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jueves, 30 de octubre de 2014

Wert, la LOMCE no convence: la matriculación de alumnos en FP Básica no cubre ni siquiera el 50% de las plazas ofertadas

DIAGONAL PERIÓDICO.NET: La FP Básica debuta con miles de plazas vacías

En su aula hay veinte plazas y quince personas matriculadas, pero asisten catorce. Uno de los grupos previstos en el centro no ha salido adelante por falta de demanda. A Sebastián, profesor de una de las materias comunes de Formación Profesional Básica en un centro del sur de Madrid, le hicieron llegar la normativa que regula este ciclo tres días antes de empezar el curso. Y por eso entiende la desconfianza del alumnado y de los padres y madres. “Es un atropello”, dice este docente. El primer curso de la FP Básica empieza en Madrid con 3.000 plazas vacías de las más de 6.000 ofertadas. Algo parecido ocurre en Andalucía, donde hay unas 3.000 plazas vacías y 8.421 matrículas. La situación se repite en otras comunidades: 2.200 personas matriculadas en Castilla y León frente a las 3.420 plazas; 1.281 matrículas frente a 1.861 plazas en Aragón; 2.000 alumnos en Canarias frente a los 3.874 que el curso pasado se matricularon en los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), a los que sustituye la FP Básica. Algunas comunidades han ampliado los plazos de matriculación, pero el desfase da una pista de la acogida que ha tenido la reforma de la formación profesional incluida en la Lomce.

Poca confianza en la FP

La principal causa de este brutal descenso en las matriculaciones puede ser la prisa. “Para acceder, el consejo orientador donde haya cursado la ESO el alumno debe emitir un informe que así lo aconseje y que sea aceptado por la familia. El caso es que en el mes de junio aún no existía la regulación autonómica ni las instrucciones de admisión y acceso. Ante la confusión, es posible que los consejos orientadores no hayan informado a las familias, o que las familias hayan preferido buscar otras alternativas”, explica un profesor de La Paloma, otro centro madrileño. El Sindicato de Estudiantes cree que la comunidad educativa, y especialmente el alumnado, no confía en esta reforma que supuestamente pretende impulsar la formación profesional: “Es evidente que el descenso en la matriculación de hasta más de un 50% en determinadas zonas responde a que nadie confía en esta nueva FP Básica como una solución viable para encontrar después un trabajo digno”, aseguran.
“Nadie confía en esta nueva FP Básica como una solución para encontrar después un trabajo digno”
Con la matrícula aún abierta, es difícil saber qué caminos han podido tomar esos miles de alumnos a los que se esperaba en las aulas de FP Básica. “Las posibles alternativas son repetir curso, solicitar los PCPI que aún existen, acceder a un programa de diversificación curricular… La escolarización es obligatoria hasta los 16 años, así que es posible que los alumnos mayores de 16 no hayan tenido claro qué alternativa seguir”, explica el profesor de La Paloma. Algunos sindicatos, entre ellos CC OO y UGT, creen que la precipitación con la que ha empezado la FP Básica podría haber dejado tirados a miles de alumnos, aunque esto no se conocerá hasta entrado el curso escolar.

“Sacarse a los peores”

