martes, 14 de junio de 2022

20-6-2022: Reunión de la Plataforma en Defensa de la Educación Pública Majadahonda (18:30 h., en el Club Social del Paular)

La Plataforma en Defensa de la Educación Pública Majadahonda nos envía esta convocatoria:

Tenemos el gusto de invitaros a la reunión de la Plataforma el día 20 de junio, a las 18,30h, en el Club Social del Paular.

El orden del día será:
  • Información visitas a los Centros.
  • Preparación de la entrevista solicitada a las concejalas de Medio Ambiente, Urbanismo y Educación con el fin de tratar el tema "Entornos escolares", obras y otros asuntos.
  • Posible organización de Día del parking a principio de curso.
  • La nueva Ley de Educación y la Com. de Madrid.
  • Otros temas de interés.
Un saludo

Plataforma en Defensa de la Educación Pública Majadahonda

domingo, 12 de junio de 2022

20-6-2022: Asamblea fin de curso de la Plataforma de Vallekas por la Escuela Pública (18:00 h., en el espacio abierto frente a la AV Palomeras Bajas. Travesía Felipe de Diego, 31, posterior)

 


La Plataforma de Vallekas por la Escuela Pública nos envía este correo:

Hola. El próximo lunes, 20 de junio, a las 18h, nos vamos a reunir para valorar el curso que termina y hacer un relato, y compartir, las dificultades afrontadas y resueltas por los propios centros educativos.

Tu presencia es muy importante para todos y todas.

Te esperamos.

Plataforma por la Escuela Pública de Vallecas
plataformadevallekasxep@gmail.com

sábado, 11 de junio de 2022

La mediocridad del modelo educativo de Ayuso (Agustín Moreno para eldiario.es)

 Artículo de Agustín Moreno para eldiario.es

¿Hasta cuándo van a seguir negando los datos y ocultando el desprecio por la educación por incompetencia e intereses? ¿Por qué en vez de abordar estos problemas Ayuso propone censurar libros de texto?

11 de junio de 2022

Si algo caracteriza la educación pública madrileña es la baja inversión, la alta presencia del sector privado y una fuerte segregación escolar. Todo ello ha reducido el peso de la red pública. Y, claro, cargarse la educación pública tiene consecuencias, porque se empieza privatizando y recortando en educación y se acaba en la cola de la calidad.

Es un escándalo que Madrid, siendo la región con mayor PIB, sea la que menos dedica a la educación. Los estudios dicen que el éxito escolar es directamente proporcional a la renta per cápita y a temas tan concretos como los metros cuadrados de librería que tiene una familia. Madrid rompe esta regla a pesar de su ventajosa posición social de salida: la comunidad autónoma más rica obtiene unos flojos resultados en las pruebas objetivas que permiten realizar comparaciones. Los datos demuestran que la derecha desprecia la educación, además de utilizarla para confrontar con el Gobierno central y generar conflicto como hace con su cruzada anti LOMLOE. Veamos.

1. Los resultados de la selectividad (Evau) de 2021 no pueden ser más mediocres. La Comunidad de Madrid ocupa la antepenúltima posición en notas medias, habiendo retrocedido del puesto número 8 al 15. Con la misma Evau de siempre que examina a los alumnos de un currículo de contenidos mínimos y comunes (60%) y una parte que depende de la comunidad autónoma (40%), sin que pueda haber grandes diferencias entre ellas. Y no se puede sostener que el nivel de exigencia sea mayor en Madrid. Los datos lo desmienten porque una cosa es la propaganda política y otra los frutos de la realidad.

2. Los resultados del último informe PISA anterior a la pandemia encendieron todas las luces rojas. Los datos de 2018 fueron muy malos para Madrid, que retrocedió en los tres exámenes respecto a 2015: Ciencias (-29 puntos), Matemáticas (-17 puntos) y Lengua o comprensión lectora (-46 puntos), bajando de la parte alta de la tabla a la media baja. Estos resultados revelan un retroceso en la equidad en Madrid, algo que ha ido empeorando de forma continua.

