lunes, 22 de abril de 2019

Agustín Moreno, profesor jubilado: "El ascensor social se está rompiendo y así es difícil motivar a los alumnos" (por Daniel Sánchez Caballero para ELDIARIO.ES)

Publicamos la entrevista que han realizado al compañero Agustín Moreno en ELDIARIO.ES

Agustín Moreno se hizo 'famoso' el día que se retiró. Profesor de Secundaria, por las redes empezó a circular un vídeo en el que sus alumnos le hicieron un pasillo y le dedicaron una ovación. A un profesor. Le dejó totalmente descolocado. "En la escuela te dejas la piel porque trabajas con personas y tienes que valorarlas y preocuparte, no son papeles. Por encima de todo lo demás: afecto. Ellos lo notan", responde cuando se le pregunta por el secreto de su éxito como docente. Antes de eso ya acumulaba una trayectoria como miembro destacado de la Marea Verde y activista. Todavía antes fue sindicalista (miembro muy destacado de CC OO durante años) y no es ingeniero por un curso que el franquismo le impidió aprobar por sus ideas, cuenta. Pero la jubilación no ha sido el retiro para Moreno. Da conferencias, escribe en prensa y se presta a alzar su voz en favor de la educación pública siempre que se le da oportunidad. También vuelve de cuando en cuando a su antiguo instituto a echar una mano.

¿Cuál es su diagnóstico sobre la educación?


Tiene cuatro problemas serios. Uno es el abandono escolar temprano, que está en el 18%, pero llegó a estar en el 30%. Y se ha reducido no como consecuencia de una mayor inversión educativa o de una mejora de las políticas educativas, si no como efecto de la crisis económica y la reducción de las salidas laborales. Es un tema grave, porque con este nivel de abandono, ocho puntos por encima de la media europea, supone un aumento de las posibilidades del fracaso laboral y con ello del fracaso en vida. Esto tiene que ver con el segundo problema, la escasa inversión educativa. Estamos en el 4% del PIB con el compromiso con la UE de bajar al 3,8%, cuando el suelo en Europa está en el 5% y los países punteros tienen el 7%. El tercer problema es la existencia de una doble red, pública y privada, bien sea pura o sostenida con fondos públicos, que genera desigualdad, segregación, falta de cohesión social y limita la igualdad de posibilidades. El cuarto problema es la existencia de una legislación no consensuada que no permite abordar los problemas de fondo de la educación. La LOMCE se saca con una mayoría absoluta, pero episódica, del PP, sin consenso con otras fuerzas. Es una ley que fomenta el proceso de privatización, la segregación escolar temprana con los itinerarios, introduce las reválidas como una carrera de vallas que dificulta el proceso escolar, resta democracia interna y potencia la presencia de la religión en la escuela, que es un anacronismo. Habría que derogarla.
Si fuera presidente, ¿por dónde empezaría a cambiar la educación?
Como me siento un poco incómodo con esa posición, hablaré como si fuera asesor del presidente. Creo que para que una sociedad avance tiene que acertar en sus prioridades. Una idea de progreso que piense en el bien de todos tiene una serie de ejes decisivos: la apuesta estratégica de la educación como palanca de transformación y cambio social es clave. Esto debería asumirlo la clase política española si queremos que haya un salto en desarrollo, en humanidad, en términos de civilización. Esta apuesta es la que asegura la equidad, que es más importante que la igualdad de oportunidades: es dar más a quién más lo necesita.
¿Qué es apostar por la educación?
Es asegurar el éxito escolar de todo el alumnado. Es una educación que ayude en la formación de una ciudadanía activa, solidaria, crítica. Tenemos que preguntarnos continuamente para qué queremos educar. Si no lo hacemos, nos podemos equivocar y en vez de ir en una dirección de progreso ir en la contraria. En esa reflexión sobre la finalidad de la educación está la clave: si es transformadora al servicio del bien común o si es para las élites, segregadora, clasista y entendida como negocio.
Me ha explicado una idea general, un paraguas bajo el que operar. ¿Medidas concretas?
La primera tendría que ser la reversión inmediata de los recortes. El PSOE tenía que haber derogado los recortes inmediatamente después de la moción. Tenía que haber hecho como hizo Zapatero con las tropas de Irak, retirarlas inmediatamente. Si no, no lo haces. Es lo que ha pasado.Se aprobó una moción en el Congreso, pero va a haber cuatro elecciones antes de que entren en vigor a principio de curso y es probable que ni vea la luz. No se ha apreciado ninguna mejora en los centros educativos después de la moción de censura. Muchas palabras, promesas, pero al final vamos a las elecciones con los hechos: las ratios se mantienen igual, el recorte en profesorado y atención a la diversidad, el horario lectivo amplio que impide la innovación pedagógica, la sustitución con la diligencia necesaria de las bajas, el recorte de becas... La segunda medida sería la derogación de la ley, que significaría eliminar las reválidas definitivamente, recuperar los programas de diversificación... Significaría suprimir los cuartos de la ESO aplicados, que no dan acceso al Bachillerato. Significaría que la FP Básica pueda dar acceso a un título, que ahora es una vía muerta. Significaría sacar la Religión de la escuela, en el currículo y el horario, lo actual es absurdo. Significaría que vaya acompañada de la prioridad en la escolarización en lo público y se acompañe de una financiación que asegure un mínimo del 5% del PIB y vaya a un objetivo del 7%. La educación de calidad cuesta dinero. También es atender la diversidad en la población. La última idea sería la apuesta por una red pública única, que supone ir gradualmente ir eliminando la educación privada sostenida con fondos públicos.

