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sábado, 1 de agosto de 2020

"Las universidades empezarán el curso con el 50% del alumnado por videoconferencia; el sueño sería tener un segundo trimestre presencial"

Daniel Sánchez Caballero entrevista a José Carlos Gómez Villamando, presidente de la CRUE, para eldiario.es

El representante de los rectores admite que las universidades no estaban preparadas para la evaluación 'online', defiende que el objetivo es volver a la presencialidad directa en cuanto se pueda aunque no será así al inicio del curso y se pregunta por qué si hay 300 millones para inyectar en ciencia con carácter urgente no se hace de manera estructural
30 de julio de 2020 

Como rector de la Universidad de Córdoba y presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), José Carlos Gómez Villamando ha tenido que lidiar por partida doble con la situación insólita de tener que acabar el curso con todas las universidades cerradas. Cree que ha ido razonablemente bien, dadas las circunstancias. Pero también admite que ni los centros, ni los profesores ni los alumnos estaban preparados para esta circunstancia y que hay aspectos a mejorar, sobre todo en la evaluación. Quizá por eso, admite sin decirlo abiertamente, se ha levantado la mano: la Ebau (o Evau, la antigua Selectividad) ha tenido más aprobados que nunca y las matriculaciones de nuevos estudiantes han subido alrededor del 5%. Este catedrático de Histología y Anatomía Patológica Veterinarias explica que, de cara al próximo curso, las universidades empezarán con entre un 30% y un 50% del alumnado siguiendo las clases desde casa, pero con el deseo ("sería un sueño") de pasar a la presencialidad en el segundo cuatrimestre. Hablamos con el representante de las universidades sobre el año académico que viene y cuestiones de más largo alcance, como la reforma de los precios públicos, la negociación del nuevo Estatuto del Personal Docente e Investigador (PDI) o la precariedad docente en la Universidad.

Las universidades ya van presentando sus planes para el curso que viene. ¿La docencia online ha llegado para quedarse?

Hay quien habla de cambio de modelo. Yo creo que todo esto va a servir para mejorar mucho. La inmensa mayoría de universidades ha optado por una presencialidad al 100% en dos modalidades: presencialidad en aula compaginada con la modalidad de videoconferencia, que sigue siendo una docencia presencial. No es presencial directa, pero sí es presencial porque se puede interactuar. Junto a eso está la enseñanza online habitual de herramientas, plataformas, etc. Todas las universidades hemos puesto en marcha cursos para que el profesorado perfeccione esa metodología, pero como metodología complementaria a esa presencialidad que reclamamos como seña de identidad.

Pero entonces la mayoría de universidades sí va a introducir enseñanza a distancia, aunque la llamemos presencial no directa.
La videoconferencia no es enseñanza online, es presencial y así se considera. Pierde parte de las ventajas que tiene la presencialidad física, evidentemente. Pero es presencialidad e interacción directa en el momento.

Pero parte de la docencia se va a hacer a través de videoconferencias.

La mayoría tienen la idea –dependiendo también del tamaño del aula y otras variables– de que un 30% o 50% de los alumnos estén en el aula, el otro 50% por videoconferencia y que vayan rotando cada semana o mes, según cada una. Se trata de que el profesor y el estudiante puedan tener un lugar de contacto físico. Ojalá podamos hacer eso, porque la alternativa sería volver al confinamiento.

Este es el escenario bueno, entonces.
No el ideal, pero sí bueno dada la situación actual. Si empezáramos así el cuatrimestre y pudiéramos ir en el segundo hacia la presencialidad habitual sería lo ideal. Esto es lo que soñamos: acabar el primer cuatrimestre en esta bimodalidad y que el segundo sea presencial en aula al 100%.

¿Volver a la presencialidad en febrero no es excesivamente optimista?

Es más un deseo que otra cosa. Los cursos están diseñados para que sea todo el curso en esa enseñanza bimodal.

Entonces, que es donde quería llegar al principio, se va a quedar.

Estamos en el objetivo de volver a la presencialidad directa en cuanto se pueda. Somos universidades presenciales y el proceso de enseñanza–aprendizaje requiere mucho de ejemplo y de contacto. La vida universitaria no se entiende sin la vida en los campus, en las aulas...

Igual que este año se ha levantado un poco la mano con las notas, ¿se le va a dar continuidad el próximo curso o se acabó el, digamos, periodo de carencia?

Uno de los problemas que tenía el sistema online es que no estábamos preparados ni el alumno ni los profesores para evaluar online. De hecho, gran parte de los cursos que tenemos es sobre cómo evaluar online, qué herramientas se tienen que utilizar y desde luego ir a la evaluación continua. Esta evaluación continua sí podría ser una mejora para quedarse en el sistema. Si somos capaces de ir interiorizando la evaluación continua como algo normal y natural ganaríamos muchísimo estudiantes y profesores en todo el proceso de formación. De las muchas cosas donde Bolonia no ha terminado de cuajar ha sido en esto de la evaluación continua. Esta podría ser una de las grandes ventajas de esta situación.

¿Va a haber alguna medida especial para los estudiantes de primer curso, que van a tener el doble salto de aterrizar en la universidad y además hacerlo en esta bimodalidad educativa?

Nos preocupa muchísimo, y de hecho la tónica general es intentar que la presencialidad en aula de los chicos de 1º sea la máxima posible. Es lo que decía del contexto. Que acaben el Bachillerato y vuelvan a la universidad por vía online no creemos que sea adecuado. Por eso las aulas más grandes se están adecuando para que el alumno de 1º pueda tener si no el 100%, sí casi toda la docencia de forma presencial directa, en el aula, para esa convivencia que forma parte de cualquier formación.

¿Se va a compensar finalmente a los estudiantes de este curso que no han recibido el servicio por el que pagaron?

Pero es que el servicio lo han recibido. Han recibido su docencia, se han evaluado. La parte que más resentida se ha visto han podido ser las prácticas curriculares, cosa que han podido hacer en junio, julio, agosto o septiembre. La mayoría de las universidades hemos ampliado el periodo entrando en el segundo cuatrimestre para que puedan terminar sus prácticas, y en cualquier caso para aquellos alumnos que de forma justificada no han podido recibir aquello por lo que pagaron, hemos abierto periodos extraordinarios de anulación de matrículas en el cuatrimestre que acaba ahora. Ya no hay un escenario de compensar nada porque algo se ha hecho.

Voy a cambiar de tercio hacia cosas de más largo recorrido. El Ministerio de Universidades ha cambiado los precios públicos con un complejo sistema que se traducirá en que la mayoría de las comunidades tendrán que bajarlos, lo que significa menos dinero para las universidades. ¿Cómo lo ven? ¿Les van a compensar esta caída de fondos?

Nosotros siempre hemos dicho que había que disminuirlas (las tasas), sobre todo para que el sistema sea equitativo. No tenía sentido que el estudiante de una comunidad pagara el triple o el cuádruple que el de otra. Queríamos volver al sistema anterior de pequeñas variaciones de precios, pero nos preocupaba que las comunidades no compensaran esta pérdida de financiación. Por eso pedimos siempre que las comunidades se pronuncien. Se ha llegado a un acuerdo entre comunidades y ministerio sobre cómo hacer esta reducción de tasas (este año solo entra en la primera matrícula). Esperamos que las comunidades cumplan con esta financiación –no tenemos por qué dudar de ellas tampoco–.

El Ministerio trabaja también en un Estatuto del Personal Docente Universitario, una cuestión de la que están pendientes muchos docentes y aspirantes a serlo. ¿Qué les parece el borrador que se ha filtrado, aunque sea un estadio bastante inicial? ¿Va en la buena dirección para la CRUE?

España necesita un marco normativo nuevo. Necesitamos un nuevo estatuto del PDI que sea un marco normativo que nos dé flexibilidad, que respete la autonomía universitaria y que sea un estatuto no pensado para resolver los problemas de ahora, que podemos hacerlo por otra vía, sino pensado para proyectar la universidad hacia 10 o 15 años. Una ley orgánica de esta envergadura, como se quiere sacar, lo normal en el ámbito universitario es que dure años, entonces tiene que tener visión de futuro, flexibilidad para permitirnos desarrollar nuestro potencial (con toda la rendición de cuentas que se quiera). Hay otros agentes en el sistema, pero la visión de conjunto y de querer mejorar todo el conjunto del sistema probablemente nos toque tanto al ministerio como a CRUE.

Pregunto específicamente por la carrera laboral que propone el ministerio en la Universidad, paralela a la funcionarial.
Tiene una serie de dificultades técnicas. Hay un mínimo de personal funcionario que se debe respetar (un 51%), vamos a ver cómo evoluciona. Estamos en el minuto cero, empezando.

Recientemente, el Observatorio del Sistema Universitario de Catalunya publicó un informe que decía que la Universidad en su conjunto incumple la ley respecto a la relación de profesores temporales y a tiempo completo. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?

Uno de los perjuicios que tuvo la crisis de 2008 fue alterar mucho la estructura de las universidades. Hasta que la tasa de reposición no ha llegado a una situación que no es la que queremos, pero al menos podemos vivir con ella, no ha permitido ir recuperando tasa de funcionariado, aunque es verdad que en algunas universidades no se alcanza la tasa de funcionariado y es algo que hay que cambiar. También hay que tener en cuenta que cuando se analizan estos datos no hay que contabilizar el número de efectivos como trabajadores a tiempo completo.

