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viernes, 6 de marzo de 2026

Ayuso aprueba el nuevo plan de financiación de universidades públicas, tildado de “insuficiente” y “engañoso” (Alejandra Mateo Fano para elsaltodiario.com)

Artículo de Alejandra Mateo Fano para elsaltodiario.com
  • La Plataforma de Universidades Públicas de Madrid subraya que este modelo pactado con la Conferencia de Rectores “responde más a una operación de lavado de imagen que a un cambio estructural del modelo”.
4-3-2026

La Comunidad de Madrid ha alcanzado este martes 3 de marzo un acuerdo con los rectores de las seis universidades públicas madrileñas (Complutense, Autónoma, Politécnica, Alcalá, Carlos III y Rey Juan Carlos) para la aprobación del nuevo modelo de financiación autonómica. Se trata del primer pacto de financiación regional para las instituciones educativas que tendrá carácter plurianual. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha detallado que el modelo contempla la inversión de 14.800 millones de euros desde 2026 hasta 2031, que no es la cantidad dedicada a “inversión” a pesar de los engañosos titulares.

El presupuesto para la educación superior estaría asimismo cubierto en un 83% por la Comunidad de Madrid (cerca de 12.300 millones de euros) a través de los Presupuestos Generales regionales y del capítulo III de precios públicos. “Queremos garantizar la suficiencia económica de las universidades públicas madrileñas y permitir su planificación plurianual”, destacó en la mañana del martes la presidenta autonómica desde la Real Casa de Correos, sede del Ejecutivo regional, sin ahondar en demasiados detalles sobre esta cuestión ni permitir preguntas de los medios presentes. En la firma estuvieron también los consejeros de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, y la de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, antes viceconsejera, tras la destitución del consejero Emilio Viciana. De este modo, se espera que las universidades puedan revertir paulatinamente la situación de extrema precariedad e infrafinanciación que llevan sufriendo y que ha afectado tanto a las condiciones de los docentes como a la calidad de la enseñanza.

La Comunidad de Madrid ha explicado que los centros universitarios tendrán acceso a dos tipos de fondos extraordinarios: uno de Convergencia, orientado a corregir desequilibrios, y un fondo adicional que permitirá “corregir y compensar los efectos de la aplicación del nuevo modelo y ofrecerá financiación para proyectos singulares con el objetivo de incrementar su competitividad”. Cada universidad pública madrileña, adelantó Díaz Ayuso, “deberá aprobar un plan estratégico con un horizonte mínimo de cinco años alineado con los objetivos de este modelo. Este plan deberá contar con la participación del Consejo Social correspondiente e incorporará mecanismos de seguimiento anual. Cada universidad deberá presentar cada año una memoria económica justificativa del destino de los fondos recibidos de la Comunidad de Madrid”. La Complutense recibirá de la Comunidad de Madrid en seis años 2.914,2 millones de euros; la Autónoma, 1.260,5 millones; la Universidad de Alcalá, 763 millones; la Carlos III, 850,1 millones; la Politécnica, 1.676,3 millones, y la Rey Juan Carlos, 971,9 millones de euros (sin tener en cuenta los fondos comunes).

La Plataforma de Universidades Públicas de Madrid advierte de la “letra pequeña” del pacto y ha mostrado su rechazo rotundo hacia un modelo que considera “insuficiente”

Pese a estos datos, que representan una tímida mejora en términos económicos, la Plataforma de Universidades Públicas de Madrid advierte de la “letra pequeña” del pacto y ha mostrado su rechazo rotundo hacia un modelo que considera “insuficiente”. La coordinadora interuniversitaria ha destacado en este sentido que estas partidas presupuestarias a cinco años vista “responden más a una operación de imagen que a un cambio estructural del modelo” ya que “se trata de un incremento acumulado hasta 2031 y que solo se materializa plenamente en el último año del periodo”. “Como tienen por costumbre, se nos lanzan cifras absolutas de millones que parecen muy abultadas. Pero es engañoso lanzar datos económicos y datos de subidas interanuales, cuando hablamos de una asfixia que se ha fraguado en al menos dos décadas”, han aseverado tras conocerse los pormenores del acuerdo, fraguado a espaldas de las docentes en lucha.

De este modo, indican, la transferencia nominativa a las seis universidades públicas pasará tan solo de los 1.166 millones de euros actuales a 1.646 millones de euros en 2031, un cambio apenas perceptible en la práctica. En realidad, la inversión universitaria pasará en términos relativos del 0,4% al 0,45% del PIB regional (lejos del 1% del PIB reclamado por la comunidad docente y estudiantil, estipulado en la Ley Orgánica del Sistema Universitario, la LOSU). La media nacional se sitúa en el 0,7%. Por tanto, aclaran que el incremento del 41% anunciado por el Gobierno “no es una subida inmediata ni homogénea, sino un crecimiento acumulado a seis años vista” que obligaría en última instancia a las públicas a implementar planes de recortes. Para alcanzar un nivel asemejable al 1% del PIB para 2030 haría falta un incremento presupuestario de cerca de 2.700 millones de euros en los próximos seis años desde el presupuesto actual. Lo que actualmente propone Díaz Ayuso es una quinta parte de esa previsión.

Dependencia de financiación externa y más “estrangulamiento financiero”

La financiación continúa por debajo del resto de regiones del Estado español pese al crecimiento económico comunitario. “Madrid es la comunidad más rica, la que más crece y es la que menos invierte por alumno, el mismo modelo de privatización de la sanidad lo están aplicando a las universidades”, ha destacado esta semana Mario Rísquez, profesor de Economía en la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Plataforma por la Universidad Pública. “Lo que pone blanco sobre negro este anuncio es que los fuertes recortes que ya se han comenzado a implementar en algunas universidades se van a consolidar durante los próximos años. Si no se incrementa sustancialmente la nominativa, no queda otra alternativa que recortar gastos —principalmente de personal—, o pedir prestado, o suspender pagos”, refieren a través de un comunicado.

