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jueves, 30 de noviembre de 2023

30-11-2023: Presentación del Informe "La opinión del profesorado sobre el Programa Bilingüe de la Comunidad de Madrid" (18:00 h., en el Centro Cultural La Corrala. C/ Carlos Arniches, 3 y 4)


 ¿Funciona el Programa Bilingüe?

📚 En el año 2004, la Comunidad de Madrid inició el Programa Bilingüe sin prueba piloto, sin precedentes en otros países y sin una evaluación objetiva. 

🔎 Por ello, Acción Educativa decidió realizar en 2021 una encuesta dirigida a docentes, familias y estudiantes, con el fin de obtener información de primera mano sobre el funcionamiento y efectos del PBCM. 

📢 El próximo jueves 30 de noviembre se presenta el informe "La opinión del profesorado sobre el Programa Bilingüe de la Comunidad de Madrid", basado en las respuestas de más de 1700 docentes de la educación pública madrileña. 

¡Te esperamos!

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miércoles, 16 de noviembre de 2016

El Defensor del Pueblo propone una encuesta online para que las familias respondan sobre la situación escolar en el inicio de curso en los centros sostenidos con fondos públicos

Si queréis participar, podéis hacerlo en el siguiente enlace:
https://www.defensordelpueblo.es/encuesta-sobre-satisfaccion-de-inicio-del-curso-escolar/


ENCUESTA SOBRE SATISFACCIÓN DE INICIO DEL CURSO ESCOLAR

Dirigido a madres y padres de alumnos escolarizados en centros sostenidos con fondos públicos, este cuestionario pretende ser un instrumento de apoyo, complementario a las quejas que se reciben en materia educativa, para orientar la actuación de la institución.
El cuestionario es anónimo y los datos obtenidos sólo se utilizarán para la finalidad mencionada.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Encuesta sobre accesibilidad en los centros educativos de la Comunidad de Madrid (FAMMA Cocemfe)

Nos piden difusión para esta encuesta


Desde FAMMA Cocemfe Madrid trabajamos diariamente con el objetivo de que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos en un entorno inclusivo. Fruto de este trabajo nace el Gabinete de Menores de FAMMA, a través del cual elaboraremos estrategias para fomentar la inclusión y mejorar del bienestar del alumnado con discapacidad de la Comunidad de Madrid.
 
Los resultados obtenidos en esta nueva encuesta nos servirán para detectar mejoras en el entorno escolar y lograr un ambiente de igualdad entre el alumnado con y sin discapacidad.

Le informamos que en este estudio garantizamos el anonimato de todas las respuestas. No se tendrán en cuenta los resultados a nivel individual sino en conjunto, de forma agregada y con una finalidad puramente estadística.

Gracias por su colaboración en la detección de necesidades y lucha por los derechos de sus hijos/as.

PARTICIPA AQUÍ
http://www.e-encuesta.com/answer?testId=lRxIW42g9Eo=

sábado, 8 de octubre de 2016

La FAPA Giner de los Ríos anima a responder la encuesta sobre barreras arquitectónicas de El Defensor del Pueblo

FAPA Giner de los Ríos nos envía esta información:

Difundimos información remitida por el Defensor del Pueblo. 
El Defensor del Pueblo ha considerado oportuno realizar una encuesta sobre la accesibilidad de nuestro entorno urbano: si los itinerarios peatonales, parques y jardines de ciudades y pueblos permiten ser disfrutados y utilizados por todos los vecinos, con independencia de sus condiciones y capacidades físicas. El objetivo el poder llegar a un gran número de personas.


Os pedimos que la difundáis entre vuestros conocidos. El cuestionario está alojado en la página web del Defensor del Pueblo:
www.defensordelpueblo.es/encuesta-barreras/ 


Si tenéis alguna pregunta o sugerencia sobre este asunto, podéis poneros en contacto con ellos en el correo electrónico: 
barrerasarquitectonicas@defensordelpueblo.es 


Un cordial saludo
FAPA FRANCISCO GINER DE LOS RÍOS
twitter.com/FAPA_Giner_Rios
www.facebook.com/fapaginerdelosrios
www.youtube.com/user/FAPAGinerdelosRios 

miércoles, 6 de julio de 2016

"¿Lo han pensado muchos votantes del 26-J? ¿Y si no hubiera sido así?" (Manuel Menor)

Reproducimos el nuevo artículo de Manuel Menor

Las expectativas de Gobierno reafirman los proyectos organizativos prefigurados en la LOMCE. La ansiedad por controlar la dirección de los centros educativos, sin contar con el profesorado, lo ejemplifica.

Menos mal que la selección española desapareció de la competición europea el día 27. De haber sido el 25, la depresión colectiva hubiera sido mayor y a buen seguro que habría habido una variación del voto todavía más fuerte respecto a lo presagiado por las encuestas. El apocalipsis de la demoscopia negligente habría tenido lugar de manera más expeditiva, pero no tendríamos esta risueña expectación de si Rajoy se da prisa o no en formar nuevo Gobierno o si hace los deberes como le exigen Merkel y Bruselas. Sánchez, Iglesias y Rivera habrían desaparecido del mapa el 26-J sin tener que buscar razones incómodas para el voto perdido con sus candidaturas. Sin pena ni gloria, Del Bosque y Casillas habrían desaparecido antes y  habríamos asegurado con mayor contundencia la tan anhelada tranquilidad que muchos españoles habían tenido miedo a perder.

Nada impide, de todos modos, que esta parsimonia sobrevenida en buena hora para 7,8 millones de votantes –el 33% del electorado-, esté reclamando “el derecho de gobernar y ser útiles a los españoles”. Antes de que el asesoramiento de TMG y sus expertos en redes sociales hubieran  guiado decisivamente el sentido del voto, una paralela estrategia de laboreo intensivo había preparado, desde hace tiempo, al alumbramiento de un nuevo “diálogo con todos” en que pareciera que otras  tendencias iban a ser oídas para que continuaran fuera de juego por bastante tiempo. Como un adelanto de “recuperación”, la única prisa era meter mano en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Continuidad, ante todo. Y ahí cuenta decisivamente la incesante preocupación de muchas Comunidades –detentadoras de la responsabilidad principal en Educación y Sanidad-  por proseguir tanta mejora impune como han estado haciendo. La relativa mayoría que tendrán en el Congreso las posiciones de centro derecha producirá la tranquilidad –sorpresiva para ellos mismos- de que nada haya pasado.

La prolongación del ojo panóptico  
Lo que viene sucediendo con la dirección de los centros educativos es un  un buen símbolo de una metódica colonización de largo alcance a la que el viento a favor de estas elecciones animará mucho: dirigir, controlar, vigilar, redimir, castigar, guardan estrechas relaciones a poco que se desee con educar, como bien nos enseñó la sociología crítica. La buena nueva mejoradora de la educación española por la que abogan las altas instancias de FAES, Jerarquía católica e IBEX-35, bajo el ojo panóptico de la OCDE, requería como cobertura normativa la LOMCE. La unicidad de criterio de los más selectos impondría sus fueros aunque dejara a un lado las pretensiones de igualdad de todos. Logrado este objetivo, tras denodados esfuerzos anteriores, se imponía ahora el desarrollo de una estrategia, con varios ámbitos de acción coordinada. Como si el final de este impasse de seis meses estuviese previsto y las dubitaciones que suscitaban las encuestas no hubieran pasado de ligero sarpullido, ahí continuó el ubicuo J.A. Marina, animado desde la Universidad Antonio Nebrija a lograr adeptos a su plan redentor del profesorado. Y mérito tiene la constancia mostrada por la Comunidad de Madrid, ocupada en dar ejemplo desde hace muchos años.

