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lunes, 15 de febrero de 2021

Disfraces. A más democracia, más dependen las palabras de su contenido real (Manuel Menor)

 Reproducimos este artículo de Manuel Menor


Estará incompleta siempre, pero más en la medida en que haya contradicciones entre la música y la letra del Pacto que le dio existencia.

 

Las elecciones catalanas del 14F han vuelto a mostrar la fragilidad de las palabras frente a la realidad cambiante. Indiferentes a que solo haya votado un 55% del censo electoral, todos dicen haber ganado y, mientras la ultraderecha entra en el Parlament con 11 escaños, el resto de concurrentes siguen en disputa por quién tenga más razón. Maquiavelo decía, en 1513, que “Muchos se han imaginado como existentes de veras a repúblicas y principados que nunca han sido vistos ni conocidos; porque hay tanta diferencia entre cómo se vive y cómo se debería vivir, que aquel que deja lo que se hace por lo que debería hacerse marcha a su ruina en vez de beneficiarse, pues un hombre que en todas partes quiera hacer profesión de bueno es inevitable que se pierda entre tantos que no lo son” (cap. 15)

 

Los bizantinismos esencialistas solo suelen tener mala prensa entre cuantos para vivir apenas pueden salirse del hiperrealismo de las limitaciones cotidianas; cuantos ante todo tienen que ocuparse de encontrar lo imprescindible para subsistir, no suelen tener tiempo para darle vueltas a cuanto no sea perentorio. Llama la atención, sin embargo, que pese a que los necesitados de asistencia  crecen exponencialmente desde hace un año, lo que más atractivo suscita en las audiencias proclives al voto tiene el aire de abstracción evanescente. Los debates recientes en que nos han ocupado tienen en gran medida ese calibre, unido a la costumbre de coger el rábano por las hojas. Da igual que se hable de si este PP tiene que ver con lo que era hace nada, que se traiga a colación que la princesa Leonor vaya al extranjero para hacer su Bachillerato hiperprivado, que en el País Vasco un juez venga a negar prácticamente la existencia de la Covid-19 –porque la libertad de movimiento es primero-, que en EEUU reconozcan que Trump tuvo culpa en el asalto al Congreso pero no quieren juzgarle…, o si los españoles hemos hecho ya el recorrido democrático que debiéramos.  

 

Todo nos enzarza y enreda; casi da igual cualquier cosa con tal de presentarla bien, repetirla mucho y hacer que los oyentes se queden con una música torcida hacia lo secundario y colateral. En un continuado prime time amarillo, a base de insistencia en lo mismo pronto pasamos a ver como natural lo que nos dicen y damos por válido lo que sea; no tenemos tiempo para pensar, ni medios para informarnos adecuadamente y, al final, nos dejamos ir con lo que nos digan. Al ritmo que vamos, atosigados por la cantidad de opiniones que nos llegan por las infinitas terminales sociales a que estamos conectados -y aburridos adicionalmente de la inmovilidad que impone esta pandemia-, nos es indiferente que todo siga igual aunque parezca que han cambiado mucho las cosas. Lo vio el Gatopardo cuando aquella Italia del Antiguo Régimen estaba siendo removida por el recién estrenado nacionalismo burgués delos años sesenta del XIX.

 

Witgenstein ya entró en esto en 1921 cuando, al final de la IGM (Primera Guerra Mundial), publicó el Tractatus; sus límites de la ética, sus criterios del vacío de significado y de la lógica empezaban porque no se puede afirmar algo sin aprehenderlo bien, porque el lenguaje “disfraza el pensamiento” y hace “insensatas” muchas proposiciones; sobre lo que no se puede hablar sería mejor “guardar silencio” -decía-, pero las prédicas que circulan en nuestro entorno, indiferentes a lo que importa para bien de nuestras vidas, no pasan de tautologías y contrasentidos: los problemas profundos no son su problema.

 

Observar qué destacan cuando dicen que nos informan a diario y qué palabras no aparecen nunca lleva a ver que los silencios hablan, y no es que indiquen ignorancia, sino que tratan de acentuar la nuestra. La Educación suele ser un buen campo de observación, pero también la Sanidad, la Economía, las relaciones de poder…., las Autonomías, el tratamiento que estamos dando a un problema tan grave como la Covid-19. La distancia entre lo que nos cuentan y lo que realmente sucede indica el grado de ignorancia que desean conservemos y, de paso, la quietud y aceptación que quieren mostremos, listos para la siguiente convocatoria electoral.

 

Mantener alerta la atención a los bizantinismos solemnes con que nos distraen es un buen indicador para aclararnos con lo que no sucede y debiera suceder. Maquiavelo, gran maestro en estas lides mucho antes de que Goebbels apareciera para manipular a conciencia, ya nos dejó advertidos: “Así pasa en las cosas del Estado: los males que nacen con él, cuando se los descubre a tiempo, lo que sólo es dado al hombre sagaz, se los cura pronto; pero ya no tienen remedio cuando, por no haberlos advertido, se los deja crecer hasta el punto de que todo el mundo los ve” (cap. 3).

