Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanos. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de marzo de 2021

Ayuso rectifica y apoya ahora el veto parental que pide Vox: "Habrá padres que no quieran que sus hijos estén en talleres sobre LGTBI" (Fátima Caballero para eldiario.es)

 Artículo de Fátima Caballero para eldiario.es

  • Ciudadanos responde a la cesión de la presidenta madrileña ante el veto parental de Vox anunciando por sorpresa una ley de Igualdad
4 de marzo de 2021

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, da un giro de 180 grados para defender ahora el veto parental que exige Vox a cambio de apoyar los presupuestos regionales de 2021. Ayuso ha asegurado este jueves durante el Pleno regional que entiende que "haya padres que no quieran que sus hijos estén en talleres sobre LGTBI", en referencia a las actividades extraescolares. La presidenta madrileña ha insistido sobre esta cuestión en que dará más información a los padres para que puedan elegir.

La dirigente del PP ha hecho así un guiño al partido de extrema derecha del que depende para sacar las cuentas. La sintonía se ha materializado después con un desayuno en la cafetería de la Asamblea de Madrid entre la presidenta madrileña y la portavoz de Vox en el parlamento madrileño, Rocío Monasterio. Ayuso ha asegurado que los Presupuestos regionales para 2021 estarán listos "pronto".

"Entiendo que las familias se preocupen y no pienso criticar a Vox como hacen ustedes", respondía sobre el veto parental a la intervención del portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà. "Opino que hay una serie de asignaturas que no se pueden modificar pero sí se puede dar más información a los padres para que decidan si quieren que estén en ese colegio o no", ha señalado.

Ayuso iba un paso más allá en cuanto a las actividades extraescolares, y se ha mostrado partidaria de que los padres puedan vetarlas: "Si hay padres que quieren llevar a sus hijos a talleres donde se hable de conceptos LGTBI y contra el acoso me parece oportuno, pero habrá otros que decidan que no es así", ha asegurado, asumiendo los postulados de la extrema derecha.

Hace tan solo dos días, Ayuso aseguró que en las aulas de la región "no hay adoctrinamiento" y que "ninguna familia había presentado una sola queja" relacionada con este tema. De hecho, la presidenta madrileña ha insistido este jueves durante el Pleno regional en que no hay quejas de los padres, aunque ha reculado y ha defendido que entiende "que las familias se preocupen" y no piensa "criticar a Vox".

El cambio de giro de la presidenta choca con los posicionamientos del otro socio de Gobierno: Ciudadanos. El vicepresidente regional, Ignacio Aguado, aseguró este lunes que "mientras sea vicepresidente no va a haber en Madrid pin parental, ni tampoco recortes que tengan que ver con la lucha contra la violencia de género ni que afecten al colectivo LGTB".

De hecho, Ciudadanos ha respondido a la cesión de Ayuso ante el veto parental de Vox anunciaba por sorpresa una ley de Igualdad. El consejero de Políticas Sociales, Javier Luengo, informaba de la ley durante el Pleno. Fuentes cercanas a la presidenta madrileña aseguran que el PP lo desconocía y no se pronuncian sobre si la apoyarán hasta que no la estudien.

Entradas relacionadas:

martes, 17 de noviembre de 2020

Una de las impulsoras de la plataforma contra la nueva ley educativa es una excandidata de Falange Independiente (Aitor Riveiro y Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Aitor Riveiro y Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • Más Plurales, que aúna a asociaciones de padres como Concapa; a patronales de la educación concertada y privada como CECE, fundada por un alto cargo franquista; y a sindicatos como USO, denuncia que la LOMLOE "se inventa un derecho a la educación pública" y "devalúa la enseñanza de la asignatura de Religión"
16 de noviembre de 2020

Más de un millón de firmas contra la LOMLOE, la nueva ley educativa que negocia el Gobierno de coalición para acabar con la ley Wert y que ha puesto en guardia a las derechas. Es lo que afirma haber recogido en pocas semanas la nueva plataforma Más Plurales, que aúna a diversas organizaciones y patronales educativas en su oposición a la norma que se debate estas semanas en el Congreso. Entre ellas, destacan la Concapa (una de las principales asociaciones católicas de padres); el sindicato USO; o las patronales de la educación privada y concertada CECE (fundada por un alto cargo del franquismo) y Escuelas Católicas (el brazo educativo de la Iglesia), entre otras organizaciones como Fedma o Cofapa. La plataforma tiene entre sus promotoras, además, a una excandidata del partido Falange Española Independiente.

Gema María Carballo López es la persona que registró el pasado 16 de octubre el dominio masplurales.es, donde se aloja la web de la plataforma, según figuraba hasta el jueves en el registro oficial dependiente de la entidad Red.es, tal y como pudo comprobar elDiario.es y se puede apreciar en la imagen adjunta.

Este medio ha hablado también con CECE, la primera patronal de colegios privados y concertados que se puso en marcha en España y de quien depende la Fundación Ángel Martínez Fuertes, el que fuera su fundador. La fundación es la única persona jurídica que se menciona en la web.

Una portavoz de CECE dijo a elDiario.es que tampoco sabía quién era Carballo López y señaló que el único papel de la Fundación era ser depositaria de los datos personales de los firmantes del manifiesto promovido por la plataforma. “Única y exclusivamente”, zanjó en varias ocasiones a preguntas de este medio. Una respuesta similar salió de Escuelas Católicas. "Cada una [de las organizaciones que componen la plataforma] se ha encargado de una cosa y nosotros no sabemos quién es esta persona", afirmó una portavoz.

Sin embargo, 24 horas después el registro de la página web masplurales.es, accesible en Dominios.es, ha sido modificado. Ahora figura como titular la propia Fundación Ángel Martínez Fuertes y como persona de contacto su secretario general, Santiago García.

viernes, 13 de noviembre de 2020

¿Por qué la Filosofía y la Ética? (Carlos Fernández Liria para CUARTOPODER.ES)

 CUARTOPODER.ES publica este artículo

  • "Tenemos ahora la posibilidad de restituir a las asignaturas de Filosofía del bachillerato y a la de Ética de 4º de la ESO lo que Wert les arrebató"
  • "Es una cuenta pendiente que ya había sido objeto de un pacto del que la ministra Isabel Celaá se ha descolgado ahora inexplicablemente"
  • "Sin filosofía, la ciudadanía deja de entender la razón profunda de nuestras instituciones democráticas y corre el riesgo, así, de dejar de valorarlas"

Carlos Fernández Liria acaba de estrenar 'La filosofía en Canal' en Youtube. Puedes verlo pinchando aquí

Tenemos ahora la posibilidad de restituir a las asignaturas de Filosofía del bachillerato y a la de Ética de 4º de la ESO lo que el ministro Wert, el peor ministro de educación de la historia de la democracia, les arrebató hace ya tantos años. Es una cuenta pendiente que ya había sido objeto de un pacto muy aplaudido y del que la ministra Isabel Celaá se ha descolgado ahora inexplicablemente. La única esperanza es que el PSOE recapacite y decida cumplir con lo pactado cuando la cosa se presente en el Senado.