Pero la prisa en la implantación de la FP Básica es sólo uno de los aspectos, el más urgente, de la supercriticada reforma de la formación profesional que algunas comunidades han intentado (sin éxito) retrasar. Sebastián, que reparte su jornada entre secundaria (dos tercios) y FP Básica (un tercio), ve en este sistema una forma de “sacarse a los peores” de la estadística con un simple truco: el Ministerio de Educación otorga a la FP Básica el carácter de estudio posobligatorio, por lo que quienes lo tengan no computarán en las cifras de abandono escolar temprano.
Otro de los aspectos que más preocupa es que la FP Básica no sirve para obtener el título de graduado en ESO, como ocurría con los PCPI. Quienes cursen la FP Básica recibirán un certificado que acredite su formación en el campo profesional correspondiente que, además, dará acceso a ciclos de grado medio. Pero esto tampoco les queda claro a quienes están más cerca. Según Marea Verde Sevilla, acceder a ciclos de grado medio será complicado “debido al gran desfase que generará la FP Básica entre los alumnos que la cursen y los que no”, advierte el colectivo en un comunicado. “La FP Básica no viene a sustituir a los antiguos PCPI, pues son una oferta educativa distinta que ni siquiera ofrece la posibilidad de titularse en Gradua­do en Secundaria”, denuncian.
El Sindicato de Estudiantes también ve en la FP Básica una forma de sacar del sistema educativo a quienes tienen menos recursos: “El único objetivo en materia educativa del Gobierno del Partido Popular es la destrucción sistemática de la escuela pública y la FP Básica es el máximo exponente de esa política, porque expulsa por la vía rápida del sistema educativo a aquellos alumnos con más problemas, que precisamente suelen ser los que menos recursos económicos tienen, con una formación insuficiente para poder acceder a un puesto de trabajo digno”. El perfil del alumnado de este ciclo, explican los docentes, es complicado. Se trata de alumnos de entre 15 y 17 años que vienen de un “fracaso” en la ESO y acarrean, normalmente, un crisol de complicaciones: “Es un alumno con gran diversidad de dificultades, como desestructuración familiar, conflictividad, falta de interés/atención, violencia familiar, dificultades cognitivas, absentismo, etc.” Marea Verde Sevilla cree que este ciclo puede convertirse en un “verdadero desagüe del sistema educativo” para unas personas que “no deberían ser etiquetadas sino apoyadas para que obtengan la titulación mínima, ya que sin ella serán fácilmente convertidos en mano de obra barata sin apenas cualificación profesional”. “Lo intentan vender como la alternativa para estos jóvenes con dificultades, pero la realidad es que, lejos de ser una solución a sus problemas, es una condena eterna para ellos”, apostilla el Sindicato de Estudiantes. Según este colectivo, el nuevo ciclo educativo crea dos itinerarios: “Uno, el de los que se pueden permitir pagar las distintas tasas que el Gobierno está imponiendo en el sistema educativo, y otro [la FPB] el de los que no podrán hacerlo”.
La FP Básica es, además, un sistema en el que la empresa cobra peso. Así, las 2.000 horas de los dos cursos del ciclo se reparten entre el centro escolar y un centro de trabajo. “A priori se podría pensar que es positivo, pero en realidad lo que supone es trabajo semiesclavo en las empresas, sin ningún tipo de derecho y con la amenaza constante de suspenderte las prácticas para que no levantes lo más mínimo la voz”, dice el Sindicato de Estudiantes. “Además en este modelo, las grandes empresas tienen un peso muy importante, dictando los programas educativos... No pensamos que sea nada positivo que las grandes empresas decidan los programas educativos, ellos necesitan la formación justa para desempeñar el puesto de trabajo y nada más”.
El profesor de La Paloma, en cambio, cree que será positivo el aumento de horas de taller, que “puede hacer que los alumnos estén más motivados y salgan mejor preparados”. Sin embargo, teme que “la falta de recursos materiales y el incre­mento del número de alumnos respecto de los PCPI” trunque las expectativas de sus estudiantes, explica este profesor que echa en falta “personal especialista como orientadores y psicólogos, que es fundamental para sacar adelante este tipo de alumnado”.

La FPB suspende porque...

  1. No otorga titulación de ESO. Quienes cursen la FP Básica recibirán un certificado que acreditará su formación correspondiente y dará acceso a ciclos de grado medio, pero no un título de graduado en ESO.
     
  2. Maquilla el abandono escolar. El Ministerio de Educación otorga a la FP Básica el carácter de estudio posobligatorio, por lo que quienes lo tengan no computarán en las cifras de abandono escolar temprano.
     
  3. Salida precaria para pobres. Según el Sindicato de Estudiantes, el objetivo es ofrecer una salida rápida y con la menor cualificación posible al mercado laboral al alumnado con más dificultades y menos recursos. "En vez de dedicar recursos para ayudar a los estudiantes con más dificultades, el Ministerio de Educación les condena a un futuro de precariedad laboral el resto de su vida".
     
  4. Creada para las empresas. La FP Básica combina la asistencia a clase con prácticas en empresas. El alumnado podría convertirse en una fuente de mano de obra precaria sin ningún tipo de derecho laboral.
     
