jueves, 30 de abril de 2020

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viernes, 3 de abril de 2020

Madrid y Murcia anuncian que la selectividad tendrá lugar los días 6, 7 y 8 de julio (ELDIARO.ES)

ELDIARIO.ES publica esta información



El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, ha anunciado este viernes que la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU), la antigua selectividad, tendrá lugar los días 6, 7 y 8 de julio tras ser aplazada por la crisis sanitaria del coronavirus. "La EvAU de Madrid (antigua selectividad) tendrá lugar los días 6, 7 y 8 de julio en convocatoria ordinaria debido a la crisis del #COVID19. Gracias por vuestra comprensión, ¡seguid estudiando todo lo que podáis desde casa!", ha escrito Aguado en su perfil de Twitter.
También en Murcia se celebrará la selectividad en los mismos días. Lo ha anunciado la Consejería de Universidades. En caso de tener que hacerla en segunda convocatoria, sería los días 9, 10 y 11 de septiembre. Según explica La Verdad, el examen ha sido diseñado con más opciones de preguntas para que no penalice lo que el alumno no ha recibido por la suspensión de la enseñanza presencial.
La Selectividad se realizará en Andalucía del 7 al 9 de julio

jueves, 2 de abril de 2020

Comunicado del consejero de Educación, Enrique Ossorio, a l@s docentes (1-4-2020)



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Comunicado del Ministerio de Educación y Formación Profesional en relación con los concursos-oposición de 2020 para acceso de profesorado (31-3-2020)


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La escolarización en tiempos de Coronavirus . Propuestas de la Comisión de Educación de Leganés (1-4-2020)

La Comisión de Educación de Leganés nos envía este comunicado:

Es ya un clamor que una parte significativa de la población infantil y juvenil no tiene acceso a los medios tecnológicos, muchos, muchas, carecen de espacios y material de consulta adecuados para ampliar conocimientos y tampoco todas las familias tienen conocimientos y habilidades suficientes para ayudar a sus hijos e hijas en esta escolarización sin profesorado presencial que se ha organizado.

También dificultades como el uso de plataformas distintas , varios hermanos y hermanas que necesitan su tiempo para realizar las tareas escolares, etc, están sobrepasando a una parte importante de los hogares. 


Se suma a ello, las dificultades económicas, de salud y emocionales que muchas familias están sufriendo, lo que supone un entorno poco facilitador de este proceso de escolarización a distancia.

Tal y como señalamos en el comunicado adjunto, adelantar contenidos curriculares es, en estas circunstancias, discriminatorio y contribuirá a agravar la desigualdad educativa basada en la desigual situación socioeconómica, lo que contraviene la igualdad de oportunidades y la compensación educativa que una escuela pública y democratica tiene que salvaguardar.

Proponemos a la administración que se deje de adelantar contenidos, centrando los esfuerzos pedagógicos del profesorado en orientar a las familias para que puedan apoyar el desarrollo de competencias y se facilite al alumnado material que contribuya a repasar y consolidar los conocimientos adquiridos, despertar su curiosidad por temas diversos, desarrollen su creatividad, etc.

Creemos que las escuelas tienen ahora que extremar su atención a la diversidad y poner en juego recursos e imaginación para que ningún alumno, ninguna alumna, se quede atrás.


Entrada relacionada:

El Consejo Escolar sugiere no avanzar en los currículos más allá de abril (eldiario.es 31-3-2020)

Artículo publicado en eldiario.es el 31 de marzo de 2020

El Consejo Escolar del Estado (CEE) ha estudiado este martes un borrador de propuestas relativas a las actuaciones en educación ante el cierre de las clases presenciales, en el que se propone, entre otras medidas, no avanzar en los currículos y tener en cuenta solo lo estudiado hasta el mes de abril.

Fuentes del máximo órgano consultivo en materia educativa del Estado han señalado a Efe que finalmente será el próximo martes, 7 de abril, cuando el Consejo apruebe sus recomendaciones, según lo acordado hoy en Comisión Permanente (telemática).

