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martes, 27 de octubre de 2020

Moción educadora (Manuel Menor)

La moción de censura ha sido esclarecedora 

En el contexto de la Covid-19 y de las normas de prevención comunitaria que vayan a proponerse en el Congreso, resulta muy educadora. 

Que estrenemos cambio de hora, no quiere decir que cambiemos las sinapsis neuronales; puede parecer que cambie mucho cambia cuando todo sigue con el ritmo implacable del tiempo astrológico y, sobre todo, con el que el paso del tiempo histórico deja en los comportamientos y actitudes que nutren eso que los antropólogos (no los economistas y los políticos) suelen llamar “cultura”, un puzzle característico de los humanos cuya sociabilidad se nutre de componentes tan asentados que, a veces, nos resulta ya difícil distinguir lo cultural de lo natural. Es 

Moción constructiva 

De lo acontecido estos días, hubo un momento propicio para que se mezclaran y confundieran ambos planos de la realidad sociopolítica. La moción de censura del pasado día 21 y 22 pretendía lograr,  según el art. 113 de la CE78, una mayoría parlamentaria absoluta que cambiara al Gobierno de coalición existente. Pronto se pudo advertir, sin embargo, en la exposición de motivos de los demandantes que ni había programa a proponer –como exige el art. 177.1 del Reglamento del Congreso- y que lo que pretendían era aprovechar dos días de atención mediática gratuita para echarle un pulso al liderazgo conservador. 

Al Gobierno ni lo rozó el evento, y los votos recabados fueron estrictamente los de la obediente agrupación de exaltados con palabras tan cargadas de su inspiración particular como vacías del sentido actual que le da el común; por otro lado, el líder del partido conservador hegemónico mostró más destreza en manejar esta situación que durante los dos años últimos, en que creyó encontraría en ese campo semántico su propia tierra prometida. Al desmarcarse de la pretensión “constructiva” que sus socios le prestan en varias autonomías y ayuntamientos, dejó descolocado a su competidor sin que, en apariencia, pareciera importarle mucho esa vieja alianza que, desde la fundación de AP existió con este sector político desde dentro del partido. Queda por ver hasta dónde alcance –si por antinatural o por contracultural- la improbable ruptura de relaciones de cooperación “constructiva” en adelante. 

Moción educadora 

De momento, el teatro de alianzas continúa, algo más tenso tal vez, pero prosigue. Sirve de orientación para saberlo lo que acontece en Madrid, territorio en que tanto se pilotan las iniciativas políticas del conservadurismo para el resto de España. En detrimento de la Historia verídica que debe enseñarse en los centros educativos, sin que resulte adoctrinante sino sustentante de las decisiones pertinentes en políticas sociales,  siguen ocupados en defender –de modo similar a lo escuchado en el Congreso estos días-  trincheras combativas de tiempos pasados y no asumidos. Por tal motivo, el discurso de Casado parece meramente táctico, y hace inquietante la posición de perfil que adoptan, tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad, ante las exigencias de sus socios. 

En el Ayuntamiento madrileño, con cesiones en asuntos de Historia que, para mucha gente, están muy vivos, y más para quienes hayan leído análisis razonados y bien documentados sin prejuicios de partida –más allá de lo que contaba la Enciclopedia Álvarez-, transmiten ignorancia provocadora; Prieto, Largo Caballero y, en los últimos días, Tierno Galván, además de poemas de Miguel Hernández, entre otras minucias, han sido atropellados por el alcalde parlante con unas justificaciones impresentables, causantes de rubor en responsables de su propio partido menos antojadizos con lo que debe unir a todos sus representados. 

Desde la presidencia de la Comunidad, a su vez, la gesticulación al estilo que se supone tuvieron los numantinos, busca resquicios defensivos de un Madrid omnicomprensivo del ser español y casi bate el récord de despropósitos al entrar en cómputos y cálculos para parar a la Covid-19; todo vale con tal de que sea distinto de lo que otros tienen averiguado, aunque ponga en riesgo a muchas más personas. Esta actitud, con ser grave, lo es más desde el punto de vista ejemplarizante para estudiantes: la invocación continua a supuestos científicos parece más a propósito para desvaríos pedantes que para dar autoridad a cuantos  profesores y maestros indiquen como conocimiento científico, de modo que no pueda ser objetado por cualquiera que, para jugar un rato, pida que haya de votarse si  es no científico lo que enseñan y exigen saber. 

A este paso, queriendo o sin querer, parece que estén adoctrinando a los adolescentes y jóvenes para el futuro curricular que auspician los del “Pin parental”. En las demostraciones de la presidencia de la Comunidad de Madrid, cuadra bien que las escuelas y colegios, institutos y universidades que dependan de ella pronto acrediten a los negacionistas en muchos campos del saber, a terraplanistas y  diversos conspiranoicos; la ironía del “que inventen ellos”, que esgrimía Unamuno para exigir más atención a la Ciencia, se queda vieja por lo dispar que sigue siendo la dotación de la Ciencia y Educación públicas respecto a otros países de nuestro entorno. Trazas tiene este asunto de que seguirá muy parecido a lo  acontecido con la propia muerte del rector de Salamanca que -según cuenta un reciente documental de Manuel Pachón- tan mal nos han explicado,en gran parte porque su desencuentro con Millán Astray el 12.10.1936 fue  por no querer confundir la cultura y la fuerza. 