Este déficit estructural se ha materializado en los últimos años a través de la contratación abusiva de profesorado sustituto y asociado, con contratos mucho más precarios que otras figuras docentes. “La Comunidad no va incrementando el presupuesto acorde al crecimiento vegetativo de las universidades y esa brecha que se ha ido generando estos últimos años es lo que ha provocado esos déficits y ese incremento de la deuda. Están con una situación de liquidez o de crisis de liquidez bastante extrema”, comenta Rísquez.

Actualmente, tal y como señala el informe 10 datos demoledores sobre la privatización de la educación y la asfixia económica de la universidad pública en Madrid, publicado por UCM por la Pública en septiembre de 2025, de las 49 universidades públicas que hay en España, las cuatro universidades que menos porcentaje de financiación reciben por estudiante son madrileñas. Este contexto de “estrangulamiento financiero” se resume, en palabras de las docentes en lucha, en bajos salarios y la caída de oferta de plazas y cierre de grados. La Plataforma por la Pública lleva tiempo alertando igualmente del trasvase de alumnos desde las públicas a las privadas, atribuyendo este proceso a una estrategia calculada del Gobierno regional para favorecer a estas últimas: “Frente a 174.359 estudiantes de las universidades públicas presenciales de Madrid, 77.094 personas estudian hoy en alguna de las universidades privadas presenciales, un 31% del total; es decir, prácticamente uno de cada tres”, asegura el estudio. En los últimos cinco años, Madrid es la comunidad que más ha disminuido su oferta de plazas en las Públicas, un descenso del 7,8%.

La plataforma interuniversitaria no descarta nuevas movilizaciones

Para Eva Aladro, catedrática y miembro de UCM en Lucha, este modelo “obliga a las universidades a buscar fuentes de financiación externa. Esto es algo completamente inconstitucional si leemos la exigencia en la Constitución de autonomía y suficiencia financiera para las universidades públicas y si tenemos en cuenta que también la LOSU desarrolla la idea de que las universidades tienen que ser estables financieramente”. Esto significa que no se pueden poner unos objetivos desde un órgano político o designado políticamente, como es una consejería de educación, que puede desestabilizar las líneas de investigación o los trabajos académicos que desarrollen las universidades.

En suma, las públicas convergen en que existe un intento de maquillar la imagen del Ejecutivo autonómico ofreciendo “migajas presupuestarias” para pacificar a un sector que acumula una larga trayectoria de parones y protestas estudiantiles en el último año. En abril de 2025, la comunidad educativa celebró una huelga total convocada en todos los niveles educativos, incluyendo el universitario, lo que se sumó a otras dos días de parón en noviembre antes de la aprobación de los presupuestos autonómicos. La Plataforma estudiará distintas movilizaciones a lo largo de las próximas semanas como respuesta al anuncio de Díaz Ayuso con el objetivo de alcanzar “una inversión digna” acorde a las reclamas del sector universitario. “Solo con las movilizaciones del año 2025 hemos provocado una crisis en el Gobierno de la Comunidad de Madrid, la paralización temporal de la LESUC y hemos demostrado que el castillo de Ayuso no es inexpugnable. Tras la caída de ‘los pocholos’, pretenden atajar la crisis y desmovilizarnos con un cambio de Consejera y una burda escenificación. Pero la asfixia sigue sin revertirse en sus tendencias fundamentales”, concluyen en su comunicado de respuesta a las instituciones firmantes.

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miércoles, 2 de abril de 2025

La Comunidad de Madrid quiere fijar por ley que no aportará más del 70% del presupuesto de las universidades (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

 Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es

  • La Consejería de Educación pide a los rectorados que busquen otras vías de financiación y abre la puerta a que los centros creen fondos de inversión en su búsqueda de recursos alternativos

27/03/2025

El Gobierno de la Comunidad de Madrid que dirige Isabel Díaz Ayuso quiere fijar por ley que su aportación a la financiación de las universidades públicas de la región no superará el 70% del total en el mejor de los casos. El resto lo tendrán que buscar de otras fuentes, según figura en el borrador de ley universitaria que ha elaborado la Consejería de Educación.

Más información:

“Corresponsabilidad de las universidades en la obtención de recursos para su financiación, que implicará un compromiso de incremento gradual de sus ingresos a través de fuentes distintas a las transferencias realizadas por la Comunidad de Madrid”, se lee en el texto.

A cambio de recortar su inversión y asegurarse de que nunca subirá demasiado, la Consejería permitirá a los rectorados “constituir fondos de inversión u otros mecanismos financieros destinados a la obtención de recursos”, para lo que levantará la mano con los controles que impone la normativa.

Actualmente el Ejecutivo regional financia alrededor del 80% del presupuesto de las universidades, una cantidad que los rectores llevan meses denunciando que no les da ni para cubrir las nóminas.

El borrador, que está previsto negocien los rectores con el consejero Emilio Viciana este jueves, dibuja un modelo de financiación plurianual con tres patas: la financiación básica (la transferencia corriente que supone el grueso del presupuesto universitario), las necesidades específicas (partidas para el mantenimiento de los campus, etc.) y los objetivos, un modelo que los mandatarios universitarios vienen reclamando hace tiempo, como tienen otras comunidades autónomas, porque les permiten conocer los ingresos a medio plazo y así planificar algo su actividad.

También se incluye una salvaguarda para la Comunidad de Madrid por la que se reserva la capacidad de “revisar y adecuar” los pagos en el caso de que el Gobierno “incurriera en un déficit superior al doble del previsto”. O sea, si el Ejecutivo lo hace mal, lo pagan las universidades.

