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martes, 24 de febrero de 2026

26-2-2026: Concentración ¡No a la cesión de una parcela pública para construir un centro privado-concertado! (17 h., en la Plaza del Pueblo). Convoca: Plataforma por la Escuela Pública Colmenar Viejo

 


 💸💸 El ayuntamiento prevé ceder de manera gratuita una parcela municipal, valorada en 2,7 M€ a la Comunidad de Madrid para la construcción de un centro concertado. 
 
 💰 Esto se traduce en la cesión de recursos públicos a una empresa privada, garantizando que luego esa empresa privada tendrá un concierto en el que se le darán más recursos públicos durante décadas.

 ⚠️ El equipo de gobierno prevé aprobar la cesión en el pleno de febrero, el jueves 26 a las 18:00

 💚 Las administraciones deben velar por un número suficiente de plazas públicas en condiciones dignas, y no regalar recursos de todos para el lucro de una empresa. 

 💚 Aunque crece la población y la demanda de Escuela Pública, seguimos esperando el 4º IES, el nuevo Colegio de Adelfillas, plazas suficientes en escuelas infantiles públicas...

 💚 ¡El suelo público para la Escuela Pública! ¡No a la cesión de una parcela para construir un privado-concertado!

📢 ¡Acude al a concentración este jueves 26 de febrero a las 17h en la Plaza del Pueblo

📢 Ruegos y preguntas de los vecinos en el pleno a las 17:30h

💚¡DEFIENDE LA ESCUELA PÚBLICA!💚

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martes, 11 de noviembre de 2025

La Comunidad de Madrid se olvida del acoso en los Presupuestos en Educación para 2026 (Comunicado de CONFAPA)


Desde CONFAPA hemos analizado el Proyecto de Presupuestos de la Comunidad de Madrid, solo los de Educación, para 2026.

Os contamos varias cosas:


- Infraestructuras. Hay un descenso de 6 millones de euros respecto al año anterior, que ya tenía 19 millones menos respecto a 2024 y de 33 millones menos respecto a 2023. Es decir, entre 2024 y 2026, la comunidad ha reducido cerca de 58,8 millones de euros en infraestructuras.


- Ayudas centros concertados: las ayudas suben 34 millones respecto a 2025. Desde 2024 hasta 2026, suben 71 millones de euros.


- Becas: se duplica el presupuesto respecto a 2025, pero vuelve a cifras de 2024 (en 2025 se redujo a la mitad).


- Becas comedor: se mantiene el presupuesto del pasado 2025 en 37,4 millones de euros y se suman 3,3 más de manera extraordinaria como partida diferente. Estamos apoyando en el grupo de trabajo que se ha conformado para la ILP que pide su gratuidad y universalidad. 


- Acoso: sigue sin haber una partida específica. Solo se señala que hay proyectadas 500 actuaciones, pero no se define nada más. 


- Climatización de las aulas e inversión en centros: 0 euros. Solo se habla del mantenimiento de lo que ya existe.


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viernes, 24 de enero de 2025

26-1-2025: Asamblea abierta “FP sin prácticas” (12:00 h., en Casa Marx. C/ Rafael San Narciso 6)


 

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jueves, 7 de noviembre de 2024

Asamblea Marea se opone al aumento de fondos para la privada concertada anunciado por el Gobierno (Comunicado de AMVM. 4-11-2024)

Desde Asamblea Marea Verde Madrid expresamos nuestra oposición frontal al aumento de fondos anunciado recientemente para la educación privada concertada por el Secretario de Estado de Educación. Los centros privado-concertados llevan cuatro décadas incumpliendo la ley mediante mecanismos segregadores como es el cobro de cuotas ilegales principalmente, además de otros.

Ningún gobierno en estas cuatro décadas ha puesto coto a estas prácticas y las patronales de la educación concertada se saben inmunes: hagan lo que hagan, no perderán sus conciertos. Los distintos gobiernos -y este no es una excepción- han permitido e incluso promovido la extensión sin límites de los conciertos, contribuyendo directamente a un incremento de los niveles de segregación en todo el Estado y en la Comunidad de Madrid, en concreto, alcanza niveles insoportables.

