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sábado, 11 de junio de 2022

Currículum educativo (Manuel Menor)

 Hay trileros del currículum educativo 

Sofismas -y no Sofía- es lo que mueve los modos de imponer qué y cómo estudiar Historia, Geografía y Ciencias Sociales. 

Para nadie es un secreto que los sofismas –y no la Sabiduría- ayudan a dar a entender a los demás que se tiene siempre razón. Un recopilatorio de Schopenhauer recuerda las  múltiples formas que puede adoptar alguien para tratar de sacarse de en medio a su oponente en un debate o en una conversación anodina. Muchas ya eran practicadas desde la Grecia presocrática y, de muchas otras, la paremiología popular atesora notables aportaciones. En Galicia, por ejemplo, una de las maneras primeras para situar a un interlocutor era vincularlo a la calidad de su tracto genealógico: Entón, ti, de quén ves sendo? 

El efecto Feijóo 

Por instinto o por cálculo, en las relaciones con los otros, no suelen ser extrañas maneras expresivas de afán de predominio: son indicativas del posicionamiento propio en la escena publica en que necesariamente se mueve nuestro ser social. Quienes actúan en el campo más estrictamente político desarrollan ese afán con más fuerza, intensidad y constancia siempre que hablan, bien sea en el Congreso, en una Asamblea o cuando los medios les ponen delante un micrófono. Idolatran la imagen diferencial que se han construido, y tratan de serle fieles sosteniéndola, simple y directa, para fidelizar a otros. Es la base de comunicación para sostener su atención. Cualquiera de nuestro actuales líderes, como se puede ver en el efecto de Feijóo en el cambio de imagen de su partido en la oposición al Gobierno de Sánchez, las réplicas de este y, mejor todavía, lo que mostraron los seis comparecientes en el primer debate televisado, anterior a la inminentes elecciones andaluzas, permite observar las diferencias de imagen que cada cual procura sostener y no enmendar si no quiere que su posible valía para gestionar lo de todos no pinte nada en la escena. 

No a todos se les da bien este juego. Tiene sus reglas y no todos se atienen a ellas; especialmente cuando pretenden encarnar en sus palabras el bien público, a muchos se les nota en exceso que transubstancian sus intereses particulares con el interés de todos. Para ver las diferentes posiciones, en vez de la divisoria habitual entre izquierda y derecha, es mejor la más cualitativa. Si decimos, neoconservador, conservador, ultraconservador, hablamos de alguien que en los criterios con que habla y en cómo nombra las cosas, sus juicios suelen expresar que quiere sostener lo que hay o, incluso, retroceder hacia donde estaba el asunto de que se trate hace 80 años o más; por las razones que fueren, no quiere que cambie y considera mejor para este presente que “el ser que tenían” aquellas cosas se solidifique, que parezca que han sido siempre así, algo natural y “como Dios manda”. Lo de Dios no es gratuito; es la misma línea de muchas interpretaciones confesionales, expresivas de  alianzas concordes entre neoconservadores y neoconfesionales de distintas denominaciones. Sigue la trayectoria de una larga historia de la humanidad desde el Antiguo Egipto, los Cesares romanos o sus sucesores desde la Baja Edad Media hasta hoy; y el obispo de Huelva todavía acaba de pedir el voto para este sector de la vida política hace unos días desde El Rocío, pues de otro modo, habría “afinidades incompatibles”. 

En el otro lado del campo de juego, suelen estar los que ven la realidad circundante como algo problemático y en constante cambio, conscientes de que, como no espabilen, las fuerzas que dominan esas tensiones y, sobre todo, la rentabilidad que pueda tener la agilidad en aprovechar su impulso, entienden que hay que  modular las reglas del control de esas sinergias y el reparto de cargas que conlleve, porque, casi siempre les toca ser meros currantes en los tramos últimos del reparto de beneficios del trabajo, y mucho más ante imponderables como una pandemia o, de añadido, una guerra de otros congéneres. Suelen denominarse genéricamente progresistas, aunque su gama de tendencias es prolífica, dada la movilidad de ideas con que suelen afrontar  el entendimiento del “progreso”, “cambio” o modulación de respuestas a cómo lo económico afecta a la vida social en la POLIS. 

Pues bien, una de las modalidades en que los conservadores son maestros es en tratar de ocultar esta divisoria real que existe, al menos, desde el Neolítico. Cualquier lector de libros de Historia –sean de la tendencia que sean sus neuronas- advierte enseguida que el conflicto es como un gen de la humanidad y, si se adentra en los vericuetos de esa área de conocimiento, también advierte que hay un afán de ocultarlo, censurándolo cuando no coincida con una imagen superior de algunos seres humanos.  De saberse motivos, causas y secuencias de muchos conflictos, podría cundir el afán de imitación para pelear por poner racionalidad en los problemas que tenemos. Y no es exactamente eso, sino el conformismo con lo que dicte  un salvador de la patria lo que, desde Cicerón y Valerio Máximo, se espera de la Historia como “magistra vitae” (maestra a imitar). 

La Gallina ciega 

Esta idea, tan incrustada en el conservadurismo –procedente del contagio con la Historia sagrada, que enseñaba el nacionalcatolicismo-, lleva en este momento a algunos políticos con mano en la educación de los españoles –en Madrid, Murcia, Castilla-León y Andalucía- a manipular la Historia que tiene sentido conocer. Según dicen, eso es “adoctrinamiento” e “ideología”, y que tienen que “defenderse” con un currículum en que los puntos calientes de los problemas actuales se ocultan, mientras procuran que se olviden los acontecimientos del pasado, indeseables para todos, son aleccionadores en este presente incierto. 

El sofisma de sus alegaciones se completa con otra amnesia inducida. Por arte de birlibirloque, olvidan que se repiten y que han apostado por esto siempre, como si a  a base de culpar a sus adversarios de descontrol, pudieran proponerse a sí mismos como salvadores de una humanidad en que no hubiera manera de erradicar el mal. Del bien que atesoran, no cuentan cómo era el currículum de la Historia que impusieron desde aquella Historia de España contada con sencillez, de José Mª Pemán (Cádiz: Escélicer,1939), o la que el Instituto de España impuso como modelo ese mismo año. Evidentemente, estos no estaban allí, son demasiado jóvenes, pero sí que es raro que no se acuerden del provecho que le sacó  Esperanza Aguirre a finales de  los noventa a su argucia de unas Humanidades, infumables, sin embargo, desde el valor histórico de este término…. No se acuerdan delo que no quieren acordarse, porque lo único que les interesa es la rentabilidad privilegiada que les genera la ignorancia; les va bien, como escribiera Max Aub, hacer jugar a todos  a La Gallina ciega. 

MMC. (08.06.2022)

jueves, 9 de junio de 2022

Ruido y furia: una polémica inventada en torno al currículum y los manuales escolares (Fernando Hernández Sánchez para El Salto)

 Artículo de Fernando Hernández Sánchez para elsaltodiario.com

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha optado por una solución homeopática, pero reinterpretada a su manera: ingerir en grandes dosis el programa de Vox para dejar a su competidor como una cáscara hueca.
8 JUN 2022

Prueba número 1, libro de texto de editorial Santillana, 4º ESO, página 215: Comprender el presente. Memoria la de guerra civil. Se insta al alumnado a realizar una entrevista a sus familiares directos con la intención de remover el pasado y reabrir viejas heridas.

Prueba número 2, manual de editorial Anaya, 4º ESO, páginas 310 y 311: Hacia la igualdad de género. Doble página de introducción de conceptos sesgados como la brecha salarial , de representación política, académica y científica.

Prueba número 3, libro de editorial Edelvives, 4º ESO, página 277: la agenda globalista y el mantra del cambio climático a toda plana.

Prueba 4, y definitiva: el mismo manual, en portada: collage de indudable influencia soviética en el que figura, de forma destacada, el cartel del célebre agitador bolchevique Alexander Rodchenko y, de forma subliminal, una insignia de los pioneros del Konsomol. ¿Cabe alguna duda más, Señoría, acerca de la voluntad adoctrinadora del currículum y de los libros de texto que de él se derivan?”.

