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domingo, 9 de mayo de 2021

'Cara al sol', 'feminazismo' y homofobia: la retórica de la extrema derecha se cuela en las aulas murcianas (Santiago Cabrera Catanesi para eldiario.es)

 Artículo de Santiago Cabrera Catanesi para eldiario.es

La última demoscópica territorial murciana reveló un apoyo del 20,3% de jóvenes entre 18 y 31 años a Vox con el sumatorio de la intención de voto y la simpatía hacia los partidos políticos

8-5-2021

El ideario de la extrema derecha se escucha cada vez más en los pasillos y aulas de los centros educativos murcianos. Estudiantes que niegan la existencia de la pandemia, rechazan el feminismo o entonan cánticos franquistas empiezan a ser una constante a la que se enfrentan docentes, padres y alumnos. La última demoscópica del Centro de Estudios Murcianos de Opinión Pública (CEMOP) advierte de la afinidad de los jóvenes con el discurso de Vox: el sumatorio entre la intención de voto y la simpatía hacia los partidos políticos arroja un 20,3 por ciento de apoyos a la formación de extrema derecha provenientes de votantes de 18 a 31 años. Una cifra que solo supera el Partido Popular, con un 20,9 por ciento en la misma franja de edad. Los datos contrastan con el recuerdo de voto de las últimas elecciones en 2019: un 12,8 por ciento de murcianos entre 18 y 31 años metió la papeleta de Vox en las urnas.

No es un misterio que la Región es el núcleo duro de votos de Vox a nivel nacional: en las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019 fue primera fuerza en la comunidad con 199.440 votos, es decir, el 28 por ciento del total de sufragios emitidos. Un año y medio después, la comunidad educativa da la voz de alarma por cómo ha calado la retórica extremista entre las nuevas generaciones.

La moción de censura fallida impulsada por PSOE y Ciudadanos contra el Partido Popular propició que una de los tres diputados díscolos de Vox, Mabel Campuzano, asumiera las competencias de la Consejería de Educación y Cultura a cambio de su apoyo para tumbar dicha moción. Una decisión plagada de críticas desde el sector cultural y educativo murciano. Docentes de la Región llegaron a calificar el documento con las "líneas maestras" de Campuzano: "sentimos comunicarle que no aprueba". Aun fuera de Vox, la consejera se ha mostrado abiertamente favorable al discurso de la extrema derecha: se ha autoproclamado 'preguntacionista' –ha asegurado que no se vacunará contra la COVID-19– y es defensora del veto parental y de las teorías conspirativas del 11M. Su inclusión dentro del Gobierno de Murcia ayuda a legitimar los postulados de Vox.

"O estás con ellos o contra ellos"

El hijo de Sergio (nombre cambiado), de trece años, llegó un día a casa y le contó a su padre que sus compañeros solían cantar de pie el himno falangista 'Cara al sol' en la clase de historia. "Había enfrentamiento entre los críos, y la profesora no hacía nada por pararlos", indica el progenitor. Chistes homófobos o cánticos franquistas eran situaciones habituales que la docente no intentaba acallar. Varios padres decidieron hablar con el jefe de estudios del centro educativo, que aseguró no saber nada de lo que sucedía, aunque reconoció que había escuchado por los pasillos del colegio gritos de "¡Viva España!" o "¡Viva Franco!": "Lo cortó de cuajo y no volvimos a tener problemas", asegura el padre.

Esther (nombre cambiado), docente de un centro concertado de Cartagena, lleva más de quince años dando clases y ha percibido en los últimos tres un cambio de comportamiento entre los adolescentes, algunos con "actitudes totalmente franquistas". "Defienden de forma agresiva los ideales de Vox: antiinmigración, antimujer, antipolíticas de igualdad", lamenta la profesora. No solo es el discurso en donde percibe el cambio entre el alumnado desde segundo de la ESO, sino en la forma de defenderlo: "No entienden que en democracia hay diversidad de opiniones. O estás con ellos o contra ellos". La docente asegura que en segundo de Bachillerato hay estudiantes que se identifican abiertamente con el ideario franquista. En un proyecto que se hizo en el centro sobre personajes de la historia, varios alumnos optaron por interpretar al dictador Francisco Franco o a Primo de Rivera por afinidad ideológica. "Desde que comencé como profesora he visto un cambio en la forma de debatir: antes los estudiantes eran de izquierdas o de derechas, pero eran más dialogantes".

"Son mensajes llenos de machismo, racismo o antiinmigración"

Javier es un estudiante de 17 años que va a un colegio de Murcia. Por las tardes, al volver de las clases es habitual que prepare información con sus padres para contrarrestar el argumentario de extrema derecha que sus compañeros y amigos le predican. "A veces los convenzo", reconoce Javier, que admite que a algunos los argumentos se les quedan "cortos" y se niegan a rectificar. "Por ejemplo, muchos creían que el número de vacunaciones dependía del Gobierno central, y les hice ver que no, que era una competencia de la comunidad", narra el alumno.

