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sábado, 17 de febrero de 2018

Cifuentes: "Defendemos la educación concertada, y lo decimos bien alto y bien claro" (EL DIARIO)

Vídeo publicado en ELDIARIO.ES

La presidenta niega en el pleno la segregación en las aulas, un problema sobre el que advierte un estudio que sitúa a Madrid a la cabeza en desigualdad
Defiende su "política de inclusión" y acusa Podemos de querer "suprimir la libertad de elección": "Para ustedes solo cabe el adoctrinamiento político"
La Comunidad de Madrid es una de las regiones que más invierte en subvencionar este modelo. En 2014, se llevó uno cada cinco euros del gasto total

domingo, 4 de febrero de 2018

Moral y Pacto (Manuel Menor)

Publicamos con retraso este artículo de Manuel Menor.

Leyes y moral no suelen coincidir: el fin y los medios pueden hacerlas extrañas
Invocar la ley sin poner medios para cumplir cuanto exige, o no cambiarla cuando es injusta, no arregla nada. También en Educación suele ayudar a sostener situaciones nada democráticas.
  
Del “imperio de la ley” a cómo funciona la realidad política hay un trecho. Lo enseñó ampliamente el maestro en estas lides, Maquiavelo. De cómo la Constitución no debe ser un “adorno”, a cómo puede servir de pretexto para que todo siga parecido a cuando no la había, también. Y de cómo hay mil tretas, por tanto, para que la argucia leguleya encubra incluso delitos durante años y años, la Historia es testigo. Las abundantes noticias demostrativas de esta semana  habrán pesado lo suyo en la educación de la ciudadanía hacia el escepticismo desmovilizador.
Transparencia y neopicaresca
Las declaraciones de testigos principales actuando en tramas mafiosas impunemente durante estos años, incluso con la colaboración de partidos políticos, ilustran bien la difícil concordancia. A la ilustre nómina de Naseiro, Filesa o Baltar, y de otros precedentes señeros en nepotismo y similares, la Audiencia Nacional ha añadido estos días otro extenso grupo de expertos en ingenierías de las transparencias contables que no ha hecho más que empezar. A este paso, tras la dudosa ejemplaridad moral de tan encumbrados modelos, tendremos que  buscar con un candil a los justos, como en la Sodoma del Génesis (Gn. 18,23-33). En este preciso momento, Francisco Camps es un prototipo excelente de las últimas tendencias en disociar la ética y los códigos, y no se descarta que pronto tengamos otros gloriosos. Expertos además en impartir doctrina, estos peculiares enseñantes han presumido lo suyo de ser “caciques buenos”, han alardeado de ser perfectos exponentes del ascenso social a través del esfuerzo y se han erigido en arquetipos del triunfo social y político.
Consustancial a esta estética neopicaresca ha sido dar buenos consejos a otros, un modo demostrativo de buena conciencia. De ese afán no se apean aunque les sitúe en la  tradición autocomplaciente de la hipocresía, la que culpa del mal a los otros y nunca ve la viga en el propio ojo. En muchos modos de educar, de que hay sobrados ejemplos y anécdotas, este modo de tratar las relaciones de unos educandos con otros ha sido objeto de culto, consiguiendo muy buenos ejemplares de estupidez, además de pésima socialización de la solidaridad. Ni siquiera con preceptos religiosos por medio se generalizó la bondad. En nuestro ámbitto cultural, probablemente porque para la propia Iglesia -maestra casi exclusiva de la sociedad durante siglos-, la solución del litigio entre el bien y el mal fue un asunto bastante aleatorio. Cada confesionario, como el maestrillo, siempre tuvo su librillo particular, y la disculpa de la restricción mental frente a la mentira –al encomendar lo que no era mentira a la pura intención de que el hablante determinara el sentido de sus palabras-, dejó un amplio espectro de asuntos a expensas de la relativa circunstancialidad. De hecho, buena parte del dogmatismo moral tuvo que ser reforzado a cada paso por  sucesivas sinodales, libros de confesores y sentencias de la propia Inquisición, sin contar las bulas eximentes a condición de alguna prestación pecuniaria en forma de  limosna o del sufragio de fundaciones o mandas y legados de signo más o menos piadoso. previa.
Buenos y malos
El dictamen definitivo lo acabó imponiendo lentamente el avance de la mentalidad capitalista y su competitividad congénita, que cada vez estilizó más, con renovados aires y objetivos, la predicación hipócrita de los buenos contra los malos. El bien y el mal acabaron siendo determinados por la racionalidad de la producción y la rentabilidad del libre mercado: pura cuestión técnica de apropiarse  u obstaculizar la apropiación exclusiva de su valor. A medida que el aburguesamiento de las ciudades se fue desarrollando, la pobreza fue perdiendo el atractivo espiritual que había tenido y se convirtió en motivo de escándalo y hasta persecución: Luis Vives es testigo de ello con su De subventione pauperum (1526). También la caridad y la beneficencia fueron perdiendo relevancia en la medida en que la “cuestión social” –como empezó a llamarse a las reivindicaciones de los asalariados- fue ganando terreno. Las huelgas y reclamaciones de estos -contra el máximo bien de la sacralizada propiedad- acabaron conduciendo a las primeras leyes sociales, que suponían un intervencionismo del Estado. Se marcó así un punto de inflexión en la pelea entre el bien y el mal, por cuanto facilitaba que no se interrumpiera la producción y se pudiera generar valor.
 Pero era una situación inestable que la educación podía subsanar facilitando la expansión de la buena doctrina. Por la misma ley que Claudio Moyano regula de manera general el sistema educativo –cuya vigencia estructural alcanzaría 110 años-, crea también la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (art. 160). Por si fuera poco que entre el artículo 153 y los 295-296 esa ley diera un control  enorme de “la pureza de la doctrina, de la fe y las costumbres a los eclesiásticos –amén de la enseñanza religiosa a la juventud-, esta Real Academia trataría de “desengañar a los hombres ilusos pero sencillos y de buena fe”, así como de “auxiliar a las autoridades y contribuir al triunfo de la sociedad sobre las hordas de los nuevos bárbaros que se ocultan en su seno y que espían el momento en que poder lanzarse a convertirla en ruinas y cenizas”. El mal –según se proclamó en la inauguración, en diciembre de 1858- era que los asalariados empezaban a reclamar lo que en justicia les pertenecía, cuando no existían derechos sociales y les estaba prohibido sindicarse. El art. 461 del Código penal de 1848 consideraba delictivo coaligarse para encarecer el precio del trabajo y “regular sus condiciones”, precepto que tendría vigencia hasta la ley de 27.04.1909, en que se regularía la huelga.
El premio de los buenos