Agustín Moreno, exprofesor de Secundaria, miembro de la Marea Verde y antiguo sindicalista.
La educación concertada, uno de los grandes melones. ¿Cómo eliminaría la red privada sostenida con fondos públicos?
Revertiendo los conciertos de aquellos que no garantizan la gratuidad, que es ilegal, y después de aquellos que discriminan. Y no la segregación por sexo, que es lo más llamativo porque es muy reaccionario, pero son pocos centros. El problema gordo es la segregación socioeconómica. España está a la cabeza en Europa y se da una cierta aporofobia: que mis hijos no se mezclen con pobres o hijos de inmigrantes. Un Estado no puede potenciar esto. Es mejor para la calidad educativa que haya mezcla social. En términos macros, la mezcla social y la diversidad como valor; en términos concretos, los grupos heterogéneos en las clases está demostrado que funcionan mucho mejor que los homogéneos. Es un anacronismo lo que sucede aquí y está creado por los privilegios de la Iglesia católica, que no renuncia a adoctrinar en valores retardatarios para la humanidad como la posición que tiene sobre la eutanasia, el aborto o la identidad sexual.
Otro de los grandes temas es el profesorado. De cuando en cuando se leen exabruptos culpándoles del bajo nivel educativo, etc. ¿Hay necesidad de mejorar el sistema de acceso y formación o cree que son injustificados?
Hay una campaña malintencionada políticamente de meterse con los profesores para justificar los recortes, que es una política torpe. Ni la peor empresa privada trata tan mal a sus profesionales como lo ha hecho la Comunidad de Madrid, por ejemplo, con Aguirre y Figar. Y tiene menos sentido cuando sí tienen el reconocimiento social: entre los colectivos más reconocidos en las encuestas aparecen el profesor de la pública junto a médicos y científicos. Es un trabajo vocacional, en la pública el ingreso está sometido a una exigencia importante y el nivel y compromiso es muy alto. Prueba de ello es que se ha evitado su impacto negativo en la educación del recorte de 9.000 millones de euros gracias al esfuerzo, compromiso y dedicación del profesorado, que lo ha hecho sobre su cansancio, su fatiga y su estrés. Y lo hace a partir de una actitud ética que me parece fundamental: trabajamos con personas y no podemos hacerlo peor porque haya recortes. Algún día habrá que reconocérselo, porque se han dejado la piel.
Usted estuvo en la subcomisión que negoció un pacto educativo hace unos meses. ¿Qué vio? ¿Cree que hubo alguna intención real de alcanzar un pacto?
Fue una mera diversión del Partido Popular. El PP aprobó solo la LOMCE con el rechazo del resto de grupos. En las elecciones de 2016, cuando se preveía un cambio político y se dinamita aquel mundo de control unipartidista de mayoría absoluta, hubo varios acuerdos en el Congreso pidiendo la paralización y derogación de la LOMCE, y se inventaron la subcomisión del pacto educativo.
A nivel formativo, ¿cree que nos estamos olvidando un poco de las personas y pensando demasiado en los futuros trabajadores como denuncian algunas voces?
La educación es acompañar en el desarrollo, ser capaces de facilitar un ambiente en el que cada persona saque toda su potencialidad y esté motivado, algo por cierto cada vez más complicado. No son tiempos fáciles para la motivación educativa. Se está rompiendo ese principio que en otros momentos funcionaba, aunque fuese un poco imaginario, del ascensor social. El último cuarto del siglo XX supuso una socialización muy importante de la universidad y ahora se está perdiendo. El famoso decreto de recortes que el PSOE tenía que haber derogado significó expulsar a 70.000 universitarios por la subida de las tasas. Antes te decían: estudia, está reconocido, tendrás un trabajo, formarás una familia. Ahora el mercado de trabajo está tan degradado que ves licenciados con trabajos basura, temporales, de falsos autónomos aunque los llamen emprendedores, que han cogido las maletas y se han ido fuera. Unido esto a estímulos externos como la sociedad de consumo, se está creando una juventud neoliberal presa de los impulsos consumistas más feroces. Hay que recuperar la esencia de lo que es la educación como enriquecimiento personal, como desarrollo, como ser social, solidario, que intenta mejorarse a sí mismo y mejorar lo demás. Y eso se hace individualmente, pero sobre todo de manera colectiva. No hay cambio ni transformación social que no sea colectiva.

