jueves, 6 de septiembre de 2018

Comunicado Inicio Curso 2018-19 (Plataforma por la defensa de los Centros Públicos de calidad en Madrid)




COMUNICADO INICIO CURSO ESCOLAR 2018-2019
PLATAFORMA POR LA DEFENSA DE LOS CENTROS PÚBLICOS DE CALIDAD EN MADRID
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Una vez más, y por tercer o consecutivo, en relación con el inicio del curso escolar en la región madrileña, las miles de familias que participan a través de las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPAS) en la Plataforma por la Defensa de Centros Educativos Públicos de Calidad en Madrid quieren denunciar el estado en el que los centros públicos arrancan el curso en materia de infraestructuras educativas.


En los últimos meses, n con los avisos y denuncias presentadas por las AMPAS casi de manera constante, se ha venido evidenciado de nuevo la total falta de voluntad política por parte de la Presidencia Regional y la Consejería de Educación en resolver la grave situación en materia de construcción de nuevos centros públicos, la finalización fuera de plazo de las nuevas obras o fases pendientes de ampliación o la falta de plazas escolares públicas en muchos municipios y barrios madrileños, lo que ha agudizado el descontento, no solo de las familias directamente afectadas, sino del resto de la comunidad educativa y del tejido asociativo y vecinal que vienen trabajando en la defensa de la Educación Pública y en la mejora de la calidad educativa en la región.


Lamentablemente, es de nuevo la falta de planificación y programación en las obras, o la ausencia de presupuesto para la construcción de nuevos centros, lo que ha visibilizado que la administración regional no haya tomado nota y haya generado un enorme despropósito para el arranque del curso escolar 2018-2019 y donde es la red pública de centros escolares la gran damnificada.


Si bien desde la propia Consejería de Educación, a través de su titular el Sr. Van Grieken, e incluso del propio Presidente regional, el Sr. Garrido, se lleva varias semanas intentando aplacar los ánimos de las familias, argumentando que el problema “sólo afecta a una parte mínima del alumnado madrilo (CCOO cita a s de 15.000 alumnos y alumnas afectados por las obras existentes en colegios e institutos de toda la región), desde las AMPAS de esta Plataforma, como afectadas directamente por esta errática gestión, valoramos que esa cifra puede ser incluso mayor, dado que muchos centros no solo arrancan el curso en obras, sino que muchas familias no verán sus comprometidos nuevos centros abiertos o éstos verán este curso menguados sus espacios o a sus alumnos desplazados a otros centros.


Desgraciadamente, vuelve a repetirse la misma situación que el pasado curso. La falta de nuevas infraestructuras educativas; los centros públicos que no abrin en el inicio de curso, y que en determinados casos su alumnado corre el riesgo de ser reubicado en otros centros e incluso en módulos prefabricados; los centros con obras pendientes de ampliación (la construcción por fases obliga a convivir en obras durante varios cursos) que tampoco llegan o se retrasan un o más; y las consecuencias que derivan de estas situaciones: comedores divididos para hacer aulas, clases en los pasillos o en las salas de profesores, imposibilidad de usar espacios que por normativa debería existir (RD 132/2010). La lista de los centros (cerca de un centenar, directa o indirectamente) y municipios afectados es enorme: Paracuellos del Jarama (con los CEIP Navas de Tolosa y Andrea Casamayor y el nuevo IES Simone Veil n en obras), Getafe (obras abandonadas en el CEIP El Bercial o el inclumpliento en la entrega de obras en CEIP María Blanchard o, de nuevo, en el CEIP Miguel de Cervantes, con 400 niños y niñas afectadas), Coslada (CEIP William Shakespeare en obras), Alpedrete (obras en el CEIP Clara Campoamor), Las Rozas (IES García Nieto con el polideportivo n en obras), Algete (con el CEIP Jonathan Galea), Alca de Henares (con retraso en las obras del IES La Garena), Loeches (también fuera de plazo el IES Luis de Góngora), Colmenar Viejo (CEIP roes 2 Mayo), Arroyomolinos (IES Gonzalo Chacón), Valdemoro (IES Neil Arsmtrong, donde las familias se han visto obligadas a aceptar barracones frente a un seguro desplazamiento), Colmenarejo (con alumnos del IES Gregorio Peces Barba desplazados a otra ubicación), Leganés (con el colegio de La Solagua muy apurado en su finalización), Rivas Vaciamadrid (obras en el IES Julio rez) , Parla (con los CEIP Blas de Lezo y Teresa de Calcutan en obras), etc. y, por supuesto, Madrid capital (obras inacabadas en el CEIP Alfredo Di Stefano de Valdebebas, con espacios sin poder ser utilizados o aulas en pasillos, comedor, etc.; en Montecarmelo, cambio de criterio para la parcela del IES, donde ahora se señala, no un impedimento técnico, sino un problema de sobrecoste y obras en el CEIP Antonio Fontán, que en este caso va para los 9 años en su construcción; obras en el IES Juan Ramón Jiménez de Villaverde; falta de un acuerdo para el IES de San Fermín; últimos remates en el nuevo IES Antonio Fraguas “Forges de Arganzuela donde siguen faltando plazas de secundaria; CEIP Ángel Nieto de Vallecas; retraso en lo comprometido con el IES Las Rejas; obras en el CEIP Margaret Thatcher de Barajas; obras en el CEIP Blas de Lezo o retraso de un o en la entrega del IES Malala Yousfzai de Las Tablas; problemas con la parcela para el IES en Aravaca; etc.


