Mostrando entradas con la etiqueta Contratas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Contratas. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de septiembre de 2020

Carta de las familias del CEIP La Garena a la Consejería de Educación sobre la construcción del IES Francisca de Pedraza (Alcalá de de Henares)

 La Plataforma La Garena nos envía esta carta:

Att. Consejería de Educación

CEIP La Garena

Alcalá de Henares (La Garena) Septiembre 2.020

Estimados Sres.:

Los padres de los alumnos del CEIP La Garena, que pasarán el próximo año al IES Francisca de Pedraza, nos dirigimos a esta Consejería, y en concreto al Consejero de Educación, el Sr. Enrique Ossorio, con el fin de hacerle llegar la preocupación de este centro. En concreto le manifestamos el malestar e intranquilidad existente, debido a la falta de cumplimiento de las fechas que se facilitaron, en reunión mantenida con representantes de los padres de alumnos del IES Francisca de Pedraza ante esta Consejería, en donde les transmitió el Consejero de Educación, D. Enrique Ossorio, y se citan palabras textuales : “Nos comprometemos a dar máxima prioridad a este centro, tanto para que la resolución se realice con la mayor celeridad posible, como para que la nueva licitación, que iría por procedimiento de urgencia, esté lista en paralelo al procedimiento de resolución”.

La Consejería de Educación, ha procedido ya a la resolución del contrato con la empresa adjudicataria que había paralizado las obras de forma unilateral, para poder contratar una nueva antes del mes de agosto. La resolución se produjo hace meses, y tal y como dice textualmente la Consejería, “la intención es la de contratar a una nueva constructora antes del mes de agosto”, no sólo no se ha producido dicha contratación, sino que tampoco se ha convocado la licitación para la misma. Todo esto según palabras de la Consejería, con la "máxima prioridad”. Con este panorama, continúa afirmando en su comunicado la Consejería, “que esto permitiría iniciar las obras a finales de 2020, lo que aseguraría que el centro estuviera finalizado antes del inicio del curso 2021/22”. En la situación actual contemplada, las familias vemos muy difícil que dichas afirmaciones se puedan cumplir. https://www.europapress.es/madrid/noticia-comunidad-finalizara-obras-instituto-francisca-pedraza-alcala-pri mer-cuatrimestre-2021-20200219201539.html

A todo esto tenemos que añadir, que nos sorprende enormemente el artículo publicado por el diario” El País” con fecha 12-07-20: “Educación otorga la licitación para construir centros públicos a una empresa con retrasos y abandonos previos”. Dicha empresa consigue el trabajo tras hacer una oferta un 20% más baja que las demás y la Comunidad explica que no puede excluir a una empresa de un concurso. Manteniendo una práctica de contratación, que a tantas familias nos ha generado tantos problemas, sirva a modo de ejemplo los centros publicados en el mismo artículo: Se refiere a la situación de hasta 18 centros públicos que nunca vieron finalizadas las obras de construcción de los edificios por las empresas adjudicatarias, como el IES Francisca de Pedraza (Alcalá de de Henares) entre otros. No todas estas obras sin finalizar corresponden a la misma empresa, aunque en todos esos casos sí ganaron el concurso aquellas cuya oferta resultaba más económica, algunas de esas obras siguen paradas.

https://elpais.com/espana/madrid/2020-07-11/educacion-otorga-la-licitacion-para-construir-centros-publicos-a -una-empresa-con-retrasos-y-abandonos-previos.html?outputType=amp&__twitter_impression=true

A nuestras preocupaciones le tenemos que sumar que para el curso 21-22, en caso de que estuviera finalizado dicho centro, la previsión sería de unos 340 alumnos que, teniendo en cuenta que el centro tiene previstas 12 aulas, YA se llegaría tarde puesto que haría falta un total de 16 aulas, por tanto la idea de la Consejería de: “Por último, la Consejería ha manifestado el compromiso de lanzar una segunda fase que se iniciaría a lo largo de 2021 y que supondría la finalización del centro con todos los espacios necesarios y poder cursar Bachillerato en el mismo centro". Se tiene que tener en cuenta que para el curso 21-22 se cursaría en el IES 1º, 2º y 3º de la ESO. Las familias del CEIP La Garena, instamos a la CAM para que las obras de dicho centro se inicien a la mayor brevedad a fin de que se cumplan los compromisos adoptados con esta comunidad, no descartando movilizaciones para manifestar el actual descontento de los afectados.

