Mostrando entradas con la etiqueta Materiales curriculares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Materiales curriculares. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de junio de 2022

Ruido y furia: una polémica inventada en torno al currículum y los manuales escolares (Fernando Hernández Sánchez para El Salto)

 Artículo de Fernando Hernández Sánchez para elsaltodiario.com

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha optado por una solución homeopática, pero reinterpretada a su manera: ingerir en grandes dosis el programa de Vox para dejar a su competidor como una cáscara hueca.
8 JUN 2022

Prueba número 1, libro de texto de editorial Santillana, 4º ESO, página 215: Comprender el presente. Memoria la de guerra civil. Se insta al alumnado a realizar una entrevista a sus familiares directos con la intención de remover el pasado y reabrir viejas heridas.

Prueba número 2, manual de editorial Anaya, 4º ESO, páginas 310 y 311: Hacia la igualdad de género. Doble página de introducción de conceptos sesgados como la brecha salarial , de representación política, académica y científica.

Prueba número 3, libro de editorial Edelvives, 4º ESO, página 277: la agenda globalista y el mantra del cambio climático a toda plana.

Prueba 4, y definitiva: el mismo manual, en portada: collage de indudable influencia soviética en el que figura, de forma destacada, el cartel del célebre agitador bolchevique Alexander Rodchenko y, de forma subliminal, una insignia de los pioneros del Konsomol. ¿Cabe alguna duda más, Señoría, acerca de la voluntad adoctrinadora del currículum y de los libros de texto que de él se derivan?”.

Si la Comunidad de Madrid, como parece pretender, eleva un recurso de amparo ante instancias judiciales superiores para suspender la implantación del currículum de la LOMLOE, quizás debería argumentar qué diferencias insalvables existen entre este y el de la LOMCE. Porque los ejemplos citados proceden de libros de texto que desarrollaron los contenidos de esta última norma, aprobada en 2013 a iniciativa del ministro Juan Ignacio Wert, de infeliz recuerdo, cuando formaba parte de un gobierno encabezado por M. Rajoy —sea quien sea—, presidente del mismo partido en el que milita la señora Díaz Ayuso. Y tendría que justificar por qué entonces estos textos fueron autorizados para su uso en el ámbito educativo que la Comunidad de Madrid gestiona en el ejercicio de sus competencias. Es un suponer…

El soviet de Madridgrado decidió hace mucho lanzarse a la guerra cultural con todas las armas que le brinde cada oportunidad de hacerlo

De no ser así, cabría pensar entonces que nos encontramos ante la enésima maniobra de un sector del Partido Popular que ha decidido erigirse en doble poder, al más puro estilo leninista, y asumir la impugnación total de la política del gobierno central, incluso —si es preciso— en lo tocante a la previsión del tiempo para mañana de la Agencia Estatal de Meteorología.

Es una actitud que no sorprende a nadie. El soviet de Madridgrado decidió hace mucho lanzarse a la guerra cultural con todas las armas que le brinde cada oportunidad de hacerlo. Ello tiene una doble lectura, hacia afuera y hacia adentro del PP. Por una parte, Díaz Ayuso plantea una estrategia de competencia con la ultraderecha distinta a la de otras baronías territoriales. Frente al alineamiento inequívocamente democrático del presidente de Ceuta; la compra de un vicepresidente sin competencias y tres consejeros-florero a cargo del contribuyente por el Maquiavelo de mercadillo de Castilla y León; y la encomienda de Moreno Bonilla a la virgen del Rocío para que no le haga apurar ese cáliz, la presidenta de la Comunidad más libre de España ha optado por una solución homeopática, pero reinterpretada a su manera: ingerir en grandes dosis el programa de Vox para dejar a su competidor como una cáscara hueca.

                                                                                                                                        Más información                                                                                                             CRUZADA CONTRA LA LOMLOE
SARA PLAZA CASARES

Los postulados que Díaz Ayuso defiende sin rubor cada vez que comparece en público leyendo con aplicación las fichas que le prepara su think tank, evidencian una concepción de la historia de inconfundibles matices reaccionarios: una sucesión cronológica de episodios que, como decía Marc Bloch respecto a la pedante historia factual francesa del XIX, “suceden porque suceden”, una galería de personajes de referencia —reyes taumaturgos, tullidos heroicos, aventureros inescrupulosos— legatarios de un alma nacional, un Volksgeist, que se remonta a la Prehistoria, una teleología de sacristía según la cual todo ocurrió de la mejor forma posible para conducirnos hasta el aquí y ahora.

Cualquiera que esté mínimamente familiarizado con la historiografía reciente y con lo que se enseña en las aulas no dejará de ruborizarse por semejante retorno a los preceptos de aprendizaje de la Enciclopedia Álvarez

Lo que pretende la amalgama de enemigos de España es recodificar ese espíritu secular de la Patria que dio a luz a héroes y santos. Globalismo, feminismo, multiculturalidad y memoria cívica no son sino cabezas de una hidra que busca subyugar a las nuevas generaciones para desvirtuar la auténtica identidad española, la única que la derecha patrimonializa.

Cualquiera que este mínimamente familiarizado con la historiografía reciente y con lo que se enseña en las aulas no dejará de ruborizarse por semejante retorno a los preceptos de aprendizaje de la Enciclopedia Álvarez y concluirá si no estamos ante la confirmación de la cita de Shakespeare en Macbeth de que “la vida es una historia contada por un necio, llena de ruido y furia”. Pero, para entender esta política gesticulante, hay que atender también a su uso doméstico.

