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domingo, 9 de mayo de 2021

'Cara al sol', 'feminazismo' y homofobia: la retórica de la extrema derecha se cuela en las aulas murcianas (Santiago Cabrera Catanesi para eldiario.es)

 Artículo de Santiago Cabrera Catanesi para eldiario.es

La última demoscópica territorial murciana reveló un apoyo del 20,3% de jóvenes entre 18 y 31 años a Vox con el sumatorio de la intención de voto y la simpatía hacia los partidos políticos

8-5-2021

El ideario de la extrema derecha se escucha cada vez más en los pasillos y aulas de los centros educativos murcianos. Estudiantes que niegan la existencia de la pandemia, rechazan el feminismo o entonan cánticos franquistas empiezan a ser una constante a la que se enfrentan docentes, padres y alumnos. La última demoscópica del Centro de Estudios Murcianos de Opinión Pública (CEMOP) advierte de la afinidad de los jóvenes con el discurso de Vox: el sumatorio entre la intención de voto y la simpatía hacia los partidos políticos arroja un 20,3 por ciento de apoyos a la formación de extrema derecha provenientes de votantes de 18 a 31 años. Una cifra que solo supera el Partido Popular, con un 20,9 por ciento en la misma franja de edad. Los datos contrastan con el recuerdo de voto de las últimas elecciones en 2019: un 12,8 por ciento de murcianos entre 18 y 31 años metió la papeleta de Vox en las urnas.

No es un misterio que la Región es el núcleo duro de votos de Vox a nivel nacional: en las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019 fue primera fuerza en la comunidad con 199.440 votos, es decir, el 28 por ciento del total de sufragios emitidos. Un año y medio después, la comunidad educativa da la voz de alarma por cómo ha calado la retórica extremista entre las nuevas generaciones.

La moción de censura fallida impulsada por PSOE y Ciudadanos contra el Partido Popular propició que una de los tres diputados díscolos de Vox, Mabel Campuzano, asumiera las competencias de la Consejería de Educación y Cultura a cambio de su apoyo para tumbar dicha moción. Una decisión plagada de críticas desde el sector cultural y educativo murciano. Docentes de la Región llegaron a calificar el documento con las "líneas maestras" de Campuzano: "sentimos comunicarle que no aprueba". Aun fuera de Vox, la consejera se ha mostrado abiertamente favorable al discurso de la extrema derecha: se ha autoproclamado 'preguntacionista' –ha asegurado que no se vacunará contra la COVID-19– y es defensora del veto parental y de las teorías conspirativas del 11M. Su inclusión dentro del Gobierno de Murcia ayuda a legitimar los postulados de Vox.

"O estás con ellos o contra ellos"

El hijo de Sergio (nombre cambiado), de trece años, llegó un día a casa y le contó a su padre que sus compañeros solían cantar de pie el himno falangista 'Cara al sol' en la clase de historia. "Había enfrentamiento entre los críos, y la profesora no hacía nada por pararlos", indica el progenitor. Chistes homófobos o cánticos franquistas eran situaciones habituales que la docente no intentaba acallar. Varios padres decidieron hablar con el jefe de estudios del centro educativo, que aseguró no saber nada de lo que sucedía, aunque reconoció que había escuchado por los pasillos del colegio gritos de "¡Viva España!" o "¡Viva Franco!": "Lo cortó de cuajo y no volvimos a tener problemas", asegura el padre.

Esther (nombre cambiado), docente de un centro concertado de Cartagena, lleva más de quince años dando clases y ha percibido en los últimos tres un cambio de comportamiento entre los adolescentes, algunos con "actitudes totalmente franquistas". "Defienden de forma agresiva los ideales de Vox: antiinmigración, antimujer, antipolíticas de igualdad", lamenta la profesora. No solo es el discurso en donde percibe el cambio entre el alumnado desde segundo de la ESO, sino en la forma de defenderlo: "No entienden que en democracia hay diversidad de opiniones. O estás con ellos o contra ellos". La docente asegura que en segundo de Bachillerato hay estudiantes que se identifican abiertamente con el ideario franquista. En un proyecto que se hizo en el centro sobre personajes de la historia, varios alumnos optaron por interpretar al dictador Francisco Franco o a Primo de Rivera por afinidad ideológica. "Desde que comencé como profesora he visto un cambio en la forma de debatir: antes los estudiantes eran de izquierdas o de derechas, pero eran más dialogantes".

"Son mensajes llenos de machismo, racismo o antiinmigración"

Javier es un estudiante de 17 años que va a un colegio de Murcia. Por las tardes, al volver de las clases es habitual que prepare información con sus padres para contrarrestar el argumentario de extrema derecha que sus compañeros y amigos le predican. "A veces los convenzo", reconoce Javier, que admite que a algunos los argumentos se les quedan "cortos" y se niegan a rectificar. "Por ejemplo, muchos creían que el número de vacunaciones dependía del Gobierno central, y les hice ver que no, que era una competencia de la comunidad", narra el alumno.

Su madre percibe, a través de las experiencias de su hijo, la importancia que tienen las redes sociales a la hora de calar el discurso de partidos como Vox en las nuevas generaciones: "Son mensajes muy simplistas, llenos de machismo, racismo o antiinmigración". La progenitora ve que en su adolescencia lo que se entendía por ser "revolucionario" se asociaba a pensamientos de izquierda, mientras que ahora la rebeldía juvenil se está identificando en la extrema derecha.

Otra profesora de un instituto de Archena, Elena (nombre cambiado), que da clases a un grupo de FP Básica, cuenta que un grupo de unos doce alumnos no distingue entre los términos machismo, hembrismo y feminismo. "Usan la expresión 'feminazi', típico de la extrema derecha, critican las manifestaciones feministas y niegan cualquier tipo de explicación", lamenta. A su aula acuden jóvenes de entre 15 y 18 años, señala que los estudiantes conflictivos suelen venir de familias desestructuradas y que las discusiones surgen a raíz de comentarios machistas que profieren algunos de sus alumnos. Elena es profesora desde 2005 y ha percibido un cambio fuerte en la actitud de los estudiantes a raíz de la pandemia, que reclaman su libertad individual frente a la salud pública. Una situación que ha "crispado" el debate político, y señala a Vox como uno de los precursores de la polarización. "Incluso tuve un grupo de estudiantes de cuarto de la ESO negacionistas de la COVID", cuenta resignada la profesora, aunque señala que consiguió hacerlos "recapacitar".

Banderas de España y cantos legionarios

Los alumnos de Silvia (nombre cambiado), otra profesora de primero y segundo de la ESO, se registran en una app educativa con nombres como 'Vox' o 'Santiago Abascal', o se ponen la bandera de España. "Lo hacen de forma inocente, pero es bastante curioso: ¿qué los lleva a hacer algo así?", se pregunta la docente. También recuerda que el año pasado, antes del comienzo del estado de alarma, fueron a pie a una excursión y por el camino sus estudiantes decidieron cantar el 'Cara al sol' para pasar el rato. "Les llamamos la atención y les explicamos que lo que hacían estaba fuera de lugar, pero lo que nos sorprendió es que sabían la letra mejor que nosotras", narra Silvia.

La última situación que recuerda la docente fue a principios de año, cuando propusieron a sus alumnos decorar un espacio de estudio. Un grupo de cuarto de la ESO apareció con una bandera gigante de España y la "colgaron en la pared". Más tarde, se encontraron con varios de esos estudiantes sacando pecho y con una mano en el corazón mientras cantaban 'El novio de la muerte', himno oficioso de la Legión Española. En ese momento una compañera de Silvia sugirió a los estudiantes que debían informarse por el origen de la canción antes de cantarla.