Sentidiño

Los guiones de campaña electoral permanente aconsejan mal en lo que a educación cívica corresponde; al continuar con la misma niebla de antaño hacen que sea cada vez sea más difícil vivir sin que se le nuble a nadie lo que propugnaba Aristóteles para el uso de la palabra; a medida que crecen los efectos de la pandemia, se debería insistir en no confundirla con las voces distorsionadoras de la racionalidad democrática. Independientemente de la secuencia del pacto frentista de las derechas donde cogobiernan, si quienes desde la representación política –la que sea- vocean y no hablan, la desconfianza de muchos  ciudadanos crecerá más; por mucho que se proclame un largo “Estado de alarma”, lo comunitario pierde sentido y lo muy privado gana adeptos. 

Manuel Menor Currás

Madrid, 25.10.2020

jueves, 9 de abril de 2020

"¿Aprenderemos algo? Reflexiones para después de la pandemia" (Agustín Moreno para Cuarto Poder)

Artículo de Agustín Moreno para cuartopoder.es
  • "La gran cuestión es si volveremos o no al mismo tipo de vida, al mismo modelo productivo y mercado de trabajo precario, al mismo modelo de sociedad desigual"
  • "Si no somos capaces de sacar algunas enseñanzas básicas de esta crisis donde se ha evidenciado que lo importante es la vida y la salud, no tenemos arreglo como especie"
  • "La principal lección de la crisis es que hay que cambiar las prioridades a partir de la respuesta objetiva a la pregunta ¿qué es lo realmente importante para la Humanidad?"
8-4-2020

“La plaga no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar. Pero no pasa y de mal sueño en mal sueño son los hombres los que pasan. Nuestros conciudadanos continuaban haciendo negocios, planeando viajes y teniendo opiniones. ¿Cómo hubieran podido pensar en la peste que suprime el porvenir, los desplazamientos y las discusiones? Se creían libres y nadie será libre mientras haya plagas”.