Su madre percibe, a través de las experiencias de su hijo, la importancia que tienen las redes sociales a la hora de calar el discurso de partidos como Vox en las nuevas generaciones: "Son mensajes muy simplistas, llenos de machismo, racismo o antiinmigración". La progenitora ve que en su adolescencia lo que se entendía por ser "revolucionario" se asociaba a pensamientos de izquierda, mientras que ahora la rebeldía juvenil se está identificando en la extrema derecha.

Otra profesora de un instituto de Archena, Elena (nombre cambiado), que da clases a un grupo de FP Básica, cuenta que un grupo de unos doce alumnos no distingue entre los términos machismo, hembrismo y feminismo. "Usan la expresión 'feminazi', típico de la extrema derecha, critican las manifestaciones feministas y niegan cualquier tipo de explicación", lamenta. A su aula acuden jóvenes de entre 15 y 18 años, señala que los estudiantes conflictivos suelen venir de familias desestructuradas y que las discusiones surgen a raíz de comentarios machistas que profieren algunos de sus alumnos. Elena es profesora desde 2005 y ha percibido un cambio fuerte en la actitud de los estudiantes a raíz de la pandemia, que reclaman su libertad individual frente a la salud pública. Una situación que ha "crispado" el debate político, y señala a Vox como uno de los precursores de la polarización. "Incluso tuve un grupo de estudiantes de cuarto de la ESO negacionistas de la COVID", cuenta resignada la profesora, aunque señala que consiguió hacerlos "recapacitar".

Banderas de España y cantos legionarios

Los alumnos de Silvia (nombre cambiado), otra profesora de primero y segundo de la ESO, se registran en una app educativa con nombres como 'Vox' o 'Santiago Abascal', o se ponen la bandera de España. "Lo hacen de forma inocente, pero es bastante curioso: ¿qué los lleva a hacer algo así?", se pregunta la docente. También recuerda que el año pasado, antes del comienzo del estado de alarma, fueron a pie a una excursión y por el camino sus estudiantes decidieron cantar el 'Cara al sol' para pasar el rato. "Les llamamos la atención y les explicamos que lo que hacían estaba fuera de lugar, pero lo que nos sorprendió es que sabían la letra mejor que nosotras", narra Silvia.

La última situación que recuerda la docente fue a principios de año, cuando propusieron a sus alumnos decorar un espacio de estudio. Un grupo de cuarto de la ESO apareció con una bandera gigante de España y la "colgaron en la pared". Más tarde, se encontraron con varios de esos estudiantes sacando pecho y con una mano en el corazón mientras cantaban 'El novio de la muerte', himno oficioso de la Legión Española. En ese momento una compañera de Silvia sugirió a los estudiantes que debían informarse por el origen de la canción antes de cantarla.

El toque de atención valió para que al día siguiente el grupo de alumnos apareciera con enseñas de España atadas a los hombros a modo de protesta. "No teníamos problema con la bandera colgada en la pared. De hecho, sigue ahí a día de hoy", indica la docente, que asegura que ni siquiera los padres veían "problema alguno" en lo que habían hecho sus hijos. La solución pasó por que la profesora de Historia les profundizara en una clase sobre la dictadura franquista. "Parece que lo entendieron porque desde entonces no ha habido problemas". Silvia se muestra preocupada por cómo las nuevas generaciones asumen la retórica de la extrema derecha: "La interiorizan y la naturalizan desde la inocencia".

viernes, 12 de marzo de 2021

Adoctrinamientos (Manuel Menor)

 Adoctrinamiento y “verdad objetiva” andan en liza 

Nos habían enseñado que para tener alguna “veracidad” en lo que decimos era imprescindible romper con nuestros prejuicios previos. 

Parece que no, como proclaman acontecimientos relacionados con el 8-M y partidarios de la la verdad “objetiva”, que estos días tienen defensores, dispuestos a hacer valer lo que sea. Por ejemplo, en la Casa de Windsor, gracias a las confesiones de Harry y su esposa, nietos de la reina, se acogen a que no tienen “iguales recuerdos”. Más cerca, en la calle Génova, testigos implicados en el pasado del PP se han acogido a la doctrina de no contestar a preguntas que tengan que ver con ese tiempo histórico, cuando arrecian las dudas. Unos y otros están en su derecho, a cambio de quedarse sin presente entre cuantos prefieren la autenticidad sobre la impostura. 

La doctrina del Adoctrinamiento 

La novedad más reciente es la teoría del“adoctrinamiento” que, para tapar un episodio no menos chusco, ha lanzado el alcalde madrileño, y afecta a las políticas educativas. La reserva de Almeida respecto a la posible asistencia de un personaje político a un centro público, para que le preguntaran sobre cuestiones de género, se parece al minucioso afán de los equipos modestos para embarrar un encuentro cuando los visita uno de los grandes: sus jugadores exhiben todo tipo de tretas, más o menos reglamentarias, para que ninguna jugada salga adelante: los italianos fueron artistas en tácticas del catenaccio, invento futbolero de los años 30. Habilidades como la de este alcalde portavoz de los sofismas de su partido son, además, jaleadas enseguida por una amplia hinchada mediática, verdaderos árbitros de las ciencias morales de la verdad y el bien públicos. ADOCTRINAMIENTO está a punto de pasar en este momento al Ficcionario de la sinrazón política, partidaria de que el disentimiento sea el sistema ordinario de cuanto nos afecta y, por supuesto, de cuanto haya podido acontecer, puesto que lo que importa es ir improvisando y saliendo de los barullos como se pueda. 

