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martes, 13 de enero de 2026

Seguimos avanzando con la ILP Comedor Universal por Derecho (Plataforma Comedor Universal por Derecho)

 


Queremos que te unas a imaginar y a escribir entre tod@s la próxima Ley de Comedor Universal en la Comunidad de Madrid.

Y te invitamos a grabar un vídeo con este texto:

"Vamos a imaginar juntas el futuro del comedor aquí en la escuela pública de la Comunidad de Madrid.

Lo vamos a imaginar y lo vamos a escribir.

Vamos a escribir juntas la próxima Ley de comedor universal de nuestra escuela pública".

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viernes, 24 de octubre de 2025

Marea Palestina: la Educación contra el genocidio (enlaces)

    lunes, 13 de octubre de 2025

    S.O.S. Gaza: 15 de octubre, defendamos los derechos fundamentales de la infancia y la juventud palestina (Comunicado de Asamblea Marea Verde Madrid 13-10-2025)

    La comunidad educativa madrileña en defensa de los derechos de la infancia palestina

    13 de octubre de 2025

    Suscribimos el comunicado de ”Marea Palestina: la Educación contra el genocidio”, ya que el llamado proceso de paz no garantiza el fin del genocidio ni se va a procesar a los perpetradores en los tribunales internacionales, especialmente Netanyahu.

    Pero añadimos a todo ello que no solo se han producido las secuelas físicas y psicológicas sobre la infancia y juventud palestina, sino que la violación sistemática de los derechos humanos hacia la población palestina por parte de Israel, les priva además del acceso a los recursos para su supervivencia y también para su desarrollo y su futuro, como es el acceso a la educación.

    Con el 90% de las escuelas y las universidades destruidas en Gaza (según datos de la ONU), el daño infligido al sistema educativo es brutal. Asimismo, se han revelado noticias de la destrucción de centros educativos en Cisjordania y del impedimento para estudiar hacia las y los palestinos, una de las consecuencias del apartheid que de forma criminal aplica Israel en los territorios ocupados, que incluyen Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.

    Con la población palestina que ha sufrido 3 años de interrupción en su formación, miles de niños, niñas y jóvenes estarán en una situación de desventaja. Ya han sido privados de su derecho fundamental a la educación de forma consciente y premeditada por la estrategia genocida de Israel cuyas consecuencias aún están por valorar.

    Agradecemos la labor docente que están desarrollando el profesorado y el voluntariado en estas condiciones tan adversas, en el territorio ocupado, y especialmente en Gaza.

    Finalizamos con las exigencias del respeto a los derechos humanos de toda la población Palestina y mantenemos la exigencia al Gobierno de España y a la comunidad internacional de un embargo de armas permanente y la ruptura de relaciones comerciales y diplomáticas con el Estado de Israel; es urgente la apertura de corredores de ayuda humanitaria y la evacuación y reagrupamiento de los familiares gazatíes que lo han solicitado.

    Aún es prioritario mantener la movilización social contra el genocidio y por ello llamamos a participar en las convocatorias y acciones en la jornada de lucha por Palestina el próximo 15 de octubre.

                             Asamblea Marea Verde Madrid

    Derecho a la educación, especialmente contemplado por las leyes internacionales:

    Art 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

    Art 28 de la Convención sobre Derechos del Niño ratificada por el Gobierno de España el 30 de noviembre de 1990.