El texto no habla de cantidades ni menciona siquiera el 1% del PIB que contempla como financiación mínima la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), la norma superior a esta y que la ley madrileña no puede contradecir.

“No puedo reponer jubilaciones”

El documento desgrana cómo será cada una de las patas de la financiación. De la básica dice que “está destinada a garantizar el normal funcionamiento de las universidades con un nivel suficiente y homogéneo de calidad”. La afirmación es difícil de sostener si se tiene en cuenta que actualmente, con una partida superior al 70% que se quiere poner ahora como tope, las universidades apenas cubren gastos.

La rectora de la Autónoma de Madrid (UAM), Amaya Mendikoetxea, lo explicó en un acto que juntó a los seis mandatarios de centros públicos de la región para protestar por su situación. “El 80% de los ingresos generales va a pagar el capítulo 1 (personal). El 15% lo empleamos en abrir los edificios, en poner la calefacción. Nos queda un 5% (de 200 y pico millones de euros) para todo lo demás. Esto significa que con un crecimiento vegetativo del capítulo 1 ya no puedo reponer las jubilaciones, ahí ya estoy recortando. Por supuesto, no hay capacidad de crecimiento o expansión, de pensar en nuevos proyectos de titulaciones, en centros de investigación, etc. Estamos en un momento en el que la dificultad es mantenernos, no ya mejorar. Estamos en riesgo”.

En cuanto a la financiación por objetivos, que se revisará cada cinco años, continúa la propuesta de la Comunidad, “se establecerá en función del cumplimiento de objetivos estratégicos que se hayan fijado en los contratos­-programa a suscribir entre la consejería competente en materia de universidades”.

A la hora de fijar los objetivos que, de cumplirse, aporten financiación extra, 
el Gobierno podrá tener en cuenta los "mejores usos académicos", 
que incluyen la endogamia o el éxito laboral del alumnado

Pero, añade, a la hora de fijar los objetivos se tendrá en cuenta lo que el texto llama “los mejores usos académicos”. Estos incluyen, según detalla la Consejería en el texto, una menor endogamia (medida en el porcentaje de personal docente e investigador que leyó la tesis en la misma universidad en la que está contratado); la aprobación de medidas “adecuadas para el fortalecimiento de la objetividad, y de los principios de libre concurrencia, mérito y capacidad, en los procesos de selección de personal”; el “nivel de inserción laboral contrastado de los egresados y la calidad del empleo obtenido por estos” (una medida que prima los grados con más salidas laborales); “el número de patentes licenciadas”; o el “fomento de las pruebas de admisión para aumentar la exigencia y prestigiar determinados grados como Educación Infantil y Primaria”, una medida que ya existe en algunas universidades de Catalunya.

La Comunidad también quiere ahorrarse de año en año los fondos que no se utilicen: “Se podrán detraer de los importes a transferir en el siguiente ejercicio una cuantía equivalente a las partidas transferidas que no hayan sido ejecutadas para la finalidad para las que se libraron”.

Los fondos

Otra de las novedades de la propuesta del Gobierno regional es que permitirá a las universidades crear fondos de inversión “para obtener recursos”, según se lee en el apartado Nuevas formas de financiación.

Para facilitar este instrumento, que podrá estar tan dotado como cada universidad decida, la Comunidad levantará la obligatoriedad de que el Gobierno emita autorizaciones ad hoc. Bastará con que “la universidad constituya una oficina dotada con personal especializado y con la formación adecuada, dedicados a su gestión”.

José Vicente Saz, rector de la Universidad de Alcalá, recordó hace unos días respecto al borrador que “la captación de fondos no es una novedad”, que las universidades ya lo están haciendo y “esa parte” le parecía bien. “Pero no puede ser la base de la financiación de universidades públicas”, advertía.


Más información:

Este diario ha preguntado a varias universidades, pero por el momento han declinado manifestarse a la espera de la reunión del jueves con el consejero Viciana. Según fuentes conocedoras de la negociación entre los rectores y la Comunidad, el político espera las opiniones de los mandatarios sobre la propuesta. El Gobierno regional guarda silencio.

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martes, 20 de octubre de 2020

Josep A. Planell: "La educación online no es solo que los profesores se graben mientras dan la clase" (Daniel Sánchez Caballero para ELDIARIO.ES)

 Publicamos esta entrevista que leemos en ELDIARIO.ES



Josep A. Planell es el rector de esa universidad peculiar que es la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), que este miércoles ha cumplido 25 años. Impulsada desde la Generalitat, gestionada de manera privada pero con precios públicos, la UOC presume de ser "la primera universidad totalmente online del mundo" y cuenta con 77.549 estudiantes este curso. Con el bagaje que dan más de dos décadas de dedicación exclusiva a la formación a distancia en el centro, su rector alerta en esta entrevista de que la educación superior online, tan presente estos meses los campus, implica más que simplemente grabarse las clases; debe participar de ella –y estar formado– todo el personal de la universidad. También pone en valor la presencia física de los campus en las ciudades y alerta contra algunos centros "que solo buscan el beneficio" económico.

Partiendo de que hay tantas propuestas para pasar lo presencial a online como facultades o hasta profesores, si se quiere, ¿cómo ve la educación a distancia que están planteando las universidades normalmente presenciales?