El problema es que el pasado casi nunca ha pasado del todo y sigue estando ahí, por mucho que lo escondamos. Si aplicamos la doctrina Almeida a la mayoría de los defectos que tenga nuestro sistema educativo, nos encontraremos con que los pactos originarios, que de algún modo acoge el art. 27 de la CE78, y las propuestas de nuevos pactos más precisos que desde los años noventa han sido un clamor para cuantos veían en la dinámica del consenso una necesidad urgente e incontrovertida –como todavía trató de promover Méndez de Vigo-, se verá que son imposibles, y todos los ciudadanos se cansarán al no ver modo de cambiar lo improcedente. La doctrina del “adoctrinamiento” enseguida recorre las filas de unas y otras trincheras de la verdad y, como en la I Guerra Mundial, los adeptos a la guerra de posiciones se estancan en la creencia de que tienen la verdad y toda la verdad: no les hace falta para nada contar con los otros para que se pudran los problemas reales. Maquiavelo, aunque nunca dijo que “el fin justifica los medios”,  hilaba más fino en las situaciones de desencuentro y, al menos, introdujo en 1513 más elegancia y finura en las tácticas políticas para moverse ante un supuesto bien que todos dicen perseguir. 

Adoctrinamientos varios 

Tienen un problema con la memoria; Almeida y sus hinchas tal vez debieran pensarlo mejor y no que sus adversarios den en someter el BOE, la CE78  e incluso los Acuerdos con el Vaticano de 1977-79 –sucesores de los Concordatos de 1851 y 1953- a este criterio del “adoctrinamiento”. De repente, habrían de suprimir la mayor parte de la historia educativa española, especialmente la que más gusta a su bancada –empezando por los libros de texto que la han acompañado- y cuanto todavía persiste en “adoctrinar” a todo tipo de ciudadanos, de diverso modo y con variable intensidad. En fin, que esto del cristal con que se miran estos asuntos desde este Madrid que, con el confinamiento, quiere parecerse a la aldea gala de Ásterix y Óbelix, empieza a rezumar crecientemente sabores de poblachón acordes con lo que dicen los terraplanistas, los negacionistas y los partidarios del PIN parental; estos sabores y saberes a la carta, que no sobrepasen la asepsia instruccional y lo que contaba el “sentido común” y su abuela la pereza mental, quedan muy epatantes en los territorios twiteros y similares, pero destruyen el esfuerzo de conocimiento acumulado desde nuestra tatarabuela Lucy cuando decidió ser bípeda hace 3,2 millones de años en el Rift etíope. 

“Ministerio de la verdad”

Siempre hay personas dispuestas a lo que sea con tal de ir tirando, pero, incluso contando con los dificultados para encontrar trabajo, va a ser tarea imposible encontrar ese tipo de docentes que sepan enseñar de modo tan neutralmente “objetivo”, “natural” y “como Dios manda”, que no se contaminen  nunca de subjetividad alguna, y que, además, no se sientan objeto, de una u otra forma, de la censura aleatoria de un distópico Ministerio de la Verdad. El propio  Almeida, por más que desde el siglo XVIII sea barato confesarse de restricción mental -el gran subterfugio para mentir sin remordimiento alguno-, debiera examinarse seriamente antes de seguirse aproximando al extremo derecho del campo de juego, no sea que la viga que lleva en el ojo le cause un buen descalabro: los métodos de la depuración de disidentes son imparables cuando se ponen en marcha. Por otro lado, quiéralo o no, en su posición de portavoz y alcalde hace Pedagogía social y, como tal, está obligado a dar ejemplo a los ciudadanos; embarrando el campo de juego se resta a sí mismo credibilidad y razón ilustrada. Actuar permanentemente pro domo sua se nota mucho cuando los ciudadanos solo se satisfacen si ven buen deporte, no zancadillas continuas a su convivencia inteligente y democrática. 

Manuel Menor Currás

Madrid, 10.03.2021

domingo, 7 de marzo de 2021

Ayuso rectifica y apoya ahora el veto parental que pide Vox: "Habrá padres que no quieran que sus hijos estén en talleres sobre LGTBI" (Fátima Caballero para eldiario.es)

 Artículo de Fátima Caballero para eldiario.es

  • Ciudadanos responde a la cesión de la presidenta madrileña ante el veto parental de Vox anunciando por sorpresa una ley de Igualdad
4 de marzo de 2021

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, da un giro de 180 grados para defender ahora el veto parental que exige Vox a cambio de apoyar los presupuestos regionales de 2021. Ayuso ha asegurado este jueves durante el Pleno regional que entiende que "haya padres que no quieran que sus hijos estén en talleres sobre LGTBI", en referencia a las actividades extraescolares. La presidenta madrileña ha insistido sobre esta cuestión en que dará más información a los padres para que puedan elegir.

La dirigente del PP ha hecho así un guiño al partido de extrema derecha del que depende para sacar las cuentas. La sintonía se ha materializado después con un desayuno en la cafetería de la Asamblea de Madrid entre la presidenta madrileña y la portavoz de Vox en el parlamento madrileño, Rocío Monasterio. Ayuso ha asegurado que los Presupuestos regionales para 2021 estarán listos "pronto".

