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lunes, 13 de febrero de 2017

A propósito de las elecciones en la URJC

CUPUMA nos envía este comunicado



Un análisis -superficial, pero verdadero- de lo ocurrido con el Rector de una de las seis Universidades Públicas madrileñas, se puede quedar en la desvergüenza de un rector que plagia sistemáticamente, asciende a catedrático y más tarde a rector gracias a esos plagios y no lo reconoce.

El otro elemento relevante sería la aparentemente inexplicable serie de excusas- la mayor parte de ellas incoherentes y algunas contradictorias- con que las autoridades “competentes” han tratado de justificar su bochornosa (no)intervención. Ahondando en el planteamiento cabe hacerse dos preguntas:

1) ¿Hasta qué punto es representativo su caso de la situación de la Universidad Pública actual?

2) Necesaria e inevitablemente relacionada con la anterior: ¿Qué se esconde tras las excusas esgrimidas por las autoridades académicas y políticas?

Confundiendo los términos, algunos defensores de la Universidad Pública han tratado de decir que se trata de un caso lamentable, pero en nada representativo de la misma y que afirmar lo contrario es hacer el juego a los que pretenden acabar con ella.

CUPUMA discrepa necesariamente de semejante interpretación y cree que lo que de verdad perjudica a la Universidad Pública son los rectores plagiarios y sus colaboradores, junto con aquellos que utilizan torticeramente la autonomía universitaria para evitar e impedir dar las explicaciones a las que está obligado todo servidor público.

Es muy difícil,-quizá habría que precisar que literalmente inconcebible- defender que transcurridos tres meses desde que se descubriera el primer plagio, no haya ocurrido absolutamente nada verdaderamente relevante.

Es cierto que la URJC, nacida como Universidad del PP, siguiendo las enseñanzas y los designios de Villapalos, (cuando pasó de Rector de la UCM a consejero de Educación de la CAM) no resulta especialmente representativa de la Universidad Pública.

Pero no es menos cierto que sin el apoyo de todos los estamentos oficiales-tanto universitarios como autonómicos y estatales-, hubiera sido imposible la numantina resistencia a dimitir del rector plagiario. Cuando la situación en la opinión pública, junto a la presión de los medios de comunicación se hizo insostenible, Suarez no tuvo más remedio que renunciar a presentarse a la reelección, pero en cambio adelantó las elecciones y se negó de nuevo a dimitir.

¿Cuál era el objetivo de semejante operación? La respuesta es evidente: mantenerse en el poder. Si Suarez no podía repetir como Rector, era imprescindible asegurarse, por encima de todo, que su sucesor fuera de su “cuerda”.

Y se pacta tanto el adelanto de las elecciones –al 15 de Febrero- como el sustituto del Rector plagiario. A Suarez se le permite que siga siendo Rector a cambio de que garantice su sucesión, manteniéndose vigilante al frente del proceso que culminará con la elección de un sucesor adecuado.

En el caso de un Rector tan aficionado al plagio como a la “postverdad”, puede resultar sorprendente que, a veces, el afán de defender lo indefendible le lleve a obviar la habitual y pertinaz mentira, y argumentar algo que, desventuradamente, es cierto: “El rector se siente completamente apoyado por los altos cargos de la Universidad Rey Juan Carlos y por todos los políticos del Partido Popular que han impulsado esta institución durante años”.

Para que todo este plan resultara viable era imprescindible que contara con la aquiescencia y la colaboración de todos aquellos que están por encima de Suarez. Y eso explica la sorprendente unanimidad en no querer intervenir para nada en el problema, de una cadena de “mando” que incluye al consejo de gobierno de la URJC, la CRUMA, la CRUE, la ANECA, el consejero de Educación de la CAM, la presidenta de la CAM, y que cierra el Ministro de Educación.

Una vez más los que han hecho un mínimo movimiento ha sido cuando la situación era ya imposible, y empezaba a suponer un serio peligro para ellos mismos. Hay que reconocer que si toda la cadena se pone de acuerdo para salvar al rector plagiario, es que su caso es desventuradamente mucho más representativo de lo que a algunos les gustaría reconocer.

Por otra parte alguien tendría que explicar cómo es posible que la URJC no haya sido capaz en tres meses de emitir un informe- no está claro siquiera si la comisión aprobada se llegó a constituir- y sin embargo la Universidad de Barcelona ya ha emitido un informe en la que a juicio de los expertos, “los artículos firmados por el Dr. Suárez son una copia sustancial, literal, total, consciente y mecánica.” e incluso recomiendan a los afectados que procedan penalmente contra el plagiario.



El miércoles se lleva a cabo la elección adelantada a Rector, y es muy posible que todo salga según sus previsiones. Rosa Berganza la única adversaria del candidato protegido de Suarez, Javier Ramos, ha afirmado textualmente: “Mi universidad funciona como una red clientelar al más puro estilo mafioso”.



De momento Suarez,-siguiendo los precedentes de UPM y la UCM, ha permitido que la Policía entrara en el campus, porque unos estudiantes repartían información sobre las inminentes elecciones.



Si permitimos que Suarez y sus colegas se salgan con la suya, este hecho supondrá un pésimo precedente para la Universidad Pública, del que con toda probabilidad no tardaremos en arrepentirnos amargamente.





Coordinadora Universidades Públicas de Madrid (CUPUMA)



www.cupuma.org

Twitter @cupumad

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