La peste, de Albert Camus

Cuando todo esto acabe… Una de las preguntas más repetidas es ¿volveremos a las andadas o seremos capaces de aprender algo? Está claro que nos costará superar la crisis del coronavirus. Pero lo lograremos, aunque con un alto coste en muchos terrenos: vidas, empleos, pérdidas económicas, retrocesos en bienestar social, y toneladas de angustia y miedo. La gran cuestión es si volveremos o no al mismo tipo de vida, al mismo modelo productivo y a un mercado de trabajo precario, al mismo modelo de sociedad desigual, al ruido y a las prisas para encaminarnos hacia el abismo medioambiental.
A un consumismo demencial y antiecológico, a la superficialidad de las relaciones humanas, al embrutecimiento personal en trabajos alienantes. Los clásicos del movimiento obrero ya planteaban el dilema ”Socialismo o barbarie”, que sigue siendo válido, pero que hoy se traduce también, como diría Murray Bookchin, en Ecología o catástrofe (Virus, 2017) (NOTA 1). Porque si no somos capaces de sacar algunas enseñanzas básicas de esta crisis donde se ha evidenciado que lo importante es la vida y la salud, es que no tenemos arreglo como especie. Voy a señalar algunas de ellas.
  1. Lo realmente importante es la vida y la salud. Por ello ha sido repugnante la actitud de los conspicuos neoliberales Trump, Johnson y Bolsonaros que han antepuesto economía a vida. Estamos viendo cómo se pierden vidas a chorro cada día, sin que seamos capaces de evitarlo, con una sanidad y unos profesionales desbordados y con la investigación reducida al mínimo cuando más se la necesita por aquello de que “sin ciencia no hay futuro”. Todas las vidas son igual de valiosas y, en ese sentido, no lo son menos las de las personas mayores a las que, desde una lógica productivista, parecería que se las da por amortizadas. Más bien al contrario, ellas que han sido las principales víctimas, son la memoria y la experiencia acumulada de nuestras sociedades, los referentes en cada familia, en las comunidades. El mejor tributo hacia ellos es que la dependencia sea un derecho subjetivo y que la atención a nuestros mayores se haga desde el sector público. Solo la apuesta por el bien común, la ciencia y la investigación, y la planificación pública puede asegurar soluciones para las situaciones de emergencia con más salud pública y una mayor equidad social.
  2. Los servicios públicos son esenciales para la comunidad. Esta crisis ha demostrado lo imprescindible que es la sanidad pública y sus trabajadores. Los sanitarios se han enfrentado a la pandemia del COVID-19 haciendo mucho más de lo que les correspondía, sin medios suficientes, arriesgando con ello su vida, intentando suplir con su esfuerzo y entrega los recortes que ha sufrido la sanidad pública; olvidando generosamente la precariedad en la que muchos realizan su labor y que ha llevado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea a recriminar a España (NOTA 2). La epidemia ha retratado a nuestro sistema sanitario, que no es tan maravilloso como creíamos, después de los recortes y privatizaciones aplicados, y así lo expresa el bajo dato de camas (y de camas UCI) frente a las de Alemania o el estar a la cola de la UE en gasto sanitario público (NOTA 3). Por ello la conclusión es evidente: la Sanidad tiene que ser Pública y no debe estar sometida a recortes, a privatizaciones y sus trabajadores a la precariedad. Y habrá que tener en cuenta, a la hora de votar, qué partidos políticos se han dedicado a mutilar la sanidad pública y la han puesto contra las cuerdas.
Es necesario un potente Estado de Bienestar y una política fiscal que asegure progresividad y suficiencia para su financiación y un reconocimiento social de la Función Pública. Hay que agradecer su contribución a los servicios sociales, a los trabajadores de las residencias de mayores, a las fuerzas de seguridad del Estado, al personal de las tiendas de alimentación, de las farmacias, de los transportes, a los agricultores… a todos los que garantizan que siga la vida y son imprescindibles para la comunidad.
  1. La educación es un bien mayor a proteger. La reclusión de 8 millones de niños y niñas en su casa ha puesto a prueba las relaciones familiares y ha producido que se valorara más la función de la educación. “No entiendo por qué pagan tan poco al profesorado”, decía una madre. Algunos padres también se han agobiado y darían lo que fuera por poderles sacar fuera de casa. Menos mal que la capacidad de adaptación de los niños, el buen trabajo de los progenitores y consejos como los que daba el pedagogo Francesco Tonucci (NOTA 4) han ayudado en el confinamiento y son absolutamente validos en todo momento y circunstancia. También se ha puesto a prueba la posibilidad de seguir enseñando online. El profesorado y los centros han hecho un esfuerzo enorme para intentar asegurarlo; aunque sea un parche, porque la educación requiere de contacto, relación directa y afecto, ya que sin ellos es más difícil que se produzca el aprendizaje. Esta situación ha puesto de manifiesto la brecha digital que hay en los hogares españoles y que refleja la desigualdad social.
  2. Se puede vivir mejor con menos. En estas semanas de confinamiento hemos sido capaces de prescindir de muchas cosas, la mayoría superfluas, y hemos aprendido otras más importantes. Que se puede pasar el día intentando resolver aquello que dejamos a medias, cumpliendo deseos eternamente aplazados, leer y disfrutar de la cultura hasta lograr romper los estrechos marcos de nuestras casas para transportarnos lejos, muy lejos. Que el placer de compartir conversación, sinceridad, emociones nos enriquece. Que se puede comer bien y de manera saludable y más barata echándole imaginación y cooperando en los fogones. Muchas personas han podido constatar que no echan de menos muchas rutinas consumistas y aditivas que se practican a diario y, en este sentido, un buen ejercicio es hacer una lista de cosas prescindibles. Quizá el decrecimiento es algo así, y no tan difícil. Decía Pascal que “todas las desgracias del hombre se derivan de no saber estar tranquilamente sentado y solo en una habitación”. Quizá ese es el aprendizaje principal que hay que hacer construyendo otro orden de valores éticos, culturales, productivos y de consumo; consiguiendo derechos de ciudadanía como una renta básica universal (NOTA 5), otro modelo de trabajo y un red de cobertura social que proteja a la población.