El crecimiento de la universidad privada convierte la educación superior en un negocio de alta rentabilidad (Daniel Sánchez Caballero para ELDIARIO.ES)

Reproducimos esta noticia de ELDIARIO.ES

Universidades privadas y beneficio económico.

La universidad privada en España se ha convertido ya en un nicho de negocio que mueve mucho dinero. Y deja unos márgenes de beneficio de hasta el 50% en algunos casos. El sector, que incluye universidades y escuelas de negocio, facturó en total 2.255 millones de euros en 2017, según la consultora DBK, con un crecimiento anual del 7%. Este diario ha recabado datos de 23 centros privados (los otros ocho no los tienen publicados y no han respondido a la petición de información realizada), que arrojan unos ingresos de 1.682 millones de euros en el último ejercicio con una rentabilidad media del 9,41%, según las cuentas que los propios centros publican, en algunos casos, o extraídas del Boletín Oficial del Registro Mercantil.


Estas cifras ha hecho que la educación superior sea un campo que inversores de todo tipo miran cada vez con mayor interés. Entre las 23 universidades privadas de las que hay información pública ganaron en el último curso 146 millones de euros antes de impuestos.

No todas son iguales

Pero los datos gruesos pueden llamar a engaño: el comportamiento de los centros es desigual.
En general se podría hablar de tres categorías de universidades privadas, al menos en función de sus balances recientes. En un primer grupo estarían ocho centros (la Universidad de Navarra, Deusto, la Internacional de Catalunya, Mondragón University, la Universidad de Vic y la Udima) que presentan beneficios por debajo del 3% o incluso pérdidas (es el caso único de la Universidad de Navarra, que perdió 20 millones de euros el último curso, y de la Europea de Canarias, con un déficit de 436.000).
Un segundo grupo intermedio lo forman cinco universidades que están entre el 4% y el 10% de margen de ganancias. Son la Universidad San Pablo CEU, la Europea de Madrid, la Camilo José Cela, la Abad Oliva CEU y la Antonio de Nebrija.
Por último, las universidades privadas que ganaron más del 10% de sus ingresos son diez: la Pontificia de Comillas, la Europea de Valencia, la Alfonso X El Sabio, IE University, Universidad de San Jorge, Europea Miguel de Cervantes, Isabel I, UNIR, Francisco de Vitoria y la Internacional de Valencia. Especial mención merecen en esta categoría la Alfonso X El Sabio (obtuvo un beneficio sobre ingresos del 55%), la Isabel I (50%), la Internacional de Valencia (28% de margen), la IE University (27%) y la Pontificia de Comillas (25% de beneficio).
Las universidades Ramón Llull, Pontificia de Comillas, Loyola de Andalucía, UCAM y Católica San Vicente Mártir no tienen sus cuentas publicadas ni han respondido a la petición de este diario. La Católica de Ávila sí respondió, aunque lo hizo denegando la solicitud porque las cuentas no son públicas.

Religiosos y laicos por igual

Las universidades privadas operan bajo diferentes formas jurídicas, pero la Iglesia católica española domina el territorio: operan 13 universidades católicas o de inspiración cristiana, sean de la Iglesia, de algunas de sus congregaciones o impulsadas por el sector civil pero relacionadas con el catolicismo.
No le va mal a la Iglesia y entorno con la educación superior. Aunque muchos de sus centros se declaran "sin ánimo de lucro", entre todos generaron 968 millones de euros en ingresos (aunque casi la mitad corresponden a la Universidad de Navarra) y unas ganancias conjuntas de 39 millones de euros (Navarra perdió 20). Mención especial por sus cifras merecen la Universidad Pontificia de Comillas, que ganó 23 millones de euros el pasado curso, San Pablo CEU (15 millones), la Universidad de San Jorge (cuatro millones y un retorno del 20%) y la Francisco de Vitoria, que obtuvo 11 millones de euros de beneficios antes de impuestos.
Además de los religiosos, otros sectores han creado (o participado) centros privados en los últimos años. Por ejemplo, la familia Segovia montó la Universidad Camilo José Cela a través de la Institución Educativa SEK, con la que ganaron 2,7 millones de euros en el último curso. O el Instituto de Empresa la IE University, que ha obtendio un 27% de margen positivo. El empresario sanitario Elecier Villar, junto a otras cinco familias, puso en marcha la Universidad Europea Miguel de Cervantes, que ingresa 11,1 millones de euros al año y devuelve 2,3, un margen del 21%.
El burgalés Grupo Campus Educativo le saca una rentabilidad del 50% a la Universidad Isabel I. La UCAM (Universidad Católica San Antonio de Murcia) es la última de las grandes universidades impulsadas desde el sector civil (aunque vinculada a la iglesia hasta el punto de que el Papa ha intervenido para poner orden en algunas cuestiones polémicas del centro) y está asociada al nombre de José Luis Mendoza Pérez (un laico neocatecumenal). No tiene publicadas sus cuentas.
Un caso a medio camino entre unas y otras es el de la Universidad Internacional de Valencia, creada por la Generalitat valenciana, aunque siempre fue de gestión privada. La ha comprado recientemente la Editorial Planeta, que obtuvo un beneficio del 28% en el último ejercicio, cuando ganaron 4,6 millones de euros.