El toque de atención valió para que al día siguiente el grupo de alumnos apareciera con enseñas de España atadas a los hombros a modo de protesta. "No teníamos problema con la bandera colgada en la pared. De hecho, sigue ahí a día de hoy", indica la docente, que asegura que ni siquiera los padres veían "problema alguno" en lo que habían hecho sus hijos. La solución pasó por que la profesora de Historia les profundizara en una clase sobre la dictadura franquista. "Parece que lo entendieron porque desde entonces no ha habido problemas". Silvia se muestra preocupada por cómo las nuevas generaciones asumen la retórica de la extrema derecha: "La interiorizan y la naturalizan desde la inocencia".

lunes, 10 de febrero de 2020

La ventana de Overton: la polémica como estrategia de comunicación (Gabriel Méndez-Nicolas para ctxt.es)

Artículo de Gabriel Méndez-Nicolas para ctxt.es

Una idea considerada inconcebible puede pasar al terreno de lo debatible cuando aparece otra opinión aún más radical. Cuanto más chocante sea esta mejor


 10/02/2020
Tenemos nueva polémica. El veto parental o, como lo llaman sus creadores, el pin parental. Una medida que implica que la dirección de los centros educativos pida la autorización de los padres para dar a los niños “charlas, talleres o actividades con carga ideológica o moral contraria a sus convicciones”. Santiago Abascal ha comparado incluso el programa educativo navarro Skolae (que obtuvo un premio de la UNESCO) con la corrupción de menores y ha declarado que “debemos proteger de juegos eróticos a niños de menos de seis años”. Es decir, que los padres se puedan negar a que sus hijos asistan a talleres o charlas en el colegio por su supuesto poso ideológico. Entiéndase por poso ideológico las charlas sobre feminismo, libertad sexual u homosexualidad que se puedan dar en los colegios. Este planteamiento de Vox es la última polémica de muchas desde que la formación de extrema derecha irrumpiera en el panorama mediático español. Son sobradamente conocidas todas las declaraciones y propuestas radicales de la formación de extrema derecha. Esta es la última, pero no la única. 

Todas han generado un debate público y de todas se ha escrito y discutido en algún momento. ¿Estas frases son simples calentones o son parte de una estrategia comunicativa premeditada? Antes de poder responder a esa pregunta es necesario el conocimiento de un concepto de teoría política: ‘La ventana de Overton’. 

La ventana de Overton es un concepto de comunicación política creado por el lobista y think-tanker conservador Joseph Overton y que pasó a denominarse así tras su muerte en 2003. Hace referencia a la ventana de posibles opiniones que se pueden expresar en el espacio público. Es decir, al abanico de opiniones que se pueden formular en un debate público sin que el individuo o partido político que las expresa sea directamente descalificado. Propuestas asumibles dentro del debate y la opinión pública, ideas aceptadas como discutibles por la mayoría de ciudadanos. Dentro de esa ventana de aceptación es donde los partidos políticos necesitan encontrarse para conseguir seducir a una mayoría de ciudadanos. Necesitan que las ideas y propuestas que defienden se encuentren dentro de ese marco de aceptación. Para eso, tienen que proponer medidas que estén dentro de ese abanico de ideas discutibles y evitan las ideas que puedan verse como más radicales o impensables para no perder popularidad. Sin embargo, como una ventana, ese espacio se puede ensanchar o disminuir según la evolución de una sociedad. “La acción de los think tanks y los grupos de interés, según Overton, es mover esa ventana de aceptabilidad” escribía Santiago Sánchez-Pagés en este artículo de CTXT. De esa manera, una idea que estaba fuera de lo que se puede decir puede poco a poco entrar en el debate público.

¿Cómo se logra ensanchar la ventana de Overton? Con ideas lo más radicales posibles. Una idea considerada inconcebible puede pasar al terreno de lo debatible cuando aparece otra opinión aún más radical. La radicalidad y la vehemencia es lo que se busca. Cuanto más radical y chocante sea una propuesta o una idea, mejor. Los ejemplos más claros los hemos visto en las campañas de Donald Trump o Jair Bolsonaro. Uno prometió enérgicamente la construcción de un muro para separar a los EE.UU. de México, que además iban a pagar los mexicanos, y expulsar a todas las personas de fe musulmana. El otro declaró sobre las cuotas femeninas que “si ponen mujeres porque sí, van a tener que contratar negros también”. Estos son simples ejemplos de una cantidad casi incontable de propuestas y declaraciones xenófobas, racistas, homófobas, misóginas y radicales. Son estas las que van a ensanchar la ventana de aceptación. De esa manera ideas antes inconcebibles pueden acabar pareciendo, frente a estas, discutibles e inclusos razonable.

Muchos análisis han explicado ya cómo la irrupción de Vox ha atraído hacia posiciones más radicales a partidos como el PP o Ciudadanos por miedo de quedar como cobardes. Se ha ensanchado la ventana y los partidos de la derecha van a la pesca del votante más extremo sin mucho temor a las represalias de sus simpatizantes más moderados.

Pero esta estrategia no se ciñe solo a los partidos políticos y a los grupos de presión, los medios tienen también un papel fundamental en su éxito. Tanto algunos medios (en España, por ejemplo, OkDiarioEsRadio o Libertad Digital) como también sus polemistas más habituales.

El doctor en ciencias políticas Clément Viktorovitch habla de estrategia clara de la extrema derecha: “Se usan francotiradores que van a pasearse por los medios, por los platós de televisión para expresar opiniones extravagantes, lo más extravagantes posible para ensanchar la ventana de Overton. Y en comparación las posiciones de ciertos representantes políticos que antes eran juzgadas como chocantes, parecen de repente razonables”. 

Viktorovitch se refiere a polemistas franceses como Julie Graziani o Éric Zemmour, pero se puede aplicar a España. Piensen en Hermann Tertsch, Jiménez Losantos, Isabel San Sebastián, Salvador Sostres y una larga lista de personalidades que acumulan apariciones en platós de televisión y columnas de periódicos en las que crean polémica o reabren ventanas de debate que se pensaban cerradas. Si se habla en la radio de “bombardear Cataluña” queda mucho más razonable la propuesta de eliminar su autonomía (aunque esto sea anticonstitucional). Si se dice que “es muy hipócrita escandalizarse porque una madre tire a su bebé a un contenedor y, en cambio, aplaudir que lo triture cuando lo lleva en su vientre” la idea de volver a ilegalizar el aborto podría ser considerado como algo debatible e incluso asumible.

Influenciar a la opinión pública antes de poder ganar elecciones es parte del combate cultural imprescindible para que las ideas reaccionarias habitualmente rechazadas por la sociedad vuelvan al campo de lo aceptable. Grandes figuras de la derecha más radical como Steve Bannon, en EE.UU., o Marion Maréchal Le Pen, en Francia, ya han conceptualizado esa idea de combate cultural frente a los avances del bloque progresista. De hecho, la sobrina de Marine Le Pen ha abierto un nuevo “centro de estudios” en Madrid  para formar a jóvenes en la defensa de la identidad cultural nacional: “Creo que el gran cambio político al que aspiramos aquí juntos se realizará precisamente con este tipo de iniciativas mediante la multiplicación de los islotes de resistencia en el seno de la sociedad civil. Hoy se ha hablado mucho de Antonio Gramsci porque se refería a la hegemonía cultural”, decía Marechal Le Pen en un discurso el 2 de octubre del año pasado.

Quizás desde la izquierda y con este nuevo gobierno progresista se pueda ensanchar la ventana de Overton hacia el otro lado para mantener y seguir conquistando derechos sociales imprescindibles para la justicia social. En el pasado, se consiguieron logros que también parecían impensables: vacaciones pagadas, sanidad universal, matrimonio entre personas del mismo sexo, derecho al aborto y un largo etcétera. Si la ventana de aceptación en el debate público se sigue ensanchando a favor de los reaccionarios, todas estas conquistas sociales podrían desaparecer. Esta nueva polémica no es fruto del azar, es una estrategia de comunicación engrasada y coordinada. El veto parental es la polémica del momento, pero seguro que no será la última.