  3. El valor de lo común, de la solidaridad y los cuidados mutuos. Las situaciones límite sacan lo mejor y lo peor del ser humano. De lo peor ha habido una serie de actuaciones como la desleal oposición de una (ultra)derecha que si no está en el poder considera unos intrusos a los que gobiernan; la especulación, el egoísmo individualista y la estupidez. Pero han sido muchos los hechos donde ha prevalecido la generosidad, la entrega, la profesionalidad, etc. Ya hemos hablado de una serie de colectivos que han tenido una labor encomiable. Quería por ello resaltar las pequeñas acciones que pasan más desapercibidas pero que son la base de los cuidados de unos a los otros. Por citar un solo ejemplo de los que ha habido: en el madrileño barrio de Vallecas ha funcionado una red vecinal de apoyo a toda persona que lo necesitase durante la crisis del coronavirus; sus objetivos se definían en su nombre: Somos Tribu, Plataforma de Solidaridad y Apoyo Mutuo. Ha habido muchas otras (NOTA 6) y habrá que consolidar las respuestas comunitarias.
La solidaridad debe darse entre personas y entre países e instituciones. Si, por ejemplo, la Unión Europea no es capaz de estar a la altura de las circunstancias con unos coronabonos sin condiciones de austeridad, es muy probable que entre en crisis como proyecto colectivo; o si no se aplican medidas de carácter socialista para hacer frente a la crisis económica y proteger a la gente. Quizá esta es la lección más convincente: la toma de conciencia de la fragilidad y la interdependencia de los seres humanos, que los unos sin los otros no somos nada y porque solo cuando Kropotkin se impone a Darwin está nuestra supervivencia asegurada.
  1. Aplicar estas lecciones ante la emergencia climática. Porque no hace falta que veamos a la Estatua de la Libertad semienterrada en la arena de la playa para saber que el mundo que conocíamos se ha acabado. El principal punto del orden del día es la lucha por toda la vida sobre el planeta. Hemos visto que, como consecuencia de los confinamientos, ha mejorado la situación medioambiental en aspectos como la reducción de la contaminación de las ciudades y a la fauna salvaje paseándose por sus calles. Ello demuestra que si se le quita el pie del cuello a la naturaleza ésta vuelve por sus fueros y que somos parte importante del problema y también de la solución, siempre que queramos serlo.
Sin embargo, podemos intuir que los globalizadores neoliberales están maquinando cómo aprovechar la crisis del coronavirus. Naomi Klein nos advierte de un nuevo tratamiento con la doctrina del shock cuando dice: “las élites entienden que los momentos de crisis son su oportunidad de impulsar su lista de deseos” (NOTA 7). Por ello, es el momento de vincular la respuesta a la crisis del coronavirus con la que hay que poner en marcha para evitar el colapso climático, reduciendo el uso de combustibles fósiles y los desplazamientos, potenciando el teletrabajo, no rescatando a empresas contaminantes si no se reconvierten y recuperando el control público de bienes y servicios esenciales. Como dice Bruno Latour, “si todo se detiene, todo puede ser cuestionado”; añade: “lo último que necesitamos hacer es retomar de manera idéntica lo que hacíamos antes” (NOTA 8) y nos propone un útil ejercicio individual y colectivo de reflexión.
La principal lección de la crisis del coronavirus es que hay que cambiar las prioridades a partir de la respuesta objetiva a la pregunta ¿qué es lo realmente importante para la Humanidad? No podemos volver de forma empeorada a lo mismo que antes, a la crisis económica y social gestionada por los adoradores de Milton Friedman, a la emergencia climática, a la absoluta incertidumbre en la que vivimos. Debe producirse un cambio de paradigma para que el mundo cambie de base y se organice, no al servicio del lucro de unas élites, sino del bien común, de un planeta sano y de la protección y bienestar del ser humano.
NOTAS:
  1. Murray Bookchin https://www.ecologiapolitica.info/?p=10278 Virus, 2017
  2. Unión Europea https://www.lavanguardia.com/economia/20200319/474258165017/interinos-fijos-tjue-indemnizacion-plazas-sanidad-funcionarios-justicia.html
  3. España a la cola en gasto sanitario público http://postdigital.es/nacional/espana-es-el-pais-de-la-union-europea-que-menos-invierte-en-sanidad-post45107/
  4. Francesco Tonucci https://www.facebook.com/100002607057686/posts/2904900449606828/?sfnsn=scwspwa&extid=TJCzenAr17c9EchV
  5. Sin Permiso Una renta básica universal https://www.cuartopoder.es/ideas/2020/03/23/remedios-de-masas-para-enfermedades-de-masas-una-renta-basica-de-urgencia-para-toda-la-poblacion/
  6. María Fernández Sánchez Cuarto Poder https://www.cuartopoder.es/sociedad/2020/03/26/necesitas-ayuda-o-quieres-ofrecerla-crecen-las-redes-vecinales-ante-la-crisis-del-coronavirus/
  7. Naomi Klein https://contrainformacion.es/naomi-klein-las-elites-entienden-que-los-momentos-de-crisis-son-su-oportunidad-de-impulsar-su-lista-de-deseos/
  8. Bruno Latour, artículo original publicado el 30/03/20 en la revista AOC https://aoc.media/opinion/2020/03/29/imaginer-les-gestes-barrieres-contre-le-retour-a-la-production-davant-crise/ Traducción en castellano: http://www.bruno-latour.fr/sites/default/files/downloads/P-202-AOC-ESPAGNOL.pdf