Un terreno propicio

El cóctel detrás de estos datos es goloso: un mercado laboral que cada vez demanda más formación (que aporta una clientela asegurada). Una competencia –la universidad pública– con unos precios que han subido notablemente en los últimos años acercando el coste entre ambas opciones. A esto se le añade un potencial de país europeo atractivo para el creciente público internacional y una mayor agilidad a la hora de ofertar másteres más pegados a las demandas de las empresas.
Los fondos de inversión ya han detectado la oportunidad de rentabilidades en el segmento educativo en España: en el último mes se ha conocido que dos de ellos, con sede en Londres, Permira y CVC Capital Partners, han adquirido dos de las universidades privadas más rentablesde España, la Universidad Europea y la Alfonso X El Sabio por 770 y 1.100 millones de euros respectivamente (la segunda cifra no es oficial, la aporta El Confidencial).
La compra de la Universidad Europea (todo un conglomerado de centros entre España y Portugal) y la Alfonso X El Sabio supone pagar 15 veces los 50 millones de euros de beneficios anuales del grupo en el primer caso y 18 veces en el segundo.
El terreno de juego parece abonado. El número de universidades privadas no para de crecer en España mientras no se levanta un centro público desde que se aprobara la Politécnica de Cartagena a principios de los años 90. Los últimos ejemplos están muy recientes: la Comunidad de Madrid acaba de aprobar tres nuevos centros privados, que serán una realidad en cuanto se acabe el trámite legal. En la región, ejemplo de la apuesta por lo privado, habrá 13 universidades privadas (más todos los campus de otras que no tienen su sede en la capital) frente a las seis públicas.
Además, las privadas están ganando la batalla por llevarse a los alumnos, especialmente de los másteres que se han vuelto cada vez más imprescindibles desde la implantación del Plan Bolonia derivado del Espacio Europeo de Educación Superior implantado en 2007. En los últimos diez años, con la eclosión de estos posgrados, las universidades privadas han multiplicado por diez sus alumnos de máster (de 7.668 a 73.744 al año) y más que duplicado el porcentaje respecto al total (del 15% al 36%). Las públicas han multiplicado sus alumnos por tres (de 42.753 a 131.305) y reducido la proporción de todo el alumnado superior (del 85% al 64%).

La lógica del movimiento

Algunos expertos vaticinan que las recientes adquisiciones de universidades por parte de fondos no van a ser los últimos. "Los fondos están repletos de efectivo y buscan cualquier cosa que dé rentabilidad", explica José García Montalvo, profesor de Economía en la Universidad Pompeu Fabra. "Parece lógico pensar que las instituciones con capacidad de dar títulos puedan dar rentabilidad", añade.
Rafael Ramiro, profesor en Icade Bussinness School, valora que los fondos paguen "ese nivel de múltiplo" (sobre los beneficios anuales) y en un post de su blog aventura algunas actuaciones que podrían realizarpara mejorar las perspectivas de negocio: consolidación de la oferta universitaria privada con el objetivo de ganar en tamaño para ahorrar en los costes fijos; la creación de grandes instituciones educativas integradas, dando lugar a grandes grupos educativos que abarquen desde Primaria hasta la Universidad; la internacionalización del alumnado para atraer estudiantes latinoamericanos y asiáticos para elevar los ingresos por matriculaciones; la innovación educativa para competir con los grandes campus presenciales públicos; la mencionada y creciente demanda de formación; y la transformación de la operativa interna para aumentar la eficiencia de las organizaciones y reducir gastos.

Del 24 de abril al 10 de mayo de 2019: Presentación de solicitudes de participación en el proceso ordinario de admisión de alumnos para el curso 2019/2020 (Educación Infantil, Obligatoria y Bachillerato. Comunidad de Madrid)


Proceso de admisión de alumnos en centros sostenidos con fondos públicos, curso 2019/2020

Accede al Buscador de Colegios para cualquier consulta general sobre centros educativos, centros escolares próximos al domicilio o lugar de trabajo y plazas libres. A través de la Secretaría_Virtual se podrá realizar, en su momento, el seguimiento del trámite de admisión, para lo que se necesita estar en posesión del certificado digital.

El plazo para la presentación de solicitudes de participación en el proceso ordinario de admisión de alumnos para el curso 2019/2020 comprenderá del ► 24 de abril al 10 de mayo ◄ de 2019, ambas fechas inclusive.

Información sobre el proceso de admisión para el curso 2019/2020

► Proceso de Admisión de Alumnos en centros sostenidos con fondos públicos para el curso 2019/2020.

Tienen que participar en el Proceso de Admisión para el curso 2019/2020 los alumnos que:
Acceden por primera vez a centros de primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años) sostenidos con fondos públicos en el curso 2019/2020.
Desean cambiar de centro.

