas”.

Estos programas no son novedosos, pero crecen. Los puso en marcha el Gobierno del entonces popular Ángel Garrido (que luego cambiaría de partido y sería degradado, de presidente a consejero de Transportes), pero era solo para cursar el Bachillerato en centros que tuvieran concierto hasta la ESO bajo la idea de que serviría para que el alumnado de estos institutos pudiera seguir en el mismo centro una vez pasasen al Bachillerato, que es de pago. Estaba dotado ese primer año, en 2019, de nueve millones de euros y pensado para 1.500 alumnos. Hoy va por 43 millones de euros y una previsión de 15.000 beneficiarios.

Evitar la “discriminación” a los privados

Pero ahora el Gobierno regional abre en esta convocatoria las becas a los centros privados sin concertar después de que los servicios jurídicos de la comunidad alertaran de que se podía estar discriminando a los centros privados sin concierto. Cicae, la asociación que agrupa a varios de ellos, protestó. Y la Comunidad reacciona abriendo el programa a todos los centros y multiplicándolo.

Pero como nunca llueve a gusto de todos, ahora son los centros que tienen un concierto en la ESO los que protestan. Escuelas Católicas de Madrid, la firma que agrupa los centros de la iglesia, la mayoría de los que tienen un concierto en Madrid, publicó ayer una nota en la que advierte de que la figura del cheque escolar “se aleja de la gratuidad de las enseñanzas y, en consecuencia, de la igualdad de oportunidades”, lamenta el “notabilísimo incremento del presupuesto”, “expresa su temor de que esta medida pueda ser un obstáculo para que el Gobierno cumpla su compromiso electoral de generalizar los conciertos educativos en estas enseñanzas” y “reitera que la extensión de los conciertos al Bachillerato es la fórmula legalmente prevista para alcanzar su gratuidad y, con ello, la libertad de elección de las familias y la igualdad con la oferta desde la escuela pública.

Estos 43 millones dejan muy claro el modelo de educación que defiende la Comunidad de Madrid: una educación que usa el sistema público de becas para reforzar el negocio educativo privado, y por el camino acabar con la igualdad de oportunidades
Isabel Galvín — responsable de Educación de CCOO Madrid

Isabel Galvín, responsable de Educación de CCOO Madrid, lamenta la “vuelta de tuerca” que le han dado al sistema y explica que la Comunidad de Madrid “lo que hace es que los que menos tienen financien a los que más tienen”, poniendo estímulos para que las familias se matriculen en la privada sin concertar, explica en relación a la subida de la renta máxima para pedir las becas, que abre estas ayudas a familias acomodadas. CCOO recuerda que con la cantidad que está dedicando a becas para estudios privados se podrían construir en la Comunidad de Madrid cinco institutos de 600 plazas cada uno.

“Estos 43 millones”, subraya Galvín, “es una cantidad muy superior a la que se destina en el Presupuesto de 2022 para inversiones de obra nueva o reposición en educación secundaria, y deja muy claro el modelo de educación que defiende la Comunidad de Madrid: una educación que usa el sistema público de becas para reforzar el negocio educativo privado, y por el camino acabar con la igualdad de oportunidades”. Y reflexiona: “Esto es posible porque hay una nueva Ley de Educación, recién aprobada, que lo permite”, señala mirando al Ministerio de Educación.

También CSIF se ha mostrado en contra de la medida. “Es una muesca más de esta Administración en detrimento de la educación pública”, lamenta el sindicato. “De nuevo, nuestra Comunidad vuelve a destinar dinero público a becar estudios no obligatorios, en este caso de Bachillerato, en centros privados”.

Las cuantías de las ayudas suben respecto al curso pasado, pero siguen resultando insuficientes para cubrir el coste de los estudios a los que están dirigidas. Las ayudas destinadas a Educación Infantil en centros privados subirán, de media, 378 euros al año, de 1.146 a 1.524 anuales. En las de FP de Grado Superior, las cantidades anuales a percibir pasarán de 1.770 a 2.212, mientras que en las de Bachillerato, llegarán a sumar 750 euros más al año, pasando de 3.000 a 3.750. Todas ellas están por debajo del coste de esos estudios.

lunes, 20 de septiembre de 2021

La FP y el techo de cristal de los chicos de la clase obrera (Agustín Moreno para eldiario.es)

 Artículo de Agustín Moreno para eldiario.es

  • Una comunidad como Madrid, que tiene un 35% de tasa de paro juvenil y una alta precariedad laboral, no puede cometer el disparate de dejar sin atender a una buena parte de la demanda de formación de los jóvenes
17 de septiembre de 2021 