Puede que el problema sea que no siempre se entiende bien el sentido de tales asignaturas. Su importancia se centra en el hecho de que la arquitectura misma de la sociedad en la que habitamos tan orgullosamente bajo la forma de un orden constitucional y de una democracia parlamentaria, fue concebida por filósofos y sólo se puede entender de verdad desde la filosofía. Se dice muy a menudo, en defensa de las asignaturas de la Filosofía, que hay que potenciar el sentido crítico de nuestros alumnos, y eso, siendo verdad, suena un poco voluntarista y buenrollista. Pero es que la cosa es aún más grave: sin filosofía la ciudadanía se queda ciega, sin filosofía, deja de entender la razón profunda de nuestras instituciones democráticas y corre el riesgo, así, de dejar de valorarlasNo hay de verdad ciudadanía más que cuando el pueblo se sostiene en un horizonte de viejos dilemas que se plantearon, desde el principio, en la historia de la filosofía. Si llegamos a perder de vista ese horizonte, el sentido de nuestras instituciones políticas se apagará, y entonces, todo pasará a venderse y comprarse en el mercado, desde la enseñanza a la justicia, desde los diagnósticos médicos a las sentencias judiciales, la protección ciudadana o la presunción de inocencia, quién sabe si un día también los sufragios o los pasaportes: los derechos humanos mismos serán entonces consumidos mercantilmente.

Cuando Platón nos habla de los delitos más graves que se pueden cometer contra la ciudad, menciona, especialmente dos que merecen la pena capital. En primer lugar, la profanación de los templos. El segundo de ellos es especialmente interesante para nosotros: “Quien esclavice a las leyes, entregándolas al poder de los hombres, debe ser considerado el enemigo más peligroso de la ciudad”. Quien “se ponga en el lugar de leyes”, sometiendo la ciudad a su voluntad o a la de una “camarilla”, quien pretenda que su palabra sea ella misma la ley, debe ser condenado, nos dice, a la pena de muerte. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1793, recogió esta idea platónica de forma prácticamente literal: “Que todo individuo que usurpe la soberanía sea de inmediato muerto a manos de los hombres libres”. En verdad, el impulso platónico se materializa en el lema jacobino por antonomasia, que, por otra parte, es la esencia misma de lo que llamamos “imperio de la ley” o “estado de derecho”: “Que no gobiernen los hombres, que gobiernen las leyes”. En efecto, decimos que una sociedad está en “estado de derecho” (o bajo “el imperio de la ley”) cuando no hay nadie que pueda pretender estar por encima de la ley. Alguien que, como dice Platón, “esclaviza las leyes” o “las somete al poder de los hombres” lo que está haciendo es lo que hoy llamaríamos “dar un golpe de Estado”, usurpar el lugar de la soberanía y ponerse a él o a una pandilla de la misma calaña, en su lugar.

Cosas de filósofos que nos han terminado afectando muy profundamente, y sin las cuales, dejamos de entender cuál es la meta política más irrenunciable: una república en la que los que obedecen la ley son al mismo tiempo colegisladores, de modo que obedeciendo la ley no se obedecen más que a sí mismos y son, así pues, libres. Por ejemplo, pensemos en un tema de mucha actualidad (no dejó de plantearse respecto al tema de Cataluña). No ya una mayoría, ni siquiera el pueblo en su conjunto tendría derecho a ocupar el lugar de la ley. Es obvio que si el pueblo en su conjunto decidiera algo contrario a la ley (como por ejemplo, un linchamiento), cada uno de los ciudadanos que partiparan en ello tendrían que ser acusados de un crimen. Pero la cosa es más grave aún: si el pueblo argumentara entonces que “él es la ley” y que, por lo tanto, puede obedecerla o no según convenga a sus caprichos, ya no se trataría de un mero crimen, sino de algo mucho más grave, de algo así como un golpe de Estado fascista, una usurpación, en todo caso, del lugar de la soberanía por una masa ilegal.

En efecto, el pueblo tiene perfecto derecho a cambiar las leyes, pero tiene que hacerlo con arreglo a la legalidad. Las leyes hay que cambiarlas “legalmente”, lo que no es más que un reconocimiento de que, como quería Platón, las leyes queden siempre “más allá de los hombres”, sin que estos puedan “esclavizarlas” y “someterlas a su poder” (respecto al asunto catalán ya discutí el problema en otro artículo, hace ya tiempo).

Y, sin embargo, en una república democrática, es el pueblo quien hace las leyes, normalmente a través de sus representantes parlamentarios. ¿Cómo se logra entonces que las leyes “no caigan en poder de los hombres” si son los hombres (en el sentido neutro, claro, de hombres y mujeres), inevitablemente, quienes tienen que hacer las leyes? A no ser que vivamos en una dictadura teocrática, en la que se suponga que Dios mismo es el soberano, son los seres humanos, y nada más que los seres humanos quienes tienen que dictar las leyes. Y sin embargo, para que esas leyes sean leyes (y no las órdenes de un tirano o de una camarilla de tiranos) tienen que quedar siempre por encima de ellos, por encima incluso de la totalidad del pueblo (y no digamos ya de la mayoría).

¿Cómo se logra entonces? ¿Qué significa entonces esta aparentemente paradójica pretensión platónica que pone a las leyes por encima de los hombres, al mismo tiempo que reconoce que son ellos quienes las hacen y promulgan? ¿Qué tiene que ver todo esto con nosotros y nuestra realidad política? Esa paradoja nos atraviesa de parte a parte en nuestra condición de ciudadanos. De hecho, así se definió la ciudadanía desde el corazón mismo del pensamiento de la Ilustración. Ciudadano es el que obedeciendo la ley es libre. Naturalmente para eso hace falta que, como hemos dicho, el ciudadano haya sido colegislador de la ley a la que obedece, de tal forma que al obedecerla no está haciendo otra cosa que obedecerse a sí mismo, es decir, realizando su libertad. ¿Y cómo hay que plasmar políticamente esta paradoja, en qué consiste realizarla, convertirla en realidad?

Son muchas preguntas. Y son preguntas importantes, que afectan a la comprensión que, como ciudadanos debemos tener de lo que es nuestro hogar político, nuestro edificio jurídico, nuestro patriotismo constitucional. Esto no se resuelve aprendiendo unas “destrezas” o unas “habilidades o competencias” para moverte en el mercado laboral y saber hacer entrevistas de trabajo y negociar con las empresas. Una cosa es formar técnicos, profesionales y emprendedores y otra muy distinta formar ciudadanos que entiendan en qué sentido son sujetos de derechos y colegisladores activos de las leyes que tendrán que obedecer. Para esto último hace falta responder a muchas preguntas difíciles. O, por lo menos, hace falta habértelas planteado alguna vez.

¿Alguien me puede decir en qué asignaturas podrían planteárselas los alumnos de secundaria y bachillerato si no es, precisamente, en las asignaturas de Ética, Filosofía e Historia de la Filosofía? Cuando el ministro Wert decidió convertir la Ética y la Historia de la Filosofía en asignaturas optativas, estaba hiriendo de muerte el hilo conductor en el que la filosofía podía optar seriamente por la formación de ciudadanos.