 Esa tradición, que Aguirre trabajó con desparpajo desde el “tamayazo”, ha convertido a Madrid en faro adelantado del resto de Comunidades. La LOMCE se ha experimentado en esta desde antes de 2013, pero hacía falta bastante más para granar el fruto. A estas alturas –después de 115 años-, no es arriesgado decir que  han dado con la manera de hacer realidad lo que Romanones había lamentado en un Decreto de 18/06/1901: “Serán infructuosas todas cuantas reformas se intenten en la enseñanza si al mismo tiempo no se efectúa la renovación del personal que ha de realizar la modificación proyectada”. Al fin, contando con gente  entrenada en el Opus, cielinos y similares, más algunos arrepentidos de  “progresías” de los años setenta y ochenta, han dado con las claves para lograrlo. Los conversos a los hábitos de “los buenos” –que decía Rajoy en la campaña pasada-, han trazado las tácticas para desarbolar cualquier iniciativa obstruccionista, centradas primordialmente en la Inspección y las direcciones de los centros educativos públicos. Las  grabaciones del Ministerio del Interior son un símil perfecto de cómo se pudo tramar el golpe definitivo a los profesores descontentadizos con que la obediencia debida a las pautas emanadas de la Consejería pudiera ser impuesta por inútil que fuera.

 La metodología utilizada todavía recuerda, en demasiados aspectos, el sistemático afán que recorrió España en los tiempos en que se pugnaba por que el Estudio General de Navarra, elevado en 1960 al rango de Universidad, diera cuantiosos frutos de todo tipo y Antonio Fontán trataba de refutar aquella “leyenda de las cátedras” (Los católicos en la Universidad española actual, Rialp, 1961). Desde entonces, se ha modificado levemente la terminología, importada de la gestión empresarial americana globalizada. Pero los “indicadores de logro”, en que ahora se centra para dirimir aleatoriamente los proyectos educativos -y su consiguiente interiorización-  siguen prácticamente idénticos.

La elección de director
Tiene particular interés en esta utopía –ahora “neocon”- lo que han venido haciendo con la cúpula de los centros escolares públicos. La tradición electoral, a cargo del claustro de profesores, no es muy antigua; la tradición democrática general de España tampoco lo es. Fue en los primeros años ochenta del PSOE, cuando los compañeros profesores empezaron a tener presencia en este asunto principal para la buena marcha de estos centros escolares. En los privados-concertados es otra película, particular, claro, muy controlada de siempre. No viene al caso directamente, pero dibuja, con muchas otras cosas, el pintoresco contraste de las redes de nuestro sistema educativo,  financiadas o subvencionadas con dinero público directo o indirectamente.

Venía sucediendo desde 2006 sobre todo, pero últimamente se ha acelerado el proceso por el que la Administración autonómica ha entrado a ser parte resolutiva en la elección de los directores. Teóricamente, los profesores siguen participando, pero ahora más bien a título consultivo. La aritmética que la Consejería impone en el protocolo de selección correspondiente, les hurta la decisión. Minorizados en cuanto a lo relevante -y condicionadas las obediencias de los elegidos-, las comunidades educativas de muchos centros han visto de todo en los diez años últimos: destituciones injustificadas; directores nuevos que llegaban con su pareja a un centro para que les ayudara o asistiera en la labor; directores/as, en fin, cuyo “liderazgo” tenía que ser rentable para la Consejería correspondiente al margen de cómo resultara al profesorado y al alumnado en la parte que a cada cual corresponde en los procesos educativos.

La repercusión en el microcosmos de unos centros de trabajo con amplia diversidad profesional e intensa relación humana, no se ha hecho esperar.  No es la menor la del cómputo de profesores/as que han decidido adelantar la fecha de su jubilación a causa del celo manifiesto de estos directores/as de la nueva hornada comprometidos en la fidelidad a un burocratismo excelso que les están imponiendo inspectores –también de nuevo cuño- que se prestan a ese papel de capataces sin autonomía para ejercitar su papel. Las tradiciones de colaboración mutua se quiebran y abundan ya los casos de centros  en que lo que prima en  situaciones complicadas con adolescentes, es que la dirección no se pille los dedos y quede bien ante la Consejería. Las estadísticas sirven para focalizar los problemas, pero chicos y chicas circulan por esta fría escolarización obligatoria acompañados de múltiples informes burocráticos, que, a menudo, nada tienen que ver con el posible arreglo de los problemas que puedan arrastrar.

Hace casi treinta años se puso de moda el psicologismo para pasar de las historias de estos chavales. Con supuesta ciencia se podía determinar qué razón o sinsentido pudieran tener sus vidas, sin preocuparse de más. Ahora, los nuevos tecnócratas siguen determinando cómo el protocolo establecido, con un cúmulo más amplio de papeles y sus códigos de barras, conduce inevitablemente a la papelera. Mejor es, por tanto -dicen los profesores más conscientes y sin hipotecas-, salirse de este trabajo de selección a ninguna parte, que, además, crea mala conciencia.  Y muchos que han dejado la piel en este duro trabajo de educar, al ver que su esfuerzo es baldío con estos nuevos directores que les coartan –y les hartan- de continuo, si tienen los años precisos, anticipan la jubilación aunque les vayan a penalizar.  No era de estos de quienes hablaba Romanones en el decreto citado, pero a los emprendedores asesores de Consejerías educativas como la de Madrid, les da igual.  El arquitecto Chueca Goitia sostenía que los conservadores no saben conservar y ponía como ejemplo la historia del urbanismo madrileño, que conocía muy bien. La ciudad, los edificios nobles, la educación o lo que sea, les da igual. Todo lo miran como negocio contable y, ante todo, particular.
           
Estos avatares que semejan pequeños golpes de Estado ya no son pura anécdota. Desde hace ocho o nueve años ya son categoría. El campo de prueba experimental que ha sido Madrid se irá extendiendo a todas las Autonomías contando con los casi ocho millones de votantes de estas elecciones. Las pautas que están en la LOMCE como norma a seguir, están en fase de aplicación y desarrollo. Sabemos a dónde van desde bastante antes de que Marina y sus compinches vinieran a simular diálogo inexistente.  La prueba última de que esa línea de actuación –pese al rechazo de muchos- ya ha entrado en vigor sin pausa ni control de las comunidades educativas concernidas, es que las últimas noticias insisten en la “imposición de directores a dedo” o “#Dedocracia”. Los twiters que están circulando en la Red son abundantes en ese sentido.

Cantidad de directores son destituidos para que ocupen su lugar quienes sepan transmitir mejor los designios salvadores de unos pocos -los que ahora tienen casi todas las bazas de Gobierno- para la escuela de todos. Prolongan un despotismo ilustrador de tranquilidad frente al miedo, la inconsciencia, o ambas cosas a la vez. A muchos ciudadanos que se abstuvieron abstenerse o les votaron, no les ha importado que, en 4 años, hayan manejado los presupuestos a su antojo, o que hayan elevado a modelo de gestión el estilo Rato, Gürtel, Bárcenas y muchos otros de los que, según vayan saliendo las vistas judiciales, nos avergonzaremos tanto que las subvenciones de Aguirre al benévolo entramado de Ausbanc serán pecata minuta. Es probable que les haya gustado cómo han reorientado la  “mejora” de la escolarización. Puede, incluso, que muchos ambicionaran que sus hijos hubieran nacido hacia 1970, antes de la aceleración posterior de los cambios en este país. De ser cierta esta hipótesis, es que habrán considerado un estímulo para nuestra buena educación colectiva obligar a los discrepantes a que aprendieran a comulgar con ruedas de molino. Ni habrán advertido el desafecto correlativo que todo ello pueda acarrear.  En la España aparente hay tradiciones antropológicas persistentes.