  5. Menos atención al alumnado. Según explica un profesor de FP, en los PCPI eran los maestros, “que están más preparados a nivel pedagógico”, quienes impartían todas las materias comunes, por lo que permanecían más tiempo con los alumnos y los conocían mejor. Ahora este papel recae en profesores de secundaria, que se dividen en dos especialidades, por lo que se divide también el tiempo que permanecen con el alumnado.

viernes, 7 de febrero de 2014

Los profesores hemos perdido hasta un 63% de poder adquisitivo desde 2010


  • Un docente de Secundaria con 30 años de antigüedad ha dejado de ganar 27.143 euros, según CCOO
  • El sindicato cree que la LOMCE es la ley que "más ha dado la espalda a los profesores" y cifra en 32.801 los empleos perdidos en año y medio
  • Anuncia que si no se retiran los recortes no habrá acuerdo en la negociación del estatuto del docente


Cinco años de recortes -generales y específicos en educación- han tenido un alto coste para los profesores. Según un cálculo realizado por CCOO, los maestros acumulan una pérdida de poder adquisitivo de entre un 44% y un 63% -según la antigüedad y el cuerpo docente al que pertenezcan-.
El sindicato engloba esta situación en el hecho de que el ministro de Educación, José Ignacio Wert, "ha gobernado de espaldas al profesorado", según ha valorado Francisco García, secretario general de Educación de la Federación de Enseñanza de CCOO.
Aunque ni es el único responsable, advierten, ni el daño se limita al poder adquisitivo. Los recortes empezaron en 2010, cuando aún gobernaba el PSOE, y van más allá de los salarios. "Recortes en el profesorado, despidos, aumento de la ratio de alumnos por clase, la ampliación de la jornada lectiva...", ha enumerado García.
CCOO calcula que en dos años se han perdido 64.500 puestos de trabajo en el sector educativo, a la par que se ha producido un importante deterioro en las condiciones de trabajo que la nueva ley educativa pretende perpetuar, según denuncia el sindicato, incluso en el estatuto docente que debería estar negociándose estos días.
En cifras absolutas, un docente que trabaje para el Ministerio de Educación ha dejado de ingresar desde 2010 entre 11.454 euros, si no tenía antigüedad, y 20.665 euros los que tuvieran 30 años de profesión a sus espaldas. En Secundaria las cifras crecen: los profesores recién llegados acumulan pérdidas de 15.434 euros y los veteranos, de  27.143 euros.

No sólo pérdida adquisitiva

CCOO lamenta que esta pérdida adquisitiva se complementa con una importante reducción de los puestos de trabajo. Según cálculos realizados por el sindicato enbase a la EPA y el Boletín Central de Personal del Ministerio de Administraciones Públicas, entre enero de 2012 y julio de 2013 se han perdido 14.195 plazas de funcionarios de carrera docente en la educación no universitaria y otras 16.606 plazas de interinos (32.801 plazas en total). Las primeras se producen por la caída de la tasa de reposición de jubilaciones, que el PSOE redujo primero a tres de cada diez y el PP llevó después hasta una de cada diez, y las segundas son directamente despidos, según CCOO.
Ampliando el foco al sector educativo en general, la pérdida de empleos sube hasta los 64.500 en el plazo de dos años, si se atiende a las EPAs de 2012 y 2013. En este caso el dato incluye a profesores de la función pública, la privada, la universidad, el Personal de Administración y Servicios (PAS) y profesionales de otros sectores como academias o granjas escuela, por ejemplo, que también pertenecen al sector.
"Los recortes son muy duros y los pagan los alumnos y las familias", ha lamentado García. Esta batería de datos lleva al sindicato a concluir que la LOMCE "es la ley que menos se ha ocupado de los profesores", según el responsable de Educación de CCOO. García ha advertido de que bajo estas condiciones el sindicato no va a negociar el estatuto del docente tal y como pretende Educación.
"La ley no habla de acceso a la función pública, formación inicial o desarrollo de la carrera", ha analizado García. "Y aboca a un proceso de reconversión al profesorado, por los cambios curriculares" y el diseño del sistema. "El ministerio carece de credibilidad y legitimidad", opina CCOO. Según su versión, Educación prometió para mediados de enero un borrador de estatuto a partir de un documento base del sindicato, pero nos acercamos a mediados de febrero y los representantes de los trabajadores siguen esperando. Pero no esperan con ansia: "La condición para negociar el estatuto es la reversión de los recortes. Si no, no habrá escenario de acuerdo", explica García la posición del sindicato.