Miles de familias que van s allá de las 800 que cita la Consejería como afectadas en esta problemática. Por ejemplo, lo el CEIP Miguel de Cervantes de Getafe, el CEIP Alfredo Di Stefano de Valdebebas o el CEIP Antonio Fontán de Montecarmelo superan ampliamente los 1.000 alumnos que este curso iniciarán sus clases en obras. Por el contrario, señalan portavoces de la Plataforma, se da la circunstancia de que en algunos barrios (Peñagrande, Vallecas, Centro en Madrid ciudad, por ejemplo) existen centros o aulas cerradas donde sí existe una demanda real de plazas escolares, y en los que las familias se ven obligadas a matricular a sus hijos lejos de sus domicilios o en centros concertado-privados de la zona.


Por todo lo anterior desde esta Plataforma por la Defensa de los Centros Educativos Públicos de la Comunidad de Madrid y las AMPAS que la conforman queremos señalar que el inicio de curso no se va a producir en las mejores condiciones, ni para las familias ni para el conjunto de la Comunidad Educativa. Seguiremos exigiendo una educación pública de calidad y para ello tenemos previsto realizar futuras movilizaciones en las que esperamos contar con toda la comunidad educativa para denunciar públicamente el descontento existente y lograr juntos y en unidad una calidad pública digna para todos y todas.


4 de septiembre de 2018


 BANCO  D IMÁGENES (DE USO PÚBLICO) 





https://www.facebook.com/Plataforma-Defensa-Centros-Educativos-Públicos-Calidad-Madrid

domingo, 2 de septiembre de 2018

El Valle de los Caídos (Manuel Menor)

Al Valle de los Caídos le ha llegado el cambio de hora

El cambio de huso horario ni sintonizaba con la idea de Franco, ni reducía el gasto energético. Tampoco los usos de su cripta se avienen con un relato democrático.


El uso que del pasado suele hacerse, ajeno con lo acontecido y casi siempre dependiente de lo que nos malenseñaron en la escuela, fue muy advertido por Luis Carandell: “más que una historia de hechos, era una historia de héroes”. De Pelayo a Franco, de Isabel la Católica a Agustina de Aragón, evitaba cuanto pudiera enturbiar el redentor modelo imperial de los vencedores y  se saltaban casi todo el siglo XVIII y XIX para meterse de lleno en la exaltación de la santa Cruzada. “El amor a Dios y el amor a la patria, tal como nos eran contados –aseguraba el autor de Celtiberia Show-, constituía el eje de la educación de los niños de aquella época” (Ver: Carandell, L., Las habas contadas, Espasa, 1998, pgs. 20-21).