Ahora el gobierno transmite un mensaje muy preocupante al premiar con más dinero a quienes incumplen la ley y pretendiendo que esto sea asumido con normalidad. No nos hacen falta muchas más pruebas para afirmar que las políticas de Ayuso que tanto criticamos cuentan con un colaborador necesario: el Ministerio de Educación.

Ahora bien, no podemos decir que el anuncio nos sorprenda, si atendemos al propio acuerdo de gobierno de coalición entre el PSOE y Sumar que en su página 26 dice textualmente: “…combatiremos la segregación escolar mediante la actualización de los módulos y de otros costes de funcionamiento de los centros concertados sostenidos con fondos públicos para asegurar que su oferta es accesible a todas las familias sin peajes ocultos o sesgos de cualquier tipo en la admisión, impidiendo la segregación educativa por razón de sexo en los centros sostenidos con fondos públicos”.

La “actualización de los módulos y de otros costes de funcionamiento de los centros concertados sostenidos con fondos públicos” ya se la debió garantizar Pilar Alegría a las patronales de la educación privada subvencionada, a quienes reservó su primera reunión nada más asumir el cargo de Ministra. Lo de “asegurar que su oferta es accesible a todas las familias sin peajes ocultos o sesgos de cualquier tipo en la admisión” debió provocar carcajadas de los representantes de las patronales, sabiendo, como saben, que hagan lo que hagan, no perderán sus conciertos.

La realidad del sistema educativo madrileño, según datos del gobierno regional, es que la Escuela Pública escolariza al 54% del alumnado de enseñanzas de Régimen General, y en torno al 30% estudia en centros concertados. El 16% restante lo hace en centros privados, de los que ya no podemos decir que no estén subvencionados en las enseñanzas de Régimen General, pues en la Comunidad de Madrid se puede solicitar el acceso a estos centros a través de los cheques-“guardería”, cheques-FP Grado Superior o cheques-Bachillerato, además de las desgravaciones fiscales de las que gozan.

Pero nos parece claro que la escuela privada-concertada constituye el principal factor de promoción de desigualdad en el derecho a la educación. Las empresas de la educación privada-concertada, ya pertenezcan a congregaciones religiosas ultracatólicas o a grupos pretendidamente progresistas, apelan a un sentimiento de diferenciación que las hace de por sí elitistas y segregadoras. Esta diferenciación a menudo reviste un carácter ideológico o confesional, pero al final siempre se traduce en una segregación socioeconómica.

La existencia de criterios de admisión excluyentes y, sobre todo, la falta de gratuidad real, dificulta el acceso a las familias más humildes. Incluso el reciente informe de Save the Children, de cuyas recetas -acordes a lo que plantea el Gobierno- discrepamos totalmente, revela sin embargo que hasta un 21% de la segregación escolar en España se debe a las diferencias socioeconómicas que existen entre el alumnado de centros públicos y de centros privado-concertados, el mayor porcentaje de los 18 sistemas educativos analizados en el propio informe.

Asumir que una mejor financiación de la escuela privada-concertada favorecería una composición social más equilibrada entre esta y la Escuela Pública es un grave error. Financiar más a un tipo de escuela de por sí segregadora “para que segregue menos” es algo contrario a toda lógica y seguirá segregando, como ha venido haciendo durante décadas, con total impunidad. Quien piense que las patronales, una vez recibido el dinero, van a cumplir su compromiso en materia de transparencia en los procesos de admisión y la eliminación de las cuotas ilegales está muy equivocado: la financiación adicional les servirá para mejorar sus cuentas de resultados, dotarse de equipamientos para diferenciarse más de los centros públicos o dedicar aún más dinero a publicidad. Y el gobierno, con tal decisión anunciada, colaborará aún con más fuerza con el incremento de la segregación.

El porcentaje de alumnado matriculado en las instituciones públicas educativas en el Estado español se sitúa en torno al 68% frente al 84% de la UE-27. El caso español podemos calificarlo como una anomalía. Una anomalía bien arraigada gracias a que incluso la llamada izquierda institucional asumió hace ya mucho tiempo el marco discursivo de la derecha, malinterpretando a sabiendas lo que establece el artículo 27.1 y 27.3 de la Constitución en lo relativo a la libertad de enseñanza:

Artículo 27
1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza. (...)
3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. (...)