"Entiendo que las familias se preocupen y no pienso criticar a Vox como hacen ustedes", respondía sobre el veto parental a la intervención del portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà. "Opino que hay una serie de asignaturas que no se pueden modificar pero sí se puede dar más información a los padres para que decidan si quieren que estén en ese colegio o no", ha señalado.

Ayuso iba un paso más allá en cuanto a las actividades extraescolares, y se ha mostrado partidaria de que los padres puedan vetarlas: "Si hay padres que quieren llevar a sus hijos a talleres donde se hable de conceptos LGTBI y contra el acoso me parece oportuno, pero habrá otros que decidan que no es así", ha asegurado, asumiendo los postulados de la extrema derecha.

Hace tan solo dos días, Ayuso aseguró que en las aulas de la región "no hay adoctrinamiento" y que "ninguna familia había presentado una sola queja" relacionada con este tema. De hecho, la presidenta madrileña ha insistido este jueves durante el Pleno regional en que no hay quejas de los padres, aunque ha reculado y ha defendido que entiende "que las familias se preocupen" y no piensa "criticar a Vox".

El cambio de giro de la presidenta choca con los posicionamientos del otro socio de Gobierno: Ciudadanos. El vicepresidente regional, Ignacio Aguado, aseguró este lunes que "mientras sea vicepresidente no va a haber en Madrid pin parental, ni tampoco recortes que tengan que ver con la lucha contra la violencia de género ni que afecten al colectivo LGTB".

De hecho, Ciudadanos ha respondido a la cesión de Ayuso ante el veto parental de Vox anunciaba por sorpresa una ley de Igualdad. El consejero de Políticas Sociales, Javier Luengo, informaba de la ley durante el Pleno. Fuentes cercanas a la presidenta madrileña aseguran que el PP lo desconocía y no se pronuncian sobre si la apoyarán hasta que no la estudien.

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martes, 11 de febrero de 2020

Un profesor reta al Gobierno de Murcia y se convierte en objetor al veto parental: "Si me abren expediente, sería una medalla" (Erena Calvo para eldiario.es)

Artículo de Erena Calvo para eldiario.es

  • Diego Reina: "Hay colegas que no han aplicado el veto pero lo han hecho en silencio y también hay profesores afiliados del PP avergonzados ante esta censura encubierta"

11/02/2020
Frente a la sinrazón, insurrección. Es uno de los mensajes que dan vueltas por las redes sociales para aplaudir la objeción de conciencia ante el veto parental de un profesor murciano, Diego Reina, que ha arrancado esta semana plantando cara a las instrucciones del Gobierno regional que exigen una autorización parental para poder impartir actividades complementarias en los centros educativos murcianos desde principios de curso.

Reina, profesor de Geografía e Historia, impartió este lunes una charla sobre el Renacimiento a la que invitó al ex consejero de Cultura del PP, Pedro Alberto Cruz, profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia (UM).

"La semana pasada Diego me llamó y me propuso dar una conferencia para 3º y 4º sobre qué es el arte a través de dos obras, el David de Miguel Ángel y el Urinario de Marcel Duchamp", cuenta a eldiario.es Región de Murcia Pedro Alberto Cruz, quien insiste en dejar claro que no mantiene ningún vínculo con el PP. "Diego me advirtió de que no iba a pedir la autorización de los padres y me pareció perfecto, le pidió permiso a sus alumnos y los chicos se mostraron entusiasmados".

"Hemos transgredido esa norma", reconocía Reina durante la conferencia, "consideré que era mucho más importante pedíroslo a vosotros porque ya está bien de que los políticos, los profesores y los padres pensemos que a vuestra edad no tenéis la máxima capacidad para pensar y para decidir qué educación queréis recibir".

Diego Reina decidió actuar contra "normas injustas, normas que no tienen ningún sentido, que nacen de la barbarie y que están en contra del ritmo de la civilización que hemos llevado".

Este profesor murciano dice conocer a otros colegas que no han aplicado el veto parental, "pero han guardado silencio, nosotros lo que hemos hecho ha sido publicitarlo; y de momento no ha habido ninguna consecuencia", dice a este periódico en conversación telefónica.

La Consejería de Educación "no va a tomar medida alguna al respecto hasta que el servicio de Inspección no disponga de toda la información y se procederá tal y como se actúa con cualquier asunto de esta índole", ha dicho esta mañana la consejera del ramo, Esperanza Moreno.

Reina no había informado previamente a la dirección de su instituto. "Pero toda la comunidad educativa, profesores, alumnos y equipo directivo me han mostrado su apoyo".

Pide más valentía porque "cuantos más profesores den el paso, más instrumentos tendrá la gente sensata de PP y Cs de tomar la iniciativa para paralizar esta historia; hay profesores afiliados del PP que sienten vergüenza ante esta censura encubierta"

Para Pedro Alberto Cruz, la cuestión del veto parental "se está escorando por el énfasis de la ultraderecha en defender presuntamente la libertad de los padres, y es en la libertad de los hijos donde tenemos que poner el acento". En su opinión, "nuestras niños y niños no pueden limitarse a lo que saben a sus padres, tienen que ir más allá, y tenemos que poner a su disposición todos los instrumentos necesarios para garantizar su evolución".