Uno de los problemas de la universidad es la alta tasa de asociados, profesores en ocasiones muy precarios que están sosteniendo la docencia. ¿Cómo resolvería la CRUE esta situación si dependiera de ella?

Hemos planteado varias cuestiones, pero hay que entender alguna cosa antes: no hablamos de un colectivo homogéneo, es tremendamente heterogéneo. Hay personas de grandes carreras profesionales independientes y muy sólidas aparte de la universidad; tenemos otro perfil, que por desgracia no son la mayoría y ojalá lo fuera, que son doctores acreditados, para los que hemos planteado en varias ocasiones que vía Presupuestos Generales del Estado se nos permita darles la opción de estabilización mediante un concurso oposición y que no cuentan en la tasa de reposición. Le podríamos abrir la puerta del proceso de estabilización a estas personas sin que eso repercutiera negativamente en el resto de personas de la carrera académica. Y luego tenemos otro colectivo de personas que llevan muchos años en la docencia que no tienen el título de doctor o una acreditación, que necesitan otra solución. Habría que facilitarles que adquieran los méritos para que en un tiempo razonable puedan acceder a un concurso como los demás. Esto creemos que debe hacerse de urgencia y fuera del estatuto del PDI.

Otro tema recurrente es la endogamia universitaria, estos profesores que estudian la carrera en una universidad y se quedan ya toda la vida. El estatuto propone estancias obligatorias fuera para combatirla. ¿Cómo lo ve?

Creo que es fundamental que la gente salga fuera, vea otros sistemas, otra universidad y otra forma de hacer las cosas. Pero hay que ver cómo se financia y cómo se gestiona y se controla para que luego sea real. Pero volviendo al tema de la endogamia, siempre hago la misma pregunta: una persona que se forma en una universidad, saca el doctorado en esa universidad, se va 4-5 años fuera y luego vuelve a la universidad, ¿es endogamia? Porque eso es lo que se está contabilizando como endogamia, y eso es lo que se está haciendo. Eso no es endogamia, al menos yo no lo entiendo así, pero computa como tal por el análisis simple de dónde hizo la tesis y dónde está contratado, que deja en medio la trayectoria vital de ese personal. Y la mayoría de ese personal ha estado un año fuera como mínimo. Aparte de que la endogamia no es buena ni mala. Es decir, es mala si la universidad no está siendo competitiva, pero si esa endogamia hace que cojas a alguien, lo formes, vaya a otros centros, vea mundo, y luego lo reincorpores y eso hace que tu grupo o universidad mejore, no veo el problema.

Diría que buena parte de la crítica también está en esos concursos a los que a veces prácticamente le falta poner el DNI del candidato al que se le quiere dar la plaza.
Eso es una mala práctica que ha habido en el sistema, pero que se va diluyendo cada vez más. No digo que no exista, pero cada vez se hace menos. Más que la estancia fuera, creo que un gran acierto del estatuto del PDI es que los tribunales que han de evaluar cada plaza sean de una persona de la universidad y dos de fuera. Es igual que el sistema de habilitación que tuvimos, lo que pasa es que era muy complejo de realizar y muy caro. Pero este sistema de uno de la casa y dos de fuera me parece buena propuesta para combatir esto. Incluso deberíamos ir a más: ver de qué forma se podría intentar casi por ley incluso evitar ese perfilar tanto las plazas.

Hablemos de ciencia, que también es universidad. El sistema científico universitario está por los suelos. Grupos de investigación que desaparecen, laboratorios cerrados... ¿Es recuperable?

Nos preocupa enormemente. Aparte del dinero que necesitamos para las investigaciones que tanta gente de valía que tenemos no pueda incorporarse al sistema como predoctoral o como postdoctoral. España exporta talento e importa patentes. Si no exportáramos tanto talento y le diéramos oportunidades, posiblemente no tendríamos que importar luego tantas patentes que podríamos desarrollar aquí. Esto no es un problema de las universidades, es un problema de país. Siempre hemos creído que universidades y ciencia debían estar en el mismo ministerio, lo creemos fundamental, creemos que son caminos que deben ir juntos y nos preocupa que siendo dos ministerios sean divergentes y nunca convergentes. Que haya por ejemplo un estatuto del PDI y por otro lado se esté hablando de un estatuto de la ciencia para incorporar personal son dos estrategias que creemos que debería ser una, con una visión más global. Con un solo ministerio sería más fácil. Habría que tener un enfoque global de cómo queremos formar a nuestro personal investigador y cómo queremos formar a nuestro personal docente investigador, porque se dan la mano. Pero es la situación en la que estamos y CRUE insistirá en que cualquier estrategia de ciencia de este país tiene que contar con las universidades.

Ya que lo comenta, el presidente del Gobierno presentó hace dos semanas su plan de choque para la ciencia, dotado con 300 millones el primer año y 700 el segundo. ¿Es suficiente?

Cualquier dinero es bienvenido. Lo que uno se plantea es que si hay 300 millones que están disponibles para el sistema, ¿por qué no los dejamos de forma estructural y no que sea algo puntual? Nos parece estupendo, y también con una visión: no todo es COVID, hay muchas más cosas cercanas al COVID, desde las sociales, las humanidades, la ciencia o la tecnología, que es necesario atender para la COVID, pero también para otras cuestiones que suponen un desarrollo de país. Vemos importante que no se desatienda esta visión.

martes, 31 de marzo de 2020

Las universidades dan casi por perdidas las clases presenciales y buscan soluciones para cerrar el curso (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es

  • Los rectores acuerdan con el Ministerio explorar vías para resolver cuestiones como la evaluación, las prácticas curriculares externas o el calendario si se confirma que no se retorna este curso a las aulas 

30/03/2020

Las universidades dan prácticamente por perdidas las clases presenciales este curso. Tras una reunión con el Ministerio de Universidades, los campus quieren empezar a plantear escenarios ante "el muy probable desarrollo de la actividad docente en la modalidad NO (sic) presencial hasta final de curso", según se lee en la nota informativa que ha enviado el presidente de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) a los rectores.

"Creo que sí", responde el presidente de la CRUE, José Carlos Gómez Villamandos, cuando se le pregunta si consideran que será imposible retomar las clases presenciales. Ante esta situación, CRUE y Ministerios han pactado líneas de actuación, aunque insiste Gómez Villamandos en que lo de este lunes "no es un acuerdo como tal, ha sido una conversación para empezar a caminar. Esperamos tener cosas concretas después de Semana Santa".

Una portavoz del Ministerio explica que lo de este lunes no pasa de reunión informativa o de intenciones, recuerda que las medidas de las que se habla pueden no ser aprobadas y se remite a las decisiones que se tomen en la Conferencia General de Política Universitaria que tendrá lugar este próximo jueves y en el Consejo de Ministros.

Mientras, las universidades tratan de anticipar escenarios. Gómez Villamandos explica que la intención de los rectores es ofrecer a los estudiantes una solución respecto a cómo se evualarán las asignaturas, uno de los asuntos que más les preocupan, a finales de abril.

Mientras llegan las decisiones definitivas, hay propuestas. Una de las más concretas es que la CRUE quiere considerar superadas las prácticas curriculares externas cuando se hayan realizado al menos en un 50%.

Además, los responsables universitarios se emplazan a establecer "un marco de actuación común para todo el sistema universitario; establecer el nivel mínimo a alcanzar para la verificación de los contenidos adquiridos por el estudiantado; analizar la ampliación del curso académico para la defensa de los trabajos de final de grado o máster; y analizar posibles mecanismos de evaluación online".

"No va a ser de un día para otro"
Certezas en esta situación hay pocas, y quizá en el mundo educativo todavía menos. Pero la CRUE analiza la situación, mira cómo están en países que van por delante de España (en el tiempo) en la expansión y gestión de la pandemia, como China o Italia, que aún no han retomado las clases, y empieza a llegar a la conclusión de que va a ser difícil que los estudiantes vuelvan a las aulas este curso.

"El estado de alarma va a durar hasta después de Semana Santa y quizá se prolongue. Además, una vez que se quite, la vuelta a la normalidad no va a ser de un día para otro. Congregamos a mucha gente en espacios cerrados, habrá un periodo de transición", explica Gómez Villamandos, rector de la Universidad de Córdoba además de presidente de la CRUE. "Las clases acaban a finales de mayo... 
Trabajamos con ese escenario" de dar por perdido el curso académico presencial.

Y empiezan a buscar soluciones. La primera de las medidas que se quiere implementar es buscar un "marco de actuación común" para que todas las universidades puedan tomar las "medidas adecuadas para el objetivo marcado". Este "objetivo marcado" es que "ningún estudiante vea interrumpido su desarrollo académico por el COVID-19", según se lee en la misma nota y según repiten todos los responsables educativos cada vez que tienen la oportunidad. Quizá se retrase, quizá se pierda algún mes, quizá uno se gradúe en septiembre. Pero será en el curso 2019-20, según los rectores.

La segunda línea pasa por establecer "el nivel mínimo a alcanzar en los diversos cursos y asignaturas para la verificación de los conocimientos adquiridos por el estudiantado". En este punto, la CRUE especifica que tendrá en cuenta que "las competencias generales y específicas no alcanzadas puedan obtenerse, de ser preciso, en cursos posteriores".
Se superarán las prácticas que estén por encima del 50%
Las universidades quieren dar por superadas las prácticas curriculares externas cuando estas se hayan realizado, al menos, en un 50%. Las prácticas curriculares externas son aquellas que tienen que realizar algunos estudiantes, según el grado en el que estén, en empresas o instituciones fuera de la universidad y superarlas es imprescindible para avanzar en el grado, sea pasar de curso o sea obtener el título.

