martes, 5 de mayo de 2020

"Los profesores tendrán la protección que la autoridad sanitaria estime oportuna" (Pablo Gutiérrez de Álamo para El Diario de la Educación)

Entrevista de Pablo Gutiérrez de Álamo a Isabel Celaá para eldiariodelaeducacion.com
  • Entre las preocupaciones de las y los docentes están cómo, con qué medidas de seguridad contarán quienes tengan que volver a los centros en las próximas semanas. Aunque todavía no está establecida, la ministra Isabel Celaá asegura que lo están tratando con Sanidad y que tendrán que ser las comunidades las que provean de dicho material de protección. Hablamos con la ministra, además, de otras cuestiones como quién tendrá que volver exactamente, o cómo pueden organizarse los centros en las próximas semanas.
04/05/2020

El Ministerio de Educación y FP se encuentra en el centro de la ciudad de Madrid. Es un vetusto edificio que con el tiempo ha ido anexionando algunos de los inmuebles colindantes. Es una mole en la que es fácil perderse y que, estos días, además, está prácticamente deshabitada. Algunos agentes de seguridad en los accesos y muy poca gente más.
La ministra Isabel Celaá nos recibe en la Sala Goya, utilizada comúnmente para las Conferencias Sectoriales con todas las comunidades autónomas. Es un gran salón en el que resulta muy fácil mantener la distancia de seguridad que rige toda la vida cotidiana hoy día. La situación, en esta recta final del curso, se ha complicado con una buena cantidad de dudas organizativas, pero no solo, con respecto a cómo podrán volver chicas y chicos, al menos, algunos, y su profesorado a unas aulas que llevan casi dos meses cerradas a cal y canto.
En un par de semanas, los alumnos que quieran, de los cursos terminales, podrán ir a clase…
Se supone que en la fase 1, que es donde situamos la apertura administrativa de los centros. Los centros han de ser desinfectados y estar limpios, en condiciones idóneas. Tienen muchas tareas administrativas pendientes: certificaciones, propuestas de títulos, apertura de matrículas… toda esa organización del nuevo curso tiene que ser realizada por la dirección, por la administración de los centros y por el profesorado.
La apertura administrativa empezará en la fase 1. Dos semanas después, algunas zonas, puesto que tenemos una desescalada compleja, gradual y asimétrica, que estén en fase 2 y que cumplan las normas para luchar contra la epidemia podrán abrir el centro para alumnos que van a enfrentarse a sus exámenes: 4º de la ESO, 2º de bachillerato para la EVAU, 2º de FPGM, de GS. Para estos será voluntario, pero los centros que estén en fase 2 han de estar abiertos. Esos alumnos serán convenientemente distanciados dentro de los centros; como estos estarán prácticamente vacíos, podrán ser distanciados en aulas contiguas y un profesor trabajar consecutivamente con los dos grupos.
Además, en esas fase 2 se abrirán las escuelas infantiles, 0-3  y 3-6, con el fin de ayudar a los padres y madres en la conciliación de la vida laboral y familiar. Nos gustaría mucho que las escuelas pudieran abrirse a más, pero no pueden estar llenas en este momento de la epidemia. Los otros cursos de primaria o secundaria, cuando algún centro se encuentre en condiciones óptimas para abordar unos cursos de refuerzo a esos niveles, también podrá hacerlo.
Estamos hablando ya casi del mes de junio.
Sí, sí. El curso escolar termina en junio.
En relación a la apertura administrativa ¿quiénes son quienes deben ir a los centros?
El equipo directivo y a quienes llame este para hacer las labores administrativas propias del centro. El centro debe prepararse para acoger a sus alumnos, de situarse el centro en una fase 2, y que vendrá a ser en junio. Dependerá de la situación epidemiológica.
¿Habrá EPI para esos docentes?
Tiene que haber una protección. Estoy trabajando con Sanidad. No sabemos en qué consistirá, pero los profesores evidentemente tendrán la protección que la autoridad sanitaria estime oportuna para el trabajo que han de hacer.
¿Esos equipos los pondrá el Ministerio de Sanidad o las CCAA?
Eso no lo tenemos prefijado. Son las CCAA las que tienen la dotación de recursos para dar ese servicio. Pero el Ministerio de Sanidad será quien tenga que determinar qué equipo concreto se precisa. Hemos de pensar que están con niños, no están con enfermos de coronavirus. Están con niños.
Bueno, es una de las preocupaciones que nos llegan desde el anuncio… ¿cómo llegarán a los centros?
Protegidos, evidentemente. Determinaremos con precisión con qué protección. Lo estoy trabajando con el Ministerio de Sanidad.
En cuanto a las escuelas infantiles, ¿se está barajando alguna ratio máxima por aula?
No hemos barajado cifra porque las unidades de infantil, dependiendo de la edad, pueden ser pequeñas. El centro educativo, en el ejercicio de su autonomía, con las reglas sanitarias que hemos de proveer, adecuará los espacios a los niños que tiene que atender. Hemos de pensar que habrá mucho espacio en el centro, en general.
Algunas patronales de centros de infantil han calculado que con menos del 70% de las criaturas en las aulas, económicamente no pueden mantenerse…
La escuela no lo puede hacer todo. La escuela tiene una labor subsidiaria de conciliación de la vida labora y familiar, pero su objetivo es educar, enseñar. Por tanto, se requieren otros apoyos de otras administraciones públicas para poder efectuar toda la tarea que tenemos que hacer en esta pandemia. En esto no podemos entrar. Primero porque son autónomas, están en su CCAA y esta verá en qué condiciones, cómo, por qué, por qué no y dónde atenderá.
¿Ha supuesto un problema la gestión con 17 CCAA, con la vista en el acuerdo de la Sectorial del que se han descolgado algunas?
Las normativas que han publicado y que hemos visto se acomodan al acuerdo perfectamente. Hay dos principios: el acuerdo no altera la legislación vigente. Esta queda como está, porque es una Ley orgánica y estas son competencia del Congreso de los Diputados. Lo que hace el acuerdo, por mor de las circunstancias excepcionales que estamos viviendo, es adaptar, con medidas de flexibilidad, la forma de evaluar a los alumnos. ¿Cómo? Atienda usted más a los cualitativo que a lo cuantitativo. Fíjese sobre todo si ese alumno ha sido capaz de superar los objetivos generales de la evaluación, o si es de FP, si ha desarrollado las destrezas, las competencias necesarias para pasar de curso. Estamos en la esencia, en los aprendizajes esenciales, competenciales, estamos casi más hablando de ámbitos que de materias específicas. Haga usted una evaluación cualitativa, especializada, del alumno. Pero la va a hacer usted con el resto de colegas en la junta de evaluación. Entre todos ustedes, que conocen perfectamente al alumno, el eqipo docente que trata a ese alumno, son capaces de saber de manera muy consciente y clara, si está preparado para pasar, promocionar, o si repetir le hace mayor beneficio a su proceso educativo.
La repetición ha de ser excepcional, dice la legislación.