Deposita su esperanza en el Ministerio de Educación, "en que paralice las instrucciones porque el Gobierno de PP y Cs en Murcia está secuestrado por Vox; no solo aceptan su chantaje sino que el PP se ha puesto a defender el veto como si formara parte de su ideario más íntimo, han aprovechado para sacar todo lo que tenían reprimido".

"No tengo miedo a una sanción"
"Puede ser que una de las consecuencias sea que se me abra un expediente pero no tengo absolutamente ningún miedo porque si tuviéramos miedo viviríamos bajo otro régimen y no bajo la democracia", dijo este lunes entre aplausos de sus alumnos al tiempo que reconocía que "un humilde acto en un pequeño salón de un instituto no puede frenar la barbarie; pero si en todo el siglo XX nadie hubiese puesto su pequeño grano de arena para frenar la involución no estaríamos en pleno siglo XXI".

Reina recuerda que un objetivo "fundamental" del 'pin' parental "es que no haya asociaciones que defiendan la diversidad sexual de gays y lesbianas que vengan a daros charlas pero aquí estamos los profesores y profesoras que llevamos con orgullo nuestra orientación sexual".

Esta tarde, a las 19.00 horas, la Plataforma por la Educación Pública de la Región de Murcia ha convocado una concentración contra el veto parental frente a la Consejería de Educación "porque esta medida cuestiona el criterio y profesionalidad de los docentes y la posibilidad de vetar elementos de currículo socava el sentido de la escuela pública como instrumento de formación científica y de educación en valores democráticos".

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sábado, 8 de febrero de 2020

La educación en Derechos Humanos no es una opción (Guadalupe Jover para eldiariodelaeducacion.com)

Artículo de Guadalupe Jover para eldiariodelaeducacion.com

Los denominados ejes transversales nos conciernen a todos. Por eso no basta con que aparezcan enumerados en los preámbulos de las leyes; deberían recogerse en el desarrollo curricular de las diferentes materias. Por coherencia.


¿Y si el problema fuera, también, que los contenidos transversales no dejan huella en el currículo?

Más allá de charlas, cinefórums y talleres, más allá de los días señalados, ¿son los contenidos transversales -la igualdad entre hombres y mujeres, la prevención de la violencia de género, la educación para la paz y la noviolencia, la alfabetización mediática, la lucha contra el racismo y la xenofobia, la educación para el desarrollo sostenible- los pilares sobre los que están construidos los currículos?

A veces una tiene la impresión de que en torno a una nueva ley educativa hay siempre mucho ruido mediático, pero que el real decreto que establece los currículos de cada asignatura o materia se abre paso entre el más clamoroso de los silencios. Pareciera que eso fuera cosa reservada a los expertos, o que para qué perder el tiempo, si luego el libro de texto nos lo dará ya desgranado. Filtrado más bien, podríamos decir. No olvidemos que en última instancia son las órdenes religiosas o los emporios editoriales que están detrás de la mayor parte de estos manuales quienes acaban haciendo suyos (o no) esos contenidos que a algunos incomodan. No hace falta esperar a veto parental alguno.

Los denominados ejes transversales nos conciernen a todos. También, y sobre todo, a la Administración: desde los legisladores a la inspección. Y más allá de que dichos ejes aparezcan enumerados en los preámbulos de las leyes, tendrían que recogerse en el desarrollo curricular de las diferentes materias. Su presencia en las aulas no puede limitarse a la organización de esas actividades complementarias de las que tanto hemos oído hablar en los últimos días.

Claro que son necesarias, faltaría más, las charlas sobre privacidad en la red a cargo de expertos ajenos al centro (aunque a veces habría que revisar el uso que se hace de los datos de los menores en determinadas plataformas educativas o empresas al cargo de evaluaciones externas), como lo son los talleres de educación afectivo-sexual o las mesas redondas que tratan de visibilizar a mujeres científicas. Pero quienes estamos a pie de aula bien sabemos que la celebración del 25N (Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres), el 30E (Día de la Paz y la Noviolencia), el 8M (Día de la Mujer) o el 5J (Día del Medio Ambiente) y tantos otros dependen a menudo de la presencia en el centro de quienes desde la convicción y el compromiso se implican en su organización, y que hay centros -y no es difícil saber cuáles- en que el 25 de noviembre pasa absolutamente inadvertido.

No. La educación en Derechos Humanos no es una opción. Y porque no lo es, no puede relegarse a espacios periféricos del curso escolar -determinados días señalados en el calendario- ni siquiera a una sola asignatura -se llame Valores Éticos o Educación para la Ciudadanía-.

Hablaré de lo que conozco de primera mano, de los currículos de Lengua y Literatura. ¿Qué sentido tiene que la ley recoja la necesidad de evitar todo tipo de discriminación, si en el currículo de Lengua no hay siquiera un epígrafe que se refiera a la detección de prejuicios y estereotipos lingüísticos, a los usos discriminatorios del lenguaje, a los abusos de poder a través de la palabra?