El problema principal aquí está con los estudiantes de Ciencias de la Salud y Ciencias de la Educación, recuerda el presidente de la CRUE. "Los de Salud [futuros médicos, enfermeras, fisioterapeutas, etc.] porque no sabemos cuándo podrán volver [a los hospitales, porque sus prácticas se paralizaron]. Los de Educación [maestros y estudiantes del máster de profesorado para Secundaria] porque cerraron colegios e institutos", explica.

De esta manera, si la propuesta sale adelante, a los que hayan cursado ya el 50% de su práctica ("muchos están ya por el 70%, explica el rector) se les dará por superada la práctica, que podrán completar con cursos o trabajos prácticos online. La CRUE también ha pedido que se permita a los estudiantes en prácticas ayudar a los profesores con la docencia online.

Otro de los asuntos que quedan por resolver son las evaluaciones. CRUE y Ministerio de Universidades se emplazan a "analizar posibles mecanismos de evaluación online", y cita específicamente la evaluación continua.

"Tenemos que estar preparados por si se da el caso de que no podamos hacer exámenes presenciales", explica el rector de la Universidad de Córdoba. "No puede ser que ahora estemos entrando en procesos de evaluación continua, que estemos entrando en esos procesos pidiendo trabajos a los estudiantes, y que después de ese trabajo ingente haya un examen presencial como tal. Tenemos que regular muy bien las cargas de trabajo de profesorado y estudiantes", reflexiona. "Lo importante sobre todo es que el estudiante sepa cómo se va a examinar –y eso dependerá mucho de cada profesor y asignatura– lo antes posible", insiste.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Se aplaza la EVAU de este año (Redacción - Diario de la Educación)

Publicamos esta noticia de ELDIARIODELAEDUCACION.COM
  • Gobierno y comunidades acuerdan tras una reunión toda la mañana, el aplazamiento de la prueba de acceso a la universidad.
  • Cerca de 220.000 estudiante de segundo de Bachillerato se verán afectados.
  • Desde la CRUE se solicita que el retraso de la fecha no vaya más allá de la primera semana de julio.
17/03/2020
“Nos hemos reunido hoy para asegurar que ningún estudiante va a perder el curso debido a las circunstancias actuales y también para garantizar que el acceso a la Universidad se va a producir en términos de equidad y justicia para todos” ha dicho Alejandro Tiana, secretario de Estado de Educación tras la reunión mantenida entre Educación, Universidad y las comunidades autónomas.

Se abre a partir de ahora un escenario en el que todas las administraciones, además de la universidades, tendrán que negociar cómo será ese aplazamiento. El hecho de que se retrase la realización de la evaluación de acceso a la universidad supone que la matrícula y, presumiblemente, el comienzo del curso universitario sufra modificaciones.

Algo más de 220.000 estudiantes de 2º de Bachillerato tendrán que pasar la prueba, compromiso de las administraciones educativas, aunque no se sabe en qué momento será.

La CRUE, órgano en el que se reúnen todas las universidades del Estado, ha participado en la reunión mantenida por las administraciones educativas. En ella el presidente y rector de la Universidad de Córdoba, José Carlos Gómez Villamandos, junto con el presidente de CRUE–Asuntos Estudiantiles y rector de la UCLM, Miguel Ángel Collado han solicitado que la fecha para la nueva prueba no vaya más allá de la primera semana del mes de julio. El objetivo es que se pueda desarrollar con normalidad la corrección de dichas pruebas y de los posteriores trámites administrativos.

Según un comunicado de prensa emitido por CRUE: «Se han planteado diferentes opciones de reprogramación de contenidos y de evaluación».

En esta reunión también se ha tratado la situación de los estudiantes de formación profesional, obligados a realizar prácticas en empresas para conseguir el título profesional. Se ha propuesto por parte del Ministerio y de acuerdo con las autonomías, flexibilizar su realización

También se ha acordado retrasar las pruebas de acceso a los estudios profesionales de grado medio y superior, así como atrasar la matrícula para estos estudios el curso que viene y se mantendrá la reserva de plaza para quienes se queden sin posibilidades de acceso. A estas medidas relativas a la formación profesional, habrá que esperar a la reunión de la Comisión de Formación Profesional la próxima semana.

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viernes, 7 de febrero de 2020

El 6,5 de media que exigen las becas Wert deja a 45.000 estudiantes sin la ayuda que les correspondería por renta (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • Los rectores de las universidades cargan contra el sistema de becas que implantó el PP con José Ignacio Wert y afirman que excluye a alumnos, es regresivo, las cuantías son insuficientes y se hizo pensando sobre todo en ahorrar
05/02/2020

Andanada de los rectores de las universidades españolas contra el sistema de becas que impuso el exministro de Educación José Ignacio Wert. En su último informe, La Universidad Española en Cifras, la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas) sostiene que el método que diseñó Wert excluye alumnos de las becas, tuvo una "relativa eficacia en el rendimiento", es regresivo, insuficiente en las cuantías y además (o precisamente por todo lo anterior) estaba pensando sobre todo para ahorrar, pese a que el exministro siempre defendió que durante su mandato fue cuando más se invirtió en becas en la historia de España.

Wert decidió que para mantener la beca a partir del segundo curso había que alcanzar ciertos logros académicos, como haber aprobado todo el curso anterior o el 80% de los créditos con una nota media de entre 6 y 6,5, en función de la rama de conocimiento del grado. Con esta medida, el exministro rompió el funcionamiento histórico de las becas, que se mantenían con aprobar las asignaturas.

Siempre se había dicho que muchos estudiantes becados estaban perdiendo las ayudas por esta circunstancia (muchos de ellos trabajan para complementar la beca, insuficiente para sufragar todos los gastos) y que por esa razón había quienes acababan siendo expulsados del sistema. Ahora, la CRUE pone cifras a la situación.

"Los requisitos académicos están actuando como un factor excluyente para más de 45.000 alumnos que, cumpliendo las condiciones económicas para acceder y permanecer en la condición de becario, se ven abocados a que sus familias realicen un esfuerzo económico suplementario y, en muchos casos, a tener que abandonar los estudios", se lee en el informe.

Son casi 50.000 estudiantes que pierden la beca o no la obtienen porque no alcanzan los requisitos académicos que impuso Wert, pero que por renta les correspondería.

Y los que sí la obtienen reciben una cantidad "claramente insuficiente", según la CRUE. Un becario dentro del umbral 1, el más bajo, recibe 2.250 euros anuales (2.624,4 si es estudiante de máster) o 4.050,4 (4.124,4 euros los de posgrado) si la beca incluye un cambio de residencia familiar (los que se mudan para estudiar), según los rectores. "El esfuerzo público para para garantizar la igualdad de oportunidades es insuficiente", valora la CRUE.

"Limitar el gasto"
Los rectores explican en el texto que "la condición de becario tiene incidencia positiva tanto en el número de créditos en el que el estudiante se matricula como en los resultados académicos que alcanza", pero añaden que pese a no "cuestionar la relativa eficacia que haya podido introducir en el rendimiento de los becarios las exigencias académicas (...), estas no pueden actuar ralentizando la presencia en los estudios universitarios de las personas más desfavorecidas".

La CRUE lamenta que "la reducida cuantía de renta familiar establecida como techo del umbral 1, junto a la ausencia de progresividad que existe para los tres umbrales (...) responden, más que a garantizar la igualdad de oportunidades, a la decisión política de limitar el gasto".

Esto es: las personas becadas tienen derecho a diferentes ayudas en función de las condiciones económicas de su familia. El sistema de becas contempla tres umbrales que determinan dónde se ubica cada uno y qué le corresponde. Para una familia de cuatro miembros, el umbral 1 está en 13.909 euros, mientras que el 2 salta a los 36.421 y el 3 a 38.831 euros. Los tres tipos de becas incluyen la matrícula y la cuantía fija. La que corresponde al umbral 2 añade una cuantía variable (que nadie sabe calcular) y otra fija ligada al rendimiento académico. La beca 1 suma una cuantía fija ligada a la renta a todo lo anterior.

Pero, explican los rectores, el umbral 1 es muy bajo y no tantas personas tienen acceso a esas ayudas. Y en el 2 y el 3 (además de estar ambos muy lejos del 1, pero muy cerca entre sí), mayoritarios, el ministerio se ahorra muchas partidas.

Hay más. La CRUE también asegura que la distribución de las becas es "regresiva" porque para la cuantía variable "cuanto mayor es el nivel de renta, menor es la incidencia de la nota en la participación de la dotación de la beca". Es decir, a los alumnos desfavorecidos les cuenta más la nota que a los más favorecidos a la hora de asignar los recursos.

Y en educación la situación socioeconómica de una familia influye directamente en el resultado académico, siempre favorable a los más ricos. Pero está estudiado, por ejemplo en PISA, que en igualdad de condiciones los resultados serían los mismos.

El informe de la CRUE también ha evaluado cuánto le cuesta al país el abandono universitario prematuro, cuestión que se relaciona en cierto grado al menos con la anterior: muchos alumnos abandonan porque pierden la beca y no se pueden permitir los costes de estudiar.