La batalla del currículum y los manuales se disolverá en el olvido en el momento en que surja una nuevo escándalo mediático explotable

Díaz Ayuso y sus suministradores de bronca saben perfectamente que sus apelaciones no tienen recorrido alguno. Ya han sido derrotadas judicialmente las tentativas de enmendar una Ley orgánica mediante una norma autonómica de rango inferior. La batalla del currículum y los manuales se disolverá en el olvido en el momento en que surja una nuevo escándalo mediático explotable. El sentido último de agitar la charca desde Madrid es demostrarle al flamante nuevo presidente del PP que ella tiene agenda propia. Feijóo, recién desembarcado en el ecosistema político madrileño, mantiene aún un cierto nivel de estupor, como el de aquellos emperadores proclamados por las legiones del limes cuando hacían su entrada en la Roma decadente y corrupta del siglo III. Tiene poco margen de tiempo para decidir entre decapitar a su lideresa regional o nombrarla cónsul. Mientras tanto, ella le profesa encendidas muestras de devoción filial. Como Bruto a César.

domingo, 7 de noviembre de 2021

Nuevos materiales didácticos para una nueva ley educativa (Luis González Reyes para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

Reproducimos este artículo de ELDIARIODELAEDUCACION.COM

La Lomloe sigue su avance y, en breve, serán publicados los reales decretos de enseñanzas mínimas. Después, les tocará el turno a las comunidades autónomas en la concreción curricular. Y, tras ese paso, a los centros escolares. Para que esa última etapa pueda llegar a buen puerto es imprescindible una ayuda y un acompañamiento al profesorado, que deberá ser tanto mayor en los elementos en los que la Lomloe difiera de la Lomce.

Uno de estos elementos, al menos en el borrador avanzado del currículo de infantil, primaria y secundaria, es la mirada ecosocial, que ha ganado bastante terreno curricular. La inclusión transversal de la perspectiva ecosocial no es solo un trabajo costoso que implica un importante esfuerzo de reprogramación, sino que también requiere tener las habilidades para poder llevarlo a cabo. Por ejemplo, si queremos que sea asumido en solitario por el profesorado necesitamos que este tenga los conocimientos de su materia, de los contenidos ecosociales, de pedagogía, y una visión global de todo el proceso educativo, además de tiempo y motivación. Y no solo esto, sino también las habilidades para elaborar materiales de calidad pedagógica y estética que permitan abordar esa programación con solvencia.

La realidad es que solo una parte ínfima de los claustros conjuga todas estas habilidades y requisitos. Y eso por no hablar de que la mayoría del profesorado en realidad no programa, sino que usa materiales didácticos que tienen la programación embebida. Esta es una primera razón de la importancia de tener una buena oferta de materiales didácticos con perspectiva ecosocial.

Por decirlo de forma más clara: la educación ecosocial solo se podrá extender verdaderamente si trabajar bajo ese enfoque resulta sencillo para el profesorado. Por ello, es central la elaboración de materiales que tengan incorporada la programación ecosocial.

Estos materiales, además, no son solo la plasmación concreta de un currículo ecosocial y una herramienta indispensable para llevarla a cabo, sino también el principal medio formativo que tenemos a nuestro alcance para trabajar con todo el núcleo duro de la comunidad educativa (alumnado, profesorado y familias), pues usan y aprenden de los materiales. Solo si el profesorado se forma en temas ecosociales podrá trabajarlos en clase y, como es muy difícil y lento que los procesos formativos reglados alcancen al conjunto del cuerpo docente, la utilización de materiales didácticos que lleven incorporados estos temas en los contenidos y en su metodología pueden ser una excelente ayuda en ese proceso.

En los últimos años han surgido propuestas interesantes de inclusión de la mirada ecosocial (al menos parcial) en los materiales de primaria, como es el caso de Naturaliza, Ecotono o los que está preparando SM en estos momentos. Desde FUHEM estamos intentando que esto también se lleve a cabo en la etapa de ESO.

Otra de las novedades centrales de la Lomloe es su apuesta por el trabajo interdisciplinar. De este modo, no basta con la inclusión transversal de lo ecosocial, sino que es imprescindible el entrenamiento de la mirada holística, pues una clave para desenvolverse en el mundo actual y futuro es comprender su complejidad. Para ello, hace falta un abordaje interdisciplinar de las distintas áreas de conocimiento, es decir, romper la configuración curricular de asignaturas estancas para aprender de una manera globalizadora. Esto requiere de esfuerzos extra por parte del profesorado, entre los que destaca la coordinación interdepartamental, algo para lo que no suele haber tiempo en las cajas horarias de los centros escolares.

Ante este desafío, los materiales que estamos elaborando desde FUHEM incluyen ambos retos, la inclusión de los contenidos ecosociales y el enfoque interdisciplinar. Para que este segundo desafío implique el menor tiempo de coordinación posible entre el profesorado, hemos procurado que el grueso de la coordinación la realicen los propios materiales. Solo es necesaria una coordinación parcial para el detonante y el proyecto final. Durante el grueso de la unidad, pueden trabajar de manera autónoma en su asignatura.

En conclusión, puesto que desde la aprobación de una nueva ley educativa hasta su implantación efectiva media mucho tiempo, sería deseable que este plazo se acortara notablemente facilitando y promoviendo, desde las administraciones, las editoriales y las organizaciones educativas, los recursos didácticos necesarios para su puesta en marcha.

viernes, 29 de enero de 2021

Proyecto "Educación y Refugio"

Plataforma por la Escuela Pública de Vallecas nos pide difusión para este proyecto


Queremos haceros llegar esta información, sobre el  Proyecto: Educación y Refugio,  que nos parece muy interesante. Si queréis poneros en contacto con las promotoras del mismo, decírnoslo.

image.png    Estimado/a compañero/a:

             Desde el Proyecto Educación y Refugio queremos ofrecerte el Cuaderno de Aula que editamos con la intención de que pueda debatirse en los centros educativos  la situación de jóvenes migrantes. A través de cinco historias  se narra la experiencia de estos chicos y chicas de frontera.

            En un principio teníamos previsto concertar citas con los centros que fueron interrumpidas por la pandemia. Deseamos retomarlas cuando se pueda y mientras tanto os dejamos los materiales a vuestra disposición con unas sugerencias que pueden ser útiles. Os enviamos quince ejemplares gratuitos y bien editados. Esperamos que sirvan para fomentar ese diálogo tan necesario sobre este tema.