Si la Comunidad de Madrid, como parece pretender, eleva un recurso de amparo ante instancias judiciales superiores para suspender la implantación del currículum de la LOMLOE, quizás debería argumentar qué diferencias insalvables existen entre este y el de la LOMCE. Porque los ejemplos citados proceden de libros de texto que desarrollaron los contenidos de esta última norma, aprobada en 2013 a iniciativa del ministro Juan Ignacio Wert, de infeliz recuerdo, cuando formaba parte de un gobierno encabezado por M. Rajoy —sea quien sea—, presidente del mismo partido en el que milita la señora Díaz Ayuso. Y tendría que justificar por qué entonces estos textos fueron autorizados para su uso en el ámbito educativo que la Comunidad de Madrid gestiona en el ejercicio de sus competencias. Es un suponer…

El soviet de Madridgrado decidió hace mucho lanzarse a la guerra cultural con todas las armas que le brinde cada oportunidad de hacerlo

De no ser así, cabría pensar entonces que nos encontramos ante la enésima maniobra de un sector del Partido Popular que ha decidido erigirse en doble poder, al más puro estilo leninista, y asumir la impugnación total de la política del gobierno central, incluso —si es preciso— en lo tocante a la previsión del tiempo para mañana de la Agencia Estatal de Meteorología.

Es una actitud que no sorprende a nadie. El soviet de Madridgrado decidió hace mucho lanzarse a la guerra cultural con todas las armas que le brinde cada oportunidad de hacerlo. Ello tiene una doble lectura, hacia afuera y hacia adentro del PP. Por una parte, Díaz Ayuso plantea una estrategia de competencia con la ultraderecha distinta a la de otras baronías territoriales. Frente al alineamiento inequívocamente democrático del presidente de Ceuta; la compra de un vicepresidente sin competencias y tres consejeros-florero a cargo del contribuyente por el Maquiavelo de mercadillo de Castilla y León; y la encomienda de Moreno Bonilla a la virgen del Rocío para que no le haga apurar ese cáliz, la presidenta de la Comunidad más libre de España ha optado por una solución homeopática, pero reinterpretada a su manera: ingerir en grandes dosis el programa de Vox para dejar a su competidor como una cáscara hueca.

                                                                                                                                        Más información                                                                                                             CRUZADA CONTRA LA LOMLOE
SARA PLAZA CASARES

Los postulados que Díaz Ayuso defiende sin rubor cada vez que comparece en público leyendo con aplicación las fichas que le prepara su think tank, evidencian una concepción de la historia de inconfundibles matices reaccionarios: una sucesión cronológica de episodios que, como decía Marc Bloch respecto a la pedante historia factual francesa del XIX, “suceden porque suceden”, una galería de personajes de referencia —reyes taumaturgos, tullidos heroicos, aventureros inescrupulosos— legatarios de un alma nacional, un Volksgeist, que se remonta a la Prehistoria, una teleología de sacristía según la cual todo ocurrió de la mejor forma posible para conducirnos hasta el aquí y ahora.

Cualquiera que esté mínimamente familiarizado con la historiografía reciente y con lo que se enseña en las aulas no dejará de ruborizarse por semejante retorno a los preceptos de aprendizaje de la Enciclopedia Álvarez

Lo que pretende la amalgama de enemigos de España es recodificar ese espíritu secular de la Patria que dio a luz a héroes y santos. Globalismo, feminismo, multiculturalidad y memoria cívica no son sino cabezas de una hidra que busca subyugar a las nuevas generaciones para desvirtuar la auténtica identidad española, la única que la derecha patrimonializa.

Cualquiera que este mínimamente familiarizado con la historiografía reciente y con lo que se enseña en las aulas no dejará de ruborizarse por semejante retorno a los preceptos de aprendizaje de la Enciclopedia Álvarez y concluirá si no estamos ante la confirmación de la cita de Shakespeare en Macbeth de que “la vida es una historia contada por un necio, llena de ruido y furia”. Pero, para entender esta política gesticulante, hay que atender también a su uso doméstico.

La batalla del currículum y los manuales se disolverá en el olvido en el momento en que surja una nuevo escándalo mediático explotable

Díaz Ayuso y sus suministradores de bronca saben perfectamente que sus apelaciones no tienen recorrido alguno. Ya han sido derrotadas judicialmente las tentativas de enmendar una Ley orgánica mediante una norma autonómica de rango inferior. La batalla del currículum y los manuales se disolverá en el olvido en el momento en que surja una nuevo escándalo mediático explotable. El sentido último de agitar la charca desde Madrid es demostrarle al flamante nuevo presidente del PP que ella tiene agenda propia. Feijóo, recién desembarcado en el ecosistema político madrileño, mantiene aún un cierto nivel de estupor, como el de aquellos emperadores proclamados por las legiones del limes cuando hacían su entrada en la Roma decadente y corrupta del siglo III. Tiene poco margen de tiempo para decidir entre decapitar a su lideresa regional o nombrarla cónsul. Mientras tanto, ella le profesa encendidas muestras de devoción filial. Como Bruto a César.

lunes, 6 de junio de 2022

Educación, el último campo de batalla en la cruzada de Ayuso contra el Gobierno (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • La Comunidad de Madrid pelea contra el Ejecutivo de Sánchez en todos los frentes educativos: ha hecho una ley específica contra la Lomloe, ha tratado de modificar la forma de evaluar hasta que la Justicia lo suspendió y amenaza con revisar los libros de texto por “adoctrinar”
05/06/2022 05:30h

Primero fue la palabra, declaraciones más o menos agresivas contra el “adoctrinamiento” y la supuesta rebaja de la exigencia. Luego vinieron los hechos: una ley muy específica para defender la concertada por aquí, un decreto para boicotear la Lomloe por allá, una instrucción con el mismo fin por acullá. Ahora, las amenazas: “Vamos a realizar una revisión pormenorizada y urgente de todos los libros en la Comunidad de Madrid (…) y vamos a solicitar la retirada de todos aquellos textos que contengan material sectario”.


La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha echado al monte de manera definitiva contra el Gobierno de Pedro Sánchez y el Ministerio de Educación de Pilar Alegría. No le está yendo tan bien: hablar puede no tener consecuencias, pero actuar sí. La Justicia ha suspendido de manera cautelar en la última semana un decreto y una instrucción a los centros por invadir competencias del Estado (e ir contra los designios del Ejecutivo plasmados en una ley). Ambos tenían el mismo objetivo: entorpecer la implantación de la conocida como ley Celaá.

Cualquier cuestión es susceptible de servir de campo de batalla, aunque la propia realidad te deje en mal lugar. Por ejemplo, Madrid protesta porque el Gobierno permita al alumnado pasar de curso con asignaturas suspensas cuando el 14% de sus estudiantes se sacan el título de la ESO sin todas las materias aprobadas, un dato peor que el de otras seis comunidades autónomas.

Otro frente: los currículos del Ministerio, de los que se dijo que adoctrinan y que se han tratado de enmendar con el desarrollo que debe hacer cada comunidad autónoma (el Gobierno realiza un currículo general con el 60% de los contenidos y a las comunidades les corresponde ampliarlo en el 40% restante).

La Consejería de Educación anunció que había retirado una treintena de conceptos que había incluido el Gobierno en el Bachillerato por adoctrinadores, entre los que se incluyen términos como “ciudadanía resiliente” o “emergencia climática”. “Hay párrafos que yo, como consejero de Educación, no entiendo lo que dicen”, explicó Enrique Ossorio hablando del currículo. Alberto Corsín, investigador en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), replicaba en redes sociales tras el anuncio: “De los 30 conceptos educativos que el Gobierno de Ayuso ha decidido eliminar del currículo de Bachillerato por 'adoctrinadores e ideológicos' he contado al menos 27 que el CSIC identifica entre los 'desafíos científicos' del futuro en sus recientemente publicados Libros Blancos”, escribía en Twitter.
La realidad, por otra parte, es que no se retiraron esos 30 conceptos porque no está en manos de la Comunidad de Madrid cambiar un Real Decreto del Gobierno –la forma legal en que se realizan los currículos educativos–, aunque anunciarlo dé titulares.

