RESISTENCIAS EN EDUCACIÓN
EL CASO DEL IES SALVADOR DALÍ
El 6 de junio de 2014 la
comunidad educativa del IES Salvador Dalí (en adelante Salvador Dalí, o
simplemente Dalí), un pequeño centro escolar del Madrid, en el distrito de
Ciudad Lineal, acuerda, reunida en asamblea, el inicio de un encierro en el
instituto.
El detonante de la situación
había sido la negativa de la administración educativa a aceptar la admisión de
plaza de doce alumnos que habían solicitado matricularse en primer curso de bachillerato
para el año escolar 2014-2015.
La Consejería de Educación
de la Comunidad
de Madrid, a través de la
Dirección de Área Territorial de Centro, integraba al
Salvador Dalí en una estrategia general en toda la comunidad autónoma de
demorar la garantía de plaza hasta el mes de septiembre de 2014. Se consolidaba
así una inestabilidad que afectaba a la viabilidad de grupos de bachillerato, (
y de ESO) y, por tanto, a la continuidad de centros de enseñanza secundaria.
Puede considerarse esta
circunstancia como el origen causante del conflicto de resistencia del IES
Salvador Dalí ante las autoridades educativas.
Los ataques contra el instituto
Salvador Dalí incluían, además de la eliminación de aulas de estudios de
bachillerato de ciencias y la amenaza de cierre del centro a medio plazo, el
engaño de la administración, que informaba a las familias de que no había
plazas para matriculación en ESO cuando realmente sí las había.
Por otro lado, la comunidad del
Salvador Dalí había encajado con malestar la concesión de módulos de FP Básica
de Microinformática y Redes a un colegio privado-concertado próximo. Una
resolución que se entendía como incomprensible si tenemos en cuenta que el Dalí
es un instituto tecnológico.
Por si fuera poca argumentación,
se denunciaba, simultáneamente, la marginación a los alumnos con discapacidad
motórica que acoge el centro, adaptado para facilitar su integración.
En su primer comunicado, el día 6
de junio de 2014, la Asamblea
coronaba su descripción reivindicativa denunciando la pérdida de plazas
escolares públicas y gratuitas, la vulneración del derecho de libre elección de
centro y la limitación de las posibilidades de desarrollo formativo y de
aprendizaje del alumnado.
El resultado final de la
movilización y el encierro fue la victoria de la Comunidad Educativa
del Salvador Dalí frente la
Administración.
El día 20 de junio de 2014, tras
dos semanas de encierro y movilizaciones constantes, de acompañamiento a la
presión principal, la
Dirección de Área Territorial de Centro de la Comunidad de Madrid,
competente en sus funciones de matriculación, publicó una lista de alumnos de
primer curso de bachillerato admitidos para el curso 2014-2015.
Se consolidaban así los grupos de
esta etapa educativa, garantizando la composición de dos grupos completos en la
misma.
El relato de este episodio de
resistencia no es diferente al de otras luchas en el marco educativo.
No obstante, el éxito de la
movilización tuvo mucho que ver con la integración, sin fisuras, de la suma de
apoyos desde todos los sectores con implicación e intereses en el conflicto:
una agregación integrada.
¿Quiénes fueron estos “actores”?:
Una parte del equipo directivo, del claustro docente; el conjunto del personal
de administración y servicios y buena parte del de apoyo a la escolarización;
madres y padres y organizaciones de ese sector; la Plataforma por la Educación Pública
de Ciudad Lineal; la Asociación
de Vecinos de San Pascual, las organizaciones sindicales del sector, partidos
políticos y la Asamblea Popular
del 15M de La Conce.
Naturalmente, cada parte de ese
todo incidió con distinto grado en el gobierno de la movilización, pero sin la
presión del conjunto no se hubiera alcanzado éxito en la resolución del
conflicto.
Todos ellos se aglutinaron en torno
a la ASAMBLEA
del IES Salvador Dalí.
Fue ésta quien pilotó y coordinó
la estrategia de resistencia para recuperar aquello que se negaba, la
viabilidad del centro escolar.
Constituida en permanente, la Asamblea, que se mantiene
en la actualidad, se convocó, se constituyó, tras la valoración inicial, por
parte de representantes sindicales y madres del centro, de las acciones para
enfrentar el conflicto.
Gracias a la fuerza motivadora,
inicial, de una delegada sindical de Comisiones Obreras, en coordinación con el
AMPA del centro, la Asamblea
acogió y distribuyó el trabajo de cada uno de los impulsos presentes: el
sindical, el laboral, el sociopolítico, el barrial. Todos.
En sus sesiones diarias fue expresión
de política educativa, de participación democrática, igualitaria y horizontal,
valoró, canalizó e impulsó todas las iniciativas que surgían, todas las
propuestas que nacían y cada acción que consensuó.
La Asamblea fue pública,
nació con vocación de salir del recinto del instituto, de llegar a la sociedad
civil. Por ello se reunió en el patio que da acceso a la puerta de entrada al
centro. Su marca visible llegó hasta la vía pública; se hizo, diríamos, parte
de la calle.
Así reforzó su eficacia y
consolidó su legitimidad al servicio de la lucha planteada.
Y así, se fueron agregando los
movimientos generosos e integradores en defensa del amenazado instituto.