Recomendamos, además, acceder al Portal Escolar para la consulta general de centros educativos, de centros escolares próximos al domicilio o lugar de trabajo. En el Teléfono 012 se ofrece información complementaria.

Solicitud curso actual 2018/2019

Admisión primer ciclo

Segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria, Especial, ESO y Bachillerato en Centros sostenidos con fondos públicos


► Proceso de Admisión de Alumnos en centros sostenidos con fondos públidos para el curso 2019/2020.

Tienen que participar en el Proceso de Admisión para el curso 2019/2020 los alumnos que:
Acceden por primera vez a centros de Educación Infantil (3-6 años) o de Educación Primaria sostenidos con fondos públicos en el curso 2019/2020.
Acceden a centros sostenidos con fondos públicos que impartan Educación Secundaria Obligatoria, y a cualquiera de las modalidades de Bachillerato.
Solicitan un centro de Educación Primaria o de Educación Secundaria diferente a aquel que les corresponda por adscripción única.
Están escolarizados en centros con adscripción múltiple a otros centros educativos y que tengan que cambiar de centro para el curso 2019/2020.
Desean cambiar de centro.


​Acceso al Baremo de Solicitudes

Acceso al Baremo de Solicitudes para Bachillerato.

Acceso a la Secretaría Virtual de Centros Docentes. Sistema Integral de Gestión Educativa (RAICES)

La solicitud de admisión se cumplimentará y entregará preferentemente de forma telemática desde este espacio web. Es necesario disponer de certificado digital o sistema de identificación electrónica cl@ve. En otro caso, se podrá cumplimentar de forma manual u online (pendiente de incorporar) y entregar de forma presencial en el centro solicitado en primera opción.

La solicitud será cumplimentada y firmada por ambos padres, madres o representantes legales del alumno, salvo si se acredita la imposibilidad de hacerlo o alguno de ellos no ostenta la patria potestad.

Una vez se haya accedido a la Secretaría virtual, en la opción de menú: "Consulta de Solicitudes" se podrán consultar tanto, los resultados provisionales y definitivos de la baremación de las solicitudes, como las adjudicaciones (tramitadas de manera telematica o presencial).


Gestión telemática de las solicitudes

Tienes TODA LA INFORMACIÓN EN MADRID.ORG

#MATRICÚLATEENLAPÚBLICA

La trampa de la ‘cultura del esfuerzo’ (Julio Rogero en EL DIARIO DE LA EDUCACIÓN)

Reproducimos este artículo publicado en ELDIARIODELAEDUCACION.COM

El reciente informe de Intermon Oxfam Desigualdad 1 – Igualdad de oportunidades 0: la inmovilidad social y la condena de la pobreza nos dice que esta y la desigualdad son hoy mayores que hace once años, cuando comenzó la crisis económica. La recuperación económica solo ha sido para algunos y el riesgo de pobreza ha aumentado notablemente. Los ricos son más ricos (aumentó su riqueza un 12% en el último año) y los pobres son cada vez más y más pobres. Además, el informe constata que la pobreza se hereda, algo que también indicaba el último informe FOESSA, elaborado por Cáritas: más del 80% de los hijos de familias pobres serán también pobres. Además, se ha producido un efecto de desclasamiento de parte de la población: una de cada seis familias de clase media, que con la crisis cayó en situación de paro y exclusión social, no ha sido capaz de salir de esa situación.

Según El Confidencial (20-1-19), el 18% de la población en España sufre exclusión social y, aproximadamente, 8,6 millones de personas tienen dificultades serias para, por ejemplo, llevar a los niños al cine o comer ternera en lugar de pollo. La realidad es aún más dura para los 4,5 millones que están en situación de pobreza severa, un 40% más que hace diez años.

Estos datos nos llevan a pensar seriamente en muchos de los discursos dominantes sobre el sistema escolar y en la función que juega en la reproducción de las desigualdades o en la apertura de vías para combatirlas. En la dinámica de la sociedad del rendimiento en que nos encontramos, cuando se analizan las causas del fracaso escolar, es frecuente escuchar la misma cantinela que culpabiliza al alumnado por no esforzarse lo suficiente en la escuela o por no ser lo suficientemente inteligentes para alcanzar el éxito. El problema añadido es que muchos de quienes no fracasan escolarmente logran títulos universitarios, saben idiomas, etc. pero también han entrado a formar parte de la clase precaria, con frecuencia, haciendo trabajos de mucha menor cualificación a la que poseen y con sueldos de miseria. A estos también se les acusa de no esforzarse lo suficiente en el mercado laboral para buscar un mejor trabajo, aunque se esforzaron en su paso por el sistema educativo. Eso no contradice los datos que nos indican que quienes tienen estudios universitarios encuentran trabajo antes y en mejores condiciones que quienes se quedaron a medio camino en su paso por el sistema educativo.