Pero el Gobierno regional manda cartas a Europa lamentando la ideologización de los currículos. Kyriakos Tsirimiagos, jefe de unidad en el Comité Europeo de las Regiones, ha tenido que leer una en la que el consejero le explica que “el Gobierno presidido por Pedro Sánchez ha aprobado unos nuevos currículos educativos, de carácter vinculante para las regiones, en los que una parte importante del aprendizaje y la adquisición de competencias ha sido sustituida por la ideología, algo contrario a la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Incluso el Consejo de Estado ha cuestionado abiertamente estos currículos por su falta de concreción [esto es cierto, afirmó que eran ”complejos y abstractos“] y por su sesgo ideológico [esto no lo dijo el Consejo], dando la razón a las denuncias que venimos realizando desde la Comunidad de Madrid”. Y eso también da titulares.

El ultimísimo elemento sobre el que percutir es la reforma de la ley universitaria. El consejero Enrique Ossorio se encargó el jueves de hacer pública su discrepancia con el proyecto tras la reunión del Consejo General de Política Universitaria. Los argumentos del máximo responsable educativo sorprenderán a pocos que sigan la política madrileña: “Ampara la politización de los campus”, explicó el responsable de que el PP utilice colegios como lugares desde los que cargar contra el Gobierno mientras impide a la ministra Montero intervenir en un acto el 8M. “Daña la calidad y la excelencia”, añadió, aunque su gestión está siendo criticada por la aprobación de Universidades privadas con informes desfavorables del Ministerio y rechazadas por los rectores de las públicas.
Los libreros también adoctrinan

Ahora les toca a los libros de texto. En su campaña contra Sánchez, el Gobierno regional ha conseguido enfrentarse con la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE), a la que también se ha acusado de adoctrinamiento. Ayuso explicó el miércoles que su Gobierno “va a trabajar para acabar con el entrenamiento [en el 'sanchismo'] que pretende el Ministerio de Educación hacia todos los niños, especialmente, como hemos visto en estos días, con los libros de texto” y anunció una orden a la inspección educativa para que retire todos los “que contengan material sectario”.

La presidenta madrileña ha encontrado una seguidora para esta idea: al día siguiente de su anuncio, la consejera murciana de Educación, Mabel Campuzano, ex representante de Vox, anunció que haría lo propio en la región para asegurar la “neutralidad ideológica”.

El Gobierno reaccionó al anuncio de Ayuso explicando lo evidente: los libros los hacen las editoriales en base a los currículos, tanto del Gobierno central como de los autonómicos. Además, la ley ya prevé que las administraciones controlen qué se publica en los libros, precisamente porque no los hacen ellas. Dice el artículo 153 bis de la Lomloe: “La supervisión de los libros de texto y otros materiales curriculares es competencia de las administraciones educativas y constituirá parte del proceso ordinario de inspección que ejerce la Administración educativa sobre la totalidad de elementos que integran el proceso de enseñanza y aprendizaje, que debe velar por el respeto a los principios y valores contenidos en la Constitución y a lo dispuesto en la presente ley”. Qué libros se utilizan en cada clase es una decisión que se toma a nivel colegio, empezando por la opción de si utilizar libros o no, que no son obligatorios.
Antes había sido la ley

Tras 20 años sin una ley educativa propia –todo el siglo XXI, no la tiene desde que ostenta las competencias en Educación– o saltándosela para ceder parcelas gratis para levantar colegios privados, el Gobierno regional sintió la necesidad de tener una justo después de que se aprobara la Lomloe. El objetivo de la norma madrileña es blindar la escuela concertada, que veía amenazada por la ley estatal. Así nació la Ley Maestra, que directamente va contra varios preceptos incluidos en la Lomloe de impulso de la escuela pública, pensados para favorecer a la privada sostenida con fondos públicos: en Madrid todos los alumnos “tienen derecho a una plaza escolar sostenida con fondos públicos”, dice el artículo 5 en un sutil pero clave cambio para incluir a la escuela concertada como garante de las plazas escolares, rol que la Lomloe reserva para la escuela pública.

Todo esto –aprobar la Ley Maestra, lanzar y que te suspendan dos normas de desarrollo de la Lomloe, intentar boicotear los currículos del Gobierno, cargar contra la Ley de Universidades y contra los libros de texto– ha ocurrido en cuatro meses. El siguiente frente que se prevé puede ser el Estatuto del docente, tarea en la que está embarcado el Ministerio de Educación. Quedan 17 meses de legislatura.

sábado, 24 de julio de 2021

DECRETO 189/2021, de 21 de julio, por el que se modifica el Decreto 59/2020, de 29 de julio: las modificaciones de Educación Física se implantarán en el curso 2022-23 (BOCM 23-7-2021)

DECRETO 189/2021, de 21 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se modifica el Decreto 59/2020, de 29 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se modifica el Decreto 48/2015, de 14 de mayo, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria 
(BOCM 23-7-2021)

[...]

Artículo único
Modificación del Decreto 59/2020, de 29 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se modifica el Decreto 48/2015, de 14 de mayo, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria

El apartado 2 de la disposición final primera del Decreto 59/2020, de 29 de julio, del Consejo de Gobierno, por el que se modifica el Decreto 48/2015, de 14 de mayo, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria. Calendario de implantación, queda redactado de la siguiente manera:

“2. Las modificaciones introducidas en este Decreto relativas a la materia Educación Física en la Educación Secundaria Obligatoria se implantarán en el año académico 2022-2023”.

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viernes, 20 de noviembre de 2020

Escuela concertada, Religión, el castellano o las repeticiones: estas son las principales novedades que trae la ley Celaá

 Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es

  • La aprobación definitiva por el Congreso de la LOMLOE pone a la que será la octava ley de la democracia a un mes aproximado de su publicación en el BOE y entrada en vigor
19 de noviembre de 2020

La ley Celaá (Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica de Educación, Lomloe) ya ha sido aprobada por un Congreso dividido en la que será su versión definitiva, o casi. La nueva norma, que será la octava de la democracia para el sector, viene a sustituir a la Lomce de José Ignacio Wert, aprobada en solitario por el PP haciendo uso de su mayoría absoluta en 2013. El texto aún tiene que viajar al Senado, donde puede ser enmendado aunque la mayoría del PSOE en la Cámara Alta lleva a intuir que sufrirá pocos cambios, antes de su aprobación definitiva. El Gobierno espera que en aproximadamente un mes esté el nuevo texto publicado en el BOE y por tanto vigente, de manera que las partes organizativas y de gestión de la ley entren en vigor ya el próximo curso. Para los cambios curriculares habrá que esperar al desarrollo reglamentario por lo menos otro curso más.

El Congreso aprueba la ley Celaá con el apoyo de ERC y el PNV y la amenaza de la derecha de llevarla al Constitucional SABER MÁS


La Lomloe trae novedades en muchos ámbitos. Reorganiza los estudios y modifica asignaturas, como la Religión o la Ética, cambia el reparto de asignaturas entre el Gobierno central y los autonómicos, elimina la referencia al castellano como lengua vehicular de la enseñanza, limita la expansión de la escuela con conciertos (privada sostenida con fondos públicos) y rebaja su peso en el sistema dando un papel preponderante a la escuela pública, intenta repartir mejor al alumnado entre las dos redes para reducir la segregación, incorpora medidas para reducir la repetición, recupera un papel más fuerte de los Consejos Escolares e impulsa el primer ciclo de Educación Infantil, entre otras novedades. Además, introduce elementos de manera transversal a toda la educación, como la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres.

Además de estas novedades –y muchos otros cambios que ellos meterían– el profesorado echa en falta una rebaja por ley de las ratios de alumnos por clase, probablemente una de las principales reivindicaciones, si no la principal, de los docentes. Unidas Podemos intentó enmendar la ley en este sentido, pero lo hizo sin el apoyo del PSOE y la idea no salió adelante. Todo sigue igual en este aspecto: las ratios se mantendrán en un máximo de 25 alumnos por clase en Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato (ampliables todas un 10% en situaciones excepcionales que a veces no lo son tanto). El Ministerio de Educación y el PSOE aducen que las cifras son un máximo y que en manos de las comunidades autónomas está bajarlas, si es su deseo.