¿De qué sirve hablar de la apuesta por la resolución noviolenta de los conflictos, si el currículo de Lengua no deja espacio a la oralidad informal, y todo cuanto tenga que ver con el diálogo y la conversación no parece que deba ser objeto de reflexión y aprendizaje? Las habilidades comunicativas no son algo innato, aunque sí están en parte condicionadas por el entorno en que uno haya crecido. Hay familias donde la escucha activa es una actitud cotidiana, se modaliza el enunciado (“a mi manera de ver”, “en mi opinión”, etc.), la cortesía lingüística impregna las conversaciones y se apuesta por la resolución dialogada de los conflictos. No así en otras. Por tanto, si la escuela pretende ser compensadora de desigualdades (y aquí no estamos hablando de desigualdades económicas), debiera tomarse esto más en serio. El desarrollo de habilidades comunicativas no puede limitarse a aquellos que ya vienen “de casa” con un cierto bagaje, motivo por el cual acaban formando parte de los grupos de mediación y resolución de conflictos. Si es un eje transversal debe dejar huella en el currículo. Y llegar a todos.

¿Qué sentido tiene subrayar la importancia de la educación digital, si la alfabetización mediática sigue estando ausente -salvo contadas aunque muy visibilizadas excepciones- de las clases de Lengua? El análisis crítico de los textos de los medios de comunicación, el cine y la publicidad, así como de los hipertextos de internet queda, una vez más, a la voluntad de los docentes. ¿Cómo desarrollar las habilidades de investigación y tratamiento de la información con unos currículos enciclopédicos que no dejan respiro? ¿Cómo impulsar la creación de contenidos digitales? ¿Y cómo favorecer el abordaje interdisciplinar de la lectura -lectura crítica de gráficos y estadísticas, pongamos por caso- si no hay tiempos para la coordinación, y si este contenido no forma parte también del currículo de Matemáticas, por poner un ejemplo? Si la educación digital es un objetivo en la nueva ley educativa, habremos de precisar cómo llegar a él.

Igualdad de hombres y mujeres. ¿Cómo se concilia este objetivo con la ausencia de las mujeres en los libros de texto, en los desarrollos curriculares de cada una de las materias, donde no aparecen sino como anecdótica alusión a pie de página? Con estos mimbres, ¿cómo vamos a mirarnos hombres y mujeres en pie de igualdad? ¿Cómo normalizar la diversidad sexual si no verbalizamos siquiera la ausencia de referentes homosexuales en nuestra tradición cultural, o los silenciamos cuando sí los hay? Habremos de empezar por señalar el porqué de estas ausencias, y subsanarlas allá donde sea posible. Hora es ya de repensar el emplazamiento desde el que se construyen los currículos. También los de Literatura, en los que no hay rastro de escritoras, como no hay tampoco ni una alusión siquiera a la necesidad de abordar con perspectiva de género la lectura de algunos textos canónicos ni aun la construcción misma del canon.

Algo análogo podríamos decir de la educación intercultural, del anhelo de educar para una ciudadanía global y cosmopolita. “Asimismo se atenderá al estudio y respeto de otras culturas, particularmente la propia del pueblo gitano y la de otros grupos y colectivos”, reza el proyecto de ley.

Los programas de literatura siguen siendo los mismos del siglo XIX, en que el objetivo de la escuela era conformar una conciencia nacional en los ciudadanos. De ahí que en España se estudiara Historia de la literatura española; en Francia, Historia de la literatura francesa; en Italia, Historia de la literatura italiana, etc. Ni asomo de “otras culturas” -ni siquiera de las otras culturas peninsulares-. Si los objetivos hoy son otros, y no hablamos ya de Enseñanza de la Literatura (nacional) sino de Educación literaria, habremos de cambiar los caminos por los que pretendemos llegar a ellos. No podemos aspirar a una escuela inclusiva si prescindimos de la tradición cultural de una gran parte de nuestro alumnado. Hora es ya de abrir los currículos escolares a otros ámbitos culturales, y no solo occidentales. Duele leer el programa de la denominada “Literatura Universal”, una asignatura optativa de bachillerato, y constatar que aún hoy de él están ausentes las mujeres, como ausentes están también las voces no occidentales.

¿Qué decir de los currículos de Biología, de Historia, de Matemáticas, de Física y Química, de Economía? ¿Hay rastro en ellos de aquellos ejes trasversales? Para qué hablar de los de Tecnología, a los que la LOMCE despojó de cuanto tenía que ver con la energía, quizá por considerarlo también un contenido adoctrinador e ideológico. Ojalá colegas de otras áreas se animen en las próximas semanas a señalar esas incoherencias arrastradas entre los pretendidos cambios de rumbo de las sucesivas leyes educativas y el inmovilismo de los currículos, que siguen dejando a la iniciativa individual -tan costosa a veces- la incorporación de los elementos transversales al quehacer cotidiano en las aulas.

