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miércoles, 24 de octubre de 2018

Inutilidades (Manuel Menor)


Hay mucho inútil en cómo contamos lo que sucede

Filosofía  vuelve al Bachillerato, para que las palabras con que decimos la realidad sean capaces de curar las heridas que nos causamos de continuo.

De los usos que solemos hacer del lenguaje y de cómo lo manipulamos para que nuestro color de mirada se imponga es muy responsable el absolutismo de la educación dogmática. En nuestra sociedad, como en las que nos han precedido, sigue muy vigente el principio de la unicidad de la verdad y, por consiguiente, la legitimidad y obligación moral de pelear por imponer credos particulares. De ahí a la exclusividad y, por ende, a la persecución, ocultación y desprestigio de otros modos de ver lo que acontece, independiente de nuestro control, no hay más que un paso. Y, para facilitarlo, la tergiversación del campo semántico de las palabras, la propaganda ambigua y la multiplicación omnímoda de nuestro discurso, son claves.
Imperialismos
Todas las guerras de religión –como las de cualquier otra índole- han tenido de fondo este linaje y han contado con heraldos, primero, y relatores adecuados después, que han difundido la triunfal victoria sobre perdedores incautos. Detrás, han dejado heterodoxos y ortodoxos, reformas y contrarreformas, fundamentalismos y progresismos de variado sectarismo. Todos los imperialismos han contado, igualmente, con auscultadores de posibles desatinos evolutivos, merecedores de doma y castigo a cargo de colonizadores y relatores del supuesto  triunfo de la civilización frente a cuantos se habían quedado rezagados del supuesto progreso. Blanco y occidental ha sido el paradigma de humanidad adecuada, de mentes incluso muy ilustradas. Y valorar rasgos compartidos, dentro de las diversidades de color, sexo y cualquier otra condición, sigue siendo un reto cotidiano en nuestras sociedades que reclama la ONU con la carta de los Derechos Humanos en la mano.
Si el periodista Jamal Khasoghi murió o no a manos de enviados especiales de un príncipe árabe casi es indiferente. El modo de contarlo oficial ha variado en apenas dos días y,  de paso, en el de recepción en las cancillerías occidentales, Washington, sobre todo. Una vez más, la diplomacia está tratando de encubrir lo evidente contándolo del modo más proclive a que no se dañen los jugosos negocios de armas y petróleo, en que ni las cifras cuadran. A golpe de repetición de que este hombre se metió en una riña, pronto la vilipendiada moral subyacente será olvidada, para que el dinero siga fluyendo por los cauces amistosos de siempre.
Reservados
En los últimos meses, aunque la pederastia dentro de espacios eclesiásticos viene siendo noticia importante en otras latitudes del Occidente católico, ha cobrado fuerza en España su mención.Como prolongación del cortafuegos que este Papa trata de oponer a estos comportamientos, también en España –pese a que no sean notorios tantos casos como los denunciados en EEUU, Australia, Chile, Alemania, Irlanda o Escocia- se plantea ahora que una Comisión “reservada” los ataje. Sin embargo, significativo es de esta “reserva” lo expresado por dos de los responsables de este mecanismo, más preocupados por la publicidad que por el rigor de la justicia en igualdad. Si el presidente del episcopado alega que hay que actualizar los protocolos de actuación, y que sea la Iglesia un “espacio seguro” para quienes le confían a sus hijos e hijas,  confesaba indirectamente la dejación inquietante ocurrida. Y el obispo de Astorga, a quien se le ha encargado la citada comisión, le cuesta entender que lo procedente no es que el agraviado acuda a la justicia, sino que sea la institución que ha silenciado tantos abusos la que los lleve a los tribunales y, en caso necesario, pague las indemnizaciones correspondientes. Ser “sociedad perfecta” en el derecho canónico, no debe ser eximente ante los códigos civiles y penales de los países con quienes, como en España, se tengan firmados privilegiados acuerdos eximentes.
Por su parte, en el plano más estrictamente político, estos días han sido pródigos en mensajes cruzados. Los lanzados por el Tribunal Supremo respecto al exceso de celo de los bancos con los impuestos de las hipotecas, son de los que dejan temblando todo el sistema democrático. Los de los líderes políticos a propósito de España y los españoles con motivo de los PGE (Presupuestos generales del Estado), para pillar de paso todo tipo de votos desafectos, son más desatados, muy propicios para la indiferencia cívica. No hace falta escuchar a los de Vox, Democracia Ciudadana y similares. Basta ver y oír qué dicen los del PP –Tejerina ha estado solemne con la educación primaria en Andalucía, y Dolors Montserrat muy pasada de teatralidad- , con Casado tratando de hacerle la zancadilla a  Sánchez ante Merkel, o con Ciudadanos procurando que no se note lo que es.
Y Filosofía
Alguien en el Ministerio de Educación, cercano a Isabel Celáa, ha tenido la prudencia de que la Filosofía recobre en Bachillerato un espacio que había perdido con Wert. Puede que nos ayude a tener más sensatez para saber oír lo que estorbe o ayude a la sana convivencia. Para quienes esa área de conocimiento sea un estorbo o pérdida de tiempo, les será de interés volver a leer a Nuccio Ordine y su reciente  Clasicos para la vida (Acantilado, 2017) en que continúa reflexionando sobre La utilidad de lo inútil (2013), resaltando la importancia de los saberes humanistas que nos ha legado el pasado, frente a quienes solo dan valor al dinero y la ganancia.   Añadan en la cesta de lectura  al americano Michael J. Sandel, filósofo de éxito en Harvard y reciente premio Princesa de  Asturias por la ejemplaridad pedagógica de sus trabajos “sobre los fundamentos normativos de la democracia liberal y la defensa tanto de las virtudes públicas como del pluralismo de concepciones del bien en nuestras sociedades”.
 Manuel Menor Currás
Madrid, 21.10.2018.