Rebajar la repetición

La norma pretende abordar el problema que tiene España con la repetición de curso. Aproximadamente un tercio del alumnado de 15 años no está en el curso que por edad le correspondería, según datos oficiales, y además la repetición ejerce de elemento segregador: no todo el alumnado tiene las mismas posibilidades de repetir ni siquiera en condiciones de igualdad de competencias. La Lomloe establece que la repetición será un recurso "excepcional" y lo limita a lo largo del ciclo educativo: será posible como máximo una vez en Primaria y dos en el ciclo obligatorio (hasta 4º de la ESO). La repetición ya no estará sujeta necesariamente, como hasta ahora, a un número máximo de suspensos: el claustro decidirá de manera colegiada si el alumno está preparado o no para seguir avanzando por el sistema. "Los alumnos y alumnas promocionarán de curso cuando el equipo docente considere que la naturaleza de las materias no superadas le permita seguir con éxito el curso siguiente y se estime que tiene expectativas favorables de recuperación", reza el texto.

Promoción de curso y titulación

El Gobierno pretende rebajar también el fracaso escolar y que haya más titulados al menos de Secundaria Obligatoria. Para ello, permitirá titular con algún suspenso, de nuevo bajo la premisa de que "obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria los alumnos y alumnas que al terminar la educación secundaria obligatoria hayan adquirido las competencias establecidas y alcanzado los objetivos de la etapa", sin más mención al límite de suspensos en 4º de la ESO que los referidos a la promoción de curso, y vuelve sobre la decisión "colegiada" del profesorado. La Lomloe también otorgará el título de la ESO a todos los alumnos que concluyan la Formación Profesionales Básica (hasta ahora se le otorgaba este título solo a algunos de estos alumnos).

En Bachillerato, se permite pasar de 1º a 2º con hasta dos materias suspendidas, que tendrán que ser cursadas en el siguiente curso. Los alumnos de Bachillerato podrán graduarse de manera excepcional con una asignatura suspendida "siempre que en ella no se haya producido una inasistencia continuada y no justificada y se considere que ha alcanzado los objetivos y competencias vinculados a ese título". También aparece como novedad que quien tenga el título en Técnico en Formación Profesional y Técnico en Artes Plásticas y Diseño podrá obtener el título de Bachillerato si superan las materias necesarias para alcanzar los objetivos de la etapa.

Vuelven los programas de diversificación curricular en la ESO

La Lomloe recupera los llamados Programas de diversificación curricular (de momento se mantiene el nombre), que la Lomce eliminó. En la LOE, estos programas estaban destinados al alumnado que no fuera capaz de pasar de 2º de la ESO a 3º, tenían muy buena acogida en la comunidad educativa y la Lomloe ahora los recupera. "En este supuesto, los objetivos de la etapa y las competencias correspondientes se alcanzarán con una metodología específica a través de una organización del currículo en ámbitos de conocimiento, actividades prácticas y, en su caso, materias, diferente a la establecida con carácter general", explica la ley. Se trata de una vía diferente a la general para lograr que el alumnado con necesidades de apoyo educativo no deja los estudios y logre titular en Secundaria Obligatoria.

El castellano deja de ser vehicular

Es a la vez una de las modificaciones que más ruido ha provocado y que menos efectos reales va a tener a priori en las aulas. Una enmienda pactada por el PSOE, UP y ERC elimina la referencia a que el castellano sea lengua vehicular de la Educación (expresión que se inventó José Ignacio Wert, antes de su Lomce, en 2013, no existía). El nuevo texto reza: "Las Administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos y las alumnas a recibir enseñanzas en castellano y en las demás lenguas cooficiales en sus respectivos territorios, de conformidad con la Constitución Española, los Estatutos de Autonomía y la normativa aplicable", junto al compromiso, no especificado en la forma, de que el alumnado dominará ambas lenguas donde las haya y si no, se tomarán medidas correctoras. Los conocedores del sistema de inmersión lingüístico catalán (modelo en el que se estaba pensando cuando se incluyó este cambio) destacan que esto ya funcionaba así de facto y que en cualquier caso los tribunales ya han establecido que las familias que así lo pidan tienen derecho a recibir un 25% de sus clases en castellano. Apenas un centenar de ellas lo solicita al año en toda Catalunya.

Religión y Cultura de las religiones

Otro de los elementos ruidosos pero que parece generar más debate a nivel social que en los propios colegios. La Lomloe mantiene la asignatura como de oferta obligatoria para los centros, pero optativa para el alumnado. La norma le resta peso en el sistema a la materia: no contará para la nota media final, como había introducido la ley Wert, y no tendrá asignatura alternativa como hasta ahora, lo que promete causar quebraderos de cabeza la dirección de los centros, que se verán forzados básicamente a ponerla al principio o final de la jornada escolar porque no puede haber alumnos sin clase en mitad del horario escolar.

Además, una enmienda de PSOE y ERC establece que "en el marco de la regulación de las enseñanzas de Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria, se podrá establecer la enseñanza no confesional de cultura de las religiones". No hay más información en la ley, y fuentes socialistas aclaran que se regulará posteriormente, que no será obligatoria ni tampoco ejercerá de alternativa a Religión.

Ética y filosofía

Descontados los cambios en Religión, la Ética es la materia de la que más se ha hablado en la última semana. El PSOE ha roto en la Lomloe el consenso que alcanzó el Congreso para recuperar el ciclo de formación filosófica (una sucesión de asignaturas en cursos consecutivos con un sentido conjunto) que rompió la Lomce, según denuncia la Red Española de Filosofía, que agrupa a profesionales de todo tipo relacionados con la Filosofía. La redacción de la nueva ley no prevé ninguna asignatura con estos contenidos en la Secundaria Obligatoria –las comunidades autónomas podrán incluir alguna optativa dentro de su margen de actuación–, pero sí una materia de Educación en Valores Cívicos y Éticos, "que prestará especial atención a la reflexión ética y se incluirán contenidos referidos a la Constitución española, al conocimiento y respeto de los Derechos Humanos y de la Infancia, a la educación para el desarrollo sostenible", etc. La materia tiene, a falta del desarrollo del currículo, un aire a la extinta Educación para la Ciudadanía y amenaza con provocar los mismos desencuentros que aquella, que la derecha tachó de ideologizante y adoctrinadora. La REF sostiene que, diga lo que diga el Gobierno, no es la materia de Ética que ellos piden.

La Lomloe sí recupera la obligatoriedad de dos asignaturas de Filosofía en Bachillerato, una en 1º y otra en 2º, que laminó Wert.

Agrupación de asignaturas por ámbitos

Otra de las novedades más puramente educativas que trae la Lomloe es que permitirá la agrupación de las asignaturas por ámbitos de conocimiento, de manera que no haya que impartir necesariamente una materia de Biología y otra de Física y Química, podrán ir juntas. "Los centros educativos podrán establecer organizaciones didácticas que impliquen impartir conjuntamente diferentes materias de un mismo ámbito, de acuerdo con su proyecto educativo", explicita la ley. Esto supone darle carácter normativo a algo que se venía haciendo en ciertos lugares. Queda exento de esta práctica el 4º curso de la ESO.

Límites a la escuela concertada

La Lomloe incluye varias novedades respecto a la situación, extensión y rol de la escuela concertada en el sistema educativo. Algunas de ellas se han realizado pensando exclusivamente en ciertas prácticas que se han venido desarrollando en la Comunidad de Madrid por los centros privados sostenidos con fondos públicos, según explican fuentes socialistas y del Gobierno. Dos de las que más demandaban los defensores de la pública son la prohibición de ceder suelo público para la construcción de centros concertados y la prohibición de concertar centros que segreguen a su alumnado por sexo. La ley Celaá incluye ambas medidas, que había introducido la ley Wert. La plataforma Más plurales no ha dado la batalla especialmente con estos dos asuntos.

Además, el Gobierno quiere poner fin a esa práctica irregular pero asumida de que la escuela concertada cobre cuotas a las familias de manera más o menos transparente. Para ello, la Lomloe prohíbe introducir actividades complementarias dentro del horario lectivo (se cobran aparte y pone a las familias en el brete de pagarlas o ver cómo su hijo es excluido, a veces en mitad de la jornada escolar) y obliga a las administraciones educativas a controlar que no se paguen cuotas.

