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jueves, 17 de julio de 2014

"Maestros" (Jordi Évole)

Será porque han llegado las vacaciones escolares, pero no me quito de la cabeza a los maestros. Qué importantes son. Los buenos, claro. Como en toda profesión, supongo que hay de todo. Ahí está el caso de Urdangarín, que no fue invitado a la coronación por estar expulsado de la clase real. ¿Por qué? No te extrañe que por culpa de la influencia de uno de sus profesores. ¿Sabes quién fue uno de susprofes en la escuela de negocios ESADE? Ni más ni menos que Diego Torres, su famoso socio, también imputado por el caso Nóos. Yo, en cambio, tuve suerte con los maestros. Aprendí poco, aunque ellos me enseñaron mucho. Por tanto, fue culpa mía. Por eso no acabo de entender por qué los maestros tienen mala fama. Entre otras cosas, se les critica por hacer tantas vacaciones. Pues he leído que en Finlandia el parón veraniego dura dos meses. En el 2010, por ejemplo, las vacaciones empezaron el 4 de junio y acabaron el 2 de agosto. Y, ojo, que Finlandia tiene uno de los mejores sistemas educativos del mundo, y no como España, donde es posible que el PP indulte a Bárcenas para que dé clases de contabilidad.
Son muy visibles las vacaciones de un maestro pero, en cambio, es invisible su horario de trabajo. «El director de un colegio puede saber cuántas horas está el profesor en el aula, pero no cuántas horas dedica en su casa a preparar las clases», afirma Julio Carabaña, catedrático de Sociología de la Educación. Pero eso no lo tenemos en cuenta cuando criticamos a los maestros. Hemos llegado a la conclusión de que no pegan golpe. Y ellos lo saben. Se sienten poco valorados. No lo digo yo, lo dice una encuesta del sindicato ANPE a 10.000 docentes.

Huelga de diálogo

Pues, para mí, tienen mucho valor. Entre otros, Jaume Sastre, profesor mallorquín que se ha tirado 40 días en huelga de hambre. Quería que el Gobierno balear negociara con la comunidad educativa para poner fin al conflicto del sector. No le han hecho ni caso. El Gobierno hizo huelga de diálogo. Con los maestros, y no con los políticos, empieza el cambio de una sociedad. Con esos maestros capaces de inculcarnos valores y actitudes como el diálogo, el interés por saber, la capacidad crítica y autocrítica... Lo malo es cuando los políticos se disfrazan de profesores, o los profesores de políticos, y plantean a los estudiantes interrogantes como este: «¿Cómo convencerías a un amigo de que no vote a Podemos?». Sí, lo has leído bien. Esta es una pregunta del examen a alumnos que optaban a los premios extraordinarios de Bachillerato en Extremadura. Un sindicato ha considerado la pregunta «improcedente, tendenciosa y reflejo de una sociedad enferma». Es que los autores de la preguntita se han coronado, una prueba más de que, con el nuevo Rey, empieza un tiempo nuevo. Muchas gracias, moltes gràcies,eskerrik asko y moitas grazas.
Publicado en elperiodico.com

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