En su borrador, la comunidad educativa contempla distintos escenarios en función de si las clases presenciales se reanudan a finales de abril, en mayo o los alumnos no pueden volver a clase este curso.

En Primaria, Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato se plantea que no se introduzcan nuevos contenidos en los trabajos programados, es decir que no se avancen los programas.

"El trabajo se debería centrar en el repaso y repetición de los contenidos y aprendizajes fundamentales de cada materia y en las competencias básicas abordados desde el comienzo del presente curso hasta el mes de abril", recomienda.

Dichos aprendizajes fundamentales serán adaptados por el profesorado a partir de una reducción y condensación de los currículos.

No obstante, para el alumnado cuyos profesores consideren que tienen un dominio probado, en las evaluaciones realizadas hasta ese momento, de los contenidos y aprendizajes fundamentales y, en su caso, de las competencias, propondrán tareas de profundización y ampliación.

En cuanto a las evaluaciones del tercer trimestre, estarán basadas en los contenidos, aprendizajes y competencias señalados y trabajados, tanto en casa por el alumnado durante el confinamiento, como en las clases presenciales a partir del momento que éstas pudieran realizarse.

La evaluación del tercer trimestre en cada una de las materias, si resulta positiva, se entenderá como recuperación de las anteriores para aquellos alumnos que tuvieran una o las dos insuficientes, según el borrador del Consejo.

En el caso de que la evolución de la pandemia del coronavirus aconseje que las clases presenciales queden suspendidas hasta el inicio del siguiente curso, el Consejo propone que las administraciones dispongan las medidas necesarias para que todo el alumnado pueda realizar la evaluación del tercer trimestre desde casa, de modo telemático.

Además, señala que se adapten las medidas de finalización de cuarto curso de la ESO y la obtención del título y lo mismo para segundo de bachillerato.

La evaluación final de cuarto de la ESO tendrá en consideración las evaluaciones de los dos primeros trimestres y la del tercero, evaluación ésta que será considerada, en el caso de que resulte positiva, como recuperación de las dos anteriores y, en consecuencia, permitirá la obtención del título de la ESO.

Igualmente, la evaluación final de segundo de bachillerato en cada una de las materias tendrá en consideración las evaluaciones de los dos primeros trimestres y la del tercero, evaluación ésta que será considerada, en el caso de que resulte positiva, como recuperación de las dos anteriores y, en consecuencia, permitirá la obtención del título de bachillerato y realizar las pruebas de acceso a la Universidad (EBAU).

El Consejo considera que se deben fijar cuanto antes las fechas concretas de la EBAU en cada comunidad y se solicita que las autoridades competentes fijen de "manera urgente" la estructura concreta y los temarios.

También instan a que se sigan los mismos criterios generales en todas las comunidades para evitar posibles discriminaciones.

Otras propuestas del Consejo pasan por que las pruebas extraordinarias para todos los cursos, en caso de que se consideren imprescindibles en las distintas etapas educativas, se realicen en septiembre, con el fin de aprovechar al máximo el tiempo de actividad lectiva en el mes de junio, sea esta a distancia o presencial.

Y que no se deben prolongar clases o evaluaciones en el mes de julio, ya que "los profesores, alumnos y familias están haciendo un esfuerzo para seguir el curso con la formación en línea, ahora no están de vacaciones y la carga psicológica que han tenido que soportar también exige un tiempo normal de descanso".

NP sobre el cobro de las cuotas voluntarias a las familias

FAPA Francisco Giner de los Ríos nos envía esta nota de prensa:

Estimadas/os amigas/os:

Adjuntamos enlace a la nota de prensa que acabamos de realizar sobre el mantenimiento de las “cuotas voluntarias” por parte de los centros privados-concertados a las familias también durante la suspensión de clases presenciales.