Conozco a muchas personas que viven estas situaciones con una gran frustración, sentimiento de culpabilidad y con la profunda impresión de haber sido engañados. Las promesas de “estudia para ser algo en la vida”, “si no te esfuerzas no serás nada” o “te servirá en el futuro” forman parte del gran engaño de una sociedad profundamente clasista, que nos oculta la realidad creada para que unos triunfen siempre y otros sean los grandes perdedores del sistema. Esta es una realidad de la que es difícil salir. Según los informes citados, es como una maldición el nacer en una u otra clase social, en una situación de riqueza económica y cultural o en un mundo de marginación, precariedad o exclusión.

La escuela, ¿qué dice de todo esto? Nada. Bueno, no. Sí te dice que la escuela te ofrece las mismas oportunidades que a los demás si te esfuerzas lo suficiente. Es el elemento más utilizado por el poder para seguir ocultando y reproduciendo la realidad de injusticia social radical de esta sociedad. El mensaje es que sigas esforzándote porque, si no lo haces, no llegarás a ninguna parte. Además, te dice que lo hagas tú solo porque, si lo haces con otros, es posible que se aprovechen de tu esfuerzo y te quiten las oportunidades. Si te esfuerzas y no funciona, siempre puedes buscarte la vida en otros países que te ofrezcan nuevas oportunidades. Del mismo modo, debes esforzarte para ser un buen emprendedor y empresario de ti mismo y explotarte al máximo para poder salir adelante en una economía de buitres carroñeros que compiten, también, en la explotación de otros. La escuela oculta que la desigualdad social de partida cuando se accede a ella determina en gran medida tu futuro, y que no existe la igualdad de oportunidades, sino una falsa meritocracia en la que suelen perder los mismos, porque parten de posiciones de desventaja que el sistema no logra superar. Por eso es también necesario desmitificar la tan vendida “igualdad de oportunidades “ que la escuela dice ofrecer. Esta es imposible mientras no se dé un profundo cambio social en el que se cubran todas las necesidades de todas las familias que hoy se encuentran en situación de desventaja social. Por eso, hablar de este tema con la frivolidad que se suele hacer es cargar en las espadas de la escuela algo imposible de cumplir.

Entonces, esforzarte ¿para qué? ¿Para quién? A la primera pregunta podemos decir, dentro de la lógica dominante, que es necesario esforzarse para adquirir el máximo valor en el mercado laboral; para que, con una mayor formación, puedas competir en una mejor posición en la que el capital saque más plusvalía en la sociedad del rendimiento; para ser más útil al sistema, sobre todo si has aprendido y te has esforzado en ser creativo e innovador. A la segunda pregunta no solemos responder porque nos han hecho creer que el esfuerzo revierte en nosotros mismos, en nuestro propio beneficio. Se nos suele ocultar que el máximo beneficio de nuestro esfuerzo en la economía de mercado capitalista es para los dueños de los medios de producción y consumo. Nos esforzamos para servir a un poder cada vez más difuso, donde los ricos y los explotadores están cada vez más lejos y ocultos de los pobres y los oprimidos, que son los que rentabilizan a su servicio el trabajo individual y colectivo de la mayoría de la humanidad. Son ellos los que dicen con los hechos que cada vez hay una parte mayor de personas descartables, sobrantes e inútiles para el sistema. Son los que se quedan fuera del mercado laboral, fuera de la producción y el consumo porque son insolventes, no aportan “utilidad” y son un lastre para el crecimiento económico y al desarrollo de la sociedad.


Por todo ello, me parece necesario cambiar radicalmente el discurso dominante de la “cultura del esfuerzo” en el sistema educativo. Dicha cultura nos prepara para ser esclavos sumisos al poder, haciéndonos creer que nos esforzamos para nosotros mismos. Por eso crea tanta frustración, culpabilidad y sufrimiento. Nadie dice que no sea necesario esforzarse en el vivir cotidiano, y por supuesto también en la escuela. Pero hay un esfuerzo que nos lleva a ser dominados, es el que nos predican y nos imponen, y otro para ser libres con los demás siendo y viviendo lo que queremos vivir, en una sociedad radicalmente diferente a ésta. Si es un esfuerzo para poder ser nosotras mismas, para desarrollar nuestras capacidades al máximo, nuestra curiosidad insaciable, nuestras inquietudes, nuestra dimensión crítica y creativa, para aprender a convivir, a cooperar, a compartir, a salir de nuestro ego, a cuidar la vida y cuidarnos, a empatizar, a apasionarnos por saber y conocer, por ser justos, igualitarios y fraternos, entonces sí vale la pena ese trabajo, porque nos producirá una gran satisfacción personal y colectiva. No estará basado en el triunfo sobre los demás, sino en la búsqueda colectiva de la equidad, la justicia y la vida buena para todos y todas.