Alba acabó bachillerato en un instituto público del sur de Madrid y quería matricularse en un ciclo de grado superior de Laboratorio Clínico. Pertenece a una familia trabajadora y cree que tiene capacidad para cursar una carrera, pero no puede permitirse la Universidad por las tasas universitarias y, sobre todo, porque necesita trabajar lo antes posible. Pero cuando miró las listas de admitidos en julio comprobó que no tenía plaza y que estaba en una lista de espera de 1.684 personas, ya que el 90% habían sido excluidos. Estos primeros días de septiembre va a tener que hacer guardia de noche en la puerta de un centro público, a ver si tiene mucha suerte y puede acceder a una posibilidad para seguir formándose. Alba es una más de las casi 25.000 personas que se han quedado sin una plaza pública para poder estudiar Formación Profesional (FP) en Madrid.

Los datos de la campaña de matriculación en Formación Profesional en Madrid para el curso 2021-2022 son escandalosos. En julio se quedaron 6.938 personas sin poder matricularse en Ciclos Formativos de Grado Medio. A ellos hay que sumar otros 17.976 (el 54%) que se quedaron sin una plaza pública para cursar un ciclo de Grado Superior. Son un total de 24.914 solicitudes rechazadas de personas, obligados ahora a ir centros privados y concertados o a quedarse en su casa por no poder pagar tasas de 7.000 a 10.000 euros. Este desastre de la FP en Madrid pone de manifiesto que no estudia quien quiere sino quien puede.

El déficit estructural de plazas públicas en la FP es un grave problema educativo por la falta de inversión y de planificación. Está afectando a sectores del alumnado con menos recursos que eligen la FP como itinerario formativo y destroza la equidad del sistema. Porque si lo unimos a la segregación escolar que produce la apuesta de la derecha por la red de centros privados y concertados, al distrito único y al bilingüismo, en la práctica supone un irrompible techo de cristal para los jóvenes de familias modestas. Algo que ya documentó Paul Willis en su “Aprendiendo a trabajar” (NOTA 1), desmontando el mito neoliberal de que cualquiera puede alcanzar los sueños que se proponga si se esfuerza independientemente de su origen social: los chicos de la clase obrera consiguen trabajos de clase obrera. No hay que olvidar que la naturaleza de toda segregación consiste en dejar a gente por el camino, convirtiéndose en un poderoso mecanismo que convierte la igualdad de oportunidades en un espejismo.

Lo sucedido no es imprevisión ni simple incompetencia. Es recurrente, ya que algo parecido sucede todos los años (NOTA 2). Las causas hay que buscarlas en la descarada estrategia de privatización de la FP. Privatización que no consiste en vender centros públicos, pero sí en cerrar aulas o ir vaciándolas de su alumnado. Es una decisión política que apuesta por un modelo educativo neoliberal que reproduce fielmente un modelo social injusto por desigual.

Su política contra lo público les hace mantener un déficit crónico de plazas en la FP pública para achicar el espacio de la educación pública. Al negar plazas públicas a muchos miles de alumnos, se les deja en la calle o se les arroja en brazos del sector privado, que ha proliferado bajo la forma de academias que difícilmente reúnen condiciones mínimas de calidad. Miles de alumnos reciben el “cheque escolar” exclusivo para el alumnado de la FP privada. Así, una orden de la Consejería de Educación de mayo de 2021 destina 18,5 millones de euros para becas de una media de 2.000 euros, lo que supone más de 9.000 alumnos derivados a la FP de Grado Superior privada. Las becas se gestionan directamente desde las secretarias de los centros privados. El resultado del proceso de privatización de la FP en la Comunidad de Madrid es demoledor: en solo diez años el alumnado que estudia FP en centros concertados y privados ha pasado del 27% al 44%, gracias a esta política deliberada.

Una comunidad como Madrid, que tiene un 35% de tasa de paro juvenil y una alta precariedad laboral, no puede cometer el disparate de dejar sin atender a una buena parte de la demanda de formación de los jóvenes. No es aceptable una política que escatima esfuerzos de financiación, de profesorado y recursos para potenciar y modernizar un sector educativo fundamental para mejorar la cualificación y la calidad del empleo. Este desprecio hacia la FP se evidencia en que Madrid es la comunidad autónoma con menos alumnos matriculados en FP sobre el total de alumnos matriculados en todo el sistema educativo, la que menos plazas oferta en la FP pública, y la única que cobra unas tasas académicas en la FP de grado superior de 400 euros. Para corregir y mejorar la situación, desde Unidas Podemos exigimos la máxima transparencia al Gobierno de la Comunidad y una Comisión de Seguimiento para la gestión de fondos provenientes de Europa para la FP. Hay que asegurar su carácter finalista y que no sean desviados a la privatización y a otros capítulos.