Vaya desde aquí el más encarecido ruego a los responsables ministeriales. No dejemos el desarrollo curricular para el último momento, apremiados por las urgencias -y aun las presiones- editoriales. Ojalá sean fruto de un sosegado trabajo en equipo, con un horizonte consensuado que ponga rumbo a los Derechos Humanos y a la crisis climática que vivimos. Y para que luego no queden fagocitados por la tradición escolar y las rutinas docentes -y se acabe haciendo lo mismo de siempre- habremos de ser capaces de abrir espacios para el debate social o cuando menos profesional. Auspiciados, y esto es importante, desde un marco institucional. No puede ser que la iniciativa privada marque también la agenda educativa, lo que debe o no debe ser objeto de discusión y cambio.

Y un último apunte, nacido también de una atenta lectura al nuevo proyecto de ley. ¿Cómo es posible pretender fomentar “el dominio y el hábito de la lectura”, promover planes lectores y de alfabetización en diversos medios, tecnologías y lenguajes, apelar a la colaboración de las familias y del voluntariado… y no mencionar siquiera las bibliotecas escolares? Estas tienen una función irreemplazable como motor que impulsa y agavilla todas las iniciativas vinculadas al desarrollo de los elementos transversales del currículo, tal y como quedan enumerados en el proyecto de ley: derechos de la infancia; educación con perspectiva de género y coeducación; educación digital; aprendizaje reflexivo, significativo y competencial personalizado; educación para el desarrollo sostenible.

La biblioteca escolar es, no nos cansaremos de repetirlo, una de las más poderosas herramientas con que cuenta la escuela para paliar la segregación y favorecer la inclusión y la equidad. Urge una apuesta institucional por ellas. Con recursos, claro.

Guadalupe Jover es profesora de Educación Secundaria

El PP lleva la polémica del veto parental a Madrid con más controles a los centros ante la "perplejidad" de los profesores (Fátima Caballero y Sofía Pérez Mendoza para eldiario.es)

Artículo de Fátima Caballero y Sofía Pérez Mendoza para eldiario.es
  • La Comunidad de Madrid ordena a los centros públicos y concertados publicar sus programaciones anuales para allanar el voto de Vox a los presupuestos una semana después de que Díaz Ayuso defendiese que es una polémica "estéril"
03/02/2020 
La polémica del veto parental se desplaza ahora a Madrid. Dos semanas después de que Murcia iniciara el blindaje legal de la medida por las exigencias de Vox para apoyar allí los presupuestos, el Gobierno que preside Isabel Díaz Ayuso ha enviado una instrucción a todos los centros sostenidos con fondos públicos –los públicos y también los concertados– para obligarles a publicar en sus web el proyecto educativo anual y las actividades complementarias como charlas, talleres o excursiones.

Con esta medida, el Gobierno de PP y Ciudadanos en Madrid da por cumplido el acuerdo de investidura con Vox en materia educativa. En la formación de extrema derecha, sin embargo, insisten en que su apoyo a los presupuestos de 2020 sigue condicionado a que se apruebe lo que ellos denominan 'pin parental', la posibilidad de que los padres veten para sus hijos algunas actividades programadas por los centros. La Consejería de Educación asegura en la nueva instrucción que "los poderes públicos garantizarán el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones".

La decisión ha generado "sorpresa" y "perplejidad" en los equipos directivos de los colegios e institutos y también en la oposición política. Sobre todo porque hace apenas dos semanas la propia Díaz Ayuso afirmó que la polémica en Madrid no existía y el consejero de Educación, Enrique Ossorio, contradijo con datos el supuesto adoctrinamiento. De los 1.240.000 alumnos escolarizados en los 1.200 centros de toda la Comunidad de Madrid solo hubo una queja por escrito por una actividad en el municipio de Pedrezuela, informó Ossorio. Ninguna denuncia formal. Ayuso declaró con estos datos que la polémica de Vox era "estéril" y defendió hace apenas cinco días ante la dirección del PP de Madrid que "cuando algo no es verdad no se puede asumir".

Sin embargo, los centros educativos amanecieron este lunes con una nueva instrucción que modifica otra del pasado mes de diciembre, cuando todavía no había aflorado la polémica sobre el mal llamado pin parental, que estalló después de que el Gobierno de Murcia integrado también por PP y Ciudadanos asumiera la medida a cambio del apoyo de la extrema derecha a sus cuentas. En Madrid, los centros ya venían informando de estas cuestiones a comienzo de curso cuando cerraban la programación. La mayoría lo hacían a través de su página de internet.

La novedad es que ahora tendrán que adelantar cinco meses la planificación: la Consejería obliga a que se publique en abril la programación del curso presente y también la previsión del siguiente con actividades concretas. Toda esta información debe estar colgada en la web de cada centro y también en la página oficial de la Comunidad de Madrid para que cualquier familia pueda consultarla y decida así el centro académico que elige para sus hijos. La instrucción recoge, concretamente, la relación de documentos de acceso abierto: el proyecto educativo, la memoria de todas las actividades del curso, la programación general anual, el reglamento de régimen interno y las normas de convivencia.

Desde la Consejería de Educación reconocen a eldiario.es que tras la medida están Vox y la controversia causada por la formación de extrema derecha, que ha repetido en numerosas ocasiones que su apoyo a los presupuestos regionales está condicionado a que se apruebe el veto parental."Se aprueba ahora debido a la necesidad, con todo el lío que se ha montado, de que exista la máxima transparencia y que los padres tengan toda la información antes de que se inicie el curso", aseguran fuentes de la Consejería que añaden que se trata de un acuerdo "verbal" al que llegaron en PP y Vox en agosto para investir a Ayuso, al que la presidenta se comprometió ya en su discurso en la Asamblea de Madrid.