Reparto de alumnado, "demanda social" y segregación

El Gobierno también pretende reducir la segregación de alumnado en el sistema con varias medidas que también afectan a la escuela concertada agrupadas en dos ámbitos: la gestión de la oferta de plazas y el proceso de admisión y reparto del alumnado por los centros para evitar que los más favorecidos se junten en la escuela privada sostenida con fondos públicos y los más humildes se matriculen en las públicas. En cuanto a la oferta, la Lomloe retira de su articulado la expresión "demanda social", que se inventó la Lomce. José Ignacio Wert incluyó esta fórmula en su ley para determinar qué tipo de plazas debían ofrecerse a la población para garantizar el derecho a la educación que garantiza la Constitución, apelando a que si las familias querían escuela concertada habría que darles escuela concertada. El problema que encuentra el Gobierno es que esta fórmula al revés no funcionaba según dónde (de nuevo, con un ojo en Madrid). Las plazas en centros públicos no estaban garantizadas.

El Gobierno quiere potenciar la escuela pública en la Lomloe. Para ello, ha introducido varios cambios en el articulado. Además de retirar la expresión "demanda social" –una de las medidas más criticadas por los defensores de la concertada, que acusan al Gobierno de restringir la libertad de elección de centro y han realizado una campaña contra la norma que incluye el uso de menores–, se establece por ley que la garantía de que exista una oferta de plazas suficientes corresponde a la escuela pública, mediante fórmulas como que esa garantía se articulará "mediante una oferta suficiente de plazas públicas" o que "las administraciones educativas programarán la oferta de modo que garanticen la existencia de plazas públicas", además de promover "un incremento progresivo de puestos escolares en la red de centros de titularidad pública".

La otra pata de las políticas para reducir la segregación es el reparto del alumnado por los centros. Los cambios fundamentales en este sentido, para deshacer los que introdujo la Lomce, son primar en la admisión la cercanía del colegio al domicilio o la renta per cápita, elementos que también recogía la ley Wert, pero no priorizaba: "Tendrán preferencia en el área o zona de escolarización que corresponda al domicilio o al lugar de trabajo, indistintamente, de alguno de sus padres, madres o tutores legales aquellos alumnos y alumnas cuya escolarización en centros públicos o privados concertados venga motivada por traslado de la unidad familiar debido a la movilidad forzosa de cualquiera de los padres, madres o tutores legales", dice la Lomloe. La otra medida es establecer "áreas de influencia" de los centros para hacer efectiva la aplicación de los criterios de proximidad y dar a las Comisiones de garantía de escolarización, encargadas de dirimir disputas cuando hay más demanda que oferta de plazas en un centro, el mandato de "evitar la segregación del alumnado por motivos socioeconómicos o de cualquier otra naturaleza".

Cambios en la educación especial

Otro de los aspectos que más ruido ha hecho, bajo acusaciones al Gobierno de que "los centros de educación especial van a desaparecer". La polémica se centra en torno a la disposición adicional cuarta de la Lomloe. Este apartado fija la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, firmada por España en 2008, como marco de referencia (al ser una convención internacional ratificada por el país es obligatorio, en el rango jerárquico está solo por debajo de la Constitución) y establece que todos los niños tienen derecho a una educación inclusiva en un centro ordinario.

La disposición cuestionada no llega a tanto. Establece que "el Gobierno, en colaboración con las Administraciones educativas, desarrollará un plan para que, en el plazo de diez años [aquí va la referencia a la Convención] los centros ordinarios cuenten con los recursos necesarios para poder atender en las mejores condiciones al alumnado con discapacidad". Esta es la parte que desde la patronal se entiende como una amenaza a su existencia. Más adelante, en referencia a los centros de Educación Especial, la ley añade: "Las Administraciones educativas continuarán prestando el apoyo necesario a los centros de educación especial para que estos, además de escolarizar a los alumnos y alumnas que requieran una atención muy especializada, desempeñen la función de centros de referencia y apoyo para los centros ordinarios". Además, el articulado de la ley establece que se escuchará a las familias a la hora de matricular al alumnado con necesidades educativas especiales en unos centros u otros, con el fin de evitar situaciones como las que se dan de que las administraciones educativas deciden unilateralmente y luego la justicia corrige la decisión, pero varios años después. El Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional han establecido que los menores con discapacidad tienen derecho a ser escolarizados en centros ordinarios.

El reparto competencial

La Lomloe modifica también el reparto entre Gobierno y comunidades autónomas sobre el currículum educativo y sustituye el método que instauró Wert (por el que el Gobierno central decretaba un número de asignaturas comunes para toda España y daba a las autonomías capacidad de introducir unas pocas optativas) por uno de porcentajes. Así, tras enmendar el texto original, el Ministerio de Educación se ocupará del 60% del currículo, porcentaje que caerá al 50% en las comunidades con lengua cooficial. También se añade en la ley que los centros educativos "desarrollarán y completarán, en su caso, el currículo de las diferentes etapas en uso de su autonomía". Algo más de libertad para los centros.

Colegios e institutos también ganarán algo de autonomía respecto a la Lomce. El articulado de la Lomloe recupera el papel de los Consejos Escolares, disminuidos en la ley Wert en favor de la dirección de los centros. La nueva norma establece que "la comunidad educativa participará en el gobierno de los centros a través de su Consejo Escolar".

Impulso a la Formación Profesional

No es exclusivo de la Lomloe porque vendrá con una ley propia, pero también vienen cambios en la FP. Ya se ha mencionado que titular en la etapa básica, para alumnos de 15 años que tienen problemas para seguir el ritmo en Secundaria, otorgará directamente el título de la ESO para que este alumnado pueda seguir progresando por el sistema o al menos tenga una titulación obligatoria. También habrá una especie de másteres de la FP, para la especialización al modo de los universitarios, y se flexibilizan los estudios para que no tengan que durar necesariamente todos lo mismo, como sucede ahora.

Más plazas públicas en la etapa 0-3

El Gobierno quiere impulsar la Educación Infantil, que no es obligatoria pero sí prácticamente universal en el segundo ciclo (3-6 años) aunque flojea en el primero (0-3 años), con una oferta de plazas "pública, suficiente y asequible". El objetivo que se quiere alcanzar, expone la ley, es "atender todas las solicitudes de escolarización" en la etapa inicial. También se recupera parte del carácter educativo de la etapa, que la Lomce laminó por otro más asistencial.

El profesorado podrá ser apartado

La Lomloe incluye una disposición adicional nueva, la cuadragésima octava, que no ha gustado mucho a los sindicatos porque entienden que corresponde al ámbito del Estatuto docente, aún pendiente de negociar. Es de carácter disciplinar sobre el "cambio de las funciones del personal docente", y dice así: "Los funcionarios docentes que muestren una manifiesta falta de condiciones para ocupar un puesto docente o una notoria falta de rendimiento que no comporte inhibición, podrán ser removidos de su puesto de trabajo y realizar otras tareas que no requieran atención directa con el alumnado. La remoción ha de ser consecuencia de un expediente contradictorio que finalice con una evaluación negativa realizada por la inspección educativa".

lunes, 24 de agosto de 2020

Ayuso se lava las manos (Noelia Isidoro para LAMAREA.COM)

LAMAREA.COM publica este artículo



El 30 de junio corría en los grupos de WhatsApp de docentes una presentación en la que la Consejería de Educación de Madrid establecía las instrucciones para el comienzo del curso 2020-21. A menos de 15 días para el inicio de las clases, esas imágenes y un tweet de Isabel Díaz Ayuso pidiendo responsabilidad es lo único que tenemos para volver en septiembre.

Cuando en marzo la pandemia nos estalló en la cara, improvisamos, como todos. Aprendimos a usar plataformas, compartimos recursos, contestamos correos a deshoras y tratamos de calmarnos y de calmar a nuestros estudiantes para intentar salir del paso. Asumimos que la situación era nueva, incierta. Adaptamos el trabajo y los horarios. Inventamos mil y una manera de conciliar en nuestras casas y en las de nuestro alumnado.

De marzo a junio educamos sin aulas. Recibimos instrucciones contradictorias. Algunos días había que seguir como si nada, avanzando contenidos cuando sabíamos de alumnas que no tenían conexión a internet, de alumnos que compartían casa con otras dos familias y se las apañaban como podían utilizando el móvil del hermano mayor. Otros se nos pedía calificar sin tener en cuenta el trabajo de los últimos meses, de modo que en muchos casos el “aprobado general” que nunca se puso por escrito terminó por ser real.


