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sábado, 15 de octubre de 2016

"TTIP, CETA, TISA y educación: un territorio para el saqueo" (Agustín Moreno)

Agustín Moreno comparte con nosotros su artículo en CUARTO PODER

Hace tiempo que el neoliberalismo ha puesto los servicios públicos en el punto de mira de sus objetivos estratégicos. Cada vez que las instituciones internacionales encargadas de impulsar el capitalismo global han abordado un nuevo marco de acuerdo de liberalización, intentan convertir  la educación, la sanidad y otros servicios públicos fundamentales en simples servicios susceptibles de ser privatizados. Es la vía para aplicar lo que David Harvey llama “la acumulación por desposesión” y que no es otra cosa que privatizar lo público para mayor gloria de los beneficios empresariales. Al considerar los servicios esenciales para la comunidad una mercancía, se convierten en un puro negocio. Pero hay algo más grave aún, como bien diceAdoración Guamán, se produce un asalto de las multinacionales a la democracia.
Sucesivas oleadas liberalizadoras del comercio y las inversiones han sido detenidas por la resistencia de los pueblos y los movimientos sociales o bien han fracasado por la contradicción de intereses entre los diferentes países. Así pasó con diferentes iniciativas de la OMC como el Acuerdo Marco de Inversiones (AMI) a nivel mundial o con la Directiva Bolkenstein en la Unión Europea (UE). Pero cuando se han impuesto estos tratados de “libre comercio” sus demoledores efectos no han tardado en dejarse sentir. El capitalismo persigue el máximo beneficio, ese es su objetivo fundamental. Llevado al paroxismo, el sistema hace que la riqueza se concentre en el 1% y haya un empobrecimiento generalizado en sectores del resto de la población.
Desde 2013 se viene negociado el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) entre la UE y Estados Unidos, así como el CETA, entre la UE y Canadá y el TISA, centrado en los  servicios. Es una negociación rodeada de secretismo y total opacidad para hurtar a la ciudadanía lo que está en juego. Sus objetivos declarados son maximizar los intercambios comerciales entre los bloques económicos y potenciar la presencia de inversiones extranjeras. Para ello se pretende abordar las reglas de acceso al mercado, suprimiendo aranceles y liberalizando servicios; establecer las normas de cooperación reguladora y fijar mecanismos comunes de solución de las diferencias entre los Estados y los inversores. Esto último  impediría la reversibilidad las privatizaciones realizadas por un gobierno que quisiera ejercer su soberanía y cumplir su programa electoral. Los negociadores norteamericanos exigen una mayor liberalización de los servicios y la disminución de las normas europeas y de los Estados miembros para que sus empresas multinacionales puedan entrar a hachazos en el mercado europeo.
Los conceptuados como “servicios” suponen dos tercios del PIB mundial. Desde el punto de vista de la educación, lo que más puede afectarle son los mecanismos para la desregulación de servicios del TTIP y CETA. Según la UNESCO, la educación es un tesoro fabuloso que se cifra en 2 billones de dólares al año. De ahí el interés económico para el capitalismo y sus empresas que no están dispuestas a renunciar a un suculento pastel.
Esta política de privatización de lo público para convertirlo en un nicho de negocio del capital financiero es una irresponsabilidad desde el punto de vista social y del interés general de los pueblos. La educación es un servicio fundamental, un derecho constitucional y un bien público. Pocas inversiones son más rentables social y económicamente. Además, todo lo que se invierte en educación-prevención se ahorra en reinserción o intervención en daños. En España estamos sufriendo una privatización de la educación que hace que seamos el tercer país de Europa (tras Bélgica y Malta) en presencia de enseñanza privada  y concertada. Ello hace que cada vez se cuestione más si tiene sentido ahora la escuela concertada. Precisamente estos tratados de liberalización de los servicios servirían como excusa para intensificar el proceso privatizador. La derecha los aprovecharía para ir más lejos evitando el coste político. Quizá por ello, y a diferencia de otros gobiernos europeos como Francia, el de Rajoy no ha intentado condicionar dichos acuerdos: una de las pocas condiciones que ha puesto es que se asegure la solvencia financiera de las universidades y empresas que vengan a instalarse en España.
En Europa se están movilizando contra los tratados. Destacan las grandes manifestaciones de Alemania del 17 de septiembre, con cientos de miles de personas. Esta semana se desarrolla una movilización contra estos tratados en España convocada por organizaciones de la sociedad civil, ecologistas, ONG de desarrollo, campesinas, políticas y sindicales. El próximo 15 de Octubre se han convocado manifestaciones en dos decenas de ciudades españolas coincidiendo con el Día Internacional contra la Pobreza; también hay convocatorias en otras ciudades francesas. Los motivos están claros: “No a la pobreza, no a la desigualdad, soluciones con derechos: No a los tratados CETA, TTIP y TISA”. Lo que está en juego y las razones de la movilización se resumen muy bien por diferentes activistas en un magnífico vídeo (ver abajo) elaborado para la ocasión. Si no queremos que las personas, el medioambiente, la democracia y la soberanía de los pueblos sean relegadas a los intereses económicos de las grandes corporaciones, hay que salir a la calle para frenar esta agresión que, de aprobarse, solo traerá más pobreza, más desigualdad y más autoritarismo.