Ese es el esfuerzo que hay que pedir a todos los que formamos parte de la comunidad educativa, no solo al alumnado, como se suele hacer. Nos queda mucho camino por recorrer, pero podemos hacerlo si nos lo proponemos. Es el esfuerzo inclusivo, individual y colectivo, para caminar hacia el cumplimiento del derecho a la educación buscando el éxito de todos. Es el cambio de mirada que a todos nos vendría bien hacer sobre la tan manoseada “cultura del esfuerzo” en la escuela.

Ese esfuerzo, profundamente motivado en cada persona, vale la pena. Lleva consigo grandes desvelos y una sólida voluntad de conseguir metas que nos hagan crecer con los demás en los procesos de humanización progresiva de todas y cada una de las personas. Es el esfuerzo que la escuela pública que queremos debería promover. Esa es la “cultura del esfuerzo” que proponemos, porque queremos vivir de otra manera radicalmente diferente a la que nos imponen. Es el esfuerzo de los que queremos ser libres, para poder desarrollar todas nuestras potencialidades y capacidades en la incertidumbre compartida del vivir cotidiano.

25-4-2019: Marcha por el clima (18:30 h, Paseo del Prado). #FridaysForFuture #JuventudPorElClima


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24-4-2019: Acto informativo sobre las Pruebas de evaluación externas. Juan José Reina (17:30 h, Salón de Actos del CEIP Bravo Murillo. C/ Fermín Caballero 82)

Hola!! 👋




Desde La AFA Bravo Murillo organizamos un acto sobre las pruebas de evaluación externas LOMCE y queremos invitaros a participar el próximo 2⃣4⃣ de abril  en el Salón de Actos del CEIP Bravo Murillo 🏫(entrando por C/ Fermín Caballero 82), a las 17:30 horas.

Contamos para el acto con Juan José Reina, Inspector Educativo, evaluador experto y pedagogo que nos explicará en qué consiste este tipo de evaluación que los próximos días 2⃣9⃣ y 3⃣0⃣ de abril afectará al alumnado de 6° de Primaria.

Posteriormente habrá un turno de palabra 🙋‍♂🙋 para que los asistentes al acto puedan expresar su opinión.

Contaremos con ludoteca 👩👧👧👨👧👦, para lo que necesitaríamos saber cuántas familias van a utilizar ese servicio. Os rogamos que nos lo comuniquéis a través del correo

Para más información visita nuestra web:

Recibid un cordial saludo y os esperamos 😊

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domingo, 21 de abril de 2019

A medio hacer (Manuel Menor)

¿Tiene ventajas el “medio hacer”?

Lo acontecido en Finlandia no es indiferente para lo que pueda pasar en las elecciones españolas: pronto puede parecer muy moderno ser retrógrado.

Juvenal (60 d. C.-128), fustigador de la sociedad romana a finales del siglo primero de la era cristiana, escribió, en la primera de las sátiras que le han sobrevivido, si siempre sería “un mero oyente”. Considerando un “ultraje” algunas de las comedias y elegías de carácter gloriosamente épico que le obligaban a leer, se lamentaba de que le hicieran perder el tiempo con  propuestas que, a la primera, resultaban huecas y encubrían mil maneras de hipocresía y corrupción. A  continuación, desgranaba mil historias por las que cabía desesperar de tanta superchería y de quienes se prestaban a escribir plagiando alusiones a las hazañas de los dioses para encubrir los desmanes de quienes les sobornaban.

Juvenilidad apresurada
Después de casi dos mil años, la inventiva sigue empeñada en la apariencia de comedia. Instituciones preciadas encargan a sus comunicadores similares artificios a los que denunciaba Juvenal, para promover un prestigio no siempre consistente. En un momento como este, previo a una secuencia electoral importante, los malos modos, cortos análisis y broncas propuestas que se están presentando a los electores, no están exentos de interés demostrativo en reiterar ocultación de despropósitos, desvío de atención y generación de simpatías votantes a cuenta de la ignorancia y calculada interferencia de poses chulescas. La dura imagen de Notre Dame en llamas, con alguno de los arreglos de Viollet-le-Duc por los suelos, provoca ahora, de nuevo, un debate nunca resuelto acerca del qué, cómo y hasta dónde restaurar, cuando en los últimos 175 años han variado tanto los conceptos a preservar en estos trabajos. Dubitativa también entre lo viejo y lo nuevo, la imagen de esta campaña electoral es mixta; no del todo nueva por lo problemática, maleducada y regresiva, es probable que desate entusiasmos  en sus diseñadores, pero deja en desolación a cuantos quisieran un debate de ideas coherente y menos emocional. Puede que a la juventud de los y las contendientes en esta pelea les falte rodaje o puede que les hayan insuflado, con un mal aprendido arte de tener siempre razón –que espantaría a más de un sofista-, ante todo el afán demostrativo que movía a los conversos. Lo que predomina es un exceso de apasionamiento conservador por encima de cualquier renovación modernizadora.