Mientras tanto, solo ruido. El consejero de Educación hablaba del esfuerzo del alumnado sin que la Administración garantizara el acceso a la tecnología de toda la comunidad educativa. Sin que se atendiera a quienes tienen necesidades especiales de aprendizaje de forma adecuada. Se llevaban las manos a la cabeza ante la posibilidad de pasar de curso con materias suspensas, olvidando que en Madrid se puede promocionar hasta con cinco asignaturas pendientes haya o no pandemia. Y en eso, que no era lo urgente, y en anunciar medidas que ya estaban tomadas hace años y no eran ni siquiera importantes, como la prohibición del uso del móvil en clase, nos han mantenido entretenidas este tiempo.

Entretenidas y preocupadas. Inquietas porque a medida que pasaban las vacaciones y veíamos las cifras del rebrote y los cierres de centros escolares en otros países donde ya habían vuelto, seguíamos sin información sobre cómo afrontar el curso a partir de septiembre. Porque escuchamos que desde la administración se delegan responsabilidades hasta el punto de que sean los equipos directivos de cada centro los encargados de velar por la seguridad y el cumplimiento de las medidas de prevención.

Crece la incertidumbre y crece también la rabia cuando comprobamos que, pese a ser una competencia transferida, el Ministerio de Educación no ha planteado siquiera la reducción del currículum, que es una demanda repetida curso tras curso por el profesorado. Aumenta la tensión cuando se habla de “burbujas” y no se baja la ratio, otra exigencia planteada cada año. Se dispara cuando comprobamos que en Madrid el 25% de los centros públicos sufren recortes de aulas.

No hay flechas en el suelo de los pasillos que soporten la carencia de espacios ni ordenen el trasiego de estudiantes dentro de institutos masificados, con falta de auxiliares de control que ayuden en los cambios de clase. No existe la atención a la diversidad cuando se suprimen las plazas de los profesores terapéuticos, que se ven obligados a compartir centro a diario en un curso como el que nos espera ni sabemos aún cómo se atenderá a los alumnos de riesgo –a los que antes el SAED (Servicio de Apoyo Educativo Domiciliario) daba clase a domicilio– mientras haya presencialidad. No hay posibilidad de guardar la distancia requerida cuando tenemos 36 alumnos en el aula, como tampoco existe la manera de ventilar y limpiar las clases cada cierto tiempo, porque no hay personal de limpieza suficiente ni siquiera para asear cada 55 minutos espacios como gimnasios, aulas de música o talleres. El uso de los baños para el lavado de manos es mera fantasía, son pocos y mal ventilados.

Lo que sí hay es enfado. Mucho. Llevamos meses pidiendo una vuelta segura a las aulas. Reclamando una inversión que es, si cabe, ahora más necesaria que nunca. Somos conscientes de que las familias necesitan la educación presencial para poder conciliar. Nosotras la necesitamos también, pero no exponiendo a toda la comunidad educativa al contagio cuando se puede evitar. Hay enfado porque se insiste en la responsabilidad individual y se hace obligatorio lo que sale gratis (mascarillas), pero se convierte en “recomendable” todo aquello que supone una inversión. Necesitamos medios y un plan de contingencia que, seis meses después, sigue sin existir.

El ascensor social que era la educación pública lleva años roto. Volver a improvisar supondrá terminar de rematarlo y aumentar la brecha, que no es solo digital, sino social. Podrán estudiar en casa quienes tengan un cuarto propio y familias con tiempo para dedicarles paciencia y ayuda. El resto se quedará por el camino. La responsabilidad, señora Ayuso, es cuidar de la ciudadanía, sobre todo de quien necesita red para salir adelante. Lo otro es lavarse las manos.

jueves, 13 de agosto de 2020

Los profesores de francés y alemán, preocupados por la reducción de sus asignaturas en Madrid (Sara Montero para cuartopoder.es)

Articulo de Sara Montero para cuartopoder.es
  • La Comunidad de Madrid planea ampliar una hora la asignatura de Educación Física y quitársela a las asignaturas opcionales o de libre configuración autonómica
  • Los profesores de segundas lenguas, como francés y alemán, temen que se traduzca en una reducción de las asignaturas de 2 a 1 horas a la semana
  • Denuncian que España no cumple la condición europea del multilingüismo y temen que este decreto agrave la situación
El Decreto para la modificación del currículo de Educación Secundaria al que dio luz verde el pasado julio el Gobierno de la Comunidad de Madrid comienza a levantar las primeras ampollas. Los profesores de Francés, Alemán o Italiano han sido los primeros en mostrar su preocupación porque sus asignaturas se puedan ver reducidas una hora para ampliar Educación Física. Denuncian que esta modificación atenta contra el multilingüismo de la Unión Europea y contra la igualdad de oportunidades al recortar el aprendizaje de idiomas a los alumnos de la educación pública.
Debido al coronavirus, esta medida no se implementará hasta el curso 2021/2022, pero los profesores de estas asignaturas ya están en alerta. El objetivo del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso es ampliar una hora (de dos a tres) la Educación Física en la ESO para luchar contra la obesidad y el sedentarismo. Para ello, se sustituirá por una hora de las asignaturas opcionales y las de libre configuración. Sin embargo, los entrevistados denuncian que esta medida se quiere hacer a coste cero, es decir, sin ampliar estructuras.
Mientras los alumnos trabajarán en un mundo globalizado donde los idiomas son una competencia básica en el currículum, Ayuso decide reducirles una hora: "Creemos que, al menos, dos lenguas extranjeras deberían ser obligatorias. Europa fija el plurilingüismo como competencia básica de los ciudadanos y ha sido firmado por el Estado español. Por tanto, el Estado español está incumpliendo sus compromisos si no forma a sus ciudadanos en dos lenguas", explica Julián Serrano, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Profesores de Francés. Las asignaturas de Francés, Alemán e Italiano son optativas, por lo que la educación española ya arrastra un déficit importante.
Un ataque a la igualdad de oportunidades
Por tanto, el decreto de Ayuso supone, según estos profesores, una estocada más para los segundos idiomas. Isabel García Adánez es directora del Departamento de Filología Alemana y Filología Eslava de la UCM, pero también apoya la protesta de sus compañeros de Secundaria: "Lo hacemos por ética. Se va a agrandar la brecha social en general. Es empeorar la enseñanza pública". Esta profesora recuerda que tener un idioma, además del inglés, mejora las posibilidades en el mundo laboral. Y no solo. Antes de buscar trabajo, los estudiantes con idiomas tienen mayores posibilidades de acceder a programas y becas internacionales, como la Erasmus. Por eso, si se produce el recorte, solo aprenderán Francés o alemán aquellos que puedan pagarse una academia.
Lidia Romo es portavoz de la Plataforma en Defensa de la Segunda Lengua Extranjera y profesora de Francés en un instituto. Según su experiencia, 50 minutos semanales no alcanzan para dar el programa planteado hasta ahora, ni muchos menos para aprender el idioma: "No vamos a llegar al nivel intermedio", explica. Además, recuerdan que el Francés y el alemán dan puntos para presentarse a una oposición para ser funcionario o ayudan a los emprendedores que intentan internacionalizar su negocio.
Los profesores creen que la asignatura debería ser obligatoria y que este decreto reforzará la optatividad de un segundo idioma.  Puri Gómez, presidenta de la asociación de profesores de Francés de Madrid Madrigalia, también opina que en una hora semanal "no se puede aprender un idioma" y recuerda que en la universidad, los alumnos no se plantearán carreras donde necesiten otra lengua además del inglés.
Además es probable que las condiciones laborales de los profesores de Francés se vean afectadas: "Tendremos que dar otras asignaturas, como valores éticos, para completar nuestro horario o tendremos que ir a otro instituto. A muchos interinos prácticamente los va a abocar al paro".
"No afecta directamente"
Por su parte, desde lComunidad de Madrid aseguran a cuartopoder que "no es una medida que afecte de forma directa a las asignaturas de Lengua Extranjera". Suprimir una hora de Francés o Alemán es solo una de las posibilidades que pueden elegir los centros dentro del abanico de las asignaturas de libre configuración autonómica y optativas, pero no la única. Fuentes oficiales recuerdan que los institutos podrán escoger suprimir "asignaturas muy variadas, alrededor de 14, según el curso, que van desde Talleres de Ajedrez o Canto, Teatro, Ampliación de Matemáticas o Actividad Emprendedora, además de una segunda lengua u Oratoria y Retórica, entre otras muchas".
En todo caso, estas explicaciones no satisfacen a la Plataforma en Defensa de las Segundas Lenguas, que insiste en que, al verse reducidas una hora todas las asignaturas de libre configuración autonómica y las optativas, Francés y Alemán se verán afectadas también.
Además, desde el Gobierno de Madrid defienden que esa tercera hora de Educación Física es "una medida necesaria", para reducir los niveles de obesidad y sedentarismo entre los jóvenes. En una nota de prensa, la Comunidad de Madrid también aclara que "dentro de la normativa que regula su autonomía, los centros podrán mantener voluntariamente las 2 horas de esas materias, en función de la disponibilidad horaria y de sus recursos".