miércoles, 8 de abril de 2020

Propuestas del Consejo Escolar del Estado relativas a las actuaciones en educación que convendría adoptar como consecuencia de la situación creada por la pandemia de coronavirus y el estado de alarma decretado por el Gobierno (7-4-2020))




Puedes descargar el documento en este enlace.

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El Consejo Escolar defiende la reducción del currículo si hay vuelta a las aulas (eldiariodelaeducacion.com)

Artículo publicado en eldiariodelaeducacion.com
  • El órgano, consultivo, pide a las administraciones y a los centros que se dote al profesorado y al alumnado de recurso «material y todo aquello que necesiten» para que puedan seguir dando respuestas al proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • Reclama a las administraciones que el trabajo que se está realizando ahora desde casa se centre «sobre los aprendizajes básicos garantizados».
El último documento elaborado por el Consejo Escolar del Estado (CEE) ha levantado mucho revuelo en las redes sociales ante las primeras informaciones publicadas en la tarde de ayer cuando se dijo que el organismo, consultivo, no defiende el aprobado general del curso y sí que se continúe con normalidad.

El texto, al que ha tenido acceso este periódico, establece dos escenarios, que pueda volverse a las aulas antes del final de curso previsto, o que haya que esperar hasta el mes de septiembre.

Ninguna de las dos opciones difiere demasiado en relación a cómo se están impartiendo las clases hasta ahora o si ha de continuar el avance de profesorado y alumnado por el currículo.

«Desde comienzos de mayo y hasta que se reanuden las clases», dice el documento, se «sugiere» que administraciones educativas «dispongan lo necesario para que las actividades de aprendizaje que se programen por parte de los centros y los docentes no impliquen el retraso del alumnado que no cuente con medios adecuados para llevarlos a cabo».

El CEE afirma que en este hipotético caso, el trabajo debería centrarse «en el repaso, profundización y afianzamiento de los contenidos y aprendizajes fundamentales» que se hubieran desarrollado desde el mes de septiembre hasta el de abril pasados. En el caso de que desde mayo se pudieran reanudar en algún momento, el órgano consultivo sugiere «una reducción y condensación de los currículos orientada al desarrollo de los aprendizajes fundamentales y las competencias básicas».

En cualquier caso, el CEE cree que el curso no debería prolongarse, ni las clases ni las evaluaciones, al mes de julio. Alega que el esfuerzo del profesorado y del alumnado en estas semanas y en las que vienen, «ahora no están de vacaciones y la carga que han tenido que soportar también exige un tiempo normal de descanso».

Evaluación
Dentro del escenario en el que todo el alumnado y el profesorado pudiese volver a las aulas, el Consejo Escolar entiende que las evaluaciones del último tramo del curso deben tener en cuenta el trabajo realizado en las casas, así como aquello que pueda impartirse en los centros educativos en las últimas semanas. Estas evaluaciones deberían realizarse sobre la «valoración de los desempeños», así con «informes personalizados de los alumnos» que deberían tener en cuenta las posibles dificultades que el alumnado hubiera tenido para acceder a medios tecnológicos para desarrollarlos.

El documento del Consejo Escolar incurre en ciertas contradicciones. Mientras que la propuesta de CANAE de realizar una aprobado general, como el decretado en los últimos días en Italia, asegura que «la brecha digital no puede ser la causa de una evaluación negativa de los aprendizajes y las competencias». Podría inferirse de esto que un cierto porcentaje de alumnado que no ha tenido acceso, o muy precario, a los medios tecnológicos y a internet así como a los contenidos «impartidos» por sus docentes, no deberían suspender.

El Consejo Escolar también señala que la repetición de curso en estas circunstancias, así como la evaluación negativa, «deben ser también recursos realmente extraordinarios» (la ley educativa ya contempla que la repetición debe ser extraordinaria). «En ningún caso, continúa el documento, la no realización de las tareas en casa servirá para perjudicar al alumnado que no ha podido realizarlas de forma adecuada».

En el caso de que, contempla el CEE, no pueda volverse a las aulas hasta el mes de septiembre, todo lo relacionado con el trabajo en casa o con la evaluación contemplado en el escenario de la vuelta a las aulas, habrían de mantenerse.
Personal docente y no docente
Uno de los problemas que han estado denunciando en los últimos días algunos sindicatos tiene que ver con el hecho de que las bajas que se han estado produciendo entre el profesorado en las últimas semanas no se han visto cubiertas por personal interino. El Consejo Escolar del Estado defiende «el mantenimiento de todos los docentes, personal complementario y de apoyo, personal de administración y servicios, así como los sistemas de provisión de sustituciones, pues en estas circunstancias también son necesarios».

Al mismo tiempo, el órgano consultivo dice que «sería conveniente» que las autoridades educativas fueran flexibles con las nuevas formas de organizarse que han tenido que adoptar docentes y centros educativos para poder dar respuesta a las difíciles circunstancias en las que están desarrollando su labor en las últimas semanas.

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martes, 7 de abril de 2020

Sin la escuela no se pueden compensar las desigualdades (Pablo Gutiérrez de Álamo para eldiariodelaeducacion.com)

Artículo de Pablo Gutiérrez de Álamo para eldiariodelaeducacion.com
  • El alumnado con necesidades educativas especiales requiere una atención más personalizada que no en todos los casos es posible asumir, ni por parte del sistema educativo ni por parte, en ocasiones, de las familias. A estas necesidades se suma, ahora con fuerza, la situación personal, económica, laboral y social de miles de familias que viven en estos momentos situaciones terriblemente complejas.
06/04/2020
Al cabo de más de dos semanas desde que se decretara el estado de alarma y de que se cerraran las aulas de todo el país, las administraciones empiezan a dar respuesta a algunas de las situaciones que ya el profesorado había comenzado a solventar, de manera más o menos acertada, prácticamente desde el primer día. O casi.

Queremos acercarnos a la realidad del alumnado que, en principio, parece tener las peores circunstancias para seguir el curso de manera telemática, el alumnado con necesidades educativas especiales. Curiosamente, o no tanto, la mayor parte de los profesionales con quienes hablamos señalan que estas dificultades se están solventando con cierta facilidad. El problema, de nuevo, es la situación de la familia, la brecha socioeconómica y la tecnológica, otra vez, son las más complicadas de salvar.