Eso que en su momento pretendió conseguir el PSOE, con su obsesión por la “educación de la ciudadanía” no era otra cosa, en realidad, que el cometido mismo de las asignaturas de Ética y Filosofía. Porque fueron los filósofos los que inventaron eso de la “ciudadanía”. Cuando por fin se dictó la Declaración de los derechos del Hombre y del Ciudadano, Hegel, por ejemplo, declaró que habían triunfado los filósofos: “Desde que el sol está en el firmamento y los planetas giran en torno a él, no se había visto que el hombre se apoyase sobre su cabeza, esto es, sobre el pensamiento, y edificase la realidad conforme a la razón”, nos dice en referencia a la revolución francesa, que considera, nos dice, “obra de la filosofía”. Por fin, continúa diciendo, tiene razón Anaxágoras: la razón está destinada ahora a regir el mundo. Sea como sea, fueron los filósofos, en una línea que va de Sócrates y Platón a la Ilustración, los que se encargaron de pensar y profundizar en todas esas paradojas que antes hemos apuntado. Y no fracasaron en su intento, ni mucho menos. Todo lo contrario, gracias a ellos fue posible conformar la arquitectura del Estado Moderno (de eso que ahora llamamos Estado social de Derecho, Democracia Parlamentaria, Orden constitucional o, simplemente, República), esa prodigiosa maquinaria que, se diga lo que se diga, está asombrosamente bien pensada. Desde luego, no se puede decir que nadie haya tenido una idea mejor. Otra cosa es que, como algunos no hemos parado de insistir, esa gran idea, bajo las condiciones capitalistas en las que ha tenido siempre que materializarse, haya resultado bastante impracticable. La división de poderes, por ejemplo, es la mejor idea del mundo, si el poder político es realmente un poder soberano, y no una mera mascarada al servicio de los poderes económicos, de los “dueños del poder real”, como los he llamado en otro artículo reciente. En todo caso, aquí el problema no estaría en la división de poderes, sino en el capitalismo que la convierte en una mascarada. Contra lo que dicen algunos “marxistas”, el Estado Moderno estaba muy bien pensado y era una gran idea, la mejor idea que ha tenido la humanidad, aunque, según creemos también algunos “marxistas”, no estaba preparado para funcionar bajo una dictadura económica capitalista.

¡Todo esto es muy discutible! Por eso mismo hay que sentar las bases para que se pueda discutir. ¿Y qué imaginan nuestros ministros de educación que podría ser más importante para discutir y para pensar? ¿Quizás sea más importante, como algunas autoridades del PP sugirieron en alguna ocasión, enseñar a los alumnos a pensar dónde y cómo conviene mejor invertir en bolsa para triunfar como emprendedor en este mundo de mierda? Se llegó a plantear, incluso, una asignatura de Formación del Espíritu Empresarial. Y no es que no pudiera ser muy oportuna, habida cuenta de cómo va el mundo. Pero lo que no se puede hacer es perder la perspectiva y no reconocer ya las cosas más esenciales. Que el mundo sea una canallada no implica que uno tenga que pensar como un canalla.

Hagamos un experimento. Retomemos un momento el dilema que hemos dejado abierto más arriba: ¿cómo puede ser que las leyes “no caigan en poder de los hombres” si son ellos irremediablemente los que las hacen? ¿Se trata entonces de una vana pretensión platónica? Pues resulta que no. Toda la maquinaria de nuestros órdenes constitucionales, si se la entiende en profundidad, consiste en resolver a diario esa paradoja. Y la cosa se resuelve bastante bien. Entre otras cosas porque Sócrates ya resolvió el problema hace veinticinco siglos, y lo sufrió, además, en su propio pellejo. Muy en resumen, recordemos el caso del juicio a los generales, al que alude Sócrates en su apología frente al tribunal que le condenará a muerte. Tras una batalla naval, los generales regresaron a Atenas victoriosos. Pero una tempestad les había impedido recoger a los muertos y llevarlos, como mandaba la ley, hasta su suelo natal. La Asamblea decidió juzgarles y condenarles, pidiendo para ellos la pena de muerte. Pero hubo una voz discordante, la de Sócrates, que planteó que, según la ley, esos generales tenían que ser juzgados uno por uno y no en bloque, como se estaba haciendo. La Asamblea respondió que ahí estaba reunido el pueblo entero y que todos estaban de acuerdo en juzgarles en bloque para ahorrar tiempo. Sócrates se empeñó en que ni siquiera el pueblo mismo podía ir contra la ley. ¿Y quién si no el demos, quién si no nosotros, ha hecho esas leyes?, le respondieron. ¿Quién le puede decir al pueblo lo que es legal? ¿Qué respondió Sócrates? Pues lo que hoy día respondería cualquier catedrático de Derecho Constitucional.

¿Queréis cambiar la ley? Pues cambiarla. Sois el demos, tenéis perfecto derecho a hacerlo, pero no por eso podéis actuar contra la ley ahora. Iniciar un Proyecto de Reforma de la Ley y cambiarla. Lo más divertido es que eso no os permitirá juzgar a los generales en bloque, porque la ley no puede tener carácter retroactivo. Eso sí, pobres tontos de remate, en adelante, cuando haya que juzgaros a vosotros, se os juzgará en bloque, como así lo habéis querido. Pero a los generales, los juzgáis uno por uno, como manda la ley.

¿Qué significa esta terrible anécdota (que enemistó a Sócrates con toda la ciudad)? Pues que el pueblo tiene derecho a hacer la ley, pero que la tiene que hacer siendo coherente con lo que él mismo hace. O lo que es lo mismo, que el pueblo tiene derecho a cambiar cualquier ley, pero que lo tiene que hacer legalmente, con arreglo a la ley. De este modo, por ese imperativo socrático de coherencia, la ley siempre queda por encima del pueblo, aunque sea el pueblo quien hace las leyes.

Esta fórmula “cambiar la ley con arreglo a la ley”, algo así como el imperativo que tiene el pueblo de “volverse coherente”, no es fácil de llevar a la práctica. Hubo que pensar y que trabajar mucho para crear las instituciones capaces de hacer esto posible. A esto se llamó Ilustración. Una buena idea (que, en efecto, inventaron los filósofos) fue la separación de poderes. Impedir que el gobernante haga las leyes y a los que hacen las leyes, impedirles gobernar. Y que sea otro poder distinto el que juzgue si las cosas se ajustan a la legalidad, es decir, en último término, quien juzgue si lo que el pueblo decide en cada caso a través de su Parlamento, es coherente o no con lo que el pueblo mismo decidió al votar la Constitución. En este juego de espejos, se logra que nadie pueda apoderarse de la ley y, como decía Platón, “esclavizarla”. Aunque para que los espejos funcionen hacen falta algunos requisitos institucionales, como la libertad de expresión, la libertad de asociación y reunión, la instrucción pública, etc. ¿Quiénes piensan las autoridades de educación del PSOE que inventaron todas estas complejas maquinarias institucionales? Todo esto se fraguó en el interior de la historia de la filosofía y de la ética. Algunos filósofos, desde los tiempos de Sócrates, perdieron su vida por ello. ¿Será prudente para nuestra sociedad olvidarlo? ¿No estaremos precipitándonos en un abismo muy peligroso si comenzamos a olvidar lo que la Humanidad misma debe a la filosofía? ¿No tendremos que lamentarlo después? La decisión que se tome con las asignaturas de Filosofía y de Ética me parece que tiene una gran trascendencia. Espero que no tengamos que pagarlo muy caro en el futuro. Porque, al final, acabaremos teniendo la sociedad que nos merecemos.

lunes, 31 de agosto de 2020

Ayuso se la juega con el inicio de curso: un Gobierno partido en dos y la amenaza de la moción de censura (Fátima Caballero para ELDIARIO.ES)

Publicamos esta noticia de ELDIARIO.ES




Después de un agosto crítico en Madrid, con los contagios disparados y una gestión del Ejecutivo autonómico puesta en entredicho, el nuevo curso político será la prueba definitiva para el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Los epidemiólogos alertan desde hace días de que en la región hay transmisión comunitaria. Y la vuelta a las aulas, advierten, puede ser la "tormenta perfecta" para que el inicio de la segunda ola epidémica se descontrole por completo si las medidas anunciadas no llegan en la comunidad autónoma que fue la zona cero de la pandemia en primavera.