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viernes, 6 de diciembre de 2019

Familias heterosexuales que reclaman educación LGTBI frente a Vox: "Queremos que nuestros hijos crezcan con libertad" (Marta Borraz para eldiario.es)

Artículo de Marta Borraz para eldiario.es
  • La organización Galehi ha lanzado una campaña en la que familias que no son LGTBI se posicionan a favor de estos contenidos para contrarrestar la ofensiva de la extrema derecha
  • "Lo que proponen es una venda en los ojos e imponer un único camino", explica Iara, que tiene dos hijas de cuatro y dos años junto a su pareja, Quique
  • Vox concentra gran parte de sus ataques en la educación en diversidad y pelea por introducir el llamado pin parental, que en la práctica supone ponerle cortapisas

"Todo lo que sea prohibir o esconder es negativo para el desarrollo de los niños y para la sociedad". Así de tajante se muestra Elena Sánchez, que dice hablar por ella y por Guillermo, su marido, y pensando, sobre todo, en sus dos hijos, de tres y seis años. Se refiere a la educación LGTBI en las aulas, una de las dianas en las que Vox y distintos grupos ultracatólicos como HazteOír están concentrando gran parte de sus ataques. Como respuesta, la organización de familias LGTBI Galehi ha lanzado una campaña en la que varias familias heterosexuales se posicionan a favor de estos contenidos.

Una de ellas es la de Elena, a la que la idea de participar le pareció "necesaria" desde un principio. Las fotos de los protagonistas han sido difundidas desde el pasado mes de octubre por este colectivo bajo el hashtag #NiUnPasoAtrasEnDiversidad junto a las razones de cada familia. "Para nosotros es muy importante que estos valores se transmitan a nuestros hijos. Son muy pequeños y no sabemos qué orientación sexual van a tener. Por eso queremos que crezcan con total libertad. La orientación sexual negada hace mucho daño", reflexiona mientras celebra que sus pequeños, Bruno y Simón, acudan a un colegio de Madrid "sensible" con estos temas.
Elena califica de "preocupante" la ofensiva de Vox, patente en las declaraciones públicas que suelen hacer sus representantes contra la "ideología de género" o el "adoctrinamiento" de la infancia. Entre ellas, destacan las palabras de Rocío Monasterio hace unos meses comparando los talleres LGTBI con "la zoofilia" o "la parafilia" o las campañas que mantiene el grupo ultracatólico HazteOír, que está haciendo presión contra este asunto y llega a preguntar en su web: "¿Qué haces cuando a tu nieta pequeña, que no ha cumplido aún los cuatro años, la inician en juegos eróticos infantiles?
En realidad, este tipo de contenidos se adaptan a las diferentes etapas educativas y lo que buscan es acabar con la discriminación LGTBI. Sin embargo, el ataque de la extrema derecha ha cristalizado en propuestas concretas, entre las que destaca el intento de implantar el pin parental en comunidades en las que sus votos han servido para formar gobiernos de derechas como Andalucía o Murcia. Como parte de su campaña, Vox ha colgado en su página web un modelo de pin parental y HazteOír hizo un envío masivo a centros educativos hace unas semanas. En la práctica, es un papel que permite a los padres vetar las actividades que cuestionan sus convicciones morales, ideológicas o religiosas.
Fragmento del modelo de pin parental que ha colgado Vox en su página web.
Fragmento del modelo de pin parental que ha colgado Vox en su página web.
Para justificarlo y como mantra que repiten una y otra vez, los sectores conservadores suelen aludir a "la libertad" de los progenitores para elegir la educación de los hijos, pero "¿De qué libertad habla Vox si no están todas las opciones?", se pregunta Iara, que junto a su pareja Quique también ha participado y prestado su imagen para la campaña de Galehi. "Lo que proponen es una venda en los ojos e imponer un único camino. No hay nada más contrario a la libertad que tanto enarbolan que eso", explica la mujer.

"Que nadie tenga que esconderse"

Para Quique, que reconoce estar "muy orgulloso" de formar parte de la iniciativa, lo importante es visibilizar que la lucha contra la homofobia y la transfobia "parece algo de otro tiempo, pero no lo es. Sigue habiendo estereotipos con los que hay que terminar". Según un reciente informe, solo el 40% de las personas están totalmente fuera del armario en el trabajo y un estudio del Consejo de Europa cifra en un 60% el porcentaje de alumnos que confiesa haber presenciado acoso LGTBIfobio en clase. El objetivo, prosigue Quique, "debería ser que nadie tenga que salir del armario porque no hayan tenido que meterse. Que nadie tenga que esconderse". Ese, dice, es el mundo que quiere para sus hijas, de cuatro y dos años.
Desde Galehi califican como "muy importante" que las familias heterosexuales apoyen este tipo de demandas, que habitualmente se presuponen propias del colectivo LGTBI. Por otro lado, la campaña es especialmente significativa teniendo en cuenta que una de las estrategias de Vox y los grupos que batallan contra "la ideología de género" es presentar a las personas heterosexuales como una especie de 'víctimas' del avance de derechos LGTBI. "Hay muchísimas familias que no son LGTBI y que incluso no tienen en su entorno cercano personas que lo sean que apoyan que a sus hijos e hijas se les eduque de una manera inclusiva", cuenta Marta Marquez, presidenta del colectivo.
Otra de ellas es la de José Luis, residente en Granada. Él y su mujer están separados desde hace algo más de un año y se organizan de forma flexible para cuidar de sus dos hijos, de tres y seis. Para él, las ideas defendidas por Vox en este asunto "no tienen fundamento" porque "simplemente se basan en la defensa de la familia tradicional", un argumentario que "no cabe en las aulas". "La sociedad es muy diversa y, si asumimos que la escuela prepara para la vida, yo no quiero que mis hijos salgan de ella amputados", ilustra.

Ya existen mecanismos de control

Todas las familias consultadas para este reportaje coinciden en que también en casa intentan afrontar habitualmente este tipo de cuestiones. "Hablamos de que puede haber dos papás o dos mamás o de que hay niños que solo tienen una mamá, por ejemplo. Ellos preguntan, pero a esas edades hablan con muchísima más naturalidad. De hecho, uno de mis hijos el año pasado decía que se iba a casar con un amigo", recuerda Elena, para la que poner cortapisas a los contenidos de diversidad en las aulas "es construir sociedades peores".
De hecho, y pese a lo que Vox y HazteOír suelen argumentar, los centros educativos ya cuentan con los mecanismos adecuados de supervisión, tal y como explica la Plataforma Estatal por la Educación Pública, que ha mostrado su "rechazo frontal" a iniciativas como el pin parental. Los planes de acción tutorial (PAT) y las programaciones didácticas son accesibles y las familias siempre pueden participar y emitir opiniones a través del AMPA o de los consejos escolares y, ante cualquier problema o conflicto, cuentan con la Inspección Educativa.
Por eso, para Elena lo que hay detrás es "una prohibición y negación de realidades diversas, que tienen las mismas garantías y derechos que el resto". "Necesitamos trabas al racismo, el machismo o la homofobia. Si tenemos que cortar o eliminar algo, que sea eso y no a quién es diverso", concluye José Luis.

sábado, 30 de junio de 2018

“El sistema educativo debería ser un arma cultural de empoderamiento de la juventud” (entrevista de Pablo Gutiérrez del Álamo a Darío Shehadeh en EL DIARIO DE LA EDUCACIÓN)

Reproducimos esta entrevista publicada en ELDIARIODELAEDUCACION.COM



Darío Shehadeh Díaz-Peñalver es un joven de 19 años. Acaba de terminar 2º de Bachillerato, y en estos días se está planteando hacer la EVAU. Para tener el cuadro completo podríamos decir que Darío es un chico homosexual y además, su padre es de origen sirio. Este sería el retrato perfecto para definir algunos de las líneas maestras de su relación con el sistema educativo. Pero después de una hora hablando con él, Darío es mucho más que esto.