Para realizar el cálculo, las universidades han seguido a la cohorte de estudiantes que entró en el curso 2013-14, analizado los que lo dejaron, en qué curso lo hicieron y calculado cuánto se invirtió en ellos (aunque un estudiante no tenga beca, estudiar en la universidad está subvencionado). En total, y según los rectores, se perdieron 323 millones de euros con esa generación de estudiantes en las universidades públicas y otros 75 millones en las privadas. El reparto de ese gasto perdido (en el caso de las públicas) es del 80% para el Estado y el 20% para las familias, la misma proporción en la que se pagan los estudios.

Por último, los rectores también denuncian la falta de financiación de las universidades públicas. Según las cuentas de la CRUE, las universidades tienen un 14,5% menos de recursos que la media de los centros europeos y de la OCDE. En cifras absolutas, esto se traduce en 1.600 millones de euros menos.

La caída de la financiación se observa de otra manera: la educación superior española se ha ido abaratando para el Estado. En 2017 era un 16% más barata en términos de gasto sobre PIB que hace ocho años e incluso que hace 22 años.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Los rectores admiten que el sistema universitario no garantiza el acceso a todos por igual (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • En un informe, la Conferencia de Rectores sostiene que graduarse funciona como ascensor social, pero que ciertos colectivos tienen más difícil llegar a los campus
  • Las universidades tienen un impacto sobre la economía de casi 50.000 millones de euros al año por lo que genera su actividad y devuelve al Estado en forma de impuestos 4,3 euros por cada euro invertido
18/12/2019


"El acceso a la formación universitaria no está garantizado por igual a todos los ciudadanos". La frase, extraída de un informe elaborado por la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) y la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Españolas (CSS), viene a suponer el reconocimiento por parte de los dirigentes de los campus de la desigualdad que existe a la hora de acceder a los centros de estudios de educación superior.

Aseguran los rectores que la Universidad española funciona como ascensor social, pero que no lo hace igual para todos. Que tiene un papel especialmente relevante para las personas que provienen de un entorno socioeconómico humilde, pero que, a la vez, son los que tienen más papeletas para nunca disfrutar de este ascensor porque no entrarán en la universidad por sus características personales.

El informe La contribución socioeconómica del sistema universitario español, publicado este miércoles por la CRUE, evalúa por primera vez de forma rigurosa, según los propios rectores, "el impacto que tienen las actividades universitarias en la economía y la sociedad españolas con un alcance global".

A nivel económico y según este informe, la universidad española genera 8,3 euros en actividad económica por cada euro público invertido en su financiación y le devuelve a las arcas públicas 4,3 euros por euro. En términos de empleo, cada uno de los casi 6.000 millones de euros de financiación se transforma en 87 puestos de trabajo creados.

La universidad no es para todos igual

Empezando por la parte más social y menos económica, "los análisis realizados constatan la existencia de determinados factores que favorecen, u obstaculizan, el acceso a la universidad", razona el informe. "Concretamente, el acceso a la universidad está condicionado por el estatus profesional, el tipo de ocupación y sector de actividad de los progenitores, el nivel de renta familiar, el tamaño del municipio de residencia, la situación laboral de los padres o el sexo del individuo". Y no se refieren solo a las posibilidades económicas de la familia.

Y entre las variables más destacadas por los rectores está el nivel educativo de los progenitores, "especialmente el de la madre", y su estatus profesional. En concreto, que la madre de un futuro estudiante tenga un graduado aumenta hasta en 17 puntos porcentuales la probabilidad de que ese hijo acceda a la universidad (13,5 puntos el padre). Si además ambos progenitores tienen ocupaciones altamente cualificadas, las probabilidades aumentan en 25 puntos.

Y, con carácter general, de esto dependerá en buena medida su vida futura: con un título universitario debajo del brazo hay más posibilidades de tener un contrato fijo (10,2% más), de tener una jornada completa (7,3%) y de tener un empleo cualificado (31,4%) y por tanto cobrar más.

"La educación superior aumenta la probabilidad de mejorar la situación social respecto a la del origen familiar, lo hace mucho más que cualquier otro tipo de nivel de enseñanza y eso sucede con especial intensidad para las personas de origen social menos favorable", concluyen los rectores. Si consiguen terminarla.

Pero también admiten que "la evidencia encontrada en el informe indica que la educación no hace desparecer la desigualdad, y el origen social y familiar sigue teniendo una influencia considerable en el estatus social de los individuos".

Un impacto directo de 16.000 millones al año

La CRUE también le pone cifras al impacto económico de la actividad universitaria. Según sus cuentas, los campus aportan 15.991 millones de euros anuales a la sociedad en forma de demanda por sus actividades frente a un gasto (la financiación pública que recibe) de unos 6.000 millones de euros (el resto de la financiación universitaria, hasta los 8.571 millones, la aportan los estudiantes en forma de tasas).

Además, la CRUE sostiene que con carácter general la actividad asociada al sistema universitario (SUE) tiene un impacto de 49.671 millones de euros en la producción española (en ventas, por explicarlo de modo simple) y de 17.797 millones de euros sobre la renta. Traducido en empleo, la actividad universitaria tiene un impacto de 339.192 ocupados anuales.

Dicho de otra manera: "Las universidades devuelven en impuestos 4,3 euros por cada euro invertido por las administraciones", según el presidente de la CRUE, José Carlos Gómez Villamandos, rector de Córdoba. Esta cifra se obtiene de dividir los 25.774 millones de euros de recaudación fiscal por las actividades de los campus y esos 5.969 millones de euros de financiación.

El conjunto de esta actividad se traduce en un impacto sobre el PIB del 2,12%. Por último, en el capítulo económico, las universidades son responsables del 12% del crecimiento medio de España en los últimos años.

El informe de la CRUE también muestra su preocupación por la caída del interés de los estudiantes por las carreras conocidas como STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés). "Es alarmante", asegura el presidente de los rectores. "El peso de la demanda de estudios de ingeniería y ciencias representa solo el 18,4% y el 5,9%, respectivamente, frente a a la media del 21,2% y del 8,1% de la UE-28. Sin suficientes ingenieros, matemáticos, físicos...", advierte Gómez Villamandos, "nos quedaremos fuera de la Revolución 4.0 –como ya nos ocurrió en otras épocas de la historia– y seremos tecnológicamente dependientes", cierra.

miércoles, 6 de febrero de 2019

El Gobierno estudia bonificar la cotización de los becarios y que la Seguridad Social realice las gestiones administrativas (Daniel Sánchez Caballero en eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero en eldiario.es
  • El Ejecutivo quiere que todos los estudiantes de FP y Universidad que realicen prácticas académicas externas, curriculares o no, coticen a la Seguridad Social
  • La CRUE, algunos empresarios y casi toda la oposición política advierten de que esta medida podría echar para atrás a muchas compañías y retraer de esta manera la oferta de prácticas para los estudiantes
  • Trabajo estudia ahora bonificar las cotizaciones y que la Seguridad Social se haga cargo de las gestiones administrativas, dos de los principales escollos para implementar la medida
El Gobierno está dispuesto a poner de su parte en su pretensión de que todos los becarios de FP y la Universidad coticen a la Seguridad Social. Tras una reunión este miércoles entre los ministerios de Trabajo (impulsor de la medida), Universidades (afectado) y la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas), el Ejecutivo se ha mostrado dispuesto a bonificar la cotización para que no tenga coste ni para la empresa de destino del alumno (se calculaba en unos 50 euros por mes de práctica por ser un contrato de formación) ni para la administración educativa que lo acoge.

La Seguridad Social, por su parte, "ha manifestado su disposición" a realizar las gestiones administrativas necesarias para el alta de los becarios, según han informado la CRUE y el Ministerio de Universidades tras la cita.

Estos son dos de los principales principales problemas que los organismos afectados habían señalado a la hora de aplicar la disposición adicional quinta del Real Decreto 28/2018, que establece la citada obligatoriedad de que todos los estudiantes que realicen prácticas académicas externas coticen a la Seguridad Social a falta del desarrollo normativo que especifique quién debe pagar la cotización, si el empresario o la administración educativa ("sería un problema para los dos", admitió ayer el Ministerio de Educación) o si se bonifica el pago.

Según le comunicaron los rectores al Gobierno y opinaron también distintos responsables de centros de FP, estas dos circunstancias, el coste económico y el engorro administrativo de gestionar las altas, podían hacer que algunas empresas se echaran para atrás en su colaboración con las universidades e institutos de FP., poniendo en peligro

La intención del Gobierno con esta norma es que todos los alumnos de FP de grado Medio o grado Superior y todos los estudiantes universitarios que realizan prácticas (los becarios) sean dados de alta en la Seguridad Social. Será de aplicación para todas las prácticas, sean curriculares (y por tanto obligatorias para titular, como sucede en Magisterio) o extracurriculares, remuneradas o no. La medida afectaría a unos 720.000 becarios y un número indeterminado de universitarios (el número total de matriculados supera el millón, pero no todos realizan prácticas cada año). Solo para los de FP la recaudación estimada sería de unos 100 millones de euros al año.

Actualmente, con carácter general, las becas no remuneradas no cotizan a la seguridad social. Son las becas remuneradas las que sí cotizan, pero no lo hacen todas por igual. Si estas prácticas académicas externas son curriculares, esto es, parte de los estudios y por tanto obligatorias para obtener el título, como Magisterio, están bonificadas al 100%. Si son extracurriculares, o sea voluntarias y fuera de los planes de estudios, se paga la cotización.