            Gracias por vuestra aportación a la educación en valores que desarrolla la empatía y los derechos humanos.

 Begoña López Cuesta

Pilar Lucía López


Descarga aquí el cuaderno de aula elaborado para el proyecto por CC.OO.

sábado, 12 de septiembre de 2020

El currículo es nuestro (Guadalupe Jover para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

Guadalupe Jover ha escrito este artículo para ELDIARIODELAEDUCACION.COM


Si las autoridades educativas se desentienden, habremos de tomar aún con más firmeza las riendas del currículo y elaborar programaciones y materiales que sean realistas con las condiciones de docentes y estudiantes y coherentes con las necesidades formativas de chicas y chicos.

Si por un momento pareció que la grave crisis sanitaria con que cerramos el curso 2019-2020 iba a obligar a poner en marcha algunas de las medidas que llevamos tiempo reclamando -reducción de ratios, mejora de infraestructuras, revisión y transformación del currículo, etc.-, pronto nos dimos cuenta de que las cosas no iban a ser así. Las condiciones con que afrontamos el retorno a las aulas en este curso 2020-2021 no pueden ser más adversas. Adversas en cuestiones estrictamente sanitarias -espacios abarrotados en que son imposibles las denominadas burbujas- y adversas en lo puramente educativo.

En la Comunidad en que trabajo, la madrileña, se ha optado por la “semipresencialidad” del alumnado a partir de 3º de ESO: en vez de reducir las ratios y aumentar las plantillas, se ha preferido reducir el derecho a la educación de chicos y chicas. Partirlo por la mitad. El profesorado, con su horario íntegro en el instituto atendiendo a “las otras mitades de cada grupo”, sigue con su jornada laboral intacta y dispondrá de tan solo de 7 horas y media de dedicación fuera del centro. Si antes no salían las cuentas, imaginemos ahora.

Cercenado su derecho a la educación, ya sabemos quiénes saldrán perdiendo una vez más. Los riesgos de absentismo, exclusión educativa y “fracaso escolar” del alumnado más vulnerable no harán sino dispararse. Los docentes seguiremos sin medios -sin tiempos siquiera- para intentar paliar esta sangría. No ha habido voluntad política de dar un golpe de timón cuando más falta hacía.

Y en este comienzo de curso, apenas resolvamos cómo nos las apañamos organizativamente, sobrevendrá el problema de los currículos: ¿Este año se podrá dar todo el temario? ¿Hay que centrarse primero en los aprendizajes no consolidados el curso anterior? ¿Habría que podar el currículo? Cualquier docente tiene claras las respuestas, pero quizá lo que hay que cambiar son las preguntas.

A la primera pregunta, si se podrá “dar” todo el temario, la respuesta es un NO rotundo. Ni este año ni ninguno. Concebidos desde una mirada enciclopedista, los temarios de las asignaturas son inabarcables. La selección inevitable la dicta la tradición docente, embalsamada en los libros de texto, y las rutinas de evaluación. Año tras año se “da” lo que se ha dado siempre y se queda en el tintero lo que no viene acompañado de esa pátina de prestigio social. Como si desarrollar la competencia lectora, pongamos por caso -en lugar de adiestrar en sofisticados análisis sintácticos- fuera “bajar el nivel”.

Pero es que, además, lo relevante no es el temario que se da o no se da, sino lo que alumnas y alumnos aprenden. La mera concepción del quehacer en las aulas como un conjunto de “temas” agavillados en el libro de texto por los que hay que galopar en frenética carrera es ya en sí misma un síntoma de que tenemos una conversación pendiente. Las programaciones de aula son -o deberían ser- otra cosa.

A la segunda, si hay que “recuperar” los aprendizajes no consolidados por nuestro alumnado en el curso anterior, la respuesta es un SÍ claro. Ahora y siempre. De hecho, ese es el sentido de la evaluación inicial. Y no, como ocurre en algunas comunidades, la entrega de un boletín a alumnado y familias. La evaluación inicial debiera servir para conocer cuanto antes en lo personal y en lo académico a nuestro alumnado -imposible con 200 o 300 estudiantes al cargo-, con el objetivo de poder ajustar la programación a sus intereses y a sus dificultades. Las programaciones de aula no pueden ser impermeables al contexto escolar.

Bien es verdad que en Secundaria no podemos estar al mismo tiempo en misa y repicando, quiero decir, en consulta y en el laboratorio, por lo que algo habremos de tener preparado de antemano. Pero una cosa es haber provisto la despensa y aun diseñado posibles menús, y otra ser insensibles a las peculiaridades de los comensales y a las circunstancias en que nos reunamos. Los libros de texto no suelen favorecer esta flexibilidad.

En cuanto a la tercera, si hubiera habido que podar el currículo de cara a este agitado e incierto curso, la respuesta es que SÍ, claro. Pero no solo para este curso, sino para cualquiera de los que estén por venir. Porque no se trata tanto de podar -de quitar temas o alguna de las 10 asignaturas que tiene cada estudiante en un curso-, como de transformar el currículo, de concebirlo en un marco diferente que permita miradas globalizadoras sobre cuestiones esenciales y una progresiva autonomía en los aprendizajes.

Si las autoridades educativas se desentienden, habremos de tomar aún con más firmeza las riendas del currículo quienes estamos a pie de aula y elaborar programaciones y materiales que permitan su desarrollo en cualquiera de los escenarios posibles -presencial o a distancia- y que además sean realistas con las condiciones de docentes y estudiantes y coherentes con las necesidades formativas de chicas y chicos. No podemos presuponer que harán por su cuenta lo que otros cursos era objeto de un cuidadoso acompañamiento educativo en las aulas. No podemos pretender que descanse sobre las familias la responsabilidad que compete a la institución escolar. Y tampoco podemos morir en el intento. Las condiciones laborales con que afrontamos los últimos meses del pasado curso son insostenibles en el tiempo.