Lo que sucede no es extraño. La experiencia sueca refleja lo mismo. Se ha privatizado el sistema educativo desde 1991 con dinero público a través de un sistema de cheques escolares que allí se llaman vales de “libre elección”. Ello ha hecho caer en picado los resultados en PISA, aumentar las diferencias en conocimientos entre escuelas y aumentar la segregación escolar. Andreas Schleicher (OCDE) dice que se ha pasado de “mirar a Suecia como patrón de oro de la educación” a un “sistema que parece haber perdido su alma”.

La pregunta es ¿por qué siendo Madrid la comunidad más rica de España obtiene resultados tan grises? La explicación es un cóctel explosivo: mísera inversión y la alta segregación producida por el gran peso de la red concertada, el distrito único y el modelo bilingüe. El PP y Ayuso lo tienen claro: subordinan la educación al negocio y venden colegios a fondos de inversión. No hay más que ver el movimiento de los especuladores educativos y el gran número de cambios de titularidad (más de cien) en la última década.

En cuanto a la inversión educativa, Madrid gasta un 2,2% de su PIB frente al 4.2% de media en España y al 7% de países europeos punteros como Finlandia. Es un hecho incontestable, se mida como se mida. Si vemos el gasto educativo en 2021 por habitante sería de 759 euros/año, frente a 1.076 euros de media de España. Y si lo comparamos en gasto por alumno, son 4.727 euros/año frente a una media en España de 5.779 euros o de 9.298 euros en el País Vasco. Que Madrid esté a la cola en inversión educativa demuestra lo poco que le importa la educación al gobierno regional.

La segregación educativa es brutal y una estrategia deliberada que se traduce en desigualdad social. Estudios solventes así lo indican. ESADE y Save The Children señalan que la segregación en la Comunidad de Madrid “ha crecido de forma muy notable y es hoy una de las regiones con mayor segregación en toda la OCDE”. Es una segregación múltiple, pero especialmente socioeconómica. La investigación de F. Javier Murillo y Cynthia Martínez-Garrido de la Universidad Autónoma de Madrid concluye que la Comunidad de Madrid es la segunda región de Europa con mayor segregación socioeconómica en Secundaria. Un solo dato sobre el desequilibrio de atención al alumnado con necesidades de apoyo escolar: las escuelas públicas escolarizan a tres de cada cuatro alumnos inmigrantes.

La segregación siempre es social y obedece a un modelo clasista, aunque Ayuso niegue la existencia de clases. Para evitar la mezcla social se selecciona el alumnado y se disfraza de un cínico discurso sobre la meritocracia para defender y perpetuar los privilegios de las élites. Se financian con dinero público colegios de ricos donde solo van los hijos de los ricos, se roban recursos destinados a la equidad y se culpabiliza a los que fracasan. Todo docente sabe cómo condicionan el contexto y origen social los resultados académicos. No hay igualdad de oportunidades si la educación no es un derecho sino un servicio que compra el que puede.

Dicen los expertos que si se rompe el principio de heterogeneidad del alumnado se reduce la calidad educativa en términos globales. Aunque en términos globales son bastantes parecidas las notas medias de las dos redes, tienen más mérito y valor las de la pública porque no selecciona al alumnado por nivel socio económico y porque asume a la gran mayoría que tiene necesidades educativas especiales. Por último, hay una pista sobre la calidad educativa: la nota más brillante en las Evau es siempre de alumnado de la educación pública.

Todos estos datos son una bofetada a la propaganda del Gobierno de Madrid. ¿Hasta cuándo van a seguir negando los datos y ocultando el desprecio por la educación por incompetencia e intereses? ¿Por qué en vez de abordar estos problemas Ayuso propone censurar libros de texto? Son intentos inútiles y sin recorrido a problemas inventados. La principal consecuencia de cargarse la educación pública es un modelo educativo mediocre que no nos merecemos los madrileños y que hipoteca nuestro futuro como sociedad. La alternativa es muy clara: triplicar la inversión, fortalecer la educación pública y aumentar la equidad.