Tratados Europeos from Arsenio Mayo Mateos on Vimeo.

viernes, 27 de mayo de 2016

28M: Tiempo de cerezas (Agustín Moreno)

Agustín Moreno nos envía su último artículo publicado en Cuarto Poder:

Al amanecer, armados de una ardiente
paciencia entraremos en las espléndidas
ciudades. 
Arthur Rimbaud

El 28 de mayo la ciudadanía, los trabajadores, los jóvenes saldrán de nuevo a la calle y marcharán sobre el centro de la ciudad. Se convoca una Rebelión Democrática de los Pueblos de Europa. Soberanía, Dignidad y Solidaridad” de forma plural y unitaria por decenas de organizaciones sociales y partidos de izquierda. Tanto en las capitales de España como en las de varios países europeos. Es evidente que sobran las razones. Desde las clásicas reivindicaciones de las Marchas de la Dignidad (pan, trabajo, techo, dignidad y no pago de una deuda ilegítima) a las del movimiento “Plan B” en contra de las políticas de austeridad y por otra Unión Europea. La movilización es necesaria para transformar la realidad, porque sin ella nada cambiará. Pero también es una cuestión de elemental dignidad, la que tienen los pueblos que no se resignan mansamente al expolio de derechos y libertades, que no se acostumbran a convivir con la barbarie.

Se exige la recuperación de la soberanía arrebatada a los pueblos de Europa por la moneda única y las políticas dictadas por la troika, que con la coartada de una crisis que ellos mismos han creado, intentan desmantelar el modelo social europeo. Modelo que se basa en la existencia de un Estado del Bienestar, unos servicios públicos para la ciudadanía y el derecho del trabajo. Todo ello se pone en cuestión con los recortes, las privatizaciones y las reformas laborales. Por si fuera poco, las negociaciones secretas entre la UE y EEUU y otros países sobre acuerdos comerciales como el TTIP, el CETA y TISA acabarían de suprimir la soberanía nacional al reforzar el poder de las empresas transnacionales. Es una agresión con nocturnidad, alevosía y la complicidad de las instituciones y gobiernos europeos.

Se defiende la democracia en el sentido más amplio. Y nada la representa tanto como el derecho a decidir de los pueblos y el control sobre el poder económico de las grandes corporaciones. También se exige la recuperación de los derechos y libertades recortados por el gobierno del PP para reprimir la protesta social (derogación de la Ley mordaza y del nuevo Código Penal, especialmente el artículo 315.3 que criminaliza el derecho de huelga). También se exige cerrar de una vez por todas las heridas de la guerra civil de la única manera que es posible: conociendo la verdad, haciendo justicia y con la reparación hacia las víctimas; lo contrario es insistir en el olvido sobre delitos de lesa humanidad y así no se construye una democracia moralmente saludable.

Se reclama la reversión de los graves recortes de estos años. Empezando por la derogación de las reformas laborales que han permitido aplicar ERE´s fraudulentos, generalizar el despido, aumentar la precariedad en el empleo y degradar las condiciones de trabajo hasta niveles nunca vistos. Y eso pasa por recuperar servicios privatizados, ampliar la inversión educativa, sanitaria y en dependencia. En definitiva, urge rescatar a las personas y realizar una política económica al servicio de la mayoría social.

Es tiempo de mirar hacia el futuro, abriendo un proceso constituyente que derogue el artículo 135 y blinde derechos sociales, servicios públicos y asegure el derecho a la vivienda frente a los desahucios. Pensar y diseñar un futuro mejor supone apostar por otra Europa al servicio de los pueblos y de la protección del medio ambiente. Hay que rechazar una UE-fortaleza, porque sólo merecerá la pena estar en una Europa que respete los derechos humanos, sea solidaria con los refugiados y coopere con los pueblos de su  entorno.