Enlace a la nota informativa:
www.fapaginerdelosrios.org/documentos?EntryId=2286&Command=Core_Download


Recibid un cordial saludo

FAPA FRANCISCO GINER DE LOS RÍOS
info@fapaginerdelosrios.es
twitter.com/FAPA_Giner_Rios
www.facebook.com/fapaginerdelosrios
www.youtube.com/user/FAPAGinerdelosRios



El sistema educativo durante la crisis del COVID19 - Análisis y propuestas (Frente de Estudiantes. 2-4-2020)

Frente de Estudiantes nos envía este correo:

Compañeros y compañeras:

En primer lugar, esperamos que todos y todas estéis bien y os agradecemos la labor que vosotros y vuestras organizaciones estáis realizando estos días.

Os enviamos adjunto en el presente correo un informe acerca de la situación educativa durante la pandemia del COVID19, en el que recogemos el conjunto de problemáticas que afectan al estudiantado y, dentro de éste, al más vulnerable y con menos recursos. Este análisis se encuentra vinculado a una serie de propuestas concretas, así como a reflexiones de corte más general que miran a las necesidades del sistema educativo más allá de esta crisis pero que estas semanas se han hecho más evidentes.

Sabemos que la situación es cambiante y muchas de las propuestas podrían quedar obsoletas o sujetasa actualización. Por eso, hemos querido situar un marco general que haga el documento útil en cualquier momento de esta pandemia. Estamos abiertos a cualquier sugerencia o valoración y esperamos que el documento sea de utilidad para conocer la realidad del estudiantado y abrir un debate sobre los retos que se nos presentan tras estos momentos difíciles. 


miércoles, 1 de abril de 2020

Ficción educativa en tiempos de confinamiento (Jesús Rogero para eldiariodelaeducacion.com)

Artículo de Jesús Rogero para eldiariodelaeducacion.com

25/03/2020

Pretender hoy que el sistema educativo realice adecuadamente su función a distancia es una fantasía que conduce a la frustración e incrementa las desigualdades educativas.

Como toda la sociedad española, el sistema educativo se ha visto obligado a adaptarse de forma drástica a la actual emergencia sanitaria. La histórica decisión de suspender la actividad en los centros escolares ha forzado a las autoridades educativas a reaccionar con rapidez. Tanto el Ministerio de Educación como el conjunto de las comunidades autónomas decidieron, implícita o explícitamente, primero, continuar con la actividad docente por medios telemáticos, y segundo, avanzar con la impartición de contenidos.

Estas decisiones están exigiendo a los docentes y a las familias un gran esfuerzo: los primeros para adaptar los contenidos y metodologías al confinamiento de su alumnado, y las segundas para responder a las demandas escolares. En ambos casos, el objetivo es suavizar el impacto académico del parón. Pero este gran esfuerzo no está evitando que la sensación de impotencia se extienda entre la comunidad educativa, porque se está evidenciando que no es posible cumplirlo. Dicho de otra manera: pretender hoy que el sistema educativo realice adecuadamente su función a distancia es una fantasía que conduce a la frustración e incrementa las desigualdades educativas.

En primer lugar, el proceso educativo exige desarrollar contenidos para el alumnado de forma interactiva y hacer un seguimiento individualizado del aprendizaje, es decir, guiar y supervisar qué se hace y cómo se hace. Ambos elementos no son factibles sin la presencialidad. A ello se suma que hay contenidos y habilidades esenciales del curriculum que no pueden aprenderse ni evaluarse si no existe relación física entre el alumnado y el profesorado, y del alumnado entre sí, como la comunicación oral (en el idioma propio y en otras lenguas), la educación física, el trabajo en equipo, la educación musical o la educación en valores (gestión de las emociones, resolución de conflictos, etc.). Las dificultades se agravan cuando niños y niñas necesitan una metodología inclusiva con especialistas, materiales y entornos adaptados.