¿Entonces, qué? Los cambios curriculares no van a llegarnos desde arriba. Habremos de construirlos desde abajo, en un difícil equilibrio entre responsabilidad y audacia. Es posible dar una nueva orientación a nuestras programaciones de aula, aun dentro de los márgenes que la ley establece. Y, cuando haya que reventar sus costuras, hagámoslo abiertamente. Justifiquémoslo por escrito y presentémoslo a la inspección. No podemos seguir programando como si nada hubiera ocurrido. Y eso, hasta nuestras autoridades educativas lo saben. Este año, más que nunca, nuestro alumnado es lo primero. Escuchémoslo.

Como tantos otros colegas, he dedicado buena parte del verano a preparar este curso tan lleno de incertidumbres. Aquí dejo, como contribución a esa gran conversación que nos debemos, un avance de programación y de materiales de aula para 4º ESO desde el área que me ocupa, la de Lengua y Literatura: Aprender a comunicar(nos).

Mi propósito ha sido pergeñar un itinerario -tiempo habrá de modificarlo y completarlo- coherente con los objetivos que la ley nos indica: la mejora de las habilidades comunicativas del alumnado y el desarrollo de los denominados ejes transversales del currículo (educación intercultural, ecológica, coeducación, educación en Derechos Humanos). Confío en que a alguien le sean de utilidad.

Mucho ánimo, colegas. Y mucha salud.

Guadalupe Jover es profesora de Educación Secundaria.

viernes, 26 de abril de 2019

viernes, 25 de enero de 2019

Constelaciones literarias: Rebelión en la granja (Yo estudié en la Pública)

YoEstudiéenlaPública (@YoEPublica) ha tuiteado:

A propósito de Rebelión en la granja:

"¿Qué tipo de sociedad estaría más preparada para frenar la implantación de una dictadura?
¿Con qué virtudes o condiciones tendría que contar esta sociedad para estar lejos de caer en sus manipulaciones?"

Tienes la propuesta en este enlace.

Constelaciones literarias: Rebelión en la granja:
publicado en

sábado, 1 de diciembre de 2018

10-12-2018: Conmemoración 70º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Campaña y materiales (APDHE)

Marta nos envía esta propuesta:

El 10 de diciembre de este año 2018 se conmemora el 70º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Desde la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE) consideramos que es una buena ocasión para recordar, resaltar y difundir este texto.

La Organización de Naciones Unidas se hace eco de esta conmemoración y ha impulsado una campaña a la que queremos sumarnos proponiendo a los centros de enseñanza adherirse a la misma llevando a cabo actividades como:
  • Comentario de los profesores en el aula sobre la importancia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
  • Lectura en voz alta del texto en el aula, en salones de actos, patios, o en cualquier otro lugar que se considere adecuado (parques, plazas...). Esta lectura se basará, o bien en el texto original, o en las adaptaciones para los estudiantes de los cursos inferiores.
  • Actividades creativas como dibujos, juegos, manualidades, representaciones, etc., alusivas a la Declaración.
  • Grabar vídeos de estas actividades y colgarlos en la red, en los casos en que sea posible.
  • Difundir en los días previos al 10 de diciembre estas actividades utilizando para ello el cartel que os adjuntamos o cualquier otro de elaboración propia, o bien disponible en las páginas de Naciones Unidas, Unicef, Save the Children, etc.
En la página web de la APDHE podrá encontrar el cartel de la campaña que te proponemos que difundas en tu centro y una presentación en diapositivas para una charla divulgativa a estudiantes de ESO y Bachillerato.


Además, en los siguientes enlaces podrán encontrar más información sobre la campaña de Naciones Unidas y las diferentes iniciativas que se están realizando a nivel internacional



También te facilitamos el enlace al texto de la Declaración Universal de Derechos Humanos ilustrado con fotografías y que puede ser proyectado:

Esperamos que esta información y materiales os resulten de utilidad.

Fdo.: Hernán Hormazábal
Presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España

miércoles, 21 de noviembre de 2018

"Encerradas: mujeres y literatura": Materiales didácticos para trabajar en 4ºESO y bachillerato en la semana del #25N

@YoEPublica ha tuiteado esta propuesta:



"Encerradas: mujeres y literatura": Materiales didácticos para trabajar en 4ºESO y bachillerato en la semana del #25N. Gratuito y disponible en la red. 
#GrupoGuadarrama 
#ConstelacionesLiterarias 
#EducaciónLiteraria 

https://t.co/vBo6NaHLIF

#25N ¿Cuál ha sido el papel de las mujeres en la literatura, sea como autoras o como protagonistas? ¿Cuál la imagen que de las mujeres ofrece el arte? Leemos a Virginia Woolf, Rosario Castellanos, Fatema Mernissi, Gustav Flaubert, Henrik Ibsen y Mo Yan. 

https://t.co/OucJYDrASUhttps://t.co/KiHrLQ9kTL

Tienes los materiales en este enlace.

sábado, 4 de agosto de 2018

Pensamiento computacional, programación y robótica educativa. Fundamentación y desarrollo curricular (Marta Reina)

Juanjo Reina nos reenvía este correo:

En nuestro país el pensamiento computacional, la programación y la robótica viene situando foco de innovación educativa en los últimos años, como una nueva alfabetización y un conjunto de conocimientos, habilidades y competencias que debe ser adquirido por las nuevas generaciones de estudiantes en un entorno completamente digitalizado.

Siguiendo la estela de otros países europeos que ya han incluido el ‘coding’ en sus centros educativos desde las primeras etapas educativas: Bulgaria, Chipre, Dinamarca, Estonia, Grecia, Irlanda, Polonia, Portugal y Reino Unido, este último como materia troncal en todas las etapas obligatorias del sistema educativo, en nuestro país comienza a introducirse en los currículos educativos, aunque no hay un consenso claro sobre el cómo, por y para qué.

Con el objetivo de servir de orientación a los centros educativos que deseen introducir el pensamiento computacional, la programación y la robótica educativa desde los primeros niveles educativos nace este documento para concretar la FUNDAMENTACIÓN en los currículos educativos (Bases pedagógicas, sociológicas, epistemológicas, psicológicas) y una propuesta de DESARROLLO CURRICULAR(Contenidos, Criterios de Evaluación y Estándares de aprendizaje evaluables).