A la vuelta de vacaciones se le acumulan los frentes a la dirigente popular: la reapertura de los centros educativos coincidirá, además, con el inicio de la comisión de investigación sobre la gestión de las residencias, que partió en dos el Gobierno regional con un enfrentamiento sin precedentes entre consejeros de PP y Ciudadanos que sigue enquistado. Hay compañeros de Gobierno que no se hablan y las zancadillas se suceden entre las dos alas de la coalición. La amenaza de una moción de censura planea sobre el Gobierno desde hace muchas semanas, aunque ningún partido de la oposición se ha atrevido a dar el paso.

Díaz Ayuso regresaba de sus vacaciones el pasado martes para presentar personalmente –diez días antes de la reapertura de los colegios– el plan que ha diseñado su Gobierno para la vuelta al cole. Dos días antes de la reunión de coordinación fijada por el Gobierno con todas las autonomías, la presidenta madrileña prometía la contratación de 11.000 profesores –7.400 para la educación pública y el resto para la concertada– con el objetivo de garantizar ratios de 20 alumnos por aula.

Pero el plan arranca con fisuras: el Gobierno regional esperó hasta el pasado miércoles para aprobar una partida presupuestaria de 18,9 millones de euros destinada a la adecuación de los colegios (nuevos espacios, ventilación…). Las obras, según anunció el vicepresidente regional Ignacio Aguado, se alargarán hasta finales de año. La oposición y los sindicatos consideran que es un muestra más de la "improvisación" en la elaboración de las medidas teniendo en cuenta que los colegios cerraron en marzo. La huelga que anunciaron antes de conocerse el plan regional, por tanto, se mantiene. Es el primer territorio donde se convocó.

Díaz Ayuso es la única presidenta autonómica que se enfrenta a las movilizaciones de la comunidad educativa. Los principales sindicatos mantienen el paro a la espera de que los planes anunciados se materialicen. Aunque la música les suena bien, porque el plan del Gobierno regional recoge muchas de sus reivindicaciones –más profesorado, ratios más bajas y pruebas serológicas masivas para los docentes–, en CCOO, UGT, CGT y Stem no se acaban de fiar de que se vayan a poner en marcha a tiempo. "No es la primera vez que prometen una cosa y luego no cumplen, ya no nos fiamos", decía esta semana la portavoz de Comisiones Obreras Isabel Galvín a elDiario.es. Además siguen reclamando presencialidad de todos los niveles que garantice la igualdad de oportunidades de docentes y alumnos.

La presidenta madrileña afronta el reto de gestionar la educación –pero también la sanidad y las residencias– sin el paraguas del estado de alarma, que Ayuso utilizó para confrontar con el Gobierno de Pedro Sánchez y para culparle de la situación económica y sanitaria de la autonomía durante las peores semanas de la pandemia, a pesar de que todas las competencias sanitarias seguían siendo regionales. La dirigente del PP hacía un llamamiento estos días a que el Gobierno central vuelva a asumir las riendas de la pandemia: "No se puede pasar del estado de alarma a la nada", decía la jefa del Ejecutivo madrileño. Ayuso, sin embargo, rechazaba el ofrecimiento de Sánchez de que las comunidades autónomas soliciten estados de alarma individualizados.

La experiencia de gestión de Ayuso este verano desde que decayera el estado de emergencia el 21 de junio ha terminado con la región desbordada por los contagios. En los distritos y municipios del sur, el condicionante socioeconómico –menos recursos, trabajos precarios, viviendas pequeñas, pisos patera...– ha disparado los casos hasta el punto de que la incidencia por cada 100.000 habitantes dobla la de otros lugares de la región. Y está bajo sospecha el plan que presentó al Ministerio de Sanidad antes del verano para pasar de fase, cuando la presidenta y todo su partido acusaba al Gobierno central de boicotear a Madrid, "la locomotora de España", por intereses partidistas. Ahora se sabe que el Ejecutivo regional no contrató a los rastreadores que había comprometido. Algunos centros de salud siguen cerrados. Y los médicos de Atención Primaria, la gran damnificada de la sanidad madrileña, se asoman al colapso. Madrid también fue la última autonomía en imponer como obligatoria la mascarilla.

El viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero, volvía a recomendar esta semana "evitar viajes innecesarios" y permanecer en casa en los municipios más afectados. Zapatero lleva diez días avisando de que la región estudia nuevas restricciones a la movilidad y a "actividades sociales" como la restauración y los encuentros familiares. El mensaje del que fuera el director del hospital de Ifema choca con la petición de Ayuso de "no alarmar", ya que eso podría perjudicar a la economía de Madrid, argumentó la presidenta regional sobre la preocupación manifestada por el Ministerio de Sanidad por la situación descontrolada en la autonomía. Mientras tanto, desde el Ayuntamiento de Madrid, el Gobierno de Martínez-Almeida cierra parques y piscinas.

Los datos no acompañan a la presidenta madrileña: la región concentra ya más de un tercio de todo lo que se está diagnosticando a nivel nacional. Sanidad notificó este viernes 9.799 casos, de los que 3.441 pertenecen a la Comunidad de Madrid. Las hospitalizaciones semanales tampoco han dejado de multiplicarse desde principios de agosto, y aunque la región está lejos de la situación asistencial que tenía en los peores meses de la pandemia cuando la sanidad colapsó, los profesionales sanitarios miran de reojo las cifras preocupados por lo que pueda pasar.

Madrid vuelve a estar a la cabeza de casos en el país y la explicación que dan los expertos tiene que ver con la polémica gestión en la contratación de los rastreadores. El Gobierno regional ha ido aumentando a trompicones la plantilla de controladores recurriendo, meses después de prometer al Ministerio los suficientes para pasar de fase en la desescalada, a voluntarios, a la privatización y a personal de ayuntamientos. La plantilla es actualmente de 560 rastreadores –uno para cada 12.000 habitantes–. La administración regional espera sumar otros 150 de los militares que el Ministerio de Defensa puso a disposición de las comunidades autónomas.

A la falta de controladores se suma otro problema al sistema de rastreo madrileño. La última semana, uno de los principales hospitales de la capital, el Clínico San Carlos, ha dejado de notificar las pruebas diagnósticas por falta de reactivos para la realización de las PCR. La avalancha de tests también ha puesto en evidencia la falta de técnicos de laboratorio, como denunciaba este viernes Juan Carlos Rodríguez, presidente de la Asociación Española de Técnicos de Laboratorio (AETEL), en una entrevista en La Sexta.

Desde el Ejecutivo regional algunas voces reconocen que Ayuso lo fió todo al hospital de emergencias en Valdebebas que no estará operativo hasta octubre o noviembre, y en el que ha invertido más de 50 millones de euros. En el Gobierno autonómico estas mismas personas admiten que ha sido una estrategia "fallida" porque se "subestimó" lo que podía ocurrir en verano. Otros creen que cuando se ponga en marcha servirá para frenar la ola: "Cuando el hospital de pandemias abra esto será otra cosa", dice un portavoz del equipo de la presidenta madrileña.

Para los expertos, el tiempo que Madrid dejó de rastrear el virus –todo el mes de julio– ha sido un tiempo perdido que hipoteca lo que pueda ocurrir en los próximos meses. "Se ha perdido mucho tiempo y esto ha tenido una explosión en el número de casos por los asintomáticos que no se detectaron a tiempo", concluye Pilar Serrano, secretaria general de la Asociación de Salud Pública de Madrid. Serrano es positiva y cree que la curva todavía se puede frenar, pero la gestión que haga el Gobierno regional las próximas semanas será "determinante", concluye la epidemióloga.