No es casual que la movilización se celebre el 28 de mayo, en el 145 aniversario de la Comuna de París, aquel intento de poder obrero y popular de 1871. Uno de los momentos álgidos de las luchas populares en el que se produjo tanto una comunidad de clase como una clase de comunidad (David Harvey). La Comuna tuvo un final trágico con más de 30.000 fusilados y miles de desterrados a las antípodas (Nueva Caledonia…) y consecuencias en la estrategia de las internacionales obreras.
Ante aquella derrota no podemos quedarnos -como decía Rafael Chirbes– preguntándonos “qué fue de aquellas multitudes obreras, de las banderas rojas y tricolores unidas en actos en los que se exigía pan, libertad y justicia. Quién se acuerda de los defensores de las barricadas. Sobre todo eso ha soplado el viento llevándoselo a la lejana región del olvido”.

Ha quedado en el imaginario colectivo emancipador, en el recuerdo de generaciones de oprimidos, y ello significa: podríamos intentarlo de nuevo, un ¡Sí se puede! Al igual que la hermosa canción “Le Temps de Cerises compuesta en honor a una mujer que hacía de enfermera en las barricadas y que murió en ellas en la Semana Sangrienta. La canción fue prácticamente un himno de la Comuna de París. Tras ella, los perseguidos y desterrados la tomaron como un símbolo de la experiencia revolucionaria y metáfora de la sociedad por la que luchaban.

Es la hora que de nosotros tengamos también nuestro propio tiempo de cerezas. Habrá que salir a la calle, porque como decía Pablo Neruda citando a Rimbaudsólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todas las personas.

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sábado, 1 de noviembre de 2014

El Gobierno español junto a otros 13 gobiernos de la UE presionan a Juncker que mantenga el ISDS (Solución de Controversias Inversor-Estado) en el TTIP

Mariano nos envía este artículo publicado en noalttip.blogspot.com.es:

El periódico Financial Times publicó el pasado 23 de octubre una carta filtrada que han enviado 14 Estados miembros de la UE, entre ellos España, en la que piden a Juncker que mantenga el mecanismo de Solución de Controversias Inversor Estado (ISDS), en línea con el compromiso establecido en el mandato de negociación del TTIP.

Leaked letter: 14 ministers take on Juncker over trade

Comenzó como una guerra interna dentro del nuevo régimen de Jean-Claude Juncker. Pero rápidamente se están multiplicando las discusiones convirtiéndose en la que podría ser la primera lucha política de la Comisión de Juncker.

La disputa se centra en el oscuro sistema anterior de arbitraje comercial que permite a las empresas que consideran que los tribunales nacionales no les ofrecen un juicio justo recurrir a un panel internacional de expertos en resolución de controversias conocido como ISDS, en referencia a solución de controversias inversor-estado.
  
Los sistemas ISDS se han vuelto relativamente habituales en los tratados internacionales de inversión, pero de repente – y para sorpresa de muchos de sus defensores – se han convertido en el principal y único elemento de discordia entre los opositores al mayor acuerdo de comercio del mundo, el pacto que actualmente se está negociando entre EE.UU y la UE.

La oposición de los social demócratas en Alemania, el país donde irónicamente el ISDS fue creado, ha colocado al ISDS en el centro de la discusión política, y Juncker – exhortado, según dicen los funcionarios, por su poderoso jefe de gabinete, el abogado alemán Martin Selmayr – ha tomado posición claramente junto con los escépticos. La posición ha llevado al enfrentamiento abierto con Cecilia Malmström, su próxima comisionado que apoya un sistema similar al ISDS en el recién completado acuerdo comercial entre la UE y Canadá.

Pero como informamos en la hoy agotada edición de FT, los países que promueven el libre comercio están contraatacando. Una carta de los ministros de los 14 estados miembros – incluyendo Inglaterra, España, Portugal, Suecia y la República checa– directamente le recuerda a Juncker que el ISDS fue incluido en el mandato para las negociaciones que los 27 estados miembros en su totalidad le enviaron a la Comisión el año pasado. Hemos publicado una copia de la carta aquí.