Currículum educativo (Manuel Menor)

 Hay trileros del currículum educativo 

Sofismas -y no Sofía- es lo que mueve los modos de imponer qué y cómo estudiar Historia, Geografía y Ciencias Sociales. 

Para nadie es un secreto que los sofismas –y no la Sabiduría- ayudan a dar a entender a los demás que se tiene siempre razón. Un recopilatorio de Schopenhauer recuerda las  múltiples formas que puede adoptar alguien para tratar de sacarse de en medio a su oponente en un debate o en una conversación anodina. Muchas ya eran practicadas desde la Grecia presocrática y, de muchas otras, la paremiología popular atesora notables aportaciones. En Galicia, por ejemplo, una de las maneras primeras para situar a un interlocutor era vincularlo a la calidad de su tracto genealógico: Entón, ti, de quén ves sendo? 

El efecto Feijóo 

Por instinto o por cálculo, en las relaciones con los otros, no suelen ser extrañas maneras expresivas de afán de predominio: son indicativas del posicionamiento propio en la escena publica en que necesariamente se mueve nuestro ser social. Quienes actúan en el campo más estrictamente político desarrollan ese afán con más fuerza, intensidad y constancia siempre que hablan, bien sea en el Congreso, en una Asamblea o cuando los medios les ponen delante un micrófono. Idolatran la imagen diferencial que se han construido, y tratan de serle fieles sosteniéndola, simple y directa, para fidelizar a otros. Es la base de comunicación para sostener su atención. Cualquiera de nuestro actuales líderes, como se puede ver en el efecto de Feijóo en el cambio de imagen de su partido en la oposición al Gobierno de Sánchez, las réplicas de este y, mejor todavía, lo que mostraron los seis comparecientes en el primer debate televisado, anterior a la inminentes elecciones andaluzas, permite observar las diferencias de imagen que cada cual procura sostener y no enmendar si no quiere que su posible valía para gestionar lo de todos no pinte nada en la escena. 

No a todos se les da bien este juego. Tiene sus reglas y no todos se atienen a ellas; especialmente cuando pretenden encarnar en sus palabras el bien público, a muchos se les nota en exceso que transubstancian sus intereses particulares con el interés de todos. Para ver las diferentes posiciones, en vez de la divisoria habitual entre izquierda y derecha, es mejor la más cualitativa. Si decimos, neoconservador, conservador, ultraconservador, hablamos de alguien que en los criterios con que habla y en cómo nombra las cosas, sus juicios suelen expresar que quiere sostener lo que hay o, incluso, retroceder hacia donde estaba el asunto de que se trate hace 80 años o más; por las razones que fueren, no quiere que cambie y considera mejor para este presente que “el ser que tenían” aquellas cosas se solidifique, que parezca que han sido siempre así, algo natural y “como Dios manda”. Lo de Dios no es gratuito; es la misma línea de muchas interpretaciones confesionales, expresivas de  alianzas concordes entre neoconservadores y neoconfesionales de distintas denominaciones. Sigue la trayectoria de una larga historia de la humanidad desde el Antiguo Egipto, los Cesares romanos o sus sucesores desde la Baja Edad Media hasta hoy; y el obispo de Huelva todavía acaba de pedir el voto para este sector de la vida política hace unos días desde El Rocío, pues de otro modo, habría “afinidades incompatibles”. 

En el otro lado del campo de juego, suelen estar los que ven la realidad circundante como algo problemático y en constante cambio, conscientes de que, como no espabilen, las fuerzas que dominan esas tensiones y, sobre todo, la rentabilidad que pueda tener la agilidad en aprovechar su impulso, entienden que hay que  modular las reglas del control de esas sinergias y el reparto de cargas que conlleve, porque, casi siempre les toca ser meros currantes en los tramos últimos del reparto de beneficios del trabajo, y mucho más ante imponderables como una pandemia o, de añadido, una guerra de otros congéneres. Suelen denominarse genéricamente progresistas, aunque su gama de tendencias es prolífica, dada la movilidad de ideas con que suelen afrontar  el entendimiento del “progreso”, “cambio” o modulación de respuestas a cómo lo económico afecta a la vida social en la POLIS. 