En vez de una ley justa para todos era más barata la moral individual. Bajo el auspicio de las más altas instancias del Reino, se instituyeron premios a la buena moral y en las Actas de la propia Real Academia de Ciencias Morales y Políticas ha quedado constancia de las incitaciones a los obreros buenos para que, en vez de poner en cuestión el orden social existente,  ahorraran; les aseguraban que así sus problemas e imprevistos podrían tener solución, lejos del vicio y la pereza. De nada valía que quienes instigaban con el esfuerzo moral a los asalariados supieran sobradamente que con los salarios que había –apenas para comer quien trabajaba- no les llegara para nada, como documentaron los testimonios orales y escritos que llegaron a la Comisión de Reformas sociales, entre otros el de Jaime Vera en 1884. La moral ahorradora fue el único recurso disponible frente a una total ausencia de protección social, un proceso muy lento en España. Desde la primera ley de accidentes del trabajo en 1900 hasta que la Seguridad Social –el principal soporte de prestaciones- fue ampliado en los años ochenta del pasado siglo a colectivos que no la tenían, pasaron casi 100 años.  Y todavía continuó limitado el acceso a cuanto en Europa abarcó el  Estado de Bienestar desde final de la II Guerra Mundial durante los 30 años “gloriosos”.
La oposición conservadora a ese gran pacto –inspirado en el Plan Beveridge- venía dado porque removía la idea de la moral ahorradora y, sobre todo, la sacralidad de la propiedad privada. Era 1942 y solo fue posible –en Europa- por miedo a un vuelco del voto de los asalariados. Con la caída del Muro de Berlín en 1989, y  con el triunfo de las posiciones neoliberales  de Reagan y Thatcher, se reinició la marcha atrás. También aquí se implementó esa tendencia y, en las reuniones del Pacto de Toledo, ya florece el mismo sermoneo anterior a que se creara el INP el 27.02.1908. Vuelven los consejos morales, para suplir las protecciones que el Estado se había impuesto como obligación frente a supuestos derechos de sus ciudadanos. No cejan. En la huelga masiva por la enseñanza pública el 19.09.2011, cuando Esperanza Aguirre –en pleno estallido de la crisis- dijo que había que reflexionar “muy en serio” sobre lo que cuesta la enseñanza.
Este es el motivo principal por el que de continuo pretenden edulcorar la realidad social.  insisten en que la producción va bien, sin ocuparse de cómo se reparte su potencial beneficio ni a costa de qué o de quiénes. La estadística sobre turismo español de hace unos días es ilustrativa. La noticia del segundo puesto mundial con 82 millones de visitantes no comentaba nada acerca de la poca productividad de esta “industria”, ni sobre quiénes pagaban el pato en esta burbuja. Si todo va bien en la estadística del PIB, todo lo demás desajustaría la guapa foto.
La educación de los otros
Impartir lecciones de moral sigue siendo propio de gente bien. La hay en todas las clases sociales –“donde quiera que vas”, que ya nos decía en 1969 un guapo grupo americano-, aunque predomina entre quienes han escalado alguna supuesta posición distante de muchos otros que se han quedado fuera. Quieren ser distintos y aspiran a ser más que los demás: no verse mezclados con el común, aunque a menudo resulten ordinarios y groseros. Saben más que los demás –eso dicen- y entre lo uno y lo otro se atreven a dar consejos y, si se tercia, a imponer sus criterios. La libertad es su lema y –en vez de sindicar la solidaridad- han hecho crecer los libros de autoayuda en las librerías: el estrés crece y de algún modo se ha de salir de las limitaciones frustrantes de una “felicidad” inalcanzable.
En Educación -igual que en Sanidad y otras prestaciones-, está sucediendo que los doctrinarios actuales del bien y del mal siguen anteponiendo intereses privados al bien común. Como en el Código penal de 1870, trafucan la norma moral con la jurídica en aras de su conveniencia. La política social de este Gobierno y de la mayoría de las Comunidades autonómicas está siendo regida por maneras y objetivos neoliberales. El pretexto de la crisis les facilita el deterioro creciente de lo público –la Escuela pública en particular- y las privatizaciones, externalizaciones y subvenciones directas o indirectas a iniciativas de negocio privado. Méndez de Vigo repite ahora a Esperanza Aguirre cuando dice que “sin libertad de elegir no hay libertad, y sin ella no lograremos la igualdad que ha de inspirar el sistema educativo”.
El recurso a la ley –y a un pacto previo  en el caso de la Educación- sirve para que la orientación prevalente de las decisiones que se adopten en adelante sea jurídicamente defendible. Con mayoría política clara no hubiera necesitado un pacto para lavar la cara, pero la evolución del sentido del voto en España hace posible ese pacto, toda vez que el recambio de  fidelidades al PP ya dispone de sustituto adecuado. Se equivoca,, sin embargo el sustituto de Wert al señalar que hace 40 años hubo un pacto, “que se tradujo en el artículo 27 de la Constitución”. De haberlo habido, no habríamos tenido tantas leyes orgánicas: ocho respecto a la educación escolar y otras tres respecto a la universitaria. Ni tampoco tantas huelgas, manifiestos y manifestaciones, tan similares a las de antes de 1978 que los carteles de unas y otras son intercambiables.
¿Pactar qué?
No es previsible que, hasta mayo, se logre un pacto que vaya más allá de la apariencia. Es corto tiempo para revertir una tendencia muy arraigada en la historia de la educación española, un campo ricamente propicio para mostrar las diferenciales expectativas sociales. En este juego demostrativo, por otro lado, una parte relevante de la Iglesia institucional ha puesto casi siempre sus  predilecciones, y desde 1961 se le ha sumado la OCDE, igual que el FMI o el Banco Mundial. Milagro sería que coincidieran sus expectativas con las que la democracia recuperada en 1978 no ha alcanzado todavía.
En el entreacto de esta tragicomedia,  mientras los más moralistas siguen ahí impartiendo doctrina a la par que roban, afanan o trafican con lo que es de todos, otros que presuntamente debieran estar al quite parecen mirar si les cae algo de que vanagloriarse en una nueva ley. Esta forma de colaborar hace que lo necesario se demore indefinidamente. Pactar así hará que todo siga el camino trillado. Algunas de las cuestiones que impiden una enseñanza pública de calidad para todos, ni siquiera se rozarán. Observen los múltiples entrecruzamientos y contradicciones entre ley y moral, una vez pactadas medidas contra la violencia con las mujeres: ¿Es machismo la discriminación de género que se practica en muchos colegios concertados de ideario católico?  ¿Con cuánto dinero público se sostienen, pese a ello, sus conciertos educativos? ¿Es justo que se repitan cada año estos conciertos?
Manuel Menor Currás

Madrid, 28.01.2018

martes, 6 de junio de 2017

Situación del CEIP "Leopoldo Alas", del distrito de Ciudad Lineal

Nos piden difusión de esta demanda del colegio público Leopoldo Alas. 

Quieren cerrar líneas educativas, cuando hay alumnos, mientras de abren otras en centros concentrados de la zona.