Álvaro Martín es maestro de Audición y Lenguaje en el CEIP Carlos Cano de Fuenlabrada. Tiene la «fortuna» de estar en comisión de servicios dentro del programa de Aulas TEA. Este programa, experimental desde 2002 en la Comunidad de Madrid, está implantado ya en 400 centros. Entre sus características, la comisión de servicios y el tener tan solo a cinco alumnos al cargo.

Para él, el papel de la escuela como compensadora de las desigualdades entre el alumnado ha desaparecido de un plumazo con el cierre de los colegios. Para compensar esto, él, así como otros compañeros y compañeras del centro, están en contacto continuo con las familias («cualquir profe de AL o PT con el que hables, se está saltando los protocolos») a las que envían, vía WhatsApp o correo electrónico personal: cuentos, vídeos, bibliogracía o webgrafía con la que intentan dar información y «servicio» a unas familias que «se están haciendo más expertas de lo que ya eran», asegura.

Elena Fernández (nombre ficticio que esta maestra de AL prefiere utilizar para evitar problemas) trabaja en el norte de la Comunidad de Madrid. Explica una situación que hoy día parece bastante común a buena parte del profesorado, de cualquier etapa y especialidad: «Me salto todos los protocolos habidos y por haber. Hablo por WhatsApp, por videollamada, por Skype, a cualquier hora». Asegura encender el ordenador de las 8.30 de la mañana y apagarlo a las 10 de la noche. Una situación muy común que tiene que ver con un par de factores, principalmente: las familias que están teletrabajando solo pueden conectar con la «escuela» cuando terminan su jornada. A lo que se suma que es el momento en el que la plataforma Educamadrid recibe menos peticiones (esta Semana Santa estaba pensado un apagón de dicha plataforma en un intento por mejorar el rendimiento de sus servidores).

«El horario se ha roto totalmente, pero así deber ser. Tienes el teléfono (del colegio) desviado, te llama una familia por la noche, ¿y qué le dices?», se pregunta Mar Martín, directora del centro público de Educación Especial Juan XXIII de Fuenlabrada.

Una de las dificultades, lógica, de esta situación, tiene que ver con las adaptaciones curriculares. La ratio en la Comunidad de Madrid es de un PT para unos 20 alumnos, y de un AL por cada 30. La normativa que lo regula en la región data de los primeros 90 y, hoy por hoy, se ha convertido en una serie de «recomendaciones», según cuenta Elena Fernández. Con estas ratios, al igual que el resto de docentes que ahora mismo se ven sobrepasados de comunicación con los alumnos, PT y AL han de hacer adaptaciones individualizadas para cada chica y cada chico.

Quienes no tienen la «suerte» de estar en un aula de estas características con un máximos de 5 alumnos (antes de 2015 y del acuerdo de legislatura entre PP y Ciudadanos, el número de estudiantes en aula TEA también podía exceder de esta cantidad), se está coordinando con los tutores o docentes de los alumnos a los que dan apoyo en el aula para intentar darles una comunicación lo más acertada posible. Aunque, como dice Elena: «Tengo compañeras, compartidas en varios centros educativos, que tienen entre 30 y 40» chavales a los que atender.

Además de a los problemas derivados de las dificultades para comunicarse con las familias, o la multiplicación de trabajo que el confinamiento supone, se encuentra el que, al no trabajar con libros de texto, las adaptaciones en las casas son más complicadas. Álvaro asegura que su alumnado trabaja con materiales más manipulativos, y que se han tenido que estrujar el ingenio para pensar en materiales de reciclaje que se puedan encontrar en las diferentes viviendas. No siempre es posible que una familia tenga, por ejemplo, una caja de rotuladores. Y con todas las tiendas cerradas, las cosas se complican más y más.

«En el sistema educativo, el alumnado tiene una serie de apoyos y metodologías establecidas, comenta Ruth Vidriales, directora Técnica de Autismo España, ajusten que están dentro del sistema» y que, aunque puede haber una coordinación con las familias en el curso normal, «se aplican en el entorno escolar». «Trasladar todas estas metodologías a casa, con dificultades para que haya una orientación profesional, es un problema añadido».

Mar Martín puede ofrecer una visión algo más completa como directora. Desde su centro, ya muy al principio, han intentado organizar lo más posible el trabajo. Tienen 112 alumnos, de manera que es más fácil realizar una tarea de acompañamiento personalizado (ella tiene el número del centro desviado a su teléfono móvil particular para atender a cualquier llamada de las familias). Además cuenta con muy diversos profesionales: fisioterapeutas, PTSC, PT, AL… Para que no sea un caos, las y los tutores centralizan el trabajo de todos los profesionales.