El reconocimiento de la libertad de enseñanza implica que particulares o empresas puedan abrir un centro de enseñanza, pero no implica que las administraciones tengan que correr con los gastos de esas empresas. Implica, simplemente, que estas tienen la libertad de hacerlo. Del mismo modo, las familias tienen la libertad de llevar a sus hijos a determinadas enseñanzas sin que el estado tenga la obligación de subvencionar dichos gastos. Igualmente el reconocimiento del derecho de las familias a que sus hijos reciban una “formación religiosa y moral acorde a sus convicciones” tampoco implica ni que el Estado deba financiar centros religiosos ni que esta formación “religiosa y moral” deba impartirse en el marco del sistema educativo reglado. Y esto debería extenderse a cualquier sesgo confesional o ideológico.

Abrir un centro privado-concertado, por tanto, no es un derecho. Es una apuesta empresarial que debe atenerse a los requisitos legales. Y si la empresa en cuestión disfruta de un concierto e incumple la legislación vigente, no debería disfrutar del concierto, y debería serle retirado, lo cual -dicho sea de paso- podría suponer el cierre de muchos centros privado-concertados o su rescate y que pasaran a la red pública.

Con la bajada de la natalidad -en 10 años se han perdido 400.000 alumnos y alumnas en infantil y primaria-, parece claro que la prioridad del gobierno no es mejorar la financiación de la Escuela Pública y la calidad del servicio público educativo con una bajada significativa de las ratios y la priorización de construcción de centros públicos donde haya demanda demográfica. La prioridad parece que consiste en mantener abiertos a toda costa los centros privado-concertados existentes y garantizar la viabilidad económica de unas empresas que sin duda seguirán ejerciendo su “libertad de selección” del alumnado, descartando al alumnado de familias vulnerables que no puedan plantearse pagar sus “peajes” o a aquellos con problemas de aprendizaje a cuyas familias seguirán invitando a marcharse a la pública “porque allí existen más recursos para alumnado de ese perfil”.

Centros que seguirán segregando porque su naturaleza es elitista y segregadora, pero que pedirán más dinero por hacer “un gran esfuerzo” para no segregar, mientras financian caras campañas publicitarias en todos los soportes imaginables -para eso sí tienen dinero-, reforzando la idea de que “si puedes permitirte sacar a tus hijos de la escuela pública, no lo dudes”. Así, muchas familias acuden a la concertada interpeladas por esa promesa aspiracional de movilidad social ascendente, a pesar de que los datos sean muy tozudos: basta ver los resultados de la selectividad que publica anualmente el Consejo Escolar del Estado para deducir que la privada-concertada no es mejor que la pública.

Cuando veamos esos caros anuncios en prensa, autobuses, vallas publicitarias o cuñas radiofónicas, conviene no olvidar quién lo paga y a costa de qué: de centros públicos para todas las etapas educativas. Centros públicos para una educación de calidad e inclusiva a la que tienen derecho todas las personas en condiciones de igualdad en una Escuela Pública que sea de tod@s y para tod@s. El problema es que la Escuela Pública no tiene gobierno que la defienda.

Asamblea Marea Verde Madrid

4 de noviembre de 2024

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viernes, 1 de noviembre de 2024

La fascinación por la derrota o dar más dinero a la concertada (Agustín Moreno. 24-10-2024)

 Agustín Moreno nos envía este mensaje:

Os mando un artículo sobre la noticia de que el Gobierno dará más dinero a las escuelas concertadas. 
La fascinación por la derrota o dar más dinero a la concertada.

Hace casi cuarenta años se crearon los centros educativos privados financiados con fondos públicos, conocidos como concertados. Su función teórica era escolarizar al alumnado donde la red pública no llegaba. Fueron financiados a condición de que su enseñanza fuera gratuita y no discriminase al alumnado. Pero sus objetivos eran otros: el negocio económico, el control ideológico de la escuela y el adoctrinamiento religioso. Corrían los tiempos del gobierno de Felipe González y era fundamentalmente una cesión a la iglesia católica. También se ha utilizado para asentar la hegemonía política de la derecha en comunidades autónomas como Madrid.