lunes, 6 de agosto de 2018

Asunto de Estado (Manuel Menor)


¿Es un asunto de Estado la educación igual de los españoles?

Se habla estos días de buenismo y presuntos “asuntos de Estado”, de diálogo y de disputas con la Moncloa. Se echa en falta la educación.

El verano es pródigo. La desinhibición hace que las obsesiones se salgan de sus reprimidos cauces, la prudencia desaparece y resplandece lo que importa. Atentos, pues, a ese subconsciente.  La presunta “ausencia de noticias” –y las olas de calor- no debieran pretextar que las serpientes de verano propiciaran el embobamiento informativo . 

Bullen por los medios –por si espabilan las neuronas- los grandes ASUNTOS DE ESTADO, en que la LEALTAD entre los distintos partidos debe ser primordial. Ese núcleo duro de cuestiones principales, cuasi inamovibles y reservadas, se supone que ha de preservarse del debate partidista en que fajarse a diario para darse a conocer mejor al tiempo que, aprovechando los descuidos o impericia de  quienes estén en el Gobierno, se prepara el terreno para su remoción. De Maquiavelo para acá este concepto central de la gestión política se ha perfeccionado tanto que  puede resultar a veces insignificante, tan válido para un roto como para un descosido. La organización estatal  -más desvinculada de personalismos a medida que se ha modernizado su burocratización- ha subsumido como propias las materias que en el Ancien Régime eran preocupación especial del monarca en el logro de “la felicidad de sus súbditos” e, incluso corrían a cargo de su “bolsillo secreto”.
 
Esa vinculación  con un objetivo tan atractivo como variable ha permanecido incólume en la agitada historia de las transiciones desde que las monarquías autoritarias empezaron a desvincularse del feudalismo señorial. Y sigue siendo  impreciso en que medida los ASUNTOS DE ESTADO tienen que ver con la vida  ciudadana: supuestamente, el Estado es un ente superior que la engloba desde que la modernidad del siglo XV  barruntó una separación de recursos entre lo que era del rey y lo que pertenecía a sus súbditos. Pero casi siempre, pero más según quien mande, demasiadas veces tenemos la impresión de que sigue siendo verdad aquel veraniego eslogan que, trucado, proclamaba: “Cuando un monte se quema algo suyo se quema…, Señor Conde”. Redunda en ello que no nos distinguimos por tener una EDUCACIÓN CÍVICA acorde e igual para todos los escolares.

Algo suyo se quema…
Siendo punto tan sensible, audaz es que hayan aparecido en escena los ASUNTOS DE ESTADO. Con motivo de la visita de Casado a Sánchez en la Moncloa, el segundo le ofrece al primero cinco acuerdos que, a su entender, son claves por reservárseles esta categoría de alta política. De Casado, a su vez, se nos ha ofrecido un disenso previo, porque el territorio que prefiere marcar va por otros caminos. En este escenario supuestamente abierto, en que las primeras escaramuzas son para situarse en un campo propicio, a los lectores de prensa u oyentes de lo que transmiten las ondas, se les somete a los masajes también más proclives para predisponer preferencias. En su fuero interno, cada cual ha de ir inclinándose a merced de las fintas que propone cada actor político: el modo de hablar, el énfasis que da a cada cuestión, el riesgo de que pretende prevenir ante un panorama siempre incierto, irán disponiendo el  favor de cada votante hacia uno u otro lado… o hacia ninguno.