    Página de interés con versiones infantiles en la página del Ministerio de Juventud e Infancia









    martes, 7 de octubre de 2025

    ¡Comer es un Derecho para todas las niñas y niños! Impulsaremos una ILP para Comedor Universa (Vídeo Becas comedor 2025. 7-10-2025)

     


    https://www.instagram.com/reel/DPfywkhjAVV/?igsh=MTZzY2E3bDBzZTdzbg==

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    miércoles, 9 de julio de 2025

    Todos los niños, niñas y niñas tienen derecho a comer. Becas comedor: plazo hasta el 15 de julio de 2025 (vídeos en varios idiomas). ODS

     


    Castellano 


    wolof



    Árabe 



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    Inglés 



    mandinka


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    lunes, 20 de noviembre de 2023

    "Por la Paz y contra el genocidio en Palestina": propuesta de 1 minuto de silencio en los centros educativos (Asamblea Marea Verde Madrid)

     

    En la asamblea de Marea Verde Madrid del 7 de noviembre se propone hacer una declaración de condena como Asamblea Marea Verde del genocidio que se está produciendo en Palestina y se sugiere proponer en los centros, como ya se ha propuesto en MV de Cádiz, un minuto de silencio “por la Paz y contra el genocidio en Palestina” en cuantos momentos se consideren oportunos.

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    sábado, 23 de octubre de 2021

    La pobreza es la gran cuestión política (Manuel Menor)

    Publicamos este artículo de Manuel Menor Currás:


    Sin una justicia distributiva, adecuada a los problemas reales, seguirá siendo la gran pandemia, más peligrosa que la que ha traído la Covid-19.


    Vuelve algo que siempre ha estado ahí: la pobreza, y la Covid-19 ha mostrado más su evidencia en los desequilibrios y grietas sociales existentes. En la sesión de control en el Congreso, de hoy miércoles 20 de octubre, alguna de las preguntas “conservadoras” al Gobierno “progresista” ha girado en torno a esta cuestión. 


    Pobreza y política

    Los indicadores y las estimaciones estadísticas esgrimidas, unidas al tono agresivo de quien formulaba la pregunta, quería descalificar la supuesta diferencia que divide políticamente a unos y otros; venía a decir: menuda progresía, los datos de pobreza siguen siendo malos y, por tanto la acción de este Gobierno falla de raíz. Unida a otras preguntas que desde esa misma bancada y su sector más ultra se formularon, orquestadas con la cuestión de la subida de la factura de la luz, la secuencia discursiva inevitablemente tendía a que quienes le prestaran atención desde sus casas entendieran que, al fin, había quienes atendían a sus problemas. La lógica debía llevar a que lo que correspondía hacer a lo “progres” que en este momento gobiernan era dimitir y dejar sus sillones azules a estos lúcidos  diputados que se ocupaban de asuntos tan graves; y, a continuación, los oyentes debían ser consecuentes en la buena elección de su voto.


    Los principales problemas de la lógica consisten en que esconden muchas trampas para quienes no estén al corriente de lo que sucede, se fían de las apariencias de la bondad y no advierten los sofismas que puede esconder el mecanismo interno de la proposición que les quieren vender. En las ferias de antes, en que se mercadeaba con animales, crecepelos, aperos de labranza y  novedades de diverso alcance, siempre había “tratantes” –a veces organizados en pandillas mafiosas- que se encargaban de vender y comprar a conveniencia de su bolsillo, no a la del campesino que acudía a solucionar una urgencia de su unidad de producción. Aunque todos hacían lo que podían para poder hablar de la feria bien aunque les hubiera ido mal, los engaños y estafas se adjudicaban casi siempre, de modo racista y muy tópico, a los gitanos, de quienes era fama, sobre todo, su buena mano para vender burros. Aquella preocupación de no ser engañados no suele verse en la que tenemos en el uso de recursos públicos; no se les suele prestar atención suficiente, y con frecuencia esconden fraudes solemnes, como sucede en algunos que esperan sentencia judicial con incierto destino. Debiera preocuparnos que la pobreza, que a tantos usos se presta, siga dando pie a tratamientos más aparentes que justos.


