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martes, 22 de abril de 2014

Piedra, papel y tijera: gana Figar (lo que no te contará Telemadrid del cheque guardería)

Tras conocer que Lucía Figar ha obtenido una beca de guardería por importe de 1.100 euros a pesar de ingresar, junto con su marido, más de 120.000 euros anuales, cabría esperar que decenas de periodistas se hubieran lanzado a averiguar las características del baremo que permite tan peculiar transvase de rentas desde abajo hacia arriba, pues es evidente que esa beca se paga con impuestos de personas que mayoritariamente ingresan menos que la consejera. Dado que no ha ocurrido semejante cosa, haremos el análisis desde esta Sección Sindical, donde aún creemos en el periodismo y en el debate sobre las políticas públicas y seguimos luchando para que algún día ese debate pueda hacerse desde la Telemadrid que tienen secuestrada y que también pagamos todos los madrileños.
La primera conclusión es que el baremo sí contempla situaciones de vulnerabilidad social, pero lo hace de forma tramposa, ya que esas situaciones apenas tienen posibilidades de quedar por encima en un perverso juego de piedra, papel y tijera, en el que siempre ganará Lucía Figar antes que una madre trabajadora con dos hijos, que ingrese 16.000 euros y tenga al marido en paro.
Vayamos a las fuentes. Aquí están las explicaciones sobre la convocatoria para el cheque-guardería abierta para el próximo curso 2014/2015. Es una convocatoria que financia la escolarización exclusivamente en guarderías privadas.
Parece que la información es mucha, pero ninguna relevante. ¡Oigan que lo que nosotros queremos es conocer el baremo! Ah, sí, ahí, arriba a la derecha. ¿Lo véis? Donde pone criterios de baremación. Vamos a ello. Un pdf pinchamos
Si movemos un poco el cursor hacia abajo salta a la vista un baremo por renta que permite obtener hasta cinco puntos. Es la tapadera. Es para que nos quedemos tranquilos. Es para que creamos que las becas son justas, aunque en los requisitos no figure ninguna limitación por ingresos.
¿Y qué hay antes de esa información sobre las puntuaciones por renta? Unas confusas explicaciones sobre qué es lo que vale o lo que no vale para que te consideren un trabajador a jornada completa. Deducimos que este matiz (la situación laboral) debe de ser relevante, pero aquí no nos dicen cuánto puntúa.
¿Por qué? ¿Por qué no lo dicen? Para que no nos pongamos a pensar por nosotros mismos. Para que no echemos cuentas. Tanta información APARENTE y no tenemos acceso el baremo, ni donde la propia Comunidad dice que tiene colgado el baremo. Da que pensar....
Vale, no exageremos. Sí está por aquí la información, pero hay que buscarla con mucho cuidado. No debemos cejar al primer click. Tenemos que pinchar las bases reguladoras de la convocatoria. Ahí, en el fárrago de la normativa aplicable. La última referencia. La del BOCM nº 143, de 17 de junio de 2010.
Por fin: artículo 13. El baremo. ¡Ojo a los 7 puntos por situación laboral!
Criterios para la baremación de las solicitudes
1. Las solicitudes serán baremadas conforme los siguientes criterios:
1.1. Ingresos familiares:
— La puntuación será de 0 a 5 puntos en función de los límites de la renta per
cápita familiar que se determinen en la orden de convocatoria.
— Si en la AEAT no constaran datos sobre alguno de los padres o, en su caso,
tutores del alumno, la puntuación será 0.
1.2. Composición familiar:
— Situación de familia numerosa: Categoría general: 2 puntos. Categoría especial:
3 puntos.
— Alumno en situación de acogimiento familiar: 1 punto.
— Alumno nacido en parto múltiple: 1 punto.
— Alumno con necesidades educativas especiales o discapacidad física, psíquica
o sensorial: 1 punto.
— Padres o hermanos del alumno o, en su caso, los tutores, con condición reconocida
de discapacidad física, psíquica o sensorial igual o superior al 33 por
100: 1 punto.
1.3. Situación laboral de los padres o tutores:
— En el caso de que los padres o tutores del alumno se encuentren en alguna de
las situaciones que se indican a continuación: 7 puntos.
Ambos padres o, en su caso, el único progenitor con el que conviva el
niño, trabajan a jornada completa.
Uno de los padres o tutores trabaja a jornada completa y el otro con impedimento
para atender al alumno, debidamente acreditado (exceptuando situaciones
de carácter laboral).
— Las mismas situaciones anteriores, pero que supongan dedicaciones a tiempo
parcial: 5 puntos.
— En el supuesto de que no se acredite suficientemente la jornada laboral, pero
sí que ambos padres o, en su caso, el único progenitor con el que conviva el
niño, trabajan: 5 puntos.
1.4. Situación social:
— Por situaciones sociofamiliares debidamente justificadas por los Servicios
Sociales no especificadas en este baremo, que supongan dificultades específicas
para atender adecuadamente al niño y que hagan especialmente necesaria
su escolarización: 2 puntos.
— Por otras situaciones no previstas en este baremo, debidamente acreditadas
por el titular o dirección de la escuela infantil privada: 1 punto.
Ya tenemos el baremo. Ahora sólo hay que echar cuentas.
Veamos: Una madre soltera con 3.450 euros de ingresos anuales obtendría los cinco puntos por renta. ¿Es verosimil que esos ingresos provengan de un trabajo, aunque sea a tiempo parcial? Digamos que lo más probable es que esa madre obtenga cero puntos por situación laboral.
Los 7 de cualquier pareja trabajadora, sean cual sean sus ingresos, ganan por goleada a los 5 de exlusión social sin trabajo. Podemos añadir los 2 puntos por situaciones sociales y logramos un empate. Excluyendo familias numerosas, partos múltiples o discapacidad ¿tenemos alguna posibilidad de desempatar? Sí mirad este punto mágico:
Por otras situaciones no previstas en este baremo, debidamente acreditadas por el titular o dirección de la escuela infantil privada: 1 punto.
Sin comentarios.