Esperando que sea de su interés.

MARTA REINA HERRERA
Asesora de Innovación y Formación TIC
CTIF Madrid Oeste.
Dirección General de Becas y Ayudas al Estudio.
Consejería de Educación e Investigación.




Descarga el documento aquí: https://goo.gl/forms/FM4NQmHEr0EKSzTK2

lunes, 28 de mayo de 2018

Terrorismo en el aula (Enrique Díez en eldiariodelaeducacion.com)

Artículo de Enrique Díez en eldiariodelaeducacion.com

Necesitamos repensar los contenidos escolares de forma crítica a partir de los principios y valores consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No introducir nuevas formas de adoctrinamiento partidista.

El gobierno del Partido Popular pretende que el alumnado de 15 años de 4º de la ESO de todo el Estado, estudie desde el próximo curso, dentro de la asignatura Geografía e Historia, el terrorismo y su evolución en España, a través de una unidad educativa, elaborada por el Ministerio de Educación, el Ministerio del Interior y la Fundación Víctimas del Terrorismo, y editada por el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa.

Esta unidad didáctica parte de la definición de terrorismo como “herramienta para imponer por la fuerza un determinado proyecto político, para lo que se trata de infundir miedo en los oponentes”. Pero se centra única y sesgadamente en el que denomina “terrorismo de ideología nacionalista radical”, “yihadista”, “extrema izquierda” (no olvidemos que así es como califica el gobierno y el partido popular a todos los colectivos y organizaciones a la izquierda del PSOE, desde Podemos a las plataformas contra los desahucios) y “utraderecha”.

Un enfoque que olvida deliberadamente no solo el análisis de las causas de los diferentes tipos de terrorismo, sino que obvia abordar otros tipos de terrorismos que siguen produciendo víctimas diarias, como el terrorismo machista, el terrorismo económico o incluso el terrorismo político y de Estado.

Sorprende además que la historia del terrorismo se haya convertido en una prioridad como materia de estudio para el gobierno, cuando el Partido Popular se ha negado de forma reiterada a condenar el terrorismo ejercido por la dictadura fascista del general Franco, a pesar de las reclamaciones de la sociedad civil democrática y de tantas asociaciones por la recuperación de la memoria histórica. De hecho, solo se hace alusión a la dictadura franquista por su “falta de libertades”.

Si, como aseguran algunos de sus portavoces “era necesaria una ley para el reconocimiento a las víctimas, para que no se sientan olvidadas”, cómo es posible que hayan dejado durante años en la cuneta y en el olvido a los miles de víctimas del terrorismo fascista de una dictadura que se niegan una y otra vez a condenar. ¿O es que hay víctimas de primera y víctimas de segunda? ¿O es que para el gobierno éstas no son víctimas porque defendían la libertad y la democracia legalmente elegida de la II República?

A esto hay que añadir el nuevo temario que el Gobierno prepara para incluir la defensa de España como materia educativa. Incluye la inmigración irregular como “una de las 12 principales amenazas para la seguridad de España”, entre las armas de destrucción masiva y el crimen organizado. De esta forma, el Partido Popular introduce en las aulas una educación que criminaliza “al otro”, al “inmigrante irregular”, ligándolo al terrorismo, presentando los ‘flujos migratorios irregulares’ como un peligro para nuestros valores y que tienen implicaciones para la política de seguridad.

Está claro que los contenidos que el Partido Popular intenta introducir en las aulas no parecen destinado a analizar las causas y consecuencias de todos los terrorismos y a honrar a todas las víctimas, sino a un determinado terrorismo definido como tal por quien detenta y maneja el poder político, económico y cultural. ¿Se incluirá también la historia, evolución y consecuencias del “terrorismo” de España y la UE con su política migratoria que provoca miles de víctimas inocentes en las profundas aguas del mediterráneo, relacionada con su política de expolio de los países del sur y de rearme de los conflictos que generan millones de refugiados? ¿Se analizarán los “terrorismos” de estado también, que promueven y financian intervenciones militares criminales en otros países, sea al servicio de los intereses imperiales de Estados Unidos o en el marco de la OTAN? ¿Se abordará la inacción política actual ante las víctimas del terrorismo machista por violencia de género? ¿Quizá no se tendría que honrar también a todos los periodistas (Couso, por ejemplo) que han sido víctimas de estos terrorismos por informar verazmente o a miembros de ONGs y movimientos sociales, quienes dieron su vida por causas y derechos humanos de forma consciente y comprometida? ¿Incluso, no habría que honrar también a los sindicalistas y trabajadores, víctimas del terrorismo del poder económico, que perdieron la vida luchando por los derechos laborales y las libertades de toda la clase obrera e incluir su historia, las causas de su lucha y las consecuencias de su generosidad y compromiso?

[...]

Lee el artículo completo en en eldiariodelaeducacion.com

sábado, 24 de febrero de 2018

Didácticas de la calle (Jaume Martínez Bonafé en eldiariodelaeducacion.com)

Artículo de Jaume Martínez Bonafé en eldiariodelaeducacion.com

La escuela no ha querido todavía leer la calle como texto alfabetizador, y hacerlo, como sugería Freire, con las herramientas conceptuales y procedimentales de la crítica.

Julia lleva puesto un vestido fabricado en México, importado por una empresa textil de Granollers, cuyo precio se exponía en cuatro monedas diferentes, y comprado en una tienda que dispone de ese mismo modelo en sucursales distribuidas por las principales ciudades del planeta, con un logo fácilmente identificable por ciudadanos con culturas, lenguas, costumbres y economías muy dispares. La tienda está instalada en un shopping mall, una gran superficie comercial que repite su estrategia arquitectónica en otros shopping mall de ciudades pertenecientes a continentes distantes miles de kilómetros.