El gobierno que creó los conciertos pretende ahora fortalecerlos en el contexto de una fuerte presión privatizadora sobre la educación pública. Esta tendencia se ha acentuado tras las elecciones de mayo de 2023 con el aumento del poder autonómico de las derechas. Más allá de guerras culturales, todo ello se traduce en la negativa a construir los centros públicos que demandan las familias, aumentar el dinero a los centros concertados y los cheques escolares para ir a la privada en formación profesional, educación infantil y bachillerato. Así se va derivando el alumnado a los centros privados. Frente a esta situación el gobierno de coalición no está aplicando una política de fortalecimiento de la educación pública. Ni siquiera ha evitado que el gobierno de Díaz Ayuso siga regalando suelo público a colegios privados y manteniendo los conciertos a los centros del Opus Dei que segregan por sexo.

La realidad actual es contundente y escandalosa. La educación concertada es una perversión educativa que no ha dejado de crecer a costa de la educación pública. En términos porcentuales somos en tercer país de Europa con más peso de la educación privada y concertada, detrás de Bélgica y Malta. La ofensiva privatizadora de la derecha en comunidades autónomas como Madrid, Andalucía, Murcia, etc., hace que se esté reduciendo el peso de la educación pública de forma galopante. Un ejemplo, en Madrid capital, el alumnado escolarizado en la educación pública es menor del 40%. Si comparamos estos datos con los de los principales países europeos que escolarizan en la educación pública entre el 80 y 90%, podemos concluir que España no es Europa en educación. Una anomalía que hay que corregir.

Según numerosos estudios que vienen haciendo la patronal de enseñanza privada y la confederación de AMPAS, está absolutamente generalizado el cobro de cuotas al alumnado en los centros privados-concertados. El último informe de CICAE concluye que ocho de cada 10 centros subvencionados infringen la gratuidad. También EsadeEcPol llega a la misma conclusión y pone una cifra que da una idea del orden de magnitud del fraude: los colegios concertados recaudan 1.000 millones de euros al año cobrando cuotas ilegales al 85% del alumnado

La concertada es el principal factor de segregación escolar. Esto es un tema gravísimo, porque España está a la cabeza en desigualdad escolar en el mundo desarrollado. El estudio de Murillo Torrecilla y Martínez Garrido, de la Universidad Autónoma de Madrid , afirma que España es el tercer país más segregador por nivel socioeconómico de Europa, solo detrás de Hungría y Rumania y lejos de los países de su entorno más cercano, destacando Madrid y Cataluña como las más segregadoras. Esta realidad ataca al derecho constitucional a la educación, al principio de igualdad de oportunidades y va en contra de la equidad y la cohesión social.

No se pueden dedicar recursos públicos a potenciar un modelo que fomenta un tipo de escuela que discrimina en vez de integrar. Y menos aumentarlos, como pretende el gobierno. Por más juguetería verbal con la que se quiere justificar, es un disparate premiar a los que llevan muchos años saltándose la legalidad. Si se quiere afrontar la segregación, la solución no es darles más dinero sino suprimir el concierto a quienes incumplan la gratuidad. Como argumentan los Movimientos de Renovación Pedagógica, darles más fondos a la privada concertada equivaldría a darle de comer a una fiera para que no te ataque. Más allá de que es aceptar una lógica perversa en un contexto de ofensiva neoliberal contra los servicios públicos y de calidad. ¿Y a Quirón por qué no se le suben también los fondos?

Las consecuencias que tendría dar más dinero a la concertada serían muy negativas. Por un lado, la existencia de la doble red (pública/privada-concertada) ya está suponiendo la pérdida de alumnado en la pública, la creación de guetos y el deterioro de la calidad global al negar la heterogeneidad del alumnado. Por otro, debilitaría aún más la educación pública y en una tendencia a la caída demográfica se acabarían cerrando colegios e institutos públicos, algo que ya ha empezado a pasar. Esta primavera asistí en Cádiz a una manifestación que pedía directamente el cierre de colegios concertados para evitar la liquidación de los colegios públicos. Por último, sería una medida inútil: los centros no dejarían de cobrar cuotas ni de segregar el alumnado, y la inspección no aplicaría controles contra el fraude, como ha ocurrido hasta ahora.