La medida, impulsada por el Ministerio de Trabajo, no parece haber caído demasiado bien tampoco en el Ministerio de Educación. La ministra del ramo, Isabel Celaá, echó ayer balones fuera durante una comparecencia ad hoc en el Congreso. Celaá vino a explicar que era cosa de Trabajo, que ella no podía ofrecer más información acerca de quién iba a pagar las cotizaciones y que, si la cotización suponía un problema para la oferta de prácticas, "mostraría en contra".

Casi toda la oposición se mostró en contra de esta medida, excepto Unidos Podemos, que la ve necesaria para fortalecer la seguridad y cobertura de los becarios en centros ajenos. El PP y Ciudadanos acusaron al Ejecutivo de tener afán recaudatorio (que Trabajo niega ahora con su propuesta de estudiar bonificar las cotizaciones) y de querer maquillar las (decrecientes) cifras de afiliación a la Seguridad Social. ERC, PNV y el PDeCat no rechazaron la medida per se, pero sí advirtieron de ese posible efecto colateral de la bajada de oferta de prácticas.

Trabajo ha anunciado que tendrá listo un primer desarrollo de la normativa que especificará los pormenores de la norma y a finales de febrero habrá otra reunión.

viernes, 11 de enero de 2019

¿Transformar la Universidad? Comunicado de CUPUMA

¿TRANSFORMAR LA UNIVERSIDAD?

En la situación actual, los planteamientos discrepantes entre la Comunidad y el Ministerio hacen aún más difícil que la claridad y la sensatez logren ocupar un lugar mínimamente preponderante. Y la falta de coordinación y el intento por parte de cada instancia, de conseguir imponer su propio modelo de Universidad, ha complicado y embarullado más los temas.

El modelo de Universidad es de capital importancia en este planteamiento. Simplificando, se puede decir que asistimos a una clara contraposición entre la concepción de la Universidad como servicio público, y aquel que entiende que la Educación -y por tanto la Universidad- es uno de los campos actuales con mayor potencialidad para poder conseguir pingües beneficios en un plazo de tiempo relativamente corto.

Y, en esta desigual batalla, el lugar que ocupan las Universidades privadas tiene que ser necesariamente relevante. Y nos encontramos ante la paradoja de que los máximos defensores de las universidades privadas ocupan puestos especialmente significativos en las administraciones Publicas. Pero, no pueden dejar entrever semejante predilección, viéndose obligados a utilizar todo tipo de triquiñuelas, con objeto de encubrir sus verdaderas intenciones.

El dictamen oficial del PP insistía en que uno de los grandes problemas que arrastraba la educación superior española era el exceso de Universidades. A partir de semejante planteamiento, parecería razonable deducir que se restringiría drásticamente la aprobación de nuevas universidades. A juzgar por lo que se está planteando hacer en estos momentos la CA de Madrid ,si ya la situación actual era un despropósito con 6 Universidades Públicas y 8 Privadas, la previsible aprobación por parte de la Comunidad de Madrid --obviamente una entidad pública- de tres nuevas universidades privadas, hace que la situación, en breve tiempo, lo será aún mucho más, con seis públicas y once privadas, tras la incorporación de Villanueva, Esic y Cunef, las dos primeras ligadas a confesiones religiosas, y la tercera a la Banca.

Si consideramos, además, que han quedado-al menos momentáneamente- fuera de juego, grupos empresariales y mediáticos que poseen una gran influencia e incidencia en nuestra sociedad, no resulta nada aventurado suponer que no se tardará en ampliar el número de Universidades Privadas, llegando a duplicar-como mínimo- el número de Universidades Públicas.

La Comunidad de Madrid, para poder llevar a cabo sus propósitos, se ha permitido ignorar los informes desfavorables, tanto del Consejo Universitario de la Comunidad de Madrid, como, del propio Servicio Jurídico de la Consejería de Educación e Investigación.

Que se ignore el Consejo Universitario ya es grave, puesto que es el único órgano en el que posee representación una parte de la comunidad universitaria -solo una parte y en escasa cantidad- pero parece todavía mucho más absurdo que la Comunidad ignore el parecer de sus propios servicios jurídicos, demostrando una vez más, que los incumplimientos de las leyes que no les favorecen, provienen, en numerosas oportunidades, de los mismos políticos que no dudan en presumir y considerarse constitucionalistas.

El otro tema candente es la actuación y pretensiones de la CRUE. Pese a que son casi los únicos, que procedentes de las universidades -públicas y privadas- están representados en el Consejo universitario, la CRUE, que es una asociación PRIVADA, cuya financiación sigue siendo un secreto, se cree con derechos para poder (a)firmar lo siguiente: “ los rectores y rectoras ,en nombre de la comunidad universitaria se sienten plenamente legitimados para manifestar ante la ciudadanía y la opinión pública, las siguientes consideraciones: Exigimos a los responsables políticos que se ocupen de las necesidades urgentes que tienen nuestras universidades, que aporten más recursos y que se pongan de acuerdo mediante un Pacto de Estado en una nueva Ley de Universidades. Una Ley que sirva para que se lleven a cabo las mejoras que todos los universitarios reivindicamos, de manera prioritaria, para seguir al servicio del bienestar de la ciudadanía. Una sociedad que no confía en sus universidades no tiene futuro”.

La CRUE, es la misma institución que ha utilizado la autonomía universitaria-consagrada por la constitución con el objetivo de evitar que el poder político interfiera en las decisiones claves sobre las Universidades- para tratar de tapar vergonzantemente, encubrir, y lavarse las manos ante un Rector plagiario, y disculpar y blanquear las intervenciones tan lamentables, como denigrantes para la Universidad Pública, de otro Rector, el de la URJC.

Pero resultan más significativas todavía las prioridades que la CRUE especifica en su escrito: aumentar los recursos para las Universidades, y firmar un pacto de estado para una nueva ley de Universidades. Parece un desatino la insistencia en un pacto de estado, cuando el fracaso del llamado Pacto para la Educación, -que se ha demostrado inviable tras dos años de negociaciones- aún está caliente. Por otra parte, la ampliación de recursos- que obviamente debería de ser un elemento indispensable de todo presunto acuerdo- es desgajado del planteamiento general dejando en evidencia cuál es su verdadera prioridad, ya que aumentar la financiación, pero sin especificar, por ejemplo, la imprescindible y prioritaria necesidad de revertir inmediatamente todo tipo de recortes, no puede ser más clarificador.

A la vez que la CRUE exige que se le considere interlocutor privilegiado, se olvida del resto de los componentes de la comunidad universitaria, aceptando una representación mutilada que magnifica y refuerza que su presencia pueda ser más determinante, aun al precio de devaluar y falsear una verdadera representación de la comunidad universitaria.

Los rectores ocultan voluntariamente que la supervivencia de la Universidad, durante los años de la crisis, solo fue posible a costa de la progresiva precarización del profesorado y del PAS, unido a la utilización por parte de los Rectorados de la contratación de profesores asociados y profesores visitantes, en incuestionable fraude de ley, para compensar el 17% de los profesores perdidos, convenientemente aderezado por la expulsión de entre 70.000 y 100.000 estudiantes como consecuencia de la ingente y desproporcionada subida de las tasas.

CUPUMA, 10 de enero de 2019

lunes, 7 de enero de 2019

"La mayoría de profesores universitarios tenemos más de 50 años, se ha hecho un tapón para los jóvenes". Entrevista a Juan Castellanos (Daniel Sánchez Caballero en el diario.es)

Daniel Sánchez Caballero entrevista a Juan Castellanos en eldiario.es
  • Juan Castellanos es fundador y secretario de la Asociación para la Transparencia Universitaria (ATU), desde la que denuncia la corrupción en la universidad
  • "La gestión del Caso Máster fue vergonzosa, ningún rector salió diciendo que aquello no podía ser, no se ponen a la cabeza de la defensa de la universidad"
  • "Los gobiernos quitan dinero a la universidad, pero quieren que se obtengan fondos por otros medios diferentes: eso ha permitido los chiringuitos como el de la Rey Juan Carlos"
La Asociación para la Transparencia Universitaria (ATU) nació después de que en la Universidad Politécnica de Madrid aparecieron miles de diplomas falsos otorgados por academias privadas, pero avalados en teoría por la UPM, aunque la universidad no sabía nada al respecto. Desde ese año 2000, Juan Castellanos, su secretario y fundador, profesor en la Facultad de Informática que se vio en medio del escándalo, batalla desde ATU contra la corrupción en la universidad, que conoce bien tras 33 años como profesor, y por la transparencia como remedio de casi todos los males. Tras el caso máster de la URJC y su desempeño activista en los últimos años, ATU se ha convertido en un pequeño refugio al que acuden trabajadores de universidades de toda España, en su mayoría profesores, cuando se sienten víctimas de una injusticia o una irregularidad en su universidad.

¿Está tan mal la universidad como podría parecer leyendo la prensa?

El escándalo ahora es la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), que ha sido el acabose de la utilización de la universidad para el beneficio propio, obtener dinero, dar títulos falsos... Lo que ha habido siempre en la universidad es una lucha de grupos, de influencia entre unos y otros. Pero con el tiempo se han acentuado mucho las cosas. Cuando salió el caso de los diplomas falsos en la UPM ya no hubo más porque lo arreglaron: dijeron que quien quisiera acuerdos con academias que los haga y pague un canon a la universidad. Ya no había diplomas falsos, sino legalizados.