Nosotros no somos partidarios de la repetición porque pensamos que no arregla. Arrastramos un sistema napoleónico en el sistema educativo español. De manera demasiado asidua recurre a la repetición. De facto tenemos tres veces más repetidores que los países de nuestro entorno. Y eso no significa falta de esfuerzo del alumnado, sino falta de esfuerzo del sistema. Lo que dice el acuerdo es eso: todas las normas que hemos ido viendo de las distintas CCAA recogen esa adaptabilidad, esa flexibilidad. Y las comunidades mantienen, en el estado de alarma, sus competencias autonómicas intactas, evidentemente. Ahora, no son las comunidades las que van a evaluar, son los equipos docentes. Por cierto, como siempre. Esos equipos docentes son los que tienen que determinar si el alumno promociona o si repite. Lo que decimos, habida cuenta de las circunstancias excepcionales que hay, que la regla general siempre es promocionar. Ahora subráyese con intensidad. Y la excepción es repetir. ¿Cuándo se repetirá? Cuando la junta de evaluación considere que es lo mejor para el alumno. Hay que trabajar con todos estos elementos, por eso es complejo, evidentemente. Pero no estamos en un Estado unitario, sino compuesto, y no tenemos más remedio que trabajar con todas las fichas.
Ha habido quienes han echado de menos más liderazgo del Ministerio. ¿Podría haberse tomado para sí las competencias de educación de las autonomías?
En absoluto. Estamos afrontando una crisis sanitaria, epidemiológica y lo que hace la declaración del estado de alarma es atribuir a Sanidad la autoridad, solo a Sanidad. Es el mando. Todos tenemos que subordinar y adecuar nuestra práctica al interés de salvar vidas.
En Educación las competencias están en las CCAA y, por ello, la forma en la que hemos operado ha sido a través del acuerdo. Porque el Ministerio no modifica las leyes orgánicas, lo hace el Congreso y para ese objetivo ya tenemos enunciada la LOMLOE. Una ley que, por cierto, acomoda todas aquellas cuestiones que ahora vemos necesarias: la digitalización, la enseñanza personalizada, un currículo mucho más competencial y menos enciclopédico, una formación del profesorado, también online para atender al alumnado desde que está en casa… Esto nos está dando, precisamente, de manera real, la evidencia de la necesidad de los cambios en clave de modernización. Necesitamos esos cambios. Una formación del profesorado mucho más intensa, un curriculo múcho más competencial… todos esos cambios están recogidos en la ley
Volviendo sobre el profesorado. En este tiempo, varias CCAA no están cubriendo las bajas docentes con interinos.
Ese es un asunto que quizá se está percibiendo ahora. Hemos estado trabajando en otras tareas como la identificación de aquellos alumnos que estaban sin recursos, cómo proveerles de programas en abierto como el de TVE, lo que significa aportar un repositorio de materiales que hemos podido hacer en un tiempo récord… Toda la práctica que ha venido haciendo el profesorado es ejemplar: en 24 horas cambiaron de una modalidad presencial a una modalidad a distancia. Están haciendo un trabajo inmenso, ingente.
Han empezado a aflorar situaciones en las que, estando profesores enfermos, no han sido sustituidos. De nuevo es una competencia de las CCAA, pero lo vamos a valorar. No nos han llegado más que algunas noticias, pero no conocemos, no hemos identificado, porque no nos corresponde a nosotros sino a las CCAA, la magnitud y cómo proceder a la sustitución. Evidentemente, un profesor que está trabajando a distancia y está enfermo, ha de ser sustituido.
El que vuelvan los alumnos a las aulas obligará a algunos docentes a estar atendiendo físicamente en el centro mientras han de sostener la actividad a distancia con sus otros grupos que permanecerán en sus casas. Esto dificulta aún más su situación…
Obviamente los centros educativos son autónomos, y en el ejercicio de su autonomía habrán de proveer esta casuística. No se trata de explotar a ningún profesor, se trata de abrir, de desconfinarnos en la escuela, también, en la medida de las posibilidades. Se trata de mejorar la presencialidad de un grupo de alumnos sin perjudicar la marcha de la salud. Eso es una combinación compleja, pero que hay que abordar.
Lo que no podemos hacer, por la salud de alumnos y docentes, es llenar el centro educativo. Tenemos que ir asumiendo grupos pequeños y valorando cuál es la repercusión que tiene la presencia de esos alumnos. Por eso hablamos de fases y no de fechas. Por mantener la métrica común, a pesar de la asimetría en los tiempos y en las zonas.
Si llenamos todos los centros, no podremos luchar contra la enfermedad. En este punto estamos protegiendo al profesorado y a los alumnos. Tratemos de ser sensatos e impedir que aquel profesor que está dando 2º de bachillerato tenga que dar tambén en otros cursos. Tratemos de hacerlo de una manera sensata.
Pero muchos enseñan en diferentes cursos que pueden ser 1º y 4º de la ESO. No sé si una posibilidad es que los centros decidan no reabrir esas aulas porque no tienen cómo hacer frente a una doble enseñanza…
Ya decimos que no es obligatorio. Esa posibilidad la tendrá que encauzar con su comunidad autónoma. Imaginemos zonas como la costa vasca, que conozco bien, que no ha tenido casos. Ahí las escuelas podrán abrir. Zonas rurales de alta montaña, podrán abrir probablemente en su totalidad y los docentes podrán ir a la escuela e ir observando las distancias porque la escuela tiene pocos alumnos.
No se va a hacer nada que sea imposible. Yo, si fuera un director de un centro, no trataría a nadie injustamente. No le obligaría a hacer cosas que no son adecuadas. Por lo tanto, el profesorado será tratado con justicia en esta última etapa que, por cierto, no será superior a dos semanas y media. Esperemos que todo el mundo pueda encajar de una manera razonable. El que está trabajando en primaria seguirá como hasta ahora. El que trabaja en 1º y 2º de bachiller puede o no ser recibido en el centro, tendrá que adecuarse, en su horario, a las circunstancias. No estamos ahora programando para un curso, estamos tratando de desconfinar, de abordar una entrada en el centro educativo que sea razonable, evaluable, que traiga más bienestar que malestar y que, sobre todo, salvaguarde la salud de profesores como de alumnos.
Me gustaría hacer un ejercicio de ciencia ficción sobre septiembre. Con estos mimbres que tenemos ahora, ¿cree que será posible una vuelta normal en septiembre? ¿que todos los niños y niñas vuelvan a las aulas?
Si no tenemos vacuna o remedio, no a la vez. Estamos en un momento en el que todo puede hacerse pero no todo a la vez. Estamos pensando en un modelo educativo combinado, entre lo presencial y lo a distancia. De tal manera que los espacios de los centros tengan una cobertura de aproximadamente el 50%. Eso significa una organización muy específica del centro para saber cómo alternar: si alterna por semanas, por días… de tal manera que unos alumnos sean atendidos presencialmente y otros a distancia. Pero hay que salvaguardar las distancias y la protección hasta que tengamos la vacuna o remedio.
¿Hay posibilidad de revisar las ratios?