Esperando la ancianidad
 ¡Ha llovido desde que, en 1972, Nino Bravo cantaba aquello de “Tiene veinte años y ya está cansado de soñar…”! Y parece no haber sido suficiente: sólo entre 2008 y 2013, han emigrado de España 300.000 jóvenes bien formados, una sangría que no ha cesado en una España que se despuebla rápidamente.   La ancestral obsesión que siempre ha tenido nuestra derecha con la educación y sus formas –tan diversas como desiguales para una supuesta “unidad nacional”- se ha centrado en los últimos años en la disciplina del emprendimiento competitivo. A este idealismo aparente dedican sus eslóganes más pegajosos. Todo lo demás es desvarío. De ahí sus invectivas incesantes frente a la pedagogía, especialmente la que propicie la comprensividad e igualdad. Toda mención a tales términos entra para ellos en el campo de lo fantasioso.  Empeñados están en demostrarnos, por demás, que el tiempo no existe y que la memoria es un peligro retardatario: el hoy es indefinido, el futuro no está y el pasado no cuenta: para qué si es irrecuperable. Y en cuanto al espacio,  tampoco hay que preocuparse mucho. Stephen Hawking se muestra radicalmente descreído de que la humanidad pueda sobrevivir en este planeta más de mil años. Su particular Filosofía “perenne” y su traducción en derecho “natural” nada cambia y la vida sigue igual. No paró de decirlo, desde 1969, Julio Iglesias. Como signo de razón, ahí están las 137 actas logradas en las últimas elecciones -14 más que en las del 20-D. Si ha superado ampliamente al PSOE y a las otras instancias políticas ,  “El PP se merece un respeto”.

Lo que está sucediendo en Educación hace previsible en un 90% lo que ocurrirá en la Legislatura. Lo denunciado en los últimos años como retorcido, rácano, segregador, o incluso ilegal para las normas seguidas en muchas actuaciones, seguirá aconteciendo en gran medida. Las maneras de solaparlo bajo apariencias de “modernidad”,  “calidad”, “progreso” y similares, también, sobre todo si hay quien se lo crea, que es de lo que se trata.  Nuestro sistema educativo está diseñado para que sólo unos pocos –los menos posible- sepan distinguir bien de qué va realmente la cuestión. Bertolt Brecht lo describió en 1932, en su Balada del consentimiento a este mundo. Muchos sólo se enterarán de la acidez de ese aprendizaje en la ancianidad, cuando la cohorte demográfica a que se pertenece pueda ser cautiva de que le lleven a votar.

Entreténganse
Preocupados están muchos profesores: les va en ello la profesionalidad de su labor. En el Estatuto que ahora se avecina –que quedó previsto por Wert en una proposición de ley en abril de 2013, antes de que la propia LOMCE remarcara bien qué se esperaba de ellos- podremos apostar hasta dónde deba llegar que se subordinen a cuanto quieran imponerles. La libertad en la educación vuelve a ser poco compatible con la libertad de pensamiento y de opinión, por no decir “libertad de cátedra”, por la que se pugnó duramente en el último tercio del siglo XIX.  Más allá de la llamada “libertad de elección de centro” que se confiere a algunos padres, “libertad” seguirá siendo la gran palabra denostada en el tiempo que se avecina, por las connotaciones igualitarias que, desde la caída del Antiguo Régimen, siempre encierra.

Todo esto entretendrá mucho a profesores y maestros. Pero tengan presente que caerán en distracción grave si no advierten que, entretanto, una parte importante de la población escolar con la que deben trabajar con medios limitados no estará suficientemente atendida; sobre todo, la que más necesidad tiene de buena educación. Presagios hay, además, de que crecerá el espacio para los voluntaristas entregados a la causa:  escasean las vocaciones a la antigua usanza y, en  señalados momentos, facilitará que se alaben sus “esfuerzos”. Esta literatura lisonjera no curará los males endémicos del sistema, pero ayudará a transigir con un abaratamiento tantas veces denunciado.

El reto
¿Se imaginan que  en vez del sistema de seguridad social volviéramos a las políticas de caridad y beneficencia del siglo XIX y anteriores? Pues ahí proseguimos en virtud del 33% de los votantes del 26-J. Las entidades complementarias –y no tan complementarias- de una supuesta solidaridad ya han empezado a florecer en este terreno, en que la obra visible de los detentadores de la próxima mayoría relativa en el Congreso es fácilmente enumerable. En la inminente legislatura  volverán, desde el BOE, a su ideología favorita: la educación es asunto individual, voluntario de las familias y voluntarista en aspectos claves de su ejecución. Lo deplorable sería que el otro 66% de votantes se limitara a callarse ante el entusiasmo vulgar de quienes tienden a dejar de lado un derecho instituido para que toda la ciudadanía tenga plena conciencia de serlo. Para los enseñantes, ese es el reto neurálgico de su oficio. Como el juramento de Hipócrates para los médicos, lo suyo es que no olviden a quién sirven con su trabajo, a imagen y semejanza de qué tiene sentido.


Manuel Menor Currás

Madrid, 04/07/2016

lunes, 9 de febrero de 2015

26-2-15: Acto sobre "La educación pública que queremos" en Majadahonda (lugar por concretar) + ENCUESTA. ¡PARTICIPA!

La Plataforma en Defensa de la Educación Pública de Majadahonda nos envía esta información:



Estimados amigos y amigas,
La Plataforma en Defensa de la Educación Pública de Majadahonda,  atendiendo al interés de nuestra comunidad educativa, tiene la intención de organizar un debate el próximo 26 de febrero sobre "la educación pública que queremos" y las  principales necesidades que existen en nuestro municipio.
Para concretar y ajustar mejor los aspectos del debate a vuestras preferencias y abordar las cuestiones planteadas con especialistas en la materia y representantes de la Plataformacolocaremos urnas en los centros con el fin de que podáis aportarnos información sobre las cuestiones que más os interesen. También podéis acceder y completar la encuesta que hemos preparado  "la educación pública que queremos" a través del enlace https://docs.google.com/forms/d/1DFcyxF02FkiNBlIcYPOR86uyMbMryqTnthBQLO7MmoE/viewform?c=0&w=1
Asimismo haremos llegar las principales propuestas de la comunidad educativa a los grupos políticos que concurrirán a las próximas elecciones. 
Agradecemos mucho vuestro interés y os animamos a participar en la iniciativa, como una forma de contribuir entre todas y todos a la mejora de nuestra educación pública.
Un saludo,




sábado, 22 de noviembre de 2014

Los sonidos del cambio (Manuel Menor)

El “paisaje sonoro” de Podemos deja entrever el alcance de los cambios que propone

Lo oído el 16 en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid es un buen indicador para medir la dimensión que alcanzarán las medidas de un programa político  que todavía no tienen

El acto constitutivo de la cúpula de Podemos construyó un “paisaje sonoro”, pleno de sonoridades que nos proporcionan relevante información. Si se tiene en cuenta que Pablo Iglesias, el joven líder de este partido neonato no sólo es profesor de Ciencias Políticas, sino también experto en arte dramático y en producción televisiva, no es gratuito ni fortuito lo que sonó el pasado 16 de noviembre en el Nuevo Apolo de Madrid, cuando asumía oficialmente la secretaría general de la organización que ha contribuido a crear hace tan poco tiempo.