El párrafo clave es el que sigue a continuación. Para los neófitos,“protección de inversores” es una palabra clave en el ISDS, y TTIP es el acrónimo del acuerdo comercial entre la UE y EE.UU., que se refiere a la asociación transatlántica de comercio e inversión:
Uno de los temas que ha atraído críticas es la protección de inversiones. La Comisión actualmente está analizando los resultados de una consulta pública sobre este tema y estamos esperando la respuesta de la Comisión. La consulta fue un paso importante para asegurar que logremos el equilibrio correcto para garantizar que los gobiernos conserven su libertad absoluta para regular, pero no de una manera en que discrimine a las empresas extranjeras...El mandato del Consejo es claro en su inclusión de los mecanismos de protección de inversores en las negociaciones del TTIP; necesitamos trabajar juntos acerca de la mejor manera para hacerlo.

Lo que hace a la carta más interesante es lo que sucedió antes y después de que los países se la enviaran a Juncker. El asunto se hizo público el mes pasado cuando, luego de, según los funcionarios, un estancamiento en las discusiones entre Malmström y Juncker acerca del ISDS, Malmström fue obligada a desmentir sus propias respuestas escritas al Parlamento europeo enviadas para la audiencia para confirmarla en el cargo, en la que ella parecía anunciar que el ISDS no iba a ser más parte del acuerdo.

Luego de que Malmström anunció públicamente en Twitter que la oración referida al ISDS “no fue escrita por mí” se conoció que Selmayr fue el verdadero autor del texto, que luego fue modificado y presentado en el comité de comercio del parlamento.

Ese pareció ser el final de la historia hasta ayer – el día después a que la carta de los14 ministros fue enviada – cuando Juncker, durante su discurso en el parlamento en ocasión de la aprobación final de su comisión, anunció que Malmström no tendría la última palabra en el asunto del ISDS. En su lugar el asunto estaría a cargo de Frans Timmermans, el incondicional laborista holandés que será el vicepresidente primero de Juncker. Su anuncio pareció una reprimenda directa para Malmström:
En el acuerdo que mi Comisión eventualmente presentará ante esta casa para su aprobación, no existirá nada que limite a las partes el acceso a los tribunales nacionales o que permita a tribunales secretos tomar la decisión final en controversias entre inversores y estados. Le he solicitado a Frans Timmermans, en su rol de vicepresidente primero a cargo de la aplicación de la ley y de la carta de derechos fundamentales, que me asesore en este tema. No habrá cláusula de solución de controversias inversor-estado en el TTIP si Frans no está también de acuerdo.
Malmström de nuevo usó Twitter para insistir en que no existen “ diferencias” entre ella y Juncker sobre el tema. Y los funcionarios insisten en que sumar a Timmermans era más una decisión política que una reprimenda contra Malmström, ya que los partidarios de este holandés de centro izquierda en el Parlamento europeo (y en Berlin) son el obstáculo más probable para el acuerdo comercial. Malmström es una liberal sueca, por lo tanto su influencia dentro del grupo es limitada.

Pero es la guerra declarada con las capitales nacionales lo que podría convertirse en mucho más problemática para Juncker. Menos notables entre los comentarios de Juncker fue lo que pareció ser una réplica directa contra los 14 ministros que le escribieron la carta. Aunque los ministros argumentaban en la carta que el mandato dado a la Comisión deja excesivamente claro que el mecanismo ISDS debe ser incluido en el acuerdo entre la UE y EE.UU., Juncker sostuvo que, de hecho, eso no queda claro:
El mandato para la negociación preve una serie de condiciones que deben ser respetadas por dicho régimen, así como también una evaluación de su relación con los tribunales domésticos. No existe ninguna obligación al respecto: el mandato deja abierto el tema y sirve como guía.

Esto tiene todos los elementos para provocar amplias consecuencias. Una víctima potencial podría ser el largamente demorado acuerdo canadiense, el primero que la UE ha celebrado con una economía del Grupo de los siete. El acuerdo con Canadá no ha sido aún ratificado por el Parlamento europeo. ¿Podría ser aprobado en el parlamento con el verdadero sistema ISDS si Juncker declara el mismo es una amenaza para los tribunales de la UE y debe ser eliminado del acuerdo de EE.UU? No es probable.

Fuente: Traducción del artículo de Peter Spiegel "Leaked letter: 14 ministers take on Juncker over trade" publicado en The Finantial Times el 23 de octubre de 2014.

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miércoles, 8 de octubre de 2014

¿Conoces los tratados de libre comercio que se están negociando y que te van a afectar?