Nos encontramos en su instituto. Ir a un IES, una vez terminadas las clases, tiene ese aire de desasosiego y abandono de los lugares concebidos solo para un uso que cierra durante meses. Paseamos por los pasillos de paredes de baldosas verdes que podrían ser los mismos de algunos hospitales vetustos, en la madrugada de un martes.

Solo el hall y el pasillo de dirección tiene movimiento. Reclamaciones y matrículas de última hora atraen a chicas y chicos, a sus madres. Allí algunas y algunos docentes ultimando el curso, haciendo memorias después de meses de intenso trabajo. En el aire, las ganas de cerrar un poco el libro.

Quedamos con Darío y una de sus profesoras de la ESO (y que prefiere quedar en un discreto segundo plano) en la biblioteca del centro. Un lugar luminoso, en contraste con el resto del edificio, tranquilo. Casi agradable. Queremos hablar de cómo es el paso por un instituto visto por un chaval que sale ahora, y que como él mismo dice, alguien que ha vivido lo bueno y lo malo de ese sistema educativo.
Si encajas, tiene sus partes buenas

Su llegada a la secundaria la recuerda como positiva. Era un niño con buenas notas en primaria que tiene la suerte de seguir esa estela durante los cuatro años de la secundaria obligatoria. Termina ese periplo con una nota de 8,9.

Darío, a sus 19 años, eso sí, muestra una madurez discursiva que ya hubiéramos querido otros a su edad. Y no precisamente por lo bien que todo salió entre 1º y 4º de ESO.

Su preocupación, cuando echa la vista atrás a toda su etapa en el instituto, se centra no en lo académico precisamente, si no en la vida, que queda fuera de la institución. “Pero bueno, si dentro de lo que cabe encajas, que no mucha gente puede, tiene sus partes buenas”.

No es que sea un cínico, pero echa de menos que en las aulas se haga más espacio para que chicas y chicos puedan tratar sobre lo que les pasa, sobre cómo se encuentran, sus preocupaciones e intereses. También más fomento del pensamiento propio. “Desde las aulas no se fomenta el espíritu crítico, que la gente piense por sí misma”.



Su paso por la ESO, como él mismo explica, fue bueno. “Termino mi etapa muy bien: ‘Qué chico tan excelente’. Me encontraba emocionalmente bien porque no habían salido todos esos fantasmas del pasado que no había encontrado cabida para solucionar dentro del instituto”. ¿Qué fantasmas?

“Ser un chico homosexual con ciertas características más afeminadas que no son aceptadas”. Esto, que no había tenido peso hasta ese momento, parece estallar en la cara de Darío en su paso a 1º de Bachillerato. Y pasa de ser un chico modélico con una nota de sobresaliente a alguien que suspende cinco materias al año siguiente. Resumiendo, después de superar mal que bien ese primer año, ha de cursar 2º dos veces.

En ese momento en el que tus relaciones personales se tambalean, o sigues como hasta el momento, o te conviertes en “el malote, porque quiero que la gente me acepte y siendo el afeminado no lo consigo”.
Tienes carencias emocionales

“Con 12 o 13 años necesitas verte aceptado por tu entorno social; para que la gente te vea como un chico fuerte tomas el camino de buscar movidas, hacerte el duro. Porque tienes unas carencias emocionales”. Lo tiene bastante claro.

Y es aquí donde el sistema educativo pincha. “Aquí tú eres una persona que viene a estudiar y tienes que sacar el currículo”, eso a pesar de la situación personal, social, emocional en la que te encuentres. “Tengo que cumplir con lo que se me manda desde el instituto y no me encuentro en disposición”; aunque “de ninguna manera echo la culpa a los profesores que son un peón más de toda esta estructura, pero te encuentras solo de alguna manera”.

Eso sí, escuchar a Darío es escuchar a una persona que ha sacado tiempo para pensar en las repercusiones de todo lo que le ha ido pasando en estos años. “He podido ver las dos caras del sistema: qué pasa cuando eres el chico excelente, que saca buenas notas y tienes todo a tu favor” y qué pasa cuando fracasas en lo académico. “¿De verdad pensamos que hay chicos que no estudian porque no les gusta aprender?”.

“Creo, a lo mejor me equivoco, que es muy poca gente la que no tienen ningún interés por aprender nada. ¿De dónde viene entonces el fracaso escolar?”, preguna. Y se responde que, entre los varios factores, “nos están inculcando temarios que no resultan atractivos para los alumnos (no sé hasta qué punto para los profesores)”.

Pero también apunta a la situación personal de chicas y chicos. A ese mantra de que el colegio, el instituto, no educa, que la educación ha de venir desde casa. “Pongamos que en su casa tiene un entorno muy desfavorecido, con alguien alcohólico en casa… ¿Me quieres decir que ese chico ha de venir a la escuela educado?”.

Darío no espera que las altas esferas hagan los cambios necesarios para mejorar ciertas situaciones, pero sí cree que desde los claustros se pueden hacer cosas para dar voz a estos jóvenes en situaciones complicadas. “El temario es importante, pero el temario y los exámenes no van a salir bien si los alumnos no están cómodos, si no se sienten bien”.

Aquí interviene su profesora: “Yo creo que muchas veces los docentes nos ponemos más cadenas de las que tenemos, que tendríamos que soltar lastre y sentir que somos nosotros quienes llevamos las riendas de cada día y que más importante que la inspección, los currículos y tal son los chicos y chicas que tenemos delante… eso pasa por delante de todo”.
De lo indivudual a lo colectivo

E igual que pide cierta responsabilidad al docente, Darío cree que el alumnado también tiene su papel en esta historia. Chicas y chicos deben “abanderar un cambio en la estructura de las clases”. Para ello, claro, lo primero sería “crear lazos entre nosotros y así crear una exigencia (nosotros somos los protagonistas aunque desde el sistema se intente enmascarar)”.

Y vuelve a mirar hacia el mundo adulto. Es necesario que algún, alguna profesora ponga la semilla en el alumnado, cree el caldo de cultivo necesario para que chicas y chicos vean la posibilidad de cambiar las cosas. También cree que desde la dirección de los centros se pueden tomar medidas para generar tiempos y espacios para que el alumnado, desde 1º de ESO hasta Bachillerato, pueda compartir conversaciones y puntos de vista.

“El sistema educativo ha de ser un arma cultural, una herramienta de empoderamiento de la gente”, afirma, seguro de lo que dice. El sistema sirve para “culturizarnos, pero culturizarnos, ¿para qué?”, pregunta. Y como en otras ocasiones, se responde a sí mismo: para hacer algo ante una injusticia y “para saber comunicarnos entre nosotros y saber crear estructuras”.



Y todo ello ha de conseguirse generando espacios dentro del sistema, del instituto, para que el alumnado pueda hablar… Sacando 15 minutos en algunas clases para solucionar los problemas que hayan podido surgir, para poner en común las preocupaciones de cada cual. Y no solo en las tutorías. “Lo he vivido, en 4º de la ESO, llega la hora de tutoría y te dicen: ‘¿Os queréis ir a casa?’. Las tutorcojoías se ven como espacios para hablar del sexo de los ángeles, pero son las clases que de verdad deberían currarse”. “Necesitamos profesores que hayan sufrido como alumnos las carencias del sistema”.
La resiliencia

De las palabras de Darío se desprende sin parar, no solo una capacidad de resiliencia espectacular, una apertura a lo nuevo icnreíble, sino también un compromiso ético y político envidiable.