Cambia, todo cambia:

La pegadiza canción del repertorio de Mercedes Sosa,Cambia, todo cambia, muy en sintonía con otras de similar factura entre las usadas por esta formación en sus actos públicos, fue preeminente en esa mañana de domingo.Una primera lectura, nos puede hacer ver que esa elección reafirmaba lo que están mostrando las encuestas: la tendencia última de intención de voto directo de los encuestados hacia lo que intuyen que pudiera contribuir a mejorar sus vidas si las próximas elecciones generales tuvieran lugar en estos días pasados. Y también muestra el terremoto consiguiente en el computo de partidos dominantes en la escena política española, inédito si se tiene en cuenta que las dos cámaras de representación parlamentaria viene siendo dominada por el PP y el PSOE desde la llamada Transición o, según otros, 2ª Restauración. La publicidad esgrimida centralmente por el PSOE en las elecciones del 24/10/1982 y los ensoñados cielos que la sustentaron ya destacaba un potente mensaje: “Por el cambio”. En un segundo nivel de lectura, conocidos los auspicios demoscópicos, el cambio a que nos estaría animando ahora la canción seleccionada ya habría empezado a operarse, por reflejo condicionado, en la vida organizativa de casi todos los partidos de relieve. Modulaciones -cosméticas y generacionales- ya hemos empezado a ver después de las elecciones europeas. Se han producido primordialmente en el PSOE y, ahora mismo, las protagoniza IU: Pedro Sánchez trata de imponer un dinamismo, algo prefabricado todavía, a sus compañeros socialistas y,en el grupo más a su izquierda, Cayo Lara quiere traspasar -tal vez algo tarde para los mass-media- los trastos a Alberto Garzón. A la derecha, el sector más ambidextro de Ciutadans y UPyD también se han puesto adeshojar con desgana la margarita de coincidencias y desventajas de concertar intereses. Todo cambia, sin duda, y no sin estrépito. Incluso en el PP en que, al menos en el lenguaje y entre convencionalismos varios, trata de hacernos saber que ya estaba cambiado de siempre…, aunque los ciudadanos no lo hayan percibido, saturados como están de ruidos de fondo respecto a qué música deban tocar para la clientela asidua a su palco. Hay, todavía, un tercer nivel de cambios no menor, y es el operado en las confluencias y divergencias operativas delos principales partidos actuantes hasta ahora: la sustantiva dualidad del reparto de poderse ha mutado de manera inusitada. Desde que estos jóvenes de PODEMOS llevan actuando en público como grupo ansioso de empuñar la batuta –desde hace apenas diez meses-, hay ya algo inesperado: PSOE y PP coinciden mucho más entre sí y ven ambos enfrente, como indeseada, la preeminencia de favor mostrada por las encuestas últimas. Es sintomático  que, ante los males de la patria, ya no se hable de los jóvenes como de un relicario de pasividad política.  Ahora, ése es un segmento emergente como potencial enemigo que pudiera descabalar las posiciones dominantes, primero en el control institucional del Parlamento y, a continuación, en cuanta institución más o menos representativa tuviera dependencia o conexión con él: Moncloa, Banco de España, Tribunal de Cuentas, RTVE, Fiscalía del Estado, Órganos reguladores de diverso cariz, Presupuestos del Estado, Poder Judicial, Tribunal Constitucional y una larga retahíla de espacios demostrativos de poder. Tener que contar con un partícipe más en todos estos ámbitos o que sean los de PODEMOS quienes manden realmente en la distribución de cargos, sillas y elementos supuestamente representativos de la ciudadanía, aunque en fase potencial ya ha cambiado mucho el panorama.

Importancia del cambio

Del interés de controlar esos poderes habla sobradamente que, gracias a la mayoría absoluta del PP en las últimas elecciones, se hayan hecho leyes tan poco agradables–para la inmensa mayoría de ciudadanos comunes, incluidos muchos de sus votantes- como las de la Reforma laboral, Seguridad ciudadana, la LOMCE, que iba a “mejorar” -dijeron- la educación de los jóvenes españoles y está sirviendo para segregarles mejor. En el mismo paquete de mejoras, amén de otras normas impuestas en contra de los intereses de la población mayoritaria, a punto ha estado de salir adelante la reforma de lo legislado hasta ahora sobre aborto: lo sucedido en el último trámite de esta abortada ley es una leve indicación de los temores que suscita que se pudiera producir un cambio potente en la distribución del voto de los ciudadanos. Cuantos tienen alta posición que defender, más temor manifiestan en este momento dubitativo. Todo lo cual induce, además, a entender que los argumentos que últimamente suelen emplear PP y PSOE contra tal eventualidad sean perfectamente intercambiables. Estos dos partidos vendrían a ser, en este momento, cada vez más difíciles de distinguir, coincidencia que, por otra parte, ya hace tiempo que desde PODEMOS se vienen encargando de que sea interiorizada en el imaginario de sus probables votantes como “la casta” a batir. Los juegos semánticos entre “populismo” y “casta” vienen a ser así equivalentes a los que, no muy lejos en el tiempo, presentaban como constructos antagónicos e irreconciliablesla libertad frente a la igualdad, cuando en 1789 habían ido aparejadas con la fraternité. En nuestra primera Transición, sin llegar a hablar de “frentes” como en el pasado anterior, Fraga o el propio Suárez bien comieron el coco a sus posibles votantes con el miedo a que los “otros” –que no habían tocado poder desde hacía 40 años- pudieran “vengarse” si lograban alcanzarlo: la soviética toma del Palacio de invierno en el 17 dejaba muy rudimentaria, pero truculentamente eficaz,la pérdida de la vaca odel terruño que tanto sobrevoló las ondas en los setenta. Volvemos ahora a lo mismo y, si no, escuchen a Esperanza Aguirre pregonando un día sí y otro también los riesgos para la democracia que acarrean estos chicos ahora. O escuchen a Pedro Sánchez aclarando que lo suyo es atender a las clases medias como gran espacio central... de preocupación. Ambos grupos aprovechan toda ocasión para tratar de excluir del juego a PODEMOS: el “presencialismo” de Errejón es un claro síntoma de los acelerados cambios de posición.

¿Paisaje cambiante?

Entre dudas mil, que aumentarán a medida que pase el año que resta hasta las próximas elecciones generales, el panorama político español parece condenado a que las elucubraciones cundan como siempre, al albur de incontables rumores. Como si de vaivenes de Bolsa se tratara, todo el mundo  da ya en hacer cábalas según sus gustos: que si al PSOE le va a pasar como al socialismo de Craxi en Italia, que si a IU ni se sabe,  que si al final el vencedor de esta partida va a ser el PP -pese a su silencio casi absoluto en medio de una crisis creciente y cuando aumenta el conocimiento de corrupciones en tanta institución veneranda. En medio de tamaño descrédito, todavía susceptible de más ruidosa confusión, de PODEMOS, sin embargo,poco más sabemos todavía que el nombre y su capacidad para aglutinar una parte importante de indignados. Qué quieran hacer realmente no consta: les hemos oído tan sólo propuestas genéricas en sus muy abundantes comparecencias en los medios. Y qué puedan cambiar, todavía es mayor incógnita. Dicen ahora estar en fase de concretar múltiples aspectos de un proyecto coherente que acoja a cuantos simpatizan con ellos por razones diversas.Ya parecen, incluso,querer decir digo donde dijeron Diego y poner consenso en las declaraciones de unos y otros, no sea que fuera a parecer que no hay orden ni concierto en la orquesta. La incógnita de programa ha facilitado, por otro lado, que creciera una desmesurada expectativa inocentede cuantos ven en ellos alguna posibilidad de remedio a los males existentes. No sería deseable, para ellos mismos, que se desinflara pronto esta expectativa; mientras exista, les permitirá seguir creciendo en adeptos. El problema es que tampoco sería bueno para todos que, en el supuesto de que alcanzaran a contar realmente en la élite política  y empezaran a perder una presunta virginalidad, volvieran a repetirse reacciones de pesimismo como en otros momentos de nuestra historia contemporánea: como en 1814, con “El deseado”…, en 1933 –con el inicio del bienio negro, antecedente del golpe del 36-, y repetido en 1945 cuando, al término de la IIª G.M., lo acordado entre los ganadores de la misma nos dejó hibernados hasta 1978. Ahora, podría ser catastrófico para varias generaciones más, porquecerraría todo un ciclo de confianza estable en la política. El salto de la ilusión a lo que se puede hacer siempre es arriesgado: tarden más o menos en programar, PODEMOS empieza a introducir en su recitadoel principio de realidad. En educación, por ejemplo, ya hay muestras, incluso, de los primeros problemas que surgirían simplemente con un aspecto –nada insignificante- de los que se ventilan en este campo (http://www.eldiario.es/politica/problemas-enfrentaria-Podemos-educacion-concertada_0_325468416.html) si se cumplieran a rajatabla algunas de las manifestaciones primeras que han hecho, no sabemos si alegremente.