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miércoles, 17 de junio de 2020

Adiós a la LOMCE: la nueva ley educativa resta peso a Religión y a la concertada, pero no prohíbe la segregación por sexo (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es. 17-6-2020)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • La LOMLOE deroga la ley Wert con el objetivo principal de reducir el abandono escolar y la repetición, y flexibilizar la educación obligatoria
17/06/2020

Un año después del primer intento, el Gobierno aprobó en marzo en el Consejo de Ministros su reforma educativa. Este segundo intento –el primero tuvo carácter simbólico, fue el mismo día que se disolvieron las cortes tras convocar elecciones– parece mejor encaminado después que este miércoles en el Congreso se hayan rechazado las enmiendas de PP, Vox y Ciudadanos a la ley destinada a sustituir a la LOMCE, la norma que aprobó el PP en solitario y que pese a haber "nacido muerta", según dijeron todos los grupos políticos, ha gozado de sus buenos siete años de vida.

La ministra de Educación, Isabel Celaá, explicó en marzo que uno de los principales objetivos de la ley es que no haya segregación del alumnado, que el mayor esfuerzo debe estar en el ciclo del 0-3 y que "la enseñanza personalizada será el corazón de la ley" (¿con qué fondos y medidas?, se preguntan los docentes).

Pese a que las circunstancias políticas han cambiado desde que se aprobara la ley el año pasado, el Gobierno ha presentado el mismo texto para evitarse el trámite que exige todo proyecto de ley previo a su aprobación, como el periodo de alegaciones y los preceptivos informes de los organismos públicos correspondientes y que retrasarían el proyecto varios meses.

El Ejecutivo deberá moverse rápido si quiere que la ley entre en funcionamiento para el próximo curso. Los plazos que exige el trámite parlamentario de una ley orgánica como esta ya ponen en cuestión que Educación vaya a poder aprobarla a tiempo de que entre en vigor para el curso 2021-2022. Una ley necesita de unos tres meses para todo el periplo, y los colegios empiezaron a planificar el próximo curso hacia mayo. Ya en marzo se dudaba de que haya tiempo: si el debate se enreda en el Congreso o Senado, no llegará en plazo.

La ministra Celaá se fijó como objetivos reducir el abandono y aprobar la tasa de titulados, para lo cual flexibilizará la repetición y la estructura de itinerarios para los alumnos. Religión perderá peso, se reajusta la división curricular entre Ministerio y Comunidades Autónomas y se revisarán un par de elementos del sistema de conciertos, como es el concepto de "demanda social".

Uno de los debes más llamativos en la ley ha sido que se ha quedado fuera la intención que el Gobierno había anunciado de prohibir los conciertos a centros que segreguen a sus alumnos por sexo. Sin embargo, el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha asegurado después del Consejo de Ministros que el proyecto de ley se modificará en el trámite parlamentario y que se cortará la financiación a estos centros en virtud del acuerdo de gobierno entre su partido y el PSOE, que así lo recogía, informa Aitor Riveiro.

Estos son algunos de los principales cambios que propone la nueva ley.

Itinerarios y etapas

Comenzando por abajo, la LOMLOE quiere impulsar la educación infantil. Aunque esta etapa no es obligatoria, España ya roza la plena escolarización en su segundo ciclo (de 3 a 6 años) y el Gobierno quiere ampliar la oferta en el primero. La nueva ley recupera el carácter educativo de la educación infantil que la LOMCE cercenó para ir hacia un modelo más asistencial. Los centros deberán cumplir unos requisitos mínimos y elaborar una propuesta pedagógica para poder impartir la etapa, ha recordado Celaá. No serán aparcaniños.

En la Educación Primaria se recuperan los ciclos. Esto quiere decir que en vez de haber seis cursos más o menos independientes entre sí, se agrupan de dos en dos, formando una especie de todo que se evaluará en conjunto al final de cada uno, en los cursos pares. También se incorpora en el tercer ciclo (5º y 6º) una asignatura de Educación en valores cívicos y éticos. La ministra ha explicado que la ruptura de los ciclos en la LOMCE "ha supuesto un aumento de las repeticiones muy indeseable".

En Secundaria se realizará uno de los mayores cambios de la ley, con el objetivo de reducir el abandono y aumentar la titulación: se eliminan los itinerarios y las dos vías distintas de titulación que establecía la LOMCE, y vuelven los programas de diversificación curricular.

Los itinerarios son un elemento que introdujo la ley Wert que básicamente consistían en derivar a los estudiantes con problemas académicos en 2º de la ESO a los llamados PMAR, programas alternativos, con currículos simplificados, que llevaba a una vía paralela de la Secundaria ese curso y en 3º para luego volver en 4º junto al resto. La LOMLOE recupera los programas de Diversificación de la LOE, que permiten la modificación de los currículos para estudiantes de 3ª y 4ª de la ESO. También obtenían el mismo título que los demás.

En Bachillerato la principal novedad es que, excepcionalmente y con informes favorables del centro educativo, los estudiantes podrán cursarlo en tres años. La idea de Celaá es que esta última etapa, no obligatoria, pueda ser parecida a la universidad y si no se supera un curso solo haya que repetir las asignaturas pendientes y no todas ellas. Pero hará falta un permiso especial.

También se introduce en esta etapa la obtención del título "por compensación". Esto quiere decir que un alumno podrá sacarse el Bachillerato aún teniendo una asignatura suspendida, también de manera excepcional y previo informe del centro.

Admisión y repetición de curso

Los cambios en la gestión del alumnado suponen una de las principales novedades en la ley. Por un lado, el Gobierno quiere reducir la tasa de repetición, actualmente rondando el 30%. Para ello, se establecen varias medidas. En Primaria, la mencionada creación de etapas implicará que solo se pueda repetir al final de las mismas (en los cursos pares, 2º, 4º y 6º). En Secundaria se contempla que los estudiantes puedan superar el curso de forma excepcional si los responsables del centro consideran que esos suspensos no impedirán al alumno continuar los estudios con normalidad. El Bachillerato se podrá hacer en tres o superar con un suspenso, como se ha comentado.

La admisión es otro de los elementos que cambia. La LOMLOE establece que las administraciones educativas (o sea, los gobiernos autonómicos) podrán repartir al alumnado entre los colegios de su red (públicos y concertados) para evitar la segregación del alumnado por razones socioeconómicas. Se quiere evitar de esta manera la creación de colegios gueto con altas proporciones de estudiantes pobres o inmigrantes, una cuestión muy madrileña, por ejemplo.

Escuela concertada: no prohíbe la segregación por sexo

El sistema de conciertos también tendrá algunos cambios. Pero serán en cuestiones menores, Celaá ni se cuestiona la existencia de la red y Podemos parece haber renunciado a esa batalla. Las principales modificaciones en este área vienen por la eliminación del concepto de "demanda social" que introdujo el PP y también prohibirá concertar colegios que segreguen por sexo.

Con la primera medida se vuelve al sistema anterior a la LOMCE. Cuando aprobó su ley, Wert estableció que sería la "demanda social" la que decidiría si los centros de nueva construcción serían públicos o privados con concierto. Esto es, si muchas familias lo solicitaban, en base a parámetros desconocidos,el colegio sería concertado. Con la LOMLOE será el Estado el que planifique la red de centros para asegurar la oferta de plazas.