 No se han de olvidar, además, en el rápido devenir del verano,  las fugaces apariciones de los comparsas. Estos peones también juegan,  en pro de uno u otro lado del tablero de ajedrez. Ahí están –entre otros- los abanderados del franquismo, con frentes tan controvertidos como el Pazo de Meirás, Cuelgamuros o una supuesta desmemoria “vilipendiada". Tampoco cesan los eternos profesos del confesionalismo católico, indisoluble de los asuntos de Estado… Hay mucho donde fijarse, para seguir el nudo y el desenlace de lo que no es serie, novela ni obra de teatro, sino el núcleo  de las decisiones que se toman –o se van a tomar- en nuestro país. Llama la atención, en todo caso, que ni Casado ni Sánchez tengan la educación de los españoles entre los ASUNTOS DE ESTADO. De momento, en lo que trasciende a la opinión pública sobre tales preocupaciones, ¿siguen la tradición?  Por ahora lo del máster de Casado sí parece asunto serio. Tal vez a la educación de todos para todos le toque después… Atentos.

Manuel Menor Currás
Madrid, 02.08. 2018

lunes, 7 de octubre de 2013

"¿La MAYORÍA SILENCIOSA respalda las políticas educativas dominantes?" (Manuel Menor)

Manuel Menor nos envía su nuevo artículo ¿La MAYORÍA SILENCIOSA respalda las políticas educativas dominantes?

La defensa de las tesis oficiales sobre bilingüismo/trilingüismo en Baleares, o sobre la LOMCE,  ha vuelto a invocar el respaldo de las mayorías electorales y el de una supuesta “mayoría  silenciosa”.

Como estratagema argumental  no es nuevo este recurso dialéctico: todavía  hay muchos ciudadanos con vivos recuerdos anteriores a la Transición que pueden dar fe, y siempre está abierta la historia como magistra vitae,  donde abundan los exempla. Como el de la Puerta de Toledo, de Madrid, erigida en 1827 como “monumento de fidelidad, de triunfo y de alegría”, que pretende ser un homenaje colectivo al absolutismo de Fernando VII, “el Deseado y Padre de la Patria”. Similar cariz quiso revestir, durante casi 400 años, la extensa nómina de persecuciones de la Santa Inquisición, mientras acallaban la heterogeneidad y las heterodoxias bajo el signo del Salmo 73: Exurge Domine et judica causam tuam...; un largo precedente  de silencios mayoritarios impuestos, que no queridos, invocando, además, la ayuda de Dios en el empeño.

Arthur Schopenhauer, en todo caso, nos previno hacia 1860 de que “la verdad objetiva de una proposición y su validez en el plano de la aprobación de los oponentes y oyentes de la misma son dos cosas muy distintas”.  El filósofo alemán añadía  bastante escéptico que, si la naturaleza humana no fuese mediocre y todos fuéramos profundamente honrados, no buscaríamos en nuestros debates otra cosa que la verdad. Pero no siendo este el caso –y sí muy abundante la vanidad-,  frecuente es que la verdad “deba parecer falsa y lo falso verdadero”.  De modo que ese argumento de razón centrado en la mayoría absoluta lograda en unas elecciones o, si viene al caso, en que en una huelga o manifestación concretas son más los que se han quedado en casa que los que asisten a la protesta, viene a ser una de las muchas estrategias –y no de las más afortunadas- destinadas más a ningunear al oponente que a demostrar verdad alguna. En realidad, sólo muestra quién tiene, en un momento concreto, la sartén por el mango.

