lunes, 6 de enero de 2020

Agua del grifo, por favor (cuartopoder.es)

  • Ecologistas en Acción y de la Red Agua Pública de Madrid impulsan la Campaña 'Agua del Grifo, Por Favor'
Erika González, Agustín Moreno y Enrique Ortega, miembros de Ecologistas en Acción y de la Red Agua Pública de Madrid que impulsan la Campaña 'Agua del Grifo, Por Favor'
Omnia sunt communia!
El agua es un bien común, necesario para la vida, que se debe gestionar sin ánimo de lucro, con criterios de solidaridad y cooperación, acceso universal, equidad, control democrático y sostenibilidad medioambiental y social. Además, su provisión a los ciudadanos tiene la condición de derecho humano, que los poderes públicos deben garantizar.
Así debería ser, pero el neoliberalismo ha convertido el agua en un gran negocio, una de cuyas expresiones más notable es la venta de agua embotellada, que a través de potentes campañas publicitarias, ha extendido su uso a amplias capas de la población, a pesar de ser mucho más cara, menos segura y producir mayores impactos ambientales, que el agua de grifo. En España es muy importante el negocio del agua embotellada: en 2017 se produjeron 7.700 millones de litros, siendo el cuarto país europeo en producción y el tercero en consumo.
Cabe preguntarse, por qué, si el agua de grifo es buena, en los restaurantes, bares y lugares públicos y privados, nos ofrecen directamente agua embotellada. La respuesta es muy sencilla: por los enormes beneficios económicos que da la venta de este producto.
Hay numerosas razones para avalar el consumo de agua de grifo, respecto al agua embotellada, tanto de índole social, como económica y ambiental, e incluso en aquellos aspectos relativos a su fiabilidad y calidad. Veamos algunas de ellas:
  1. El consumo de agua de grifo favorece la protección de un bien común. El control público de los servicios de agua, y saneamiento, permite gestionar los recursos y ecosistemas hídricos de forma sostenible, teniendo en cuenta el interés general y los aspecto ambientales y sociales. El derecho humano al agua garantiza el acceso de todos los ciudadanos al agua de grifo, independientemente de su situación económica.
  2. Por el contrario, el agua embotellada es un negocio privado cuyo objetivo fundamental es maximizar os beneficios, sin tener en cuenta sus numerosos impactos medioambientales. Desde la captación incontrolada de los recursos, el riesgo de sobre explotación de los acuíferos, la producción con controles diferentes a los exigidos para la potabilidad del agua, la distribución con la generación de gases de efecto invernadero y la utilización de envases, en una buena parte de plástico, con efectos contaminantes innegables. Un aspecto a tener en cuenta, es que el 95% de los manantiales reconocidos en España están explotados por compañías embotelladoras de agua.
  3. El agua de grifo evita la generación de residuos plásticos. Estos residuos constituyen una de las mayores lacras del agua embotellada. Según los datos de la Estrategia Europea para el plástico, el 59% de los residuos plásticos generados en Europa son envases. Las cifras en España son de un consumo de 3.500 millones de botellas de plástico al año, cuyo reciclaje no se puede resolver con eficacia, salvo un pequeño porcentaje, contando con las tecnologías actuales. Resolver el grave problema de los residuos de plástico pasa por buscar alternativas.
  4. El agua de grifo es más saludable y segura que el agua embotellada, sus controles se rigen por criterios de seguridad sanitaria, mientras que los del agua embotellada se rigen por criterios alimentarios, que son menos exigentes. En España se cifra en un 99,5% del total, el agua de grifo que cumple con las garantías de calidad sanitaria. Un dato: el 93% de las aguas embotelladas han presentado micropartículas de plástico que proceden del envase y del proceso de embotellamiento. Estas micropartículas contienen, según informes científicos, cantidades variables de antimonio, elemento perjudicial para la salud., cuya concentración en el agua puede incrementarse por el tiempo de almacenamiento y la exposición a la luz solar.
  5. El agua embotellada es un gran negocio, que produce millones de beneficios para las empresas del sector. El lobby del agua embotellada en España que pertenecen mayoritariamente a empresas transnacionales de la alimentación (Nestlé, Danone, Coca-Cola, Pascual, Vichy Catalán y Mahou-San Miguel) (Nota 4), factura al año más de mil millones de euros. En Madrid, cuya agua es de una excelente calidad, el litro de agua de grifo cuesta de media 0,0015 euros, mientras que e litro de agua embotellada cuesta, como mínimo, 140 veces más cara. Ante la pregunta de cómo podemos incidir desde la sociedad civil para favorecer el consumo de agua de grifo y disminuir el de agua embotellada, minimizando sus impactos negativos sobre la sociedad y el medio ambiente, una veintena de organizaciones sociales, ecologistas sindicales y vecinales, hemos puesto en marcha la campaña “AGUA DE GRIFO, POR FAVOR”, que pretende informar y concienciar a los ciudadanos y a las instituciones públicas y privadas sobre la conveniencia de consumir agua de grifo. Esta campaña tiene los siguientes objetivos:
  • Poner en valor el agua de grifo y poner en evidencia los problemas derivados del consumo de agua embotellada, para disminuir su consumo.
  • Incidir en el sector de la hostelería, a través de una demanda social que exija que en los bares, restaurantes y establecimientos hoteleros, se disponga en primer lugar de agua de grifo, como ya se está haciendo en ciudades como París y Nueva York.
  • Impulsar actuaciones de las administraciones e instituciones públicas para favorecer el consumo de agua de grifo, como puede ser la instalación de fuentes y surtidores de libre acceso en espacios comunes e instalaciones públicas, o la adopción de leyes o normativas que obliguen a servir agua de grifo en la hostelería cuando el cliente así lo pida. Ya existen países europeos con legislación estatal en este sentido y en España  algunas comunidades autónomas han iniciado este proceso, como Baleares, Navarra y Andalucía. Por eso decimos: ¡Por favor, agua del grifo! con tanta educación como firmeza y agradecemos a los establecimientos hoteleros, a las administraciones públicas y a las entidades públicas y privadas su contribución al uso racional de los recursos fundamentales y a la lucha contra los residuos.
Organizaciones adheridas:

Amigos de la Tierra
Asamblea Marea Verde Madrid
Asociación vecinal de Las Rozas El Pueblo Que Queremos (EPQQ)
Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC)
Confederación General de Trabajadores (CGT)
Comisiones Obreras (CC.OO.)
Ecologistas en Acción
FACUA-Consumidores en Acción
Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA)
Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM)
Grupo de Acción para el Medio Ambiente (GRAMA)
Jarama Vivo
Observatorio del Patrimonio de la Sierra del Guadarrama
ONGAWA Ingeniería para el Desarrollo Humano
Plataforma contra la privatización del Canal de Isabel II (PCPCYII)
Plataforma de Vallecas por la Escuela Pública
Red de ciudades y pueblos por el Agua Pública de Madrid (RAPMadrid)
Unión General de Trabajadores (UGT)

Artículo publicado en cuartopoder.es

sábado, 4 de enero de 2020

Acuerdo de Gobierno PSOE-UNIDAS PODEMOS. Educación





Puedes leer el Acuerdo completo en este enlace.

30-1-2020: Concentración en defensa de la Educación Pública (18:00 h, en Alcalá 32)


Entrada relacionada:

Carta a los Reyes Magos: finalización de todos los coles e IES en la Comunidad de Madrid (Familias Cervantes Getafe)

Familias Cervantes Getafe (@CervantesGetafe) tuiteó el 3 de enero de 2020:

Carta a los Reyes Magos: finalización de todos los coles e IES en la
@ComunidadMadrid, como el #CEIPCervantesGetafeCompleto

A ver si los Reyes nos hacen más caso que
@IdiazAyuso
@eossoriocrespo y
@Lwena7

No queremos
@CtrosPublicosYa a medio hacer.

Imagen
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miércoles, 1 de enero de 2020

Hasta el 31-1-2020... ¡Pásate a la Sanidad Pública!

Los funcionarios/as de MUFACE podemos elegir entre una prestación sanitaria a través de la sanidad pública de cada comunidad autónoma o una entidad privada. Si tienes una prestación de servicios a través de una empresa privada, puedes cambiarte a la Sanidad Pública durante el mes de enero o en junio, por una sola vez en cada periodo ordinario de cambio.