Lo que no ha quedado de momento recogido en la ley es el anuncio del Gobierno de retirar el concierto a los centros que segregan a sus alumnos por sexo. Lo ha anunciado repetidas veces la ministra Celaá y está recogido en el acuerdo de Gobierno –e incluso el propio PSOE denunció esta situación, también introducida por el PP, ante el Tribunal Constitucional, que validó la medida–, pero no ha sido trasladado a la ley.

Profesorado

El proyecto de ley también recoge que, en el plazo de un año desde su aprobación, el Gobierno presentará una propuesta normativa que regule la formación inicial y permanente, el acceso y el desarrollo de la carrera docente. La ministra Celaá ya ha explicado que su idea es hacer una especie de MIR docente que incluya un año de prácticas para los profesores antes de incorporarse a la profesión de pleno derecho.

Esta medida de momento apenas pasa del anuncio de Celaá. Educación no ha explicado si estas prácticas estarán remuneradas o a quién afectarán: ¿son para todos los profesores, solo para los de la pública...?

Currículum

El Ejecutivo quiere darle una vuelta a los contenidos que se enseñan en los colegios. Para ello, creará un Instituto de Desarrollo Curricular, en colaboración con las Comunidades Autónomas, que revise de manera permanente los currículos. La idea del ministerio es rebajar la contenidos de las asignaturas, que con el paso de los años y las leyes han crecido hasta el punto de que es complicado que se lleguen a acabar en clase.

Además, la LOMLOE también va a cambiar la distribución de las clases. La LOMCE estableció un sistema por el que el Ministerio de Educación fijaba una serie de asignaturas troncales, comunes para todos, y las Comunidades Autónomas tenían capacidad de elección sobre las optativas y las de libre configuración. Ahora se volverá a la LOE: Madrid decidirá sobre el 65% de las materias (55% si tienen lengua cooficial).

Religión

La asignatura pierde peso. La LOMCE le hizo ganar importancia al incluirla entre las materias que contaban para calcular la nota media, lo que tiene implicaciones a la hora de solicitar una beca, por ejemplo. Celaá la devalúa ahora, al establecer que volverá a no contar para la media. Además, la materia seguirá siendo de oferta obligatoria para los centros, pero optativa para los alumnos.

También se elimina la asignatura espejo (la que debían cursar los alumnos que no quisieran hacer Religión) bajo el argumento de que "la elección de unos [estudiar Religión] no puede ser la obligación de otros [tener que estudiar una asignatura más]", según explica Celaá. Lo que no se ha aclarado es cómo se articulará esto, porque los alumnos que no la cursen no pueden tener horas muertas en mitad de la jornada, y ponerla al final implicaría problemas organizativos para los centros, como mantenerlos abiertos más horas o que los docentes de Religión tengan que trabajar fuera de su jornada.

sábado, 11 de abril de 2020

Mareas por la Educación Pública marca el camino del fin de curso escolar ante la ambigüedad de las administraciones educativas. En situaciones excepcionales, medidas excepcionales (Comunicado 11-4-2020)


Lo que se va conociendo sobre la gestión  del fin de curso escolar en una situación excepcional como la que vivimos  -el informe del CEE,  lo que se filtrado de la reunión con el Secretario de Estado de Educación, declaraciones de consejeros de educación autonómicos- es confuso, contradictorio y lleno de ambigüedades.

Sin embargo, todo apunta a que las autoridades educativas pretenden salvar a toda costa la maquinaria burocrática (cumplir con la 3ª evaluación) pasando la patata caliente a los equipos educativos, en nombre de la supuesta y famosa autonomía de los centros. Al mismo tiempo  se le manda al profesorado un mensaje: hay que  «impedir que los estudiantes se “relajen”», hay que evitar “la relajación de la tensión educativa”. En una situación excepcional declarada estado de alarma, resulta francamente obsceno hablar del sistema educativo  en estos términos, como un campo donde hay que mantener la tensión, es decir, la competencia. 

La administración educativa tiene la obligación de hacer una propuesta clara para el fin de este curso escolar y para el curso próximo.

En este sentido, Mareas por la Educación Pública hace la siguiente propuesta:

La propuesta que hace Mareas por la Educación Pública pretende ser lo más clara, concisa y operativa posible y es válida tanto si se retoma la enseñanza presencial como si no. Se intenta evitar entrar en debates para los que no es el momento: no es necesario hablar de aprobado general, de impedir las repeticiones o de promoción de curso generalizada...

Debe quedar claro que con esta propuesta se quiere  poner el acento en la preeminencia de la relación pedagógica presencial frente a la telemática: la educación 2.0 puede ser un recurso pero, incluso si se cierra la llamada “brecha digital”,  jamás podrá suplantar a la relación pedagógica presencial. El hecho de que todo el alumnado tenga acceso a internet o medios informáticos no garantiza el proceso de aprendizaje por razones obvias: las desigualdades económicas y sociales  se hacen ahora más evidentes que nunca y no tienen su origen en las herramientas didácticas que se utilizan.

1. La materia impartida desde que se cerraron los centros no puede ser evaluable dadas las pésimas condiciones,  la disparidad de criterios y de métodos que se han empleado, así como de los recursos a los que han tenido acceso tanto el alumnado como el profesorado.

2. No avanzar materia de ahora en adelante una vez se retome la actividad tras las vacaciones de Semana Santa.  El trabajo telemático que se haga a partir de ahora será exclusivamente de acompañamiento, de repaso y de recuperación.

3. A efectos de evaluación, el curso se considera cerrado en la fecha en la que se decretó el cierre de colegios en cada comunidad autónoma y solo se evaluarán contenidos desarrollados presencialmente. En consecuencia no habrá 3ª Evaluación y  el alumnado que tuviera aprobadas la 1ª y 2ª evaluación se considerará que tiene el curso aprobado. Esto se reflejará en las actas de Evaluación Final que serán en la medida de lo posible presenciales. Conscientes de las particularidades de cada etapa educativa, proponemos que el objetivo de esta evaluación sea el beneficio de cada alumno y alumna. Hay que tener presentes las circunstancias de cada uno, sus posibilidades de acceso a la formación online, tanto por capacidad tecnológica como por la adaptación del currículum que requieren las necesidades educativas especiales. Además esa evaluación debe hacerse consultando con alumnado y familias para tener toda la información y consensuando qué puede ser lo más beneficioso, así como las ventajas o desventajas que podría tener aprobar o suspender una materia.

4. A partir de la vuelta a la actividad el próximo 13 de abril, la labor de repaso tendrá como principal y prioritario objetivo el intentar contactar y trabajar, a distancia mientras dure el confinamiento, con el alumnado que no haya superado los contenidos impartidos presencialmente hasta la fecha en la que se decretó el cierre de colegios en cada comunidad autónoma para que pueda recuperarlos. Para ello es imprescindible que se cubran todas las plazas de bajas y jubilaciones. 

5. Que este objetivo se pueda lograr, dado que la actividad presencial tardará en retomarse, está condicionado a que se cumpla la promesa hecha desde el Ministerio de que se va a dotar de los recursos necesarios a todo el alumnado que no los  tiene a día de hoy. Si no es así,  serán los propios centros los que intentarán contactar con ese alumnado y sus familias para informarles de todo esto  y valorar la situación familiar y su capacidad para seguir las actividades de recuperación.

6. En el caso de quienes tengan contenidos pendientes y no cuenten con  las condiciones mínimas de dotación y/o no tengan una situación familiar idónea para seguir con el trabajo a distancia, los equipos educativos valorarán preferentemente la opción de promocionarles de curso automáticamente. Esto se reflejará en las correspondientes Actas de Evaluación final.

7. Las administraciones, los centros y el profesorado contraen  el compromiso de llevar a cabo las necesarias adaptaciones de las programaciones del próximo curso.  Para ello la administración debe poner los medios adecuados para que también en tiempo normal nadie se quede atrás: menos alumnado por aula y profesor, más docentes, estabilidad de las plantillas, personal y especialistas de apoyo, Equipos de Orientación, PTSC, PTI, AL, ILSE, etc.

11 de abril de 2020
Mareas por la Educación Pública

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