El Gobierno regional se escuda en que la situación no es tan grave porque la carga asistencial en los hospitales no es la que vivió la región en primavera. Los ingresos rondan los 1.500 cuando en las peores semanas de marzo y abril alcanzaron los 15.000. ¿La explicación? los contagios este verano se han concentrado en la población de entre 15 y 49 años, en la que el virus es menos letal. También porque la carga viral es menor que hace unos meses, algo que los expertos creen que podría cambiar en otoño por un mayor uso de los espacios cerrados. No obstante, la situación no es igual en todos los hospitales. El 12 de Octubre, situado en la zona de más contagios, empieza a ver desbordada su capacidad y ha comenzado a suspender cirugías. Otros, como el Príncipe de Asturias, en Alcalá de Henares, o el de Getafe, ya no permiten las visitas a los pacientes hospitalizados, según confirmó la Consejería de Sanidad a elDiario.es esta semana.

Con este escenario, el nerviosismo y las discrepancias internas en la gestión de la epidemia vuelven a vislumbrarse en el Gobierno regional incluso entre consejeros del mismo signo. La cancelación de la feria taurina prevista para este fin de semana en Alcalá de Henares puso de manifiesto cómo los intereses económicos y los sanitarios no siempre van de la mano en las decisiones del Gobierno regional, como ocurrió en mayo cuando la entonces directora de Salud Pública, Yolanda Fuentes, acabó dimitiendo tras negarse a firmar un informe que pedía el cambio de fase en la región. En este caso, la Consejería de Interior autorizó la corrida de toros y horas después Salud Pública emitió un informe dirigido al Ayuntamiento de Alcalá de Henares en el que lo "desaconsejaba" por la incidencia que el virus podía tener en un evento que iba a congregar a más de 5.000 personas. Interior acabó suspendiendo el evento taurino solo un día después de autorizarlo por la alarma de la Consejería de Sanidad.
Comisión de investigación de residencias y ¿moción de censura?

Las deficiencias en la gestión del Gobierno madrileño durante el verano ponen la gestión de la presidenta madrileña en el ojo del huracán. En el PP algunas voces ya cuestionan la estrategia "estridente" de Ayuso contra el Ejecutivo central y critican algunas de sus decisiones. Para frenar el ruido interno, el presidente popular, Pablo Casado, se trasladaba el pasado jueves a la Puerta del Sol para respaldar públicamente a la presidenta madrileña, su gran apuesta en las elecciones autonómicas de 2019.

Este apoyo llega después de que Casado ascendiera al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, como portavoz nacional, en un giro que algunos en el partido interpretaron como una apuesta por la moderación contrario al que ha representado hasta ahora Ayuso. El presidente del PP terminó su visita para conocer el plan madrileño para la vuelta al cole reafirmando su compromiso con la líder madrileña, cuya Presidencia es clave para el dirigente popular en los difíciles equilibrios internos con los que tiene que lidiar en el partido. Casado necesita a Ayuso. Pero a una Ayuso fuerte.

La realidad es que todo puede pasar en este nuevo curso político. La vuelta al cole no es el único reto al que se enfrenta Ayuso y cualquier traspié podría impulsar la moción de censura que reclaman algunos desde la oposición. Desde el PSOE, el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, la descartaba por ahora. "No es el momento", dijo Franco, que daba una pista sobre por dónde pueden ir los tiros de esa espera: los socialistas preparan la salida de Ángel Gabilondo como Defensor del Pueblo –para ello necesitan al PP– antes de ponerse a pensar en sacar a Ayuso del Gobierno. En el PSOE no quieren una moción para perderla y para ello necesitan que Ciudadanos la apoye. Si se despistan mucho, Más Madrid y Unidas Podemos-IU, que llevan semanas reclamándola, se pueden adelantar.

"Se inicia un curso político marcado por la improvisación, que por otra parte ha sido la tónica general de este Gobierno desde hace un año", dice el portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà. "Nosotros tenemos la representación que nos han otorgado los ciudadanos y estamos dispuestos a hablar con cualquier grupo para que haya una alternativa cuanto antes", añade Perpinyà. Para la portavoz de Unidas Podemos-IU, "echar a Ayuso es un imperativo moral".

El calendario político podría dar la mejor excusa. En septiembre arranca en la Asamblea de Madrid la comisión de investigación sobre lo ocurrido en las residencias –donde fallecieron más de 6.000 ancianos en pocas semanas sin acceder a la atención sanitaria–, que amenaza con poner sobre la mesa las deficiencias de una gestión cuanto menos controvertida. Las órdenes internas de no trasladar a los residentes a los hospitales ya partieron en dos al Ejecutivo madrileño con el duro enfrentamiento público entre el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, y el de Políticas Sociales, Alberto Reyero. Y el desfile por la Cámara madrileña de técnicos, trabajadores, familiares y sanitarios asusta a ambos partidos.

De momento, el letargo estival ha servido para disimular las rencillas internas en el Gobierno regional, pero las delicadas relaciones entre los socios de coalición pueden volver a estallar por los aires en septiembre si la gestión de la pandemia se descontrola de nuevo. La estrategia de Ayuso para sacar cabeza del bache veraniego pasa por aprobar en otoño las cuentas de 2021. La presidenta madrileña necesita a Vox y para ello prometió una crisis de gobierno que redujera varias carteras para cumplir con una de las exigencias de la extrema derecha. La remodelación está en marcha y desde Ciudadanos y PP creen que podría anunciarse a mediados de septiembre coincidiendo con un debate del Estado de la región. Sobre la mesa también está el cese de los consejeros de Sanidad y Políticas Sociales, aunque algunas voces creen que la gestión del verano podría frenarlas: "Si destituye a Escudero sería como reconocer que la gestión que ha hecho durante el verano ha sido nefasta. Se estaría enmendando. Eso salvaría a Alberto Reyero porque Ciudadanos no va a permitir que sea la cabeza de turco y menos con la comisión empezada", argumenta un diputado de Ciudadanos.

Tras la discutida gestión de la sanidad en la primera ola, y el fiasco de las residencias, el Gobierno de Ayuso se enfrenta ahora al inicio de curso más complicado, con un gabinete partido en dos y la imagen de la presidenta por los suelos.

jueves, 20 de agosto de 2020

El consejero de Educación de Ayuso, a los profesores: "Cuando estuvieron confinados les gustó comer y tener luz y había gente trabajando para ello" (Fátima Caballero y Diego Larrouy para ELDIARIO.ES)

Artículo de Fátima Caballero y Diego Larrouy para ELDIARIO.ES
  • El Gobierno de la Comunidad de Madrid deja en el aire el comienzo del curso escolar: PP y Ciudadanos chocan sobre cómo debe ser y el titular de Educación carga contra los profesores ante el anuncio de huelga
20 de agosto de 2020

La vuelta al cole se antoja tensa en Madrid. A menos de tres semanas para el inicio del curso escolar, los principales sindicatos anunciaron este miércoles una huelga para los primeros días de regreso a las aulas ante lo que consideran la "inacción" del Gobierno regional para que la vuelta sea segura. La convocatoria de movilizaciones ya ha tenido respuesta del consejero de Educación, Enrique Ossorio, que en varias entrevistas ha despachado a gusto contra los docentes a los que ha acusado de moverse por "razones políticas" y de "mentir". Las discrepancias, sin embargo, no son solo con los comunidad educativa. Mientras Ossorio y el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, han puesto en duda que la vuelta a las aulas pueda ser 100% presencial, el vicepresidente del Gobierno regional, Ignacio Aguado, de Ciudadanos, ha defendido que "no contempla otra opción" que no sea una vuelta a las aulas presencial, algo que demandan los sindicatos.