En segundo lugar, la decisión de proseguir con el curso implica, de un día para otro y sin preparación alguna, que todas las familias asuman nada menos que la educación formal de sus hijos e hijas. En el mejor de los casos, esta solución está diseñada para familias con condiciones materiales, tiempo y formación suficientes como para llevarla a cabo. Sin embargo, la realidad es que la mayoría carece de los recursos imprescindibles para realizar las funciones que hasta hace unas semanas cumplía el sistema educativo.

En ese sentido, hay muchos hogares donde los dos miembros de la pareja trabajan, ya sea fuera de casa o con teletrabajo. En esos casos, niñas y niños pueden quedarse solos (si son mayores) o ser cuidados por otras personas, lo que dificulta enormemente su acompañamiento académico. En otras situaciones en las que sí es posible lo que faltan son habilidades tecnológicas, capacidad pedagógica o unas condiciones materiales apropiadas.

El derecho a la educación incluye la garantía y provisión gratuita de los recursos necesarios para el aprendizaje. La situación actual fulmina este derecho porque, y doy solo algunos datos, el 18% de la infancia vive en un hogar con problemas de humedad o aislamiento, el 13% no tiene ordenador en casa, el 11% pasa frío en invierno de forma cotidiana, el 10% no dispone de Internet, el mismo porcentaje no cuenta con el espacio necesario y el 5% carece de luz suficiente. En conjunto, cuatro de cada diez niñas y niños vive en un hogar sin condiciones adecuadas para el estudio, limitaciones que se agravan de forma dramática en aquellos hogares con pocos ingresos (ver gráfico). Si los recursos influyen de forma determinante en el aprendizaje en condiciones normales, es seguro que en un contexto de confinamiento influirán mucho más.

Fuente: Elaboración propia sobre microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida 2016.

Por último, la mayor parte del sistema educativo no está preparada para afrontar un cambio tan profundo de forma tan rápida. Existe una evidente carencia de metodologías y contenidos adaptados a una enseñanza online de calidad, faltan plataformas que garanticen un buen funcionamiento para todo el alumnado y no podemos soslayar que una parte de los docentes carece de las competencias requeridas o, incluso, de la tecnología necesaria en sus propios hogares.

Con todo lo anterior no estoy diciendo que no sea conveniente que los niños lean, trabajen, estudien y se enriquezcan en este tiempo de encierro. Al contrario: es lo deseable. Pero carece de sentido pretender que el curso puede seguir con normalidad. Nadie debe verse perjudicado por esta situación y el sistema educativo debe tratar de mantener su función compensadora de las desigualdades. En un contexto como el actual, el planteamiento debería ser priorizar las necesidades del alumnado desaventajado, en lugar de diseñar soluciones irreales para él.

De acuerdo con esta lógica, lo deseable sería, primero y mientras dura la suspensión de las clases, ofrecer recomendaciones adaptadas a la realidad de las familias, con el fin de consolidar lo aprendido, y detener la impartición de contenidos nuevos. Los docentes, en lugar de estar pendientes de avanzar con la materia a distancia, podrían poner el énfasis en contactar con todas las familias y asegurarse de que les llegan las recomendaciones, pero quitando la presión de cumplir a rajatabla lo propuesto. Aun así, hay que asumir que habrá familias a las que los docentes no podrán llegar.

En segundo lugar, deberíamos anticipar los efectos de este parón en el alumnado, para compensarlos a posteriori. Existen muchas formas de hacerlo, pero la principal es redoblar los recursos docentes para apoyar de forma personalizada a quienes que se hayan visto más perjudicados educativamente por el confinamiento. No queda otra opción que navegar en la incertidumbre, lo que implica trabajar en diferentes escenarios de fecha de retorno a las aulas e, incluso, de nuevos confinamientos en el medio plazo. Cualquiera de ellos representa una crisis educativa sin precedentes que exige adaptar los recursos, las metodologías y los calendarios escolares, con el objetivo de que todo el alumnado, sin excepción, pueda seguir aprendiendo.

Las clases no están suspendidas


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