Un saludo, Familias CEIP La Garena.

domingo, 14 de mayo de 2017

Cifuentes examinará a todos los estudiantes con las pruebas de la Lomce pese a que la ley ya no le obliga (eldiario.es)

Artículo de Sofía Pérez Mendoza publicado en eldiario.es
  • La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid hará la prueba de 4º de ESO y de 6º de Primaria a todos los estudiantes en los términos impuestos por la Lomce
  • Los alumnos de una de las cinco zonas en las que se divide la región serán evaluados por una empresa externa a la que le ha pagado 420.000 euros solo en este curso
  • En otras comunidades, la realización de las pruebas se hará solo a una muestra, como permite la ley, y tendrá un coste mínimo
La Comunidad de Madrid va a utilizar el margen de maniobra que le da tener las competencias educativas para seguir lo más cerca posible de la Lomce ideada por José Ignacio Wert. La Consejería de Educación ha decidido que todos los alumnos y alumnas madrileños de 4º de ESO y de 6º de Primaria –y no una muestra– hagan las pruebas previstas por la norma para estos cursos, pese a que las modificaciones acordadas entre el ministro de Educación y las comunidades autónomas no obligan a ello.

El decreto que regula las pruebas solo impone realizar la evaluación de final de la ESO, originariamente una reválida tumbada por el propio Gobierno y ahora una prueba que no cuenta para nota, a una muestra indeterminada de estudiantes que escoge cada región. Y lo mismo pasa con la de Primaria.
En 250 centros, todos los de la zona capital –una de las cinco direcciones de área territoriales (DAT) en las que se divide la región– y algunos más de otras, la prueba la hará personal externo, que también la corregirá y hará un análisis de resultados; una operación que va a costar a la Consejería 420.000 euros solo este curso. En los siguientes, pretende hacerla censal en cada una de las áreas para que "todos los centros sean evaluados por personal docente externo al menos una vez cada tres años".
El resto de colegios e institutos tendrá que apañarse para hacer la prueba con recursos del propio centro porque la Consejería obliga a todos a realizarla de uno u otro modo. En otras comunidades, los centros que están fuera de la muestra obligatoria por decreto quedan liberados.
La región se perfila así como el único reducto de la aplicación más dura de la Lomce, tanto por la regulación de que la hagan todos los chicos y chicas de estos niveles como por el desembolso económico para analizar los resultados que no han presupuestado en otras regiones, excepto en La Rioja que, como Madrid, va a externalizar la realización, corrección y análisis de los exámenes sin concretar aún el presupuesto dedicado a este fin. Otras comunidades van a cumplir con los mandatos del ministro Méndez de Vigo con personal de las propias consejerías.
Según datos aportados por la de Madrid, el Gobierno de Cristina de Cifuentes va a pagar 420.000 euros en subcontratar a ODEC Centro de Cálculo y Aplicaciones Informáticas, S.L. - 2E Estudios, Evaluaciones e Investigaciones, S.L, la empresa que va a poner al personal que estará en las clases durante los exámenes y luego los corregirá. Después, también tiene encargo de hacer un desgranar los resultados que, como prometió Méndez de Vigo, no serán públicos para evitar los ranking de centros.
En este presupuesto también se incluye los mismos procesos para el examen de 6º de Primaria, que este curso se realiza los días 31 de mayo y 1 de junio. El año pasado, previo a las enmiendas más duras a la Lomce de Wert, lo realizaron todos los centros y también se encargó una empresa a la que se pagó 300.000 euros, algo a lo que ya no obliga el decreto aprobado por el ministro Méndez de Vigo, que deja la puerta abierta a que las comunidades hagan lo que quieran con estas pruebas aunque siempre sobre dos premisas de mínimos.
La primera, que no tienen impacto sobre el expediente académico; la segunda, que deben realizarla al menos una muestra de los alumnos en esas edades escolares sin concretar el modo de seleccionarlas, lo que permite, por ejemplo, que puedan dejar fuera al alumnado de necesidades educativas especiales. En Madrid, la Consejería ha decidido que la nota que obtengan estos estudiantes no compute para la media de cada centro.
Estas directrices, que tampoco tocan ni el diseño ni las fechas de las pruebas, distan mucho de la concepción que tenía José Ignacio Wert del examen de final de Secundaria, una reválida tipo test igual para todas las comunidades que había que aprobar para poder obtener el título de ESO. En Madrid se realizará el 19 de mayo.