Pues bien, una de las modalidades en que los conservadores son maestros es en tratar de ocultar esta divisoria real que existe, al menos, desde el Neolítico. Cualquier lector de libros de Historia –sean de la tendencia que sean sus neuronas- advierte enseguida que el conflicto es como un gen de la humanidad y, si se adentra en los vericuetos de esa área de conocimiento, también advierte que hay un afán de ocultarlo, censurándolo cuando no coincida con una imagen superior de algunos seres humanos.  De saberse motivos, causas y secuencias de muchos conflictos, podría cundir el afán de imitación para pelear por poner racionalidad en los problemas que tenemos. Y no es exactamente eso, sino el conformismo con lo que dicte  un salvador de la patria lo que, desde Cicerón y Valerio Máximo, se espera de la Historia como “magistra vitae” (maestra a imitar). 

La Gallina ciega 

Esta idea, tan incrustada en el conservadurismo –procedente del contagio con la Historia sagrada, que enseñaba el nacionalcatolicismo-, lleva en este momento a algunos políticos con mano en la educación de los españoles –en Madrid, Murcia, Castilla-León y Andalucía- a manipular la Historia que tiene sentido conocer. Según dicen, eso es “adoctrinamiento” e “ideología”, y que tienen que “defenderse” con un currículum en que los puntos calientes de los problemas actuales se ocultan, mientras procuran que se olviden los acontecimientos del pasado, indeseables para todos, son aleccionadores en este presente incierto. 

El sofisma de sus alegaciones se completa con otra amnesia inducida. Por arte de birlibirloque, olvidan que se repiten y que han apostado por esto siempre, como si a  a base de culpar a sus adversarios de descontrol, pudieran proponerse a sí mismos como salvadores de una humanidad en que no hubiera manera de erradicar el mal. Del bien que atesoran, no cuentan cómo era el currículum de la Historia que impusieron desde aquella Historia de España contada con sencillez, de José Mª Pemán (Cádiz: Escélicer,1939), o la que el Instituto de España impuso como modelo ese mismo año. Evidentemente, estos no estaban allí, son demasiado jóvenes, pero sí que es raro que no se acuerden del provecho que le sacó  Esperanza Aguirre a finales de  los noventa a su argucia de unas Humanidades, infumables, sin embargo, desde el valor histórico de este término…. No se acuerdan delo que no quieren acordarse, porque lo único que les interesa es la rentabilidad privilegiada que les genera la ignorancia; les va bien, como escribiera Max Aub, hacer jugar a todos  a La Gallina ciega. 

MMC. (08.06.2022)

Ayuso reconoce que no ha detectado “nada relevante” en los libros de texto que señaló por adoctrinamiento (David Noriega para eldiario.es)

 Artículo de David Noriega para eldiario.es

  • La Inspección Educativa no ha detectado nada relevante en la revisión que ha efectuado de 180 libros”, ha reconocido la presidenta madrileña

9 de junio de 2022 10:53h (Actualizado el 10/06/2022 18:39h)

Más de una semana después de que la Comunidad de Madrid señalase a los libros de texto para el próximo curso escolar por adoctrinamiento, Isabel Díaz Ayuso ha tenido que asumir este jueves que “la Inspección Educativa no ha detectado nada relevante en la revisión que ha efectuado de 180 libros”. Con esta frase ha respondido a la portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea, Carolina Alonso, que le había preguntado si “de verdad cree que hay un problema de sectarismo o si es una estrategia que se ha montado para que no hablemos de su pésima gestión”.


El pasado miércoles, Ayuso aseguró que su Gobierno “va a trabajar para acabar con el entrenamiento (en el ”sanchismo“) que pretende el Ministerio de Educación hacia todos los niños, especialmente, como hemos visto en estos días, con los libros de texto”. En ese trabajo, el Ejecutivo regional incluía un plan especial para que la Inspección Educativa revisase esos contenidos, una competencia que, de hecho, tienen, y que en esta ocasión ha arrojado un resultado diferente a lo que la propia presidenta y varios de sus consejeros llevan días señalando: no se ha encontrado “nada relevante”.