A vueltas con la FP básica

Uno de los aspectos que más preocupa a CCOO de la LOMCE de cara al próximo curso es la implantación de la Formación Profesional Básica. El sindicato cree que esta nueva modalidad se ha implantado con el objetivo de ser "la alfombra bajo la que ocultar abandono escolar temprano".
Otro Francisco García, en este caso responsable de la función pública no universitaria en CCOO, explica que esto se hará por el método de pasar a este programa cada vez a más alumnos, de manera que no desaparezcan de la educación y pasen a engrosar en el abandono escolar temprano, uno de los grandes problemas que tiene el sistema educativo español, con una tasa del 23,5%. Sin embargo, estos alumnos no tendrán acceso al título de la ESO a menos que pasen unas reválidas y sólo podrán seguir, en todo caso, hacia la FP de Grado Medio.
Además, la FP básica tendrá un problema de oferta, dice el sindicato. Esta alternativa pertenecerá al ámbito de la educación obligatoria, pero sin embargo ni siquiera se ofrecerá en todos los centros que ofrecen actualmente los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) a los que sustituyen.
Según CCOO, buena parte del profesorado que imparte estos cursos, actualmente maestros de Primaria y Secundaria, se va a ver desplazado. El argumento es que mientras los PCPI presentan una oferta de 26 familias profesionales, la FP Básica sólo tiene 14. Los docentes que impartan clase en alguna de las que se ha quedado fuera tendrá o que movilizarse geográficamente o se quedará desplazado dentro de su propio centro.
Publicado en eldiario.es

sábado, 22 de septiembre de 2012

La contrarreforma Wert y la segregación temprana de alumnos entre FP y Bachillerato

elpais.com: El objetivo es “incrementar el número de alumnos en FP”


Una y otra vez repitió este viernes el ministro de Educación, José Ignacio Wert, que la reforma que defiende busca aumentar la igualdad de oportunidades, así como mejorar nivel educativo de la población tanto como mejorar la empleabilidad de los jóvenes (también insistió en ello la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría). Salía de ese modo, por la vía de la reiteración, al paso de las constantes críticas que despierta la reforma en distintos sectores, sobre todo de la izquierda. Acusan a la reforma de no querer tanto “luchar contra el fracaso como certificarlo y servirse de él para legitimar un sistema que segregue a los alumnos y produzca y reproduzca las desigualdades sociales”, escribía hace unos días en su blog el catedrático de Sociología de la Complutense Mariano Fernández Enguita.

El ministro Wert se defendió asegurando que no hay mayor desigualdad que dejar en la cuneta a ese 26,5% de jóvenes de 18 a 24 años que abandonan el sistema después de la educación obligatoria. Así, uno de los principales objetivos de los cambios, dijo, es “incrementar el número de alumnos en formación profesional de grado medio” y, en menor medida, superior, se entiende, con esos jóvenes que ya no se irán a engrosar las listas de abandono temprano.

Mientras sindicatos como CC OO y UGT, y partidos de la oposición como IU y el PSOE, se quejan de la falta de diálogo (en contra de lo que sostiene el ministerio) y consideran que, lejos de acabar con el abandono y mejorar los resultados, estos empeorarán con las evaluaciones externas y las reválidas (la de bachillerato sustituirá a la Selectividad), y con la especialización de centros que podrían acabar creando guetos, aseguran. También con los itinerarios más tempranos: en 4º de ESO, hacia FP o bachillerato; a los 15 años, con la nueva FP básica (no dará acceso directo a la FP de grado medio como decía la ley de economía sostenible) y a los 13 con programas de mejora del aprendizaje.

Es decir, lo que el Gobierno ofrece como “atender a los talentos distintos” de cada alumno, los opositores lo ven como un intento de separar al alumnado más difícil y dirigirle rápidamente a la FP. El profesor de Economía de la Universidad de Oviedo Florentino Felgueroso respalda la diferenciación de itinerarios antes de los 16 años porque la FP puede atraer mejor a los alumnos desmotivados. Sin embargo, Enguita señala la mayor parte de Europa eligió el camino contrario hace muchos años porque “una selección tan temprana era injusta, pues sobraba evidencia —como hoy— de que condenaba a los alumnos de familias en desventaja; ineficaz, pues privaba a la sociedad de una reserva de talento, e ineficiente, pues seleccionaba mal, cerrando el paso a niños capaces pero pobres y viceversa”.

elpais.com: Editorial.
Nuevo viraje educativo

El proyecto de reforma facilita la segregación temprana de los alumnos desfavorecidos