Costes "mínimos" en otras comunidades

Incluso comunidades tradicionalmente proLomce, como Galicia, han rebajado la puesta de largo de la prueba de Secundaria, cuya aplicación y corrección correrá a cargo de los profesores –ya sean o no del centro– sin empresas de por medio, del mismo modo que el análisis posterior. "Se hará con recursos propios del sistema", confirma la Conselleria de Educación.
Se repite una organización similar en varias comunidades consultadas por eldiario.es, como Castilla La Mancha, Aragón o la Comunitat Valenciana. Preguntadas por el presupuesto que se volcará de las arcas públicas para su realización, todas ellas insisten sin dar más detalles en que los costes serán "mínimos", entre ellos la impresión y la distribución de las pruebas por los colegios e institutos. 
Que Madrid es una comunidad que aplica todo lo a pies juntillas que puede y más la Lomce se mide también a través de otros parámetros, como el diseño del currículo. El decreto que desarrolla el de Secundaria interpreta, de un modo distinto a otras comunidades, que no todas las materias del primer ciclo de ESO cuentan para pasar de curso, pero sí incluye en ese cómputo a la Religión.
Entrada relacionada:

¡NO a las Pruebas externas!

martes, 29 de abril de 2014

"La formación de maestros y profesores centra de nuevo la atención política, una vez más de manera carencial" (Manuel Menor)

Manuel Menor nos envía su último artículo:


Con la periodicidad inmisericorde que han marcado otras muchas reformas educativas, los promotores de la LOMCE quieren redefinir ahora la formación del profesorado: empezando por los maestros.

A todo reformador le acucia, más pronto que tarde, revisar las pautas docentes de quienes deberán encargarse de llevar a la práctica sus preciadas reformas. Consciente, sin embargo, de lo complicado de este avispero en que confluyen tantos intereses y rémoras, poco más suele hacer que algún amago, guiado, eso sí, por una desconfianza general hacia sus predecesores –chivos expiatorios de todos los males. Siempre hallará elementos de que echar mano para encomendarles las “mejoras” a que han dedicado sus desvelos, con el resultado de una mezcla de lampedusismo e Inquisición poco apta para avanzar de manera consistente hacia una enseñanza de calidad para todos. No en vano venimos de una larga Contrarreforma, como Carlos París dejó establecido en el subtítulo de sus muy recomendables Memorias sobre medio siglo: de la Contrarreforma a Internet (Península, 2006). La sensibilidad oficial de la educación, siempre más pegada al pasado tradicional que al presente cambiante, no sólo se nutre de ese sustrato contrarreformista de continuo; de cuando en vez, trata de imponer su preciada ambición de durabilidad.  

Con la cualificación de maestros y profesores sucede ahora lo mismo que ha venido sucediendo en los últimos cuarenta años, por no decir siempre. Se desaprovechan las buenas prácticas de formación –que las ha habido- y se gastan gran parte de las energías en propagar unas promesas de mejora a las que se supone seguirá mecánicamente la de un sistema educativo aquejado de múltiples problemas. No hay legislador que no haya caído en la cuenta de la ligazón ineludible entre el éxito de su plan reformista y la formación docente. A esta cita no podían faltar los impulsores de la LOMCE, que concretan ahora lo que su recién promulgada ley permitía entrever. Y lo que traducen las decisiones que están tomando estos días, principalmente en la Comunidad de Madrid -avanzadilla fiel de lo que acaba imponiendo el Ministerio, como si exclusivamente entre ambos se jugara esta partida-, es que continuaremos en este asunto, una vez más, la sacrosanta tradición. Lo que estamos viendo y oyendo, aunque de momento afecte tan sólo a las etapas de Infantil y Primaria -a las condiciones previas de formación y a su fase inicial para  quienes deseen ejercer docencia en las mismas-, no es augurio sino de un apaño más de cuantos han jalonado la historia de la educación española (Ver: http://www.colectivoescuelaabierta.org/Ensayo_form_profesorado.pdf). Sólo servirá para presumir –ante adictos convencidos- del gigantesco esfuerzo llevado a cabo en el intento: sus responsables ansían que fijemos la atención en aspectos muy parciales y fragmentarios –valiosos para que nos enzarcemos en dilucidar si de mastines o podencos se trata. Tratan, eso sí, de que sea un asunto barato; que de momento –como sucede con “los recortes de la crisis” y sus paganos- afecte exclusivamente a la parte más débil del sistema educativo. Sin duda, tienen el mérito de no esconder qué entiendan por formación “pedagógica”, ese aspecto crucial en la necesaria formación de unos  docentes preparados para responder a los retos del momento actual.