16-6-2022 Asamblea de Marea Verde Madrid (18:00 h., en meet)

 


viernes, 10 de junio de 2022

CONFAPA-Madrid reclama e inicia campaña sobre la nueva figura del Coordinador/a de BIENESTAR y PROTECCIÓN.

La Confederación Autonómica de AMPA y AFA de Madrid (CONFAPA) inicia una campaña para que se reclame que la figura de la Coordinación de Bienestar y Protección, que tiene que empezar a implantarse para el curso 22/23, sea contemplada en el Cupo de todos los centros educativos de la Comunidad de Madrid y conforme al artículo 35 de la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia donde se especifican su funciones, esa responsabilidad sea ocupada por un PTSC.

Para ello, hace un llamamiento a las AMPA y AFA para que, a través de sus representantes en los próximos Consejos Escolares, presenten escritos para su aprobación por estos órganos de representación de toda la Comunidad Educativa reclamando dicho incremento del Cupo.

De la misma manera, han presentado por registro una petición al Consejero de Educación para que esto se realice. En su blog también enlazan con un modelo de petición de inclusión en los órdenes del día de los próximos Consejos Escolares para AMPA y AFA.

Más información en su propia página web:

COORDINADOR/A DE BIENESTAR Y PROTECCIÓN DE LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA




20-6-2022: Concentración "28 alumn@s sin libertad para elegir centro" (de 16:00 a 19:00, frente al IES José Luis López Aranguren)


@28sin_eleccion (28 ALUMNOS SIN LIBERTAD DE ELECCIÓN DE INSTITUTO) twitteó:

@VenaMareaVerde  @educacmadrid 

¿Acaso somos ciudadanos de segunda? 




Entradas relacionadas:

jueves, 9 de junio de 2022

Ruido y furia: una polémica inventada en torno al currículum y los manuales escolares (Fernando Hernández Sánchez para El Salto)

 Artículo de Fernando Hernández Sánchez para elsaltodiario.com

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha optado por una solución homeopática, pero reinterpretada a su manera: ingerir en grandes dosis el programa de Vox para dejar a su competidor como una cáscara hueca.
8 JUN 2022

Prueba número 1, libro de texto de editorial Santillana, 4º ESO, página 215: Comprender el presente. Memoria la de guerra civil. Se insta al alumnado a realizar una entrevista a sus familiares directos con la intención de remover el pasado y reabrir viejas heridas.

Prueba número 2, manual de editorial Anaya, 4º ESO, páginas 310 y 311: Hacia la igualdad de género. Doble página de introducción de conceptos sesgados como la brecha salarial , de representación política, académica y científica.

Prueba número 3, libro de editorial Edelvives, 4º ESO, página 277: la agenda globalista y el mantra del cambio climático a toda plana.

Prueba 4, y definitiva: el mismo manual, en portada: collage de indudable influencia soviética en el que figura, de forma destacada, el cartel del célebre agitador bolchevique Alexander Rodchenko y, de forma subliminal, una insignia de los pioneros del Konsomol. ¿Cabe alguna duda más, Señoría, acerca de la voluntad adoctrinadora del currículum y de los libros de texto que de él se derivan?”.

Si la Comunidad de Madrid, como parece pretender, eleva un recurso de amparo ante instancias judiciales superiores para suspender la implantación del currículum de la LOMLOE, quizás debería argumentar qué diferencias insalvables existen entre este y el de la LOMCE. Porque los ejemplos citados proceden de libros de texto que desarrollaron los contenidos de esta última norma, aprobada en 2013 a iniciativa del ministro Juan Ignacio Wert, de infeliz recuerdo, cuando formaba parte de un gobierno encabezado por M. Rajoy —sea quien sea—, presidente del mismo partido en el que milita la señora Díaz Ayuso. Y tendría que justificar por qué entonces estos textos fueron autorizados para su uso en el ámbito educativo que la Comunidad de Madrid gestiona en el ejercicio de sus competencias. Es un suponer…