Entrada relacionada:

#SOSEducaciónPública 2017



domingo, 26 de febrero de 2017

"La Iglesia quiere que el pacto educativo no toque la clase de religión ni los conciertos" (EL DIARIO.ES)

Reproducimos este artículo publicado en EL DIARIO

"Queremos un Pacto Educativo que responda a una tradición cultural gloriosa de nuestro pueblo". Los obispos quieren entrar de lleno en el debate para una ley de educación consensuada, pero que al tiempo no toque el tema de la clase de Religión o la educación concertada. El secretario general de la CEE, José María Gil Tamayo, defendió la relevancia de lo católico en la enseñanza en España.
La Iglesia, de momento, "no se la ha citado" en la subcomisión parlamentaria que aborda este pacto educativo, aunque sí algunas de sus instituciones, como Concapa o Escuelas Católicas. Sin embargo, los obispos han convocado una reunión, el próximo 2 de marzo, para "arrimar el hombro y repartir papeles" en un debate en el que los temas más polémicos ( clase de Religión, conciertos y financiación de la Iglesia) podrían quedar fuera.
"No hemos de ir a un pacto que hemos deseado todos con miedo, sino con un objetivo común: el bien de la educación en nuestro país", recalcó Gil Tamayo, quien no negó que dichos temas pudieran quedar fuera del debate. "Si quedaran fuera del pacto porque no son importantes, no lo aceptamos. Si quedan fuera porque están estabilizados y no se tocan, pues... es otro tema. Tenemos que defender que lo religioso no sea una moneda de cambio".
El portavoz sí denunció la "anarquía de horarios y el tratamiento de los profesores", así como determinadas "situaciones de indefensión" de la escuela concertada católica "en Andalucía o Murcia". "Pedimos que esta situación de inseguridad de los profesores, de la asignatura y su status no esté a merced de variaciones políticas o del lugar del país en que se viva.", recacló Gil Tamayo
"Estamos en el ambiente del Pacto Educativo, pedido por todas las partes, para poner estabilidad, serenidad y eficacia en esta política de Estado, que es la educación. Que responda a una tradición cultural gloriosa de nuestro pueblo, que pueda desarrollarse con unos niveles de calidad de un país desarrollado como el nuestro", insistió, reivindicando el "aporte" de la Iglesia, que "tiene un peso en el sistema educativo".
"Queremos diálogo y vamos con espíritu constructivo, apostando por una educación integral desde la libertad, que lleva consigo el aporte del hecho religioso" y que, en su opinión, "está arropado por un marco jurídico que ampara la presencia del hecho religioso y la aportación de la educación católica". Al tiempo, reclamó la defensa del status de sus profesores de Religión, pues "el permanente recurso a lo judicial está aflorando una patología que debemos dar por superada".

"Los hijos no son derecho sino un don"

"Condenamos de forma rotunda, en nombre de la Conferencia Episcopal, la violencia doméstica que estamos sufriendo en la sociedad española". Gil Tamayo se refirió a las cinco mujeres asesinadas por sus ex parejas las últimas 72 horas. "Detrás hay mucho sufrimiento, mucho dolor, seis hijos huérfanos, un bebé muerto... Esto nos duele y nos tiene que hacer pensar como sociedad. Es un problema social que debemos afrontar con educación y sensibilización, con la denuncia clara y firme, y con rigor legal y policial".
"Este tema tiene que estar en un primer plano", recalcó el portavoz, quien pidió una mayor "concienciación social de este problema" y "hacer siempre una opción por las víctimas".
En lo tocante a la maternidad subrogada, Gil Tamayo fue muy duro. "Creemos que la maternidad subrogada constituye una explotación de la mujer, y del niño, que se convierte en un objeto de consumo", recalcó, insistiendo en que "los niños y las mujeres no tienen precio. Un hijo no es un derecho, ni es un deseo. Es un don", y denunciando la "mercantilización" que se da en todos los casos, sea mediante dinero o por donación. .
"Hablemos a las cosas por su nombre. Si es vientre de alquiler es viente de alquiler; si es aborto, es aborto, no es interrupción del embarazo", apuntó el portavoz episcopal, quien recalcó que "al margen de vinculaciones afectivas entre la madre gestante y el niño gestado, será siempre fruto de una transacción al servicio de un derecho falso, que es el derecho a tener un hijo. Tanto si se paga el servicio de gestación como si no se hiciera, contraviene el orden natural de la procreación humana, no se cura la infertilidad, se trata de un medio alternativo que la Iglesia no acepta".

domingo, 20 de noviembre de 2016

La Trama Púnica se embolsó 19.030.350 euros por adjudicar de forma irregular veinte colegios concertados

Entre 2004 y 2014 cooperativas de profesores pagaron a la Trama Púnica más de 19 millones de euros para asegurarse la adjudicación de licencias para la creación de colegios concertados.

NO A LA EDUCACIÓN PÚNICA


Cuando lo decíamos en las pancartas de nos llamaban radicales. Ahora es el juez quien lo dice

miércoles, 15 de junio de 2016

CC.OO. denuncia que la Consejería de Educación está derivando alumnado de la Escuela Pública a la Concertada en el distrito de Usera

La FREM CC.OO. nos envía esta nota de prensa

El CEIP República de Brasil del distrito madrileño de Usera ha visto como la Consejería de Educación le ha denegado la apertura de una unidad más en 1º de primaria y deriva al alumnado de la zona, que ha solicitado plaza en dicho centro, a la concertada.

Trece familias de la zona de San Fermín Orcasur han visto como su libertad de elección de centro para escolarizar a sus hijos ha quedado coartada. El alumnado, que finaliza el tercer curso de Educación Infantil en la Escuela de Educación Infantil de San Fermín Orcasur, no podrá ser admitido en el único centro público de primaria de la zona, es decir en el CEIP República de Brasil.

Actualmente, al centro se le han concedido dos unidades en primero de primaria cuyas plazas están cubiertas con los alumnos y alumnas del propio centro. La comunidad educativa del mismo ha solicitado la apertura de una tercera línea en el primer curso de Educación Primaria y la Administración se lo ha denegado. En su lugar, alega que pueden escolarizar a sus hijos e hijas en una vacante que queda en un colegio público de la zona de Villaverde Alto y en los centros concertados de Orcasur. Los padres y madres subrayan que no se tiene en cuenta su decisión. Asimismo, alertan de una situación de riesgo y vulnerabilidad ante la precarización de “lo público” en una zona que ya ha sido bastante castigada con los efectos de la crisis.

CCOO denuncia esta situación y apoya las reivindicaciones de la comunidad educativa por varios motivos: las familias tienen derecho a elegir libremente el centro en el que escolarizan a sus hijos y la elección es, mayoritariamente, escuela pública; se dan casuísticas, en este caso, como que el alumnado excluido tiene ya hermanos mayores cursando estudios en el República de Brasil o que uno de los hermanos ha sido admitido y el otro no. Por otro lado, el CEIP República de Brasil recibe mucho alumnado a lo largo del curso escolar, con el que se podría completar un aula más perfectamente.