Al principio, crearon una estructura, un esqueleto de trabajo para cada semana. Este es lo suficientemente flexible como para que puedan realizarse tantas adaptaciones como sea necesario para cada alumno. Las y los tutores mantienen una línea de comunicación directa con las familias para centralizar las dudas generales, mientras que cada profesional del centro también deja canales abiertos, ya sea por el correo electrónico de Educamadrid, ya sea el personal o su número de teléfono.

Se mandan orientaciones o tareas de apoyo que no solo se refieren a lo curricular: «Cómo pasar el tiempo lo mejor posible, desarrollando habilidades de todo tipo (emocionales, creativas, artísticas…). Lo mismo son cuentos, dibujos, formas de hacer, juegos divertidos». «Luego, cada familia es un mundo», así que hay que ir adaptándose, afirma esta directora.

Además de las herramientas para que las familias afronten esta situación de la mejor manera posible, también han organizado seminarios monográficos en los que los compañeros de diferentes especialidades dan formación e información a los demás.

Situaciones personales

Y aquí, en las situaciones familiares concretas, es donde el sistema educativo, principalmente el profesorado, se está chocando. Martín cuenta cómo la PTSC (Personal Técnico de Servicios a la Comunidad) del centro está haciendo el trabajo de los servicios sociales, al menos, en un primer momento. Principalmente buscando recursos económicos para las familias que lo están pasando peor.

José Miguel Martín, del CEIP Carlos Cano, compañero de Álvaro, es maestro de primaria. Su centro, además del aula TEA, tiene una visión bastante particular de la escuela inclusiva y, además del alumnado con necesidades educativas derivadas de algún tipo de diversidad, tienen el ojo muy puesto en las familias que económicamente lo están pasando peor: ERTE, paro, reducción de jornadas… También aquellas en las que las madres y los padres teletrabajan pero en las que solo hay un ordenador para tres o cuatro personas que han de utilizarlo. Él apunta a una de las situaciones más complejas cuando hablamos de qué pasará con la evaluación del trabajo que se haya hacho a lo largo de estas semanas pasadas y, al menos, de las próximas tres: tiene una alumna con padre y madre enfermeros. Una de sus abuelas, además, está contagiada con el COVID-19 y su estado de salud es complicado. «¿Cómo voy a pedirle nada?».

El apoyo emocional se ha convertido en uno de los centros sobre los que pivota la acción docente desde hace semanas. «Nuestro objetivo es darles un poco de soporte emocional, básicamente», afirma este maestro.

Un apoyo emocional que va acompañado, como cuenta también Mar Martín, de un trabajo más relacionado con lo servicios sociales. Situaciones en las que familias no tienen dinero para conseguir comida. José Miguel comenta que se están intentando organizar en Fuenlabrada para ver cómo se reparte el excedente de los comedores escolares entre las familias que peor lo están pasando.

También recuerda a las familias de origen migrante que no manejan bien el idioma, o no tienen recursos técnicos para seguir el curso online; gente que trabaja en el sector sanitario que «llega harta de trabajar» y que, después de todo el día «no puede estar pendiente de ninguna rutina» escolar.
Alumnado del espectro autista

En las últimas semanas, y más porque el pasado día 2 fue el Día Mundial del Autismo, las niñas y niños con TEA, todas las personas de este espectro, han sido protagonistas en redes sociales y noticias. Hasta que consiguieron que desde el Gobierno se tuviera en cuenta su situación para permitirles salir a la calle, de vez en cuando, acompañados.

La situación de confinamiento y, sobre todo, la ruptura de las rutinas habituales, afectan sobre manera a estas personas. Cuenta Álvaro que pueden darse situaciones de aumento del estrés e incluso de autolesiones.

Ruth Vidriales, de Autismo España, ve con optimismo ese permiso que se ha dado para que las personasl con TEA puedan salir a la calle, aunque insiste en que la recomendación sanitaria de confinamiento y distancia social ha de primar en estos momentos. Salir a la calle «es una medida excepcional que debemos utilizar con muchísima responsabilidad».

Vidriales señala que las dificultades habituales de las familias, como teletrabajar en una vivienda en la que hay menores a los que hay que atender, se vienen a sumar las derivadas de que alguna de esas personas tenga TEA. «Una persona con autismo necesita estabilidad, que las cosas pasen de la misma manera; ver todo eso desbaratado es una complicación muy importante». «Todo esto sobrecarga a las familias y genera situaciones de preocupación y tensión».

Álvaro Martín asegura que «hemos tenido que invadir todas sus rutinas», refiriéndose a las familias y a los cambios que han tenido que introducir en sus vidas y sus casas para intentar paliar los efectos del confinamiento de su alumnado TEA. «Hemos tenido que estructurar la casa para que hagan diferentes actividades en ella. Para que no todo sea lo mismo. Una asamblea en el comedor, en la habituación una sala de psicomotricidad, hacer en los pasillos una sala de movimiento… lo que hacemos en el cole pero en casa».

A esto se suma que algunas de las cuestiones que trabajan con niñas y niños TEA no tienen nada que ver con lo curricular, y pueden pasar desde el control de esfínteres en algunos casos o generar dinámicas de comunicación (no verbal), en otros.