El soviet de Madridgrado decidió hace mucho lanzarse a la guerra cultural con todas las armas que le brinde cada oportunidad de hacerlo

De no ser así, cabría pensar entonces que nos encontramos ante la enésima maniobra de un sector del Partido Popular que ha decidido erigirse en doble poder, al más puro estilo leninista, y asumir la impugnación total de la política del gobierno central, incluso —si es preciso— en lo tocante a la previsión del tiempo para mañana de la Agencia Estatal de Meteorología.

Es una actitud que no sorprende a nadie. El soviet de Madridgrado decidió hace mucho lanzarse a la guerra cultural con todas las armas que le brinde cada oportunidad de hacerlo. Ello tiene una doble lectura, hacia afuera y hacia adentro del PP. Por una parte, Díaz Ayuso plantea una estrategia de competencia con la ultraderecha distinta a la de otras baronías territoriales. Frente al alineamiento inequívocamente democrático del presidente de Ceuta; la compra de un vicepresidente sin competencias y tres consejeros-florero a cargo del contribuyente por el Maquiavelo de mercadillo de Castilla y León; y la encomienda de Moreno Bonilla a la virgen del Rocío para que no le haga apurar ese cáliz, la presidenta de la Comunidad más libre de España ha optado por una solución homeopática, pero reinterpretada a su manera: ingerir en grandes dosis el programa de Vox para dejar a su competidor como una cáscara hueca.

                                                                                                                                        Más información                                                                                                             CRUZADA CONTRA LA LOMLOE
SARA PLAZA CASARES

Los postulados que Díaz Ayuso defiende sin rubor cada vez que comparece en público leyendo con aplicación las fichas que le prepara su think tank, evidencian una concepción de la historia de inconfundibles matices reaccionarios: una sucesión cronológica de episodios que, como decía Marc Bloch respecto a la pedante historia factual francesa del XIX, “suceden porque suceden”, una galería de personajes de referencia —reyes taumaturgos, tullidos heroicos, aventureros inescrupulosos— legatarios de un alma nacional, un Volksgeist, que se remonta a la Prehistoria, una teleología de sacristía según la cual todo ocurrió de la mejor forma posible para conducirnos hasta el aquí y ahora.

Cualquiera que esté mínimamente familiarizado con la historiografía reciente y con lo que se enseña en las aulas no dejará de ruborizarse por semejante retorno a los preceptos de aprendizaje de la Enciclopedia Álvarez

Lo que pretende la amalgama de enemigos de España es recodificar ese espíritu secular de la Patria que dio a luz a héroes y santos. Globalismo, feminismo, multiculturalidad y memoria cívica no son sino cabezas de una hidra que busca subyugar a las nuevas generaciones para desvirtuar la auténtica identidad española, la única que la derecha patrimonializa.

Cualquiera que este mínimamente familiarizado con la historiografía reciente y con lo que se enseña en las aulas no dejará de ruborizarse por semejante retorno a los preceptos de aprendizaje de la Enciclopedia Álvarez y concluirá si no estamos ante la confirmación de la cita de Shakespeare en Macbeth de que “la vida es una historia contada por un necio, llena de ruido y furia”. Pero, para entender esta política gesticulante, hay que atender también a su uso doméstico.

La batalla del currículum y los manuales se disolverá en el olvido en el momento en que surja una nuevo escándalo mediático explotable

Díaz Ayuso y sus suministradores de bronca saben perfectamente que sus apelaciones no tienen recorrido alguno. Ya han sido derrotadas judicialmente las tentativas de enmendar una Ley orgánica mediante una norma autonómica de rango inferior. La batalla del currículum y los manuales se disolverá en el olvido en el momento en que surja una nuevo escándalo mediático explotable. El sentido último de agitar la charca desde Madrid es demostrarle al flamante nuevo presidente del PP que ella tiene agenda propia. Feijóo, recién desembarcado en el ecosistema político madrileño, mantiene aún un cierto nivel de estupor, como el de aquellos emperadores proclamados por las legiones del limes cuando hacían su entrada en la Roma decadente y corrupta del siglo III. Tiene poco margen de tiempo para decidir entre decapitar a su lideresa regional o nombrarla cónsul. Mientras tanto, ella le profesa encendidas muestras de devoción filial. Como Bruto a César.