La canción de Mercedes Sosa

Cambia, todo cambia añade otro significativo nivel de lectura -más estrictamente ligada a la producción, uso y consumo de la música-, que nos puede acercar a entender mejor el alcance real que vaya a tener la confusión sonora actual. Loque cantaba la tucumana Mercedes Sosa (1935-2009) era principalmente una canción de fidelidad amorosa: Cambia, todo cambia concluye así:“pero no cambia mi amor”. La letra de los otros cuarenta versos indica cómo se va modificando todo alrededor de un declarado amante: lo superficial y lo profundo, el clima y las plantas, las estaciones y los días, el devenir de la edad y los sentimientos constituyen un largo preámbulopara advertir de lo principal. Ni Mercedes Sosa ni su canción dejaban indiferentes a sus oyentes, por los valores inmateriales que representaban más allá dela modafolk: en una etapa convulsa de la vida americana como fueron los años sesenta y setenta, quería ser voz de los marginados, como lo habían sido Víctor Jara, Violeta Parra o Atahualpa Yupanqui. Cuando en los setenta se la pudo oír en directo en España –en los últimos años de la dictadura franquista-, ya venía cargada de todo eso su cálida y potente voz de contralto. Acompañada exclusivamente casi siempre de una sencilla percusión autóctona y guitarra criolla, nos hizo dar gracias a la vida y recordar a Amanda, antes de cantar poemas de Alberti y Neruda que enardecían el ambiente anti-dictatorial, o un muy peculiar sentido sacral de la vida: Sólo le pido a Dios… Todo, además, podía mezclarse con la siempre esquiva paz, de la que también fue símbolo Mercedes: como tal cantaría  ante Juan Pablo II en el Vaticano, en la navidad de 1994.Para colmo de connotaciones, en 2004, este mismo “Cambia, todo cambia” que acaba de sonar en Madrid ya había servido de marca musical al llamado Frente Amplio para ganar las elecciones uruguayas. Todo ello incita a leer qué haya querido significar esta canción de Mercedes Sosa el pasado día 16. Desde luego, la lectura no puede ser idéntica a la que suscitó en 1973 -en pleno hartazgo de limitaciones grisáceas y justo cuando en la universidad –símbolo de tantos otros espacios sociales- primaban los controles represivos y asaltos que acabarían llevando al cierre de algunas como la de Valladolid. Para quienes vivieron aquello, la voz de Mercedes suponía una esperanza y una posibilidad de algo distinto, siempre que se tuviera perseverancia en mantener el entusiasmo por valores humanitarios de solidaridad, justicia y  dignidad de vida con libertades básicas para todos. Esta canción, entonces nueva para todos, animaba a compartir los riesgos que ello suponía. Oírla hoy de nuevo, sin embargo, puede ser mitomanía melancólicapara las generaciones de entonces, pero no arregla el salto de cuarenta años de historia como si nada. Querer concitar a los descontentos de lo sucedido desde entonces y, al mismo tiempo, aglutinar a los indignados más recientes, deja fuera de juego demasiadas sensibilidades “descentradas”. Son muchas las músicas que –también desde entonces- han surgido para expresar tanta desazón agregada desde marzo del 86. Y quedan excluidas, además, otras anteriores, las de la tradición republicana y guerracivilista que, sin embargo, han sido adoptadas a menudo por grupos que no votarán a PODEMOS. Muy pocos de los mentores más conocidos de esta joven organización han vibrado con estas sonoridades y pocos más los que hayan vivido las de  Mercedes Sosa en los setenta. Una cuestión generacional. Todo lo cual nos lleva a no entender el Cambia, todo cambia del pasado día 16 como signo del cambio profundo que se pregona. Sería más bien una sugerencia amable, una transposición empeñada en reconciliar relatos de los ochenta -vividos en familias más o menos disconformes y levemente acomodadas- con algunas de la amplia panoplia de agravios mostrados el 15-M, causantes del desespero actual. Atender otras demandas  -oír otras músicas- les apartaría de ser fuerza de poder. Dicho de otro  modo, que este contagioso paisaje sonoro habla del centro como objetivo.

Oír mejor el “paisaje sonoro”

La música, las músicas, los sonidos y el silencio entretejen un texto implícito de sugerencias, recuerdos e información, cuya lectura puede variar según momentos de producción, uso y consumo. Viene bien, pues, tratar de entender su audibilidad, especialmente en situaciones en que el barullo sonoroes considerable. Me alegra, pues, que Diego Manrique  trajera ayer a colación (El País, 18/11/2014, pg. 43) la recuperación de la canción protesta en este momento. Para la reflexión de esta columna, sin embargo, mi deuda es con el canadiense Murray Schafer, el primero que llamó la atención sobre el “paisaje sonoro” de manera significativa, y, en España, con Joaquina Labajo, quien ha sabido utilizar este concepto desde principios de los ochenta. Primero, en un programa de Radio-Dos,  Paramusicalia, en que analizaba para los oyentes de RNE los sustratos que mostraban músicas de diversos momentos culturales: las que acompañaron a las revoluciones burguesas del XIX, o las  de procesos que estaban en marcha en aquel momento –como la ruptura interna que ya mostraba la URSS, bastante antes de la caída del Muro de Berlín-, o las que acompañaron asuntos de nuestro propio pasado, como la guerra de Cuba, la última  guerra civil o la postguerra. En varios libros –de difícil aceptación entonces- esta investigadora se valió igualmente de documentación sonora para analizar fenómenos como el feminismo, el socialismo o el nacionalismo. Qué había pasado en Valladolid entre 1990 y 1919, fue el objeto de un trabajo universitario pionero, presagiado por otro, de más limitado asunto pero con similar metodología: Aproximación al fenómeno orfeonístico en España ha servido así de pauta a otros investigadores del mundo etnomusicológico. En Internet, son accesibles algunos de estos trabajos, como el que aparece en este enlace: arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor/article/viewFile/1355/1364. Soy particularmente deudor de la detenida reconstrucción que esta profesora de la UAM ha hecho del “paisaje sonoro” en que se movió el exilio de María Zambrano: Sin contar la música (Endymion, 2011) permite un perspicaz  acercamiento al contradictorio devenir cultural europeode estos últimos setenta y cinco años.