Por todo ello, CCOO seguirá exigiendo que se revierta dicha situación y que se respete la elección de las familias.


domingo, 5 de junio de 2016

"La exposición del Bosco" (Manuel Menor)

Reproducimos el último artículo de Manuel Menor:

La pintura, como las otras artes, tiene la profunda utilidad de ayudarnos a entender mejor qué esté pasando o, al menos, interrogarnos sobre qu,historiaa por su propia trayectorieer  ser considerados meros peones de designios sobre los que nada tienen que ver.é no está cediendo y debiera acontecer.

La exposición sobre El Bosco viene bien en este momento. El Prado ha tenido un gran acierto en celebrar al gran pintor de Brabante en el Quinto Centenario de su muerte. Incluso los doscientos años que como Museo cumplirá el 19/11/1819 pueden quedar de algún modo preparados con esta magnífica muestra. Una de sus joyas centrales, El Jardín de las Delicias, es de lo más visitado en los últimos tiempos. Arropada hasta septiembre por otras 64 obras, sintetiza por su propia trayectoria buena parte de la historia del patrimonio artístico español y, asimismo, la del propio museo. A esta exposición le ha venido bien, por otro lado, la  reciente polémica con Patrimonio Nacional en torno a tres o cuatro piezas principales con que el penúltimo director de este ente quería enriquecer el todavía no inaugurado Museo de las Colecciones Reales. Le beneficia igualmente el debate en el plano de las atribuciones de cuatro piezas que investigadores holandeses debaten como no originales del autor homenajeado. En ambos aspectos representa la toma de posición razonada de los responsables y  especialistas del museo madrileño.

Visitando a El Bosco
Los visitantes del Prado tienen estos días ocasión perfecta para repasar los fundamentos de la admiración por este pintor y por qué, después de las salas de la gran escuela española, la zona del museo dedicada a la pintura flamenca ha tenido siempre gran aceptación. Las cuestiones de  posible adscripción de autorías de algunas obras, a muchos visitantes les sonarán más a cotilleo de expertos que a otra cosa. El laudable catálogo –similar en tamaño a los de las exposiciones de antes de la crisis-  y la parafernalia de bibliografías oportunistas que, a la salida de la exposición podrán encontrar, les servirán no sólo para recordar sino para profundizar y grabar mejor en la memoria lo que hayan acabado de ver. Todos podrán admirar, igualmente, la disposición técnica del montaje expositivo que contribuye a sentirse arropado por las líneas curvas predominantes en no pocos cuadros del autor homenajeado. No sólo cabe felicitar a quienes hayan tenido tan feliz idea sino también a cuantos la han llevado a cabo: continente y contenido se complementan muy acogedoramente. Incluso rodeado por la gran afluencia de  ansiosos por ver de cerca los mínimos detalles de la inmensa caligrafía imaginativa que derrocha el de Brabante, el visitante se siente parte de algo humano que va discurriendo poco a poco, escrutando cuadro tras cuadro en el seno de los recuerdos, ideas y símbolos con que convivió el pintor en un duro tiempo de  transición hacia la modernidad. Pero lo más importante a reconsiderar seguramente sea la diferente mirada a la realidad cotidiana e imaginada –hasta constituir un “jardín de los sueños”- que este autor del norte europeo desarrolló, distinta de la que en el sur se estaba produciendo en su época.

Antes o después de esta visita –para espabilar la mirada- a todos, incluidos los adictos a influencias y secuencias pictóricas, les sentará bien la lectura de autores como Borges o Cortázar. Si, por ejemplo, releen Historias de cronopios y de famas, verán que –como en El Bosco- no hay mucha diferencia entre la realidad y la fantasía, porque lo fantástico procede siempre de lo cotidiano. Es una manera, por otro lado, de quedar mejor preparado para “abrirse paso en la masa pegajosa que se llama mundo”, de modo que, cuando abandonen el museo y se asomen al exterior, sabrán que enseguida “empieza la calle, no el molde aceptado, no las cosas ya sabidas, no el hotel de enfrente”, sino la calle, “la viva floresta donde cada instante puede arrojarse sobre mí como una magnolia, donde las caras van a nacer cuando las mire, cuando avance un poco más…”.  Especial interés tiene, asimismo, “El manual de instrucciones” de Cortázar en este libro. Para llorar, para cantar, instrucciones-ejemplos sobre la forma de tener miedo,  para matar hormigas en Roma… Nos hubiera gustado que, cuando escribió “instrucciones para entender tres pinturas famosas”, entre ellas estuviera por ejemplo, El carro de heno, Las tentaciones de San AntonioEl concierto en el huevo. No ha sido así, pero ya estaremos preparados para ver que las cosas con que tenemos que toparnos todos los días no son las mismas porque podremos verlas distintas.

De la realidad al sueño
Para percepciones como las que deparará la realidad hasta septiembre a cuantos vayan a visitar estas simbiosis entre las ensoñaciones y la cruda realidad, la exposición del Prado puede ser un gran incentivo. Es evidente que estamos en una época de cambio, no menos poderosa que la que le tocó expresar a Jheronimus van Aken o Hieronimus Bosch(1450-1516), conocido en España como “el Bosco”. En la vida política que depende de los votantes, no es difícil descubrir que, si respecto a 2008, en las últimas elecciones del 20-D los partidos alternantes en el poder desde la Transición han perdido en torno a un 33% de la cantidad de voto que concentraban –de un 84% pasaron a un 51%-, no sería extraño que en las que se avecinan el 26-J el descenso de su presencia al frente de las instituciones centrales del Estado siguiera en aumento. En el creciente deterioro de lo que había sido la historia feliz de los años transcurridos desde la Transición cuenta mucho la desatención a las demandas populares. Al compás de la crisis y los recortes sucesivos, ha crecido mientras aumentaba el parecido de los idearios programáticos de populares y socialistas en puntos sensibles a preferencias distantes de sus preocupaciones. Nada es igual, desde luego, cuando se advierten unos pocos ganadores y un número desmesuradamente creciente de arruinados en sus expectativas.

Ahí están ahora tratando de controlar un incierto panorama. Aznar alertando de que España –pese a lo ocurrido después de sus propias políticas- ha avanzado  demasiado “por el camino equivocado” es todo un referente del miedo a perder pie. Acechan la más mínima alusión que un dato de encuesta o de institución vinculada a asuntos como la pobreza o la economía internacional pueda sugerir para arrimar el ascua a su sardina y ver de reconducir la reticencia de los votantes a su lado. La bajada o subida de impuestos recorre ya el escenario, a la búsqueda de los indiferentes y distraídos. Y en medio, destacadas, se pueden entrever las ansiedades compulsivas de fondo. Sobre todo, cómo los que más defienden la propiedad privada mucho más allá de lo que el propio Tomás de Aquino propugnó -pues defendía la necesaria compatibilidad con el bien común-, no sólo no quieren ver que su riqueza viene de que se apropian del valor del trabajo de otros, sino que coinciden en no entender el poder devastador de la privación de recursos de los demás. Ahí están, a la caza de ver cómo se vuelven a rebajar impuestos, cómo se desregula todo más y que el trabajo no parezca una esclavitud aleatoria. Hasta el Banco de España está pendiente de la temporalidad y adelanta programas partidistas, mientras otros se justifican –sin entrar en detalles- con la disminución del desempleo en la última estadística de la EPA.