En democracia, además,  esta argucia argumental es, pese a la apariencia que comporta de juego libre de las mayorías/minorías,  especialmente frágil y peligrosa, sobre todo si es reiterativa.  Se suma a los silencios impuestos en el Parlamento en nombre del reglamento, las incomparecencias debidas, los diálogos de sordos, los recursos sistemáticos al decreto-ley, junto a muchas otras triquiñuelas de “politiqueo” hueco. Añadido todo ello al amedrentamiento y recortes sistemáticos  que, con pretexto de la crisis, se imponen a la población -igual que el control cerrado de los principales medios de comunicación-, no hace sino desvirtuar el sentido mismo de las libertades y derechos que, en principio, la Constitución dice reconocer a todos. En tales circunstancias, sacar a relucir “las mayorías” para dirimir el debate educativo,  aparte de aludir a políticas sectarias que poco tienen que ver con el interés general y el bien común, hace pensar más en un  ordenancismo populista que en una democracia de verdad. A este paso, la  calidad de ésta parece que vaya a depender, como en los programas televisivos, del “share”. Pero incluso así habría que ser más ponderado, ya que sabido es que ninguna mayoría electoral  permanece inmutable toda una legislatura. Y, por otro lado, la mayoría social  –en España, y en EEUU- es la de quienes no votan ni votarán nunca. Si se tiene en cuenta que muchos de esta mayoría –como ya estudió J. K. Galbraith en La cultura de la satisfacción- cada vez “quedan más fuera de la conciencia de los que viven con desahogo, fuera del sistema impositivo y del presupuesto estatal” y, por tanto, que cada vez están más lejos de una redistribución justa de los recursos a través de unos servicios sociales de calidad y de una educación digna para sus hijos, el argumento de las mayorías no pasa de sarcasmo instrumental. La comunidad electoral favorecida no es la de estas mayorías sociales, las más pobres y con necesidades educativas mayores.

No estaría mal, pues, que nuestros políticos –especialmente cuando de educación tratan, porque de su autenticidad depende mucho nuestra convivencia- releyeran a Aristóteles. Hacia el 330 a.C -cuando la democracia ateniense era ya una cáscara vacía-,  nos dejó advertidos de que “la ciudad –la polis- es una de las cosas naturales y que el hombre es, por naturaleza un animal cívico –zoon politikon”. Para él, la razón de que fuera un “animal político” era clara: “la naturaleza –decía- no hace nada en vano. Sólo el hombre, entre los animales, posee la palabra [...], igual que el sentido de lo bueno y de lo malo, lo justo y lo injusto, de modo que la participación comunitaria es el fundamento de la casa familiar y la ciudad” ( La Política, I, 2).


                                                                                                            Madrid, 07/10/2013


martes, 10 de septiembre de 2013

12-9-13, a las 19:30h: Charla-coloquio "La Cultura, pilar básico de una sociedad libre: propuestas para un modelo de Enseñanza pública, de calidad y laica"

José nos envía esta convocatoria:

FIESTAS VILLA DE VALLECAS
CASETA DE IU
RECINTO FERIAL (c/ Sierra Gorda S/N)

JUEVES 12 DE SEPTIEMBRE
19.30H: Charla-coloquio
LA CULTURA, PILAR BÁSICO DE UNA SOCIEDAD LIBRE: PROPUESTAS PARA UN MODELO DE ENSEÑANZA PÚBLICA, DE CALIDAD Y LAICA

Modera: José Moreno

Intervienen:
            Lali Vaquero, Diputada IU Asamblea de Madrid
            Agustín Moreno, Profesor IES Villa de Vallecas – CC.OO
            Textos Marea Verde
            José Miguel del Castillo, Estudiante – UJCE

Entrada relacionada:

12-14S, de 19 a 21h: Recogida de material escolar en la caseta de IU Fiestas Villa de Vallecas. 15S: Reparto solidario

jueves, 1 de agosto de 2013

#StopLeyWert! El Gobierno estudia cambiar los horarios de Religión y su asignatura espejo

europapress.esEl Gobierno estudia cambiar los horarios de Religión y su asignatura espejo

Para poder cursar ambas

El Gobierno está estudiando modificar los horarios de la asignatura de Religión y de su asignatura espejo en la Ley Orgánica de Mejora para la Calidad Educativa (LOMCE), entre otras posibilidades, para que las materias no coincidan en el tiempo y puedan ser ambas cursadas por todos los alumnos, siguiendo las recomendaciones del Consejo de Estado.

Así se desprende de una respuesta parlamentaria del Ejecutivo dirigida a la portavoz de UPyD en el Congreso, Rosa Díez, recogida por Europa Press, respecto a si el Gobierno está dispuesto a seguir las informaciones dictadas en el informe del Consejo de Estado sobre la nueva reforma educativa.

En concreto, la formación magenta preguntaba al Ejecutivo por "la controversia" que genera la asignatura de Religión en la reforma educativa y que comenta el informe del Consejo de Estado.