Ellos han tenido que afrontar una emergencia, y las emergencias tienen un principio, pero deben tener un final porque si no, no serán emergencias. Han hecho lo que han podido y estaba en sus manos, yo aplaudo y creo que tiene mucho mérito lo que todas las universidades españolas han hecho. Pero en cuanto a lo que podemos considerar que es formación online o no ahí hay muchas variables. La primera y más importante para mí es que el online no depende solo del personal académico. Necesitas que el personal de gestión esté absolutamente sincronizado y trabajando codo con codo con los académicos. La tecnología tiene que ayudar a los académicos, facilitar procesos de evaluación. Hace falta que el personal que se conoce como PAS (personal de administración y servicios) tenga unas competencias adecuadas para pasar al online. No solo que los profesores se adapten a filmarse mientras dan la clase.

“Lo que se está haciendo en algunas universidades no es educación a distancia”, le he leído. ¿Qué sí lo es?

En el momento en el que las universidades presenciales hagan la apuesta por el online deberán escoger el modelo pedagógico que quieren y adaptar sus estructuras a este modelo. El vicepresidente primero del MIT ha publicado un libro en el que cuando analiza el futuro de la educación considera muy importante tener en cuenta los periodos de atención del cerebro. Un vídeo de una hora es insostenible. Él dice que la atención se mantiene durante 10-12 minutos. Si tu apuesta online es filmar clases, deberás personalizar al máximo. El online puede considerarse esto, la filmación de clases, que es el modelo igual que el presencial. Tienes un profesor que emite conocimiento, los estudiantes lo reciben, toman notas, etc.

El modelo UOC no es así. En nuestro modelo no hay clases, los profesores no dan clases. Se parece más a la flipped classroom, el estudiante aprende haciendo. Es un modelo distinto del presencial y del online, en el que el profesorado dicta un conocimiento. Al estudiante se le plantean una serie de retos que debe resolver a través de pruebas de evaluación continuadas y para ello se le proporcionan unos recursos de aprendizaje (para entendernos, podrían ser los apuntes, pero es mucho más complejo), se le coloca en un aula virtual con un profesor al frente que le va a convocar para seminarios, le propondrá trabajos y va a resolver las dudas que el estudiante tenga mientras trabaja o estudia y la propia aula es una red social en la que los estudiantes pueden estar en contacto, hacerse preguntas, resolver problemas conjuntos y trabajar en pares. Esto permite la tecnología: tener ocho mil aulas organizadas de la misma forma. Con su profesor que los tutorizará, sus recursos de aprendizaje y un conjunto de estudiantes en el aula con los que trabajar conjuntamente.

Pero para una universidad como la UOC es más fácil mantener enganchada a la gente, que se apunta sabiendo lo que hay. Los de las universidades 'presenciales' se han encontrado esto de manera sobrevenida, quizá no estaban preparados.

El estudiante que viene a la UOC sabe a lo que viene. Ahí hay un punto de discusión muy interesante: si la docencia va a pasar a ser híbrida online presencial para la mayoría de las universidades, en la descripción de derecho y deberes de estudiantes y profesores esto deberá ponerse de manifiesto, porque nadie te obliga a priori a tener un ordenador o una tableta. En otros países ha habido desmovilización de estudiantes en estas circunstancias.

¿Cómo puede afectar todo esto al sistema universitario español? Se dice que la idea es volver a la presencialidad absoluta cuanto antes, pero está por verse. ¿Cree que podría derivar la situación en algún tipo de reordenamiento de las universidades si lo online se extiende? Ya no haría falta tener tantas facultades en tantos lugares...

Esta pregunta me la hecho alguna vez y la hemos comentado con algún otro rector en la CRUE. Cuando Cambridge decidió pasar a online la respuesta que mostraba mayor perjuicio era del alcalde de Cambridge, porque esto significaba que los estudiantes ya no iban a ir allí. Significaría una pérdida para el municipio. En España la universidad dinamiza las ciudades. Se ve en Catalunya en Girona, Lleida... Pero imaginemos que Cambridge decidiese que los estudios costaran 5.000 libras (diez veces menos que ahora) a cambio de tener diez veces más alumnos. ¿No existiría la tentación de tener un título de Cambridge en vez del de la universidad de tu pueblo? ¿Cómo sería la relación entre las universidades grandes y pequeñas? El online está para quedarse. Todo lo que se hace en un aula es virtualizable, pero lo que haces fuera del aula no tiene por qué serlo. Cuando quieres ver células en un microscopio hay que hacerlo en un laboratorio. La pandemia ha acelerado esto y dudo que la educación online remita respecto de lo que era anteriormente. Luego habrá modelos y quién hace qué y para qué, porque en educación online estamos algunos haciendo un servicio público, pero luego hay modelos que solo buscan el beneficio.

¿Cree que hay universidades privadas de poca calidad?

Las titulaciones oficiales, reguladas por el Ministerio, deben estar sometidas a la verificación y acreditación por parte de las agencias, para eso las tenemos. En este sentido creo que tenemos la estructura para ofrecer una educación superior de calidad. Lo que ocurre es que en función del tipo de modelo de universidad que se establezca habrá otras cosas que se darán más o menos. Me refiero a que las universidades públicas ofrecen precios regulados por las comunidades autónomas. Pero luego hay universidades que salen a bolsa o están en manos de fondos de inversión, o empresas privadas que, con toda la legitimidad, establecen su política de precios y su tipo de organización. Esto establece diferencias relevantes. En el momento en el que la educación tiene una componente de negocio lucrativo las cosas no son iguales. Por eso hay universidades privadas sin ánimo de lucro y universidades privadas donde esto no es así. Sería interesante analizar el nivel de investigación que se hace en unas y otras. La investigación siempre es una inversión e invertir en investigación es algo que no aporta beneficio económico.

Ha mencionado que hay fondos de inversión comprando universidades, con todo lo que esto implica. ¿Sería partidario de poner límites a quién tiene una universidad?