                                                                                                              Manuel Menor Currás
                                                                                                              Madrid, 19/11/2014 

miércoles, 27 de agosto de 2014

Wert y Figar, escuchad lo que dicen los ciudadanos: investigadores, médicos y profesores de la enseñanza pública, los más valorados

EL PAÍS.COM: Los pilares de la sociedad aguantan

La sociedad española sigue aguantando, sin hundirse, un año más. Y ello a pesar de los estragos que ya ha causado una crisis que apenas ahora da signos de querer amainar: generalizado empobrecimiento, creciente desigualdad (con la consiguiente quiebra de lo que era una amplia y estabilizadora clase media: lo percibe así el 92% de los españoles), profundo desgaste institucional… Daños, todos ellos, que de forma masiva (80%) la ciudadanía considera de difícil y, en todo caso, lenta reparación. Pero pese a ello, y como a lo largo de estos últimos siete años, el país resiste. Y lo hace gracias al sostenido buen hacer de muchas de las instituciones que lo vertebran y que consiguen compensar las —para la ciudadanía— cada vez más irritantes e insoportables carencias de tantas otras.
Quienes siguen funcionando, y quienes siguen mereciendo una altísima aprobación ciudadana, son, ante todo, los investigadores científicos, los médicos del sistema público de salud y los profesores de la enseñanza pública. Es decir, tres cuerpos profesionales (modestamente retribuidos, duramente castigados por los recortes) de los que los españoles valoran no solo su contribución al bienestar público sino también, y con una perspicacia no tan compartida como sería deseable, su irreemplazable papel ante un mejor futuro colectivo. Y en este punto hay que reseñar una grave señal de alarma que no debería ignorarse: la sanidad pública(su funcionamiento, no sus profesionales) ya no merece una aprobación mayoritaria. En solo un año, su evaluación ciudadana ha perdido 24 puntos: la caída más importante de las 34 instituciones evaluadas. Resulta difícil pensar que no vaya a tener reflejo alguno en las urnas el hecho de que, en un período ya casi preelectoral, los españoles entiendan que la que tienen por joya de su corona institucional esté empezando a verse seriamente dañada por la crisis y por los recortes.
En la cima del aprecio popular permanecen también las obras sociales (Cáritas, los servicios asistenciales municipales), la Guardia Civil, los movimientos sociales y las ONG, la policía, la Universidad y las Fuerzas Armadas: todas ellas instituciones con claro perfil altruista/protector/asistencial. Y aun cabe añadir a la lista a los abogados que con su beligerancia en cuestiones consideradas de interés colectivo —tasas judiciales, defensa gratuita— logran, una vez más, quedar por encima de las restantes profesiones jurídicas; y a la prensa que, pese a su generalizada incertidumbre económica, logra conservar una evaluación ciudadana más que digna.
La novedad que en este apartado de las “buenas” instituciones resulta especialmente destacable, concierne a la Corona: en menos de dos meses, con Felipe VI, ha logrado una llamativa recuperación del aprecio público (de hecho, es la única institución que obtiene un porcentaje aprobatorio ampliamente superior al de 2013).
La Iglesia, por su parte, sigue siendo objeto de una evaluación muy dispar según se trate de su obra social (Cáritas), de los curas de las parroquias o de los obispos. Los españoles parecen evaluar de forma muy distinta lo que unos declaran públicamente y lo que, más calladamente, hacen otros a pie de calle.
Sigue sin ser cierto, como a veces se dice, que los españoles recelen especialmente de su tejido empresarial. Sin duda, y como muestran los datos, su imagen se ha podido enturbiar algo con la crisis y, no sin cierta paradoja, con la incipiente recuperación. Al español medio (que no es economista) le cuesta entender —y nadie se lo explica de forma creíble— que si vuelve a haber beneficios estos no conlleven un inmediato y paralelo incremento del empleo. De ahí sin duda su suspicacia, que propicia una evaluación más crítica de las empresas. Con todo, lo cierto es que las pymes siguen estando en lo alto de la clasificación de confianza institucional y que, pese a haber decrecido, el porcentaje de aprobación de las más grandes (29%) sigue siendo superior al que, por ejemplo, registran estas en un país como Estados Unidos (22%, según datos de Gallup). Las instituciones financieras que, en conjunto, continúan siendo las empresas peor evaluadas, no han logrado todavía sacudirse la pésima imagen que el sonado, y para todos costoso, fiasco de cajas y bancos “malos” ha proyectado, indiferenciadamente, sobre todo el sector. Por supuesto, cuando tienen ocasión de expresar una evaluación más matizada, los españoles saben distinguir el grano de la paja: por ejemplo, en el Barómetro anual de Metroscopia sobre imagen ciudadana de las empresas españolas, entre las diez citadas como más merecedoras de confianza figuran precisamente tres entidades bancarias. Pero en el imaginario colectivo el término “Banco” dista mucho de connotar lo que de sólido y bueno pueda haber en nuestro sistema financiero y, en cambio, evoca la que para muchos es su cara menos amable, más incompetente y rapaz.
Y quedan por considerar los casos del sistema jurídico y del político: merecen una consideración detenida. La tendrán en la próxima —y última— entrega de esta serie.
José Juan Toharia es catedrático emérito de Sociología y presidente de Metroscopia. El presente texto, segundo de una serie de tres, es un avance del libroPulso de España 2014, dirigido por Antonio López Vega, con patrocinio de Telefónica y de próxima publicación en Ediciones El País.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Wert, con un 1,37, continúa siendo el ministro peor valorado en el CIS de julio de 2014

Fuente: datos.cis.es


TE INTERESA.ES: Wert es el peor ministro de la democracia con un 1,37... y sigue bajando en su puntuación

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha sido el político con peor valoración de la democracia, según el CIS, con una nota de 1,37. En el anterior CIS, abril, su puntuación fue de 1,40. Por el contrario, el ministro mejor valorado es Soraya Sáenz de Santamaría que ya encadena dos CIS consecutivo siendo la mejor valorada con 2,75, a pesar de esto también baja su nota ya que en abril tenía un 2,87%.
En general bajan las notas de todos los ministros de Mariano Rajoy. Alberto Ruiz Gallardón es el que ha sufrido un mayor desgaste, su puntación ha bajado 0,19 puntos desde el pasado mes de abril. En concreto, ahora tiene un 1,87 cuando hace solo tres meses tenía unos 2,06 puntos.
El segundo ministro mejor valorado es José Manuel Garcia Margallo seguido por Luis de Guindos, con un 2,68 y un 2,57 respectivamente.




Entrada relacionada:
Enlaces a todas las entradas sobre el CIS en nuestro blog

domingo, 11 de mayo de 2014

Petición de colaboración en la campaña "LA ESO SE QUEDA EN EL ROSA CHACEL"

El AMPA del IES Rosa Chacel nos envía esta propuesta de acción:

Hola a todos!

Os pedimos vuestra colaboración para llevar a cabo una acción que creemos que puede ayudar a manifestar nuestro rechazo al cierre de 1º de la ESO en el IES Rosa Chacel. Esta acción consiste en realizar una encuesta en los colegios e institutos de la zona. Los motivos que nos llevan a plantear la encuesta a píe de colegio son las siguientes.
  • En primer lugar, a la hora de informar a los padres de alumnos, nos encontramos con la dificultad de que una gran parte de ellos o bien no participan a las AMPAS o bien son padres de colegios concertados y privados con los que no se tiene contacto. La encuesta nos permite acercarnos a ellos rompiendo el aislamiento en que a  veces nos encontramos por parte de los medios de comunicación y por la falta de medios propios y eficaces de difusión.
  • En segundo lugar, al mismo tiempo que preguntamos a los padres y madres de alumnos del barrio y del distrito, nos podemos permitir informar de una forma más humana y personal que un simple cartel o un panfleto, centrándonos en aquellos aspectos de la información que le parezcan más interesantes a cada "encuestado".
  • Por último la encuesta nos va a permitir no solo conocer más a fondo lo que piensan nuestros vecinos de los diferentes modelos educativos y de gestión de la educación si no, lo que es más importante, lo que no saben y porqué no lo saben de la gestión desde las administraciones publicas.