El Consejo de Ministros aprobó ayer el proyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa, que supone un nuevo viraje en un sector que no solo ha de afrontar sucesivos recortes presupuestarios sino las consecuencias de la inestabilidad legislativa. Esta es la séptima reforma en lo que llevamos de democracia y el hecho de que cada vez que hay alternancia política se produzca un cambio educativo de calado es un pésimo indicador, no tanto de la calidad de la enseñanza como de la calidad de la política, pues significa que los gobiernos de turno no han querido o no han sabido consensuar un modelo estable y duradero.
Hay medidas que sin duda alguna resultan positivas, como el refuerzo del inglés o de las nuevas tecnologías. El proyecto contiene también cambios muy discutibles, el más importante de los cuales es la aplicación de nuevas revalidas obligatorias al final de la ESO y del Bachillerato y la introducción de un nuevo sistema de segregación temprana del alumnado a partir de los 13 años. Con esta medida la ley mira más al pasado que al futuro y recuerda mucho el sistema que consagró la ley de 1970, que a los diez años ya separaba a los alumnos entre los que irían al bachillerato y los que no. La ley suprime también la selectividad, pero permite que las universidades hagan pruebas de acceso. En la práctica, eso supondrá la sustitución de un sistema objetivo e igualitario, por otro que permitirá la selección con criterios dispares, no homogéneos y propicios a todo tipo de disfunciones. Este sistema, unido al aumento de tasas y la reducción de becas, propiciará la evolución de la universidad hacia un modelo más dual.
Wert justificó estas reformas en la necesidad de reducir el alto índice de fracaso escolar. Las cifras son ciertamente preocupantes, pero lo que esta ley garantiza no es una mejora de los resultados académicos del conjunto de los alumnos, sino la segregación temprana de los que tienen dificultades. Es cierto que hay mejorar el rendimiento académico, pero fiarlo todo al fomento de la cultura del esfuerzo resulta reduccionista. En los resultados académicos influye la actitud y capacidad del alumno, pero también las circunstancias sociales en las que se encuentra. El ministro dijo que no se puede tratar igual a los que son diferentes. Cierto, pero ese principio no debe estar orientado a excluir a los desfavorecidos, sino a poner los medios necesarios para poder integrarlos. Establecer vías de segregación en edades tempranas, sin garantizar además un sistema de vasos comunicantes entre las distintas vías que permita rectificar decisiones precipitadas, puede mejorar las estadísticas a corto plazo de los que continúen en el sistema pero a costa de la equidad social y la igualdad de oportunidades. A la larga, la experiencia de otros países demuestra que segregar socialmente hace perder talento y acaba produciendo también peores resultados académicos.
elpais.com: Tribuna. Más desigualdades

Adelantar la edad de segregación de los alumnos para decidir quién va a la formación profesional y quién al bachillerato es un colosal error