No estoy en condiciones de decir quién sí y quién no. Creo que por el lado de la acreditación debería poder establecerse qué es una universidad. Se pueden hacer mejor o peor con cualquier estructura. Cuando piensas que la demanda de educación superior va a crecer en los próximos años (un informe de la OCDE decía que en 2009 había 100 millones de universitarios en el mundo y esperaban 400 millones para 2030) necesitas universidades para dar cabida a estos estudiantes. Si lo haces mediante universidades presenciales, tendríamos que estar construyendo dos universidades para 20.000 estudiantes cada día. Si tienes que dar contenido, tienes que formar profesores, y formar un doctor puede costar más de 25 años desde que nace. Esta es la gran oportunidad para el online porque es escalable. Con la presencialidad únicamente no darás abasto a dar respuesta a esta demanda creciente. Una gran demanda atrae al negocio y es lógico que haya una respuesta de fondos u otro tipo de estructuras que vean posibilidad de negocio.

La pandemia nos ha puesto de frente con la realidad de la brecha digital, que en tiempos de bonanza no preocupaba. Si las universidades están planteando una educación semipresencial (aunque técnicamente la llamen presencial), ¿deben facilitar los medios –ordenadores, conexión– a los estudiantes para seguir las clases online?


Primero quiero decir que tenemos que dar la capacitación digital a toda la ciudadanía, estamos tardando. Y debe empezar ya en las escuelas. Si la educación online está aquí para quedarse en el educación superior en España es imprescindible que internet sea accesible para todos. Internet es un derecho ciudadano como lo es el acceso al agua o la electricidad, y debe tener un precio asequible y una red neutra, que no favorezca por parte de los distribuidores cierto tipo de paquetes frente a los educativos o culturales.

Respecto a los medios: no sé si debe ser una universidad y cargárselo a su presupuesto o debe ser una cuestión del Gobierno. En el caso de las universidades públicas, en las becas el estudio habría que incluir los medios para estudiar online. Si las presenciales van a incorporar el online –y creo que deben hacerlo– y montar una formación híbrida, creo que es fundamental y lógico que se les suministren los medios para poder acceder a internet. Se acaba de aprobar una ley para el teletrabajo que dice que deben suministrarse al trabajador los medios para teletrabajar, estamos un poco en la misma situación. Una universidad no es una empresa, por tanto si hay que facilitarlo deberá recibir los fondos.

¿Qué opinión le merecen los cursos masivos online (MOOC)? Nacieron, se reprodujeron exitosamente hace unos años (se dijo que eran el futuro), pero no sé si se están muriendo ya.

Tal como se concibieron al principio se les ha pasado el momento. El problema es que no tenían seguimiento, nadie orientaba a los estudiantes. La gran función del profesor no es tanto lo que enseña como los errores que evitas que cometa el estudiante. El seguimiento del estudiante era un elemento a incorporar en los MOOC. Algunos lo están haciendo ya, pero yo creo que hay que tener claro para qué sirve un MOOC. Un MOOC puede ser un elemento de márketing importante. Va a exponer de manera breve y atractiva un elemento complejo, que puede servir para atraer estudiantes para grados, por ejemplo. Son recursos que se ponen gratis en el sistema: la universidad que los pone debe saber qué está dejando de ofrecer para hacer esto, qué le conviene para su propia sostenibilidad. El MIT, por ejemplo, habla de que para ellos los MOOC son para atraer talento. Siempre me ha interesado poco el tema, jamás los vi como el futuro de la educación superior. Y eso que nosotros tenemos unos cuantos, pero en ámbitos muy concretos para levantar interés en cuestiones que creo que pueden ser relevantes y que pueden tener una buena acogida, por ejemplo en Latinoamérica.

viernes, 27 de marzo de 2020

CCOO informa: se publican las instrucciones sobre la selectividad adaptada a la crisis del COVID-19 (27-3-2020)

El modelo de prueba no incluirá las materias que no se hayan abordado en el aula.

27/03/2020.

La EBAU se adapta a la situación sanitaria por COVID-19

El Ministerio de Educación y Formación Profesional, el Ministerio de Universidades y las Comunidades Autónomas han convocado la prueba de evaluación de acceso a la universidad (EVAU) y han anunciado su aplazamiento habida cuenta de las especiales circunstancias por causa del covid-19.

La suspensión de las clases ha llevado a la imposibilidad de completar el temario y de que los estudiantes de 2ª de Bachillerato puedan prepararse adecuadamente para la realización del examen de acceso a la universidad. Por ello, las instrucciones para la realización de la EVAU proponen una modificación en el modelo de prueba que no incluya las materias que no se hayan abordado en el aula y que no se aleje de los modelos que las universidades han propuesto para el actual curso escolar 2019-2020.

La propuesta estará formada por dos pruebas: una prueba configurada en una única agrupación de preguntas con un número suficiente para que el alumno seleccione un número de ellas fijado de antemano por el tribunal; y otra prueba configurada en varias agrupaciones de preguntas para que pueda elegirse, dentro de cada una de ellas, un número de ellas fijado de antemano por el tribunal. Las preguntas serán de la misma naturaleza y tipología y tendrán la misma puntuación máxima. Los bloques de preguntas podrán estar constituidos por cuestiones cortas, preguntas de desarrollo largo, definiciones, preguntas de comprensión de un texto, elaboración de un texto escrito o una argumentación, resolución de problemas, etc.