Un problema grave que tiene la universidad, acentuado últimamente, es que necesita dinero para sobrevivir, para investigar. Y ahora los gobiernos van quitando dinero, pero quieren que se obtenga dinero por otros medios diferentes a la financiación pública: acuerdos con empresas, buscar financiación para la investigación... Todo esto ha permitido los chiringuitos, como el de la URJC y otros que habrá, que han provocado los abusos.

También influye la falta de transparencia. Si hubiera más, que ya la hay, las cosas se van denunciando, solucionando, corrigiendo.

¿Cuál son las formas más típicas de corrupción universitaria, en vuestra experiencia?

Aquí hay una parte importante intrínseca en el sistema. La endogamia y contratar a profesores de dentro con menos méritos que otros de fuera siempre se ha dado. Cuando hicimos el segundo congreso contra la corrupción, salió en El País una página entera hablando del tema. Nos preguntamos qué pasaba. Pues que el PSOE iba a hacer una nueva ley de universidades con la bandera de que iba a acabar con la endogamia. Muy bien. Pero la nueva ley del PSOE no quitó la endogamia, si no que la multiplicó. Ahora el sistema de acceso a las plazas depende de cada universidad, que pone las normas que cree conveniente. Respecto a la corrupción de tipo diplomas falsos o chiringuitos como el de la URJC, esa no está generalizada. Las universidades, al tener autonomía, son las responsables de sus gastos y de eso oficialmente se da cuenta. Algo se escapa al control, pero las universidades controlan todo.

Financiación. Las universidades se han tenido que buscar la vida, por ejemplo en la contratación de profesores porque la administración no les dejaba. Entonces se inventan esto de contratarlos como visitantes, etc. ¿Se han visto, digamos, 'obligadas' las universidades a manejarse de manera irregular?

Cómo gestionan la escasez depende de cada universidad. En mi universidad no se puede contratar a un visitante, por ejemplo, si no cumple todos los requisitos. Esto es una cosa de la URJC y de la UC3M, el resto apenas tiene. El contrato de visitante que están utilizando es en fraude de ley. La contratación es discriminatoria, se contrata más o menos directamente, con un concurso de méritos que hará el rectorado de la universidad como sea... De esta manera, de alguna forma se crea un sistema clientelar por el que si te han contratado y dependes del rector, por supuesto que vas a votarle. En la URJC está claro lo que ha pasado. Pero no ha sido igual en todas las universidades.

¿Cuánta responsabilidad tienen los profesores en que les hagan contratos fraudulentos? Para bailar hacen falta dos.

Claro. Hay que tener en cuenta que cada universidad pone sus normas y tienen en cuenta los méritos científicos y académicos. Lo que pasa es que en algunos departamentos se pasan y cuando sacan una plaza parece que está dirigida para una persona concreta, por tantos apellidos que tiene. Generalmente no pasa, pero sí se da. Esto hay que denunciarlo y hacerlo público.

Dice que generalmente no pasa, pero hay un dato circulando por ahí que dice que el 70% de los profesores universitarios estudiaron en el mismo centro en el que dan clase.

Digo que una cosa es que una plaza tenga uno o dos perfiles [especialidades o asignaturas que ese profesor deberá impartir], otra es que le pongan cinco o seis asignaturas. Eso es abusar.

¿Por qué se da la endogamia? No puede ser que la mayor parte de los profesores universitarios tengamos más de 50 o 55 años. Se ha hecho un tapón muy grande para los jóvenes. Cuando se abre un poco ese tapón todo el mundo aprieta un poco para que los suyos se puedan quedar. En parte es culpa del sistema, que no permite que no exista una carrera universitaria. En otros países cuando empiezas en la universidad sabes los méritos que necesitas para ir ascendiendo. Aquí, no. No ha habido nada, ha habido un tapón muy grande y la gente ha estado mal contratada, cobrando muy poco, dando muchas clases, cogiendo muchos méritos, que hacen falta. Y esto ha hecho que apriete mucho el sistema. Y luego la ley que hizo el PSOE para acabar con la endogamia.

¿Qué cambió el PSOE en la ley que aumentó la endogamia?

Antiguamente el sistema de acceso era más o menos de oposición y era público. La LOU ha dado mucho pie para que la universidad haga lo que quiera, que para su autonomía está bien, pero a la vez hay que vigilar a los centros para que hagan las cosas bien. Como siempre: la transparencia debe ser que digan qué pasa, qué normas tienen. En mi universidad hace ya ocho o diez años que los concursos ya están más o menos regulados. Antes no, no estaban regulados los baremos (tanto por ciento de investigación, tanto por ciento de docencia, etc.), era al libre albedrío de un tribunal, que podía decidir si pesaba más la investigación o la docencia, y luego el hermano gemelo de ese tribunal ponerlo al revés, según le interesara. Ahora creo que esto se ha corregido en muchas universidades.

Ha mencionado un par de veces la autonomía universitaria. Ninguna administración se responsabiliza de lo que pasa en las universidades. Sin enmendar la totalidad, ¿cree que las universidades se aprovechan de ella para a veces no rendir cuentas?

Es bastante importante porque hay que administrar una universidad, pero el abuso de eso lleva a que un rector hace lo que quiere. Si hay un abuso de autonomía y por eso tenemos que contrariarnos, no es real. Tiene que ser transparente y todos deben ser responsables. Como antes no decían nada de lo que hacían y cómo estaban las cosas se hacían las cosas "porque lo digo yo". También sucede que muchas veces los jueces dicen: "Si lo dicen los rectores, tendrán razón". La autonomía universitaria es mejorable, pero necesaria.

¿Cuánto impacto tuvo el caso de la URJC en las universidades? ¿En su universidad, por ejemplo, hubo algún cambio específico para evitar posibles situaciones similares?

Oficialmente, que yo sepa, no [se ríe]. Pero seguramente el equipo rectoral habrá mirado alguna cosa. Lo de la URJC ha sido un aldabonazo, la UPM y la UCM son universidades enormes y lo habrán mirado. Aunque desde que nosotros revelamos en 2002 nuestro caso de los diplomas falsos ya se aplicó mucho nuestro rectorado, porque aquello fue un escandalazo. En ese sentido sí ganamos. Imagino que en la URJC se pondrán las pilas para denunciar las cosas. Ya no es solo a nivel judicial, que es muy bonito de cara a la sociedad, aparte hay que ver que existen buenas praxis dentro, entre nosotros, los profesores, los alumnos, que los estudiantes participen en el funcionamiento de la universidad. Hay muchas cosas que no son denunciables a los jueces, pero hay que hacerlas también con una ética universitaria.

Los centros privados adscritos a universidades públicas, ¿siguen teniendo sentido?

En mi universidad ha habido alguno, pero no los entiendo mucho. Quizá específicamente para desarrollar una enseñanza concreta en una universidad en la que no se podía crear una facultad por determinadas razones podía tener sentido. Pero creo que no hay demasiado control de estos centros. Se han quedado un poco desfasados. Está bien mientras estén controlados, pero hay algunos por ahí que no han tenido control.

¿Qué le parece la gestión que se hizo de todo el caso URJC?
Fue vergonzoso. Ningún rector salió diciendo que aquello no podía ser. Los rectores de nuestras universidades son muy flojitos, no se ponen a la cabeza de la defensa de la universidad. Tienen que decir más y defender la universidad. Si se pusieran a cabeza de la defensa de la universidad tanto a nivel de dinero, de investigación, etc. otro gallo cantaría. Es su obligación, pero no lo hacen. Son tan tímidos que parece que hacen los contrario, no defenderla, cuando un rector está elegido específicamente para eso, para defender la universidad como tal.

¿Cree que la CRUE no cumple con su cometido en ese sentido?

La CRUE es una asociación privada de rectores, no es un organismo oficial. El organismo oficial es la Conferencia de Rectores, ligada al ministerio. Pero el actual presidente de la CRUE [Roberto Fernández] dice ahora que hay que hacer una ley de universidades y la tienen que hacer ellos y el ministerio y nadie más. No, señor. Habrá que hacerla entre todo el mundo, toda la comunidad universitaria, la universidad es un servicio para la sociedad, no un negocio. Lo que tienen que hacer es defender la universidad, no los intereses de las universidades privadas y que se llegue a acuerdos entre todos. Porque sí que hace falta una nueva ley de universidades, que esta sea un servicio a la sociedad, no un negocio en el que los alumnos son clientes. Por ejemplo, las tasas tienen que bajar. En Alemania son gratis, en Francia, testimoniales. ¿Qué pretenden? Que solo estudien quiénes tienen que estudiar y el resto a estudiar Formación Profesional. Pero no porque la FP sea mala, sino que quieren que vaya ahí quién no se pueda pagar la universidad. Están poniendo unas tasas impensables de pagar para las familias, que lo están pasando mal porque son muy caras. Es una vergüenza que la universidad no sea accesible para todo el mundo.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Los rectores ceden al Santander la gestión de la app oficial de las universidades públicas (Carlos del Castillo y Laura Galaup en eldiario.es)

Carlos del Castillo y Laura Galaup en eldiario.es
  • La Conferencia de rectores (CRUE) lanza una app con un propósito académico, pero dan al banco una vía exclusiva para ofrecer sus servicios financieros a la comunidad universitaria
  • Esta herramienta permite al Santander, con la autorización del usuario, conseguir datos personales y académicos de alumnos y profesores para "elaborar perfiles" y ofrecer servicios financieros individualizados
  • Los rectores confiesan que no han hecho ningún estudio económico de los beneficios que sacará la compañía de esos datos, ni tienen una estimación del número de usuarios que han cedido ya su información
El Banco Santander ha abierto una vía para tener los datos personales y académicos de miles de universitarios españoles, sus profesores y el personal laboral de una quincena de universidades públicas y privadas, así como para ofrecerles en exclusiva sus servicios financieros de forma directa y personalizada. Lo ha conseguido gracias a la nueva aplicación oficial para teléfonos móviles de las universidades, promovida por la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), a cuyo convenio y adenda ha tenido acceso este medio. A cambio, los rectores solo han solicitado que el Banco la desarrolle y gestione gratis.