Adela nos envía el enlace a este artículo publicado en eldiario.es:

¿Conoces los tratados de libre comercio que se están negociando y que te van a afectar? Son muchas siglas (TTIP, TISA, CETA, EPA, etc.) y poca información, pero un mismo molde ideológico. En esta pequeña guía y en un vistazo, te presentamos sus contenidos, consecuencias y relaciones entre ellos. Abróchate el cinturón.
TTIP: Por sus siglas en inglés, significa Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones. De forma simple, es un proyecto para establecer una zona de Libre Comercio entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EEUU). Es un peligro democrático, social y ecológico.
Ante todo es un peligro democrático: está siendo negociado de forma opaca y de espaldas a la ciudadanía. Además es totalmente ilógico negociar con EEUU mientras no se ha solucionado el espionaje de la Agencia de Seguridad Americana a millones de ciudadanos europeos.
Por otro lado, el TTIP amenaza gravemente nuestro modelo social, servicios públicos, agricultura o propiedad intelectual. De aprobarse, supondría por ejemplo que se pudiesen comercializar alimentos o transgénicos hoy en día prohibidos en Europa por considerarse nocivos para la salud o el medioambiente. Todo esto sin ni siquiera crear empleo y riqueza para la ciudadanía (¡45 euros anuales por hogar europeo!).
Por último, el TTIP quiere poner en marcha un mecanismo de arbitraje para resolver desencuentros entre Estados y empresas. Este caballo de Troya de las multinacionales permitiría por ejemplo que un Estado tenga que indemnizar a una empresa por prohibir el fracking en su territorio.
TISA: El Acuerdo sobre Comercio de Servicios (Trade In Services Agreement en inglés) se está negociando de forma nada transparente desde julio del 2013 por parte del grupo llamado –y no es broma– “los muy buenos amigos de los Servicios” (compuestos por EEUU, UE y otros 20 países). El tratado tiene como objetivo la liberalización de los servicios y su ámbito es muy amplio: empleo, transporte, comunicación, datos, servicios legales, subvenciones agrícolas, educación, salud, residuos, suministro de agua, distribución de energía y comercio digital. Es una amenaza real para los servicios públicos como la salud y la educación, y puede también implicar una mayor liberalización de los mercados financieros.
Parece que hemos olvidado ya las lecciones aprendidas de la crisis financiera: la ideología neoliberal renace de sus cenizas. De hecho, el tratado es potencialmente tan o incluso más peligroso que el TTIP. Contendrá cláusulas que no permitirán imponer mejores estándares legislativos o regular de nuevo un sector que previamente habría sido ya liberalizado. La democracia está en peligro puesto que la ciudadanía ya no puede decidir el grado de regulación que desea.
CETA: El Acuerdo económico y comercial global con Canadá (Comprehensive Economic Trade Agreement en inglés) es el hermano pequeño del TTIP. De hecho, muchos consideran que es un globo sonda para el TTIP, ya que contiene cláusulas muy similares. Su contenido ya ha sido filtrado y confirma la mayoría de los miedos que se tenían. El CETA contiene un mecanismo de arbitraje entre inversores y Estados que creará un sistema extra-judicial para demandar las decisiones democráticas de los parlamentos. Permitirá además la entrada de mucha carne de res y de cerdo al mercado europeo y no queda en absoluto claro cómo se garantizará que estas importaciones estén libres de hormonas.
El CETA pondrá el foco también en la liberalización de los servicios. Lo hará utilizando una “lista negativa”, lo que significa que liberalizará todos los servicios que no estén incluidos en una lista de excepciones. Uno de los problemas que desde luego no ha sido debatido es el impacto del CETA (pero también del TTIP) sobre las diferentes economías europeas. Los países con economías más basadas en la exportación llegarán mejor preparados que los países cuyo desarrollo se centra más en el consumo interno. Los países del Sur de Europa no se adaptarán a estos tratados de forma tan simple como Alemania por ejemplo y perderán en competitividad.
AAE (o EPA según sus siglas en inglés): Son los Acuerdos de Asociación Económica negociados entre la Unión Europea y países de África (del oeste, subsahariana, austral, etc.) o pequeñas islas del Pacífico. Su objetivo es suprimir el 75% de los derechos de aduana sobre las importaciones procedentes de la UE y de limitar su política comercial más allá de las exigencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Perjudicará primero a los países africanos. Su agricultura tradicional y de autoconsumo, su seguridad alimentaria y desarrollo regional se verán golpeados de lleno por una competencia europea desleal, destructora de empleos y por una dependencia de los mercados mundiales y de una economía enfocada a la exportación. Además del pillaje programado de sus recursos naturales y subsuelo, dará pie a una migración masiva en una situación dónde la población del Oeste de África crecerá de 70% en 15 años y en un contexto de calentamiento climático particularmente acentuado en esta región.
Los europeos no tienen nada que ganar tampoco. Este acuerdo va a favorecer una agricultura más productivista, contaminante y poco intensiva en empleos, en detrimento de las políticas de agricultura sostenible, de soberanía alimentaria y de transición industrial ecológica.
Las negociaciones de la OMC: La Organización Mundial del Comercio, de la que son miembros casi todos los países, fue creada en 1994 con una agenda clara: liberalizar el comercio mundial. Pero desde 2001 la OMC está atascada por desacuerdos internos: los países menos industrializados y más empobrecidos quieren que sus productos agrícolas lleguen a los mercados de los países enriquecidos. Sin embargo, los países del Norte bloquean la llegada de estos productos, lo que impide el desarrollo de los países de origen.
Desde el parón de las negociaciones, la UE y EEUU –entre otros– han promocionado tratados de libre comercio fuera del marco de la OMC, muchos de los cuales se describen más arriba. Objetivo colateral: presionar a los países del Sur para que hicieran concesiones en las negociaciones de la OMC. Y funcionó: en Bali en 2013 la OMC ha llegado a un acuerdo para facilitar el comercio mundial. Habría incluido que India suspendiera sus programas de apoyo alimenticio para los más desfavorecidos. Sin embargo, el nuevo gobierno indio no ha querido abandonar a los 400 millones de sus ciudadanos que viven con menos de 1,25 dólares al día y no estaba por la labor de renunciar a esas ayudas. ¡Una buena decisión!
Es posible y altamente necesario parar estos tratados y construir alternativas. Dependerá de la capacidad de presión y movilización ciudadana, social y política a nivel local, europeo y global. Por ejemplo, ¿qué te parece si el 11 de octubre sumamos fuerza con el Día Europeo de acciones para parar los acuerdos TTIP, CETA y TiSA. ¿Te apuntas?
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viernes, 3 de octubre de 2014