 


Manuel Menor Currás

Madrid 15.02.2021

 


jueves, 11 de febrero de 2021

La Casa Real anuncia que la princesa Leonor estudiará el bachillerato en un colegio de Gales que costará casi 76.500 euros por los dos años (ELDIARIO.ES)

 Reproducimos esta noticia de ELDIARIO.ES


La Casa Real ha anunciado a través de un comunicado que la princesa de Asturias cursará el programa de estudios del Bachillerato Internacional de la institución educativa Colegios del Mundo Unido (UWC) en el UWC Atlantic College de Gales, Reino Unido. El coste del bachillerato internacional que cursará la princesa de Asturias será satisfecho en su integridad personalmente por los Reyes con su asignación anual y asciende a la cantidad de 67.000 libras esterlinas (76.500 euros).

La princesa Leonor se ha sometido a todo el proceso de selección exigido por la Fundación Comité Español de los Colegios del Mundo Unido (UWC España), que consta de una fase inicial de preselección, desarrollada de forma anónima por cada candidato, y de una fase final, llevada a cabo de forma telemática con diferentes pruebas.

El programa académico se desarrolla en dos cursos (2021-2022 y 2022-2023) y comprende tanto materias de ciencias como de letras. Este programa se completa con un curso interdisciplinario común sobre teoría del conocimiento, una monografía de carácter investigador, así como un programa especial de creatividad (teatro, música, arte, etc.) acción (deportes) y una actividad que implique un servicio a la comunidad (apoyo en escuelas locales, trabajo con niños con discapacidad intelectual, tercera edad, primeros auxilios, mantenimiento de costas y bosques próximos, control de los índices de contaminación medioambiental, cuidado y recuperación de especies animales, rescate marítimo, guardacostas, etc.).

La incorporación al colegio está prevista entre finales de agosto y primeros de septiembre. La princesa Leonor residirá, como el resto de alumnos, de acuerdo con el régimen de internado que el UWC Atlantic College tiene establecido dentro de su recinto, donde dispone de varias casas en las que los alumnos se distribuyen por grupos de nacionalidades, orígenes y confesiones diferentes, que conviven con profesores y empleados del centro.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Malestar porque Leonor sea la única heredera en Europa que va a un colegio privado

Una vuelta al cole plagada de recortes tiene al personal cabreado y lo que pretendía ser un acto 'campechano' ha encendido las iras en Internet. El tradicional regreso de las infantas Leonor y Sofía a su colegio, acompañadas de sus padres los Príncipes, ha molestado a muchos internautas cuando han descubierto no sólo que van a un colegio de pago -el Santa María de los Rosales-, sino que en el caso de la mayor es la única heredera a un trono europeo que no acude a un centro público.


Niños que tendrán que pagar por llevar el ‘tupper’, escolares que pierden las becas de comedor y libros, clases en las que -literalmente- los chavales están más hacinados que los cerdos en sus granjas. La vuelta al cole del año 2012 está siendo la más dolorosa para las familias españolas de toda la democracia.

Indignación popular
En este contexto, lo que pretendía ser una bella y cercana estampa familiar, la de los Príncipes de Asturias llevando a sus hijas al colegio para retomar las clases, se ha convertido en una fuente de indignación popular que ha prendido con especial velocidad en Twitter.

Colegio elitista
La razón es que ambas Infantas acuden a un colegio de pago y especialmente prestigioso como es el Santa María de los Rosales, muy cercano al Palacio de la Zarzuela. Esto diferencia a Leonor del resto de herederos reales de Europa, ya que todos acuden a colegios públicos. Como explicaba el año pasado VanitatisCatharina Amalia (heredera de Holanda); Ingrid Alexandra (heredera de Noruega) Gabriel, Emmanuel y Elisabeth (infantes belgas) o Christian (heredero de Dinamarca) son algunos de los pequeños príncipes que estudian en colegios públicos.

Empeño de Letizia
Leonor, por el contrario, estudia en el mismo colegio privado en el que lo hizo su padre. La iniciativa es de la propia princesa Letizia, quien es muy estricta con la educación d las infantas y “defiende para sus hijas una niñez lo más normal posible. Quiere protegerlas, evitando que están en el punto de mira, y sus movimientos sean pasto de comentarios y maledicencias”, según explicaba una fuente cercana a la Casa Real.

Las infantas, Trending Topic
El hecho de que Leonor sea la única heredera en un colegio de pago ya se conocía desde el año pasado, pero entonces los príncipes no acudieron a la puerta del centro para ser fotografiados. El retorno de esta tradición ha hecho ahora que la noticia resucite, encendiendo los ánimos de muchos ciudadanos, que han convertido a “Leonor y Sofía” en uno de los temas más comentados en la red social Twitter a base de comentarios críticos con la educación de pago de las infantas.


Publicado en elplural.com