La Comisión de información y acciones de la Asamblea Marea Verde Madrid ponemos en marcha esta campaña, por noveno año consecutivo, para promover el cambio al INNS.


Razones para cambiarte a la Sanidad Pública 
  1. Porque los que defendemos y creemos en la Escuela Pública tenemos que demostrar un compromiso con todos los servicios públicos.
  2. Porque creemos que la salud no puede ser un negocio, sino un derecho de todas las personas. La Sanidad Pública permite una organización racional y una prestación de servicios para todos y todas, y es la organización más solidaria.
  3. Porque la Sanidad Pública tiene profesionales formados y comprometidos, porque es la única que realiza un esfuerzo para la formación de nuevos trabajadores/as sanitarios, con la investigación y con la atención a pacientes de enfermedades graves o raras.
  4. Porque la salud no es una cuestión individual. El bienestar de cada persona depende de los niveles de salud general de la población y para ello necesitamos una medicina basada en la prevención y en la atención de todas las personas, que no excluya a nadie.
  5. Porque la Sanidad Pública atiende a todos los pacientes. No rechaza a los muy enfermos, ni a los ancianos, ni a las personas  con discapacidad. Cualquiera de nosotros/as puede mañana ser una persona con una enfermedad grave y ser rechazado por las aseguradoras privadas. Y entonces nos alegraremos de tener una Sanidad Pública que atiende a todos.
  6. Porque, a pesar de los recortes, la Sanidad Pública sigue teniendo los mejores recursos. La forma de “escapar” de las listas de espera y de los problemas provocados por los recortes y la privatización no es irse a entidades privadas, sino defender lo público estando en ese servicio.
  7. Porque la atención sanitaria no puede recibirse en función de los recursos que tiene el paciente, sino en función de sus necesidades. Sólo la Sanidad Pública se guía por este criterio.
  8. Porque la Sanidad Pública no es más cara y es la que resulta más económica para los trabajadores/as, ya que la sostenemos colectivamente a través de los impuestos pero somos atendidos de las pruebas, operaciones y tratamientos que podemos necesitar, incluidos los más caros, como los transplantes… Y eso hace que nuestra vida sea mejor.
¡Añade nuevas razones para pasarse a la Pública!

Envíanos tus razones 
o añádelas como comentario a esta entrada.

Puedes enviar esta campaña a tus contactos, hacer difusión a través de tu Facebook o Twitter, copiar este mensaje en octavillas y carteles y, sobre todo, decírselo a tus compañeros y compañeras.

En este enlace tienes toda la información para cambiarte al INSS (Sistema Sanitario Público):

Puedes descargar el cartel en este enlace.


No te pierdas el magnífico vídeo de Marea Verde Málaga 

CAMPAÑA "APUESTA POR LO PÚBLICO"



Otras razones:
  • Una importante razón para cambiarse a la Sanidad Pública: " Los profesionales de la Sanidad Pública trabajan din ánimo de lucro". Todas las compañías de salud buscan enriquecerse. La Sanidad Pública sólo curarnos.
  • Otra razón: Tiene los profesionales y equipos mejor formados. También los mejores y mas seguros medios: sangre para transfusiones, uci, rea. En la privada te expones a no tener estos medios cuando los necesites.
  • Porque te hacen seguimiento de tu enfermedad: te envían la carta a casa, te recuerdan que tienes revisión....te cuidan.
  • Porque es patrimonio de todos los españoles y no podemos consentir que nos la roben.

martes, 31 de diciembre de 2019

"Bárbaros, bárbaros, puede que haya más de los que parece" (Manuel Menor)

El compañero Manuel Menor nos envía este artículo:

Kavafis vio cómo todos esperaban su llegada y, también,  cómo al no valer ese recurso explicativo de los errores, cundía la decepción ciudadana.