La convocatoria de huelga pone nervioso al Gobierno regional. Enrique Ossorio ha cargado contra los docentes y ha defendido que la huelga "falta el respeto a las familias" y a "la sociedad". El titular de Educación ha comparado a los profesores con los trabajadores de supermercados durante el estado de alarma y ha reconocido que la vuelta a las aulas no será segura y que hay "riesgos". "Cuando estuvieron confinados, les gustó comer y tener luz, ¿no se dieron cuenta de que había gente trabajando por ello?, ¿y ahora cómo les pagan, diciendo que no hay seguridad cien por cien? No la hay, todos corremos riesgos, pero yo creo que es una traición, hay gente que se ha jugado la vida todos los días", ha dicho en una entrevista en la Cope contra los docentes que recuerdan que durante el confinamiento ellos también trabajaron desde sus casas.

Lo que dejan entrever desde el PP es que la vuelta al cole en Madrid no será presencial en su totalidad, como había previsto el Gobierno regional en julio. Tanto Ossorio, como también el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, paralelamente en una entrevista en la cadena SER, han admitido que la situación sanitaria en estos momentos no es la ideal para que los alumnos vuelvan en su totalidad a las aulas. “El plan inicial, si la situación hubiera sido la de julio, era una idea de empezar con un 100% de presencialidad. Pero es evidente que la situación de este verano no ha sido positiva en toda España y vamos a reajustar los escenarios”, ha adelantado Ossorio en Antena 3.

Estas afirmaciones van en contra de las planteadas por el vicepresidente del Gobierno regional que ha defendido que "no contempla" una vuelta al cole que no sea presencial. "Trabajamos y llevamos trabajando cuatro meses para que la vuelta sea presencial y, de hecho, todo lo que se está haciendo es en esa línea", ha sostenido Ignacio Aguado en declaraciones a los medios tras asistir a la inauguración del proceso de peatonalización de la Puerta del Sol.

"Hay miles de padres preocupados acerca de qué va a pasar a partir del 4 de septiembre cuando empieza la Educación Infantil", ha lamentado a la vez que señalaba que hay padres que "no tienen otra alternativa" que no sea que sus hijos vayan al colegio y que, en el caso de que no se vuelva a las aulas, esto va a suponer un "varapalo" económico porque se "condenaría a miles de padres a que tengan que dejar su trabajo para poder cuidar de sus hijos". "Hay que dar una oportunidad de que esos colegios abran, de intentar hacer las cosas bien", ha zanjado Aguado.

El titular de Educación, por su parte, ha defendido que hay que volver a las aulas en septiembre adaptando el regreso a la situación pandémica del momento. Para ello, ha defendido que su Consejería ya elaboró un protocolo con cuatro escenarios que son los que regirán en la vuelta al cole, si bien ha reconocido que no estará todo listo para los primeros días. "Estamos haciendo todo el esfuerzo, desde la Consejería y las áreas territoriales, comprendemos que dictar esas instrucciones, enviarlas a los centros y que los centros se organicen es complicado", ha admitido el consejero, una afirmación que ha defendido asegurando que "cuando nos confinamos, los supermercados tuvieron alimentos y no les dieron instrucciones con mucha antelación".

Paralelamente, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, era más claro y también ponía en duda una vuelta al cole 100% presencial. Escudero ha reconocido en la Cadena Ser que "con los datos que hay hoy" en Madrid y la tendencia que se dibuja "no me plantearía un inicio 100% presencial" de las clases. Escudero ha planteado que en cualquier caso la decisión debe tomarse con los datos y las tendencias que haya cuando se acerque más la fecha del inicio de las clases.

El consejero de Sanidad ha explicado que entre Sanidad y Educación de la Comunidad han elaborado un documento con cuatro escenarios para el inicio de las clases que va desde el 100% presencial al 100% online. Sobre el primero, ha asegurado que si tuviera que tomar ahora una decisión "yo tendría mis dudas, lo voy a dejar ahí".

Contratación de personal

El consejero de Educación ha seguido cargando contra los sindicatos en otra entrevista en Antena 3. Ossorio ha insistido en que se trata de una huelga por "razones políticas" y ha dicho que ya estaba prevista a finales de junio como así se lo dijo un representante de Comisiones Obreras. "No hay más que ver las razones, nos acusan de falta de previsión y el 9 de julio hicimos unas instrucciones, dicen que no bajamos las ratios, pero si la pandemia sigue contrataremos hasta 8.500 profesores para desdoblar las aulas, dicen que no garantizamos la limpieza, pero hemos adaptado todos los protocolos", ha defendido.

El consejero de Educación ha recordado que el 9 de julio presentó un plan en el que se han perfilado cuatro escenarios para el regreso a las aulas. Uno basado en un escenario "prácticamente normal", con medidas de higiene y mascarillas en ESO y Bachillerato si no se podía garantizar distancias. Otro, el escenario dos más próximo a la situación, se basa en la semipresencialidad. Los grupos de alumnos más pequeños, Infantil y Primaria, se reducirían, mientras que ESO y Bachillerato cursarían los estudios "mitad presencial, mitad online". El tercer escenario sería el del confinamiento y el cuarto "libre de virus".

Ahora, ha explicado, "se trata de adaptar esos escenarios previstos a la situación actual". Ha reiterado que la Consejería de Sanidad, además, está realizando un protocolo para "que esté claro cómo actuar con un caso sospechoso".

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y el propio Ossorio presentarán el próximo martes el plan para el regreso a las aulas. Dos días después los ministros Salvador Illa e Isabel Celaá celebrarán una Conferencia Interterritorial conjunta el 27 de agosto con los consejeros autonómicos para analizar las condiciones de la vuelta a las aulas, prevista para dentro de dos semanas.
560 rastreadores

El consejero de Sanidad ha reconocido que la Comunidad de Madrid vive actualmente un repunte de casos, que ha ligado a la "movilidad" que tiene la región y al "propio comportamiento de la pandemia en toda Europa". El consejero de Sanidad ha incidido en que también están subiendo las estadísticas de contagios en Madrid porque "hemos aumentado mucho nuestra capacidad diagnóstica".

En cuanto a los rastreadores, Escudero ha asegurado que la Comunidad cuenta actualmente con 560 contratados, entre técnicos de Salud Pública y operadores de rastreo. Pese a que el Gobierno madrileño acudió hace unas semanas al contrato de urgencia con la empresa privada Quirón Salud para reforzar su red de rastreo, el consejero asegura que Madrid cuenta con "suficientes" rastreadores "a día de hoy". Ha negado, además, que la Comunidad haya acudido a la figura del voluntario y que han sido las propias universidades, en especial la Complutense, las que le han ofrecido trabajadores voluntarios. "Estamos preparados para aumentar las contrataciones", ha subrayado.