Si de verdad queremos un proyecto de modernización hay que extender la Educación Pública mediante una red suficiente de centros, de titularidad y gestión pública directa, que permita cubrir todas las necesidades educativas (desde los 0 años) en sus diferentes etapas, modalidades y distritos escolares y territorios. Con la supresión progresiva de conciertos a través de la integración negociada y voluntaria en una red pública única. Mientras, aquellos que no cumplan con los principios de gratuidad, transparencia, inclusión e igualdad no recibirán financiación pública. El horizonte debe ser que todo el dinero público vaya a la educación pública.

Para la izquierda la educación pública debe ser lo primero. Por ello, no puede aceptar que se fomente una perversión educativa y se premie el incumplimiento de la ley. Podemos estar seguros de que, aunque se les dieran 1.000 millones de euros más a los centros concertados, si pueden seguir cobrando otros 1.000 millones y segregando lo harían porque es su esencia. Cuando se está intentando desguazar la educación pública por las derechas ¿el problema más importante para un Gobierno progresista es aumentar la financiación a la educación privada clasista y segregadora?

Toda la izquierda debe rechazar el aumento de la financiación a los centros privados concertados. Hay medidas del gobierno que son equivocadas y hay que discrepar de ellas. Dar más dinero a la concertada es, además de un error, muy negativa y solo discrepar es insuficiente. Sumar y Yolanda Díaz, deben oponerse totalmente y con todas las consecuencias. El programa de Sumar es red pública única y reducción progresiva de los conciertos. La izquierda que está en el gobierno debe hacer casus belli de este tema. Porque participar en un gobierno que siguiera deteriorando la educación pública, sería desarmarse ideológicamente. Toda una derrota. Porque no solo estamos hablando de modelo educativo sino de modelo social y político.

  • Acuerdo Sectorial
  • Conclusiones de la asamblea de Marea Verde Madrid del 1-10-2024
  • Inicio de curso 2024-25
  • Razones para la movilización
  • PSOE y Sumar acordaron aumentar los fondos a la educación concertada en el pacto de gobierno (Sara Plaza Casares para El Salto)

     Artículo de Sara Plaza Casares para elsaltodiario.com

    El gasto público en la educación concertada ha crecido un 30% en diez años, mientras el Gobierno se abre a negociar con la patronal para subir los fondos asignados como supuesta estrategia para acabar con el cobro de cuotas ilegales a las familias.

    24-10-2024

    Este miércoles el diario El País anunciaba que el Gobierno, de la mano del Ministerio de Educación, se dispone a aumentar los fondos que recibe la educación concertada, asumiendo el marco de la patronal que asegura que estos centros están infrafinanciados. Para ello el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, aseguraba a este diario que se establecerá de “forma objetiva” cuál es el coste real del servicio educativo que presta la enseñanza concertada y, tras ello, se procederá a actualizar esta cantidad. A cambio de una subida en la asignación, desde Educación esperan que se eliminen las cuotas que estos colegios hacen pagar a las familias de manera ilegal.

    MARIBEL LÓPEZ DE LUZURIAGA ALONSO, JOSÉ MANUEL MARTÍNEZ FERNÁNDEZ

    Este movimiento llevaba tiempo cociéndose, aunque no se había puesto el foco sobre él. Tal y como se puede leer en el pacto de Gobierno entre Sumar y PSOE, en su página 26, ambos partidos se comprometieron a combatir la segregación escolar “mediante la actualización de los módulos y de otros costes de funcionamiento de los centros concertados sostenidos con fondos públicos para asegurar que su oferta es accesible a todas las familias sin peajes ocultos o sesgos de cualquier tipo en la admisión, impidiendo la segregación educativa por razón de sexo en los centros sostenidos con fondos públicos”.