De facto, tal y como vamos a abordar esta fase, va a ser un cambio de ratios. Va a significar materialmente una atención del grupo de alumnos diferente. Si tuviéramos aulas como esta (el salón Goya es el lugar que habitualmente se utiliza para las Conferencias Sectoriales) aquí pueden estar perfectamente grupos mayores, más separados, pero en vez de atendidos por un profesional, por dos. Este es otro de los cambios sobre los que nosotros reflexionamos. No para atender a la pandemia sino para  una enseñanza personalizada que gravita sobre nuestra ley; una enseñanza personalizada en la que dos profesionales están atendiendo a un grupo mayor y deteniéndose con quien va más rápido y con quien va más lento. Que trabaja con elementos telemáticos, digitales, en que se puede establecer un trabajo por proyectos, un trabajo en ámbitos, más que en materias… eso requiere fórmulas diferentes, a nivel espacial, apertura de puertas entre aulas… todo esto forma parte de la reflexión de la nueva ley.
Pensando en esta sala y en las aulas de un centro, habría que hacer un esfuerzo ingente también en infraestructura…
Hay que hacer un esfuerzo en infraestructura. Que lo tenemos en la cabeza, pero son las CCAA las que tienen los recursos. Esto también lo vamos a orientar; el que quiera que lo recoja, pero obviamente nuestras aulas, nuestros centros (por cierto, como en el resto de Europa) responden a estructuras un poco anticuadas. Hay que abrir espacios, que se abran puertas, que para determinadas agrupaciones para ciertos ámbitos de trabajo se trabaje con más alumnos y más profesionales a la vez. Esto requiere, también, un trabajo importante sobre ese profesorado que ha venido trabajando en el sistema de manera muy individualizada y que queremos que trabaje de manera más colegiada. Con colegas que dan las mismas materias o distintas, y abordando proyectos multidisciplinares. Eso ya lo están haciendo, esto no es utopía. Hay centros educativos, muchos, que lo están haciendo. Se trata de impulsar esas buenas prácticas y que se trabaje en red e impulsar que eso, que ha podido ser una buena práctia en un determinado momento, vaya instalándose. Ese es el futuro de la educación. El futuro de la educación no es establecerlo todo por materias que van alineandose y que caen en cascada en el horario. Tenemos que buscar distintas fórmulas que nos permitan maximizar los resultados. Y eso supone un trabajo colegiado de los docentes. Tenemos muchas confianza en los profesionales. Los hay magníficos en el sistema que están haciendo una práctica extraordinaria que merece la pena iluminar; establecerla en red para que se estandarice.
Volviendo al mes de septiembre. Se ha hablado de retomar los PROA de la LOE. No sé si se ha pensado durante cuánto tiempo y si se ha pensado en la misma fórmula de financiación: al 50% con las CCAA.
No hemos pensado en la fórmula de financiación porque estará en función de los recursos que tengamos cada uno. Como sabe no tenemos presupuesto todavía. Evidentemente, vamos a intensificar de manera muy significativa el programa, que durará, muy probablemente, casi todo el curso por no decir todo porque los alumnos que han vivido este 19-20 tan excepcional entrarán al 20-21 con un diagnóstico realizado precisamente ahora. Que tendrá valor diagnóstico y formativo, como dice el acuerdo. Todos ellos van a necesitar un refuerzo en sus conocimientos; es muy importante que este gravite sobre todo el curso, no solo en las materias como Lengua o Matemáticas, que necesiten de un refuerzo para abordar el currículo del próximo curso, sino en otras que pueden tener mucho interés y que no han podido ser profundizadas. Por eso, para nosotros el PROA es muy importante y tiene que entrar con fuerza el próximo curso. Lo tenemos dialogado con las CCAA de manera general, no específica, pero haremos otra Conferencia para poderlo asentar.
Quería preguntarle por la tramitación de la ley. Estos días ha habido críticas por parte de la concertada, también de los centros de educación especial.
Es una ley suficientemente conocida. Entró en el Consejo de Ministros a primeros del 19, todas las conversaciones estaban hechas. Se suspendió su tramitación por las elecciones generales, vuelve a ser aprobada por el Consejo de Ministros, vuelve al Congreso exactamente el mismo proyecto que era conocido. Habíamos hablado con todos los sectores, también con la concertada. Pero hemos venido hablando con todos, con la concertada, con la pública, sindicatos… ¿que se necesita más conversación?, habrá más durante el periodo de tramitación. Ahora bien, una vez que el Gobierno ha residenciado ya el proyecto de ley en el congreso, los plazos los pone el congreso, es su proyecto de ley.
Pensamos que va a haber tiempo para tramitar y trabajar las enmiendas parciales, que es donde estamos. Pero nadie ha tenido un obstáculo, ni una falta de tiempo para presentar sus enmiendas totales tal como ha hecho el PP, C’s y Vox y nadie ha dicho nada. Han sido los propios parlamentarios los que han pedido que se reinicien los plazos generales del Congreso. Los diputados tienen que trabajar, que los plazos se tienen que reiniciar… por lo tanto este proyecto de ley que ya estaba depositado y cuyo plazo de enmiendas había sido detenido, se reinicia y sigue su tramitación.
Precisamente el trámite de enmiendas se ha vuelvo a retrasar unos días (hasta el día 6)…
Y si hace falta un poco más, también se aceptará, entiendo. Eso lo decidirán los grupos.
¿Qué ha pasado con la disposición adicional cuarta? Tan contestada por los centros de educación especial…
Pues no sabemos lo que ha pasado exactamente. Era suficientemente conocida, y además suficientemente argumentada. Hemos estado con todos los grupos: con las familias, con los grupos de inclusión… no se van a cerrar los centros de educación especial. Que no se cierren estos no significa que no podamos avanzar en la dotación de recursos a los centros ordinarios para que también puedan tratar, como están haciendo, pero con mayores recursos y de más calidad, a los niños y niñas con algún tipo de calidad. Lo mismo que hay petición para que los centros de educación especial se mantengan, hay una legítima petición para que esos centros puedan tratar a la diversidad. Que todos los centros ordinarios puedan tratar la diversidad. La de quienes van más lento, más rápido… todas las personas son distintas. Eso es lo que ha pasado, pero se ha convertido, por lo que nos llega por las redes, en una gran bola.
La disposición, efectivamente, no habla del cierre de centros, pero el aumento de la inclusión en la ordinaria, puede leerse como un cierre encubierto…
No es un cierre encubierto. Concretamente, la disposición adicional cuarta dice que en el plazo de 10 años los centros ordinarios se dotarán de recursos. Los centros de educación especial tienen un conocimiento experto acumulado muy, muy importante para el sistema. Además, la ley incorpora algo que no tenía la ley Wert en 2013 ni antes ninguna ley: es el hecho de que los padres, junto con los profesionales, atendiendo al interés superior del menor, puedan invtervenir para dirigir a los alumnos a unos centros u otros. Esta cuestión de la participación de los padres y madres no existía en la legislación anterior. Seamos razonables, la escuela ordinaria tiene que ser inclusiva; esto es una directriz y una ordenación que viene de Naciones Unidas. La escuela ha de ser inclusiva. Al mismo tiempo, los centros de educación especial tienen sentido. No los vamos a cerrar, tienen conocimiento experto. Y tienen alumnos. Que nadie tenga preocupación.