Escudero también se ha referido a que tres de los grandes hospitales de la Comunidad, entre ellos el Doce de Octubre o Gregorio Marañón, hayan suspendido intervenciones quirúrgicas o consultas por el repunte de casos en Madrid. El consejero ha justificado que se trata de hospitales que atienden a zonas sanitarias más afectadas por la pandemia, como Villaverde, Usera y Carabanchel, y que por el momento no ve que haya que tomar estos "planes de elasticidad" en otros hospitales de la región.

martes, 24 de diciembre de 2019

"Brexit educativo. Los caminos de la desigualdad crecen" (Manuel Menor)

Reproducimos este artículo de Manuel Menor

Son muchos los síntomas de Brexit  indicativos de que  caminamos hacia un sistema muy propicio para la ignorancia y la manipulación constante

De hacer caso a la historia de la desigualdad que propone Thomas Piketty en Capitalismo e Ideología, el Brexit inglés sería un síntoma agudo de la evolución  hacia la postpolítica. En ese proceso, ya en marcha, se avecinan muchos otros Brexit que ya habrán empezado a descomponer el orden geopolítico en que habíamos vivido. Thatcher y Reagan removieron muchos de los elementos que estorbaban la cultura satisfecha de los poderosos, como decía Galbraith. Propiciaron las políticas que redujeron los beneficiados del Estado de Bienestar de los años 50 a 80. Ahora, los profetas neoliberales Trump y Johnson ya disponen de múltiples seguidores para que, con réplicas del seísmo del Brexit que se avecina -cambios en las relaciones comerciales, movimientos estratégicos para controlar materias primas principales como el litio y las tierras raras, o múltiples maneras de torpedear las decisiones clave que pudiera adoptar la COP25-, se marque el camino a una torturada humanidad que no logra cumplir los objetivos mínimos que las previsiones de la ONU han ido fijando para que el cumplimiento de los Derechos Humanos no pase nunca de declaración etérea universal.

Lo que hay
En España también estamos, a escala, en esa dinámica de desandar lo aprendido y, como el cangrejo, volver a modelos del siglo XIX. Mientras las apariencias de la moda y costumbres amables sitúan a lo más selecto en pleno consumismo del siglo XXI, en otras muchas cuestiones el resto de personas y grupos tiene vidas que, en muchos capítulos, seguirán muy atrás. Reflejo de lo que esta sociedad nuestra tiene debajo es que uno de cada tres niños sufre exclusión social –una de las pautas de  que muestra que España sigue siendo uno de los países con más desigualdad en Europa-, lo que propicia entender que en otras muchas cuestiones importantes no nos ponemos de acuerdo. A punto estamos, por ejemplo, de que esta XIV Legislatura vaya a ser dirigida por un Gobierno muy inestable, después de prolongadas negociaciones y afiladas contestaciones de quienes quedarían en la oposición. La mejor metáfora de esta inestable situación, tan inconsistente vulnerable y efímera, vuelve a darla el texto de Beckett, Esperando a Godot, que estos días se representa en el Teatro Bellas Artes de Madrid.

Visto este panorama desde la perspectiva que ofrece el sistema educativo español,  se puede observar cómo repite el mismo esquema organizativo. Mientras un 33% de los niños y niñas van a la enseñanza privada y concertada, el resto está destinado, desde antes de nacer, a una escuela pública escasa de recursos y, además, aguantando que muchos gestores de las políticas educativas invoquen términos como “Calidad”, “Esfuerzo”, “Libertad de elección de centro” y otros similares, no solo como forma de distinción interesada sino como estrategia para demandar crecientes recursos del erario público para sus centros privados.

Escolarizar  
Una educación universal bien atendida siempre ha tenido en España una perspectiva conservadora que no ha cesado de sostener su tradicional Brexit respecto al común de los españoles. Valga de ejemplo observar que, casi 100 años después de la Ley Moyano, cuando en 1953 Joaquín Ruíz Jiménez propuso su Reforma de las Enseñanzas Medias, él mismo dijo a las Cortes franquistas que solo había 115 institutos públicos frente a 900 colegios privados. Pudo haber añadido también -pues bastaba que hubiera recitado la Orden del BOE, en su nº del 15.04.1939- cómo, en Madrid, se habían   suprimido siete de los 13 institutos que había habido en la ciudad y pudo, igualmente, haber mostrado el analfabetismo consiguiente que pervivía. Sin embargo, en su propia ley y en otras resoluciones que adoptó –en sintonía con los demás ministros de Educación habidos desde que se montó la Junta de Burgos, y casi hasta 1982- no cesó de incentivar la iniciativa privada ni las subvenciones que dieron seguridad al negocio educativo. De modo que cuando llegaron los Pactos de la Moncloa, también en el BOE se pudo leer cómo -para establecer “la gratuidad progresiva de la enseñanza”-  aquel 25.10.1977 se expuso un “Plan Extraordinario de Escolarización”, teóricamente dotado con 40.000 millones de pesetas, con el que se crearían 400.000 plazas de EGB (Educación General  Básica), 200.000 de Preescolar y otras 200.000 de BUP (Bachillerato Unificado Polivalente) durante el año 1978.
Todavía hubo que esperar 40 años más para que, a finales de los 90, se universalizara la obligatoriedad de la educación hasta los 16 años. Y a saber cuánto más habrá que esperar para que desaparezcan los muchos retos pendientes en lo que a igualdad y no segregación se refiere. No solo a causa de la gran división social que implica la existencia de una doble red educativa, en que la libertad de elección es privilegio de muy pocos a cuenta de los recursos presupuestarios de todos. También, porque siguen vivas muchas deficiencias, descuidos y desatenciones, vigentes en los Presupuestos de que dispone la educación pública, muy por debajo de la media europea.
Cierta desvergüenza se esgrime cuando desde instancias de la Privada dicen, para recabar más recursos y desarrollar su potencial expansivo, que es más barata que la Pública. Sabido es, desde antes de que Esperanza Aguirre tratara de manipular el INCIE –en la etapa de J. L. Garrido- que en igualdad de circunstancias objetivas la Escuela Pública es más eficiente, como confirma el último Informe PISA, tan invocado otras veces. En su cómputo comparativo apenas hablan de zonas rurales, de los barrios marginales y, sobre todo, de la atención debida a los chicos y chicas que, por otras causas, están necesitados de todo tipo de ayudas. De ese conjunto de actuaciones, muy costosas y poco vistosas con que carga especialmente la red pública, nada dicen, aunque haya grupos que, para no cantar tanto, muestre algún testimonio llamativo… de contrastante clientela. Todo su afán por el distrito único –supuestamente para la libre elección de centro-, les viene de que, como en cualquier otro negocio “liberal” pero protegido les encantaría tener el monopolio de la educación, como en cualquier otro negocio “liberal”. Con la bendición de muchos jerarcas católicos en su haber, quieren que este servicio público siga funcionando a expensas de una supuesta “iniciativa social” –distorsionador de lo que ese adjetivo significa-, sin ocuparse de que propicia una sociedad más egoísta, en permanente brexit respecto al 67%  de la población.
Saber sin comprender
En el siglo XIX, antes de que existieran derechos sociales reconocidos y sustentados en el poder del Estado, autores como Dickens o Disraeli mostraron esta dinámica conflictiva de “las dos ciudades”. En España, la Condesa de Pardo Bazán o su gran amigo Pérez Galdós también. Hoy, cuando las urgencias internacionales y nacionales van a pesar cada vez más en la dirección segregadora, del tipo BREXIT, el riesgo de que los servicios sociales que más deben unir a los españoles prosigan hacia esa fragilidad, es muy alto; la pelea interminable por una historia educativa en igualdad, puede desequilibrarse mucho más de lo que está. El terreno para que cada vez haya más gente que sepa poco sin comprender nada está muy bien dispuesto y perfectamente abonado; tecnológicamente, es viable.
TEMAS: Brexit. Igualdad. Ciudadanía. Conocimiento. Neoliberalismo.
Manuel Menor Currás
Madrid, 15.12.2019

domingo, 28 de julio de 2019

"Postales para este verano" (Manuel Menor)