    El salariado

    Uno de los más interesantes sociólogos de los últimos años, Robert Castel, dejó dicho que la pobreza –con los modos de ser soportada, tratada y comentada- es uno de los indicadores mejores del buen o mal gobierno, como lo es de la sensibilidad de una determinado grupo humano. En Las metamorfosis de la cuestión social, dejó escrita en 1995 una verdadera crónica del salariado, es decir, una historia en que todos estamos concernidos porque atañe a cómo la inmensa mayoría de la humanidad –también la que vive en España- ha sido y es tratada por el hecho de tener que ganarse el sustento en condiciones que casi nunca ha estado en igualdad  para aceptar. Nuestro presente está implicado en esa Historia que estudia el pasado que -como sostenía otro gran Historiador, Braudel-, “se obstina en sobrevivir”. Si algo hemos tenido siempre con nosotros, además de una condición muchas veces precaria, es un mundo de excluidos, trabajadores sin trabajo, pobres asalariados y, por supuesto, maneras de tratar la pobreza de unos y otros –incluidos nuestros limitados salarios o pensiones- con los correspondientes modos diferenciados de no verla, aliviarla o erradicarla. En este trance,  no es lo mismo la caridad que la beneficencia o el altruismo. Invocando razones distintas cada una, no alcanzan todas juntas a cubrir las carencias como solo la Justicia social –con la protección pública del Estado- puede hacer. Concepción Arenal ya advirtió de ese déficit que tenía el sistema de asistencia a la pobreza en 1894. 


    No es igual, aunque pueda parecerlo, que alguien dé algo de lo mucho que le sobra para remediar la necesidad de otro, que el que un problema real continuado sea atendido por las obligaciones colectivas, propias de un sólido Estado de Bienestar y su Justicia distributiva. La voluntarista limosna y el apáñese como pueda, hermano, dejan que persista el problema y que la provechosa  publicidad del gesto se convierta en mérito de quien emplea la pobreza para su prestigio personal o corporativo.  No es tampoco el mismo, por tanto, el razonamiento y tratamiento que se haga de esta gran “cuestión social” –que decían en el siglo XIX- desde una posición ideológica que desde otra. Casos hay, incluso, en que el trato dado a los asuntos de pobreza ha servido  más como freno a las demandas sociales –y de la extensión a todos de los derechos y libertades democráticas-, que como solución reclamable ante las instituciones públicas como “derecho perfecto”.


    Los pobres de la región más rica

    Este trasfondo es el que no reconocen muchos diputados y diputadas que también suelen ser muy sensibles a los sacrosantos derechos de la propiedad privada, conculcados según ellos cuando se habla de impuestos progresivos o de lo que la propia CE78 dispone en el art. 33.  Su miedo a perder algo les lleva a tratar de “conservar” un mundo decimonónico, en que el solo esfuerzo de unos salarios de miseria, ayudado por la caridad, por muy  pura y desinteresada que fuera, solo acrecentaba la visibilidad del problema. Se lo dijo Cánovas del Castillo en 1890, en una notable conferencia en el Ateneo madrileño: “Vayan, pues, concertadas, que es inevitable, la Economía política y la Moral, en la Política económica de las naciones, bajo la inexcusable inspección del Estado, como buenas compañeras, y para todo aquello a que la caridad cristiana y su remedo, el altruismo, no basten”.


    Ese discurso de un personaje tan representativo en el ámbito conservador, aquel diez de noviembre, parece haber tenido un éxito más retórico que real. Un informe de CCOO de octubre de 2020: “La pobreza en la Comunidad de Madrid” –gobernada ya no se sabe desde cuando por personas del mismo circuito ideológico- muestra muy claras “las cifras de la vergüenza, ser pobre en la región más rica”. Estas veintiséis páginas debieran ser de obligada lectura y estudio en la enseñanza obligatoria, especialmente en lo tocante a Historia actual –la que tan poco presente está en las aulas.  Ayudaría a que lo que se enseña en la escuela sea relevante; la educación desigual que imparte, unida a lo que enseñan las redes sociales, ya está haciendo que a muchos niños y niñas –de cualquier Comunidad autonómica- se les vaya el coco en considerar si los de la comunidad vecina les roban o si sus ancestros tenían unas peculiaridades genéticas excepcionales; arrogándose supuestos derechos de  superioridad, nunca sabrán qué requiere una convivencia lúcida y decente con el prójimo. 