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La educación que viene: Un modelo híbrido y más tecnológico (eldiario.es)

Artículo publicado en eldiario.es el 04/05/2020

El director del Centro de Educación y Nuevas Tecnologías de la Universitat Jaume I de Castelló, Jordi Adell, considera que la actual crisis del coronavirus conllevará cambios sustanciales en la forma de enseñar, con la irrupción -forzada- de las herramientas en línea, y quizá también en la escolarización, que podría dirigirse hacia un modelo híbrido presencial-en línea en el que la mayor parte de los contenidos se estudiarían desde casa.

"Las aulas de nuestros colegios no reúnen las condiciones para garantizar la separación de los alumnos, y bajar las ratios no es sencillo, en absoluto", explica este profesor de la Universitat Jaume I de Castellón (UJI) a EFE, convencido de que "las consecuencias de la pandemia se harán patentes también el próximo curso".

"Se ha dicho que este virus afecta menos a los niños, pero no parece una buena idea un desconfinamiento sin distancia física entre ellos. En estos momentos hay mucha incertidumbre al respecto", apunta Adell, quien subraya que "el contacto con el profesor es imprescindible en los niveles obligatorios, y quizá sólo al final del Bachillerato el alumno tiene suficiente madurez como para estudiar por su cuenta y acompañado del profesor".

A su juicio, el regreso debería ser progresivo. "Quizá deberían volver primero a las aulas quienes no han tenido condiciones para estudiar en sus casas", plantea Adell, aunque insiste en que las condiciones para ese regreso son competencia de las autoridades sanitarias.

La situación sobrevenida en la que ha quedado la educación en España "no es enseñanza en línea, sino más bien educación a distancia de emergencia, y es evidente que tanto los docentes -que a su juicio están ‘dando el do de pecho’- como los estudiantes debemos mejorar nuestra competencia digital".

"Estas últimas semanas se ha dado un fenómeno curioso. Muchos docentes que no tienen formación 'online' han intentado trasladar la mundo digital lo que hacen en clase, y hemos asistido al 'megaboom' de las aplicaciones de videoconferencia. Pero eso no funciona, supongo que pronto se han dado cuenta".

Para este profesor universitario y especialista en tecnologías educativas, "la enseñanza a distancia requiere otra forma de planificar el curso, otras actividades, otras exigencias para los estudiantes y otra forma de evaluar, y en eso es en lo que hay que trabajar".

Advierte sobre la denominada "brecha digital": "si en casa no hay ordenador o tableta y un buen acceso a internet difícilmente se podrá siquiera ver lo que envía el profesor. Hay que tener medios y las condiciones para utilizarlos con libertad, y eso en una casa con dos padres teletrabajando y otros hermanos puede ser complicado".

En muchas ocasiones, esa brecha digital sobre la que llama la atención Adell va asociada a lo que denomina "brecha de actitudes", y es que "en las casas donde hay cierta presión, interés o seguimiento de los hijos es muy posible que el confinamiento tenga menos efectos negativos. En resumen, quien lo está pasando peor son los de siempre".

En su opinión, la teleeducación, igual que el teletrabajo, "llega para quedarse", aunque confiesa: "ciertas cosas de este sistema me gustaría que durasen lo menos posible, como el hecho de tener que estar encerrados en casa".