lunes, 6 de junio de 2022

Educación, el último campo de batalla en la cruzada de Ayuso contra el Gobierno (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • La Comunidad de Madrid pelea contra el Ejecutivo de Sánchez en todos los frentes educativos: ha hecho una ley específica contra la Lomloe, ha tratado de modificar la forma de evaluar hasta que la Justicia lo suspendió y amenaza con revisar los libros de texto por “adoctrinar”
05/06/2022 05:30h

Primero fue la palabra, declaraciones más o menos agresivas contra el “adoctrinamiento” y la supuesta rebaja de la exigencia. Luego vinieron los hechos: una ley muy específica para defender la concertada por aquí, un decreto para boicotear la Lomloe por allá, una instrucción con el mismo fin por acullá. Ahora, las amenazas: “Vamos a realizar una revisión pormenorizada y urgente de todos los libros en la Comunidad de Madrid (…) y vamos a solicitar la retirada de todos aquellos textos que contengan material sectario”.


La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha echado al monte de manera definitiva contra el Gobierno de Pedro Sánchez y el Ministerio de Educación de Pilar Alegría. No le está yendo tan bien: hablar puede no tener consecuencias, pero actuar sí. La Justicia ha suspendido de manera cautelar en la última semana un decreto y una instrucción a los centros por invadir competencias del Estado (e ir contra los designios del Ejecutivo plasmados en una ley). Ambos tenían el mismo objetivo: entorpecer la implantación de la conocida como ley Celaá.

Cualquier cuestión es susceptible de servir de campo de batalla, aunque la propia realidad te deje en mal lugar. Por ejemplo, Madrid protesta porque el Gobierno permita al alumnado pasar de curso con asignaturas suspensas cuando el 14% de sus estudiantes se sacan el título de la ESO sin todas las materias aprobadas, un dato peor que el de otras seis comunidades autónomas.

Otro frente: los currículos del Ministerio, de los que se dijo que adoctrinan y que se han tratado de enmendar con el desarrollo que debe hacer cada comunidad autónoma (el Gobierno realiza un currículo general con el 60% de los contenidos y a las comunidades les corresponde ampliarlo en el 40% restante).

La Consejería de Educación anunció que había retirado una treintena de conceptos que había incluido el Gobierno en el Bachillerato por adoctrinadores, entre los que se incluyen términos como “ciudadanía resiliente” o “emergencia climática”. “Hay párrafos que yo, como consejero de Educación, no entiendo lo que dicen”, explicó Enrique Ossorio hablando del currículo. Alberto Corsín, investigador en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), replicaba en redes sociales tras el anuncio: “De los 30 conceptos educativos que el Gobierno de Ayuso ha decidido eliminar del currículo de Bachillerato por 'adoctrinadores e ideológicos' he contado al menos 27 que el CSIC identifica entre los 'desafíos científicos' del futuro en sus recientemente publicados Libros Blancos”, escribía en Twitter.
La realidad, por otra parte, es que no se retiraron esos 30 conceptos porque no está en manos de la Comunidad de Madrid cambiar un Real Decreto del Gobierno –la forma legal en que se realizan los currículos educativos–, aunque anunciarlo dé titulares.

Pero el Gobierno regional manda cartas a Europa lamentando la ideologización de los currículos. Kyriakos Tsirimiagos, jefe de unidad en el Comité Europeo de las Regiones, ha tenido que leer una en la que el consejero le explica que “el Gobierno presidido por Pedro Sánchez ha aprobado unos nuevos currículos educativos, de carácter vinculante para las regiones, en los que una parte importante del aprendizaje y la adquisición de competencias ha sido sustituida por la ideología, algo contrario a la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Incluso el Consejo de Estado ha cuestionado abiertamente estos currículos por su falta de concreción [esto es cierto, afirmó que eran ”complejos y abstractos“] y por su sesgo ideológico [esto no lo dijo el Consejo], dando la razón a las denuncias que venimos realizando desde la Comunidad de Madrid”. Y eso también da titulares.