11-10-2014: Manifestación "Paremos los Tratados de Comercio e Inversión. No al Fracking" (18:00 h., Atocha-Plza. de la Provincia)






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Campaña NO al TTIP (Tratado Trasantlántico de Comercio e Inversión UE-EEUU)

Campaña NO al TTIP (Tratado Trasantlántico de Comercio e Inversión UE-EEUU)

L@s compañer@s de la Campaña NO al TTIP nos envían esta información:

La Unión Europea y Estados Unidos están negociando un tratado que te afecta



La Unión Europea y Estados Unidos, en absoluto secreto y de forma urgente, están negociando un tratado de libre comercio llamado TTIP (siglas en inglés de "Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión").

¿Qué quieren conseguir con este tratado secreto?
El principal objetivo de este tratado es la eliminación de las barreras regulatorias que limitan los beneficios económicos de las empresas transnacionales a ambos lados del Atlántico.

Sin embargo, estas 'barreras' son las que protegen y regulan nuestros derechos sociales y ambientales.

¿Qué está en juego?
- Restricción de transgénicos.
- Regulaciones sobre el uso de sustancias químicas tóxicas en el agricultura.
Fracking.
- Leyes de protección de la privacidad en Internet y la protección de nuestros datos.
- Liberalización de los servicios públicos como sanidadeducaciónseguridad y agua.

¿Qué va a pasar?
A menos que presionemos para parar este tratado, su ratificación conllevaría la pérdida de importantes derechos adquiridos en las largas luchas democráticas y de los intereses sociales de la ciudadanía de la Unión Europea y los Estados Unidos, así como del resto del mundo.

¿Y qué puedo hacer yo?

Puedes actuar contra el TTIP de varias maneras: de forma virtual, presencial y/o ambas.



#TOMALACALLE!

El 11 de octubre participa en las manifestaciones 
del Día de Acción Europea contra el TTIP 
y contra el Fracking!

Toda la info!



  • Reenvía este mail a tus contactos para animarles a participar!
  • Tuitea mensajes contra el TTIP con la etiqueta #NOalTTIP 
  • Publica imágenes de la mani del 11 de octubre!


Muchas gracias por tu atención y colaboración,
Tus compañeras y compañeros de la Campaña NO AL TTIP

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