"Llega a hablar de discriminación para los alumnos que se queden sin formación ético-cívica por elegir la asignatura de Religión señalando que 'hay que advertir que la proyectada reforma establece como optativa a la Religión la materia de Valores Culturales y Sociales, o Valores éticos, de modo que su mantenimiento, en su caso, discriminaría a los alumnos que al elegir la primera no cursarán asignatura alguna sobre valores sociales y éticos a lo largo de toda su formación'", señalaba UPyD, recogiendo las valoraciones del informe del Consejo de Estado en su pregunta al Ejecutivo.

En este contexto, el Gobierno insiste en que esta materia no tiene un "tratamiento sustancialmente diferente" en el proyecto de la LOMCE que en la Ley Orgánica de Educación socialista actualmente vigente.

"Que sea una materia evaluable no quiere decir que se incluya en las evaluaciones nacionales. Asimismo, conviene recordar que la Religión no es una materia troncal sino optativa, y se está induciendo a la opinión pública a una confusión considerable", apunta el Gobierno.

En este sentido, indica que el Consejo de Estado pone de relieve que en el anteproyecto de ley orgánica desaparecen las asignaturas relacionadas con la formación ético-cívica, sin que se pueda considerar la nueva asignatura 'Valores culturales y sociales' "suficiente" porque se estudiaría como alternativa a Religión.

Es más, dice que el proyecto de ley de la LOMCE considera "esencial" la preparación para la ciudadanía activa y la adquisición de las competencias sociales y cívicas, recogidas en la Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo de 18 de diciembre de 2006 sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente.

EDUCACIÓN CÍVICA EN TODAS LAS ASIGNATURAS

De hecho, apunta que esta ley orgánica aborda la necesidad de forma transversal al incorporar la educación cívica y constitucional "a todas las asignaturas" durante la educación básica, de forma que la adquisición de competencias sociales y cívicas se incluya en la dinámica cotidiana de los procesos de enseñanza y aprendizaje y se potencie de esa forma, a través de un planteamiento conjunto, su posibilidad de transferencia y su carácter orientador.

No obstante, reitera que se está valorando el procedimiento para acoger la observación del Consejo de Estado, si bien se considera que el entonces anteproyecto de ley es respetuoso con las recomendaciones citadas.


LENGUAS COOFICIALES

Por lo que respecta a las recomendaciones del Consejo de Estado en cuanto a las lenguas cooficiales, el Gobierno asegura que se mantendrá el núcleo esencial del tratamiento que ha sido expresamente dictaminado como favorable por el Consejo de Estado, "pero se están valorando diversas fórmulas para garantizar el derecho de todos los españoles a recibir la enseñanza en la lengua oficial del Estado, en los términos en que el Tribunal Constitucional se ha manifestado".

Además, especifica que el Consejo de Estado coincide en que existe un derecho opcional y no "incondicionado" de conseguir ser escolarizado con el castellano como lengua vehicular porque en todos los sistemas en que existe una lengua cooficial propia y se aplica por parte de la Administración educativa una programación monolínea de bilingüismo integrado, "no existe este derecho de opción".

Por ello, defiende que se ha introducido, "de una forma extremadamente cuidadosa", un sistema de garantía en el que el anclaje competencial es la obligación que existe para el Estado de garantizar que ese derecho, reconocido en reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional y que "tiene alguna efectividad".

"Todo ello con el objetivo de que no exista exclusión del castellano y, en segundo lugar, y no menos importante, que el hecho de que el catalán sea utilizado como lengua predominante, vehicular en la enseñanza no quiere decir que el castellano no lo sea también para aquellos alumnos cuyos padres así lo soliciten", subraya el Gobierno sobre esta cuestión.


EDUCACIÓN DIFERENCIADA

Por último, el Gobierno hace referencia a las recomendaciones del Consejo de Estado sobre la educación diferenciada, en las que señala que es una opción reconocida en un conjunto de países desarrollados, y que ha sido objeto de análisis y valoración positiva en distintas instancias jurisprudenciales internacionales, incluido el Tribunal de Justicia Europeo.

Eso sí, indica que el Consejo de Estado considera que el entonces anteproyecto de la LOMCE debería contener alguna previsión que permita exigir una justificación objetiva y razonable de la excepción general de la coeducación, y la concreción de un programa y de las medidas académicas a implementar para favorecer la igualdad, sin perjuicio del resto de los requisitos exigidos para los conciertos. Por ello, asegura que desde el Gobierno se está valorando la forma de incorporar al texto de la ley la observación realizada.