Al parecer, los vándalos andan haciendo jugarretas al Belén que el alcalde de Ourense ha puesto en la Alameda para extrañeza de propios y extraños. Como a la Sra. Almeida, de la Comunidad de Madrid, al Sr. Jácome no le importa mucho que sea un horror su aportación belenística o que haya quienes se la desfiguren. Busca que hablen de él al margen de los asuntos para hacer ver si, con ese cebo, su gestión se redime de todo dislate.

La mención metafórica a los bárbaros alude a quienes dieron al traste en el 476 d. C. con el Imperio Romano -la organización administrativa más sólida de la antigüedad europea- después de muchos años de pactos. Aquellas  tribus eran  habitualmente considerados “barbari” desde una supuesta superioridad cultural, que les diferenciaba como extraños. No obstante, en sus orígenes nuestra propia cultura tiene componentes de todo tipo y, pese a ello, “bárbaro”, y sobre todo “vándalo”, expresan preferentemente comportamientos poco civilizados, ilegales incluso, aunque, como contraposición, “bárbaro” pueda significar también algo insospechado. Nuestro subjetivo modo de ver y el tono de voz  varían el sentido de esta palabra cuya elasticidad semántica puede percibirse, incluso, respecto a un mismo asunto. Estos días, por ejemplo, en lo tocante a lo que escribe una profesora malagueña. Su éxito editorial con la “leyenda negra” la ha llevado –con similar desenfado- al siglo de la Ilustración y, según qué periódico se lea, lo “bárbaro” indica si es detractor o partidario de ambos libros.

¿Avanzamos?
La Historia de España es empleada aquí para darse zurriagazos políticos, al margen de la calidad explicativa. Este fenómeno colateral, observado ya por Goya, es muy cansino cuando lo genera una gestión de la memoria al servicio del poder. Suele ser incapaz de distraer las urgencias del presente cuando persisten  comportamientos políticos indiferentes al paso de los años, con mínimas modificaciones formales que no impiden que los problemas sigan gravitando idénticos sobre los ciudadanos. Pero es visible a menudo, entre otras, tanto en negligentes políticas educativas, como en sesgos etnocéntricos asumidos como universalistas y dominantes, mientras el palabreo político trata de despistar.  

El valor del conocimiento histórico es apreciable entonces, no solo porque ayude a no repetir errores, sino porque desmienta el truco de supuestos “avances” del presente. La linealidad evolutiva de los acontecimientos no existe más allá de la estricta contabilidad de calendario. Que 2020 venga después de 2019 no indica, por sí mismo, una mejora cualitativa ni,  por supuesto, que vaya a ser provechoso para todos por igual. Sirva de ejemplo que el aniversario de la promulgación de la Ley de Violencia de Género, que debiera hacernos conscientes de cómo la barbarie sigue incrustada en el comportamiento social, con riesgo para las mujeres y, también para los menores.  El significado preciso de “avance” y “cambio” poco tiene que ver con el rutinario paso del tiempo y, si algún baremo puede exigirse para medirlo, debiera cifrarse en la mejora que pueda suponer en el cumplimiento de los derechos humanos. Igual vale decir de una Coalición de Gobierno que se autoproclame “progresista”, término también muy “complejo” y “diverso”, como se verá en el transcurso del nuevo año.

Desde la caída del Antiguo Régimen, los actores de la Historia –como destacó Bertolt Brecht preguntándose: “¿Quién construyó Tebas, la de las siete puertas?”-,  no son las personas eminentes que los cronistas exaltaban sobre un resto que apenas era comparsa. Pero, desde que se empezó a hablar de derechos iguales para todos, ese sujeto colectivo -que se supone en la escena política- presenta internamente conflictivas diferencias de intereses.  No es raro, por tanto, que, en todo relato de algún acontecimiento se traten de apurar interpretaciones parciales, inclinadas a ocultar o exaltar a conveniencia.