    Madrid, 20.10.2021

    viernes, 23 de julio de 2021

    «En 4 o 5 años podríamos tener a toda la población de 0 a 3 escolarizada» (Pablo Gutiérrez del Álamo para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

    ELDIARIODELAEDUCACION.COM publica este reportaje





    Hablamos con la investigadora Cristina Castellanos quien, junto a Ana Carolina Perondi, realizó una investigación sobre el coste y la posibilidad de universalización del 0-3. Con una inversión total de 6.800 millones, en un lustro, podría cubrirte la totalidad de la demandas de plazas en este ciclo, entre 800.000 y 900.000. Unas cifras muy superiores a las anunciadas por el Ministerio en relación a las inversiones que llegarán de la UE y de las que se invertirán 670 millones para la creación de 60.000 plazas. Castellanos y Perondi plantearon un sistema como el sueco: universal, público, gratuito y de calidad. Asegura que es factible, como lo ha sido el aumento de 16 semanas del permiso de paternidad.


    spaña tiene una de las tasas de escolarización en educación infantil de segundo ciclo, el 3-6 años, más altas del continente. Prácticamente del 100% por todo el país. Una etapa no obligatoria que desde hace ya tiempo es gratuita y que ha conseguido unos muy buenos resultados. Pero todavía queda camino por recorrer, al menos, en lo que respecta a su «hermano pequeño», el primer ciclo de 0-3 años.

    Existen grandes diferencias dentro de este mismo ciclo, entre las criaturas menores de un año y las de 2 o 3. En algunas comunidades autónomas, los centros públicos de infantil y primaria ya han abierto aulas para los 2 años. Los concertados vienen haciéndolo desde hace ya años. Pero existe un importante déficit en la oferta pública de plazas en las edades inferiores. Históricamente se ha dicho que resulta una etapa muy cara para las administraciones porque las ratios son muy bajas en estas edades. Pero, aunque se dice que es caro, no existen cifras oficiales al respecto.

    Sí existe un estudio elaborado hace tres años por Cristina Castellanos y Ana Carolina Perondi, para el Instituto de Estudios Fiscales. Un documento que realiza un extenso estudio sobre el coste de estas plazas, tanto a nivel individual como global y que concluye, en palabras de Castellanos, «que no es tan cara» la plaza. Según las cifras que manejaron para hacer este trabajo, la inversión es de entre 5.000 y 6.000 euros al año por cada niña y cada niño. Aunque los cálculos se realizaron sobre cifras de 2017, tras una reciente revisión a finales del año pasado, la situación no ha cambiado sustancialmente, asegura Castellanos.

    Según palabras de esta profesora de Economía de la UNED e investigadora, es la primera vez que se ha realizado este cálculo en España. La primera porque, entre otras cosas, acceder a los datos es toda una gincana. No existe estadística pública desagregada por ciclos en infantil y tan solo dos comunidades autónomas, País Vasco y Andalucía, dan información pormenorizada. Para Castellanos, la falta de información estadística denota el grado en el que las administraciones central y autonómicas están comprometidas con este ciclo. «Lo que no se visibiliza, lo que no se contabiliza no existe. Si no se hace es que no hay prioridad política clara», asegura.

    Para hacer el cálculo, entre otras cosas, analizaron una buena cantidad de licitaciones públicas de escuelas infantiles para ver los gastos en personal, en mantenimiento, suministros, etc. de estas centros. También las cifras de los presupuestos generales de País Vasco y Andalucía. Y, en su momento, pudieron comparar resultados con los investigadores que en aquel momento estaban elaborando un informe similar para la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y que, cuenta Castellanos, nunca ha visto la luz.
    Universalizar

    Las investigadoras, además de realizar este cálculo del coste del puesto escolar por año, elaboraron un proyecto para la universalización de todo el ciclo de entre cuatro y cinco años. Con una inversión total de 6.800 millones de euros, entre 800 y 900 millones al año. Hoy por hoy se está invirtiendo, explica Castellanos, unos 2.500 millones anuales en el 0-3. Además, su propuesta se basa en el modelo que impuso Suecia en ya en los años 70, 100% público.