Y vuelta a la realidad
En el plano educativo y cultural se repite idéntico esquema. No todo sucede desde el Gobierno: los lugares del poder suelen estar más difusos y preferentemente en la sombra y todos saben cómo debe ser una enseñanza democrática para todos, pero no todos están por la labor de interesarse de verdad en ello. Esto se hace más evidente si se sigue el rastro de cuantos pugnan por el control privado y concertado del sistema educativo, de modo que a la presencia que ya tienen –que viene de largo, como si fuera algo consustancial al sistema educativo- se puedan agregar nuevos puntos estratégicos. Si han jugado al Monopoly –versión actualizada del antiguo Palé-, entenderán mejor que controlar el tablero tiene sus zonas clave. Madrid especialmente, que ha jugado en esto un papel pionero respecto al resto del Estado. Antes de la LOMCE, y desde finales de los 90 –y más en las etapas de Gobierno de Esperanza Aguirre- ha ido experimentando las directrices de FAES y de la CEOE que la Conferencia Episcopal bendijo. Siempre, como dijera Cortázar sobre la “acefalia”, en medio de “palabras muy hermosas en sí, lástima que con cierto aire de usadas, de dichas muchas veces, de gastadas a fuerza de sonar y sonar”. 

La educación es valiosa porque ayuda a definir la identidad, contribuye a modelar la memoria y nos da instrumentos para enfrentarnos a los problemas del presente. Cualidades teóricas y ambivalentes, según se lleve por unos u otros derroteros, su definición práctica se fue perfilando a conveniencia de los intereses del poder adquisitivo de cada clientela. Como peculiaridad histórica  las redes privada y concertada del sistema educativo español son anteriores a la Ley Moyano. Su reafirmación creciente en la etapa nacionalcatólica encontró perfecto acomodo en el art. 27 de la Constitución y, posteriormente, en la LODE. Con dinero público y diferenciadas de la red pública –y de la escuela pública-, siguen ayudando bajo el pretexto de los idearios particulares de cada colegio, a revalorizar la reproducción de la distinción. Similarmente a lo que en geografía urbana sucede con los procesos de gentrificación, el 35% de niños que, en líneas generales, son atendidos en estos centros revaloriza, a ojos de sus padres, su posición de partida en la vida social. Y al tiempo, esos colegios constituyen un foco de negocio crecientemente atractivo para inversionistas privados e, incluso, corporaciones internacionales. De este modo, aunque la educación, como la cultura, juegue ante todo con ingredientes de tipo inmaterial, tiene cada vez más  componentes de poder económico, como bien saben desde el Vaticano a la OCDE y los negociadores del TTIP, TISA o demás convenios internacionales tendentes a su mayor desregulación. Y como saben también desde la gestión neoliberal que se está imponiendo a muchos centros públicos, cuyos profesores más comprometidos ansían abandonar para no ser considerados meros peones de designios implantados desde lejos.

En general, que al otro 65% de chicas o chicos españoles este planteamiento les  haya erosionado su derecho a una educación sólida, consistente e integral, y que al ritmo que vamos con el déficit y los modos de paliarlo, se les vaya a seguir recortando esa posibilidad, parece cosa hecha de seguirse la tendencia acelerada desde 2011 hasta rubricarse con la LOMCE y sus normas conexas. Por esto lo sucedido días pasados en Valencia a propósito de la visita de Rajoy a Alfafar o las manifestaciones promovidas por la Mesa por la Educación en Libertad  y sus asociados Colegios Católicos, es significativo de lo que está en juego ante un tornadizo 26-J.  De todos modos, a las políticas que, en exigencia de lo estipulado en los convenios concertados y para salvaguarda de la enseñanza pública, parece estar llevando a cabo el actual equipo de gobierno de la Comunidad Valenciana, les aguarda un complicado cronograma, fácil por otra parte de adivinar a poco que se haga memoria del pasado reciente y del ya algo más lejano.

¿Qué pintaría hoy El Bosco?
A saber qué pintaría si tuviera que lidiar con problemas concretos como estos, en que el mal –que tanto protagonismo tuvo en sus cuadros- se sigue vistiendo de guapas maneras tentadoras, el bien no sabe a ciencia cierta donde refugiarse, o el Papa Francisco parece ir por un lado mientras sus obispos van por otras veredas.  Tal vez reinterpretaría la Extracción de la piedra de la locura. No obstante, algo hemos avanzado: el universo esquizofrénico de los símbolos en que estamos embarcados de lleno ya no es tan metafísico y puede ser cuantificado. Lo muestra la serie de informes que viene haciendo CCOO, al que pertenece el todavía reciente sobre evolución de los presupuestos de las universidades públicas. Estos días publica el titulado: Crisis Económica y Financiación educativa: Evolución de la Inversión (2009-2013), en que aparecen bien dibujadas las pautas últimas del sistema educativo español. Si queremos huir de lo puramente etéreo y muy prejuiciado, estas cuantificaciones pintan con claridad la ruta de futuro que algunos desean consolidar a contracorriente de los intereses de solidaridad colectiva. La mayor parte aparece reafirmada hace unos días en el Informe de la Educación en Madrid, coordinado para FIDEAS por Juanjo Reina.

  Todo votante consciente y responsable debiera conocer estos dibujos sumamente precisos y analíticos, clarificadores de las contradicciones políticas en que nos hallamos inmersos. Antes de no votar o votar -votar a quiénes-, el 26-J; antes, incluso, de que le atosiguen y distraigan con el parloteo previo que enseguida dará comienzo, si no hay tiempo para ver al Bosco siempre es posible leer las “geografías” de Cortázar, donde explica que “… Sobre el Cielo Duro se cierne ya una polémica que no terminará pronto. A la opinión de Fry y Peterson, que ven en él una medianera de ladrillos, se opone la de Guillermo Sofovich, que presume un bidé abandonado entre lechugas”.