Parcialidad y fragmentación son signos claros del perfil que dibujan. Si lo primero que tratan de corregir fuera signo de su máxima preocupación, parecería que la “mejora” urgente del sistema educativo de que son responsables ha de empezarse por abajo, por los graduados para enseñar en Infantil y Primaria. Nada se dice, de momento –por tanto no será urgente-, de la secundaria obligatoria y postobligatoria ni, menos, de la docencia universitaria, que en ningún momento se ha mencionado hasta ahora: como si no tuviera nada que ver. Dicho de otro modo, que el sistema educativo no es tal, sino un conglomerado cuyas partes no tienen conexión entre sí ni se espera que la tengan. A todo lo cual subyace la vieja concepción clasista patente en la nomenclatura tradicional: la etapa general primaria, para las clases populares; la enseñanza media, para las clases medias; y la superior, universitaria, para las clases dirigentes. Como, igualmente, la gran preocupación mediática de mejorar la rentabilidad del ampliado esquema distributivo de las cohortes poblacionales en la  educación pública centrándose en su eficiencia rentable para la empleabilidad de manera obsesiva. Interesante es contrastar, por ejemplo, lo poco que les preocupa una buena red pública de “educación infantil” ni quienes sean los que se están quedando con ella, como muy bien recordaba David Trueba el pasado día 23: “Concursa para perder”: lo que menos importa en los baremos de asignación de estos colegios en Madrid es el esfuerzo y capacidad educativa de sus posibles responsables.

En cuanto a la formación pedagógica precisa para el desempeño de estas tareas profesionales, según el desconcertado parecer de alguna responsable en este terreno, bastaría con que los candidatos a estas labores tuvieran que estudiar algo en el temario que se les impusiera en la oposición correspondiente. Dicho de otro modo, que cualquiera que tuviera el requisito de una formación universitaria –cualquiera- valdría, sin necesidad de competencias peculiares, para hacerse cargo. Independientemente de que, por corrección política, le hayan enmendado la plana a Lucía Fígar, su concepción de fondo es la vigente en su medio: esto de la enseñanza es saber cosas y dar cuenta de lo que se sabe –como muestra ampliamente la concepción LOMCE. Nada más:  queda fuera todo el sentido educador del tiempo y espacio escolar, el saber hacer, la empatía, el compromiso con la diversidad de estudiantes en su etapa de máxima necesidad de apoyo y, asimismo, la conexión permanente que la escuela ha de tener con la comunidad en que está inserta y con el saber científico que nos sitúe en el mundo actual. Todo eso -“la pedagogía”- parece que sobrara en este proyecto o que, en último término, quedara a la voluntariedad vocacional del profesorado como cosa secundaria de adorno. Si para acceder a la docencia en la enseñanza privada, no han dicho que fuera precisa la sacralizada oposición, supuestamente tampoco sería necesaria capacidad pedagógica alguna, ni siquiera la formalista que pudiera pegarse al tratar de memorizar unos apuntes.

La oposición seguiría siendo, en esta contrarreforma, el medio único fiable de acceso a la función pública docente. Este filtro vendría acentuado por una selección algo más rigurosa de los candidatos a estudiar los grados universitarios que, supuestamente, confieren competencias para trabajar en los primeros niveles de docencia escolar. Se excluyen otras vías de acceso a la educación pública, sigue quedando oscura la panacea MIR y dejan -¿para cuándo?- la necesaria formación continua que todo docente necesita ante la rapidez con que se suceden los cambios sociales y económicos de los entornos escolares. No hay mucho que objetar a que se intente que los estudiantes que quieran optar por estas profesiones de la enseñanza estén mejor cualificados de partida en cuanto a lo que, supuestamente, deben haber aprendido, anteriormente, aunque debiera aclararse cuál vaya a ser el currículum exigible en ese momento y, también,  cómo se equilibrarán y juzgarán de manera justa los méritos dispares que cada candidato pudiera aducir en un momento en que las becas de estudio no facilitan la igualdad de oportunidades. Barata es, desde luego, esta medida –prácticamente de coste cero-, pero mucho tendrían que cambiar los afectos de las familias hacia el futuro profesional de sus hijos para que, si han tenido éxito en las etapas escolares, optaran por inducirles al magisterio. Y, por otro lado, este empeño reformador de los formadores seguiría siendo de corto alcance si, entre sus previsiones futuras, tan sólo pensara en  revisar qué proponen las Facultades de educación en las guías docentes respecto a los aprendizajes competenciales que deban desarrollar en sus estudiantes. Sin entrar en lo que se sigue haciendo en nuestras universidades para que estos estudios no hayan alcanzado nunca –ni siquiera ahora con el plan Bolonia y sus másters- el mismo rango valorativo que los de las demás especialidades, o para que el flujo e intercambio de investigación y conocimiento que generan apenas tenga que ver con lo que sucede en los centros escolares, la buena formación profesionalizante de nuestros docentes seguirá siendo –en excesivos casos- una rara avis.