“Creo que cuando la vida no te da hostias, es muy difícil que intentes cambiar las cosas”. Y él se ha llevado algunas. Eso sí, ha sido capaz de sacar cosas en claro. “Agradezco el haber pasado esto para ver las partes tan podridas que tiene el sistema y poder ser parte, ser instrumento para cambiarlo”.

Y estas ganas de lucha le vienen en parte dadas por el hecho de que el bachillerato haya sido para él especialmente complicado. “Para mí 2º de bachillerato fue un infierno a nivel emocional” a lo que se suma la presión por la EVAU. “Yo lo pasé mal, pero pienso en lo mal que lo han tenido que pasar otras personas. Me da rabia”.

Y aquí vuelve, de nuevo, sobre el compromiso ético y colectivo, apuntando también al profesorado. “En vez de inculcar el miedo (a la EVAU), habría que inculcar el amor, en el sentido de que digan: ‘Haced lo que podáis, somos un equipo (que creo que es lo que falta, no ver a sujetos individuales que cada uno tienen que sacar la PAU); somos un grupo en un año complicado que ojalá no tuviéramos que vivir, pero tenemos que hacer piña y tirar para adelante”.

“Claro que es algo complicado y que hay que tomárselo en serio, es un aro por el que tienes que pasar. Pero vamos a orientarlo de otra manera, no vamos a acojonar a los chavales, porque eso crea más individualismo”.
Y ahora, ¿qué?

Cuando nos encontramos con Darío en uno de los pasillos del instituto, está prácticamente aterrizado de Baleares, en donde ha tenido su primera experiencia laboral. Viene contento, aunque solo sea por el cambio con respecto a lo que ha vivido hasta ahora.

Tiene dudas, claro, sobre unas cuantas cosas. Su profesora intenta convencerlo de que ha de presentarse a la EVAU, aunque no sepa si quiere o no estudiar una carrera, por el hecho de tenerla, como una llave para más adelante. Él no parece tenerlo del todo claro, y baraja la posibilidad de lanzarse a algún Grado Superior.

Una hora después, ante la pregunta de ¿y ahora qué? contesta: “Creo que iré a la Universidad”, pero no tanto por los estudios que pueda sacar. La razón principal es por conocer a más gente. “Es un centro neurálgico de gente con tus mismos intereses”. “Es otro ambiente, me apetece vivirlo”.

Aunque lo ha postpuesto todavía un poco. “No me encuentro todavía, tengo que terminar cosas. Todo eso no ha sido un maratón por los estudios, sino un maratón para conocerme y ver lo que necesitaba. Ahora no me veo capaz (de ir a la universidad el próximo año). He aprendido a permitirme cuándo no puedo”.

“No voy a estar a la sopa boba, voy a aprender pero de otra manera”.

lunes, 18 de junio de 2018

Un libro de texto asigna "peculiaridades significativas" al comportamiento de los homosexuales (Marta Borraz en eldiario.es)

Artículo de Marta Borraz en eldiario.es
  • El manual de Psicología de Bachillerato de McGrawHill explica que "los homosexuales "conciben la sexualidad como un juego y no como un deber o una obsesión"
  • Estos contenidos "además de estigmatizar, sitúan a los homosexuales como 'los otros, los distintos'", explica la psicóloga Itziar Fernández
  • Dirigido a 2º de Bachillerato, afirma que el travestismo es "la tendencia a utilizar vestidos del otro sexo para conseguir la estimulación sexual" sin hacer referencia en que también es una expresión de la diversidad
Las parejas homosexuales tienen ciertas "peculiaridades significativas". Así lo detalla un libro de Psicología de 2º de Bachillerato de la editorial McGrawHill, que incluye esta explicación en el apartado dedicado a la homosexualidad: Aunque "recientes investigaciones han ayudado a cambiar ciertos estereotipos y prejuicios", comienza el texto, "han encontrado algunas peculiaridades significativas de su comportamiento". Y cita: "los homosexuales dan más valor a lo afectivo que a lo puramente sexual y conciben la sexualidad como un juego y no como un deber o una obsesión".

El libro, diseñado para alumnos y alumnas de 17 y 18 años, incorpora estas interpretaciones en el apartado dedicado a la homosexualidad dentro del tema 12, el correspondiente a la sexualidad humana. En él, dedica una parte a las "formas de expresión sexual", entre las que incluye la "masturbación, heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad y parafilias (conductas sexuales atípicas)". Este medio se ha puesto en contacto con la editorial, pero por el momento no ha obtenido respuesta. 
Después de explicar la masturbación, pasa a la heterosexualidad, de la que tras detallar que es "la conducta más común entre los seres humanos" pasa a explicar que "se asienta y estabiliza durante la juventud". Luego habla de tendencias: que las parejas se casan cada vez más tarde, que el número de divorcios iguala al de matrimonios o que hoy en día "las personas disponen de muchos lugares para establecer nuevas relaciones. Ahora muchas parejas se conocen y enamoran a través de internet". Por último, explica qué sucede "cuando estamos enamorados".
Aunque nombra la bisexualidad, no explica nada referente a esta orientación sexual y pasa a hablar de la homosexualidad, en la que especifica que "no hay problemas de identidad sexual, es decir, sentirse 'hombre' o 'mujer'; simplemente se trata de hombres que sienten atracción por otros hombres y mujeres que se sienten atraídas eróticamente por mujeres". Después, hace un recorrido histórico por cómo la homosexualidad ha sido perseguida: "Hoy para la medicina ya no es sinónimo de enfermedad al igual que la heterosexualidad no es garantía de honradez o salud física". 
Sobre el "origen" de la homosexualidad, prosigue, "no hay acuerdo entre los investigadores aunque señalan que los factores genéticos, hormonales o neurológicos están en la base de esta orientación sexual".
Para la psicóloga Itziar Fernández Cortés, el contenido es un "cúmulo de inexactitudes y errores", que ya empieza "mezclando conceptos y contextualizando mal". Sobre "las peculiaridades" de la homosexualidad, la experta avisa de que este tipo de afirmaciones "además de estigmatizar, sitúan a las parejas homosexuales como 'los otros, distintos, desviados de la norma'". Por otro lado, en referencia al "origen" de la homosexualidad explica cómo depende de cada persona y que la orientación sexual "no es una línea infranqueable o un camino de una sola dirección".
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Lee el artículo completo en eldiario.es

sábado, 13 de enero de 2018

Dos colegios concertados de Madrid piden a sus profesoras que vistan con "feminidad, pudor y modestia" (Sofía Pérez Mendoza en el diario.es)

Artículo de Sofía Pérez Mendoza en eldiario.es
  • Los centros Juan Pablo II de Guadarrama y Alcorcón, financiados con dinero público, conminan a las docentes a "potenciar" la feminidad en un documento interno sobre "estilo y uniformidad"
  • La circular incluye indicaciones diferenciadas para los trabajadores y las trabajadoras. A ellas les pide "tener presente el pudor y la modestia"
  • El colegio de Alcorcón, que separa a niños y niñas en clase, difundió una carta homófoba a las familias y ofrecía cursos de ganchillo solo para alumnas