Y así, con la firmeza de la
cooperación y el apoyo mutuo, se desarrollaron infinidad de acciones:
- Encierro
- Cartas de denuncia: Del AMPA, del Consejo Escolar;
al Defensor del Pueblo
- Cartas de apoyo: de vecinos; de Ampas; de colegios
cercanos; de la
Plataforma por la Educación Pública
de Ciudad Lineal…
- Declaración conjunta de agradecimiento por la
solidaridad recibida
- Refrendo de la FRAVM; FAPA Giner de los Rios; partidos
políticos, organizaciones sindicales
- Hojas de firmas
- Formularios de protesta
- Organización de charlas informativas
- Coordinación de debates sobre las acciones
- Reclamaciones administrativas: ante la Inspección
Educativa; ante la DAT
- Recursos de las madres y padres afectados
directamente
- Octavillas explicativas
- Pedagogía de la problemática con familias y
alumnado
- Colocación de textos reivindicativos en el
perímetro del instituto
- Elaboración de pancartas, de carteles, etc.
- Concentraciones ante la DAT amparando a las
personas en las reuniones
- Mural reproduciendo el icono de Hulk como símbolo
de resistencia Dalí
- Batucada
- Paseo reivindicativo en bicicleta
- Pasacalles festivo por las calles del barrio
- Estrategia en materia de comunicación: prensa,
radio, televisión, redes sociales
- Consenso de textos para difusión en medios
- Concentraciones ante la DAT
- Coordinación de correos electrónicos
- Campaña de twitter; de fotografías de resistencia
Dalí
- Puesta en marcha de un blog
- Consenso para la continuidad de la Asamblea
La resistencia Dalí, el nombre
popular que designaba el conjunto de acciones de reivindicación, analizó y
calculó los recursos con los que se contaba, y desarrolló una estrategia que
atendía tanto a la cooperación interna como a responder al ataque de la Administración con
rapidez y prontitud.
La decisión del encierro, que se
inició en viernes, fue acompañada de un saber concienciar a los participantes
sobre la posibilidad de un conflicto largo, que se extendiera un tiempo, pues los
asuntos educativos tienen poca repercusión durante los fines de semana.
Además, la Asamblea expuso no sólo
las circunstancias del caso Dalí, sino que explicó a la comunidad el contexto
general de ataque a la escuela pública y razonó las causas que hacían entender
el agravio comparativo entre los recursos puestos a disposición en nuestros
centros y los que recibe la escuela concertada-privada.
De esta forma se consolidó el
convencimiento en la protesta y la necesidad de resistir como forma de defender
al conjunto de la red educativa pública.
Por otro lado, la Asamblea, al integrar a
diversos sectores, planificó acciones conducentes a evitar la toma de
represalias y castigos, que a menudo acompañan a los episodios de resistencia.
Entre ellas, el contacto con las autoridades educativas y el envío de mensajes
de apoyo constantes para con los que desarrollaban tareas laborales o
administrativas en el instituto.
La estrategia de resistencia se
articuló en torno a varios ejes, desarrollados a través de grupos de trabajo o
comisiones rápidamente organizados:
- El contacto inmediato con sindicatos, partidos
políticos, plataformas y organizaciones del sector, asociaciones, para
aprovechar su presión sobre los responsables de la iniciativa de daño y
perjuicio.
- Ejercer fuerza desde la protesta escrita,
presencial, la solicitud de citas, etc. por parte de los más perjudicados
o aquellos más afectados: familias, alumnos, profesores.
- La activación de una campaña mediática inmediata,
que incluía: contacto con los medios de comunicación; creación de acciones
en redes sociales; escribir notas de prensa; identificar a los portavoces
de los colectivos afectados…
A pesar de la importancia de las
claves estratégicas y del acierto en la ejecución de las acciones desarrolladas,
parece de todo punto relevante dar a conocer cómo una metodología de integración,
que aglutinó fuerzas y aunó recursos sin atender a procedencias ideológicas,
profesionales o de otra índole, fue capaz de reunir inteligencia y pensamiento
colectivos.
Interesa sobremanera destacar
cómo lo creado en el Dalí aportó potencia reivindicativa para derrotar
injusticias y, al tiempo, fue motor para innovar y promover nuevas formas de
relación en una comunidad diversa y plural.
El grupo en lucha incorporó la
riqueza de los colectivos participantes, absorbió los conocimientos y las
habilidades que previamente constituían las prácticas de resistencia y les dio
cauce sin tribalismos, sin sectarismos, sin personalismos, sin narcisismos.
La Asamblea, por su formato
intrínseco, de participación, de respeto democrático, amparó una actividad
libre de intereses previos, orientó una actividad, a ratos o días,
estimulantemente frenética, que nunca atendió al provecho o a la ganancia de
organización o institución alguna.
Si finalmente, se desea divulgar
este ejemplo de resistencia es para, humildemente, dar a conocer un camino que
resultó exitoso y que puede casar en muchos casos similares.
La glosa más o menos gloriosa de
un lucha ni es objeto ni objetivo de este relato, sino poner al alcance del
sector educativo y del público que sí se puede, que la cooperación y la fuerza
colectiva sí dan resultados…
Que, además, quedan para siempre.
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