Manuel Menor Currás

Madrid, 05/06/2016

jueves, 7 de abril de 2016

"Los conciertos: una perversión educativa" (Agustín Moreno)


La finalidad de la educación es conseguir el amor y el gusto por el saber, el desarrollo moral y la formación de ciudadanos críticos y comprometidos con la mejora de la sociedad en la que viven. Al igual que no se puede educar para la democracia desde un sistema educativo autoritario, es muy difícil conseguir mayor cohesión social si el sistema educativo es segregador.
Hace unos días apareció en la prensa esta información: “Barcelona tiene centros concertados sin ningún alumno inmigrante” y añadía: “Un colegio público de Ciutat Vella tiene un 76% de estudiantes extranjeros; un concertado, cercano el 6%”. En febrero conocimos la “sublevación” de las familias de Vitoria contra la segregación social de los colegios. Todas las AMPAS, sindicatos y organizaciones sociales denunciaban la situación de guetización y empobrecimiento de unos centros frente al clasismo y elitismo de otros. La cuestión es que todos están financiados con fondos públicos. Responsabilizaban al departamento de Educación de no hacer nada ante laconcentración muy elevada de alumnado de origen extranjero. Las complicaciones no se plantean por la existencia de alumnos de origen inmigrante, que pueden ser muy competentes, sino por la situación socioeconómica familiar que suele estar asociada, y porque funcionen en régimen de apartheid.
El caso de Madrid, aún es más grave porque las autoridades educativas fomentan la segregación y competencia entre centros. Esto se logra con el modelo bilingüe, la zona única de escolarización y los centros de excelencia y/o especializados. Pero sobre todo, con una descarada desviación de recursos públicos a la concertada. Por ejemplo, en 2015 le dieron 43 millones de euros que no se gastaron en educación compensatoria. Y estamos hablando de la comunidad donde más ha crecido la enseñanza concertada y donde más se ha recortado el gasto por estudiante durante la crisis: un 24,9% en la educación pública no universitaria. La política del PP en Madrid conduce a la subsidiariedad de la educación pública respeto a la privada. Para ello ha aplicado un proceso nada sutil de privatización: cierre de grupos y centros públicos, al tiempo que se regala suelo público y conciertos, a veces incluso en condiciones delictivas.
No son casos aislados, es el sistema. El problema lo crea la doble red existente (pública-concertada) que pervierte nuestro sistema educativo. No se pueden dedicar recursos públicos a un modelo que instaura un tipo de escuela que discrimina en vez de integrar. Esta injusta política tiene graves consecuencias: pérdida de alumnado en la pública, creación de guetos y deterioro de la calidad global al negar la heterogeneidad del alumnado. Desde el punto de vista educativo y constitucional es intolerable porque quiebra el principio de igualdad de oportunidades, la equidad y la cohesión social.
La privada-concertada ofrece básicamente la selección del alumnado e idearios religiosos para quien le interese. Aunque haya centros concertados que cumplen la función educativa de forma correcta, suele haber una ausencia de control sobre ellos por la administración educativa en cuanto a los resultados, al cobro de cuotas ilegales y a la no participación de las familias. Pero lo más escandaloso es que lo estemos pagando todos. Es como si pudiendo ir gratis a un precioso parque público como El Retiro, algunos se empeñasen en que les paguemos entre todos el club de golf porque no se quieren juntar con sus conciudadanos.
Frente a este modelo, la escuela pública tiene calidad por muchas razones. Asegura la gratuidad, la coeducación, la ausencia de ideario religioso, un profesorado bien seleccionado tras una dura oposición, es más democrática en el funcionamiento y abierta a la participación de las familias y el alumnado. Y sobre todo, es el modelo que atiende a la diversidad. Quizá la escuela pública adolece de no hacer suficiente propaganda de sus valores y sus muchos proyectos innovadores. Como muestra comparto alguno de los preciosos vídeos que ahora circulan en plena campaña de matriculación.
Conviene recordar que España es una anomalía en Europa en cuanto a la existencia de centros concertados. Somos el tercer país de Europa en este tipo de centros, detrás de Bélgica y Malta; y el gasto privado en educación (0,6% PIB) es el doble que en la UE (0,36% PIB). En todos los demás países (Francia, Alemania, la católica Italia o la envidiada Finlandia, entre otros) la educación es inmensamente pública (89,2% en educación primaria y un 83% en secundaria en la UE-28, frente a un 68% de España). Y es un factor de cohesión social y política al ir juntos a la escuela pública los hijos e hijas de los ciudadanos pertenecientes a todos los sectores sociales.
No vale el argumento del supuesto menor coste de la concertada respecto a la pública. Es un mito que se ha venido abajo según diferentes estudios. El Observatorio por la Educación Pública de 2014 ha demostrado que la diferencia es solo de un euro (4.184 € en la concertada y  4.185 € en la pública). Y eso que en la educación pública se incluyen las 4/5 partes del alumnado con mayores necesidades educativas (integración, origen extranjero, Formación Profesional Básica, Diversificación Curricular, etc.). Como dice Manuel Menor, “si la diferencia entre lo que cuesta un puesto escolar en la privada-concertada y la pública es nula, la cuestión es si ha de subvencionar el Estado la distinción social”.
La actual financiación pública de una doble red conduce al desmantelamiento del modelo de escuela pública como un proyecto solidario de vertebración social. No es compatible un sistema público de calidad con el crecimiento de la red privada, necesariamente selectiva y generadora de un mercado educativo que multiplica las desigualdades. A ningún empresario se le puede prohibir crear centros privados, ni a ninguna familia llevar allí a sus hijos, pero nunca a costa del presupuesto público. El dinero público no debe financiar un sistema segregador. Los contribuyentes no pueden pagar una educación separada para los hijos y las hijas de la clase alta, es algo paradójico: supone dar dinero a los que ya lo tienen.
¿Soluciones? El Foro de Sevilla -en el que participo-, junto con otras muchas organizaciones educativas y sindicales, propone como un eje fundamental en todo pacto para una nueva ley de educación la supresión progresiva de la financiación pública de los centros privados concertados. La apuesta por una red única de centros de titularidad y gestión pública que, progresivamente, y de manera voluntaria y negociada, integre los centros privados concertados. Mientras tanto, no debe haber ni un solo concierto más para la educación privada y debe suprimirse de inmediato la financiación a centros que practiquen cualquier tipo de discriminación o no aseguren la gratuidad.
El acuerdo social, político y territorial que necesita el sistema educativo en España debe abordar de una vez por todas la existencia de los centros concertados que tienen como función principal el negocio ideológico y/o económico. La posición los ciudadanos debería de ser muy clara: Yo no financio el clasismo en la escuela. Podría ser un lema contra un modelo educativo que atenta contra la equidad.



sábado, 28 de febrero de 2015

Contra la construcción de un nuevo centro educativo concertado en Móstoles

Desde CIDESPU nos envían este texto para su difución, acerca del nuevo colegio concertado que pretenden construir en Móstoles:

"Estábamos seguras de que esto caminaría así y ya recogíamos firmas.

Pronto os contaremos movilizaciones, acciones conjuntas, no dejaremos de pelear porque nuestros colegios sean PÚBLICOS.