Sofía Pérez Mendoza

Dos colegios concertados y católicos financiados con dinero público de la Comunidad de Madrid piden en un documento interno a sus profesoras que potencien la "feminidad" en su forma de vestir porque "es una cualidad destacada de la mujer".
La circular, a la que ha tenido acceso eldiario.es, ha sido enviada a los docentes de los centros Juan Pablo II de Guadarrama y Alcorcón. De hecho, lleva la dirección en su parte inferior de este último. Ambos pertenecen al mismo propietario, la Fundación Educatio Servanda y el segundo –que separa a niños y niñas en las clases– ya ha sido protagonista de varias polémicas por  ofrecer extraescolares de ganchillo solo para chicas y por difundir una carta homófoba a las familias. La fundación gestiona otros cuatro colegios en España (uno de ellos en Parla), pero no ha querido confirmar si difunde en todos estos códigos. 
El documento interno, sellado con el membrete de Educatio Servanda, lleva por título "estilo y uniformidad" e incluye indicaciones diferenciadas para "varones" y "mujeres". "Nuestra imagen y por tanto nuestro modo de ir vestidas importa mucho, sabiendo ir cómodas, elegantes y sencillas. El pantalón, falda o vestido tendrá estas características sin olvidar que debemos tener presente el pudor y la modestia cuidándolo con esmero en la época de calor".
En el epígrafe dirigido a las trabajadoras, el colegio –de solo una línea por su reciente creación y, por tanto, sin posibilidad de separar por clases a niños y niñas– establece que las faldas y vestidos deben ir por debajo de la rodilla "como mínimo" y se limita el uso de "vaqueros, mallas o pantalones muy ajustados". La dirección conmina a evitar también "los hombros al aire y las camisetas de tiras"y el calzado "excesivamente abierto en verano". 

"No se aplica de forma estricta"

Fuentes de la Fundación Educatio Servanda admiten que en el documento puede haber "alguna expresión más o menos afortunada", pero en general consideran que sus códigos "no son sexistas". "Si hablamos de medidas, las de los hombres son más restrictivas que son las de las chicas porque les indican que deben llevar traje. En todas las empresas siempre se marcan pautas", añaden las mismas fuentes, que aseguran que, en todo caso, su aplicación "no es muy estricta". 
La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, de la que depende la financiación de este centro, no ha dado respuesta a las preguntas de eldiario.es sobre este asunto.
Los códigos de vestimenta para los hombres, mucho menos extensos, están basados en el uso de traje, corbata y "zapato de vestir adecuado", además de "pelo corto". Esta última directriz también se aplica a los niños del centro, en el apartado del mismo documento dirigido a los alumnos y alumnas. En el mismo documento figura que los uniformes de ellos son de pantalón y los de ellas, de "falda pantalón tableada por la rodilla". 
En el caso de los docentes, el centro obliga a todos a llevar "batas blancas con el escudo del colegio dentro del aula", les pide que cuiden "la higiene personal" y, en general, que cumplan con "dar la sensación de cierta uniformidad".

Salpicados por otras polémicas

Es el "mínimo que se espera", según el documento al que ha accedido este medio y que lleva en la parte inferior la dirección del colegio Juan Pablo II de Alcorcón, un centro propiedad de la misma fundación que ha sido un nido de polémicas.
La primera, porque su director, Carlos Martínez, envió una carta homófoba e islamófoba a los alumnos y alumnas comparando la ley contra la LGTBIfobia de la Comunidad de Madrid con el "fanatismo terrorista". La Consejería de Políticas Sociales  propuso para él una multa de 1.000 euros en aplicación precisamente de la norma autonómica contra la que cargó.
Apenas cuatro meses después, se conoció que el centro ofrecía –sin comunicarlo previamente a la Comunidad de Madrid, como está obligado– cursos de ganchillo y visitas a comedores sociales solo para niñas. El colegio mantenía así la enseñanza diferenciada por sexos que aplica en el horario escolar también para las actividades complementarias y las salidas extraescolares. Entre ellas, excursiones para ver partidos en el estadio Santiago Bernabeu únicamente dirigidas a alumnos.
La Fundación Educatio Servanda tiene en su cartera tres colegios Madrid, tres en Cádiz y uno en Almería,   según su web . Su patrimonio, nutrido a base de conciertos educativos, ha aumentado de cuatro a los actuales en solo un curso. Su filosofía de enseñanza se apoya en la idea de que niños y niñas tienen diferentes ritmos de desarrollo cognitivo y que, por eso, es perentorio separarles en las clases, aunque sí comparten los espacios comunes, como el comedor y los recreos. 


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Los gobiernos del PP en Madrid han multiplicado por diez el presupuesto de los colegios que segregan por sexos (Laura Galaup en eldiario.es)

Artículo de Laura Galaup en eldiario.es
  • En 1999 estos centros escolares recibían 4,1 millones de euros y el curso pasado obtuvieron 39 millones de financiación pública
  • Los gobiernos de Madrid han concertado 15 nuevos colegios que ofrecen educación diferenciada para niños y niñas en los últimos 19 años
  • En 2016-2017, ya con Cristina Cifuentes en el Gobierno regional, se llegó al récord en presupuesto público destinado a este modelo educativo
Laura Galaup 

El número de colegios que segregan por sexos y que reciben financiación pública se ha disparado durante los últimos gobiernos del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. Si en el curso 1999-2000 había cuatro centros, actualmente existen 18. La aportación económica regional ha pasado durante este periodo de 4,1 millones de euros a 39 millones por curso escolar.
El aumento presupuestario destinado a esta partida no ha parado de crecer en estos 19 años. El punto de inflexión llegó con el Gobierno de Esperanza Aguirre. Hasta entonces, durante los últimos años de mandato regional de Alberto Ruiz-Gallardón, el número se mantuvo estable, oscilando entre cuatro y cinco.



Sin embargo, con el desembarco del equipo de la expresidenta del PP de Madrid se potenció este modelo concertando colegios a entidades religiosas que no mezclaban a niños y niñas en las clases. Cuando ella tomó posesión en su cargo, existían cinco centros de este tipo y, tras nueve años de mandato, esa cifra se triplicó hasta los 17.

341 millones en 19 años

A pesar de que durante el Gobierno de Cristina Cifuentes no se ha concertado ningún centro más que segregue por sexos, su Ejecutivo es el que más dinero público ha destinado a este modelo educativo en las últimas dos décadas. El curso pasado se alcanzó un máximo en la financiación de estos colegios, con un desembolso de 39 millones de euros.
"Garantizamos la libertad de elección las familias madrileñas para escoger el tipo de educación que quieren para sus hijos, algo que además recoge la Constitución española", apuntan desde el Ejecutivo regional. Actualmente 18.900 alumnos acuden a colegios que segregan por sexos, una cifra que representa el 1,6% del total de los estudiantes madrileños.

El aumento de dinero público para este modelo educativo ha sido progresivo en el periodo estudiado. Por ejemplo, en el curso 2005-2006 estos centros recibieron 8,7 millones; en 2009/20010, 21,9 millones; y en 2014-2015, 33,9 millones.
En total, desde comienzos del siglo hasta junio de este año, financiar la educación segregada ha supuesto 341,8 millones de euros para las arcas públicas de la Comunidad de Madrid. Aunque solo la mitad de los centros tienen una vinculación con el Opus Dei, en este periodo estos colegios han recibido la mayor parte del presupuesto: 239 millones de euros, una cifra que representa el 70% del total.
Estos datos han sido facilitados por la Comunidad de Madrid tras una petición de información de eldiario.es al portal de transparencia regional. Según esta información, durante el curso 1999-2000, todavía bajo el mandato de Alberto Ruiz Gallardón, los cinco colegios que separaban a sus alumnos por sexos en clase estaban vinculados a la prelatura de Escrivá de Balaguer (Tajamar, Senara, Retamar, Besana y EFA Valdemilano). El centro Besana desapareció en el año 2013; es el único que ha cerrado sus puertas durante este periodo.