Las intenciones de reforma de la educación del actual gobierno se recogen en un documento de PowerPoint titulado Anteproyecto de Ley Orgánica para la mejora de la ley de la calidad educativa. Se observa en él una clara voluntad segregadora. Desde el principio se afirma que todo el mundo tiene talentos –obvio, por lo demás-, pero enseguida se añade que de distinto tipo. Está claro, unos tienen talento para el éxito escolar –que son los que irían a los itinerarios académicos en secundaria- y otros lo tienen para el trabajo manual –los destinados a la formación profesional o a los programas de cualificación profesional-.
El documento señala que hay países de éxito que separan en una red académica y en otra profesional a su alumnado a los 14 años de edad. Sin embargo, omite que igualmente hay países de éxito –entre ellos Finlandia, líder en los informes PISA- que mantienen el tronco común hasta los 16 años. Por otro lado, los países que segregan a edades tempranas tienen resultados menos igualitarios, es decir, hay mayor conexión entre el estatus socioeconómico de la familia y los resultados escolares. Esto es algo muy claro en Suiza, cuyos cantones tienen distintas estructuras educativas. En las investigaciones que comparan las evaluaciones internacionales en primaria –PIRLS- y en secundaria –PISA- se observa un claro incremento de las desigualdades en los países que segregan tempranamente (sería el caso de Alemania, cuyo modelo educativo suscita la admiración de Wert). Ni que decir tiene que el alumnado que vaya a los itinerarios profesionales a partir del tercer curso de la ESO será víctima del efecto Pigmalión: el profesorado depositará en él bajas expectativas que se traducirán en malos resultados (la profecía que se cumple a sí misma).
El informe que la OCDE publicó a comienzos de año titulado Equity and Quality in Education: Supporting Disadvantaged Students and Schoolses toda una enmienda a la totalidad a esta propuesta gubernamental. Por mucho que choque a la mentalidad de nuestra derecha, la equidad y los buenos resultados académicos van de la mano y esto es lo que sucede en los países que sistemáticamente ocupan las primeras posiciones en los informes PISA. 
Adelantar la edad de segregación de los alumnos para decidir quién va a la formación profesional y quién al bachillerato es un colosal error que solo cabe interpretar en clave de sectarismo ideológico en favor de la división social. De los 39 países incluidos en el informe sobre equidad, 14 de ellos (Australia, Canadá, Chile, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Nueva Zelanda, Noruega, Polonia, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos y la propia España) mantienen a su alumnado en un mismo tronco de escolarización hasta los 16 años para, a partir de esa edad, decidirse por la rama académica –equivalente al bachillerato- o por la profesional. Es más, el informe cita el caso de Polonia, país que, entre otras cosas, extendió el tronco común hasta los 15 años, lo que de un modo unánime se considera una de las razones clave que explica su espectacular reciente éxito educativo. Lo que propone Wert es legislar contra la evidencia empírica de que disponemos.
Tampoco se entiende la preocupación por aumentar el porcentaje de alumnos de secundaria superior que opta por el bachiller en lugar de por la formación profesional. En torno a algo más de la mitad de los estudiantes de los países considerados en el estudio de la OCDE elige la rama general de la secundaria superior. Francia y España están levemente por encima de esta media. También lo están, y en mucha mayor medida, países como Nueva Zelanda, Portugal, Israel, Reino Unido, Japón o Canadá.
Resulta cuando menos escandaloso que el anteproyecto condene al fracaso escolar, es decir, a la no obtención del título de la ESO, a quienes cursen los programas de cualificación profesional. No se olvide que la ESO permite obtener el mínimo de competencias para desenvolverse cabalmente como ciudadano y como trabajador, que no conseguir la ESO prácticamente equivale a una condena a la marginación social.
Uno de los temas estelares de la propuesta de reforma es la realización de exámenes de reválida para pasar de nivel: de primaria a la ESO, de la ESO al bachiller y al final del bachiller. En primaria, en el área de la OCDE, solo una región de Bélgica tiene una prueba de este tipo. En el anteproyecto ministerial los niños y niñas que no aprueben el examen de primaria repetirán curso. El informe de la OCDE es taxativo con respecto a la repetición de curso: es un gasto simplemente inútil y no sirve para mejorar el rendimiento. A modo de ejemplo, Corea universalizó en los años cincuenta del siglo pasado el acceso a la primaria, pero restringió el acceso a la secundaria por medio de exámenes. Buena parte de los profesores consideraba que tales pruebas ponían mucho énfasis en la memorización, de modo que finalmente fueron abolidos en 1974. Hoy Corea, junto con Finlandia, encabeza la lista de los estudios PISA. Pese a todo, y esto es un aviso para los navegantes en favor de la cultura del esfuerzo por el esfuerzo (“el sudor de tu frente”), los niños coreanos dedican la mayor parte de su energía a memorizar incansablemente como si se tratara de formar a funcionarios confucianos. Chris Duffy, quien ha sido docente en Boston y en Corea, se lamentaba de la ansiedad y la angustia que padecen buena parte de los adolescentes (de hecho una encuesta reveló que nada más y nada menos que una quinta parte de los estudiantes de secundaria había pensado seriamente en quitarse la vida).
A estas tres reválidas anunciadas hay que añadir la realización de evaluaciones externas. Creo que poco cabe objetar a la difusión de exámenes estandarizados que permitan a las familias conocer los resultados de las escuelas de su entorno o de su preferencia. Los economistas de Fedea están fascinados con las pruebas de conocimientos llamados indispensables que realiza la Comunidad de Madrid. Las comparan con las que se hacen en Reino Unido y cuyos resultados publica la BBC. Sin embargo, estas no tienen nada que ver con nuestros carpetovetónicos tests. Allí se informa sobre el gasto por estudiante, el porcentaje de estudiantes con becas de comedor o el salario de los profesores. Es decir, es posible saber el valor añadido que aporta cada escuela.
El peligro de que la formación se focalice en los tests es evidente. Jonathan King, un reconocido biólogo molecular del MIT, envió a sus dos hijos a la misma escuela. Su hijo mayor aprendió desde la experiencia. Junto con sus compañeros de clase iba a una charca y tomaba muestras. De hecho, los niños y niñas descubrían criaturas que este biólogo desconocía. Con su segundo hijo las cosas fueron radicalmente diferentes ya que ha sido preparado para pasar tests. La experiencia, el mancharse las manos, han desaparecido.
Es de loar la preocupación de la propuesta ministerial por la introducción de las nuevas tecnologías y por la mejora del aprendizaje del inglés. Por desgracia, no parece ir más de allá de un brindis al sol. Ambos aspectos requerirían un aumento del presupuesto y sobre todo cuestionar algo mucho más profundo y que es el modo en que se enseña, el cual está más volcado en la repetición de contenidos que en el desarrollo del pensamiento autónomo o de la creatividad.
Por fortuna, la propuesta ministerial no da la matraca con el cheque escolar. En el informe citado se comenta el caso de los cheques escolares en Suecia, que se han traducido en una escasa mejora de los resultados (nula para los alumnos de bajo estatus) y en una creciente segregación social entre las escuelas.
Sabido es, y con esto concluyo, que la participación de padres y alumnos en el control y gestión de los centros es más bien una burla creada al amparo de la LODE de Maravall. El anteproyecto lo termina de rematar al limitar al asesoramiento las funciones del consejo escolar, lo que contradice el artículo 27 de la Constitución.
En definitiva, estamos ante una propuesta que nos aleja, aún más, de los retos de la sociedad de la información y del conocimiento. Y lo peor es el apoyo con que esta propuesta pueda contar entre significativos sectores del profesorado, especialmente el de secundaria.
Rafael Feito Alonso es profesor de sociología.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La contrarreforma Wert por entregas: Los alumnos de ESO deberán aprobar una evaluación final para tener título