El detalle de lo publicado en el BOCM hoy:

«Concesión de uso privativo con instalaciones u obras de carácter permanente de las parcelas FR-245 y FR-246 del PAU-4 “Móstoles Sur”, para la construcción y gestión de un centro docente privado concertado».

En resumen: La Comunidad de Madrid saca a la venta dos parcelas para construir un centro concertado que incluye Educación Infantil, Primaria y ESO. Será bilingüe. Comenzará su actividad el próximo curso 2015/16 con un total de 225 plazas de educación Infantil (3-6 años) y en los siguientes cursos irá aumentando su oferta en los tramos educativos posteriores.

Será de 4 líneas (12 unidades de segundo ciclo de Educación Infantil, 24 unidades de Educación Primaria y 16 unidades de Educación Secundaria Obligatoria)

Se va a construir por fases. En 48 meses tiene que estar terminado al completo.

El primer curso se iniciará en instalaciones provisionales (puesto que no da tiempo a construirlo desde que lo adjudiquen hasta septiembre).

Las parcelas están al lado de la Plaza del Sol, en la avenida de la Vía Lactea.

Saldrá a subasta quién se queda con el centro. Los licitadores pueden presentar sus proposiciones hasta el 25 de Marzo.

Y a nosotras usar estos términos cuando hablamos de Educación nos pone enfermas.

Contamos con tod@s vosotr@s para pararlo."


viernes, 18 de abril de 2014

El Ayuntamiento de Rivas pide a Figar que se dedique "a cumplir con su competencia, que no es otra que promover la educación pública, universal y de calidad"

Gracias a  hemos leído esta noticia:

POLÍTICA LOCAL.ES:La última batalla por la educación pública y laica se libra ahora en Rivas-Vaciamadrid


La Comunidad de Madrid ha tropezado con un hueso duro de roer en materia educativa:  Rivas-Vaciamadrid. El consistorio gobernado por IU ha puesto el grito en el cielo ante el anuncio por parte del gobierno regional de autorizar “la puesta en marcha de un colegioconcertado católico“, que junto con otro en Parla, abrirá sus puertas el próximo curso escolar.
Con la inciativa, la consejera de Educación, Lucía Figar, pretende “garantizar una mayor libertad de elección educativa por parte de las familias” ya que “hasta ahora ninguna de estas localidades ofertaba proyectos educativos de carácter católico, quedando la demanda de este tipo de educación insatisfecha”.
En el caso de Rivas-Vaciamadrid, explica la Comunidad de Madrid, “su oferta educativa está formada por 19 centros públicos (14 colegios de Educación Infantil y Primaria y 5 institutos de Educación Secundaria) por sólo uno concertado, creado hace cuatro años, que se ha convertido en el más demandado de la ciudad y el que más lista de espera acumula con 190 solicitudes insatisfechas”. La demanda de educación concertada por parte de las familias es muy superior a la oferta actual. “No se ofrece ningún centro de carácter religioso en ninguna de estas ciudades por lo que la libertad de elección de centro educativo, una de las señas de identidad del Gobierno regional en política educativa, se ve notablemente mermada”, explican desde la consejería.
La respuesta del Ayuntamiento de Rivas no se ha hecho esperar. “La Comunidad de Madrid debería dedicarse a cumplir con su competencia, que no es otra que promover la educación pública, universal y de calidad; antes que lanzar noticias que no se sustentan por los hechos”, el concejal de Educación de Rivas Vaciamadrid, Fausto Fernández.
Fernández ha explicado que “en ningún momento hemos recibido de la Consejería de Educación propuesta alguna en ese sentido. Y en el caso de que se nos hubiera trasladado, Rivas habría contestado que el Ayuntamiento no cede suelo público para proyectos que no estén ligados a la educación pública. El patrimonio de nuestra ciudadanía no lo regalamos”. El edil, que además es responsable de Urbanismo, recalca que “tampoco tiene constancia de que exista en el término municipal de Rivas ninguna parcela dotacional privada que reúna las condiciones para albergar un centro educativo”, tal y como afirma el Gobierno regional.
Al contrario, desde Rivas aseguran que se han mantenido reuniones con responsables de la Consejería de Educación en las que se expuso “la necesidad que tiene la ciudad de un nuevo centro público, que se sumaría a los 27  públicos (14 CEIP, 5 IES, 7 escuelas infantiles y una Casa de Niños) que ya funcionan en el municipio”.

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Figar aprovecha la Semana Santa para visitar los terrenos del futuro colegio concertado católico de Parla y el Ayuntamiento de la ciudad anuncia "acciones legales oportunas"



jueves, 17 de abril de 2014

Figar aprovecha la Semana Santa para visitar los terrenos del futuro colegio concertado católico de Parla y el Ayuntamiento de la ciudad anuncia "acciones legales oportunas"

EL BOLETÍN.COM: Figar visita los terrenos del nuevo colegio católico de Parla en plena polémica


Lucía Figar ha decidido hacer 'oídos sordos' a las críticas que ha recibido por aprobar la construcción de dos colegios concertados católicos en Parla y Rivas Vaciamadrid, y hoy mismo ha acudido a visitar los terrenos en los que se levantará uno de esos centros. Concretamente, la consejera de Educación ha acudido a Parla, gobernada por el PSOE, para 'vender' las bondades del proyecto que tanto ha criticado el Ayuntamiento local.

El Ayuntamiento de Parla ha anunciado que adoptará las “acciones legales oportunas” para evitar que la Comunidad de Madrid licite la construcción de un colegio concertado católico en una parcela cedida por el propio consistorio sin saber que era para este fin, por lo que ha acusado al Gobierno regional de “engañarle”. 

Aunque el consistorio no se ha quedado ahí, y en su ofensiva también excluido al portavoz de PP, Miguel Ángel López, del Consorcio Urbanístico Parla Este tras conocer, según informa la prensa local, que el Consejo de Administración de la citada entidad -conformada por la Comunidad de Madrid (55%) y el Ayuntamiento de Parla (45%)- pretende saltarse las competencias de la concejala de Urbanismo y vicepresidenta del Consejo, María José L. Bandera, para vender de dos parcelas de Parla a una empresa vinculada con el Opus Dei para la construcción del otro colegio religioso.

PP y PSOE mantienen una guerra abierta por esta cuestión, aunque los populares madrileños han criticado a la izquierda por oponerse a esta medida cuando sus diputados han elegido este tipo de centros “para sus hijos en cuanto han tenido oportunidad”.