Los modelos de pruebas propuestos por varias universidades de diferentes comunidades autónomas para la mayoría de las materias son fácilmente adaptables a la propuesta de los Ministerios de Educación y Formación Profesional y el Ministerio de Universidades.

jueves, 12 de marzo de 2020

Los rectores de las universidades madrileñas acuerdan retrasar 15 días el calendario de clases y exámenes por el coronavirus (ELDIARIO.ES)

Reproducimos esta noticia de ELDIARIO.ES


Después de que la Consejería de Sanidad de Madrid acordase cerrar los centros educativos de todos los niveles este lunes para frenar la expansión del coronavirus, las universidades públicas madrileñas han acordado este martes retrasar 15 días el calendario en estos centros de enseñanza superior. Según ha podido confirmar eldiario.es, los rectores han tomado la decisión de cambiar el calendario académico de los alumnos universitarios por lo que las clases se alargarán dos semanas más al igual que los exámenes que también se retrasan por ese mismo periodo, así como el plazo de matrículación.

La Conferencia de Rectores de las Universidades Madrileñas (CRUMA) se ha reunido esta tarde en la Consejería de Sanidad para decidir las medidas que afecten a la comunidad universitaria ante la suspensión de las clases presenciales en la región entre este miércoles y el 26 de abril por la epidemia de coronavirus. En esta reunión se ha acordado esta medida. La Universidad Autónoma ya cuenta en un comunicado en su página web esta decisión, y las demás después de reunir a los gobiernos de forma extraordinaria este miércoles irán informando de las medidas a adoptar.

viernes, 7 de febrero de 2020

El 6,5 de media que exigen las becas Wert deja a 45.000 estudiantes sin la ayuda que les correspondería por renta (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • Los rectores de las universidades cargan contra el sistema de becas que implantó el PP con José Ignacio Wert y afirman que excluye a alumnos, es regresivo, las cuantías son insuficientes y se hizo pensando sobre todo en ahorrar
05/02/2020

Andanada de los rectores de las universidades españolas contra el sistema de becas que impuso el exministro de Educación José Ignacio Wert. En su último informe, La Universidad Española en Cifras, la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas) sostiene que el método que diseñó Wert excluye alumnos de las becas, tuvo una "relativa eficacia en el rendimiento", es regresivo, insuficiente en las cuantías y además (o precisamente por todo lo anterior) estaba pensando sobre todo para ahorrar, pese a que el exministro siempre defendió que durante su mandato fue cuando más se invirtió en becas en la historia de España.

Wert decidió que para mantener la beca a partir del segundo curso había que alcanzar ciertos logros académicos, como haber aprobado todo el curso anterior o el 80% de los créditos con una nota media de entre 6 y 6,5, en función de la rama de conocimiento del grado. Con esta medida, el exministro rompió el funcionamiento histórico de las becas, que se mantenían con aprobar las asignaturas.

Siempre se había dicho que muchos estudiantes becados estaban perdiendo las ayudas por esta circunstancia (muchos de ellos trabajan para complementar la beca, insuficiente para sufragar todos los gastos) y que por esa razón había quienes acababan siendo expulsados del sistema. Ahora, la CRUE pone cifras a la situación.

"Los requisitos académicos están actuando como un factor excluyente para más de 45.000 alumnos que, cumpliendo las condiciones económicas para acceder y permanecer en la condición de becario, se ven abocados a que sus familias realicen un esfuerzo económico suplementario y, en muchos casos, a tener que abandonar los estudios", se lee en el informe.

Son casi 50.000 estudiantes que pierden la beca o no la obtienen porque no alcanzan los requisitos académicos que impuso Wert, pero que por renta les correspondería.

Y los que sí la obtienen reciben una cantidad "claramente insuficiente", según la CRUE. Un becario dentro del umbral 1, el más bajo, recibe 2.250 euros anuales (2.624,4 si es estudiante de máster) o 4.050,4 (4.124,4 euros los de posgrado) si la beca incluye un cambio de residencia familiar (los que se mudan para estudiar), según los rectores. "El esfuerzo público para para garantizar la igualdad de oportunidades es insuficiente", valora la CRUE.

"Limitar el gasto"
Los rectores explican en el texto que "la condición de becario tiene incidencia positiva tanto en el número de créditos en el que el estudiante se matricula como en los resultados académicos que alcanza", pero añaden que pese a no "cuestionar la relativa eficacia que haya podido introducir en el rendimiento de los becarios las exigencias académicas (...), estas no pueden actuar ralentizando la presencia en los estudios universitarios de las personas más desfavorecidas".

La CRUE lamenta que "la reducida cuantía de renta familiar establecida como techo del umbral 1, junto a la ausencia de progresividad que existe para los tres umbrales (...) responden, más que a garantizar la igualdad de oportunidades, a la decisión política de limitar el gasto".

Esto es: las personas becadas tienen derecho a diferentes ayudas en función de las condiciones económicas de su familia. El sistema de becas contempla tres umbrales que determinan dónde se ubica cada uno y qué le corresponde. Para una familia de cuatro miembros, el umbral 1 está en 13.909 euros, mientras que el 2 salta a los 36.421 y el 3 a 38.831 euros. Los tres tipos de becas incluyen la matrícula y la cuantía fija. La que corresponde al umbral 2 añade una cuantía variable (que nadie sabe calcular) y otra fija ligada al rendimiento académico. La beca 1 suma una cuantía fija ligada a la renta a todo lo anterior.

Pero, explican los rectores, el umbral 1 es muy bajo y no tantas personas tienen acceso a esas ayudas. Y en el 2 y el 3 (además de estar ambos muy lejos del 1, pero muy cerca entre sí), mayoritarios, el ministerio se ahorra muchas partidas.

Hay más. La CRUE también asegura que la distribución de las becas es "regresiva" porque para la cuantía variable "cuanto mayor es el nivel de renta, menor es la incidencia de la nota en la participación de la dotación de la beca". Es decir, a los alumnos desfavorecidos les cuenta más la nota que a los más favorecidos a la hora de asignar los recursos.