Muy poco avanzaremos, desde luego, si quienes tienen que tomar decisiones normativas en este terreno –políticas, en definitiva- siguen ninguneando la labor de muchos trabajadores de la enseñanza, quieren rentabilizar del modo más thatcheriano posible su labor docente y se empeñan en no saber el para qué de  los profesores. Georges Gurdorf trató de responder a esta cuestión central ya en 1963 (Cuadernos para el Diálogo, 1973). Después de tantos años, lo que decía este prestigioso profesor de Estrasburgo sigue plenamente actual y nada tiene que ver con lo que quieren hacer pasar como “buen profesor” en estos avances de decreto. Una información más centrada en los problemas que a la formación de educadores importan ahora mismo, la proporciona un especialista de acreditada trayectoria, Francisco Imbernón, en: Calidad de la enseñanza y formación del profesorado: Un cambio necesario (Octaedro, 2014).


jueves, 22 de noviembre de 2012

Despidos de trabajadoras de limpieza en los IES. CC OO convoca concentraciones de protesta


elpais.comLimpiadoras de institutos se movilizan por los despidos de una nueva contrata

  • Educación contrata el servicio con una empresa que rebajó un 18% la oferta inicial
  • CC OO asegura que 50 trabajadoras han perdido su trabajo y augura 300 despidos más
La carta es por “despido disciplinario”. “Disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal o pactado”, dice la misiva que la mujer firmó con un “no conforme” escrito debajo a mano. El director de un instituto de la zona norte, que pide anonimato, asegura que nada más lejos de la realidad. La limpiadora despedida llevaba dos años en el instituto, ni una queja, un trabajo impecable. Pero está en la calle tras firmar una carta que le reclamó una empresa para la que todavía no había trabajado.

Así ha ocurrido al menos con otras 50 trabajadoras “de momento”, según estimaciones de CC OO, que sigue de cerca el proceso. Julio Gómez, responsable de Limpieza del sindicato, dice que empezaron a recibir llamadas de los centros, en los que la gran mayoría del personal de limpieza son mujeres. “Una me decía: llevo aquí 15 años y hago lo que me piden, ¿por qué me echan?”, cuenta. Comisiones prevé hasta “300 despidos” en un colectivo con más de 1.700 empleados en los institutos públicos de Madrid, según sus estimaciones.

Hasta este curso, la limpieza de los institutos estaba dividida entre decenas de empresas pequeñas, según explica un portavoz de Educación. La consejería sacó a concurso el servicio para los próximos dos años agrupando todos los centros en grandes lotes. Eulen obtuvo siete de los ocho ofertados, según CC OO. Lo consiguió al bajar la oferta de 35,25 millones que pedía Educación a 28,79, un 18,3% menos.

Según Eulen, se ha hecho “una reestructuración de personal de acuerdo a las nuevas necesidades del contrato”. Un portavoz consultado por la agencia Efe no ha cuantificado a cuántos trabajadores afecta.

Una limpiadora cobra entre 600 y 700 euros mensuales pro entre cinco y siete horas de trabajo, según estimaciones del representante sindical de CC OO, que asegura que hay empleadas a las que les han exigido reducir jornada y honorarios “a la mitad con el argumento de que así no habrá más despidos”. Eulen niega que se hayan producido esas “coacciones”.

Comisiones ha convocado a las trabajadoras a una concentración el lunes ante la Consejería de Educación y el martes frente a la sede de la empresa. Un portavoz de Educación señala que los conflictos laborales entre empleados y empresas están al margen de sus competencias y que no se puede culpar a la Administración del ahorro que ofertó Eulen. Pero los efectos del cambio sí pueden llegar a los centros, donde CC OO augura futuras movilizaciones.

El director del instituto del norte cree que su centro estará más sucio. Antes, trabajaban cinco limpiadoras a jornada completa y otra a media. Quedan solo cuatro, con una hora menos diaria cada una. Fregarán las clases cada dos días en vez de a diario y los despachos cada tres. Denuncia falta de equipamiento. La antigua contrata se llevó los carros de la limpieza y todavía no tienen los nuevos.


Entrada relacionada:
NO a los despidos del personal de limpieza de IES (CC.OO.)