    Charlamos con ella sobre algunos de los detalles de aquel informe y del paper que publicó a principios de este año, a modo de resumen y de actualización de algunas de las cifras y sobre ciertos aspectos del proyecto de universalización anunciado por el Gobierno de coalición (absolutamente insuficientes a su modo de ver).

    El Gobierno tiene entre sus objetivos la extensión del ciclo y hace un par de meses, en el marco del proyecto de recuperación de la Unión Europea, anunció la inversión de 670 millones de euros para la creación de 60.000 plazas escolares para esta etapa.

    Castellanos calcula que faltan entre 800.000 y 900.000 plazas en total. El proyecto del Gobierno se queda muy por debajo. «No llega ni a un 10%. Necesitamos duplicar lo que hay ahora mismo, un incremento relevante» y, más, teniendo en cuenta el dinero que está previsto que llegue de la Unión Europea en los próximos años. Pone de ejemplo, de hecho, los 3.600 millones que llegarán para digitalización a España desde la UE. «Con la mitad cubrirías dos etapas de nuestra propuesta».

    De media, hoy por hoy, se está escolarizando en esta etapa al 40% de las criaturas con grandes diferencias entre sus edades. Las investigadoras proponen llegar a una tasa de escolarización del 90% para las y los niños de 1 año y del 33% para las criaturas menores. Esto es lo que costaría, en el plazo de cinco años, menos de 7.000 millones de euros.

    Los cálculos los han realizado teniendo en cuenta una gran cantidad de variables. Para empezar, la mejora de las condiciones salariales de las profesionales, tanto de las maestras como de las técnicas superiores, cuyos salarios son muy bajas como vienen denunciando todo tipo de colectivos y sindicatos desde hace años.

    También se tuvo en cuenta que entraría en vigor la reforma de los permisos de maternidad y paternidad, de manera que los primeros ocho meses de vida sería posible que una criatura permaneciese al cuidado de alguno de sus progenitores. De esta forma, la escolarización podría realizarse justo después.

    Para Castellanos, además, es importante que el sistema sea público. «Apostamos por un sistema público porque entendemos que es la forma de que sea universal, en tanto en cuanto se garantizan unos estándares de calidad; al ser público, como la sanidad, indica que todas las personas tienen derecho, acceso y posibilidad». Esto no quita para que quien quiera acudir a un centro privado lo haga, asegura la investigadora. Pero ha de garantizarse una plaza pública posible para todas y todos.

    Eso sí, apunta, «en las CCAA que se apuesta más por la concertada y la privada, se observan algunas deficiencias, digamos, en la asignación y en cómo se generan algunos guetos y efectos no deseados al apostar por ciertos tipos de educación».

    Desde su punto de vista y teniendo en cuenta los datos disponibles, «digamos que el derecho a la educación de 0-3 está centrado en los hijos y las hijas de la clase media». Cuando se estudian los datos de las comunidades autónomas se ve una falta de plazas públicas de 0-3 que, además, «tampoco llegan a los grupos más vulnerables» porque se establecen sistemas de copago que lo hacen imposible.

    Según la investigadora, además, correría de parte del Ministerio hacer la legislación básica para que, al menos, hubiera unas condiciones mínimas comunes en todo el territorio dado que la educación es una competencia transferida en la que, además, también tienen mano las entidades locales.
    Beneficios

    Los beneficios de la escolarización en educación infantil ya no pueden discutirse. Hace décadas que todo tipo de organismos internacionales hablan de su impacto en la cohesión y la igualdad de oportunidades, en la calidad de la vida escolar de cada persona, en la mejora de los resultados a lo largo del tiempo. Eso sí, el servicio educativo ha de ser de calidad.