Y en educación la situación socioeconómica de una familia influye directamente en el resultado académico, siempre favorable a los más ricos. Pero está estudiado, por ejemplo en PISA, que en igualdad de condiciones los resultados serían los mismos.

El informe de la CRUE también ha evaluado cuánto le cuesta al país el abandono universitario prematuro, cuestión que se relaciona en cierto grado al menos con la anterior: muchos alumnos abandonan porque pierden la beca y no se pueden permitir los costes de estudiar.

Para realizar el cálculo, las universidades han seguido a la cohorte de estudiantes que entró en el curso 2013-14, analizado los que lo dejaron, en qué curso lo hicieron y calculado cuánto se invirtió en ellos (aunque un estudiante no tenga beca, estudiar en la universidad está subvencionado). En total, y según los rectores, se perdieron 323 millones de euros con esa generación de estudiantes en las universidades públicas y otros 75 millones en las privadas. El reparto de ese gasto perdido (en el caso de las públicas) es del 80% para el Estado y el 20% para las familias, la misma proporción en la que se pagan los estudios.

Por último, los rectores también denuncian la falta de financiación de las universidades públicas. Según las cuentas de la CRUE, las universidades tienen un 14,5% menos de recursos que la media de los centros europeos y de la OCDE. En cifras absolutas, esto se traduce en 1.600 millones de euros menos.

La caída de la financiación se observa de otra manera: la educación superior española se ha ido abaratando para el Estado. En 2017 era un 16% más barata en términos de gasto sobre PIB que hace ocho años e incluso que hace 22 años.

martes, 31 de diciembre de 2019

El exrector de la URJC que plagió al menos once obras obtiene un plus de 2.000 euros por méritos en investigación (Raquel Ejerique para ELDIARIO.ES)

ELDIARIO.ES publica esta información

Fernando Suárez, exrector de la universidad pública Rey Juan Carlos de Madrid, dejó el cargo y convocó elecciones en 2017 por el escándalo de sus numerosos plagios. Desde entonces, y tras un periodo fuera de la universidad y luego sin actividad docente en un despacho de la biblioteca del campus de Fuenlabrada, se incorporó como profesor de Historia del Derecho y las Instituciones. Este año, además de su salario docente, recibirá un plus de 2.000 euros en atención a sus "méritos" en la investigación. Es uno de los varios centenares de profesores de la universidad pública que va a recibir un incentivo por su labor "científica". Concretamente, Fernando Suárez tiene publicados en su perfil académico dos proyectos que abarcan desde el 2016 al 2019 para investigar sobre los Reales Sitios (propiedades de la Corona administrados por Patrimonio Nacional) y sobre "Madrid, de corte a capital", en el que figura como investigador principal, según refleja su página de la URJC. Financian los proyectos la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Economía.
La vuelta a la producción de Suárez se produce después de que tuviera que abandonar el puesto de rector debido a la publicación en eldiario.es de al menos once plagios literales a otros autores. El autor presentó como propias ideas y obras de otros. Por ejemplo, copió y pegó parte de la tesis de una alumna de la Complutense, plagió obras de su propio padre (investigador cercano a la Fundación Franco), también copió a un profesor de Harvard, a un historiador y rabino de la Universidad Hebrea de Jerusalén o a un exdirector de la Real Academia de la Historia. Por todo ello, Suárez tuvo además que dimitir como vocal de la Conferencia de Rectores, como académico de la Real Academia de la Historia y como director de un prestigioso anuario que publica el Ministerio de Justicia tras conocerse su historial de plagios. Dos de ellos han acabado en la justicia: el catedrático jubilado de la Universidad de Barcelona Miguel Ángel Aparicio lo demandó por plagiar "literal y totalmente" 111 páginas de una obra de 180 y otro profesor interpuso una segunda demanda. La URJC anunció en 2016 que abría una investigación por el caso de Suárez de la que no se ha sabido nada ni ha habido como resultado ningún expediente o amonestación al exrector.


La ayuda pública concedida este año, a la que se presentó Suárez y que le ha sido concedida, tiene como objetivo "incentivar la investigación mediante la valoración a posteriori de la producción científica e individual durante el año 2018 y la consiguiente asignación de una cuantía económica individual en función del mérito".
En este caso, ha recibido el mínimo, 2.000 euros, que se da a los candidatos que están "en posesión de un sexenio vivo en 2018", es decir, que hace menos de seis años que el profesor recibió el plus estatal de investigación. La ayuda prevé otros mil euros como máximo en función de la "calidad científica" que en este caso no ha sido concedida. En el año 2017, el mismo en el que tuvo que convocar elecciones por el escándalo de los plagios, también se presentó a estos incentivos y consiguió un plus por el mismo motivo, pero en este caso algo mayor, de 2.400 euros.
El Vicerrectorado de Investigación de la URJC es el que otorga estas ayudas a sus profesores, para las que tiene un presupuesto total de 1,4 millones de euros. Los trabajos deben pasar por una comisión evaluadora, según la normativa. La URJC ha sido contactada pero se encuentra sin actividad institucional ni académica hasta el 8 de enero. El profesor Fernando Suárez no ha respondido a la petición de información de eldiario.es.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Los rectores admiten que el sistema universitario no garantiza el acceso a todos por igual (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • En un informe, la Conferencia de Rectores sostiene que graduarse funciona como ascensor social, pero que ciertos colectivos tienen más difícil llegar a los campus
  • Las universidades tienen un impacto sobre la economía de casi 50.000 millones de euros al año por lo que genera su actividad y devuelve al Estado en forma de impuestos 4,3 euros por cada euro invertido
18/12/2019


"El acceso a la formación universitaria no está garantizado por igual a todos los ciudadanos". La frase, extraída de un informe elaborado por la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) y la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Españolas (CSS), viene a suponer el reconocimiento por parte de los dirigentes de los campus de la desigualdad que existe a la hora de acceder a los centros de estudios de educación superior.