La AppCRUE, así han denominado a esta herramienta, facilita los servicios que ya estaban disponibles en los campus virtuales, la herramienta digital que todas utilizan para consultar las notas, horarios de sus clases, becas, eventos o charlas en sus campus o comunicarse con sus profesores. En este caso, la entidad ha desarrollado una aplicación para que ese sistema se pueda consultar en el móvil. La principal novedad en el contenido de la app es la oferta de productos financieros del Santander.

Este nuevo apartado se encuentra en el menú principal de la app bajo la denominación de "Tú cuentas" o "Ventajas". Accediendo a esta pestaña los usuarios de la AppCRUE están saliendo del paraguas de su universidad para iniciar una relación comercial individual con el Santander, aunque esta se desarrolle en el contexto de la "app oficial" de la institución, como han confirmado a eldiario.es el Banco y la CRUE ( de la que forman parte todas las públicas y casi todas las privadas). En él la entidad bancaria también aporta información sobre becas y programas de movilidad internacional.

El convenio con la CRUE permite al Santander extraer datos estadísticos, pero anonimizados, del uso meramente académico de la app. No obstante, para acceder al apartado comercial, los usuarios de la app deben aceptar unas nuevas condiciones de uso, mediante las cuales aceptan la cesión de sus datos personales y académicos al Santander.

Una vez que el alumno o el profesional se descarga la aplicación, accede a este apartado –por mera curiosidad o confianza con la institución educativa– y acepta las políticas de privacidad, la universidad cederá al Santander y a Universia (una plataforma de la entidad bancaria) sus datos personales, su teléfono, su DNI, el campus en el que estudia y su teléfono móvil. En el caso de profesores y estudiantes, el banco también tendrá acceso a la carrera que cursan o en la que imparten docencia, así como a las asignaturas con las que mantienen vinculación. En suma, con tan solo acceder al apartado "Tú cuentas" y aceptar sus términos de uso, el banco puede acceder a todos los datos del usuario que guarde la universidad, excepto las notas.

Según el convenio, la información obtenida en el área comercial de la app será utilizada por el Santander para, entre otros objetivos, "elaborar perfiles con la finalidad de poder ofrecer a los usuarios las ofertas y los servicios financieros que mejor se adecúen al mismo".


Lee el artículo completo en eldiario.es

viernes, 22 de junio de 2018

El coste de estudiar una carrera se triplica según la comunidad: 2.011 euros en Catalunya frente a los 713 euros de Galicia (Laura Galaup / Raúl Sánchez para EL DIARIO)

ELDIARIO.ES publica esta información


Estudiar un grado universitario en Catalunya llega a costar casi tres veces más que en Galicia. En la primera comunidad autónoma el crédito supone 33,52 euros y en la segunda, 11,89 euros. Teniendo en cuenta que cada curso consta de 60 créditos, de media el alumno que cursa una especialidad en un campus catalán paga 2.011 euros frente a los 713 euros que abona el estudiante de una universidad gallega.
Madrid (24,6 euros por crédito) y Castilla y León (23,3 euros) son las regiones que siguen a los catalanes en la lista de los precios más elevados en el curso 2017/2018. Por su parte, Canarias (14 euros), Cantabria (13 euros) y Andalucía (12,6 euros) son las regiones que acompañan a Galicia entre los grados más económicos.
"La decisión de estudiar en una universidad o en otra no debería estar marcada por el coste económico de la matrícula, solo se deberían tener cuenta motivos académicos", apunta Carles López, presidente de la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes (CANAE), sobre la influencia de estos precios en la selección del centro educativo.
Desde la Conferencia de Rectores de las Universidades Españoles (CRUE) consideran que "no hay justificación para que esa disparidad sea tan elevada". A nivel internacional, y analizando datos del curso 2016/2017, solo Irlanda, Reino Unido, Holanda e Italia tienen precios públicos más elevados que España, según el informe La Universidad Española en Cifras.
Uno de los autores de este análisis, José Antonio Pérez, explica que esta diferencia de precios "afecta a la igualdad de oportunidades". "Hay comunidades, como en Valencia o Castilla La Mancha, en las que el esfuerzo de las familias es de un 6% en su renta familiar. Por su parte en el País Vasco, que es una comunidad rica, el esfuerzo es inferior al 3%", responde Pérez.
Según los datos incorporados a una respuesta parlamentaria al diputado socialista Miguel Ángel Heredia, de media el crédito universitario en el curso 2017/2018 es más caro en la Comunidad Valenciana (18,96) que en Castilla-La Mancha (15,81) y que en el País Vasco (16,88). De acuerdo a estas cifras, el precio medio del crédito es de 18,02 euros. Por encima de la media nacional, además de Catalunya, Madrid, Castilla y León, Comunitat Valenciana se sitúan La Rioja (19,77), Navarra (19,66) y Aragón (18,74).

Real Decreto promovido por el PP

Tanto los gobiernos autonómicos como el Ejecutivo central tienen responsabilidad en estos precios. El  Real Decreto 14/2012 de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo, promovido por el exministro José Ignacio Wert, permitió a las comunidades que subieran los precios de las tasas universitarias hasta el máximo del 25% del coste real de los estudios para compensar, en parte, la caída de la financiación pública de los centros.
"Cuando llegó la crisis los gobiernos regionales sustituyeron subvención por precio, como querían recortar en universidades subieron los precios públicos, ha sido el caso de Catalunya, Madrid y la Comunitat Valenciana", subraya Pérez.
Este portavoz de la CRUE coincide con el presidente de CANAE al concluir que "gran parte de la responsabilidad [de determinar los precios] es de las comunidades autónomas". Aún así, le recuerdan al nuevo Gobierno de Pedro Sánchez que todavía tiene la capacidad de limitar la horquilla el curso que viene llevando una propuesta a la Conferencia General de Política Universitaria, formada por universidades y comunidades autónomas. eldiario.es ha preguntado sobre este tema al recién creado Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, pero desde su departamento de prensa aseguran que todavía no han tenido tiempo para valorar este asunto.

Así subió el precio de los créditos universitarios desde 2011

Evolución del precio de los créditos en primera matrícula por comunidad autónoma en estudios de 1º y 2º Ciclo en el curso 2011-12 y en Grado en 2017-18

jueves, 26 de abril de 2018

La Universidad Autónoma pide proteger la enseñanza pública para evitar nuevos casos como el del máster de Cifuentes (Matías de Diego para EL DIARIO)

Reproducimos esta noticia de ELDIARIO.ES

El Consejo de Gobierno de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha acordado presentar una la declaración de su última reunión ante la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), solicitando que se garanticen la "seguridad jurídica" de la comunidad educativa y el "código ético que debe regir" la actividad académica frente a casos como el de Cristina Cifuentes y la Universidad Rey Juan Carlos.
En un comunicado fechado el 23 de abril, al que ha tenido acceso eldiario.es, la universidad pública condena este tipo de prácticas "contrarias a la autonomía universitaria, al funcionamiento reglado de las enseñanzas oficiales y a los valores éticos de honestidad, rigor y transparencia a los que nos debemos remitir como institución pública". 
"Resulta inaceptable que quienes deberían velar por el respeto escrupuloso de la legalidad en la gestión de las enseñanzas universitarias y preservar el prestigio institucional de la Universidad pública, arrastren a una crisis de legitimidad a los estudios de posgrado y con ellos al propio sistema universitario", destaca la UAM. 
En la declaración que remitirán a la CRUE, la universidad condena las declaraciones de aquellos que, "desde las instancias políticas o la propia universidad", han tratado de "justificar estas actuaciones ilícitas dándolas por 'normales'". Unas declaraciones que "evidencia un desconocimiento de los procedimientos legales que regulan el funcionamiento de las enseñanzas universitarias" y los sistemas de control de calidad dentro de la institución.
Además esta estrategia, para poner "bajo sospecha las prácticas de la universidad en su conjunto para así eludir toda responsabilidad a la que pudieran dar lugar", "desacredita gravemente" el trabajo de los profesionales que forman parte de toda la institución universitaria. "Desacreditan a todo el profesorado universitario que, con competencia, responsabilidad y rigor, garantiza la solvencia académica de las titulaciones", aseguran desde la UAM, destacando que también afecta al personal de administración y servicios que trabaja en las universidades.
El Consejo también lamenta que se haya puesto el foco de atención "política y mediática" en la universidad y que no se haya hecho "para abordar el tan necesario debate sobre la función que la universidad y la ciencia han de desempeñar en nuestro país", sino que se haya hecho "para lastar su credibilidad y poner en entredicho el valor de los conocimientos que transmitimos a la sociedad".

sábado, 4 de noviembre de 2017

Entrevista a Roberto Fernández, Presidente de la CRUE (por Daniel Sánchez para EL DIARIO)

Reproducimos esta entrevista publicada en ELDIARIO.ES


"No es de recibo que la Universidad se sostenga por una ingente cantidad de profesores no permanentes"