Según denunció ayer en La Razón Isabel Díaz Ayuso, diputada del PP en la Asamblea de Madrid, estos partidos están mostrando una 'doble moral' al criticar estos colegios católicos cuando se trata de formaciones “que tanto gustan de sanidad y colegios privados y católicos para ellos y sus familiares”, por lo que no es de recibo que “pretendan negar al resto de ciudadanos su derecho a elegir en libertad este modelo educativo”.

sábado, 15 de febrero de 2014

La Comunidad de Madrid tenía conocimiento de los abusos sexuales a menores en el centro concertado Valdeluz desde 2007

EL PAÍS.COM: Madrid supo de los abusos sexuales a una alumna y no denunció


La Comunidad de Madrid atendió durante un año a una de las menores que supuestamente fue agredida por el profesor de Música y Filosofía del centro concertado Valdeluz Agustinos, en Madrid, Andrés Díez Díez. La Consejería de Asuntos Sociales aseguró en su informe final que había verosimilitud en los abusos sexuales que decía haber sufrido la joven y los trabajadores del servicio de intervención en abuso sexual infantil recomendaron a los padres que denunciara los hechos. Los padres no lo hicieron y la Comunidad tampoco acudió a la Fiscalía para poner en conocimiento lo que había ocurrido. Una portavoz del Gobierno regional asegura que el Código Penal se lo impide al tratarse de un delito semiprivado (contra la libertad y la integridad sexual), cuya denuncia solo le corresponde a los progenitores de la menor. Fuentes de la Fiscalía del Estado consultadas por este periódico lo negaron ayer y apelaron a la máxima protección de la joven. Aseguraron que se podrían haber evitado más agresiones en el centro Valdeluz. Hay alrededor de una decena de denuncias.

Según confirmaron fuentes policiales, la menor tenía 17 años cuando acudió en enero de 2007 con sus padres al Centro Especializado de Intervención en Abuso Sexual Infantil, dependiente del Instituto del Menor y de la Familia y la Consejería de Asuntos Sociales. Los especialistas de este servicio la atendieron hasta febrero de 2008, cuando emitieron un informe. Destacaron que la menor (que ahora tiene 24 años) sí sufrió abusos sexuales, supuestamente, por parte de Andrés Díez Díez. En ese caso, los técnicos le explicaron que podía denunciar el caso.
A partir de ahí, se abre un debate en el que los especialistas en menores y en Derecho Penal no se ponen de acuerdo. Según fuentes de la Fiscalía del Estado, la Comunidad de Madrid podría haber informado al responsable de menores del Ministerio Público para que investigara lo que ocurría en el colegio. “Al pasar estos datos se está poniendo sobre aviso a la autoridad para que investigue si es el único caso o, al revés, hay más víctimas”, reconocen fuentes de la Fiscalía.
El fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, defendió ayer la opinión contraria. Afirmó que los abusos sexuales entran dentro de los llamados delitos semiprivados, que recoge el artículo 191 del Código Penal. Este recoge que “para proceder por los delitos de agresiones, acoso o abusos sexuales, será denuncia de la persona agraviada, de su representante legal o querella del Ministerio Fiscal, que actuará ponderando los legítimos intereses en presencia. Cuando la víctima sea menor de edad, incapaz o una persona desvalida, bastará la denuncia del Ministerio Fiscal”. Según este precepto legal, solo la propia víctima o los tutores legales pueden denunciar. “Si los padres no denunciaron, la Comunidad de Madrid no podía acudir a la Fiscalía”, sentenció Moix.
Un catedrático de Derecho Penal, que prefirió permanecer en el anonimato, se basó precisamente en el citado artículo 191 del Código Penal para defender justo la tesis contraria: “El fiscal pudo recibir una simple información de todo lo que ocurría por parte de la Comunidad de Madrid y a partir de ahí ponerse a trabajar sobre el caso. Podría haber intervenido sin ningún problema”. Este catedrático puso como ejemplo al médico que atiende a una mujer víctima de malos tratos o de violación.
Fuentes de la Comunidad de Madrid destacaron que el centro de intervención es “un servicio de ayuda y apoyo psicológico y de orientación jurídica”, entre cuyas funciones no está el acudir a la fiscalía en caso de que se encuentren con la eventual comisión de un delito. Según una portavoz, este organismo siempre aconseja acudir a los tribunales. “La Comunidad solo puede denunciar cuando los abusos que sufre el menor los cometen los propios padres o la víctima se encuentra en desamparo. En ese caso se apresura a hacerlo para defender al menor”.
El que fue durante años fiscal de Menores, Félix Pantoja, conoce bien el artículo del Código Penal que mencionan en la Comunidad, pero también cita el 158 del Código Civil “que obliga a actuar a cualquier persona que conoce la comisión de un delito” y la Ley de Protección Jurídica del Menor, “que dice que el interés de estos prevalece ante cualquier otro que pueda concurrir”, afirma. Opina que debieron informar de la situación al fiscal, que habría sabido actuar con las cautelas suficientes para proteger a la chica y a otras posibles víctimas que pudiera haber en el colegio. “Creo que la Comunidad debió denunciar. Claro que las cosas tienen consecuencias, pero no haber denunciado también las ha podido tener”, afirma.
Mientras, Andrés Díez Díez ingresó en prisión provisional preventiva y sin fianza ayer por la tarde, después de que el titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid, Hermenegildo Barrera Aguirre, decretara esta medida cautelar. Su declaración comenzó a las 11.30 de la mañana en el juzgado de guardia de la plaza de Castilla y se prolongó hasta las 14.30. La gravedad de los delitos y su reincidencia a lo largo de ocho años son dos puntos en los que se ha basado el magistrado, según fuentes judiciales.
La policía continúa con las investigaciones para ver si hay más víctimas de este profesor, al que se le acusa de haber agredido sexualmente tanto en el centro de estudios Valdeluz como en la escuela de música Melodía Siglo XXI, que regenta en un local contiguo al colegio.
Esta decisión judicial llega prácticamente a la vez que la dimisión presentada por el director del colegio, Eustaquio Iglesias, y el jefe de estudios, Juan José de Cossío, ambos religiosos, según informó el Valdeluz ayer en un comunicado. “La renuncia ha sido aceptada por el consejo provincial de los agustinos”, relata el escrito. “Se está procediendo a investigar internamente el alcance de los hechos con el objeto de establecer las medidas oportunas con la mayor transparencia”, añade el comunicado.

Asesoría para los padres

Si el colegio Valdeluz Agustinos apoyó desde el primer momento al profesor Andrés Díez y aseguró que en los 20 años que trabajó en él no hubo ningún problema, ayer dio un giro copernicano: “Los supuestos hechos son contrarios al ideario y a los principios, valores y conductas que sustentan esta institución, tales como el desarrollo integral de la persona, la búsqueda de la verdad, la autonomía personal y el respeto a la dignidad humana”.
El centro ha puesto a disposición de los padres y alumnos “un gabinete de asesoramiento psicológico para quien eventualmente quiera solicitarlo”. También afirmaron que en el día de ayer se estaban impartiendo las clases con total normalidad.
Las opiniones continuaban ayer enfrentadas entre los padres de los alumnos del Valdeluz. Algunos defendían a capa y espada al profesor detenido y a los directivos dimitidos, mientras que otros se quejaban de que el centro no hubiera puesto medidas para evitar los abusos en ocho años.