La niña camina hacia su casa, en el extrarradio de la ciudad, donde acaban de inaugurar otro gran centro comercial con el nombre de Plaza Mayor. Se detiene ante el último graffiti de sus colegas del instituto, y al ver que la luz del sol se perdió en el crepúsculo, evita pasar por una plaza solitaria con grandes columnas que dejan invisible una porción importante del espacio. Viene observando contrariada los nombres de las calles, porque no pudo identificar ninguno dedicado a una mujer. Al pasar junto al parque observa que en un rincón apartado un par de mendigos colocan unos cartones sobre la hierba a modo de colchón. Camina deprisa porque llega con retraso a una reunión del grupo de jóvenes del barrio que han constituido una coordinadora en defensa del parque, amenazado por una recalificación urbanística que lo convertiría en un par de altas torres dedicadas a oficinas.

Pues nada, como no hay “material curricular” en la vida cotidiana, si quieren Uds., a Julia le compramos unos cuantos libros de texto y le ponemos un montón de ejercicios para que los haga cuando acabe la reunión.

Toni es el maestro de Julia. Es profesor interino, porque en la Comunidad donde trabaja hace años que no se convocan oposiciones. Era un buen estudiante, tanto en el Bachillerato como en la Facultad, a juzgar por las notas obtenidas en los exámenes. Así que ahora a Julia y al resto de la clase las machaca a exámenes. Así lo hicieron con él y así aprendió que funcionaba eso de enseñar. A Toni le cuesta mantener la atención del alumnado. Enseña Geografía e Historia, pero el programa es muy extenso y el ritmo de avance es lento. El alumnado se entretiene a menudo en anécdotas o sucesos de lo cotidiano, y pretenden trasladar su conversaciones y preocupaciones al territorio del aula, y a Toni le gustaría atenderles, pero no da tiempo. El temario es el temario y él no lo ha inventado. Ha acudido a algún curso de formación permanente al CEFIRE, pero siempre hay un tipo soltando el rollo, reproduciendo el formato tradicional de las aulas, uno que habla mientras los demás sentados atienden en silencio. Parece que tampoco eso le ayuda mucho.

Un viernes por la tarde se encuentra a Julia charlando con su pandilla a las puertas de un gran centro comercial. La saluda y le pregunta como lleva la preparación del examen. “Me ha preguntado mi madre, y ya me lo se todo”, le responde Julia. Cuando Toni entra por la puerta de aquel centro comercial empieza a entender dónde está el verdadero curiculum, ese que confiere identidad. Aquí, mientras la pandilla pasea por las calles del shopping mall, entre empujones, risas, amores y discusiones adolescentes, su relación queda mediada por la omnipresencia de la mercancía. Julia y sus amigas aprenden una teoría del cuerpo, del consumo, de la sexualidad, de la familia, del viaje, de la salud, de la alimentación, del vestido, en fin, de los múltiples aspectos de la vida cotidiana, enlazados por un discurso integrador escrito por el capitalismo de consumo. Toni fragmenta la realidad en lecciones y temas disciplinares, y la calle, sin embargo, integra y pone en relación múltiples saberes prácticos.

Como la escuela no ha querido todavía leer la calle como texto alfabetizador, y hacerlo, como sugería Freire, con las herramientas conceptuales y procedimentales de la crítica, Toni y Julia se encuentran un lunes más a la entrada de instituto sabiendo que les esperan pocas emociones y mucho sin sentido. Aunque no se por qué les cuento esto. Cuando mi padre me preguntaba por cómo me iba en la escuela, siempre hacía referencia al día de mañana. “Estudia, porque de lo contrario no serás nada el día de mañana”, decía. Quizá se trate de eso, de esperar amuermados al día de mañana.

A ver si le explican a Julia, entonces, para qué sirve el presente.

viernes, 9 de febrero de 2018

Nadie hablará del currículo hasta que hayamos muerto (Guadalupe Jover en eldiarodelaeducacion.com)

Artículo de Guadalupe Jover en eldiarodelaeducacion.com

¿Qué conocimientos matemáticos, científicos, históricos son necesarios para entender -y mejorar- el mundo en que vivimos? ¿Hay que leer a los Clásicos en la ESO? ¿Qué Educación Física y Artística puede hacernos más sanos y felices? ¿Para qué sirve la Filosofía? ¿Nos estamos cargando el Planeta? A estas y otras muchas preguntas debiera dar respuesta el inexistente debate en torno a los currículos escolares.

Lo saben bien las familias con hijos o hijas en edad escolar. Lo sabemos bien, mal que nos pese, quienes estamos a pie de aula. A estas alturas de curso, chicas y chicos no hacen otra cosa que memorizar, reproducir y olvidar. Su semana es una interminable sucesión de exámenes. Sus tardes, un enfebrecido afán por escanear mentalmente hojas y hojas de apuntes. Nos lo dicen cada vez que queremos escucharlos: “Así no aprendemos”. Pero pasan los años y las rutinas permanecen. Podremos aducir que hay interesantes proyectos en marcha, docentes que se afanan por impulsar otras formas de aprender y de evaluar, centros inmersos en procesos de transformación. Pero no nos engañemos: son minoría; son la excepción.

¿Falta de voluntad, de formación, de convicción? Quizá en algunos casos. Pero seamos justos. Son muchos años ya ejerciendo la docencia y puedo asegurar que, con mayor dosis de acierto o desacierto, de tacto o de torpeza, la mayoría de mis colegas se desvive porque su alumnado aprenda, porque prenda en chicas y chicos el interés por la materia objeto de estudio. Y, sin embargo… “Voy fatal”, “No me da tiempo”, “Estoy desbordada”. “Ya me gustaría – embarcarme en un proyecto, participar de tal salida, dar espacio al imprevisto debate surgido en el aula-, pero voy muy atrasado”.