Pero comienza el curso 2018-2019 y seguimos con aquellos andares. Las páginas que ha ocupado el Valle de los Caídos todo el verano sin decaer, junto a lo dicho y rectificado en torno a la futura dedicación de ese espacio fúnebre, han dado cancha a interpretaciones de todo tipo, en que lo menos relevante parecen ya las historias penosas que muchos tuvieron que soportar y que sus deudos aguantan, mientras la simplificación y la demagogia copan el primer plano. Como casi siempre en lo que atañe a nuestro pasado reciente, para los equilibristas del término medio siempre hay problemas más urgentes que resolver y no se deben“reabrir heridas”. Los más pugnaces lamentan que aquella historia triunfal no tenga protegido su futuro. Otros estiman que la Iglesia –que ha custodiado aquel lugar con el apoyo de Patrimonio Nacional- debiera frenar este final, mientras la familia de quien mandó hacer el mausoleo pone trabas.

Tan prolífica reacción tiene más de visceral que de racional y, si bien debiera haberse encontrado alguna solución para ese espacio, hoy tampoco es mal momento para intentarlo. Lo dramático es que, después de 40 años, este asunto siga produciendo rasgamiento de vestiduras. Tal vez no hubiera sido tanto si lo que denunció Fernando Hernández –en: El bulldozer negro de Franco (Pasado&Presente, 2015)- hubiera sido corregido a tiempo y la Historia que se enseña en nuestros centros educativos tuviera otra calidad. Si sigue igual –cuando la tendencia es a que desaparezca-, su valor para entender el presente será nulo.

El bulldozer negro

Lo viejuno no es caer en la cuenta de ello sino olvidar que ya está ocurriendo lo que la metáfora del “bulldozer” sugiere. El uso más frecuente que ya tiene la Historia es el que le proporcionan conmemoraciones oportunistas y el que le dan muchos guías turísticos, que tampoco van a la zaga. Las primeras pretenden asegurar lo existente y que todo siga bien controlado, y las segundas que crezca el flujo de visitantes: no hay pueblo que no se precie de tener una iglesia, muralla, castillo o monasterio “puesto en valor”, y a todo turista –no al viajero ansioso de aprender- le encanta que le adornen sus selfies con relatos mitificados en que fechas y personajes tengan facultades propias de la ficción cinematográfica. En ambas circunstancias, predomina la estela de lo que contaba la Historia de España contada con sencillez, que escribió Pemán (1939) como modelo de lo que había que enseñar; lo de menos es si lo teatrero que se cuenta a –o se representa con fiestas de inventadas tradiciones- permiten conocer el sentido del pasado. En estas ocasiones, las preguntas suelen ser como en los concursos de TV, y tanto los libros conmemorativos como los guías de espacios museizados suelen obviar otras cuestiones. Lo peor es que ya es norma que, en muchos lugares –incluidos los escolares- perduran filtros del “olvido interesado”, como Emilio Castillejo ha estudiado reiteradas veces analizando lo que cuentan los libros de texto de nuestros hijos.

A punto de empezar otro curso académico, la pregunta pertinente es qué historia van a estudiar nuestros vástagos y si esta del Valle de los Caídos -sean cuales sean los episodios que le resten- les servirá para algo. Esto sería lo irónico: que tan pregonado cambio no les valiera para nada.

Manuel Menor Currás
Madrid, 01.09.2018


El libro de España (1954)..jpg

sábado, 1 de septiembre de 2018

Noche de San Daniel (Manuel Menor)

La última moción de censura no fue otra “Noche de San Daniel”

Los parecidos debieran inducir a que en esta encrucijada se ejercitara más lealtad y generosidad de la que se está viendo en la escena política.