Nadie quiere decir algo y claro que puede darse el curso por perdido, al menos, lo que queda por delante. Pero la sensación, después de todos estos días, es que se apagan todos los fuegos posibles sin que el avance por el contenido curricular sea tan posible.

jueves, 2 de abril de 2020

La escolarización en tiempos de Coronavirus . Propuestas de la Comisión de Educación de Leganés (1-4-2020)

La Comisión de Educación de Leganés nos envía este comunicado:

Es ya un clamor que una parte significativa de la población infantil y juvenil no tiene acceso a los medios tecnológicos, muchos, muchas, carecen de espacios y material de consulta adecuados para ampliar conocimientos y tampoco todas las familias tienen conocimientos y habilidades suficientes para ayudar a sus hijos e hijas en esta escolarización sin profesorado presencial que se ha organizado.

También dificultades como el uso de plataformas distintas , varios hermanos y hermanas que necesitan su tiempo para realizar las tareas escolares, etc, están sobrepasando a una parte importante de los hogares. 


Se suma a ello, las dificultades económicas, de salud y emocionales que muchas familias están sufriendo, lo que supone un entorno poco facilitador de este proceso de escolarización a distancia.

Tal y como señalamos en el comunicado adjunto, adelantar contenidos curriculares es, en estas circunstancias, discriminatorio y contribuirá a agravar la desigualdad educativa basada en la desigual situación socioeconómica, lo que contraviene la igualdad de oportunidades y la compensación educativa que una escuela pública y democratica tiene que salvaguardar.

Proponemos a la administración que se deje de adelantar contenidos, centrando los esfuerzos pedagógicos del profesorado en orientar a las familias para que puedan apoyar el desarrollo de competencias y se facilite al alumnado material que contribuya a repasar y consolidar los conocimientos adquiridos, despertar su curiosidad por temas diversos, desarrollen su creatividad, etc.

Creemos que las escuelas tienen ahora que extremar su atención a la diversidad y poner en juego recursos e imaginación para que ningún alumno, ninguna alumna, se quede atrás.


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miércoles, 18 de marzo de 2020

Comunicado sobre los menús escolares (CGT Enseñanza Madrid)



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Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo. Artículo 9. Medidas de contención en el ámbito educativo y de la formación

Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 (BOE 14-03-2020). 

Artículo 9. Medidas de contención en el ámbito educativo y de la formación



Puedes consultar el Real Decreto en este enlace.

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martes, 17 de marzo de 2020

CCOO exige la retirada inmediata del acuerdo con Telepizza para dar de comer a menores de familias pobres (Federación de Enseñanza de CCOO de Madrid)

El sindicato critica duramente esta decisión de la Consejería de Educación que afecta a menores procedentes de familias perceptoras de la Renta Mínima de Inserción, la última red de protección social regional.

Para CCOO de Madrid resulta totalmente intolerable la medida decidida por la Consejería de Educación de establecer un acuerdo con Telepizza para la recogida de comida diaria destinada a los menores con beca escolar y perceptores de la RMI (Renta Mínima de Inserción) que, tras el cierre de los centros escolares, se han quedado sin garantías de cobertura de esta necesidad vital.

En opinión del sindicato, los menores procedentes de familias RMI son el colectivo más vulnerable, percibiendo una renta que no alcanza los 450 euros mensuales de media por unidad familiar. Se deben articular urgentemente medidas que aseguren que estas familias y en especial, los menores, aseguren una dieta diaria equilibrada, tal y como recomiendan las autoridades sanitarias y educativas. Por otra parte, considera muy grave que la cobertura de esta necesidad principal se realice con empresas de ese tipo dedicadas a la comida rápida, alimentos totalmente desaconsejables en edades tempranas.

Además CCOO entiende que la Comunidad de Madrid puede y debe garantizar la cobertura alimentaria a estos menores a través de otros mecanismos, más aún cuando existen empresas específicas de comida preparada y/o restauración colectiva ya experimentadas que se encuentran en situación de crisis, máxime después de que la Comunidad de Madrid rescindiera contratados presupuestados hace dos semanas, provocando más de 80 ERTES y que miles de personas se encuentren en el paro; y pueden cubrir esta necesidad.

Por último, se exige la retirada inmediata de esta medida y el establecimiento de un canal de coordinación entre la Consejería de Educación y la de Política Social para articular de forma consensuada y eficaz un protocolo urgente, en esta situación de excepcionalidad, que permita que todas las familias con menores en situación de dificultad social y/o exclusión social tengan garantizada, al menos, una comida diaria, sana y equilibrada.

Pero además CCOO Madrid reclama que en la medidas de las posibilidades y si el estado de alarma se alarga se dé apoyo de catering a las familias que lo necesiten en función de situación laboral, como medida de apoyo y ayuda a hacer frente a la situación sobrevenida con la emergencia sanitaria que vivimos, y sin olvidar que los comedores escolares no son un servicio aislado, y que juegan un papel fundamental en la vida de los centros escolares y también son parte de la formación integral del alumnado.
16-3-2020

Fuente: feccoo-madrid.org

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