Los alumnos de 4º de la ESO tendrán que aprobar la evaluación estatal y unificada del final de esta etapa para obtener el título, según ha anunciado este martes la secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Montserrat Gomendio, durante su comparecencia este martes en la Comisión de Educación del Senado.

Gomendio ha avanzado así algunas de las líneas del anteproyecto de Ley de Mejora de la Calidad de la Educación, que "espera" que el ministro José Ignacio Wert lleve este viernes al Consejo de Ministros. Asimismo, ha destacado como una de las novedades del borrador de la reforma educativa el establecimiento de una "prueba de diagnóstico" en tercero de Primaria para "detectar" los posibles problemas en los alumnos para que sean solventados antes del final de Primaria.

También ha anunciado que, tras la primera ronda de consultas con la comunidad educativa, finalmente la evaluación estatal prevista al final de Primaria no tendrá "consecuencias académicas" sobre el alumno, es decir, que quien no la supere no tendrá que repetir curso obligatoriamente, sino que esa decisión la tomará el centro escolar.

La 'número dos' de Educación ha concretado que las universidades podrán decidir si la prueba estatal y unificada que se realizará al final del Bachillerato puede servir para acceder a los grados universitarios o si van a optar por un examen específico o una entrevista a los aspirantes. La nota final de esta etapa estará ponderada en un 60% por las calificaciones de Bachillerato y en un 40% por la nota de la evaluación.

Gomendio también ha insistido en la necesidad de anticipar las posibilidades de elección hacia la Formación Profesional de grado medio o el Bachillerato y ha señalado que en cuarto de la ESO se va a "transformar" en un 'curso de iniciación' hacia cada una de estas dos opciones y que en tercero de la ESO se introducirán asignaturas con un componente "más académico" o "más aplicado".

Asimismo, ha señalado la intención del Gobierno con esta reforma de "dignificar" la Formación Profesional de grado medio, aumentar el número de alumnos que optan por esta vía y facilitar el paso de este ciclo al de FP de grado superior, a través de asignaturas "voluntarias" que podrán cursar en "horario extraescolar". Los Programas de Cualificación Profesional Incial (PCPI) pasarán a convertirse en Formación Profesional Básica, "obligatoria y gratuita" de dos cursos de duración.


Publicado en europapress.es

viernes, 14 de septiembre de 2012

“Traslados forzosos” de docentes

Las líneas generales de la reforma educativa que presentó a finales de junio el Ministerio de Educación (con numerosas críticas desde algunos sectores) están presentes en el borrador de anteproyecto, al que ha tenido acceso este periódico: adelanto de itinerarios distintos hacia la FP o el bachillerato, “racionalización” del currículo o pruebas externas de reválida. Sin embargo, contiene alguna rectificación y alguna sorpresa. Estos son los principales puntos:


EL PAÍS
Funciones distintas. La secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, adelantó el pasado martes que la ley se flexibilizará para poder “reordenar” los recursos humanos en la pública, es decir, los profesores funcionarios. El texto dice que el Gobierno establecerá las condiciones bajo las que, durante los cinco años siguientes a la entrada en vigor de la ley, las Administraciones, “por necesidades de servicio o funcionales, puedan asignar el desempeño de funciones en una etapa o, en su caso, enseñanzas asignadas a su cuerpo con carácter general, al personal funcionario”. Esto no solo significa posibles movimientos de docentes de un tipo de asignaturas a otras (la ley también contempla la idea de dar más peso a Lengua, Matemáticas y Ciencias en detrimento de otras materias), o entre primaria, secundaria, o FP. Además, abre la puerta a transferir, por ejemplo, a profesores de las escuelas oficiales de idiomas a los institutos.
Formación Profesional Básica. El adelantamiento de itinerarios es otra de las señas de identidad del proyecto. Se crea un nuevo ciclo de FP al que se accederá a los 15 años, si los profesores consideran que no va bien y las familias lo aceptan. Se llamará Formación Profesional Básica y sustituirá a los actuales Programas de Cualificación Profesional Inicial. La diferencia con estos es que no ofrecerán la posibilidad de sacarse el título de ESO ni darán acceso directo a la FP de grado medio: habrá que hacer un examen para ello. Eso sí, dará acceso a un nuevo título de FP básica que crea ley. En todo caso, la redacción da a entender que será un recurso que se puede generalizar, dejando de ser una opción muy excepcional, como eran hasta ahora los programas de cualificación, para alumnos al borde del fracaso con los que antes no ha funcionado ninguna otra medida de apoyo. La propuesta de condiciones de acceso es: tener 15 años y haber terminado tercero de ESO “sin alcanzar los resultados que les permitan promocionar al cuarto” o “haber cursado segundo”, “habiendo repetido alguna vez”.
Las comunidades también podrán “trasladar al personal funcionario a centros educativos distintos al de su destino”, y les podrán obligar a hacerlo, excepcionalmente, aunque ello implique cambiar de residencia: “El personal funcionario tendrá derecho a las indemnizaciones establecidas reglamentariamente para los traslados forzosos”.
Evaluación final de Educación Primaria. La evaluación externa al final de primaria no será una reválida, pues no condicionará si los alumnos repiten o no, como al principio proponía el Gobierno. Al final de la ESO (16 años), para conseguir el título habrá que aprobar la reválida. Será un examen externo al centro, distinto si lo que se quiere es hacer bachillerato o FP. Se podrán presentar al examen los alumnos que hayan suspendido hasta dos materias en 4º: si lo aprueban, tendrán el título y podrán seguir estudiando. En bachillerato, se recupera el esquema de la LOCE de 2002. Para obtener el título de bachillerato y poder acceder a la Universidad hay que aprobar la reválida. Las universidades podrán hacer pruebas de acceso para cada carrera si lo desean. En este caso, la prueba solo podrá contar el 40% de la nota final de admisión; el otro 60% será la nota del bachillerato.
Ciencias aplicadas. Los itinerarios hacia el bachillerato o la FP se adelantan tímidamente a tercero de ESO (se empieza con 14 años), con solo una asignatura de modalidad y con Matemáticas enfocadas a una u otra vía. En cuarto (15 años) tendrán cuatro asignaturas comunes: Educación Física, Lengua (y Lengua cooficial si la hubiere), Lengua Extranjera y Matemáticas (los dos tipos), dos de modalidad y una optativa. Las de la vía académica son Física y Química y Biología y Geología; o Geografía e Historia y Latín; y las de FP, Ciencias Aplicadas a la Actividad Profesional, y Tecnologías de la Información y la Comunicaciónn.
La ley dice que los alumnos podrán cambiar de opinión, que una vía no cierra la otra, pero lo cierto es que una reválida distinta si se quiere estudiar FP o bachillerato hará prácticamente imposible ese cambio de idea. Al final, en el título “deberá constar la opción” por la que se realizó la evaluación final.
Educación diferenciada. Tras las recientes sentencias del Supremo que argumentan que los colegios que separan por sexo no pueden recibir subvenciones, el nuevo texto legal deja el apartado 3 del artículo 84 de la LOE sobre admisión de alumnos en centros públicos y concertados así: “En ningún caso habrá discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Lo dispuesto en el párrafo anterior no será obstáculo para que los centros de educación diferenciada por sexos puedan suscribir los conciertos [...], siempre que la enseñanza que impartan se desarrolle conforme a lo dispuesto en el artículo 2 de la Convención [de la Unesco] relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza de 14 de 1960".
Publicado en elpais.com

viernes, 22 de junio de 2012

Instrucciones de admisión en Programas de Cualificación Profesional Incial (PCPI) 2012-2013

El plazo ordinario para presentar las solicitudes de admisión será entre los días 27 de junio al 4 de julio de 2012, ambos inclusive.


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