¿A qué se debe, por tanto, este empecinamiento en unas rutinas que a menudo no acarrean sino frustración y tedio, angustia y desaliento? Cualquier docente tendrá ya presta la respuesta: “Falta de tiempo”; “la presión del programa”; “la maldita Selectividad”. Pero el tiempo escolar es (casi) infinito. El currículo no es una Verdad Revelada. La Selectividad… ¿qué es las más de las veces sino la ocurrencia o el capricho del coordinador de turno, el tributo anual a la incuestionada tradición?

En otras ocasiones hemos hecho desde estas mismas páginas un llamamiento a la rebeldía. Pero es verdad que no siempre es fácil caminar a contracorriente. Por eso sobrecoge que en tiempos de pretendido debate -de acallado debate- en torno a un pacto educativo, del currículo apenas se hable. Otras cuestiones llenarán la agenda política y los titulares mediáticos. En el último minuto, y ya a contrarreloj, determinados grupos de presión impondrán qué materias deben estar -la Religión Católica, la Educación Financiera, la Defensa Nacional- y cuáles deben quedarse fuera -la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, tal vez-. No habrá apenas discusión acerca de otras maneras de concebir el currículo y su proyección en las aulas y, asignaturizado ya cada curso escolar -ocho, diez, doce materias por año, qué disparate- se encargará de su desarrollo ya en el tiempo de descuento a unos cuantos expertos cuyo nombre ni siquiera saldrá a la luz.

Expertos que a buen seguro trabajarán de espaldas unos a otros -luego la ley hablará de la necesidad de trabajar en equipo y de los enfoques globalizados e interdisciplinares- y se llenarán páginas y páginas con infinitos estándares de aprendizaje porque todo ha de ser medido y computado. Como no habrá tiempo para el debate acabará consignándose lo mismo de siempre. Todo lo más, y en inevitable concesión a los tiempos modernos, un nuevo epígrafe: alguna referencia a las mujeres o al medio ambiente; una simple nota a pie de página reveladora de la eterna disociación entre los pomposos preámbulos y el enciclopedismo decimonónico de los currículos. Porque la mayor preocupación será que nadie se sorprenda y mucho menos las editoriales de libros de texto. “Lo mismo de siempre. Bien”.

Cuánto echamos de menos la constitución desde ya de equipos de trabajo integrados por investigadores universitarios y maestras y maestros de las diferentes etapas educativas dispuestos a revisar, desde las diferentes coordenadas implicadas (las necesidades formativas de niñas y niños, adolescentes y jóvenes; los fines del sistema educativo; los principales problemas del mundo en que vivimos; los saberes de referencia y las respectivas didácticas) qué aspectos del currículo se han quedado obsoletos y cuáles hay que salvaguardar; qué metodologías son acertadas y cuáles perfectamente estériles; qué procedimientos de evaluación pueden ayudar a diagnosticar obstáculos en el aprendizaje y qué estrategias -y qué recursos- hacen falta para poder superarlos.

Y echamos de menos, también, que ese debate traspase los círculos de los iniciados y se traduzca en un vivo y necesario debate ciudadano. Porque si no, y entre tanto, en el imaginario social seguirá fijado a sangre y fuego que aprender es memorizar, que evaluar es examinar y que quien fracasa es porque no estudió lo suficiente. Lo mismo de siempre, claro.

Guadalupe Jover. Profesora de Educación Secundaria.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Ley de Gratuidad de los Libros de Texto y el Material Curricular de la Comunidad de Madrid y su modificación (BOCM 11-7-2017 y 14-11-2017)

Ley de Gratuidad de los Libros de Texto y el Material Curricular de la Comunidad de Madrid y su modificación:

  • LEY 7/2017, de 27 de junio, de Gratuidad de los Libros de Texto y el Material Curricular de la Comunidad de Madrid (BOCM de 11 de julio de 2017)


  • LEY 10/2017, de 31 de octubre, de modificación de la Ley 7/2017, de 27 de junio, de Gratuidad de los Libros de Texto y el Material Curricular de la Comunidad de Madrid (BOCM de 14 de noviembre de 2017).

En este enlace tienes el texto que incorpora las modificaciones efectuadas por la Ley 10/2017, de 31 de octubre, de modificación de la Ley 7/2017, de 27 de junio, de Gratuidad de los Libros de Texto y el Material Curricular de la Comunidad de Madrid. (BOCM de 14 de noviembre de 2017)


Entradas relacionadas:


domingo, 5 de noviembre de 2017

Comunicado del Área de Educación de Izquierda Unida Madrid sobre la gratuidad de libros de texto y material escolar

El Área de Educación de Izquierda Unida Madrid nos envía este correo:

Buenas noches.

Os enviamos la reciente nota de prensa



Documento en pdf

COMUNICADO (4-11-1017)
El Partido Popular no garantiza la gratuidad de los libros de texto y material curricular en la Comunidad de Madrid. El procedimiento está siendo caótico y poco transparente.

La Presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, anunció a bombo y platillo la implantación para el curso próximo de un sistema de gratuidad de libros de texto y de material curricular; algo que las familias llevaban esperando desde la supresión de las becas hace ya bastantes cursos, y que llegaría con años de retraso respecto a otras comunidades autónomas. La ley que debía garantizar esta gratuidad se aprobó, con limitaciones y sin memoria económica, en el mes de junio. Desde entonces, hasta el pasado día 19 de octubre, apenas se ha sabido nada de su desarrollo ni de su aplicación. Eso sí, los centros han repartido a las familias un formulario que debían cumplimentar, sin más aclaración, en el que se les instaba a adherirse en ese momento al sistema, y a conservar y tener disponibles los libros y material curricular del curso actual.

Apenas tres meses después de aprobada la ley el Partido Popular, en colaboración con su socio de legislatura, Ciudadanos, ha introducido por el procedimiento de lectura única, que soslaya cualquier debate parlamentario y les evita dar explicaciones ante los madrileños, un paquete de modificaciones que desnaturaliza de tal manera la ley que la hace irreconocible, y fulmina la gratuidad en favor de una suerte de copago.