"La competencia digital es clave para estudiar y para todo lo que viene después, y la lección por la que estamos atravesando nos tiene que ayudar a dirigir inversiones y políticas".

Respecto a las decisiones políticas más inmediatas en materia educativa, este catedrático de Castellón se cuestiona sobre cuál debe ser el papel de la Administración central, si el de dar instrucciones genéricas y "dejar que las comunidades autónomas politicen cada asunto" o adoptar decisiones más concretas.

"Es un problema endemoniado. Haga lo que haga el Gobierno será objeto de críticas. Es el típico problema sobre el cual ni siquiera nos ponemos de acuerdo en su definición".

Con todo, destaca la propuesta lanzada por el secretario autonómico de Educación de la Generalitat Valenciana, Miguel Soler -fue también director del Centro de Desarrollo Curricular del Ministerio de Educación entre 1992 y 1996-, de agrupar todas las asignaturas en dos en primero de la ESO, una científico-técnica y otra lingüístico-social, una opción que se aplica desde mediados de los 90 a alumnos con dificultades y que, en su opinión, "ha ido bien".

"A mi me parece que eso es coger el toro por los cuernos y proponer medidas de corte pedagógico y curricular para paliar los efectos de la crisis", sentencia Adell.

Jordi Ferrer

lunes, 4 de mayo de 2020

Díaz Ayuso pide la vuelta a clase de los alumnos, al menos, 15 días antes de terminar el curso (Comunidad de Madrid. 3-5-2020)

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha pedido hoy al Gobierno central que reconsidere la vuelta a clase en todas las etapas, al menos, 15 días antes de que termine el curso escolar. “Tenemos que intentar que los alumnos vuelvan a clase antes de terminar el curso, siendo flexibles y sensibles con la situación de la tercera evaluación”, ha indicado la presidenta madrileña, poniendo especial hincapié en la necesidad de abordar este asunto para los alumnos más mayores, de ESO y Bachillerato.

03 mayo 2020

En la octava videoconferencia de presidentes que se ha celebrado hoy, Díaz Ayuso ha solicitado, además, que el regreso a las aulas de los estudiantes de 4º de la ESO y de 2º de Bachillerato sea obligatoria y no voluntaria, tal y como está establecido actualmente. De hecho, si esto fuera así, los profesores podrían aprovechar que estos alumnos acuden a clase para poder examinarles de manera presencial.

Asimismo, ha advertido de que, tal y como está planteada la desescalada, “más de 45.000 estudiantes de la región se van a quedar sin examinar porque no se ha decretado qué hacer con ellos”. La presidenta se ha referido así a los alumnos que necesitan examinarse en términos similares a los de la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU) y que no están contemplados en la Fase 2. Son los mayores de edad que se examinan por libre de la ESO o el Bachillerato, los estudiantes que quieren ingresar en la FP de grado medio o superior y los que quieren acceder a las enseñanzas artísticas o deportivas.


Las escuelas y colegios de infantil no son un perchero. "Vuelta insegura y discriminatoria a las aulas" (Comunicado de AMEIGI, Junta de Portavoces 06 y Plataforma de E.I. 06 de Madrid. 2-5-2020)

LOS ESCUELAS Y COLEGIOS DE INFANTIL NO SON UN PERCHERO

Así, utilizando el nombre de nuestro logo, el que nos cedió tan amablemente Tonucci cuando nacimos como Plataforma de Educación Infantil 06, decimos NO A LA VUELTA DISCRIMINADA E INSEGURA DE EDUCACIÓN INFANTIL A LAS AULAS.

Con dolor y con rabia comprobamos cómo, de nuevo, la ETAPA DE EDUCACIÓN INFANTIL, ahora completa, ha sido DISCRIMINADA Y USADA para dar un servicio a la conciliación laboral. 

Sin considerar la identidad propia que reconoce la ley a esta ETAPA EDUCATIVA y que, en este caso, tiene que ver con una manera de habitar el mundo social que imposibilita a estas edades para guardar distancias de seguridad que, en ausencia de las figuras de apego primarias, hace incontenible que no busquen el abrazo y la seguridad que proporciona, porque en las caricias respetuosas, el contacto y la cercanía se basan una gran parte de la relación que, educativamente, niños y niñas necesitan para construir ese vínculo, con las personas adultas y con sus iguales, que les equilibra y da seguridad para estar y adentrarse en el mundo.

Pero si la idea era la conciliación ¿Porqué conciliar hasta los 6 años y no a partir de ahí?

No nos cansamos de repetir que LA CONCILIACIÓN ES LABORAL Y FAMILIAR no puede recaer sobre la parte más débil que son las criaturas en la institución escolar. Hay modelos en otros países donde empresas y políticas laborales son las que dan respuesta a la necesidad adulta de trabajar, lo que no puede estar contra el derecho infantil a tener la protección de su familia, máxime en un tiempo como este, sometiéndoles al peligro de tener que volver a los centros educativos, con, entre otras, la imposibilidad de cumplir la exigencia preventiva fundamental de esta pandemia: mantener una distancia de seguridad.

LA INJUSTICIA Y DISCRIMINACIÓN CON SUS DOCENTES YA ES HISTÓRICA y, este que da ahora el Gobierno de España, no es sino otro paso más en ese camino.

PERO LOS COLECTIVOS DE EDUCACIÓN INFANTIL DE MADRID, A.M.E.I.G.I., JUNTA DE PORTAVOCES 06 Y PLATAFORMA DE EDUCACIÓN INFANTIL 06 DE MADRID, NO VAMOS A RENDIRNOS Y AQUÍ DEJAMOS EL COMUNICADO CON NUESTRA POSTURA EN CONTRA DE ESTA MEDIDA Y DE SUS RAZONES.

Pedimos que nos ayudéis a difundir.