La llamada “Noche de San Daniel” fue en abril de 1865. Dos artículos críticos de  Emilio Castelar a propósito del “rasgo” falso de Isabel II acerca del Patrimonio Real le acarrearon que fuera expulsado de su cátedra; las inmediatas manifestaciones estudiantiles arrastraron una descabellada demostración callejera de fuerza gubernqmental: “la noche del matadero”. Aquel despropósito enseguida trajo la caída de aquel Gobierno, el destronamiento de Isabel II y su marcha  a París. Un gobierno provisional cedió el trono a un Saboya -que no cuajó- y el 11.02.1873 España inicio su Primera Republica. En los inicios de la Segunda, mucho tuvieron que ver igualmente los 2433 folios del expediente Picasso, que pusieron al aire responsabilidades de Alfonso XIII en la política española con Marruecos y el desastre de Annual. Debatido este expediente en el Congreso los días 21 y 22 de noviembre de 1922, la proclamación de la Dictadura de Primo –con el consentimiento del rey- trató de paliar el desatino, pero no paró el desplome monárquico que sobrevendría.

La caída del Gobierno de Rajoy a finales de mayo y la votación de investidura de Pedro Sánchez, sumadas a las torpezas del rey honorario –que, según supuestas declaraciones de Corinna  zu Sayn-Wittgenstein, conocía el CNI-, evocan parecidos. La historia, de todos modos, nunca vuelve idéntica y en su proceso actual faltan muchos ingredientes para la repetición de aquella secuencia, pero en el entrelineado de los medios no han faltado comparaciones estos meses. La duda sobre los servicios de Juan Carlos I  a los españoles se ha acrecentado después de esta guinda, que se suman al insigne cuadro de manejos del yerno y otros parientes. La intangibilidad monárquica acusa problemas de ejemplaridad para las generaciones posteriores a 1978. Es posible que una comisión parlamentaria se interese por este asunto si la pausa veraniega no lo ha relegado al olvido.

Sugerente es, por otra parte, considerar que quienes favorecieron con su voto el inesperado Gobierno del PSOE compartan cierto aire republicano en sus idearios. Una cultura genérica, en que sería más propicia la posibidad de encajar la diversidad fijada en el Título VIII CE, “de la organización territorial del Estado”. La continuidad de problemas generados en torno a los asuntos catalanes y las aspiraciones de otras autonomías a controlar más competencias agudizan la urgencia de reactualizar la Constitución de modo pacífico y aceptable para todos.

¿Disonancias?
En ese panorama conflictivo han venido expresándose todas las voces que dicen interesarse por España y su tan disputada unidad. Quienes explicitan ese republicanismo con el PSOE también merodean por las columnas de opinión y los mentideros, sin conjunción programática de fondo. Más unidos parecen quienes alientan la España de las banderas en los balcones, lazos amarillos y similares. Centrados en una unidad monolítica y acrítica, pese a los desaguisados múltiples no han pasado del modelo preceptuado para los centros escolares por aquellas Enciclopedias de segundo y tercer grado, la Historia del Imperio Español o El libro de España, de obligada lectura como el NODO. Con esa memoria, no aceptan que idealizar ante los ciudadanos la misma historia que se ha contado  tanto tiempo conduce a escaladas de tensión y limitaciones de convivencia, similares a las que también suscita el Instituto Polaco de la Memoria Nacional con sus relatos sobre antisemitismo o los campos de concentración.

Todos miran de reojo las elecciones. Casi todos pendientes del vecino, entre un neoliberalismo sociable y una descafeinada socialdemocracia que no alteren la baraja. El relanzamiento del curso político, de corto vuelo, muestra que todavía nos costará lograr un relato plural y democrático donde arriesgarse por ello sea reconocido. Difícil para las generaciones educadas de modo ajeno a  que la libertad sin igualdad y la igualdad sin libertad generen mala conciencia. Y más en esta intrincada encrucijada, cuando lo que se necesita no son precisamente dogmatismos e irregularidades, sino generosidad, lealtad y compromiso con el conocimiento y los problemas que tiene la sociedad española. También en educación, por supuesto, donde las tendencias a la disgregación y al privilegio siguen vivas desde hace muchos años, incentivadas por los sectores más conservadores de nuestro panorama político. Por intentarlo que no quede.

Manuel Menor Currás

Madrid, 30. 08. 2018.