Con los datos que saquemos de esa encuesta podremos diseñar los siguientes pasos de la lucha tanto en movilizaciones como en argumentos. 

Por lo tanto, lo que os pedimos es que todo aquel que pueda acercarse a los colegios de la zona a la hora de la salida y en grupos de varias personas, para realizar la encuesta, contacte con nosotros a este correo o al teléfono del AMPA. 

Los colegios a los que acudiríamos para pasar al encuesta serían los siguientes CEIPS: San Miguel, Pinar del Rey, Pablo Picasso, Juan Zaragüeta, La Inamculada, Azorín, Cristo Rey, Virgen Milagrosa y en los IES Arturo Soria y García Márquez. 

Adjunto la encuesta que se pasaría. 

Muchas gracias a todos. 



martes, 8 de abril de 2014

Wert y Gallardón, los ministros peor valorados

teinteresa.esUna vez más, los españoles suspenden a todos los ministros

  • La valoración del presidente y sus ministros es, una vez más, negativa.La vicepresidenta del Gobierno es la mejor valorada, aunque un 60% desaprueban su gestión. 
  • Los ciudadanos son muy críticos, sobre todo, con los titulares de Educación y Justicia. 
(Sondeo de Metroscopia para El País)

Que los españoles suspendan al presidente del Gobierno y sus ministros es habitual en los sondeos. Y también en esta ocasión, todos los miembros del Ejecutivo reciben una rotunda desaprobación a su gestión. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, una habitual en "salvar los muebles" en cuanto a nota se refiere, sigue también en esta ocasión a la cabeza de puntuaciones, aunque sus cifras tampoco dan respiro: el 32% aprueba su gestión, pero el 60% la desaprueba. Eso sí, en el saldo entre ambos índices, es la que sale mejor parada.

Con ella, la ministra de Fomento, Ana Pastor,  y  el titular de Agricultura, Miguel Arias Cañete, el nombre que más suena para la lista de los populares a las europeas, son los mejor valorados. Por el contrario, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, el de Educación, José Ignacio Wert y el de Hacienda, Cristóbal Montoro, reciben una alta desaprobación.  La valoración es crítica también entre los propios votantes del partido, que coinciden con la opinión general. Desaprueban a Gallardón y Wert, y confían más en Sáenz de Santamaría.  Una vez más, también, el titular de Defensa, Pedro Morenés, es el que resulta "menos conocido" para los españoles. Apenas un 41% dicen tener conocimiento de su gestión. Gallardón, por el contrario, se coloca a la cabeza en cuanto a conocimiento. Su departamento es también el que más titulares ha ocupado en las últimas semanas.

Los resultados contrastan con el último sondeo de Metroscopia con datos de valoración de líderes, conocido el pasado febrero. En esa ocasión, el mejor valorado era el titular de Exteriores José María García-Margallo, seguido de la ministra de Fomento, Ana Pastor. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ocupaba la tercera posición. Y Gallardón era, en esta ocasión, el peor valorado, lastrado sin duda por el debate sobre la Ley del Aborto. 

La vicepresidenta, siempre entre las mejor valoradas. Wert y Gallardón, a la cola
La opinión que los españoles tienen de los miembros del Ejecutivo se mantiene fiel con independencia del sondeo: desaprueban su gestión, se mire como se mire. Así, también en la encuesta de Sigma Dos para El Mundo, conocida a principios de año, todos los miembros del Ejecutivo recibían un rotundo suspenso de la ciudadanía. Sólo la vicepresidenta de Gobierno  y el titular de Agricultura, Arias Cañete eran los únicos que podían exhibir un relativo apoyo entre los encuestados. Relativo, porque ninguno de ellos llega al 5. Santamaría, con un 3'79 y Cañete, con un 3'52.

En el sondeo de El Mundo, era el ministro de Exteriores, José María García Margallo, el que ocupaba el tercer puesto entre los mejor valorados.  Y también en esa ocasión era el ministro de Educación, José Ignacio Wert, el que cosechaba la peor nota (un 2'4) lastrado por la polémica reforma educativa. Le seguía en la tabla de peor valorados, la titular de Sanidad, Ana Mato y la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ambas también por debajo del 3. 

La negativa valoración del presidente de Gobierno era también abrumadora. Los encuestados ponían a Rajoy una nota del 3'3. Además, un 68'4% decía sentirse decepcionado con su gestión como presidente, entre ellos, un 54'7% de votantes del partido. Un 46% decía ser partidario de convocar unas elecciones anticipadas. 

Entradas relacionadas:

"Vete, Wert" (Ignacio Escolar)

viernes, 21 de febrero de 2014

"¿Afectan los recortes a la educación pública?": colabora en el estudio sobre los efectos de las actuales políticas educativas

Elena nos envía información sobre un estudio que se esta realizando que se está realizando para analizar los efectos de los recortes en todo el país y que a ella le llega a través de ADI.CLM (Asociación de Docentes Interinos de Castilla-La Mancha)


Estimado/a compañero/a docente,
somos un grupo de educadores que está realizando un estudio nacional sobre los efectos de las políticas educativas de los últimos años en las condiciones laborales del profesorado. Es una iniciativa independiente con la que queremos poner en relieve si el rumbo actual es el adecuado para este colectivo.
A continuación te presento dos enlaces a dos encuestas. El primero es una versión larga que recoge información exahustiva sobre tu realidad como trabajador en la docencia, abarca la primera encuesta y se tarda unos 10 minutos en completar. El segundo es una versión corta que necesita sólo de tres minutos para ser completada.
Lo ideal es responder a la primera, pero si dispones de poco tiempo pero quieres colaborar, por favor, opta por la segunda.

SI RESPONDES LA VERSIÓN LARGA, NO ES NECESARIO RESPONDER A LA CORTA.
Gracias de antemano por tu participación anónima y desiteresada. La opinión de todos los docentes será de gran ayuda.

POR FAVOR, DISTRIBUYE ESTA ENCUESTA ENTRE TUS CONTACTOS, CUANTOS MÁS SEAN LOS PARTICIPANTES, MAYOR VALOR TENDRÁN LOS RESULTADOS. No te olvides de copiar y pegar el mensaje en un correo nuevo. Será más cómodo para todos.
https://docs.google.com/forms/d/1u0Yy-rvznbfRRK6yQB7Y4JaAmlOOB3UMZsM6KbWBEkk/viewform

¿Afectan los recortes a la educación pública?

Toda la sociedad es consciente de que los recortes en la educación pública están siendo muy drásticos en los últimos años. Los diferentes colectivos que integran la comunidad educativa los está padeciendo de muy diferentes modos.
Con este cuestionario queremos evaluar de manera pormenorizada cómo han afectado los recortes al colectivo docente. Es evidente que las condiciones laborales han variado. El objetivo es poner de manifiesto con datos estadísticos el sentido de estos cambios, cuantificando en qué medida se han visto afectados los trabajadores de la enseñanza pública.
Gracias de antemano por tu participación.

RESPONDE AQUÍ

sábado, 8 de febrero de 2014

Wert sigue en caída libre, según el CIS de enero de 2014

lainformacion.comWert, el político peor valorado de la democracia
  • El Ministro de Educación saca un 1,42. Le sigue Montoro como ministro con peor calificación, 1,84.
  • Rubalcaba saca un 3 de nota. Rosa Díez sigue siendo la dirigente con mayor nota, aunque suspende con un 4,15.
El ministro de Educación, José Ignacio Wert, sigue siendo el político con peor valoración de la democracia. Y, además, baja la nota: 1,42.