Aseguran los rectores que la Universidad española funciona como ascensor social, pero que no lo hace igual para todos. Que tiene un papel especialmente relevante para las personas que provienen de un entorno socioeconómico humilde, pero que, a la vez, son los que tienen más papeletas para nunca disfrutar de este ascensor porque no entrarán en la universidad por sus características personales.

El informe La contribución socioeconómica del sistema universitario español, publicado este miércoles por la CRUE, evalúa por primera vez de forma rigurosa, según los propios rectores, "el impacto que tienen las actividades universitarias en la economía y la sociedad españolas con un alcance global".

A nivel económico y según este informe, la universidad española genera 8,3 euros en actividad económica por cada euro público invertido en su financiación y le devuelve a las arcas públicas 4,3 euros por euro. En términos de empleo, cada uno de los casi 6.000 millones de euros de financiación se transforma en 87 puestos de trabajo creados.

La universidad no es para todos igual

Empezando por la parte más social y menos económica, "los análisis realizados constatan la existencia de determinados factores que favorecen, u obstaculizan, el acceso a la universidad", razona el informe. "Concretamente, el acceso a la universidad está condicionado por el estatus profesional, el tipo de ocupación y sector de actividad de los progenitores, el nivel de renta familiar, el tamaño del municipio de residencia, la situación laboral de los padres o el sexo del individuo". Y no se refieren solo a las posibilidades económicas de la familia.

Y entre las variables más destacadas por los rectores está el nivel educativo de los progenitores, "especialmente el de la madre", y su estatus profesional. En concreto, que la madre de un futuro estudiante tenga un graduado aumenta hasta en 17 puntos porcentuales la probabilidad de que ese hijo acceda a la universidad (13,5 puntos el padre). Si además ambos progenitores tienen ocupaciones altamente cualificadas, las probabilidades aumentan en 25 puntos.

Y, con carácter general, de esto dependerá en buena medida su vida futura: con un título universitario debajo del brazo hay más posibilidades de tener un contrato fijo (10,2% más), de tener una jornada completa (7,3%) y de tener un empleo cualificado (31,4%) y por tanto cobrar más.

"La educación superior aumenta la probabilidad de mejorar la situación social respecto a la del origen familiar, lo hace mucho más que cualquier otro tipo de nivel de enseñanza y eso sucede con especial intensidad para las personas de origen social menos favorable", concluyen los rectores. Si consiguen terminarla.

Pero también admiten que "la evidencia encontrada en el informe indica que la educación no hace desparecer la desigualdad, y el origen social y familiar sigue teniendo una influencia considerable en el estatus social de los individuos".

Un impacto directo de 16.000 millones al año

La CRUE también le pone cifras al impacto económico de la actividad universitaria. Según sus cuentas, los campus aportan 15.991 millones de euros anuales a la sociedad en forma de demanda por sus actividades frente a un gasto (la financiación pública que recibe) de unos 6.000 millones de euros (el resto de la financiación universitaria, hasta los 8.571 millones, la aportan los estudiantes en forma de tasas).

Además, la CRUE sostiene que con carácter general la actividad asociada al sistema universitario (SUE) tiene un impacto de 49.671 millones de euros en la producción española (en ventas, por explicarlo de modo simple) y de 17.797 millones de euros sobre la renta. Traducido en empleo, la actividad universitaria tiene un impacto de 339.192 ocupados anuales.

Dicho de otra manera: "Las universidades devuelven en impuestos 4,3 euros por cada euro invertido por las administraciones", según el presidente de la CRUE, José Carlos Gómez Villamandos, rector de Córdoba. Esta cifra se obtiene de dividir los 25.774 millones de euros de recaudación fiscal por las actividades de los campus y esos 5.969 millones de euros de financiación.

El conjunto de esta actividad se traduce en un impacto sobre el PIB del 2,12%. Por último, en el capítulo económico, las universidades son responsables del 12% del crecimiento medio de España en los últimos años.

El informe de la CRUE también muestra su preocupación por la caída del interés de los estudiantes por las carreras conocidas como STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés). "Es alarmante", asegura el presidente de los rectores. "El peso de la demanda de estudios de ingeniería y ciencias representa solo el 18,4% y el 5,9%, respectivamente, frente a a la media del 21,2% y del 8,1% de la UE-28. Sin suficientes ingenieros, matemáticos, físicos...", advierte Gómez Villamandos, "nos quedaremos fuera de la Revolución 4.0 –como ya nos ocurrió en otras épocas de la historia– y seremos tecnológicamente dependientes", cierra.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Imputado el rector de la URJC por romper el convenio con el Instituto de Danza Alicia Alonso (ELDIARIO.ES)

ELDIARIO.ES publica esta noticia:

El rector de la Universidad Rey Juan Carlos, Javier Ramos, tendrá que declarar investigado por un delito de prevaricación, contra la propiedad intelectual, malversación de caudales públicos y coacciones el próximo 16 de enero, como ha adelantado el diario Público.
El juez de instrucción lo cita en virtud de la querella penal que le han interpuesto los responsables del Instituto de Danza Alicia Alonso, un centro de una fundación privada que tenía un convenio con la URJC prácticamente desde su fundación. El centro recibía todos los años en torno a un millón de euros y lo gastaba y luego jutificaba en unas memorias. Las instalaciones las ponía la universidad pública, así como parte del profesorado. El centro Alicia Alonso, que además de titulaciones oficiales impartía títulos privados al margen de la universidad, decidió emprender acciones legales después de que el rector decidiera romper el convenio tras revisar diversa documentación.