    Castellanos y Perondi, como economistas que son, y expertas en políticas de igualdad de género, también señalan importantes beneficios en la esfera económica. De hecho, parte del estudio habla de los retornos que supondría la universalización. Aunque cifren un aumento de 4.500 millones de euros sobre lo que se invierte hoy, calculan que se generarían miles de puesto de trabajo (como mínimo, unos 100.000) y, con ellos, un aumento millonario en las arcas de la Seguridad Social y de Hacienda.

    Además, si el sistema universal fuera público, los más de 1.600 millones que calculan que las familias están gastando hoy por hoy en la escolarización en centros privados de 0-3, acabarían en otros sectores de la economía.

    Y no hay que olvidar lo que podría suponer para la relación de las mujeres y el mercado de trabajo. Según dice Castellanos, existe un consenso absoluto en la relación entre la escolarización en los primeros años de la vida de los hijos y el acceso y mantenimiento en los puestos de trabajo de sus madres. De esta forma, la universalización del 0-3 traería de la mano una serie de beneficios económicos indirectos a la educación (difíciles de cuantificar, asegura la investigadora) que también calculan en miles de millones y que tendrían relación directa con la posibilidad de que las madres accedieran al mercado de trabajo, tuvieran jornadas reducidas o pudiesen ascender en sus puestos.
    Sistema sueco

    La comparación con los países nórdicos y sus sistemas educativos parace un mantra continuo en España, además de una quimera social, cultural y presupuestaria. Suecia y, sobre todo, Finlandia siguen siendo esos lugares a los que miramos con envidia cuando llegan los resultados de PISA. Aunque las comparaciones son odiosas y, en no pocos casos, imposibles, para Castellanos, en el caso del proyecto de universalización de la educación infantil pública de calidad, no lo es.

    Haciendo un resumen enorme, Castellanos asegura que «Suecia era una economía que no era boyante en los 70. una economía que apostó porque la igualdad de género fuera transversal, por la independencia económica de todas las personas en todo su ciclo vital. Se planteó qué políticas públicas tenían que ponerse como pilares. La educación fue una de ellas».

    Para esta investigadora, a veces hay objetivos que parece imposibles, pero una vez que se priorizan, se consiguen. Está el caso sueco y, explica, en Espñaa podríamos pensar lo mismo de lo que ha ocurrido con los permisos de paternidad, que han pasado de unos pocos días a 16 semanas. «Se decía que aquí sería implanteable. Ahora son iguales (los permisos de mujeres y hombres)».

    Para ella hay dos factores relevantes que hacen posible el cambio hacia este modelo sueco: «La inversión en términos económicos es posible y la demanda social está».

    lunes, 26 de abril de 2021

    Héroes, batas y tiza: aulas hospitalarias frente al coronavirus (Fernando Rodríguez para ELDIARIODELAEDUCACION.COM)

     Reproducimos este artículo de ELDIARIODELAEDUCACION.COM


    • La pandemia ha dado un vuelco a la vida de millones de personas alrededor del mundo. Los más afectados han sido los colectivos especialmente vulnerables, entre los que se encuentran los niños y niñas hospitalizados. Con el objetivo de garantizar su derecho a la educación, las aulas hospitalarias han tratado de seguir adelante con su labor, aún en las condiciones más adversas

    Aunque todos y cada uno de los niños y adolescentes puedan verse, en mayor o menor medida, afectados por las consecuencias educativas, sanitarias y sociales derivadas de la Covid-19, existen colectivos especialmente vulnerables. Son, entre otros, los alumnos con necesidades educativas especiales, discapacidad, enfermedades raras, víctimas de violencia familiar o aquellos que presentan problemas de conducta. La atención que requieren precisa, en muchos casos, de adaptaciones curriculares e intervenciones multidisciplinares que van más allá de lo meramente educativo.