Desde el Área de Educación de Izquierda Unida Madrid rechazamos la exigencia a las familias de cualquier tipo de aportación al sistema, sea ésta en metálico o de libros y material curricular. La gratuidad no es un concepto relativo: se da o no se da.  

Entendemos que cualquier sistema de gratuidad ha de ser necesariamente universal. Dejar al albur de los centros privados la posible adhesión es abrir la puerta, de manera deliberada, a la segregación entre familias en función de la renta dentro de la red de centros sostenidos con fondos públicos.

Denunciamos que se traslada a los centros educativos todo el peso de la gestión del sistema de préstamo; sin los medios necesarios y sin garantía alguna de suficiencia económica. Deploramos que se haya abandonado el objetivo de la extensión de la gratuidad a los ciclos de Educación Infantil, Bachillerato y Formación Profesional. La igualdad de oportunidades, para ser efectiva, debe extenderse más allá de la enseñanza obligatoria. Lamentamos que se haya desperdiciado la oportunidad para promocionar las nuevas tecnologías y formatos nuevos; en favor de un modelo de material didáctico copado por empresas editoriales bajo sospecha de colusión.

En Izquierda Unida defendemos una Educación plenamente pública y totalmente gratuita en todos sus niveles. Sólo este modelo permite garantizar para todos y para tod@s la efectiva igualdad de oportunidades y el derecho a la completa formación y realización personal.

 ÁREA DE EDUCACIÓN DE IZQUIERDA UNIDA MADRID.
Un cordial saludo.
  Área de Educación de Izquierda Unida Madrid

Web: 
https://educacioniumadrid.wordpress.com - Twitter:  @EducacionIU_Mad - Facebook

sábado, 21 de octubre de 2017

"6 adolescentes en busca del clima perdido" (Pío Maceda)

Pío nos envía este correo:

Hola:
Os envío  el texto "6 adolescentes en busca del clima perdido" en 3 formatos (pdf.,  epub y mobi) bajo licencia Creative Commons que escribí para facilitar un conjunto de argumentos sobre el grave problema del cambio climático de una manera amena. (Intuyo que está en el ánimo de la mayor parte de los docentes el trabajarlo, pero a veces no tienen a mano material para hacerlo).  

Un saludo
Pío



Puedes descargar los documentos en este enlace.

jueves, 19 de octubre de 2017

martes, 26 de septiembre de 2017

El profesorado, bajo un fuego de discursos cruzados (Guadalupe Jover en el diario de la educación)

Artículo de Guadalupe Jover en eldiariodelaeducacion.com

Maestros y maestras se encuentran bajo un fuego de discursos cruzados. De un lado, encendidas defensas de una inaplazable renovación metodológica. De otro lado, una rigidez asfixiante en las estructuras organizativas, en los espacios y tiempos escolares, en los interminables currículos disciplinares.

Entre unos currículos enciclopédicos, la alargada sombra de las evaluaciones externas, unas jornadas extenuantes y la apuesta por un modelo empresarial de dirección, ¿dónde queda la autonomía de los docentes? Solo faltaba el desmantelamiento de los centros de formación del profesorado -focos de ideologización, en palabras de Cospedal- para consumar la perseguida descualificación profesional de maestras y maestros.
Llega septiembre y con él el nuevo curso: nuevo centro tal vez, nuevos grupos, caras nuevas: cientos de chicas y chicos que nos afanaremos en conocer y con los que tejer complicidades. Llega septiembre y es momento también de anticipar qué posibles caminos, qué posibles escenarios pueden contribuir a desarrollar aquellos aprendizajes que consideramos pueden dar respuesta a las necesidades formativas de alumnas y alumnos y a las necesidades también de bienestar y justicia del mundo que habitamos.
Si nos guiáramos exclusivamente por lo que de educación se publica en los medios podríamos creer que toda España anda inmersa en proyectos de innovación educativa. Pero más allá de la solidez o fragilidad de estas iniciativas; más allá de la naturaleza de su desarrollo en las aulas -más o menos democrática, más o menos impuesta “desde arriba”-; más allá del para qué de estos afanes, la realidad es que en la mayor parte de los centros reinan la tradición y la rutina.
No nos engañemos. Maestros y maestras nos encontramos bajo un fuego de discursos cruzados. De un lado, encendidas defensas de una inaplazable renovación metodológica que -tal y como se está haciendo en muchos casos- da respuesta a los síntomas, aunque no siempre a los dos principales problemas de nuestro sistema educativo: la exclusión escolar y la complacencia con el mundo heredado, un mundo atravesado por la injusticia y por una frenética depredación del planeta. De otro lado, una rigidez asfixiante en las estructuras organizativas, en los espacios y tiempos escolares, en los interminables currículos disciplinares. Curiosamente, de la mucha tinta vertida en torno a la necesaria transformación de otros aspectos, el currículo apenas se cuestiona. Pareciera que no es sino una Verdad Revelada que no se puede discutir; pareciera que su confección correspondiera a unos expertos que dominan unos saberes inextricables con quienes no es posible imaginar siquiera el diálogo ni el debate.
Quienes llevamos años trabajando en las aulas sin libros de texto, quienes llevamos años presentando programaciones alternativas a las oficiales de nuestros respectivos departamentos didácticos -a menudo mera transcripción del manual de turno- solíamos bromear con nuestros colegas afirmando que nuestras programaciones eran mucho más respetuosas con la legislación que las suyas. Las elaborábamos con el currículo en la mano y con una mirada atenta a nuestro contexto escolar preciso y al contexto social y político, a la precisa coyuntura histórica en que anduviéramos inmersos. Hasta hace no mucho, una lectura atenta del currículo permitía desarrollar actividades y proyectos mucho más coherentes con los objetivos educativos que las propias leyes establecen en sus pomposos preámbulos que con el tributo ciego a las rutinas docentes. Por críticos que fuéramos con los decretos curriculares había espacios para conciliar prescripciones y convicciones, aunque fuera a costa de apartarnos de aquellos niveles educativos en que tal conciliación no era posible.
...
Lee el artículo completo en eldiariodelaeducacion.com