Lealtad y honradez
Los calificativos de “buena” y “mala” prensa tuvieron, por tal motivo, mucho predicamento en los primeros años del siglo XX, parejos a los de “buenas lecturas” repetidoras de doctrinas establecidas. Los títeres de cachiporrra siempre  dieron carta de naturaleza lúdica al trato que en sesudos libros de Filosofía, Moral y Teología se daba a los “adversarii”, es decir, cuantos pudieran discrepar de la ortodoxia. Les secundaban revistas editadas para considerar como “bárbaro” –vándalo, incluso-  a todo presunto disidente de lo pautado. Cuando ya no había Inquisición -como si las certezas no tuvieran graves riesgos-, la propia ley Moyano creó, en su artc. 160, la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Según su Estatuto, para  “que se conserven los principios eternos de orden y autoridad, sin los cuales la sociedad retrocedería a los siglos bárbaros” y prevenir, entre otros, “los errores desgraciadamente peligrosos” que estaban empezando a advertirse  en las reivindicaciones obreristas ante ”la cuestión social”, como se ratificaría en la sesión inaugural el 15.06.1879.

Las viejas actitudes con los barbari, poco propicias para lo diferente, siguen visibles también hoy en periódicos y digitales. Idénticas a las de quienes escriben de Historia en plan apologético, asociados a prefijadas líneas antropológicas que permitan –como antaño a la psicología- teorizar sobre un apócrifo homo hispanus, impasible ante los egoísmos del presente. De todos modos, en este amplio terreno de lo bárbaro o vandálico que se glosa y se calla entre pasado y futuro, no está de más una sentencia traída a la actualidad por Nuccio Ordine en su divulgación de clásicos para hoy. Es de Montaigne (1533-1592): “Requiere más esfuerzo interpretar las interpretaciones que interpretar las cosas, y hay más libros sobre libros que sobre cualquier otro asunto: no hacemos más que glosarnos los unos a los otros. Todo está lleno de comentarios; de autores, hay gran escasez”.

Por otro lado, en este final de 2019 en que fanatismos, odio e intolerancia contra la diversidad, antigitanismo, homofobia, disfobia, antisemitismo, xenofobia y racismo siguen volviendo a crecer a sus anchas –en la realidad y en las Redes-, nadie debiera olvidar lo que Baltasar Gracián decía en el siglo XVII: “En fe de su cultura pudo Grecia llamar bárbaro a todo el resto del universo”,  “es mui tosca la ignorancia” y “no hai cosa que más cultive que el saber”. Por mucho poder que alguien tenga, si no entiende que una buena educación para todos es el mejor antídoto, estará privilegiando  a la barbarie.

Manuel Menor Currás
Madrid, 31.12.2019

CARTA A LOS REYES MAGOS (Valentín Huerta)

Valentín comparte con nosotros esta carta:

Queridos Reyes Magos: Soy un “niño” de 92 años que aunque la vida me quitó muchas creencias en vosotros por necesidad y conveniencia aún sigo creyendo. Por ello os pido algo que dicen que está muy escaso y es muy caro: DECENCIA Y CORDURA PARA NUESTROS GOBERNANTES. Por la ambición de riqueza y poder muchos niños reciben en estos días como regalos: Hambre Destrucción y Muerte en sus países, o los dejan que se ahoguen en el mar. Si de verdad os ha enviado alguien que tiene un poder infinito, espero que vosotros podáis evitar esos desastres..En esa confianza os hace esta petición..

El abuelito Valentín.

Los cambios en educación dependerán de cómo se concreten (Agustín Moreno para CUARTOPODER.ES