    Pero, ¿qué ocurre con aquellos alumnos y alumnas que, por problemas graves de salud, requieren de atención hospitalaria o, en el mejor de los casos, convalecencia domiciliaria? ¿Cómo se atiende a sus necesidades educativas? Y lo qué es aún más complejo, ¿qué ha ocurrido con todos ellos mientras la sociedad se encontraba confinada a cal y canto en sus viviendas, pendientes de sus televisores, radios u ordenadores, a la espera de que el número diario de contagios se redujese o apareciese una milagrosa vacuna que permitiese alcanzar la tantas veces mentada “nueva normalidad” en la que actualmente nos encontramos?
    Maestros y maestras contra viento y marea

    En la actualidad, miles de niños, niñas y jóvenes, desde la etapa de educación infantil hasta el bachillerato y los ciclos de formación profesional, disfrutan voluntariamente del servicio de aulas hospitalarias que ofrecen decenas de hospitales repartidos por todo el Estado, desde el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) hasta el Virgen del Rocío sevillano.

    El desconcierto inicial ocasionado por la pandemia fue un obstáculo que dificultó e, incluso, impidió el normal desempeño de las aulas hospitalarias en los primeros compases de la crisis sanitaria. Esto obligó, como en el resto de las instituciones educativas, a la docencia telemática lo que abrió el melón de la brecha digital. No obstante, salvo contadas excepciones, como en el caso del Hospital Universitario Puerta del Hierro de Majadahonda (Madrid), la actividad se ha reanudado ya en la mayoría de los centros. Eso sí, con ciertas limitaciones y complicaciones propias del momento presente.

    “El coronavirus ha alterado el funcionamiento habitual de las aulas hospitalarias”, reconoce Carmen Narciso, coordinadora de la Unidad Pedagógica del Hospital Universitario y Politécnico La Fe, en Valencia. Con el objetivo de evitar posibles contagios, la atención se ha individualizado más si cabe, llevándose a cabo, en la mayoría de los casos, en la propia habitación en la que se encuentre el alumno. Antes de la pandemia era posible reunir a varios estudiantes al mismo tiempo en una única clase, aunque tuviesen diferentes edades y, por ende, perteneciesen a cursos académicos dispares. Todo ello, claro, siguiendo siempre las indicaciones médicas. Esto, coronavirus mediante, no es posible. “Ahora apenas podemos sacar al alumnado a las aulas de las que disponemos, ya que el aforo es limitado. Además, no podemos realizar ninguna de las actividades complementarias en las que participaban las familias y acudían profesionales desinteresados para hacer talleres, magia, cuentacuentos…”, añade Narciso.

    “El hecho de atender a los niños en la propia habitación es la principal dificultad a la que se enfrentan hoy en día las aulas hospitalarias, puesto que nuestra misión no es únicamente curricular, sino también socializadora”, destaca Francisco de Pedro, coordinador de las unidades pedagógicas de los hospitales de La Paz, Ramón y Cajal y 12 de Octubre, en Madrid. “Aunque se haya perdido este importantísimo componente socializador, tratamos de seguir compaginando los aspectos puramente académicos con lo emocional y lo lúdico”, matiza De Pedro con cierto optimismo.

    Curro Gavira tiene tan solo seis años. Desde el pasado mes de septiembre, cuando sufrió un ictus a raíz de las complicaciones en una intervención quirúrgica, es alumno de la Unidad de Daño Cerebral Adquirido del Hospital Niño Jesús. Iria Romero, su madre, destaca el buen hacer y la estupenda coordinación de los distintos perfiles profesionales que trabajan de manera conjunta en las aulas hospitalarias. “La atención y la comunicación entre los trabajadores del hospital es excelente, tanto sanitarios como docentes. También con el colegio. Además, la relación que se crea con la familia y con el niño es muy especial. Hay mucho cariño. ¡Se desviven por ellos!”, explica Romero.