El ultimísimo elemento sobre el que percutir es la reforma de la ley universitaria. El consejero Enrique Ossorio se encargó el jueves de hacer pública su discrepancia con el proyecto tras la reunión del Consejo General de Política Universitaria. Los argumentos del máximo responsable educativo sorprenderán a pocos que sigan la política madrileña: “Ampara la politización de los campus”, explicó el responsable de que el PP utilice colegios como lugares desde los que cargar contra el Gobierno mientras impide a la ministra Montero intervenir en un acto el 8M. “Daña la calidad y la excelencia”, añadió, aunque su gestión está siendo criticada por la aprobación de Universidades privadas con informes desfavorables del Ministerio y rechazadas por los rectores de las públicas.
Los libreros también adoctrinan

Ahora les toca a los libros de texto. En su campaña contra Sánchez, el Gobierno regional ha conseguido enfrentarse con la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE), a la que también se ha acusado de adoctrinamiento. Ayuso explicó el miércoles que su Gobierno “va a trabajar para acabar con el entrenamiento [en el 'sanchismo'] que pretende el Ministerio de Educación hacia todos los niños, especialmente, como hemos visto en estos días, con los libros de texto” y anunció una orden a la inspección educativa para que retire todos los “que contengan material sectario”.

La presidenta madrileña ha encontrado una seguidora para esta idea: al día siguiente de su anuncio, la consejera murciana de Educación, Mabel Campuzano, ex representante de Vox, anunció que haría lo propio en la región para asegurar la “neutralidad ideológica”.

El Gobierno reaccionó al anuncio de Ayuso explicando lo evidente: los libros los hacen las editoriales en base a los currículos, tanto del Gobierno central como de los autonómicos. Además, la ley ya prevé que las administraciones controlen qué se publica en los libros, precisamente porque no los hacen ellas. Dice el artículo 153 bis de la Lomloe: “La supervisión de los libros de texto y otros materiales curriculares es competencia de las administraciones educativas y constituirá parte del proceso ordinario de inspección que ejerce la Administración educativa sobre la totalidad de elementos que integran el proceso de enseñanza y aprendizaje, que debe velar por el respeto a los principios y valores contenidos en la Constitución y a lo dispuesto en la presente ley”. Qué libros se utilizan en cada clase es una decisión que se toma a nivel colegio, empezando por la opción de si utilizar libros o no, que no son obligatorios.
Antes había sido la ley

Tras 20 años sin una ley educativa propia –todo el siglo XXI, no la tiene desde que ostenta las competencias en Educación– o saltándosela para ceder parcelas gratis para levantar colegios privados, el Gobierno regional sintió la necesidad de tener una justo después de que se aprobara la Lomloe. El objetivo de la norma madrileña es blindar la escuela concertada, que veía amenazada por la ley estatal. Así nació la Ley Maestra, que directamente va contra varios preceptos incluidos en la Lomloe de impulso de la escuela pública, pensados para favorecer a la privada sostenida con fondos públicos: en Madrid todos los alumnos “tienen derecho a una plaza escolar sostenida con fondos públicos”, dice el artículo 5 en un sutil pero clave cambio para incluir a la escuela concertada como garante de las plazas escolares, rol que la Lomloe reserva para la escuela pública.

Todo esto –aprobar la Ley Maestra, lanzar y que te suspendan dos normas de desarrollo de la Lomloe, intentar boicotear los currículos del Gobierno, cargar contra la Ley de Universidades y contra los libros de texto– ha ocurrido en cuatro meses. El siguiente frente que se prevé puede ser el Estatuto del docente, tarea en la que está embarcado el Ministerio de Educación. Quedan 17 meses de legislatura.