Wert, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, son los miembros del Gobierno peor valorados por los ciudadanos, según el barómetro del CIS de enero de 2014.

En su barómetro de enero, el CIS da una nota de 1,42 a Wert y puntúa con un 1,84 a Montoro, en tanto que Cañete obtiene un 3,17, seguido del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, con un 2,82, y la responsable de Fomento, Ana Pastor, con un 2,80. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, es la cuarta mejor valorada, con un 2,75.

El titular de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, es uno de los que más bajan en la clasificación respeto al anterior barómetro y los ciudadanos le puntúan con un 2,05, en una encuesta realizada en enero, después de conocerse el anteproyecto de reforma de la ley del aborto.

Wert sigue en caída libre

La peor nota de la clase, un 1,42. Esa es la que ha sacado el ministro de Educación, José Ignacio Wert. En los antiguos tiempos, mucho antes de la LOMCE, cuando la EGB, el BUP y el COU, un 1,42 era un Muy Deficiente y no eran muchos los chicos del cole que se llevaban esa nota para casa. En la mayoría de los colegios, según los profesores, es casi imposible sacar de media un 1,41 porque hay asignaturas de las 'facilonas' como Educación Física, Música, Dibujo que suben esa media. Sacar un un 1,46 en un examen son muy pocos los alumnos que lo consiguen y en la Universidad la mayoría prefiere no presentarse antes de obtener una calificiación tan baja.

La cuestión es que el último barómetro del CIS correspondiente a octubre de 2013, pone al ministro Wert en el pozo del reconocimiento y la estima popular. Con ese 1,42 de calificación y vuelve a ser el ministro con mayor descrédito en el Gobierno de Mariano Rajoy, donde todos los ministros suspenden por debajo del 4.

Wert, que lleva a sus espaldas tres huelgas educativas, decenas de protestas de estudiantes en las calles y de marea verde y que ayer se vio forzado a dar un paso atrás en los recortes de Erasmus, es el represenante político que obtiene la peor nota en la valoración histórica que hace el CIS, desde los primeros años de la democracia. Por ejemplo, saca peor calificación que el expresidente del PNV Xabier Arzalluz, que en octubre de 2000 obtenía un 1,66; o que Josep Lluis Carod-Rovira, ex líder de ERC, que en enero de 2007 sacaba un 2,90.


Ocho ministros de Rajoy sacan peor nota que Sinde, la ministra con más suspensos de ZP

Wert, que cuando trabajaba como analista político escribía sobre la valoración de los presidentes del Gobierno, es sin duda el ministro de un Gobierno con peor nota. La exministra de Cultura Ángeles González Sinde fue la peor valorada en la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, con un 2,55 de suspenso.


El gabinete de Rajoy es el peor valorado de la historia. Líderes de grupos minoritarios logran mejor puntuación que el ministro Montoro o el de Economía, Luis de Guindos: por ejemplo, Mikel Errekondo, dirigente de Amaiur, saca un 2,83; y Joan Baldoví, de Compromis, un 2,52.

De la serie histórica, llama la atención que dirigentes con menos popularidad entre la población porque su actividad política está limitada a un territorio tienen mejor valoración: Josu Jon Imaz, dirigente del PNV, que sacaba un 2,92 en julio de 2004, o Paulino Rivero, presidente de Canarias, que obtenía un 3,74 esa misma fecha.

Un dirigente que formó parte de un Gobierno y que sufrió un desplome de popularidad fue Alfonso Guerra. El exvicepresidente con Felipe González inició los años 80 con una valoración del 4,15 y en 1994 obtenía un suspenso del 3,02.

El CIS de febrero de 2010 reveló que la clase política era el tercer problema para la sociedad. Desde entonces, el descrédito político ha aumentado, azuzado por los casos de corrupción que se investigan, desde los ERE de Andalucía, al Gürtel, las ITV de Catalunya o los papeles de Bárcenas.
Rosa Díez, con un 4,15, se mantiene como la dirigente con mejor calificación, aunque suspenda. Por detrás de la líder de UPyD se sitúa la diputada de Geroa Bai, Uxue Barkos, con un 3,83. El tercero es Alfred Bosch, de ERC, con un 3,77; seguido del coordinador de IU, Cayo Lara, con un 3,72 (tenía un 3,81), y Rubalcaba empatado con el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antonio Duran Lleida, ambos con un 3 (el secretario general del PSOE tenía antes un 3,13 y el dirigente nacionalista, un 3,03).

Quien menos nota obtiene es portavoz del PNV en la Cámara Baja, Aitor Esteban, con un 1,98 (tenía un 2,28 en octubre), y le acompañan por la cola el diputado de UPN Carlos Salvador, con un 2,02 (2,17 antes) y Rajoy, con el 2,22 (frente al 2,42 anterior), que se mantiene como el presidente que más suspende de la democracia.

Por orden de clasificación a partir del sexto lugar, están la portavoz del BNG, Olaia Fernández, con un 2,84; la de CC, Ana Oramas, con un 2,65; el de Amaiur, Mikel Errekondo, con un 2,48; el diputado del Foro Asturias, Enrique Álvarez Sostres, con un 2,36, y el parlamentario de Compromís,Joan Baldoví, con un 2,35.

De la serie histórica, llama la atención que dirigentes con menos popularidad entre la población porque su actividad política está limitada a un territorio tienen mejor valoración: Josu Jon Imaz, dirigente del PNV, que sacaba un 2,92 en julio de 2004, o Paulino Rivero, presidente de Canarias, que obtenía un 3,74 esa misma fecha.

Un dirigente que formó parte de un Gobierno y que sufrió un desplome de popularidad fue Alfonso Guerra. El exvicepresidente con Felipe González inició los años 80 con una valoración del 4,15 y en 1994 obtenía un suspenso del 3,02.

El CIS de febrero de 2010 reveló que la clase política era el tercer problema para la sociedad. Desde entonces, el descrédito político ha aumentado, azuzado por los casos de corrupción que se investigan, desde los ERE de Andalucía, al Gürtel, las ITV de Catalunya o los papeles de Bárcenas.

El CIS de febrero de 2010 reveló que la clase política era el tercer problema para la sociedad. Desde entonces, el descrédito político ha aumentado, azuzado por los casos de corrupción que se investigan, desde los ERE de Andalucía, al Gürtel, las ITV de Catalunya o los papeles de Bárcenas. En este barómetro, se sitúa como cuarto problema, por detrás del paro, la crisis y la corrupción.

Salvo Rosa Díez, líder de UPyD, todos los representantes de los partidos en el Congreso suspenden con una nota por debajo del 4. Es la representante que genera más confianza, sin embargo, nunca ha sacado un aprobado. Según el CIS, en enero de 2009 sacaba un 4,51 y obtuvo la mejor nota en octubre de 2011 (4,95), un mes antes de las elecciones generales del 20N.

Ni en la crisis de los 90 los políticos sacaban tan mala nota. En el sondeo de abril de 1994, aprobaba Julio Anguita con un 5,13, mientras que el entonces presidente Felipe González obtenía un 4,61 y José María Aznar un 4,58.

En abril de 1996 y a pesar de la crisis en el PSOE y la derrota electoral, Felipe González sacaba un 5,49 de nota, más que Aznar, que suspendía con un 4,95, mientras que Mariano Rajoy obtenía un 4,08. Hoy, el jefe del Ejecutivo es el presidente con peor nota de la democracia: un 2,22, su peor calificación desde que llegó a la Moncloa.