DESCARGAR AQUÍ



Carta de 0-3 al Consejero de Educación (vídeo de la Escuela Infantil Patas Arriba)



Publicado por E.I. Patas Arriba el 3-5-2020

Con motivo de la crisis sanitaria, los centros educativos han tenido que cerrar sus puertas. para garantizar el derecho a la educación de su alumnado, los profesionales han continuado realizando labor desde casa, acompañando a las niñas y niños y a sus familias. El primer ciclo de la educación infantil, como primera etapa del sistema educativo, debe ser tratada como cualquier otra etapa y sus profesionales también.

sábado, 2 de mayo de 2020

¿Se puede atender a 120 adolescentes a distancia? El confinamiento da razones a los docentes para que se bajen las ratios (Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es)

Artículo de Daniel Sánchez Caballero para eldiario.es
  • "Todos los motivos por los que denunciábamos el exceso de las ratios se han incrementado ahora", explica una profesora sobre los problemas para educar a distancia a tantos alumnos como tienen los profesores
01/05/2020

Guadalupe Jover, profesora de Secundaria en Madrid, tiene que atender estos días a distancia a 120 alumnos. 120 personas, cada una con sus circunstancias personales y familiares, sus problemas, sus ritmos. 120 adolescentes enviando correos, dudas, trabajos semanales, pidiendo (necesitando) respuestas. 120. Uno a uno. Y todavía se siente afortunada. "Soy una privilegiada, tengo compañeros con 300".

El cierre de los centros educativos por el coronavirus ha recuperado –si es que alguna vez se fue– un debate que se da mucho entre el profesorado, menos entre la administración y casi nada a nivel social: las ratios de alumnos por aula y profesor. Pero la pandemia ha traído nuevos argumentos para los que piden que se reduzcan.

"Todos los motivos por los que denunciábamos el exceso de las ratios se han incrementado ahora", explica Jover. "La educación a distancia requiere una personalización aún mayor, estamos multiplicando el tiempo de dedicación a los chicos y aún nos queda la sensación de no llegar".

De fondo también sobrevuelan las medidas sanitarias y de higiene que habrá que implementar en los centros cuando vuelvan los alumnos, algo difícil de conseguir cuando hay un estudiante cada metro y medio cuadrado en las aulas (con los matices necesarios entre las vaciadas escuelas rurales y las saturadas urbanas en lo que a ratios se refiere).

De momento, desde el Gobierno no hay señales de que se esté trabajando en un plan concreto de cara a la vuelta del curso. El presidente, Pedro Sánchez, ya confirmó este martes que no habrá curso presencial hasta septiembre. Poco más. Las medidas escolares contempladas por el Gobierno para las clases voluntarias a partir de finales de mayo han fijado en 15 el número máximo de alumnos por aula, y habla de "asistencia alterna" o "grupos paralelos". ¿Indicador de cara al curso que viene?
Francia baja, Celaá esquiva

"Sin ratios [bajas] nada va a funcionar", opina Javier, profesor de Secundaria. A la vez, bajarlas "rinde beneficios al día siguiente de aplicarlo", defiende.

Raimundo de los Reyes, director en un instituto en Murcia, sostiene que el asunto "puede ser un problema", aunque cree que según dónde. "Debería existir la posibilidad de adaptarse a cada zona o incluso centro", desliza. "En algunos sitios la extracción social del alumnado permite tener 30 alumnos en un aula sin problemas. En otros, 15 ya son muchos".

El anuncio del Gobierno francés de que bajará las ratios a 15 alumnos por aula aumenta el agravio. Aunque es cierto que profesores en el país galo relativizan la medida y cuestionan que vaya a poder hacerse de una forma efectiva, los españoles ven que al menos el debate está sobre la mesa.

Aquí, la ministra de Educación, Isabel Celaá, no plantea tocar las ratios en su reforma educativa y esquivó la cuestión las dos veces que eldiario.es le preguntó en una entrevista la semana pasada. "Está bajo el foco de la reflexión", afirmó, para explicar que su pensamiento en este momento va más por la creación de grandes espacios con más de un profesor (lo cual podría redundar en una bajada de las ratios, según se haga esta hipotética expansión). "Pero esto ya pertenece al desarrollo de la ley y ahora tenemos otra batalla encima de la mesa", zanjó.
Cuestión de matemáticas

En España, las ratios máximas son de 25 de alumnos por aula en Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato, según la LOMCE. A estas cifras se le puede añadir, de manera "extraordinaria" (eufemismo de "a voluntad de la administración"), un 10% hasta los 28, 33 y 38, respectivamente. Con los recortes de 2012 llegaron a subir, pero paulatinamente volvieron a estas cifras.

Los profesores tienen que completar una jornada lectiva de 20 horas semanales (de clases). A partir de ahí, matemáticas: los que imparten asignaturas de dos horas necesitarán 10 grupos para alcanzar las 20 horas, con sus 30 alumnos cada uno, los de tres horas alguno menos y los que imparten docencia a razón de una hora semanal ni los cuentan.

Y estos días, recuerdan los profesores, hay que atender a cada alumno. Las instrucciones que están enviando las administraciones educativas para cerrar el curso señalan que los docentes tendrán que hacer un "informe individualizado" de cada uno de ellos. Cada docente solo se encarga de elaborar el informe de la clase que tutoriza, pero participa en la evaluación de cada uno de sus estudiantes. Esta práctica ya se realiza normalmente, pero si este año toca hacer las juntas de evaluación a distancia los procesos pueden alargarse hasta el infinito.

De los Reyes, que como presidente de la federación de asociaciones de directores de instituto Fedadi está en contacto con muchos profesores, habla de jornadas interminables y disponibilidad 24/7. "Nos están pidiendo que tengamos en cuenta las circunstancias personales de cada alumno y es muy complicado. El profesorado está todo el día pegado al ordenador".

"Para cada trabajo, cada actividad que propones, se dan instrucciones en conjunto, pero siempre hay cosas que se les escapan, dudas concretas", cuenta Jover, "y en estas circunstancias cada correo hay que cuidarlo mucho. Porque en directo una sonrisa, un gesto, suavizan mucho. Pero por escrito hay que extremar la calidez del contacto. Cada correo lleva su rato, no es solo poner tarea o corregir. Hay que tener las puertas abiertas siempre".
El trabajo que no se ve y la vuelta al cole

A muchos profesores la falta de sensibilidad que achacan a la administración con las ratios –un elemento de mejora que valoran por encima de ganar más dinero, según la OCDE–, les lleva a pensar que su trabajo no se valora, y menos estos días. "Temo que no sean conscientes", explica Jover mientras establece un paralelismo: "Esta crisis ha servido para que todos tomemos conciencia del impacto de los recortes en Sanidad, está siendo dramático. No pretendo comparar, porque es otro ámbito, pero lo que han supuesto para la Educación también es terrible".