Roberto Fernández (L'Hospitalet de Llobregat, 1954) acaba de aterrizar en la presidencia de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE). Catedrático de Historia Moderna y rector de la Universidad de Lleida, Fernández promete acometer la situación de las plantillas docentes universitarias, que se han visto muy afectadas por la crisis tanto en cantidad (más de 5.000 profesores menos) como en calidad (los llamados falsos asociados). También quiere desmantelar tópicos sobre el sistema universitario que, aunque tiene problemas, admite, no está tan mal como parece en algunos sectores.
¿Cómo está entonces objetivamente el sistema universitario español? A veces puede parecer que todo es un desastre.
¿Cómo puede ser que seamos una de las grandes potencias económicas mundiales y tengamos una Universidad fatal? Es un milagro. Cuando el exministro Wert tomó posesión su primer acto fue en el Paraninfo de Salamanca, y dijo: "He venido a restaurar el prestigio de la Universidad española". Y se oyó un run-run por la sala. Que va a restaurar el prestigio, ¿de cuándo? ¿De qué tiempo?
Tenemos el mejor sistema que hemos tenido jamás, que ha influido en tener una sociedad más democrática, más europea, y con un desarrollo económico y social que en los últimos 30 años ha sido notable. ¿Ha estado ausente la universidad de eso? Creo que algo ha tenido que ver. ¿Esto significa que la universidad está fantástica? No. Tenemos un buen sistema, que tiene una serie de defectos, entre ellos que la sociedad española a través de sus representantes políticos no dan suficiente importancia a la Universidad, y otros internos.
Somos la décima potencia mundial en investigación. ¿Eso quien lo hace? ¿Los laboratorios privados? Pero tenemos un problema: somos los 22º en transferencia, en innovación. ¿Nos van a tomar en serio los gobiernos? ¿Cuántas referencias hubo en las elecciones en los debates de la universidad? ¿Ninguna? ¿Una? Pero la sociedad le pide a la universidad que sea el motor económico, de desarrollo, la vanguardia cultural, elemento del progreso. Acepto el reto. ¿Cuánto dinero me vas a dar? ¿El mismo que Francia, que Alemania? El dinero no arregla todo, pero sin él no se arregla casi nada.
Las preguntas que ha lanzado eran retóricas, pero ¿tiene alguna experiencia de que cambie todo esto? ¿Alguna esperanza real?
Una de las cosas que creo que puedo hacer es que me oigan la voz: la CRUE dice que nos tomen en serio. Si no, existe la tentación de pensar que somos unos 11.000 trabajadores menos que antes de la crisis, entre profesorado y personal administrativo, pero se siguen dando clases y se sigue investigando.
Y los políticos pueden pensar que esto estaba sobredimensiado porque hacemos lo mismo. Pero hacemos lo mismo porque las familias han pagado más y porque a las comunidades académicas les hemos dicho que van a dar más horas de clase y menos de investigación. Eso no se puede sostener. Hemos hecho el sacrificio. ¿Hasta cuando? ¿O es que los recortes han venido para quedarse?
Una profesora de la Universidad Politécnica de Catalunya y miembro del Observatori del Sistema Universitario Catalán, Vera Sacristán, sostiene, con datos del Ministerio, que las universidades en su conjunto tienen de media un 43% de plantilla temporal, por encima del máximo legal que impone la ley, que es el 40%. ¿Cómo es posible?
La tasa de reposición ha hecho un daño terrible a la universidad. No solo porque le ha quitado cinco mil y pico profesores, sino porque ha obligado a políticas, para poder seguir dando las clases, que no son correctas. Una de mis prioridades van a ser los asociados. No es de recibo que la universidad española se sostenga hoy por la ingente cantidad de profesores no permanentes. Y no es de recibo que tengamos asociados falsos, que estamos creando un cuerpo de profesorado pobre económicamente. No se le puede pagar 500 euros a gente para que dé 13 o 14 créditos. No vamos a obviar el tema de los falsos asociados. La figura del asociado está muy bien, es muy correcta. Pero no los falsos asociados, que son los que están sosteniendo la docencia hoy. Hay que darle una solución. Quizá yo no la veré como presidente de la CRUE, pero no es moralmente sostenible. Está habiendo una inflación de asociados que no es de recibo, así no se cimenta una universidad.
Los predoctorales. Su situación es muy volátil y varía según la universidad. En algunas dan clases, se les reconocen, las pueden certificar. En otras, no aparecen en el plan docente y sus horas de docencia se le reconoce a un profesor que no la da. ¿Cuál es su situación? ¿Necesita una revisión?
Yo soy catedrático y tengo lo que antes se llamaban discípulos. Nunca jamás le he pedido a un becario que haga una clase mía, tenía que hacer la tesis. Y cuando la tenían muy avanzada les preguntaba si querían dar un par de clases para coger ritmo. La casuística de comportamiento entre los departamentos y sus predoctorales es infinita. Cada departamento tiene un paisanaje que concibe las cosas a su manera. Ahora, si hay una figura importante y un momento trascendente en la vida universitaria es cuando uno está haciendo la tesis y atisba que puede tener una puerta para jugar el partido. Es un momento extraordinariamente importante para cada universidad y persona. Después, su gremio le dirá si juega el partido o no a través de las acreditaciones, etc.
¿Hay demasiada endogamia en la universidad? Y, si la hubiera, ¿es necesariamente mala?
La endogamia es como el colesterol, hay buena y mala. Tú tienes a un joven estudiando, hace lo que antes era la tesina, decide que la tesis después. Pero no se puede quedar. ¿Por qué? Porque no. Pero es bueno. Mucho. Ah, pero no se puede quedar.
Otra cosa es que en el proceso de formación del profesorado sea bueno que ese profesorado salga, vea otras cosas. Pero no le podemos decir que se vaya y cuando vuelva no va a tener sitio. ¿Hay endogamia mala? Claro. Pero no se llama endogamia, se llama amiguismo. Pero en ningún sitio hay un sistema por el que sea imposible que suceda. ¿Cómo no voy a ser endogámico con la gente buena? Si tengo a Messi, ¿lo dejo que se vaya a la Carlos III? Eso no lo hace ninguna universidad americana. Basta ya de tópicos, hablemos de la endogamia de otra forma, analicemos mejor las cosas. Hay mucha gente resentida por no haber entrado en la universidad.
¿La CRUE apoya y vería factible en su caso un sistema universitario gratuito, como hay en otros países europeos?
Depende de la fiscalidad española. Si es como la de Alemania, ¿por qué no? Yo lucharé por la equidad social dentro de la sociedad y por aumentarla todo lo que pueda en cualquier sentido: tasas, becas. Un sistema gratuito debería garantizar que el sistema fiscal es justo y pertinente. En ese caso, estudiemos la gratuidad de la universidad. Pero que el señor de una familia con una renta per cápita altísima pague lo mismo que el que la tiene bajísima es discutible. En Alemania el sistema es distinto porque el sistema fiscal es diferente y más justo que el nuestro. Pero si el sistema no cambia, la matrícula gratuita puede producir una paradoja: que las clases medias bajas paguen más que las altas.
¿Qué pasa con el 3+2? No se habla mucho del tema ya. Se aplicó una moratoria que venció, se acordó otra. ¿Acabará llegando?
Por falta de madurez, de tiempo, porque todo podía ser un caos, se congeló su aplicación, excepto si hay algunas carreras que son absolutamente nuevas y no compiten con grados existentes. ¿Hay una evolución natural al 3+2? En Inglaterra están haciendo grados de cuatro. Que el 3+2 es más europeo y moderno es un mito.
En Harvard hacen cuatro años, les parece que Derecho de tres no es serio. No creo que tenga que ser algo rígido. Creo que la autonomía de las universidades deben imperar aquí, pero sin que eso sitúe a unos en una situación de desventaja frente a otros. Tú la pones a cuatro y yo a tres, y el alumno se va a la de tres. El 3+2 viene por dinero, porque no hay cuarto año y eso es un ahorro importante en profesores y clases. Entre las ciento y pico medidas de austeridad de 2011 del Gobierno, hay una que es el 3+2 universitario.
¿Le preocupa a la CRUE el papel de España en los ránkings internacionales?
¿Qué prefiere, dos universidades entre los cien primeros y un sistema malísmo en España o entre las 500 primeras 30 universidades españolas, entre las 800 primeras casi todas las públicas y algunas privadas? Los ránkings han venido para quedarse, todos sabemos lo que son. Si yo puedo pagar a un Premio Nobel, subo mucho en los ránkings. Pero no me preocupa ni un minuto que haya una universidad entre las cien primeras. Me preocupa que el sistema universitario le dé el mismo servicio a todos los españoles. La universidad española sigue estando entre las mejores del mundo, y si como producto de eso podemos tener una, dos, tres o cinco entre las cien primeras, bienvenida.
¿Cómo se ha vivido el 'procés' en la universidad catalana? ¿Les ha afectado de alguna manera?
Parece que alguien quiera que la universidad catalana haya sido la punta de lanza del movimiento independentista. Que ha estado parada. La normalidad académica ha sido mayoritaria en todos los centros. Ha habido ciertos momentos, como el día del cierre de país y en el que las universidades no es que hayan ido a la huelga o no, sino que han cerrado. ¿Ha habido momentos en los que ha habido unos miles de estudiantes que han ido de huelga como estudiantes? Sí. ¿Se ha continuado dando las clases con normalidad? Sí. ¿Ha continuado investigando la gente? Sí. Eso es lo empírico.