    Para Daniel Turienzo, investigador, doctor en Educación y maestro de primaria, este planteamiento parte del “buenismo”: para acabar con las cuotas, que cobran el 80% de los colegios concertados a las familias según un estudio de CICAE, y la segregación que se produce, hay que aumentar las partidas que se llevan estos centros. “Cobrar cuotas es ilegal y lo lleva siendo desde 1985 que se establece en la legislación. Si desde 1985 se ha hecho impunemente, queda naif pensar que esto se va a perseguir ahora dándoles más dinero y sin ningún mecanismo de penalización”, expresa Turienzo, autor del libro Educafakes. 50 mentiras y medias verdades sobre la educación española (Capitán Swing, 2024).
    “Cobrar cuotas es ilegal y lo lleva siendo desde 1985 que se establece en la legislación. Si desde 1985 se ha hecho impunemente queda naif pensar que esto se va a perseguir ahora dándoles más dinero y sin ningún mecanismo de penalización”, expresa Daniel Turienzo

    Para Turienzo lo que debiera hacer el Gobierno es perseguir judicialmente a los colegios que cobran cuotas, algo ilegal ,tal y como se indica en el artículo 88 de la LOMLOE. “La normativa establece que si se incumplen los términos del concierto este se puede retirar, pero ningún Gobierno ha tenido la voluntad”, añade. Tampoco entiende que dar más dinero sea un mecanismo para frenar la segregación. “La segregación escolar es la base del sistema concertado. Este sistema está pensado para que no sea inclusivo, la mayoría de estos centros están en los barrios más ricos. Pensar que ellos quieren voluntariamente ser inclusivos no es una realidad, está en sus propias bases el no serlo”, añade.

    Las cuotas que se cobran de manera ilegal

    Según el último estudio de CICAE, al que anteriormente se hacía alusión, el 79,4 % de los colegios cobra una cuota base a las familias y en el 72% de los casos no existe voluntariedad, “contraviniendo el derecho a la gratuidad de las enseñanzas obligatorias sostenidas con fondos públicos”. Los centros con titularidad mercantil son los que cobran importes más elevados a las familias, con una cuota promedio de 108,38 euros al mes y los colegios pertenecientes a congregaciones religiosas, que son los más numerosos, son los que cobran menores importes a las familias, con una media de 60,10 euros al mes. Por otro lado, se detectan un 14 % de casos de exclusión si las familias no pagan la cuota, llegando al 31% en algunos centros concertados de la Comunidad de Madrid.

    Mientras esto sucede, la financiación que recibe la educación concertada por parte de las administraciones públicas no ha dejado de incrementarse. Según se refleja en el Sistema estatal de indicadores de Educación 2024 el gasto público en conciertos se ha incrementado un 28,5% entre 2011 y 2021, pasando de ser 5.779 millones de euros a 7.426 millones.

    Las comunidades autónomas que destinan un mayor porcentaje de gasto público en educación a financiar centros privados son: Euskadi, Comunidad de Madrid e Illes Balears

    Además, las comunidades autónomas que destinan un mayor porcentaje de gasto público en educación a financiar centros privados son: Euskadi, Comunidad de Madrid e Illes Balears, con el 25,2%, el 19,6 % y el 18,7 % respectivamente.

    SARA PLAZA CASARES

    La precursora ley de Educación en Euskadi

    Maribel López de Luzuriaga Alonso es miembro de la Plataforma por la Escuela Pública Vasca y participante de Euskal Eskola Publikoaz Harro Topagunea. Avisa de que lo que está sucediendo ahora en el Estado español para ellas es un deja vu. Lucharon contra la aprobación de la nueva ley de educación que se aprobó en el parlamento vasco en 2023. Esa ley, validada con los votos de PNV y PSE, venía a “equiparar” la escuela pública y la privada, “una manera de blindar el sistema dual injusto que tenemos”, expresa López de Luzuriaga respecto a un territorio donde hay municipios sin ninguna escuela pública.

    La mayoría de gobiernos en Euskadi han perpetuada la política de hacer una concertación de todos los servicios, “una concertación universal”, valora López de Luzuriaga, y con la bajada de natalidad han intentado blindar la concertada, relata. Entre otras cosas, “se han bajado las ratios en la concertada de 16 a 13 alumnas y alumnos. Con que se matriculen 13 niños y niñas ya tienen un módulo y se financian como tal”, relata. Al mismo tiempo, “esta es la comunidad que más segrega por origen, por delante de Madrid, y la segunda por situación socioeconómica”.