Esta idea se refuerza con las resoluciones que están tomando algunos jueces y administraciones estos días, sobre todo respecto a la (no) sustitución de los docentes que están de baja. En Madrid, CCOO denunció que la Consejería de Educación había paralizado la contratación de interinos. El juez desestimó el recurso bajo el argumento de que "la parte recurrente [el sindicato] no justifica de forma suficiente que suspender temporalmente los procesos de sustituciones, a pesar de tener conocimiento de que se encuentran suspendidas las actividades docentes (...) suponga vulneración alguna del derecho a la educación del que son titulares los alumnos".

Un argumento similar utilizó el abogado del Gobierno aragonés ante un recurso similar y por la misma razón de CGT en la región: "No hay clases", afirmó. "Lo que yo hago horas y horas al día debe ser calceta", ironizaba un docente.

Los docentes exigen soluciones porque la situación puede repetirse con la vuelta del curso escolar presencial en otoño. "No se puede acometer un curso de nueve meses en estas condiciones. Es hora de que la administración se esfuerce, la previsión de ratios debería bajar a no más de 20 alumnos por clase, en mi opinión", reflexiona Jover.

Celaá habla de "una vuelta escalonada", pero más pensando en el final de este curso que en el inicio del siguiente. Ya no va a pasar, pero igual hay que preguntárselo igualmente de cara a septiembre. Los profesores especulan con que se dividan los grupos y unos vayan por la tarde y otros por la mañana. "Es hora de ir planteándoselo", opina el director De los Reyes. "¿Pero esto cómo se articularía? ¿Explicamos lo mismo por la mañana y luego por la tarde?", se pregunta.

Nadie tiene la respuesta, ni siquiera la administración. Pero el asunto preocupa a los profesores, y no poco. "Se supone que los niños son asintomáticos... Lo sufren menos. Pero, ¿alguien puede asegurarlo? ¿Qué ocurre con profesores, trabajadores de comedores y auxiliares de control?", se preguntaba una docente en Twitter.

El director De los Reyes cierra con una reflexión: "Al final, lo que manda es la economía y son estas cuestiones las que priman sobre lo pedagógico. Y en Educación cualquier pequeña decisión se multiplica en euros".

El profesor Javier apunta otro factor que haría complicado ejecutar una bajada de ratios aún en el caso que se decidiese hacer. "Después de años así ahora estamos con un déficit de infraestructuras, no se ha construido suficiente o se ha hecho concertando [esto último aplica sobre todo a su Comunidad, Madrid], así que ahora mismo no tendríamos las aulas para hacer esto".


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Comunicado de las profesionales del Primer Ciclo de Educación Infantil de la Sierra Norte de Madrid


Ante el anuncio unilateral del Gobierno Regional de la Comunidad de Madrid, de no pagar la parte proporcional que le corresponde de las Escuelas Infantiles y Casas de Niños de la Sierra Norte de Madrid, que suspende el convenio existente entre la Comunidad de Madrid y los Ayuntamientos. El personal docente de Casas de Niños y Escuelas Infantiles de la Sierra Norte de Madrid manifiesta que:

Dada la importancia que tiene la Educación Infantil como la base del sistema educativo es necesario que sea considerada como tal, tanto en su labor asistencial como en su faceta pedagógica y educativa. Apoyándonos en la normativa que rige la etapa de Educación Infantil, debemos seguir recordando su importancia y la necesidad de dar continuidad a la labor docente que se sigue realizando del mismo modo que en las demás etapas educativas.

Teniendo en cuenta que la LOMCE-LOE, concretamente el arculo 12, señala que “La Educación Infantil constituye una etapa educativa con identidad propia que atiende a niñas y niños desde el nacimiento hasta los 6 años de edad y cuya finalidad es la de “contribuir al desarrollo sico, afectivo, social e intelectual de los niños”. El arculo 14 pto.2, incide en el carácter educativo de uno y otro ciclo.

Por otro lado el Decreto 17/2008 de 6 de marzo, del Consejo de Gobierno, por el que se desarrollan para la Comunidad de Madrid las enseñanzas de la Educación Infantil, así como la Orden 680/2009 de 19 de febrero, por la que se regulan para la Comunidad de Madrid la evaluación en la Educación Infantil y los documentos de aplicación, fundamentan la importancia de esta etapa, defendiendo la importancia de la continuidad de ambos ciclos educativos, por lo que consideramos de vital importancia la necesidad de que el alumnado de Primer Ciclo de Educación Infantil y sus familias reciban la misma atención que cualquier otro nivel educativo, ya que los equipos docentes de este ciclo hemos ofrecido y queremos seguir ofreciendo una educación para todos y todas de calidad.

De esta manera estaremos respetando el interés superior del niño, como sujeto digno de atención, promoción, provisión y protección, tal y como dicta la Convención de los Derechos del niño y la niña, también el derecho de los docentes a continuar con su labor educativa y de acompañamiento a las familias cuando s lo necesitan.

Este respeto hacia la infancia y hacia la labor inmensa que realizan los equipos con total profesionalidad, nos lleva a poner de manifiesto nuestro malestar por esta injusticia y desigualdad que se está desarrollando en estos momentos con el alumnado del primer ciclo de Educación Infantil, sus familias y los docentes que trabajan en esta etapa.

Consideramos importante reseñar que todas las actividades que se desarrollan en las Casas de Niños y Escuelas Infantiles deben ser educativas y formadoras. Para ello se planifican y se programan actividades y espacios que parten de un trabajo de reflexión y planificación en el marco de documentos y programaciones del centro. Estas programaciones y la organización del centro deben dar respuesta a las necesidades específicas e individuales que presenta el alumnado de estas edades; por ello deben tenerse en cuenta aspectos como la relación entre el alumnado y las docentes, el espacio del centro, la calidad de los estímulos, el respeto al ritmo del alumnado y la relación con las familias, lo cual supone un gran esfuerzo por parte del equipo docente, ya que hay que considerar multitud de casuísticas diferentes.