Con los datos que tenemos suponemos que Lucía Figar ha obtenido 9 puntos en este baremo: 7 por situación laboral + 2 por familia numerosa.

Ahora, una pareja con dos mellizos. Uno de los progenitores trabajando a tiempo parcial e ingresando 12.000 euros y el otro a jornada completa e ingresos de 20.000 euros. Obtendrían 5 puntos x situación laboral (los 7 puntos son con ambos padres trabajando a jornada completa) + 1 punto por parto múltiple + 2'5 puntos (8.000 euros per cápita) por renta. Total 8,5 puntos.

Una familia numerosa (dos progenitores y dos hijos, uno de ellos con discapacidad, situación equiparada a la de una familia con tres hijos). Un progenitor en paro sin subsidio y el otro ingresando 20.000 euros. Obtendrían 0 puntos por situación laboral, 3 puntos por composición familiar y 3,5 puntos por renta. Total 6,5 puntos. Ni aún sumando los dos puntos de necesidades sociales superarían a Figar.

Sigan haciendo cuentas. Los ejemplos son infinitos.

¿Significa esto que nadie más necesitado que Lucía Figar puede acceder a esta beca? Por supuesto que no. Una madre soltera con dos hijos, trabajando a jornada completa y 21.000 euros de ingresos obtendría 10 puntos (7 por situación laboral y 3 por renta).

Sí, las becas admiten casos en los que socialmente está justificada la ayuda. Estos casos son la coartada para que gente en la situación de Lucía Figar pueda embolsársela sin que nadie haga demasiadas preguntas.

Una buena pregunta que los periodistas de Telemadrid despedidos por negarse a manipular ya no pueden hacerle a Lucía Figar es en qué puntuación se quedó el corte de estas becas en la última convocatoria: ¿9 puntos, 8 puntos 7 puntos? Esto es importante para hacernos una idea global.

Dice la consejera para justificarse que estas becas no se han modificado en cuanto a baremación y requisitos desde su creación (por el gobierno madrileño del Partido Popular en 2002). Esta explicación no parece indignar a nadie.

En los últimos seis años se han modificado TODOS los requisitos de TODAS las becas....a la BAJA. Las de comedor y libros prácticamente han desaparecido. De las becas universitarias ni hablamos. Si los criterios para adjudicar este cheque-guardería no se han modificado, quizá ya va siendo hora de que la sociedad madrileña exija que se modifiquen.

Estamos financiando guarderías privadas a gente adinerada por encima de nuestras posibilidades, mientras los precios de las escuelas infantiles públicas se disparan. Y cuando los niños de buena estirpe acaben su kinder-guay con la ayuda de nuestros impuestos, no vayan a creer que quedarán desprotegidos. Hasta que acaben su educación obligatoria desgravaremos a sus padres hasta 900 euros por escolaridad privada en el IRPF siempre que la familia no supere los 30.000 euros de ingresos por miembro de la unidad familiar (120.000 euros en una familia de cuatro).

Hace mucho tiempo que la Consejería de Educación madrileña ha organizado las cosas para que el papel del dinero gane a la piedra de la exclusión social, mientras que no hay piedra que frene a las tijeras y las tijeras jamás cortan al papel del dinero. Nos hacen trampa en el juego y siempre ganan los mismos. Los madrileños lo hemos tolerado durante casi dos décadas. Es hora de decir basta.

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