La mitad de los centros, vinculada al Opus Dei

A lo largo del mandato de Aguirre, su Gobierno adjudicó conciertos a cinco centros más vinculados al Opus Dei, bien por ser "obras corporativas" de la organización (Andel, Fuenllana y Los Tilos) o, en el caso de Las Tablas Valverde y Los Olmos, por pertenecer a Fomento de Centros de Enseñanza, organización educativa que desde sus inicios les solicitó "que le ayudara a mantener viva su identidad cristiana" en las escuelas que gestionan en todo el país.
En esa época también se vio beneficiada la Fundación Arenales, dirigida por Alfonso Aguiló, docente que no era un desconocido en el mundo educativo ya que durante once años fue director del colegio Tajamar. Durante el Gobierno de Aguirre y más tarde el de González esta compañía acaparó cuatro centros de este tipo.
Los cuatro colegios que más dinero público han recibido durante estos 19 años pertenecen al Opus Dei: Tajamar obtuvo 74,5 millones de euros; Fuenllana recibió 35,5 millones; a Las Tablas Valverde le concedieron 29,4 millones de euros y al colegio Senara, 24,5.
La polémica Fundación Educatio Servanda obtuvo en este periodo 16,3 millones. El director del centro que tienen en Alcorcón, uno de los colegios financiados por los gobiernos regionales, fue denunciado ante la Fiscalía por la propia Comunidad de Madrid por comparar la ley contra la LGTBfobia con "el fanatismo terrorista".

"Esta financiación contradice la ley LGTBI"

"Subvencionar con dinero público colegios que segregan contradice por completo la intención de las leyes contra la violencia LGTBI y trans que hemos aprobado en la Asamblea de Madrid. Esas leyes buscan precisamente proteger la libertad de las personas LGTBI en las escuelas y fomentar la igualdad, pero segregar por sexos es justo lo contrario", reseña Eduardo Fernández Rubiño, diputado de Podemos en la Cámara regional.

Lee el artículo completo en eldiario.es

sábado, 3 de junio de 2017

Admitida a trámite la denuncia de CCOO contra Hazte Oir

CCOO manifiesta su satisfacción por la admisión a trámite de su denuncia contra las actuaciones homófobas de Hazte Oír y las investigaciones ordenadas por el Juzgado

CCOO informa que el Juzgado nº 3 de Instrucción de Madrid ha ordenado a la Policía especializada de Madrid y a la Policía Judicial la investigación de los hechos denunciados el pasado mes de marzo sobre el "autobús del odio" y los panfletos homófobos contra el colectivo LGTBi dirigidos a centros educativos de Madrid.

CCOO informa que se ha dado traslado en el día de ayer de Diligencia de 30 de mayo de 2017 de la titular del Juzgado nº 3 de Instrucción, de Madrid, por la que acuerda la admisión de la denuncia presentada por CCOO el pasado 1 de marzo.

CCOO había presentado, previamente, en diciembre de 2016, denuncia ante la Fiscalía de Madrid especializada en delitos de odio por el envío a los centros educativos de un panfleto de 47 páginas que está también expuesto en la página web de la asociación HazteOír.org y como tweet fijado en su cuenta de twitter (@hazteoir). La Fiscalía remitió la denuncia a la Consejería de Políticas Sociales y Familias de la Comunidad de Madrid al apreciar infracción de las Leyes 2/2016 y 3/2016 sobre los derechos del colectivo LGTBi, órgano que puede imponer multa por una infracción administrativa.

CCOO, ante la nueva ofensiva de Hazte Oír, materializada en la exhibición de los tristemente famosos autobuses con proclamas claramente antidemocráticas y promotoras de odio y discriminación hacia el colectivo LGTBi que recorrieron la ciudad de Madrid en febrero de 2017 y especialmente en los alrededores de centros educativos en los que se escolarizan menores hasta que fueron intervenidos por el Ayuntamiento de la capital, presentó denuncia por la vía penal ante los Juzgados de Instrucción de Madrid el 1 de marzo. A esta denuncia se han acumulado, por el momento, otras dos por los mismos hechos.

El Juzgado ha ordenado la investigación de los hechos objeto de la denuncia y remisión de sendos informes a la Unidad de Gestión de la Diversidad de la Policía Municipal de Madrid al objeto de que informe sobre el recorrido y actividad del autobús de Hazte Oír y sobre la conflictividad social provocada por dicha asociación, así como a la Sección de Redes de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Comisaría General de Policía Judicial para que investigue sobre la difusión en redes sociales de comentarios que inciten al odio o discriminación contra los transexuales o contra el colectivo LGTBi.

La asociación Hazte Oír, que fue declarada organización de utilidad pública por el Gobierno del PP en 2013, en concreto por el exministro de Interior Jorge Fernández Díaz, otorgándole así prebendas que permiten, entre otras, exenciones fiscales y asistencia jurídica gratuita, cuando, según la ley, la "utilidad pública" es para asociaciones que promuevan "el interés general y sean de carácter cívico, educativo, científico, cultural”, se enfrenta ahora a una investigación judicial y policial por la comisión de un presunto delito de odio contra el ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas garantizados por la Constitución, tipificado en el artículo 510 del Código Penal.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Las relaciones de Lucía Figar y el alcalde de Alcorcón con la ultracatólica Fundación Educatio Servanda

Esta semana los medios han publicado la cinculación que existe entre el alcalde de Alcorcón, David Pérez, y la fundación que gestiona el Colegio Juan Pablo II en la misma ciudad. La fundación Educatio Servanda está presidida por Corvera, quién además preside la empresa Construcciones CYC, encargada de construir este colegio. Durante su mandato como Consejera de Educación, Lucía Figar facilitó los permisos a Corvera para poner en marcha este colegio privado concertado de ideologíamachista y homófoba.

EL DIARIO.ES: Quién es David Pérez: el alcalde de Alcorcón que odia a las feministas y a unos cuantos más

Colaboración con el ultracatolicismo

Al alcalde de Alcorcón le parece "un honor contar" con el centro educativo Juan Pablo II en su ciudad. Lo dijo en enero de 2016. Ese centro pertenece a la ultracatólica Fundación Educatio Servanda. Su director envío una carta de bienvenida al inicio de este curso en la que calificaba la ley LGTB de Madrid de "propaganda terrorista".
David Pérez firmó a principios de este año, además, un convenio con esta fundación para que sus alumnos de Formación Profesional hagan prácticas en los centros y departamentos municipales. "Nunca nos ha fallado", ha dicho el presidente de la fundación, Juan Carlos Corvera.


Quizás algunos recordéis la noticia que os trajimos hace un par de meses sobre la carta homófoba que el director de un colegio envió a los padres de los alumnos comparando la ley LGTB con el terrorismo. Por suerte, hay abierta una investigación para esclarecer todo esto.
Pues bien, este colegio es el Juan Pablo II de Alcorcón, que junto con el Juan Pablo II de Parla, pertenecen a la fundación ultracatólica Educatio Servanda.
La homofobia no es la única característica de esta asociación, el machismo también se encuentra bastante arraigado. El presidente de Educatio Servanda, Juan Carlos Corverá, no dudó en opinar sobre los derechos de la mujer durante su intervención en el Congreso. “Es una consecuencia innegable que la menor presencia de la mujer en el hogar ha terminado también teniendo efectos importantes en la educación de los hijos que se han traslado después a la escuela”.
De momento, sabemos que el presidente es un abanderado del refrán “la mujer y la sartén que en la cocina estén”, y que uno de los directores del colegio compara las leyes a favor del colectivo LGTB con el terrorismo. Todo muy coherente.
Con todo, ambos colegios han recibido una subvención de casi 4 millones de euros de los fondos públicos, mientras cobran a los padres de sus alumnos cuotas mensuales bastante elevadas (donaciones aparte).