Nuestro compañero Agustín Moreno escribe este artículo en CUARTO PODER

Es un buen regalo de Reyes y comienzo de 2020 que por fin haya un Gobierno progresista. Las líneas del acuerdo de Gobierno hay que verlas globalmente y no solo de forma sectorial para valorar en su conjunto los compromisos que asumen ante la ciudadanía. En este sentido, es importante que se dediquen la mitad de los puntos a aspectos sociales, conscientes de que ese es el camino más eficaz para mejorar la situación de la mayoría social, colocar en el centro de gravedad otros temas diferentes a los que han copado el debate público en los últimos tiempos, y como vacuna frente al avance de la ultraderecha.
En mi opinión, hay cuatro grandes ejes para medir si realmente se coloca la educación como prioridad estratégica para mejorar la equidad, la formación de las personas y la cohesión social y democrática de este país.
1. La sustitución de la LOMCE. Es importante el compromiso de derogar una ley rechazada por la comunidad educativa con sus movilizaciones (Marea Verde), por la mayoría de los grupos parlamentarios y de negativos efectos en la calidad. Pero no se trata de suprimir un símbolo denostado, sino saber por qué se sustituye. La mejor manera de medir la profundidad del cambio es comparar las propuestas del Gobierno con el “Documento de Bases para una nueva Ley de Educación” elaborado por todos los sectores progresistas de educación.
Y las diferencias son grandes, si el cambio se reduce a poco más que la necesaria supresión de los itinerarios segregadores (y, supongo, que a la recuperación de programas como los de diversificación que funcionaban muy razonablemente y se los cargó el ministro Wert) o a que la Religión no cuente para la nota.
2. Red pública o doble red. No está clara la apuesta real por la red pública y por la reducción progresiva de la educación privada sostenida con fondos públicos. Uno de los grandes problemas de la educación es la doble red que selecciona y segrega al alumnado por razones socioeconómicas, clasistas. Y sobre esto no veo nada concreto. Suprimir los conciertos a los centros que segregan por sexo está bien, pero son una pequeña realidad. Insistir en la gratuidad que ya dice hoy la ley “informando a las familia” es un brindis al sol, porque serán las comunidades autónomas las que pongan o no medidas para garantizarlas. No se aborda un horizonte de negociación para suprimir la anomalía de los centros concertados e incorporar su función en la red pública.
3. La laicidad de la escuela. Corregir la barbaridad de la LOMCE de que la asignatura de Religión computase para la nota media y para las becas es lo más elemental. Ya es voluntaria y que no tenga asignatura alternativa es poco relevante. Debería asegurarse la libertad de conciencia de los niños y niñas, según dicen las Convenciones de Naciones Unidas y, para ello, la religión confesional debe de salir de la escuela y del currículo, no solo del horario escolar. Y abordar, de una vez por todas, la derogación de un concordato preconstitucional que carga de privilegios a la Iglesia católica en su labor adoctrinadora, como aprobó la mayoría parlamentaria con la PNL de febrero de 2018.
4. La Financiación. El compromiso de llegar al 5% del PIB desde el actual 4,2% está bien, ya que son 8.000 millones de euros más que fueron los que recortó el PP, pero se demora mucho en el tiempo (no se alcanzarían hasta 2025). Hace falta una fuerte e inmediata inversión en educación porque no se nota la reversión de los recortes en los centros  educativos, hay que mejorar las becas y la calidad. Con este compromiso no hacemos otra cosa que aproximarnos a la media de la Unión Europea. Y esto no es suficiente: hay que  trazar un horizonte de futuro hacía el 7% del PIB si queremos que España esté a la cabeza de la calidad educativa.
Muchos temas que se apuntan en el programa de gobierno están en función de cómo se produzca la financiación, de cómo se desarrollen los acuerdos con las comunidades autónomas (CCAA) y de si son o no prescriptivos para ellas. Estamos hablando de poder financiar nuevas etapas educativas como la de 0 a 3 años; de un plan eficaz contra el fracaso escolar y el abandono temprano; de reducir la interinidad (aunque no se dice cómo) del profesorado y evitar los despidos para no pagar el verano; de reducir la precariedad del profesorado universitario; de mejorar la política de becas y de reducir las tasas universitarias a la situación anterior a los recortes… Compromisos de valor aunque sin concretar que aparecen en el programa de Gobierno.
Vista la experiencia de la ley 4/2019 que aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez, que debía de servir para revertir los recortes de Rajoy (DL 14/2012) y que apenas se ha notado en los centros educativos en la reducción de jornada y de ratios, porque dejaba en manos de las CCAA su concreción y aplicación, se puede temer que algunos opten más por cambios aparentes que reales.
Así las cosas, estando bien una serie de propuestas, no dejan de ser insuficientes los cambios que se plantean en educación. Y, ojo, ello siempre que haya una movilización suficiente de la comunidad educativa y de la ciudadanía progresista, porque seguramente saldrán a la calle de manera preventiva las fuerzas que defienden los privilegios, el negocio y el adoctrinamiento religioso en educación. Una nueva ley y otra política educativa serían una buena ocasión de apostar en serio por la educación pública, pero todo depende de cómo se desarrolle.