Tanto los centros educativos, como los Ayuntamientos y la Consejería de Educación han adquirido un compromiso con las familias, a través de la firma del Convenio pertinente, para la educación de sus hijos/as. Sería injusto dejar al alumnado y a sus familias sin atención educativa porque los Ayuntamientos tengan que prescindir de los equipos docentes debido a la falta de financiación.

Queremos poner de manifiesto la gran variedad de funciones laborales que están realizando los docentes desde el estado de alarma, todas con el objetivo de mantener el compromiso activo con la educación del alumnado de nuestros pueblos, utilizando sus propios recursos y reinventándose para poder ajustarse a las demandas: 
  • Apoyo y trabajo con las familias: 
Se sigue manteniendo una vía de comunicación orientación y apoyo a través de las tutorías, para poder seguir evaluando y detectando posibles necesidades educativas, dando seguimiento y proponiendo pautas de comportamiento, de adquisición de hábitos y apoyos en todos los ámbitos de experiencia que dicta la normativa en la Educación Infantil.
  • Acompañamiento a los niños y niñas: 
Estableciendo contacto a través de audios y llamadas, manteniendo el vínculo creado, fundamental en esta etapa de la vida. Transmitiéndoles que son importantes y que continuamos a su lado. De esta forma, aportamos una pequeña estabilidad a su mundo emocional y psicológico. En estos momentos en los que "el mundo exterior" aparece como una amenaza, es fundamental que los niños y niñas perciban la escuela como un lugar que sigue siendo seguro y estable aunque virtual, y donde sus docentes les acompañan con alegría y ternura aunque sea en la distancia.
  • Redactar y modificar documentos de gestión y funcionamiento del Centro: 
Estos documentos son necesarios de realizar y de obligado cumplimiento a lo largo del curso. Al finalizar el segundo trimestre se entregaron los informes a todas las familias sobre la evolución del alumnado. Se está elaborando la Memoria Anual basada en la Programación General Anual. También se está trabajando sobre diferentes documentos para actualizar, como los Reglamentos de Régimen Interior o distintos Protocolos de Actuación. Además de diferentes documentos y proyectos inherentes a cada Casa de Niños y Escuelas Infantiles.

También se está procediendo a la revisión y modificación, si fuese necesario, de la Propuesta Pedagógica y del Proyecto Educativo de Centro. Con respecto a documentación referente al alumnado, durante este tercer trimestre, es necesario realizar:

1. Documentos e informes de promoción al Colegio de Educación Infantil y Primaria.

2. El registro de finalización del primer ciclo de Educación infantil para el alumnado que promociona al Colegio.
  • Planificación, organización y modificación de espacios en el Centro: 
Los espacios son muy importantes en esta etapa para desarrollar los objetivos educativos que rige la ley. El alumnado pasa por los distintos espacios a lo largo del día, en ellos trabajamos distintos aspectos educativos. Estos espacios han de cambiarse cada cierto tiempo para ir adecuándose al desarrollo evolutivo del grupo y a las nuevas medidas de seguridad e higiene que se deriven de la situación actual. Es necesario que cuando sea posible acudir al centro debamos poder trabajar manteniendo distancia de seguridad y con protocolos de prevención e higiene en estos espacios. Esos cambios deben partir de la reflexión y deber ser programados por los Equipos Educativos de los centros con anterioridad.
  • Seleccionar, organizar y elaborar material didáctico y de juego: Ofreciendo los recursos adecuados y necesarios para enriquecer el proceso de aprendizaje del alumnado.
  • Investigar y documentarnos:
Nos encontramos ante una situación de especial dureza que nunca antes habíamos vivido y que nos está afectando a todas las personas a nivel emocional y psicológico. Como docentes necesitamos estrategias, recursos y herramientas para apoyar, acompañar y acoger a las familias y al alumnado de la manera más ajustada.
  • Realización material audiovisual:
Utilización de las herramientas tecnológicas a nuestro alcance para favorecer el contacto continuo, desarrollando procesos adaptados a las necesidades de las familias. Algunos ejemplos de este material son: documentación a través de fotografías de las diferentes actividades programadas, presentaciones de power point, vídeos que muestran las herramientas pedagógicas que usamos en el aula, material para guiar y ayudar a los padres sobre temas del desarrollo de sus hijos.
  • Cursos de formación:
La evolución continua del sistema educativo hace necesario que los docentes continuemos con nuestra formación. Por lo que en estos momentos seguimos formándonos para poder dar una respuesta educativa adecuada a sus necesidades.
Queremos hacer constar que la suspensión del convenio provoca que los Ayuntamientos tengan que asumir los costes, comprometiendo aún más sus presupuestos municipales en este estado de alarma. Abocando a decisiones como despidos, que serían improcedentes. Los docentes son personal laboral de la Administración Pública y no pueden ser regulados por ERTES. Dejando a los docentes en situación de vulnerabilidad.

Las Casas de Niños y Escuelas Infantiles en los núcleos rurales son también centros dinamizadores del entorno, siendo nexo de unión entre las familias y alumnado de diferentes poblaciones. Evitan el aislamiento del alumnado provocado por las distancias entre los municipios. Fomentan el incremento de la población infantil en ellos, para de esta manera mantener los pueblos vivos, y crear redes de ayuda y de cooperación.

Por todo lo expuesto solicitamos que la Comunidad de Madrid revoque la orden de suspender los convenios con los Ayuntamientos. Los Equipos Docentes han estado trabajando desde el primer momento del estado de alarma, de manera coordinada con Directoras, Equipos de Atención Temprana, Servicios Sociales de Atención a la Infancia y Ayuntamientos, para ofrecer el servicio educativo y de apoyo online al alumnado y sus familias.

Firmado:

PROFESIONALES DEL PRIMER CICLO DE EDUCACIÓN INFANTIL 
(SIERRA NORTE DE MADRID)


Fecha:  23 /04/2020

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