profesorgeohistoria.wordpress.com: La mafia de la Concertada ultrarreligiosa

En esta noticia de 2011 ya nos informaba de la ideología de esta fundación



ENTRADA RELACIONADA

Intervención de Cecilia Salazar en la Asamblea de Madrid sobre el concierto con el colegio Juan Pablo II (Alcorcón), de la fundación Educatio Servanda

domingo, 27 de noviembre de 2016

El grupo ultracatólico Hazte Oír envía folletos homófobos a 16.500 centros educativos (eldiario.es)

Artículo publicado en eldiario.es
  • La plataforma ha enviado a colegios e institutos públicos, privados y concertados folletos contra la leyes autonómicas que protegen a las personas LGTBI
  • Aseguran que estas normas suponen "la vulneración de los derechos fundamentales de la población no LGTB" y que son un conjunto de "derechos a la carta" para este colectivo
  • Son una forma "de adoctrinamiento ideológico" que busca "imponer en la sociedad la ideología de género", afirman
Marta Borraz


"¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio?". Es la frase con la que el grupo ultracatólico Hazte Oír ha titulado los 100.000 folletos que ha entregado a 16.500 centros escolares de toda España (de un total de 27.812 centros que cifra el Ministerio de Educación). La ilustración que aparece en la portada muestra a un niño y a una niña haciendo el saludo fascista ante una bandera arcoiris dibujada en la pared.

"Las leyes de adoctrinamiento sexual", responde HazteOir a su pregunta. Así llama a las normas que diferentes comunidades han aprobado con el objetivo de evitar la discriminación al colectivo LGTBI, promover su protección e introducir la diversidad afectivo sexual en las aulas. La plataforma ya inició una campaña el pasado septiembre contra un anuncio de El Corte Inglés con dos padres.

En esta ocasión ha elaborado un folleto de 41 páginas en el que se dirige a madres, padres y personal educativo y utiliza argumentos homófobos para explicar estas leyes autonómicas. Asegura que su contenido evidencia "su carácter promocional de la homosexualidad" porque "facilita y premia la conversión de individuos en homosexuales" mientras "se niega y castiga la posibilidad en sentido inverso".

Se refiere a la prohibición de las llamadas terapias de conversión, desacreditadas por la comunidad científica porque intentan cambiar mediante técnicas psicológicas la orientación sexual o la identidad de género. Que estas normas utilicen como fuente al Parlamento Europeo también es criticado por el colectivo, que afirma que es una institución "abiertamente favorable a la ideología de género".

Y es que uno de las explicaciones más repetidas en el folleto es que estas leyes son una forma "de adoctrinamiento ideológico", que buscan "imponer en la sociedad la ideología de género con el pretexto de la no discriminación".

Para el sociólogo especialista en género Lucas Platero con ello "tratan de difundir la idea de que mujeres y minorías sexuales no tienen derechos". El colectivo andaluz Arco Iris ha pedido a la Fiscalía especializada de delitos de odio de Málaga y de Córdoba que actúe contra la plataforma.
Un ataque a los heterosexuales

Todo el texto está plagado de referencias, entre líneas, que apuntan a que las leyes LGTB suponen un atentado o ataque contra las personas heterosexuales. Hazte Oír afirma, de hecho, que las normas componen un conjunto de "derechos a la carta para determinados colectivos rompiendo así el principio de igualdad jurídica de las personas".

"¿Por qué no todos podemos gozar de una legislación acorde con nuestros deseos?", se preguntan, y sostienen que la ley aprobada en Madrid con el apoyo de todos los grupos supone "la vulneración de los derechos fundamentales de la población no LGTB". Así, tachan las normas de "amenaza real" porque "promueven modelos de comportamiento lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero e intersexual".

A la plataforma le indigna especialmente que la educación afectivo sexual se introduzca en las aulas porque supone "la normalización de los distintos modelso de familias, como manera de asegurar y reforzar el proceso de adoctrinamiento de los menores". El folleto incluye como ejemplo una serie de libros que fomentan el respeto a la orientación sexual e identidad de género.
"Desorienta a los niños"

Platero ha traducido al castellano tres de esos materiales, entre ellos "Mi Princesito", de Cheryl Kilovadis, que cuenta la historia de un niño al que le gusta ponerse vestidos. "Esto es un cambio cultural que esperemos que no vaya marcha atrás, este tipo de cosas muestran que están perdiendo la hegemonía", apunta el experto.

Para Hazte Oír estos contenidos –que "desorientan a los niños al imponerles la diversidad sexual"– "no dejan indiferentes" a los menores, que "han sido ya educados en la nueva ideología". Acompañan a este texto dos dibujos, supuestamente de una alumna de Primaria, en los que aparecen parejas homosexuales.

También la plataforma critica los contenidos de las normas referidos al reconocimiento de las personas homosexuales y transexuales como víctimas de la represión franquista. Apunta a que "la catalogación de franquismo como enemigo de la homosexualidad" hace que muchos ciudadanos eviten "defender sus principios en público" para "no ser tachados de franquistas".

viernes, 20 de junio de 2014

Firma para pedir la retirada del concierto a un colegio religioso de Cádiz denunciado por homofobia contra alumnos y profesores

Gracias a  hemos leído esta noticia:

LAICISMO.ORG: Piden que retiren el concierto a un colegio cuya directora, monja calasancia, dijo: "los alumnos gays lo pasan mal aquí"


El proceso judicial abierto por un profesor contra el colegio Divina Pastora de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) inmerso en la lucha judicial por demostrar que prescindieron de él por ser homosexual, desvela que su directora, la religiosa calasancia María José de la Plata, reconoce que "los alumnos gays que van a ese colegio lo pasan mal porque la comunidad religiosa reacciona bastante mal". Y esa no es la única afirmación incostitucional e inadmisible que realiza la citada directora del centro educativo financiado con fondos públicos.
La directora confiesa, y así se refleja en las grabaciones y transcripciones aportadas al juicio, que llama al orden a todo lo que moralmente le parezca reprochable por parte de los profesores; divorciad@s, gays, ideas políticas, etc.
El profesor demandante contó con el respaldo de la Fiscalía del Estado (en voz de un fiscal titular) pero se encontró con la desestimación de la jueza sustituta Rosa María Sánchez Carretero en contra del fiscal, y de las pruebas grabadas, tras 6 horas de juicio y, sorprendentemente, en menos de 24 horas desde la vista, cuando lo habitual es que este tipo de casos, complejos y con tanta documentación que revisar, tarden semanas en resolverse... El recurso ya está interpuesto.
Estas son algunas de las "perlas" grabadas en voz de la directora y del sacerdote Antonio Jesús Jaén Rojas, que suele oficiar los actos religiosos en el colegio, reveladas en un informe adjuntado al proceso judicial, publicado también en un reportaje de investigación de la revista Interviú (2-6-2014):
"Ser gay molesta, molesta", "valoro tu forma de trabajar, pero no me puedo dejar llevar por ello",  “la relación natural es hombre-mujer", "comunico a mis superiores cuando alguien se divorcia, no es cualquier cosa", “la solución es la amistad y la castidad”, “el opus te ha hecho la puñeta. A esta mujer le han ido a quejarse durante 5 años ciertas familias, que incluso han quitado a sus hijos del colegio por ti, que lo sé yo”, “no acudas al obispo, es un kiko ultrafundamentalista que te va a hacer más daño del que te han hecho”. “Padres que traen a sus hijos a este centro pueden exigirnos que no estés, les tengo miedo” "yo te puedo apreciar muchísimo, pero tu vida dice otra cosa, es el modelo", “De los socialistas y de gente de Izquierda Unida se dice barbaridades”. Etc.
Esta actitud no puede estar amparada por el silencio de la Junta de Andalucía, que debe retirar de inmediato el concierto a ese colegio por vulnerar derechos fundamentales de profesores/as y alumn@s.

Directora monja: "los alumnos gays lo pasan mal aquí". Retiren el concierto.