Manuel Menor nos envía este artículo



Una breve muestra indica que, en el presente, abundan ingredientes para que parezca como que hacemos, aunque reiteremos pautas inmóviles.
1.- GÉNERO: Dice el arzobispo de Toledo –puesto que en tiempos anteriores al XIX era muy apetecible por su riqueza feudal- que “no cree en la igualdad de género”. “No es –dice- la solución para vencer al machismo inaceptable”. Por su parte, el Banco de Santander patrocina en el mismo periódico un contenido en que propaga que “el talento no entiende de género”, tratando de hacerse eco de una exposición fotográfica que patrocina. El mensaje, que en el primer caso es más primitivo  y tendente a que no se disperse el rebaño, en el segundo se abre a múltiples interpretaciones. ¿Es una cuestión de marketing, que cada una de las dos empresas –según Ángel Munárriz, la Iglesia también es  S.A.- trata de manejar a su favor?
2.- MADRID CENTRAL: Tarde y más regular que bien, se había logrado concretar un mecanismo que paliara un serio problema de Madrid. Después de años de inoperancia y tratamiento fraudulento de las estaciones medidoras del aire, podía ser un buen comienzo. De pronto, el cambio municipal arrampla con los datos, con el interés del proyecto y resetea todo. A Larra le hubiera encantado oír a Díaz Ayuso, arguyendo que hacía aumentar la delincuencia. Para mayor desconcierto, una jueza ha puesto algo de orden en el guirigay y, mientras Almeida persiste en su idea feliz de que ese Madrid Central era un desmán, la UE ha recordado que si no le ponen coto a la  contaminación ambiental de la ciudad pronto habrá multa por no cumplir. ¿Es un problema de lectura o de sintaxis….?
3.- EDUCACIÓN INCLUSIVA: Díaz Ayuso también ha mostrado su afán por el trabajo educativo dejando a muchos docentes al borde de la incompetencia: “Hay padres preocupados porque se rumorea que en algunos colegios hay colectivos que hablan a sus hijos de temas que ellos no quieren”. Y se ha apuntado a “seguir avanzando en el respeto a la diversidad, en la tolerancia y contra la discriminación y contra el acoso”. Por su parte, sus aliados de VOX –con la anuencia de Aguado, del Cs- han comenzado a pedir –repitiendo la dinámica iniciada en Andalucía- los listados de quienes hubieran impartido talleres sobre diversidad afectivo-sexual. No han tardado en CCOO-Madrid en recordar la serie de derechos y normas legales que entre unos y otros están sobrepasando. ¿A quién o quiénes aprovechan las supuestas rumorologías?
4.- CIUDADANÍA: La sesión de la Asamblea de Madrid para una investidura presidencial de la Comunidad, sin nadie a quien investir, tuvo ingredientes de gran interés. Por un lado, Vox logró ser el centro: estuvo en boca de cuantos oficiaron en el acto, pese a ser el segundo partido más pequeño. Por otro, Cs mostró, una vez más, cómo sus tácticas e interés como partido le llevan a un callejón sin salida: va de víctima y, además de trapisondista en su trato de tapadillo con la ultraderecha, no cesa de ser el regenerador de un PP corrupto. Y en tercer lugar, todos los partidos, incluidos los que tienen alguna posibilidad real de que no se repitan las elecciones, han estado acordes en emitir mensajes en que pretextaban un altísimo interés por la ciudadanía. En un arrebato de sincera desmesura, lo resumió Rocío Monasterio (de Vox, claro): “No vamos a dejar de hacer esfuerzos, de dedicar horas para llegar a un acuerdo, porque creemos que los madrileños se lo merecen”. ¿Pensaba que creíamos que se habían cansado?
5.- MERITOCRACIA: El de Patricia Ortega, primera mujer ascendida al generalato en el Ejército español, ha sido acontecimiento propicio para dar una pátina de modernidad a esta institución. Su cúspide era alcanzable también por quienes habían pasado ya de ser, como en la sociedad, secundarias en las conversaciones de oficiales. Desde el 23.03.1988, en que fue publicado el primer Real Decreto que aprobaba el acceso de las mujeres a los cuerpos y escalas del Ejército en las mismas condiciones de acceso y promoción que los hombres, han transcurrido 31 años, lo que añadido a las condiciones que ha tenido que acreditar esta mujer, hace preguntarse: ¿Es rápido o lento el ritmo de igualdad y el canon de mujer que aquí se han puesto de manifiesto?
Y 6.- MIRADAS DESDE LA HISTORIA: “Feminidad” frente a “feminismo” era, según contó en su momento Mª José Lejárraga,  el eslogan de comienzos del siglo XX frente a las pretensiones de las mujeres pioneras de sus derechos. Qué abarcaban ambos constructos ha sido un debate abierto e inconcluso. Íntimamente vinculados a la educación, sus simbolismos y leyes, ahí continúa -con argumentos idénticos a los de antaño- en un presente muy rico en postales indicativas de que la fecha de caducidad de pautas sociales relevantes no ha cesado.  Si lo que Patrimonio Nacional quiere exhibir en su Museo de las Colecciones Reales es cronológica y temáticamente corto, estas historias actuales desbordan, por transversales, a las que intentará contar de Austrias y Borbones; no han concluido y acreditan un acendrado pedigrí, fácilmente comprobable.
Recién inaugurado el Ministerio de Educación, en 1900, García Álix ya señalaba cómo  “la libertad de enseñanza, en nuestro país, se ha convertido en un censurable mercantilismo. La moda, el capricho, la propaganda interesada, han venido apartando de los centros docentes oficiales a los hijos de nuestras clases elevadas o acomodadas, entregándolos a los colegios de instituciones de carácter privado que, con la llamada incorporación, vayan secando el tronco de la enseñanza oficial” (Diario del Congreso de Diputados, 17.12.1900).
Por otro lado, oír hablar actualmente a algunos políticos indica lo poco que se ha cambiado. Francos Rodríguez, testigo de lo que pregonaron los Congresos Católicos desde 1889 –después de que León XIII adoctrinara sobre libertad de educación, de conciencia y de expresión (Libertas praestantissimum, 15, 18, 19…, 30, 31)-, los veía más que como “lugares de concordia y de fe”, como “el bastión donde resonaron gritos de guerra, frases incendiarias y palabras que conmovieron la conciencias, no para elevarlas a Dios, sino para empujarlas con un odio inextinguible a la lucha fratricida” (Diario de Sesiones del Congreso de Diputados, 12.07.1901).
Y vino esta, acompañada de contrarreformas. Como aquel curso para enseñantes de Primaria, en junio de 1938 (Pamplona), donde, según contaría Marta Mata, “más de la mitad del tiempo estuvo dedicado a temática ideológica, un tercio a educación física y el resto a formación pedagógica”. O la constitución del CSIC en 1939, por Ley de 24 de noviembre. Para erradicar la JAE e indirectamente la ILE, se empeñaron -“frente a la pobreza y paralización pasadas”- en “imponer al orden de la cultura las ideas esenciales que ha inspirado nuestro Glorioso Movimiento, en las que se conjugan las lecciones más puras de la tradición universal y católica con las exigencias de la modernidad”…   Con el resultado de que, hasta 1943, habían depurado a más de 60.000 maestros y profesores.
¡Suerte y buen verano!



Manuel Menor Currás
Madrid, 15.07.2019