Una instrucción política y no "educativa"
Los equipos directivos con los que ha contactado eldiario.es se quejan de que la instrucción "trasciende" lo educativo y responde a criterios políticos en la antesala de la aprobación de los presupuestos de la Comunidad de Madrid de 2020. "Asistimos al debate como espectadores cuando es algo que nos afecta en primera persona", se queja Esteban Álvarez de Toledo, presidente de Adimad, la asociación que agrupa al 80% de los directores de institutos madrileños.

A día de hoy, el Gobierno de PP y Ciudadanos en Madrid tiene prorrogados los presupuestos de 2019. Ni se ha comenzado a trabajar en un borrador de las cuentas ni se han iniciado las conversaciones con el resto de grupos de la Cámara madrileña para su negociación. Pese a que para el Gobierno regional, con la instrucción remitida este lunes a los centros "se cumple así con lo acordado en el debate de investidura, tal y como quedó reflejado en el diario de sesiones de la Asamblea", según Enrique Ossorio, para Vox la medida adoptada este lunes no sería suficiente e insisten en que solo con el pin parental darán su visto bueno a los presupuestos.

La "perplejidad" se ha instalado en los colegios y los institutos porque, según los docentes, las órdenes que incluye la instrucción no son nuevas. La Lomce, la ley orgánica educativa aplicable a todo el territorio nacional, obliga a hacer "públicos" los proyectos educativos "para facilitar su conocimiento" a las familias en su artículo 121 y existen instrucciones específicas de la Comunidad de Madrid que recogen este mismo mandato.

Por eso, CCOO considera que la nueva orden "supone por omisión un señalamiento a los equipos docentes" y da a entender "que no se está cumpliendo la normativa vigente". "La instrucción es una concreción del modo en que tienen que cumplirse los preceptos normativos", señala la responsable de Educación de CCOO Madrid, Isabel Galvín. "Ya lo estábamos haciendo, sobre todo en Secundaria. Siempre estamos a favor de la transparencia, de más calidad y más información. Pero ya la había", añaden desde Adimad.

Algunos profesores consideran, además, que este tipo de órdenes "extienden la duda y la sospecha" sobre los centros educativos. "Somos profesionales de la enseñanza que peleamos por la calidad educativa, que tenemos criterios y que cumplimos con las normas", reivindica el director de un colegio de la capital que prefiere no dar su nombre. Otro profesor de Secundaria, con más de 30 de años de experiencia, cree que la instrucción dificulta más el trabajo docente. "Debido al gran número de interinos, los equipos cambian cada mes de septiembre. Hasta que no está completo, la programación difícilmente puede hacerse".

Desde la oposición consideran que el Gobierno regional está "siguiendo la senda que marca Vox" aprobando esta instrucción. "Lo que nos hemos encontrado hoy es una medida para condicionar las programaciones de los centros públicos para que los consejos escolares y los claustros estén condicionados a la hora de planificar actividades y de determinar charlas”, considera el portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, Jacinto Morano.

Para el PSOE, la medida “no es ninguna novedad”, como han explicado desde los centros educativos, sino que se trata de “desviar la atención de los problemas reales que tiene la educación en Madrid”. “Al final hay que hacerle el juego a Vox y que tengan un motivo más para apoyar sus presupuestos”, declaraba la diputada socialista Marta Bernardo. En Más Madrid consideran que la medida “nace muerta porque Vox ya ha dicho que no le vale” pese a que pretende “contentar a Vox”, ha criticado su portavoz Pablo Perpinyà.

Ayuso declaraba este lunes que la medida se limita a garantizar la "libertad": "Es simplemente la libertad de las familias para saber la oferta que le vamos a dar a sus hijos". El pulso entre el Gobierno de coalición y Vox, formación de la que dependen, está echado. De momento, pese a la negativa del Ejecutivo madrileño de ceder a esta exigencia, el partido de Santiago Abascal ha conseguido imponer la medida en Murcia, presiona en Andalucía y ha arrancado en Madrid la primera cesión para que haya un mayor control ideológico a los centros educativos.
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miércoles, 5 de febrero de 2020

HazteOir da un teléfono para que la gente denuncie el "adoctrinamiento de género" y lo que logra es un troleo generalizado (El Rastreador en eldiario.es)

Artículo de El Rastreador en eldiario.es

  • Las respuestas de los internautas al "teléfono de atención a las víctimas del adoctrinamiento de género" de la organización ultracatólica no se han hecho esperar

04/02/2020


Otras han destacado la originalidad e imaginación desplegada por HazteOir en esta propuesta, contestando con homenajes a algunas conocidas obras de ficción...
Reivindicando también a los clásicos y la labor de la comunidad docente.
También hay respuestas que hacen referencia a los problemas de la asociación con el Gobierno a causa de su declaración de utilidad pública.
E incluso, los más prácticos, han aprovechado la ocasión para transformar la conversación abierta con HazteOir en una improvisada lista de la compra.