Es urgente negociar un Plan de Choque de Formación Profesional para hacer frente a la situación de emergencia existente y atender la demanda insatisfecha con mayor inversión, contratación de profesorado y apertura de las aulas taller en turno de tarde. A medio plazo, se deberá negociar con la comunidad educativa y los agentes sociales un Plan Estratégico de Formación Profesional que incremente la oferta de plazas públicas de FP en función de la demanda del alumnado y del mercado de trabajo, y no del negocio de los centros de FP privados. Hay que reforzar la FP reglada pública, más aún, cuando conocemos que se produce una disminución de la FP continua (dirigida a trabajadores en activo), porque las empresas han recortado a la mitad en una década el dinero en formación a sus trabajadores (NOTA 3).

Los efectos sociales y laborales del debilitamiento de la FP que hacen comunidades como Madrid, convierten el mercado de trabajo en el reino de la desregulación y la precariedad. Negar una mayor cualificación profesional a decenas de miles de jóvenes es abocarles al paro, a la precariedad y a los bajos salarios. Es la hora de apostar por empleos de calidad. Ello pasa, además, por la derogación de la reforma laboral a la máxima urgencia y por otro modelo productivo que nos saque del círculo vicioso de la dependencia cuasi absoluta de la hostelería y del turismo. Desde Biden a Macron han abierto el melón de algo obvio: es absolutamente necesario pagar bien a trabajadores debidamente formados. El modelo de precariedad, bajos salarios, trabajo sin derechos que conduce a la generación de trabajadores pobres no debe tener cabida en una economía avanzada y en una sociedad civilizada. Hay que poner una FP pública de calidad al servicio de la formación de los buenos profesionales que el país necesita.

lunes, 6 de agosto de 2018

La Comunidad de Madrid se enfrenta a una grave crisis de escolarización en Formación Profesional (FP). FE CCOO Madrid

Según los propios datos de la Consejería de Educación, en el curso que acaba de concluir ha habido más solicitudes que plazas disponibles para el alumnado. La previsión de la Federación de Enseñanza de CCOO de Madrid es que este déficit de oferta de FP crezca en el próximo curso 2018-2019.

30/07/2018

Los datos de la Consejería atestiguan que para el curso 2017-2018, en Ciclos de FP Básica hubo 6.280 solicitudes para 5.372 vacantes (16,9% de sobredemanda); en Grado Medio (GM) 20.590 solicitudes para 17.001 plazas (un 21,1% de sobredemanda); y en Grado Superior (GS) 23.584 solicitudes para 12.472 plazas (un 89% de sobredemanda). Es decir, que por cada plaza adjudicada, prácticamente hay otra que se rechaza.
A juicio de CCOO la tendencia estadística evidencia que la situación empeorará el próximo curso “ante la indiferencia del Gobierno regional por la salud de la FP Pública”. Una indiferencia que se convierte en complicidad con el sector privado a la hora de convertir la cualificación profesional de miles de jóvenes en un negocio.
Para el sindicato, la pérdida de matrículas asciende a 7.000 en la FP de Grado Superior, y a 1.000 en Grado Medio. Esto se debe a un perverso sistema ideado por el PP, que supone la subida de tasas en ciclos de Grado Superior públicos, mientras que a través del “cheque escolar”, exclusivo para el alumnado de FP privada, se fomenta la matriculación y el negocio en centros privados.
Este aliento de la FP privada se ejecuta con 22 millones de euros dedicados exclusivamente a fomentar que el alumnado se matricule en centros privados. De hecho, para el curso 2018-2019 sigue habiendo ciclos de FP que no se ofrecen en ningún centro público y sí en los privados (como el Ciclo de “Emergencias Sanitarias”). Según los propios datos de la Consejería, el número de centros públicos que ofrecen FP es ya, un año más, menor al de los centros privados: hay 134 centros públicos que ofrecen alguna modalidad de FP y 173 privados.
CCOO denuncia este perverso modelo que deja sin formación cualificada a miles de jóvenes y augura una grave crisis de escolarización en la FP madrileña. En este sentido, para Isabel Galvín, secretaria de la Federación de Enseñanza de CCOO de Madrid, “se hace urgente un Plan de Formación Profesional que haga frente a los significativos problemas de la Formación Profesional en la región”.
Publicado en feccoo-madrid.org