    Una medida de “realismo mágico”

    Isabel Galvín, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CC OO Madrid, se queja de que mientras que desde el Gobierno han impulsado un grupo de trabajo para analizar la infrafinanciación de la escuela concertada, no han considerado prioritario analizar la infrafinanciación de la pública. “Desde la patronal de la concertada trasladan que necesitan 1.000 millones de euros más para el conjunto de España. 1000 millones de euros más se necesitarían solo en Madrid para que se revirtiera la situación de la enseñanza pública tras la crisis y los recortes”, ejemplifica.

    Las competencias recaen en las Comunidades Autónomas y en un escenario de mayoría conservadora les están allanando el camino en sus políticas privatizadoras. “Parece que esta medida la estuviera diseñando el equipo de Ayuso”, expresa Isabel Galvín

    Galvín califica el aumento de fondos propuesto por el Gobierno para acabar con las cuotas ilegales como una medida de “realismo mágico”. “Estamos en el Gobierno que pide a los propietarios de las viviendas que sean solidarios con el inquilino para que no suban los alquileres y ahora confía en que cumpla la concertada”, ironiza mientras señala un riesgo: al final las competencias recaen sobre las Comunidades Autónomas y en un escenario de mayoría autonómica conservadora les están allanando el camino en sus políticas privatizadoras. “Parece que esta medida la estuviera diseñando el equipo de Ayuso”, expresa sobre una comunidad que cede suelo público a empresas privadas para crear centros concertados.

    Una necesaria apuesta por la pública

    Y, en lugar de invertir más en la concertada para acabar con la segregación, los sindicatos claman por destinar más dinero a la educación pública, el eje vertebrador de la igualdad de oportunidades. “La educación pública es la única garante de que los recursos económicos lleguen a todo el mundo de forma gratuita y sin hacer ningún tipo de acepción a clases sociales y sin rechazar a alumnado que tenga una diversidad o unas necesidades educativas diferentes”, expresa Fran Fernández, del sindicato educativo andaluz USTEA.

    “El año pasado se dieron más de 2.000 millones de euros a los concertados mientras que en Andalucía se han cerrado más de 2.000 líneas de la pública”


    Desde este sindicato indican que no pueden entender que un Gobierno que se autodenomina como el más progresista de la historia entregue a empresas privadas la educación de un país. “Esos conciertos además en el caso de Andalucía llevan unas excepcionalidades que no tiene la pública, como es tener las partidas económicas y el mantenimiento de las clases sin recortes, con conciertos blindados por cuatro años. El año pasado se dieron más de 2.000 millones de euros a los concertados mientras que en Andalucía se han cerrado más de 2.000 líneas de la pública”, expresa Fernández.

    A vueltas con la infrafinanciación

    La excusa que esgrime la patronal es la infrafinanciación que sufren los centros concertados pero, como el propio Gobierno reconoce, aún se desconoce cuál es el coste real del servicio educativo que dan. “No sabemos cuánto cuesta una plaza concertada, solo se da un cálculo viciado, porque algunos gastos solo se achacan a la red pública, como los de Inspección Educativa”, expresa Daniel Turienzo para quien la infrafinanciación de estos centros no es generalizada y esta también afecta a la pública.

    Según el estudio de ESADE, El coste de acceso a la escuela concertada en España: las cuotas que pagan las familias y sus causas la situación de estos centros es heterogénea: hay un 20% de centros con resultado económico negativo o esencialmente cero, otro 50% con un resultado económico positivo y un 30% que tienen una clara situación de sobrefinanciación.

    “Lo que están haciendo es rescatar a la escuela concertada en un escenario de baja natalidad”, expresa Maribel López de Luzuriaga Alonso, miembro de la Plataforma por la Escuela Pública Vasca

    Maribel López de Luzuriaga Alonso avisa: la supuesta infrafinanciación de las escuelas concertadas también ha sido la excusa para que se blinde este modelo en Euskadi. “Lo que están haciendo es rescatar a la escuela concertada en un escenario de baja natalidad”, expresa.

    Para Daniel Turienzo ahora estamos sufriendo una caída demográfica y es el momento de revertir la tendencia. “En los últimos años se han cerrado 4.000 aulas públicas y solo 400 aulas privadas concertadas. En Portugal se desconcertó, la premisa que existía es que si tú tienes la capacidad de hacerlo por tus propios medios no tiene sentido que lo hagas con empresas privadas. Hay que aprovechar la caída demográfica para eliminar centros concertados”, sentencia.