    “Lo que intentamos aquí, asegura Miguel Pérez, director del aula hospitalaria del Niño Jesús, es que el alumno continúe con la mayor normalidad posible su proceso educativo, de forma que, cuando se recupere, pueda incorporarse al centro de procedencia al mismo nivel (tanto social como curricular) que el resto de sus compañeros”. Para conseguirlo, Pérez pone el foco en “motivar y conquistar a los alumnos proponiéndoles una alternativa a su delicada realidad cotidiana en el hospital, llena de médicos, pruebas, intervenciones y tratamientos. Así, pueden aprender, descubrir y ver más allá de las cuatro paredes de su habitación. Esta evasión, tal y como demuestra la experiencia, “trae consigo grandes beneficios para la salud física y emocional del niño”, apunta.

    Iria Martín, de 12 años, permanece ingresada en el Niño Jesús después de que el pasado mes de enero le detectasen leucemia en un análisis rutinario. Pese a todas las dificultades que entraña la enfermedad, Iria continúa avanzando, sacando buenas notas e, incluso, ha podido mantener la modalidad de enseñanza bilingüe. Maheba Hernández, su madre, se muestra muy agradecida por los “titánicos esfuerzos” que realizan sanitarios y maestros, al tiempo que reclama “más recursos, tanto humanos como materiales, para desempeñar su labor en condiciones óptimas”.

    Otro aspecto a tener en cuenta en plena pandemia es el miedo, el temor a un posible contagio por coronavirus al regresar a la escuela en una situación, de por sí, extremadamente delicada. Esto está provocando un fenómeno curioso: un importante incremento del número de familias que han solicitado el servicio educativo de atención domiciliaria en el presente curso. En ocasiones justificado, como es el caso de los pacientes inmunodeprimidos. Otras, quizás no tanto.
    Un poco de historia

    En 1984 el Parlamento Europeo aprueba la Carta de los Derechos de los y las Pacientes. Dos años más tarde, en 1986, conscientes de la imperiosa necesidad de concretar las necesidades específicas de los niños y niñas que, fruto de una enfermedad o cualquier otro contratiempo, se ven obligados a permanecer durante algún tiempo en el hospital, el mismo parlamento aprueba la Carta Europea de los Niños y las Niñas hospitalizados. Entre otros derechos, como son el de recibir un tratamiento adecuado, individualizado y gratuito, contar con información sobre su enfermedad o estar acompañados por sus progenitores, el documento recoge la opción de “seguir estudiando durante su permanencia en el hospital y contar con el material didáctico necesario que aporte su colegio, sobre todo si la hospitalización es larga”. Por otra parte, “el estudio no debe perjudicar el bienestar del niño o de la niña ni obstaculizar su tratamiento médico”. Además, también se incluye la posibilidad de “seguir estudiando cuando la hospitalización es parcial o la convalecencia se realiza en casa”.

    No obstante, lo cierto es que el servicio de aulas hospitalarias, aunque de forma cuasi oficiosa, arranca mucho antes en España. Lo hace en 1947, en plena dictadura franquista, de la mano de los trabajadores del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, pionero en proveer a los escolares de la posibilidad de continuar sus estudios mientras permanecían ingresados. 74 años después, todo ha cambiado. La política, la sociedad y, por supuesto, los servicios públicos han evolucionado mucho desde entonces. También lo ha hecho la pedagogía y la docencia. Sin embargo, el espíritu de aquellos primeros maestros y maestras sigue vivo en nuestros días.

    El objetivo de las aulas hospitalarias, aunque expuesto con mayor pomposidad desde las instituciones, es hoy idéntico: garantizar el apoyo pedagógico y seguimiento académico de los pacientes en edad escolar ingresados en el centro hospitalario y en el periodo de convalecencia prolongada en sus domicilios. Además, aspectos como el amor, la sensibilidad, la empatía y, por supuesto, el bienestar del niño, continúan primando sobre todas las cosas cuando se habla de aulas hospitalarias. Algo que ni siquiera la pandemia del coronavirus, con todos sus perjuicios y obstáculos, ha logrado borrar del mapa educativo.