Llama la atención las actitudes e ideas con que juegan ante las cámaras estos candidatos y candidatas. Miradas en el medio o largo plazo, más allá de la estricta actualidad que coloree una última hora, muestran continuidades del pasado, cuando no regresiones fuertes respecto a las urgencias de este presente. Algo cabe aprender de este descubrimiento, en línea con la muy lenta progresión histórica de algunas ideas y posicionamientos en la aceptación social hasta la normalización legal. Tanto inquietaba a Mariano José de Larra que, en 1834, opinando sobre las ventajas “del medio hacer”, concluía que “lo que vamos a hacer el año 34 –porque yo creo que vamos hacer algo- lo hubiéramos hecho de primeras el año nueve, o el 14 o el 20” [tres fechas relevantes del XIX para el liberalismo democrático], ¿qué haríamos el 34? ¿Ser felices? ¡Brava ocupación! […] ¡Espantosa perspectiva! Más sabios, por el contrario, nosotros dejamos siempre algo por hacer para mañana. Nosotros dejamos las cosas algo oscuras para poderlas aclarar mañana. ¡Ay de aquel día en que no haya nada que hacer, en que no haya nada que aclarar”. En enero de 1835, mientras se hundía el año anterior, diría: “Me preparé a ver en el próximo y naciente 1835 una  segunda edición de los errores de 1834. Ojalá que la experiencia desmienta mi funesto pronóstico”.

Movilidad inmóvil
La cuestión es que son tantas y tan importantes las demandas que plantea el ahora; tan creciente es el narcisismo que impone el consumismo en que nos movemos, con sus cánones de individualismo descortés con cuantos puedan ser nuestros semejantes; tan a desmano quedan las exigencias de los Derechos Humanos y Sociales y tan repetitivamente simplón  es la panacea que tras lo tecnológico se nos cuela,  que se nos pasan cuestiones esenciales para nuestra convivencia, mientras continúan vivos, tan inquietantemente continuistas como en otras épocas, fondos de armario de difícil modernización.
Tómese como referente una institución como la Iglesia católica que, independientemente de los acentuados procesos de secularización, sigue teniendo en España gran peso específico en decisiones de la alta política. Su vaivén argumental en dos aspectos vinculados a las cuestiones sexuales como la pederastia y la homosexualidad, además de su valor penal, tiene enorme interés para entender el doble o triple juego en que puede estar enredado su discurso  supuestamente renovador, al que unos se pliegan según sople de Roma, y otros procuran que no se altere el lado más cerrado e, incluso, ultraconservador. En medio de ese tobogán –en que oficialmente nunca están-,  para desarrollar como “sociedad perfecta”  la Divini illius Magistri como si nada hubiera acontecido desde 1929 –ni hubieran transcurrido 80 años de relaciones de un poco amortiguado nacionalcatolicismo con el Estado español-, ahí sigue comandando la mayor parte del 32,7% del sector privado-concertado  de la educación escolar en España.  Ni se moverán los Acuerdos con la Santa Sede –como se había rumoreado hace algún tiempo- ni, según dicen los programas políticos de última hornada, tampoco parece que vaya a moverse lo que en este ámbito de la igualdad educativa reclaman muchos. En este aspecto –y no el único- la Legislatura que se inicie después del 28A seguirá siendo, como hasta ahora, prolongación retardada del Antiguo Régimen, de las frustraciones en que se debatió la España de Larra –entre carlismo y modernización razonable-, de las imposiciones franquistas y de una Transición que todavía tiene muchos asuntos pendientes, retardataria,como otrora, de aspectos relevantes de la vida ciudadana, aunque para algunas personas pueda ser de interés.

Lluvia de piedras
Han pasado casi dos mil años, y la mayoría de nuestros políticos parecen estar siguiendo a un tiempo este ejemplo y el consejo de Larra en cuanto a “cosas a medio hacer” para educarnos. Con sus memes y ocurrencias imitan a los creadores de monólogos y adoptan poses de torero, tractorista, motero, cofrade, o reconquistador de lo que contaba la Enciclopedia Álvarez. Les quedan unos días de pasarela para ponerse en vena de superhéroes/ínas o vendedores/as de algo, mientras intentan sintonizar con alguna lejanía cultural venerable. Pero el aura levemente utópica que pudo tener 1978 empieza a estar cada vez más alejada de la realidad. Gritan en exceso –como si los ciudadanos fuésemos culpables- y, cuanto más mentan las esencias patrias o se ponen en plan ofendido, más sabemos que nos hablan de los trucos del dinero para sostener el statu quo. Entretanto, a muchos posibles votantes, ofuscados como Juvenal por no ser capaces de “apartar la niebla del error y distinguir entre los bienes verdaderos y sus opuestos”, se les impone lo que dejó dicho en la sátira nº 13: “Si diviso un hombre extraordinario y justo, comparo tal portento con un niño de dos cuerpos, con el hallazgo asombroso de peces bajo el arado…, y me angustio como si cayera una lluvia de piedras o un enjambre de abejas colgara en largo racimo bajo el alero…”.

Manuel Menor Currás
Madrid, 17.04.2019

jueves, 18 de abril de 2019